Beato Inocencio XI, papa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Óleo-retrato del Beato fechado en 1787.

Óleo-retrato del Beato fechado en 1787.

En abril del año 2011, tras la ceremonia de beatificación del papa San Juan Pablo II, se decidió sacar de las grutas vaticanas el cuerpo de quien fuera papa desde 1979 hasta el año 2005. El cuerpo de San Juan Pablo II fue colocado en la basílica de San Pedro, donde hasta hacía unos días se encontraba el cuerpo de quien es considerado por algunos como el Papa más grande del siglo XVII, el Beato Inocencio XI (1611-1689), quien presidió la sede de Pedro desde el año de 1676 al 1689. Tras estos acontecimientos, me preguntaba quién era Inocencio XI y también quién fue Juan Pablo II; por qué quitar del altar a un pontífice beato para colocar a otro, pues como pasa en la sociedad, también en la Iglesia hay Santos populares y de moda que atraen más gente que otros, y éste quizá sea el caso del Beato Inocencio XI.

Su nombre de pila fue Benito Odescalchi, hijo de Livino Odescalchi y de Paola Castelli; y nació en el norte de Italia, en Como. Su familia se dedicaba al comercio y por tanto era rica, debido a este oficio en el que les iba bastante bien. Su padre moriría pronto y junto con tíos y su hermano, fundaron una banca en Génova, que tenía además varias sucursales.

Sus primeras letras las realizó en Como con los jesuitas, estudió derecho civil y derecho canónico, así que, como familiar de banqueros, también fue inculcado en los conocimientos de este oficio. Estudió en la universidad de La Sapienza de Roma y en la Universidad de Nápoles.

No se tienen datos sobre su vocación y su ordenación sacerdotal, pero ya en 1640 el papa Urbano VIII lo nombró protonotario apostólico “participantium” y, poco tiempo después, referendario de los tribunales de la Signatura Apostólica de Gracia y de Justicia. Fue un hombre generoso con los pobres, ya que tras ser nombrado en 1658 legado en la ciudad y territorio de Ferrara, ayudó a la población azotada por una severa hambruna. En 1645 el Papa Inocencio X lo nombró cardenal diácono de San Cosme y Damián y, de 1650 a 1656 ocupó, además, el cargo de obispo de Novara, tras ser consagrado obispo en 1650. En su nueva diócesis utilizó todo los recursos disponibles para ayudar a los pobres y a los enfermos.

Casa natal del Beato en la ciudad de Como (Italia).

Casa natal del Beato en la ciudad de Como (Italia).

Tras su renuncia a la diócesis, partió para Roma, donde fue consultor en diversas Congregaciones. Participó en los cónclaves donde fueron elegidos los papas Clemente IX y Clemente X; finalmente, el 21 de septiembre de 1676, fue elegido obispo de Roma, tomando el nombre de Inocencio XI.

Como pontífice tuvo problemáticas con cardenales franceses, así como el rey de Francia, como también los había tenido en su momento el papa Inocencio X. El papa Inocencio fue un hombre asceta, bondadoso y generoso con los pobres, luchó fuertemente contra el nepotismo del clero, cosa que no acabó por la falta de apoyo de los cardenales; fue, por fin, en el pontificado de Inocencio XII en 1692 cuando desapareció esta práctica. Recordemos que el nepotismo en la Iglesia durante la Edad Media fue usado con frecuencia para mantener oficios, terrenos, títulos y nombramientos, con la finalidad de mantener una línea de poder por parte de clérigos y pontífices. Además de esto, reformó la administración de la Curia y ordenó las finanzas del Estado Pontificio.

Sobre la comunión frecuente y diaria, aprobada siempre por los Padres de la Iglesia y que en la práctica de la vida de la Iglesia no se llevaba, llegó a decir que los fieles asistentes a cada misa, comulgaran, recibiendo sacramentalmente la Eucaristía. Tenía una justa razón para alentar esta práctica, afirmando que la Eucaristía era el pan o alimento que podría escudriñar todas aquellas distracciones espirituales y múltiples escondrijos de la conciencia que con el ojo humano no sería posible ver, por tanto la Eucaristía era vital. Para poderla recibir frecuentemente, era necesario que el confesor lo aprobase, ya que él era quien escudriñaba los corazones de los penitentes. Se preocupó por la preparación de los laicos para que conocieran y recibieran este Sacramento “de manera que con ayuda de los predicadores, párrocos y confesores ayudasen a los laicos a reconocer su propia flaqueza, a fin de que por la dignidad del Sacramento y por temor del juicio divino aprendan a reverenciar la mesa celeste en que está Cristo, y si alguna vez se sienten menos preparados, sepan abstenerse de ella y disponerse para mayor preparación”.

Como he mencionado antes, tuvo problemas con el rey Luis XIV de Francia, ya que éste no respetaba los derechos de la Iglesia. En 1682 el rey convocó en asamblea al clero francés, donde adoptó los cuatro artículos conocidos como “Declaratio cleri gallicani”, en la cual colocaba a la Iglesia como una institución sumisa al Estado. Los clérigos participantes en esta asamblea fueron excomulgados por el Papa, pero para apaciguar la relación, el rey revocó el edicto de Nantes que había firmado el rey Enrique IV de Francia en 1598, donde autorizaba la libertad de culto y de todos los demás, con algunos límites, a los protestantes calvinistas en Francia.

Urna donde estaba el cuerpo del Beato. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Urna donde estaba el cuerpo del Beato. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Consiguió un gran éxito cuando, en la guerra contra los turcos, consiguió establecer una alianza entre el emperador austriaco y el rey polaco Jan III Sobieski, gracias a la cual pudo llegar el 12 de septiembre de 1683 la victoria contra los turcos y la liberación de Viena. Luego del triunfo de la batalla de Viena, la Liga Santa llevó a cabo la toma de Hungría, en la que las ciudades de Buda y de Pest serían reconquistadas en 1686.

El Papa Inocencio XI escribió, además de hablar sobre la Eucaristía, también sobre materia de moral y de sistemas morales, así como del error sobre el sigilo de la confesión, para lo cual dijo: “Es lícito usar de la ciencia adquirida por la confesión, con tal que se haga sin revelación directa ni indirecta y sin gravamen del penitente, a no ser que se siga del no uso otro mucho más grave, en cuya comparación pueda con razón despreciarse el primero”, añadida luego la explicación o limitación de que ha de entenderse del uso de la ciencia adquirida por la confesión con gravamen del penitente excluida cualquier revelación; y en el caso en que del no uso se siguiera un gravamen mucho mayor del mismo penitente, se ha estatuido que “dicha proposición, en cuanto admite el uso de dicha ciencia con gravamen del penitente, debe ser totalmente prohibida, aun con la dicha explicación o limitación”.

Tras una larga enfermedad murió el 12 de agosto de 1689 en el palacio del Quirinal, llorado por todo el pueblo romano y fue sepultado en San Pedro. Su proceso de beatificación se vio frenado por la intromisión de Francia durante dos siglos y medio; ya que el proceso comenzó en 1714. Parece ser que el gobierno francés no olvidaba las disputas del rey con el pontífice y por tanto fue suspendido en 1744. Finalmente en el siglo XX se reabrió el proceso y el Venerable Pío XII lo beatificó el 7 de octubre de 1956. Su fiesta tiene lugar el 12 de agosto, que es el aniversario de su muerte.

Detalle de la figura que contiene los restos del Beato pontífice. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Detalle de la figura que contiene los restos del Beato pontífice. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Como he dicho antes, es muy difícil y poco probable ver la canonización del papa Inocencio XI, donde ahora yace en el altar de la Transfiguración, dentro de la basílica de San Pedro, al lado izquierdo del altar mayor. Y eso es difícil ya que, desafortunadamente, no existe un límite de plazo para la creación de un nuevo Santo, todo depende de la oración de los fieles y su interés por su persona, pero a la vez también la que debe de tener interés es la Curia romana en levantar la figura de un pontífice importante. Así que Inocencio XI seguirá beato como los papas Víctor III, Urbano II, Eugenio III, Gregorio X, Inocencio V, Benedicto XI, Urbano V y Pío IX, ya que gracias a Dios Juan XXIII será canonizado finalmente.

Emmanuel

Bibliografía:
– SCHAUBER SCHINDLER, Diccionario Ilustrado de los Santos, Grijalbo, 2001.

Enlaces consultados (08/03/14):
– http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?consecutivo=218&capitulo=2824
– http://es.wikipedia.org/wiki/Inocencio_XI

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

18 pensamientos en “Beato Inocencio XI, papa

  1. El Beato Inocencio XI realmente fue un precursor en la preocupación de la Santidad y humildad del clero, que en nuestros Dias sigue siendo una continua lucha del Papa Francisco.
    Realmente fué un hombre de conducta admirable, y muy valiente al alzar la voz contra los Cardenales que deseaban seguir llevando una vida de “monarcas” y sabio al momento de defenderse de los ataques del Rey de Francia. Podria ser llamado con todo derecho un “Papa Eucaristico” por su preocupación de que los fieles apreciaran y aprovecharan al maximo la presencia de Cristo en las especies eucaristicas.
    Lo que temo es que al igual que el Beato Inocencio, la causa del Papa Pio XII sea detenida durante mucho tiempo, ese hombre en mi humilde parecer era un Santo.

    Comparto un rarisimo filme de la Beatificación del Beato Inocencio XI en 1956:
    http://www.youtube.com/watch?v=L2p6MTMXLVM

    y del traslado de la urna que contiene sus restos durante los actos de la Beatificación de Juan Pablo II:
    http://www.youtube.com/watch?v=WkdceiXKuXA

    Saludos y Felicitaciones por el Articulo.

    • Bueno el caso del Venerable Pio XII yo lo veo más dificil que llegue a ser beato, y es por la etapa de la segunda guerra mundial. Creo que será uno de los pontífices menos comprendidos en la Iglesia.

      • Pues tengo entendido que el Papa Francisco está interesado en la causa de Pío XII, habrá que esperar que sucede. Tal vez haya sorpresas.

  2. Gracias, Emmanuel, por este artículo.
    El caso del beato Inocencio XI nos demuestra cómo para ser designado cardenal no es necesario estar consagrado como obispo. Lo hicieron cardenal de la diaconía de los santos Cosme y Damián en el año 1645 y fue consagrado obispo cinco años más tarde, cuando se le designó la sede de Novara. Sabemos que a lo largo de la historia se han dado numerosos casos, ya que el cardenalato no es Orden Sagrado y que incluso, los últimos Papas han designado como cardenales a sacerdotes de prestigio que, inmediatamente y sin que fuese prescrito por ningún canon, fueron consagrados como obispos.
    ¿Cuándo llegará el día en que sea designado como cardenal un simple laico, sea hombre o mujer, que no necesariamente tenga que posteriormente ser consagrado? Hasta ese momento, a mi entender, la Iglesia no estará dando muestras realmente fidedignas de que cuenta con los laicos para el gobierno de la misma.

    Y sobre el hecho de quitar al beato Inocencio XI de su lugar de reposo para sustituirlo por otro, prefiero no opinar a fondo aunque si me atrevo a calificar el hecho de oportunista y propagandístico. ¿Es que un beato es más que otro? Pues a lo mejor si, pero al revés.

    • Yo también me había preguntado eso, Antonio, y me alegro de saber tu opinión porque coincido contigo y sin saber nada como sabía de este Papa de hoy. Quitar a alguien para poner a otro no es sólo propaganda del primero sino desprecio del segundo, y más que la propaganda, lo que me indigna es el desprecio. No digo más.

    • Toño, hasta donde yo tengo entendido, ha habido cardenales laicos. Recuerdo de momento a César Borgia y Antonelli, Secretario de Estado de Pío IX, ambos por lo que he leído de muy poca reputación moral. Pienso que deben andar otros por ahí.

        • Claro que ha habido cardenales seglares durante la Edad Media, pero ¿por qué? Desde luego por cuestiones religiosas, no. Por cuestiones políticas, por nepotismo, por simonía…

          Pero lo que yo quiero es que los haya ahora, porque en el conjunto de los miembros del Pueblo de Dios hay más santos y personas preparadas entre los seglares que entre los clérigos y eso por una simple cuestión estadística.

    • Antonio

      Pues yo creí que nuestro papa Francisco nombraría a un laico de cardenal y me quedé con las ganas, pero no dudo que en el próximo consitorio llegue a nombrar de cardenal a un laico. Sobre un posible cardenalato de mujer lo dudo.

      Recuerdo a una monja brígida Doña Tecla que en tiempos de JPII entraba y salía del Vaticano por donde sea, y hasta representó al papa en algunos organismos, pero ¿qué ha sido de ella?

  3. Emmanuel, este Papa nos demuestra como Dios suscita pastores acorde a los tiempos por que pasa la historia. Es lamentable que no haya sido canonizado todavía, sin embargo difiero de tu opinión que será tardado en verlo canonizado. Tienes razón en parte, pero desde que Benedicto XVI fue Papa, hay casos muy antiguos que llegaron a su fin como San Simón de Lipnica, San Bernardo Tolomei, una santa de la orden Clarisa que de momento no me acuerdo. Con el Papa Francisco tenemos a Sabta Ángela de Foligno, los Mártires de Otranto y San Pedro Fabro. Como decimos aquí en México, les hizo justicia la Revolución. Espero que la causa de este Papa Beato y las de otros, puedan concluir pronto.
    Saludos

  4. Pues yo creo que JPII da mas dinero que el beato Inocencio XI que nadie se ha de acordar de él, pero eso sí, goza de la presencia del Señor.

  5. No pues si se trata de ver que santo saca más dinero, San Judas Tadeo o San Antonio de Padua son más rentables. Pero no creo que sea el caso traer esto a polémica.

    • Pues que raro, pues hasta donde los restos de los apostoles Simon y Judas Tadeo tambien se encuentran en la basilica de San Pedro, a solo unos metros de los del Beato Juan Pablo II.

  6. Poco había escuchado sobre este beato Papa y es una pena el que su recuerdo y culto estén tan olvidados ojalá y este artículo sirva para que la gente se interese más en su devoción, gracias

  7. Te felicito Emmanuel por tu publicacion, lo que me alegra de ellos es que han triunfado en Dios, que interceden por la Iglesia, y que son un ejemplo y motivacion para nosotros, ademas de que ayudaron mucho a la Iglesia en la problematica de su tiempo. Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*