Santas Menodora, Metrodora y Ninfodora, mártires de Bitinia

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Ilustración de las Santas para el calendario ortodoxo del Prólogo de Ochrid.

Ilustración de las Santas para el calendario ortodoxo del Prólogo de Ochrid.

Pregunta: Otra cosa, sobre las hermanas mártires Metrodora, Menodora, Ninfodora… Me resultan chocantes ¿Usted, que opina? Muchísimas gracias. España

Respuesta: De las Santas Menodora, Metrodora y Ninfodora, vírgenes y mártires en la región de Bitinia (Asia Menor) se sabe lo que la tradición ortodoxa ha transmitido hasta hoy, dado que son prácticamente desconocidas en la católica. Los nombres, aunque extraños a nuestros oídos, tienen un bello significado: Menodora, “don de Menes” (o Menas, que bien puede hacer referencia a una antigua diosa griega de este nombre, o bien, a la música o la melodía, “menas” en griego); Metrodora, “don de una madre”; Ninfodora, “don de una ninfa” (las ninfas eran divinidades menores de la naturaleza en la cultura griega).

La única passio publicada hasta el día de hoy es aquella atribuida a Simeón Metafraste, que recoge su festividad el día 10 de septiembre. Las noticias de los Sinaxarios bizantinos en este mismo día no son sino un breve resumen de la passio anteriormente citada, a la que el hagiógrafo Tillemont le da un escaso valor histórico. Sin embargo, lo cierto es que quitando uno o dos detalles, el relato en sí es bastante verosímil, cosa que de todos modos, dejaremos a juicio del lector.

Según estas fuentes, durante la persecución de Maximiano Galerio (305-311), las tres hermanas Menodora, Metrodora y Ninfodora, cristianas de religión, habían abandonado su país de origen, Bitinia, y se establecieron en Pitia, no muy lejos de una fuente de aguas termales. Aquí vivían en la montaña, en continua oración y ayuno. Como su fama de santidad se extendiera por la región -pues muchos enfermos eran curados por sus oraciones intercesoras-, llamaron la atención del gobernador local -o fueron denunciadas a él-, un hombre llamado Frontón, que mandó traerlas a su presencia.

Detalle del martirio de las tres hermanas. Fresco ortodoxo griego en un monasterio del monte Athos (Grecia).

Detalle del martirio de las tres hermanas. Fresco ortodoxo griego en un monasterio del monte Athos (Grecia).

Una vez las tuvo delante, les ofreció posicionarlas con un buen matrimonio y suntuosos medios de vida si dejaban su vida eremítica, y con ello, de llamar la atención del pueblo, y desde luego, ofreciendo el prescrito sacrificio a los dioses. Ellas se negaron, aduciendo que los bienes temporales nada les importaban, y que sólo miraban por su salvación; de modo que morir no les preocupaba, sino que lo esperaban por poder reunirse con su Divino Esposo en la gloria eterna. Frontón dio orden de tomar a Menodora -la hermana mayor- y hacerla torturar delante de sus otras dos hermanas, creyendo que así las intimidaría. Menodora fue desnudada en público por cuatro hombres, que le arrancaron las ropas y la golpearon brutalmente, mientras un heraldo del gobernador la instaba a sacrificar. “¿Que sacrifique?”, le dijo ella, “¿No ves que ya me estoy ofreciendo yo misma en sacrificio a mi Dios?” Los golpes se abatieron sobre ella todavía más fuertes, mientras ella gritaba: “¡Señor mío Jesucristo, alegría de mi corazón, esperanza mía, recibe mi alma en paz!”. Así, Menodora murió en medio del tormento sin haberse retractado de sus palabras. Con esto, Frontón mandó devolver a las otras dos a prisión mientras meditaba qué hacer con ellas.

Cuatro días después, las mandó traer de nuevo y exhibió ante ellas el destrozado cadáver de Menodora. Las otras dos lloraron mucho el espectáculo pero no cedieron en su propósito, sino que se animaron mutuamente a perseverar en su propósito. Procedió entonces Frontón a torturar a Metrodora, pero el resultado fue el mismo: murió en medio de la tortura, gritando a Jesucristo hasta su último aliento.

Ninfodora, que era la menor, se había quedado sola. Debido a esto, Frontón pensó que a ésta la vencería con facilidad. Fingió que se sentía conmovido por su juventud y hermosura, y le hizo nuevas propuestas. Como no le sirviese de nada, mandó colgar al sol los dos cadáveres amoratados de sus hermanas e hizo que los contemplara, pero ella insistió en que no iba a ser menos que sus dos hermanas y que no quería nada de este mundo. Entonces fue golpeada con varas de hierro, hasta que murió.

Relicario con el cráneo de Santa Ninfodora. Monasterio de San Pablo, monte Athos (Grecia).

Relicario con el cráneo de Santa Ninfodora. Monasterio de San Pablo, monte Athos (Grecia).

Los cadáveres de las tres hermanas fueron parcialmente quemados -la intención era incinerarlos completamente, pero dice la passio que una lluvia torrencial extinguió la hoguera y un rayo abatió a Frontón y su esclavo- y los restos enterrados en Pitia. Siempre, según estas mismas fuentes, el culto a las tres hermanas, que fueron sepultadas juntas, fue in crescendo, pues en el lugar de su sepultura empezaron a realizarse numerosos milagros.

Pero, aunque esta passio deba ser tomada con cautela según Tillemont -a pesar de que encontramos pocos elementos inverosímiles en ella-, según A. Müfid Mansel, la fuente de aguas termales a la que hace referencia la passio debe identificarse con la de Drepanon-Helenópolis en Bitinia; y las tres ninfas que se veían en los monumentos junto a Heracles, como protectoras de dicha fuente, en la época cristiana fueron identificadas con estas tres mártires. Es decir, que al menos el lugar en que pudieron vivir estas vírgenes eremitas está ubicado.

No se ha conservado el recuerdo de la iglesia donde se conservaban las reliquias de las tres hermanas y su culto prácticamente se ciñe al ámbito de la Iglesia Bizantina, aunque la catedral italiana de Cesena dice poseer una reliquia insigne de Metrodora. Otras fuentes mencionan que la mayor parte de las reliquias de las mártires están en la catedral de la Protección del monasterio ruso de San Pantaleón en el Monte Athos (Grecia), aunque una mano de Metrodora ha quedado en el monasterio local del Pantócrator.

Hay que llegar al siglo XVI para ver introducida la memoria de estas tres mártires en el Menologio del cardenal Sirleto y en el Martirologio de Galesini. Fue el cardenal Baronio, como suele suceder, quien las introdujo en el Martirologio Romano.

Apolytikion (himno) de las Santas, Tono 1:
“Que todos los que se regocijen en su triunfo, honren a estas tres vírgenes mártires, que están unidas a Dios como hermanas y que derraman ampliamente claros surcos de gracia: Menodora, Metrodora y Ninfodora, que en todo fueron valientes, rueguen por siempre a la Trinidad por nosotros”.

Cráneo de Santa Metrodora. Monasterio Hurezi, Rumanía.

Cráneo de Santa Metrodora. Monasterio Hurezi, Rumanía.

Apolytikion (himno) de las Santas, Tono 4:
“¡Oh Santas mártires, vosotras trocasteis la horrible tortura y la muerte amarga por la vida eterna! Fuisteis tres vírgenes que confesasteis a la Santísima Trinidad ante un malvado tribunal, y por ello fuisteis inmoladas, siguiendo el camino del Cordero Inmolado. ¡Rogad por nosotros que conmemoramos vuestra santa memoria!”

Kontakion, Tono 4:
“Invencibles en vuestra lucha por la Santísima Trinidad, y mediante vuestro amor entre hermanas, vencisteis a los enemigos de vuestra vida espiritual, y junto a las cinco vírgenes prudentes, habéis entrado victoriosas en las mansiones celestiales, donde os regocijaréis por siempre con los ángeles ante el Rey de todos”.

Meldelen

Enlaces consultados (07/02/2014):
http://christopherklitou.com/icon_10_sept_metrodora_menodora_nymphodora.htm
www.eikonografos.com
http://www.johnsanidopoulos.com/2013/09/the-venerable-virgin-martyrs-menodora.html
http://ocafs.oca.org/FeastSaintsViewer.asp?SID=4&ID=1&FSID=102557)
http://www.oca.org/FStropars.asp?SID=13&ID=102557
http://www.orthodox.cn/saints/menologia/9-10_en.htm

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

9 pensamientos en “Santas Menodora, Metrodora y Ninfodora, mártires de Bitinia

  1. Ana:
    Por lo que me doy cuenta, este artículo ha surgido por la inquietud de algún lector, quien por las rimas del nombre y lo poco usual parece ser antiestético.
    No es el único caso, me viene a la mente el grupo de los santos Melanipo, Espeusipo y Melesipo.
    Yo conocía a estas santas solo por el nombre y su curiosa rima y el lugar de martirio. Me ha complacido conocer más a fondos su historia, su etimología, la historia de como fueron incluidas en el Martirologio Romano y sobre todo, ver que existen reliquias de ellas. Cuando ves tantos nombres en el santoral, corres el riesgo de convertir a los santos en cifras. Y no, son personas que murieron por defender su fe y ahora viven ante Dios. Muy bonito el icono que las representa.
    Saludos.

    • Ésta es una de las primeras consultas sobre hagiografía que tuve, ya con varios años de antigüedad, aunque hasta ahora no había surgido la ocasión de publicarla en este blog. Me parece que al interesado, le parecían “chocantes” por lo extravagantes que sonaban sus nombres, aunque yo hacía años que las conocía y dado que había estudiado griego, conocía el significado de los nombres y me parecían una preciosidad, por más raros que suenen. De todos modos, no creo que llame a ninguna hija mía así, más que nada para ahorrarles burlas.

      A mí me resultan chocantes por una razón diferente, por su vinculación con un ninfeo -es decir, con un templo natural dedicado a las ninfas, en este caso una fuente de aguas termales- y que precisamente fueran tres las ninfas que se veneraban aquí -junto con el héroe semidiós Heracles- y que fueran tres las mártires que vivieron cerca de aquí, en lo agreste, castas e impolutas -cual ninfas- y que una de ellas precisamente se llamase Ninfodora… “regalo de las ninfas”… todo muy curioso, ¿no?

      Claro que no estoy diciendo que dude de la existencia de estas mártires. Hasta la passio me parece muy creíble, quitando esas chorradas de la lluvia milagrosa y el trueno vengador a lo Santa Bárbara.

      Me gusta lo que dices de que cuando se ven tantos nombres en el santoral, convertimos a los Santos en cifras. Es lo que intentamos evitar todos aquí, ¿no? Seguro que hubo tres personas reales detrás de toda esta historia y murieron apaleadas por sus convicciones. No olvidarlas es lo que importa, aunque hace mucho que pasaran de este mundo y parezcan más un lejano mito que una realidad.

  2. Ana María

    Una vez más nos hablas de santas de los primeros siglos del cristianismo. Tres hermanas que por hacer solo el bien cuando acudían a ellas las torturan y las matan. Me llama la atención las dos imágenes que presentas de los cráneos de dos de las tres santas, de una se ellas se ve el parietal cubierto por alhajas supongo pero el de Santa Metrodora se aprecia aun mejor. ¿Por cierto no se tiene el cráneo de Menodora? O por lo pequeño del artículo decidiste no colocarlo supongo. Por cierto ¿estas imágenes te las proporcionaron los monjes de estos dos monasterios?

    Por cierto la postura de las tres santas en la segunda imagen me llama la atención los rostros y las posturas de las manos de dos de las santas.

    • Bueno, las torturan y matan no porque hiciesen el bien, sino porque no quisieron cumplir el edicto de sacrificio que habían ordenado los emperadores. También entre los paganos había personas que hacían el bien, y es que, gracias a Dios, ser una persona de buena voluntad no es algo exclusivo del cristianismo. Y de ésos los hay en todas las religiones, también entre los no creyentes.

      La inmensa mayoría de fotografías sobre tumbas, reliquias y relicarios se la debo a Antonio, nuestro amigo, compañero y lipsanotecario oficial. Éstas no son una excepción, ya que poquísimas hay que yo haya conseguido por mi cuenta. No tengo una foto de ninguna reliquia de Menodora, y si mis datos en las fotos están correctos y este cráneo que vemos en Hurezi es, efectivamente, de Metrodora, ¿cómo va a estar en la catedral de Cesena? ¡O al revés!

      El fresco del martirio en Decani sigue las convenciones del canon bizantino, antinaturalista y simbólico, pero al mismo tiempo con cierto escanto, pues los gestos de los brazos y los rostros de las Santas indican un intenso dolor, más que las heridas que les cubren los cuerpos. Es una representación simbólica del martirio que únicamente quiere resaltar cómo murieron, pues, por el relato, sabemos que no murieron juntas, sino que fueron martirizadas una a una, de la mayor a la menor, mientras se obligaba a las otras a mirar.

  3. Dear Ana Maria,
    thank you for this article. I knew only the name of these saint martyrs, nothing more. I am especially glad of the article, because I did not know about the relics of St. Mitrodora in Horezi monastery, in my country. It is interesting how some relics became very famous (Tatiana of Rome, at Craiova, Gregory the Decapolite, at Bistrita, St. Parasceve at Iasi, but St Mitrodora, not very familiar). In any case all these 3 names are very usual as names for nuns in Romania.

    • Thank you so much, Mitrut! It’s a surprise to me to discover these curious three names are still nowadays used in your country. I like this because it makes me feel these Saints are not forgotten among Eastern Christians. We, the Western Christians, barely know about them. I hope this humble contribution will help in this aspect.

  4. Muchas gracias, Ana María, por este artículo sobre estas tres hermanas mártires de nombres tan raros. Al ser la única fuente Simeón Metafraste y al dársele tan poco valor a esta “passio”, existen muchas posibilidades de que estemos ante tres mártires ficticias, creadas en base a una presunta cristianización de unas realidades paganas. Yo no me atrevo a afirmarlo tajantemente, pero la verdad es que esa posibilidad existe.

    Pero dando por reales los hechos, desde luego es de admirar la actitud de las tres en defender sus creencias y el no vacilar en la fe conforme iban cayendo una a una. Este no es un caso único de constancia en la fe y tu misma lo sabes en tanto en cuanto conoces las vidas de muchos mártires reales, cuyos mayores sostenían el valor de los más pequeños. Por no ir muy lejos, recordemos el caso de la beata María Teresa Ferragut Roig afianzando la fe de sus cuatro hijas o la propia madre de los hermanos Macabeos.

    • Supongo que tendría “cachondeo” que al final las tres Santas no fueran otras que las ninfas que se veneraban en esa fuente; pero puestos a bailar de trola en trola, entre creer la existencia de hadas de las fuentes y la existencia de tres cristianas apaleadas, me quedo con las cristianas apaleadas y eso que tuve una infancia de soñadora como cualquier cría; pero claro… lo que yo prefiera no tiene nada que ver con lo que pueda ser la realidad.

      Pues el mes que viene vemos los casos de otras mujeres familiares entre sí martirizadas juntas, aunque quizá también haya que tomar esos casos con pinzas. De la madre de los Macabeos también debo hablar un día de éstos, pues para mí es tan mártir como la que más, aun cuando no fuese cristiana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*