San Patricio, apóstol de Irlanda

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vidriera del Santo. Catedral del Cristo de la Luz, Oakland, California (EEUU).

Vidriera del Santo. Catedral del Cristo de la Luz, Oakland, California (EEUU).

Hoy celebra la Iglesia la festividad de San Patricio, patrón de Irlanda. Intentar escribir sobre este Santo es cosa harto difícil, porque es mucho lo publicado sobre él y hacerlo en un solo artículo raya el atrevimiento, pero por falta de espacio, tendrá que ser sólo uno, aunque quizás algo más largo de lo habitual en mí.

San Patricio nació en la Britania romana, posiblemente en Kilpatrich, en lo que hoy es Escocia, en el año 385, siendo sus padres unos cristianos que pertenecían a la sociedad romanizada de aquella provincia, donde aún abundaban otras muchas tribus y otros muchos cultos. Su padre se llamaba Calpurnio y era hijo del diácono Potito, siendo decurio –oficial del ejército- en una localidad llamada Bannavem Tabernie. El mismo San Patricio nos dice que su padre fue ordenado como sacerdote en su vejez. Su madre se llamaba Conchessa y, según la tradición, era familia de San Martín de Tours. Patricio se crió muy bien, despreocupándose de sus estudios y de las prácticas religiosas y, como él mismo dice, “ignorando al Dios vivo”.

Con dieciséis años de edad cayó en las manos de unos piratas irlandeses y, junto con otros muchos, fue vendido como esclavo a un cacique llamado Milchu, que a su vez era sacerdote druida. Milchu lo dedicó al cuidado de su ganado y así, en la soledad de los bosques y de los montes, encontró a Dios y se dedicó a llevar una vida austera y de oración. En los seis años que estuvo de esclavo aprendió la lengua céltica y las costumbres druidas y, una vez transcurridos esos años, una noche en sueños, una voz le anunciaba su liberación y le comunicaba el camino a seguir para coger un barco que lo devolvería a su patria. Así que abandonó a su dueño y, recorriendo unas doscientas millas, en Wesport cogió una barcaza y se embarcó. La travesía duró tres días y al final desembarcaron en un lugar que le era desconocido, probablemente en las Galias. Junto con sus compañeros de viaje caminó durante veintiocho días, durante los cuales consumieron los pocos víveres que llevaban y Patricio, empujado por sus compañeros, que eran paganos, imploró la ayuda divina y encontraron una manada de cerdos.

No se sabe ni cómo ni cuándo abandonó a sus compañeros, pero regresó a su casa, reuniéndose con su familia. Una noche soñó que los irlandeses lo reclamaban e interpretó este sueño como una vocación al apostolado en Irlanda, un país que era totalmente pagano, por lo que decidió hacerse sacerdote y convertirse en misionero en Irlanda. Según algunos hagiógrafos irlandeses del siglo VII, Patricio se fue a las Galias y estudió bajo la dirección de San Germán de Auxerre, quien lo ordenó de diácono. Aunque él seguía con su empeño de marchar a Irlanda, sus superiores dudaban de su capacidad.

Vidriera del Santo. Iglesia de Nuestra Señora Stella Maris y San Patricio, Goleen, County Cork, Irlanda.

Vidriera del Santo. Iglesia de Nuestra Señora Stella Maris y San Patricio, Goleen, County Cork, Irlanda.

En el año 431, el diácono Paladio fue consagrado por San Celestino I como obispo de Irlanda y le encargó organizar una diócesis con una pequeña comunidad cristiana existente en el sureste de la isla. Patricio fue propuesto como candidato, pero su candidatura fue rechazada, ya que un amigo suyo reveló un antiguo pecado de juventud que él, en confianza, le había contado. A la noche siguiente de haber recibido esta negativa, tuvo una visión que reavivó en él la fidelidad a su vocación. El obispo Paladio se encontró una fiera oposición por parte de un cacique de Wicklow y, aterrorizado, abandonó su ministerio; por lo que San Germán de Auxerre recomendó a Patricio al Papa, y finalmente fue consagrado como obispo de Irlanda, sucesor del obispo Paladio. En los anales irlandeses se dice que su misión se inició en el año 432, pero realmente la fecha exacta no se sabe. Sin embargo, y valga como paréntesis, hay que decir que Paladio no fue el primer obispo que llegó a Irlanda, porque hay un santo de origen irlandés, San Ciaran Saighir el Viejo (352-402) que fue el primer obispo de Ossory.

La historia de cómo fue su misión irlandesa no se puede contar con exactitud, pues es el propio Patricio el que, en su “Confessio”, lo narra de manera muy genérica, y esos anales irlandeses del siglo VII –mencionados antes– aunque conservan algunos datos muy bien documentados, pintan a su héroe de la manera tradicional en la que lo hacen los hagiógrafos literarios, mezclando historia y leyenda. O sea, reflejan las tendencias de las políticas eclesiásticas y seculares de la época, en la que las aspiraciones de los obispos de Armagh reclamaban para sí la sede principal de Irlanda, en base a que había sido fundada por San Patricio. Por otro lado, la dinastía de los Ui Néill -compuesta por un conjunto de familias irlandesas originarias de la provincia de Connacht, que dominó la política irlandesa entre los siglos VI y XVI- quería tener un apóstol a nivel nacional que sirviera para la unificación política de todo el país.

Patricio conocía muy bien la estructura social y política de la isla, que estaba dividida en un gran número de tribus que formaban pequeños estados soberanos. Así que, en sus viajes misioneros por la isla, recurría diplomáticamente a esos reyes, a los que les hacía pequeños regalos personales, para que le autorizaran a predicar el cristianismo en su territorio, garantizándose además una cierta protección personal. El dinero para conseguir esos regalos le era proporcionado por aquellos fieles donde la Iglesia estaba ya más consolidada, o sea, que la propia Iglesia irlandesa se autofinanciaba su extensión. Él también nos dice en su “Confessio” que se proveía con el dinero conseguido mediante la venta de los bienes que había heredado de sus padres. Se sabe que rechazó más de un donativo de algunos fieles que lo que pretendían era comprar prebendas eclesiásticas, o sea, la práctica de la simonía.

Mosaico contemporáneo del Santo, obra de Boris Anrep. Catedral de Cristo Rey, Mullingar (Irlanda).

Mosaico contemporáneo del Santo, obra de Boris Anrep. Catedral de Cristo Rey, Mullingar (Irlanda).

Al llegar a un nuevo lugar, procuraba en primer lugar convertir a los reyes y a los nobles, pues así era más fácil la conversión de sus súbditos. Introdujo en Irlanda el monacato occidental, pues en sus escritos hace alardes del gran número de monjes y vírgenes consagradas –tanto nobles como siervos- que iba consiguiendo entre quienes se convertían al cristianismo. Parece que los jóvenes eran más propensos a convertirse que los ancianos y que, en algunas ocasiones, algunos padres se opusieron al bautismo de sus hijos. Él seguía con su labor, porque a donde iba llegando nunca había estado ningún misionero cristiano. A veces encontraba resistencia a su labor misionera entre los druidas, los cuales llegaron incluso a atacarle, y es él mismo quien nos cuenta cómo frecuentemente era perseguido y difamado por ellos, organizando emboscadas y atentados contra él. Llegaron incluso a apresarle, tanto a él como a sus acompañantes.

En la organización de la Iglesia irlandesa, San Patricio siguió el esquema tradicional de Occidente, aunque adaptándolo a aquellas condiciones. Estableció diócesis territoriales, al frente de las cuales ponía a obispos con plena jurisdicción sobre ellas. Probablemente, el territorio de una diócesis era el territorio de una tribu. Como en Irlanda no había ciudades, siguiendo el modelo de San Agustín o de San Germán, alrededor del obispo y su sede creaba monasterios que eran los centros pastorales de aquel distrito. Era un sistema basado en el modo de funcionar de la primitiva Iglesia. Sobre qué tipo de liturgia utilizaba no se sabe nada, aunque lo más probable es que siguiera el rito galicano.

Al principio de su misión se trajo el clero desde las Galias y desde Britania, aunque inmediatamente se esforzó en crear un clero irlandés. Él mismo nos cuenta cómo ordenaba a numerosos sacerdotes indígenas, aunque no menciona nada sobre la consagración de obispos. Son los mencionados hagiógrafos del siglo VII quienes nos dicen que, de entre sus discípulos irlandeses, fueron escogidos los primeros obispos: San Fiacc, como obispo de Sletty, San Loman en Trim, San Guasch en Granard, San Mel en Ardagh, San Mac Carthem, obispo de Clogher; y así hasta más de doscientos obispos consagrados por él mismo. Él seguía viajando, predicando durante algunos años, sin tener una sede fija. Fue más tarde, en el año 444, cuando fundó su sede en Armagh, en el condado que actualmente sigue llevando el mismo nombre.

Estatua del Santo en su iglesia de Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam.

Estatua del Santo en su iglesia de Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam.

En el año 439 llegaron a Irlanda tres santos obispos del continente, llamados Secundino, Auxilio e Isernino. No se sabe si esos obispos fueron a ayudarle o si lo hicieron desconociendo la labor de Patricio en la isla; fuera de una forma o de otra, lo cierto es que San Patricio evangelizó el norte y noroeste de Irlanda, San Secundino y San Auxilio pusieron sus sedes en la provincia de Meath y San Isernino se quedó en la provincia de Leinster. Cuando completó su labor en la Irlanda septentrional, San Patricio comenzó a extender su actividad por las regiones centrales y meridionales de la isla, se asociaba con los misioneros que se iba encontrando en aquellos lugares y posteriormente, con Auxilio e Isernino, promulgó los famosos treinta y cuatro cánones del llamado “Sínodo de San Patricio”.

San Patricio siempre se sintió romano aunque viviese “por la caridad de Cristo” en un exilio voluntario en Irlanda. Anhelaba ver su patria natal –Britania– y su patria espiritual –las Galias-, pero su vocación o, cómo el mismo lo llama, “su espíritu” no le permitía abandonar la Iglesia de Dios que con su trabajo había fundado en “las tierras de su esclavitud”. San Patricio murió en Irlanda y, aunque la fecha exacta es incierta, los anales dicen que fue en Sabhall (Downpatrick), el 17 de marzo del año 493, habiendo recibido previamente los últimos sacramentos de manos de San Tassach. Sus restos fueron envueltos en un sudario tejido por Santa Brígida de Kildare y, según unas antiguas crónicas, “durante varios días no se puso el sol para que su luz iluminase el lugar de su descanso”. Fue sepultado a dos millas de Sabhall, en el lugar donde más tarde se construiría la catedral de Down.

San Patricio nos ha dejado dos escritos: la “Confessio” y una “Epístola” (Carta a los soldados de Caroticus). Él mismo nos dice que la “Confessio” la compuso siendo ya anciano, mientras que la fecha de la “Epístola” es incierta, aunque probablemente fue escrita antes que su otra obra. La “Confessio” la escribió en respuesta a ciertos críticos que desde Britania, las Galias e incluso en Irlanda defendían que Patricio no tenía las cualidades intelectuales y morales de un misionero, ya que era un hombre rústico, que no había recibido una educación literaria y retórica profunda. En esa obra, aunque reconoce los pecados de su juventud (vivía “ignorando al Dios Vivo”), insiste en la gracia de su conversión y en su vocación apostólica como respuesta a las sugerencias recibidas del Espíritu Santo. En esta obra da muchos datos autobiográficos, pero realmente, como lo dije anteriormente, lo hace de forma muy genérica, por lo que no es una autobiografía propiamente dicha. Su “Epístola”, es una carta contra un tal Caróticus, que era un regente romanizado de Britania cuyos soldados, en el curso de una expedición armada contra Irlanda, había matado a un numeroso grupo de neófitos que Patricio estaba preparando para recibir el bautismo y a otros los había esclavizado.

El punto más alto de Croagh Patrick (764 metros) está en el fondo. Lugar de peregrinación en Irlanda.

El punto más alto de Croagh Patrick (764 metros) está en el fondo. Lugar de peregrinación en Irlanda.

Según una leyenda, posiblemente errónea, el obispo Paladio –predecesor de San Patricio– tenía como segundo nombre Patricio; y sobre la base de esta leyenda, algunos estudiosos modernos afirman que la antigua Irlanda había tenido dos evangelizadores llamados Patricio: Paladio Patricio y Patricio de Britania, que con el tiempo, la distinción entre ambos se fue desvaneciendo en el pueblo irlandés, atribuyéndole a una sola persona los actos realizados por los dos. Esta hipótesis, aparentemente, parece plausible; ya que la cronología de San Patricio es algo problemática y es lo que se ha denominado como la “Teoría de los dos Patricios”. Los antiguos hagiógrafos irlandeses defienden que la misión de San Patricio en Irlanda comenzó en el año 432 y que el Santo murió en el 493 “teniendo la edad de Moisés, o sea ciento veinte años, luego eso quiere decir que San Patricio tenía sesenta años de edad cuando llegó a Irlanda y allí vivió otros sesenta. Esto no parece muy razonable; y da la impresión de que la intención de estos hagiógrafos es hacer una comparación entre San Patricio y Moisés. Éste es un tema sobre el que se podría escribir bastante, pero a fin de no alargar el artículo, vamos a dejarlo como “una anécdota curiosa”, aunque en realidad, la identidad y la cronología de San Patricio es algo que sigue estudiándose más a fondo.

No se conocen a ciencia cierta los inicios del culto a San Patricio, aunque la diócesis de Armagh se encargó de que fuera reconocido como el apóstol de Irlanda y el fundador de la diócesis, imponiendo en el siglo VIII la llamada “Lex Patricii”, por la cual, todas las demás tenían que pagarle los diezmos, cosa que generalmente fue aceptada. En la “Vita” de Santa Gertrudis de Nivelles (siglo VII), se menciona por primera vez su festividad el 17 de marzo, fiesta que en ese mismo siglo ya era celebrada en toda Irlanda en dicha fecha. A San Secundino, el obispo contemporáneo de San Patricio, se le atribuye un himno en su honor escrito en latín, y existe también otro himno escrito en gaélico que es atribuido a San Fiacc, también contemporáneo suyo. La conmemoración de San Patricio aparece en los códices más antiguos del Martirologio Jeronimiano y en el Martirologio de Beda; y desde éstos, pasaron a los otros martirologios y al Martirologio Romano en el mismo día 17 de marzo.

Supuesta tumba del Santo en la catedral de Downpatrick, Irlanda del Norte.

Supuesta tumba del Santo en la catedral de Downpatrick, Irlanda del Norte.

En el año 650 se llevaron algunas reliquias del Santo a Peronne (Francia) y desde allí se extendió su culto por otros muchos lugares de Europa. El Oficio Litúrgico más antiguo aparece en un misal de Novara del siglo XIII. En el año 1186 las reliquias de San Patricio, Santa Brígida de Kildare y San Columba fueron solemnemente transferidas a la catedral de Down (Downpatrick) en el Ulster, aunque sus reliquias nunca se han encontrado. Actualmente, en Irlanda, se realizan anualmente dos peregrinaciones en honor al santo: una a Croagh Patrick el último domingo de julio, conmemorando una tradición según la cual San Patricio pasó toda una Cuaresma en la cima de este monte; y otra peregrinación a Lough Derg en el condado de Donegal. San Patricio es venerado también por la Iglesia Anglicana, por la Episcopaliana de Estados Unidos y por la Iglesia Ortodoxa, especialmente en el Reino Unido e Irlanda.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– BIELER, L., “Bibliotheca sanctorum, Tomo X”, Città N. Editrice, Roma, 1990
– BURY, J.B., “The life of Saint Patrick”, Londres, 1905
– HANSON, R.P.C., “Saint Patrick: a British Missionary Bishop”, Nottingham, 1965.

Enlaces consultados (23/02/2014):
– http://en.wikipedia.org/wiki/Saint_Patrick
– http://www.mercaba.org/FICHAS/Enciclopedia/P/san_patricio_patrono_de_irlanda.htm

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

22 pensamientos en “San Patricio, apóstol de Irlanda

  1. Que grato me es leer por primera vez la vida de San Patricio, de el he escuchado tanto pero he sabido tan poco.
    Antonio, como tu mismo lo dices, la vida de San Patricio en varias partes esta sumida entre la historia y la leyenda, incluso he escuchado anecdotas muy curiosas, no se hasta que punto verdadera, de esta Santo que dice que expulso a todas las serpientes de Irlanda o que los druidas, muy molestos por el exito de San Patricio y la cantidad de devotos que conseguia la nueva fe, mandaron un grupo de duendes para hacerle imposible la vida a él y a sus feligreses, interrumpian varias veces en su iglesia y desconcentraban a los fieles. San Patricio logro hechar a los duendes de la casa de Dios con estas palabras “En nombre de Dios Todopoderoso yo los expulso, a los espíritus impuros”. Crees que se pueda invocar a San Patricio como protector contra los duendes?
    Es una lastima que no se hayan conservadeo reliquias suya, aunque llegue a escuchar que en un museo de Dublin se conservaba su campana y uno de sus dientes. es esto cierto?
    Finalmente, es una lastima que la fiesta de este santo haya sido tomada como dia para perder la cabeza en cerveza y pecar de todas formas posibles contra el buen Dios, si San Patricio viera eso se pondria verde, pero del susto!!!
    Saludos y felicitaciones por el Articulo.

    • Con el permiso de Antonio y permitiéndome algo de “cachondeo” en este día tan festivo para los irlandeses… Jhonatan, tu duda se responde fácilmente con otra pregunta: crees que los duendes existen? Yo dejé de creer en ellos hace mucho, cuando dejé la niñez. 🙂

      Sobre lo de que expulsó a todas las serpientes de la isla me parece una leyenda tan tonta como la primera, no sólo porque en Irlanda no hay serpientes como no las hay en otros lugares del mundo -salvo el bicho del lago Ness, ay no, perdona, que ése también es una leyenda y encima está en Escocia, no Irlanda- sino porque las serpientes, como los gatos, son criaturas del Señor y no del demonio, como sostuvo durante siglos la ignorancia popular.

      En una cosa sí estoy de acuerdo contigo y es que es una pena que la fiesta de San Patricio, tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo, dé pie a tantas borracheras e intoxicaciones de otro tipo por culpa de esa cerveza teñida de verde… Pero eso sí, es una fiesta que une a irlandeses y americanos de origen irlandés y ese mérito hay que reconocerle. San Patricio une y siga uniendo a los de uno y otro lado del mar, como él quiso en vida, aunque sea a la sombra de una inmensa pinta de cerveza, jajaja.

      • Jhonatam,
        Cuando se estudia la vida de San Patricio no se sabe definir a ciencia cierta donde termina la historia y empieza la leyenda, o viceversa. Yo me atrevería a decir que, en líneas generales conocemos su historia, pero que si rascamos un poquito empiezan a florecer las leyendas en torno a él, más que las moscas en torno a un tarro de miel.

        Yo, deliberadamente, no he querido tocar en el artículo ni el tema de la campana, ni la expulsión de las serpientes, ni del florecimiento de su bastón, ni de sus coloquios con irlandeses ya fallecidos, etc. Y no lo he hecho, porque como creo que eso no entra dentro de lo que yo entiendo como hagiografía seria y como además intuía que saldrían en los comentarios, pues ya lo tocaría luego.

        Hoy he estado ocupado toda la mañana haciendo fotos y he tenido la suerte de que se me ha adelantado Ana María – que es historiadora – y que me ha allanado el camino, pero de todos modos, algo si quiero decirte.
        Es verdad que en el Museo Nacional de Irlanda en Dublín, se encuentra una campana, que se dice fue encontrada en la tumba de San Patricio y que se tiene como reliquia suya, ya que se dice que él la utilizaba cuando estaba en Armagh. Esa campana era de hierro aunque con posterioridad la revistieron de bronce a fin de protegerla. Parece que es cierto que la campana estaba en la tumba, pero que fuera utilizada por él ya es harina de otro costal.

        Es verdad que en Irlanda no hay serpientes pero eso ocurre en otras partes del planeta, como Islandia, Groenlandia, la Antártida, etc. Los científicos dicen que eso es debido a que actualmente son zonas heladas o que durante la última glaciación perdieron a ese tipo de animales, pues las serpientes y el hielo son como el agua y el gato. Tú sabes que salvo las serpientes de agua, el resto no nadan a través del océano e Irlanda es una isla. Si en Irlanda hubiesen existido serpientes, quedarían restos en sus museos de ciencias, ¿no? Y si en Irlanda no había serpientes cuando San Patricio vivía, ¿cómo las iba a desterrar? Lo que en Irlanda existe es una especie de gusanos, que en realidad es un lagarto sin patas, que fue introducido a mediados del siglo pasado, pero es un gusano que está muy localizado en una zona de la isla.
        Resumiendo, que este es un cuento más que se le atribuye al santo.

        Y sobre el tema de los duendes, prefiero no hablar porque me da la risa. Yo la última vez que ví un duende iba montado en un burro y volaba por el cielo, jaja.

      • Ana,
        Por lo que yo estudiaba cuando estaba en la Facultad es que es verdad que en algunas partes del planeta no existen las serpientes, sobre todo en las zonas que actualmente están heladas o que estuvieron bajo el hielo en la última glaciación. Yo no soy biólogo, sino geólogo, pero eso recuerdo que si que lo estudiamos.
        Que San Patricio sea el culpable y que las exorcistara y echara de Irlanda porque “representan al demonio” es un cuento de callejas, como otros muchos que ya conocemos.

    • Es curioso lo que dices sobre los duendes y San Patricio, aquí en México por ejemplo la creencia de los duendes es muy extendida entre las comunidades indígenas y en el área maya por ejemplo se les conoce como aluxes, pero en estas zonas al que se invoca contra los duendes es a San Ignacio de Loyola, pues según ellos este santo les doblo los pies a los duendes.

  2. De San Patricio he leído multitud de historias y leyendas sobre sus “enfrentamientos teológicos” con los druidas (la casta sacerdotal celta). Un “enfrentamiento” comparable a los que se narran en el Antiguo Testamento sobre los adoradores de Baal. San Patricio realizaba grandes milagros para contrarrestar la magia druídica, que evidentemente en las leyendas aparece siempre como magia negra, como magia que siempre se usa para fines no muy nobles o contranaturales (ejemplo: Los druídas hacían nevar en verano congelando todas las plantas y flores). Sin embargo yo he oído que aunque hubieron enfrentamientos entre cristianos y paganos, por lo general, también hubo un cierto respeto mutuo, includo, se habla de que algunos de los más grandes y venerados druídas de Irlanda, no sólo se convirtieron al Cristianismo, sino que se ordenaron sacerdotes.

    • Lo que comentas sobre el tema de los druidas es interesante, Fernando, porque se da el caso de que realmente sabemos poco acerca de lo que era un druida. Unos dicen que sacerdotes celtas, otros, que bardos o músicos sacros, otros, que magos o hechiceros, otros, que curanderos e incluso jueces o líderes políticos. Lo cierto es que eran todo eso junto y mucho más; pero no hemos podido todavía determinar de forma fidedigna la naturaleza completa del druida. Y por eso me parece que hay que ir con cautela a la hora de hablar de estos temas. Por ejemplo, yo no los compararía con los sacerdotes de Baal (no digo que tú lo hayas hecho, pero por recuperar otro ejemplo que has usado). Los druidas no deberían ser comparados con nada.

      Hoy día, hay nuevas corrientes de “frikis” aficionados al mundo celta, que en realidad están más influidos por el romanticismo, el nacionalismo nostálgico y la new-age que por un estudio serio del sustrato celta, que creen que con vestirse de blanco, dejarse barba e ir a hacer pseudo-rituales raros y medio inventados al Stonehenge están recreando el mundo del druida. Si los arqueólogos y demás especialistas del sustrato celta todavía no han alcanzado a definir lo que es un druida, ¿lo van a hacer ellos? … en fin, un tema muy complejo del que sabemos muy poco. Pero me parece factible la convivencia mutua entre conversos y druidas, porque, salvo en el tema de los sacrificios humanos y cierta resistencia bélica, no se puede decir que la romanización del sustrato celta fuese conflictiva en el plano religioso. Porque el cristianismo, aquí en Irlanda como en la mayoría del Imperio, vino de la mano de la romanización.

      Ahora, que la magia druídica sea considerada magia negra no es raro. El cristianismo considera toda magia como magia negra, y cualquier otra religión o divinidad, como falsa, por su herencia judía, que no dejaba ningún margen: “No tendrás otros dioses. Yo soy el Señor”. “No te fabricarás imagen alguna de lo que haya ni en el cielo ni en la tierra”. Pero la magia druídica era considerada muy “natural”, en el sentido de no tecnificada, sino elemental, basada en los elementos y las fuerzas de la naturaleza. Una magia animista, vamos.

      • Fernando,
        ¿Qué te digo después de lo que nos ha comentado Ana María? Ella como historiadora conoce este tema mucho mejor que yo y no puedo añadir nada.
        Que los druidas le hicieron la vida imposible en más de una ocasión, si que parece cierto, pero lo hacían porque veían en él a un extranjero que quería cambiar sus ritos y costumbres. Ya he relatado en el artículo que cuando lo hicieron prisionero a los dieciseis años, trabajó como esclavo de un sacerdote druida y aunque en aquellos momentos, Patricio no estaba interesado en las cuestiones religiosas, vería y oiria cosas que le hicieron conocer cuales eran las prácticas de aquellos antiguos celtas.

        Parece que es cierto que, cuando él ya de mayor, estaba evangelizando Irlanda, los druidas, incluso en alguna ocasión estuvieron a punto de asesinarle, pero más que nada era porque “les hacía competencia”. Lo veían como un entrometido que quería cambiar su forma de vida. Yo es algo que entiendo como cosa normal y lógica. ¿Y que habría druidas que se convertirían e incluso se ordenarían de sacerdotes? Pues sin ningún género de dudas, porque cuando el cristianismo entraba en tierras paganas, ¿con qué intención lo hacía?: hacer proselitismo para la nueva religión. Era un mandato divino: “Id y predicad a todas las naciones…”

  3. Pues yo de San Patricio creía que casi toda su vida era leyenda. Aún así hay cosas que no me cuadran mucho de él. Formar unas 200 diócesis se me hacen muchas y para uno o dos posibles hombres aún así se me hacen demasiadas aunque en cada reino que encontraban querían dejar una sede episcopal.

    Lo que veo en el santo es un gran amor y celo por predicar el Evangelio a una tierra que no conocían sobre Cristo. Se empeñó en edificar ahi la fe en el Señor. Y así como comentan las borracheras que se dan en estas fiestas en Irlanda y en otras partes del mundo donde se unen irlandeses y descendientes de éstos. Espero que un día también deje de haber conflicto en la Isla entre cristianos latinos y anglicanos.

    • Emmanuel,
      Si es que es verdad – que puede ser que no – el hecho de que consagrara a unos doscientos obispos, esto no quiere decir que creara doscientas diócesis. No sería la primera ni la última vez que en un territorio hay más de un obispo al mismo tiempo; además, si estuvo misionando durante sesenta años, digo yo que algunos obispos morirían y tendría que consagrar a otros nuevos, ¿no?
      Por otra parte, quiero decirte que independientemente de que esté de acuerdo con que la gente se divierta aunque sin abusar del alcohol, es verdad que es más valioso e importante que a San Patricio lo celebraran juntos católicos y anglicanos y que se esforzaran más en intentar conseguir la completa pacificación del Ulster.

  4. Toño, gracias por traer ahora este trabajo sobre San Patricio, un santo can más alcance nacional, pues esta incluido en el calendario universal.
    En lo particular lo considero un santo muy querido para mi.
    Quiero hacerte unas preguntas: ¿es cierto que este santo tenía otro nombre y que le fue cambiado por el Papa?
    Se menciona que tuvo oposición por parte de algunos obispos al ser revelado un pecado secreto por parte de uno de sus amigos. Sin entrar en morbo, ¿cual era este secretó?
    Por lo que describes San Patricio no tuvo una sede concreta. Entonces ¿Armagh se atribuyó a San Patricio como primer Obispo?
    Sobre lo que han comentado anteriormente sobre este santo les recuerdo como se dice que usaba el trébol para carequizar sobre el misterio de la Santísima Trinidad.
    Hay una pintura del Tiepolo que lo representa como obispo y predicador sin los atributos tradicionales.
    Por último, sin caer en la discusión inútil, pienso que los duendes si existen y son demonios. Así como hay ángeles con diversos coros.
    Recuerdo haber leído en la vida de San Benito escrita por San Gregorio Magno como este santo exorcizó duendes, a los que por su descripción cabe bien su identificación con espíritus malignos. Sin embargo, no creo que los duendes sean como esas caricaturas a que estamos acostumbrados a ver.
    Saludos

    • Humberto,
      Que yo sepa, San Patricio no tenía otro nombre que le fuera cambiado por este. Lo que si es cierto es lo que brevemente reseño sobre la posible existencia de los dos Patricios. Si relees ese apartado del artículo verás que el que podría tener dos nombres era el obispo Paladio-Patricio, pero no nuestro santo y sobre qué pecado fue el que cometió en su juventud que fue el impedimento para que en un principio se le enviara como primer misionero a Irlanda, parece ser que fue algo relacionado con el culto druida, pero este es un tema muy confuso sobre el que existen diferentes opiniones.
      La archidiócesis de Armagh tiene como fundador a San Patricio que fue su primer obispo alrededor del año 444. Es verdad que entre los primeros obispos de la diócesis hay tres Patricios, pero el que hoy estamos tratando fue su fundador. Esa es una diócesis que se ha visto bendecida por tener muchos pastores santos: San Secundino, San Patricio el Viejo, San Iarlaithe mac Treno, San Cormac, San Ailill I, San Ailill II, San Dubthach II, San Fiacre mac Colmain, San Fedelmic, San Carláen, San Senach, San Mac Laisre, San Tommene, San Sigenio, San Fland Feblae, San Suibne, San Fer da Chrich mac Suibnic,……, y el célebre San Malaquías (el de las profecías),
      Y sobre el tema de los duendes, con todos mis respetos….., sin comentarios.

    • Me pregunto qué pensaría el escritor y filólogo británico J.R.R. Tolkien, autor de la célebre saga de El Señor de los Anillos, sobre lo de considerar a duendes, elfos,
      gnomos y demás criaturas mitológicas celtas y nórdicas como seres reales, y encima demonios. Él, que era un devoto católico!! Y quien dice Tolkien dice Wagner…

      No mezclemos la mitología con la fe… Nos puede ir muy mal y me consta algunos casos en que ha ido fatal. Mejor es temer la maldad del ser humano, la que más nos puede dañar, que ir pensando en duendes y diablillos. Creo honestamente que así no se puede ir a ningún lado.

      • Es que Ana como ya mencione más arriba aquí en México creer en esos seres es mu común y no porque se sea admirador de la cultura celta sino porque nuestras culturas prehispánicas creían en seres similares a los que los celtas llaman duendes, pero aquí en México eran conocidos como aluxes o en algunas otras partes se pensaban que eran hijo de Tláloc y ni que decir del caso de los nahuales que es una figura que parece sacada de un cuento pues es un hechicero que puede convertirse en animales pero que aun actualmente se cree en estos seres en muchas de las comunidades indígenas mexicanas y muchos mexicanos también las creen.

        • Una cosa es creer en monstruos por falta de cultura, formación, oportunidades en la vida o mala catequesis, y otra creer que cualquier ser mitológico es un demonio e incorporarlo automáticamente a tu religión. Eso embrutece la fe y te hace supersticioso, hasta el punto de acabar temiendo más al diablo que a Dios, y, por ende, verlo en todas partes y creer más en él que en Dios. Teaseguro que he visto y oído cosas que ponen los pelos de punta, gente esclava de su propio terror que ve al demonio en cualquier estupidez que le ocurra. O somos católicos, o somos celtas, o somos ateos o simplemente somos idiotas supersticiosos, pero todo mezclado no, por favor.

  5. Después de unos cuantos días sin poder visitar el blog ( por causas ajenas a mi) , hoy por fin lo puedo hacer y me da mucha alegría encontrarme con este Santo Obispo.
    A San Patricio lo empece a conocer después de viajar a Londres, lo veía representado por todos lados y la verdad que me despertó la curiosidad por conocerlo más a fondo.
    Como ya ha dicho el amigo Humberto, la forma que tenía de explicar el misterio de la santísima trinidad con una hoja de trébol, fue muy ingeniosa a la vez que eficaz, ya que como aseguran muchas fuentes, atrajo a muchos paganos a la Fe. A mí personalmente me llama mucho la atención esta sencilla catequesis de ” la hoja”, él decía: tres hojitas forman una sola hoja, pues así las tres divinas personas (Padre, Hijo, Espíritu Santo) forma una sola persona.
    También destaco de él, su gran labor evangelizadora. Pudo haber odiado a la tierra que lo retuvo en contra de su voluntad tantos años y sin embargo vio la necesidad de hacerse sacerdote para volver a ella y gastar todas sus fuerzas en evangelizarla. Sin duda fue un gran acto de amor.
    Por ultimo, me quedo sorprendido al saber que es venerado por tantas Iglesias.

    • El tema del trébol y San Patricio, a mi entender, es un tema muy manido y me explico: intentar comprender y/o explicar el dogma de la Santísima Trinidad haciendo referencia al trébol o a la imagen del espejo, es algo simple, que puede entrar por los ojos, pero que jamás podrá hacernos comprender la inmensidad de esta verdad. Recordemos el episodio de San Agustín y el niño que se le aparece en la playa.

      A mi de pequeño ya me ponían el ejemplo del trébol haciendo referencias a San Patricio, pero ¿podemos confirmar que este ejemplo tan simple y sencillo fue invento suyo? ¿No será una más de las leyendas escritas sobre él?

      El misterio de la Santísima Trinidad no puede comprenderse por mucho que se explique: que Tres Personas absolutamente distintas conformen una Unica Sustancia, no cabe en la cabeza. Lo creemos porque es Palabra de Dios, porque nos lo ha confirmado Cristo, pero nada más. Es una verdad absoluta, cierta, pero es verdad de fe. Sin la fe, no puede creerse ni comprenderse.

  6. San Patricio es un santo que como bien dices en el artículo Antonio da para mucho, hace tiempo que le conozco y aunque su vida esta muy mezclada con la leyenda no cabe duda que su labor misionera es excepcional, por otro lado eh escuchado que la Iglesia Anglicana por su parte también dice tener la tumba de San Patricio ¿sabes algo de esto?, aquí en México San Patricio no es un santo muy famoso pero hay algunos lugares donde si se le venera y es precisamente como abogado contra las picaduras de serpientes, recuerdo que hace algunos años me toco ver en un templo donde había su imagen varios ex votos a San Patricio donde le agradecían por haberles salvado de morir después de ser picados por una serpiente, así que aun siendo pura leyenda la anécdota del Santo y las serpientes en Irlanda le ha dado para adquirir devotos.

    • André,
      Yo se que la Iglesia Anglicana venera a San Patricio, pero de ahí a poseer su tumba va un trecho muy amplio. Lo que queda de la supuesta tumba del santo es lo que aparece en la foto que hemos publicado en el artículo y de ella, hay cientos de fotos en internet.

      La leyenda de San Patricio y las serpientes está muy extendida y como al continente americano han arrivado muchos irlandeses, no es de extrañar que esa leyenda la hayan llevado consigo y por ahí también se haya extendido. Pero como digo más arriba, esto no deja de ser un cuento, una leyenda.

  7. Toño:
    Yo leí en el Año Cristiano de BAC, edición actualizada, que el San Patricio fue bautizado como Succat, pero que cuando San Celestino I lo envío como misionero le cambio el nombre por como lo conocemos. ¿Qué opinas al respecto?
    Saludos

    • Muchas gracias, Humberto, por esta información. Yo desconocía este dato y es posible que sea cierto.
      Gracias de nuevo.

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