San Bogolep Chernoyarsky, niño monje

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso del Santo.

Icono ortodoxo ruso del Santo.

Hoy quiero escribir sobre un Santo niño ruso, un tanto curioso y extraño para nosotros, pero muy venerado al menos a nivel local en la diócesis de Astrakhan. Sé que es un tema que puede llamar la atención a más de un lector al comprobar que, yo que no soy dado a las leyendas, en este caso incluyo algunas en lo poco que se sabe de este relato que, desde el punto de vista histórico, tampoco está completamente probado.

En tiempos del zar Alexei Michaelovich, vivía en Moscú un hombre noble muy piadoso llamado Jakob Lukin Ushakov, que estaba casado con una piadosa mujer llamada Catalina Vasilieva. Dios bendijo ese matrimonio el día 2 de mayo del año 1647 con el nacimiento de un niño, a quien impusieron el nombre de Boris, en honor del santo príncipe ruso hermano de San Gleb. Poco después de su nacimiento, en 1651, su padre fue enviado por el zar a Astrakhan a desempeñar una labor cierta diplomática. Ushakov fijó su residencia en Cherny Yar, junto al río Volga, tomó posesión de su cargo de responsabilidad y lo ejerció de manera inteligente y virtuosa. Mientras, su esposa se dedicaba en exclusiva al cuidado de su pequeño hijo.

Dice la tradición que cuando Boris aún llevaba pañales, ya mostraba cierta inclinación hacia la vida ascética, algo fuera de lo normal en una criatura de su edad. Su madre entendía que la Divina Providencia lo había destinado para dar gloria a Dios. El pequeño niño no mamaba ni los miércoles ni los viernes, observando el ayuno establecido por la Iglesia en memoria de la Pasión de Cristo. Asimismo, cada vez que oía las campanas de una vecina iglesia, lloraba para que su madre lo acercase a la misma y asistir a las ceremonias que en ese momento se estaban oficiando. En el templo, la cara del niño irradiaba felicidad y sólo al final de la liturgia tomaba el pecho materno.

En niño crecía en fortaleza y en gracia del Espíritu Santo, pero en aquel tiempo, una terrible epidemia se extendió por toda la zona, desde Moscú hasta Astrakhan y el niño Boris también enfermó. Su pierna derecha se cubrió de llagas y el dolor era insoportable, pero aun así, Boris, cojeando, no dejaba de frecuentar el templo. Gracias al cuidado de sus padres y del médico, la pierna del niño se curó, pero en su rostro aparecieron unas llagas (чечуй) como si fuera lepra. Dice la leyenda que mientras se bañaba en las aguas del Volga, el niño se estaba ahogando, y milagrosamente escapó de la muerte y, estando el niño en estas circunstancias, un monje llegó a su casa, siendo hospitalariamente atendido por sus padres. El monje curó al niño y éste, que ya tenía siete años de edad, vio en el monje a un enviado de Dios y solicitó a sus padres que le permitieran vestir el hábito monacal. Aunque a los padres les extrañó la petición del niño, sabiendo que los Santos habían mostrado su inclinación a la santidad desde muy pequeños, decidieron complacer al pequeño y, en la Catedral de la Resurrección, el niño fue tonsurado y vistió el hábito monástico, tomando el nombre de Bogolep.

Grabado del Santo en su hábito monacal.

Grabado del Santo en su hábito monacal.

Al poco tiempo el niño, que asombraba a todos por su trabajo, su sabiduría y su santidad, ya había conseguido el grado de skema (megaloskemos). Dos días después de este acontecimiento, el niño se puso enfermo y al tercer día murió como un ángel. Era el 1 de agosto del 1654 y el niño tenía siete años de edad. Los padres experimentaron un doble sentimiento: dolor por la muerte de su pequeño hijo y un inmenso gozo al saber que estaba gozando de la presencia de Dios. Con gran honor, el bendito niño fue sepultado en la misma ciudad de Cherny Yar, junto a la catedral de la Resurrección, donde había recibido el hábito monacal, construyéndose sobre su tumba una especie de capilla de madera, adonde diariamente acudían sus padres para darle gracias a Dios, pedir la intercesión del niño y recordar aquellas palabras del evangelio: “Dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo, 19, 14).

Poco después de su muerte comenzó a recibir veneración, como lo demuestra el calendario Kaydalovskij de finales del siglo XVII y la obra “Descripción de los santos rusos”, también de finales del mismo siglo. En el año 1731, Sawa Tatarinov, cumpliendo una promesa por haber sido liberado de su cautiverio de Kalmyk, escribió su biografía.

Muy pronto empezaron los signos que mostraban que el niño era un nuevo elegido. Contra el zar Alexei Michaelovich se sublevó Stenka Razin, líder de los cosacos del Don y personaje muy popular. Asoló numerosas ciudades y pueblos y llegó a Cherny Yar, donde destruyó algunas casas e hizo prisioneros a varios de sus habitantes. Cuando se iba, reconsiderando que la ciudad no estaba completamente destruida y que los soldados del zar podrían encontrar allí un punto de apoyo contra él, envió un regimiento para que la destruyera por completo. Pero cuál fue su asombro y confusión cuando, al acercarse a Cherny Yar, vieron a un niño monje caminando sobre las casas, que les decía: “Apartaos de aquí, miserables, porque no podéis hacer nada contra esta ciudad, ya que Dios me ha colocado aquí para protegerla”. Sin embargo, entre ellos había algunos que de todos modos quisieron entrar en la ciudad, pero un poder invisible se lo impidió, pues conforme se acercaban se quedaban ciegos y sólo retrocediendo recuperaban la vista.

Icono naturalista ruso del Santo.

Icono naturalista ruso del Santo.

Cuando le contaron esto a Stenka Razin, no se lo creía, se enojó y envió a otro regimiento para que arrasaran la ciudad, pero les volvió a pasar lo mismo. Así, las tropas del zar, comandadas por Iván Bogdanovich Milaslavsky, se establecieron en ella y, con la ayuda del santo niño Bogolep, la ciudad de Cherny Yar se salvó de los invasores. También salvó a su ciudad de las incursiones de los tártaros en los años 1689 y 1711.

En el año 1695, un sacerdote de Astrakhan, llamado Juan, perteneciente a la iglesia de la Natividad de la Madre de Dios, tuvo un grave problema ocular. Se encomendó al niño monje que, de noche, se le apareció en sueños y le dijo que pintara un icono suyo y lo llevara a su ciudad natal, añadiendo: “Cuando hagas esto, quedarás curado de la vista”. El sacerdote, que era iconógrafo, empezó a pintar al niño tal y cual lo vio en sueños; y conforme iba avanzando en su obra, iba notando que mejoraba, hasta llegar a quedar curado antes de finalizar el trabajo. El sacerdote, atareado en sus quehaceres diarios, iba postergando la terminación del icono y su envío a Cherny Yar, hasta que se olvidó por completo. Pasado un año, el sacerdote perdió nuevamente la visión y por segunda vez se le apareció Bogolep, reprochándole su negligencia y diciéndole que hasta que no terminase el icono y lo llevara a su tumba, no quedaría curado. Cuando lo hizo, sanó.

Otro relato milagroso que se cuenta es el siguiente: en Cherny Yar había un guardia que se llamaba Gerásimo y que era sordomudo de nacimiento. Una noche, estando de guardia en la llamada torre Zaklikuska, vio al niño Bogolep rodeado de una extraordinaria luz. Se asustó y se persignó; y el niño, tocándole la cabeza, le curó su doble dolencia.

En el año 1722, el zar prohibió que se realizara ningún tipo de culto sobre su tumba y se destruyese la capilla que estaba sobre la misma, así como el icono pintado por el sacerdote Juan. Joaquín, el obispo de la diócesis de Astrakhan, se negó y apoyó que a Bogolep se le siguiera dando culto en su diócesis, ante lo cual desistió el zar. En 1736, a extensas de un comerciante moscovita, se construyó una capilla de piedra en sustitución de la anterior de madera y los restos de Bogolep se trasladaron a la nueva capilla. Fue canonizado a nivel diocesano en la segunda mitad del siglo XVIII. En 1987, con la autorización del Patriarca Pimén de Moscú, se publicó el texto del Oficio de todos los Santos “que han iluminado la tierra rusa” y en él se incluyó su nombre. Según el calendario juliano, su festividad se celebra el día 24 de julio y el segundo domingo después de Pentecostés.

Icono ortodoxo ruso del Santo.

Icono ortodoxo ruso del Santo.

Apolytikion:
“Alégrate, Bogolep, sabio hijo de Dios, que mostraste a los jóvenes un ejemplo de pureza, y a todos los que te veneran te muestras como un skema-monje. Protegiste a tu tierra contra los invasores extranjeros y contra los no creyentes. Ruega por nosotros, para que podamos prosperar en la verdadera fe y en la piedad y obtengamos la misericordia del Señor”.

Antonio Barrero

Bibliografía
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum orientalium”, Tomo I, Città N. Editrice, Roma, 1998.

Enlaces consultados (10/02/2014):
http://adamovka.ru/saint/?id=319
http://uspenskiysobor.narod.ru/html/11_1_3.html
http://drevo-info.ru/articles/21556.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

9 pensamientos en “San Bogolep Chernoyarsky, niño monje

  1. Picas veces se escuchan este tipo de relatos tan extraordinarios pero encantadores a la vez, muy lleno de leyendas porque me recuerda un tanto a lo que se narra de otros santos como de San Nicolás de Bari por ejemplo en su niñez, es algo muy particular este tipo de cultos a un niño santo, aquí en América se dan cultos semejantes a las ánimas de infantes en algunas poblaciones pero muy alejado de ser reconocido por la Iglesia como sucede en el caso de San Bogolep, cuesta trabajo creer algunas cosas pero si existe este culto tan antiguo por algo debe ser, te agradezco mucho Antonio por este artículo tan curioso.

    • Yo creo, André, y lo digo en el artículo, que en este caso están muy mezcladas las leyendas con la historia. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Solo Dios lo sabe. Lo que si es cierto es que su culto está vigente en Rusia, al menos a nivel local en su diócesis. Debió existir, ser un niño piadoso y santo al estilo en el que lo son la mayoría de los niños que mantienen su inocencia. Todo lo relacionado con el monacato, quizás, pueda estar exagerado.

  2. Yo tengo mis dudas de que estemos ante una historia real. Es posible que los monjes pudieran acoger a un niño tan pequeño en el monasterio por circunstancias extraordinarias -orfandad, profesión de un progenitor- pero que el niño tuviese vocación de monje desde la teta ya es otra cosa. Los niños son niños y ya está. Como mucho fantasearía con ser monje como un juego. Es una bonita leyenda, pero poco más.

    • De alguna manera, Ana Maria, así le he respondido a André en su comentario anterior.
      Yo estoy muy de acuerdo contigo, pero lo cierto es que, sea de una manera o de la otra, se le venera.

  3. Toño, por lo que comentas, este es un santo real, no legendario o imaginado, porque hablas de un sepulcro, que contiene los restos de alguien. ¿Què hizo y quien fue? tal vez este es el meollo del asunto.
    Alguna vez leìa que salvo en caso de mártires, es poco probable la canonizaciòn de niños entre lso catòlicos. Entre las causas recuerdo que estaba el uso de la razòn. De hecho, hasta donde tengo entendido, luego varios siglos, fueron los Beatos Jacinta y Francisco Marto los primeros niños en ser elevados al honor de los altares.
    La vida de este santo tiene un esquema muy parecido en la vida de santos occidentales ( en cuanto a lo piadoso y legendario) recuerdo haber leido que varios santos no tomaban pecho el mièrcoles y el viernes. Coincidencia entre catòlicos y ortodoxos.
    Tal vez ni era un niño. Recuerdo que alguna vez leyendo un comentario sobre las reliquias de San Justo y San Pastor de Alcalá, se decìa que los restos eran de personas ya “creciditas”, lo cual te pone a pensar que o bien no eran tan niños, o las reliquias podrìan no ser las de ellos.
    Saludos.

    • Humberto,
      Tu sabes que en la mayoría de los casos, sobre todo en los antiguos, se podrían considerar como niños a chavales que tuvieran doce o catorce años, luego que los santos Justo y Pastor no los tuvieran, es algo que no podemos descartar del todo por mucho que un himno de la liturgia diga: “Justo apenas contaba siete años; Pastor había cumplido los nueve”. Es probable que así fuera, pero también es probable que no.

      Por otro lado quiero decirte que de esa tumba de la que hablo en el artículo, jamás he visto una foto o representación de la misma y que es posible que, aunque en el siglo XVIII existiese, ahora no exista

      • Hey Humbero y Santo Domingo Savio qué??? fue elevado a los altares antes que Jacinta y Francisco y eso que ellos aún siguen siendo beatos.

        Al igual yo creo que los niños siguen siendo niños, pero se me viene a la mente la niñez que se le relata de san Francisco de Paula fundador de los mínimos a quien tambien se le atribuyen grandes acontecimientos. No quiero tomar una postura de si ésto es verdad o no; o si bien, existe realidad con fantasía o simplemente se exageraron las cosas.

        Santo es san Bogolep y se le venera como tal y su vida en sí por el nombre que le has dado a tu artículo Antonio llama mucho la atención. Sobre todo se me vino a la mente ¿Un niño monje? en qué pensaban los monjes cuando lo reclutaron en el monasterio.

        • ¡Ay que preguntas me haces! ¿En qué pensarían los monjes al aceptar a un niño entre ellos? Ya hemos hablado en algún que otro artículo de santos o beatos piadosos que, siendo muy niños, fueron puestos bajo la custodia de algún que otro monasterio y que los monjes, al ver su piedad, querían que siguieran con ellos. Eso, hasta cierto punto, parece normal, pero en este caso….
          Yo conozco a niños con siete y ocho años y ni por asomo se me ocurre verlos de monjes hechos y derechos. ¿Qué hay de verdad en todo este caso? Yo me he remitido a relatar lo que está escrito y lo que se cree en Rusia, pero no lo he escrito yo, ni viví allí y, si me apuras mucho, ni pienso como ellos. Por respeto y para no levantar suspicacias, no he querido hacer un relato crítico, cosa que por otro lado, tu sabes que a mi me gusta de sobras.

  4. Antonio acabo de descubrir este articulo del niño santo y me a sorprendido gratamente.
    Obviamente su existencia no es una leyenda,estamos hablando del siglo XVI,y existio una veneracion antigua y sepulcro.
    Otras cosa son los hechos que sucedieron en su corta vida,eso ya cada uno puede creer o no.

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