San Simeón Zhelnina, hieroskemamonje

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Santo.

Fotografía del Santo.

Basilio Zhelnin – ése era su nombre de pila – nació en un pueblo del distrito Yakovlevskaya Ostrovsky, en la provincia de Pskov, el día 1 de marzo del año 1869, en el seno de una familia campesina, siendo sus padres Juan y Natalia, personas creyentes que educaron a su hijo en la obediencia y en el temor de Dios. En sus años de madurez, él mismo escribió su propia autobiografía, contando lo que le había sucedido a lo largo de su vida. Cuando tenía siete años de edad visitó su casa un monje llamado Cornelio, perteneciente al monasterio Krypetsky, quien le profetizó que de mayor sería monje y así sucedió. También oyó hablar de San Serafín de Sarov y sintió ganas de emularlo, viviendo de manera ascética, como él.

Con unos doce años de edad, visitó con sus padres el monasterio de las Cuevas de Pskov a fin de venerar a los santos allí sepultados y rezar ante los iconos milagrosos del monasterio; y tanto se maravilló que quiso quedarse allí, cosa que sus padres no le permitieron, aunque este deseo no abandonó su pensamiento hasta que pudo cumplirlo. Volvió a la carga cuando tenía unos veinte años de edad, pero sus padres tenían pensado casarlo y que no fuera monje, a lo que él se negó en rotundo. Con el paso de los años, el padre se convenció de la seriedad de las intenciones de su hijo y le permitió que se construyera una cabaña en la finca paterna, donde pasaba gran parte de su tiempo dedicándose a la oración.

En su pueblo vivía un cierto Simeón a quien los aldeanos veneraban como a un santo. Este anciano iba a veces a casa de los padres de Basilio, quedándose en ella algunas noches. A la muerte de su padre, pudo cumplir sus deseos y en el 1896 entró como novicio en el monasterio de la Cuevas de Pskov, donde el archimandrita Metodio (Chelm, +1906) lo tonsuró, tomando el nombre de Vassian y donde trabajaba desde las cinco de la mañana hasta el atardecer, dedicando además parte de la noche a la lectura.

El Santo fotografiado junto al archimandrita Pimén.

El Santo fotografiado junto al archimandrita Pimén.

Durante el verano, los monjes tenían la costumbre de visitar unas montañas cercanas para relajarse al aire libre, pero él se privaba de estas horas de asueto, quedándose a trabajar en el monasterio como ebanista, donde, entre otras cosas, realizó diversos iconos. Tenía dotes para la música, buena voz y en el año 1901 fue ordenado de diácono. Tenía también buenas relaciones con el monje Metodio, egumeno del monasterio, el cual, una vez hablando con él, le predijo su muerte en el día de Pascua y que su cadáver quedaría incorrupto. Y así sucedió, pues murió el primer día después de la Pascua; y cuando el ataúd fue llevado a la iglesia del monasterio desprendía una fragancia muy agradable. El abad fue sepultado en las cuevas del monasterio.

El arzobispo Arsenio de Pskov iba al cenobio con frecuencia y un día, al pasar junto a su celda, se dio cuenta de que en su ventana había algunas flores; creyendo que eso no era propio de un monasterio, preguntó quien la habitaba y lo mandó a llamar. Él se acercó temblando y, echándose a sus pies, le pidió perdón, a lo que el arzobispo le respondió diciéndose que aquello era más propio de una mujer que de un monje. Él le contestó que las flores mostraban la obra del Creador y significaban la pureza, a lo que el arzobispo le replicó diciéndole que tenía razón y que era más agradable a Dios vivir en una celda limpia que vivir de manera sucia.

Después de dos años de diaconado, fue ordenado de sacerdote y nombrado administrador del monasterio Snetogorsky de Pskov, ejerciendo esta labor durante cuatro años, saneando las finanzas monásticas hasta que llegó la revolución bolchevique de octubre. Tenía unos cuarenta y siete años de edad y fue enviado a la finca Mustoschevo, cercana a Letonia. Allí estuvo unos cuatro años pasando muchas dificultades: arregló e hizo productiva la finca que rodeaba el monasterio, construyó un templo que dedicó a San Juan Bautista, hizo una casa junto a la iglesia, dependencias para los monjes, un cobertizo y un corral. Los monjes vivían gracias a su trabajo en el campo y cuando las cosas comenzaron a desarrollarse sin contratiempo alguno volvió a su monasterio.

Cuevas del monasterio Pskov (Rusia), donde son enterrados los monjes.

Cuevas del monasterio Pskov (Rusia), donde son enterrados los monjes.

Entonces, los monjes comenzaron a presionarle para que aceptase ser el abad, cosa a la que él se negó, aunque finalmente tuvo que aceptar. El obispo Juan de Bulín le obligó a recibir el gran skema, pues quería poner al frente del monasterio a un monje experimentado; y lo hizo el 3 de febrero de 1927, tomando el nombre de Simeón en memoria de San Simeón, profeta del Nuevo Testamento. Se estableció en una celda pequeña, que era una especie de cueva en la montaña, junto a la iglesia de la Asunción, de tres por cinco metros, muy húmeda, con goteras en el techo y oscura, la cual arregló con sus propias manos, encalando las paredes e instalando una estufa para que tuviera la apariencia de una vivienda; y en la cual permanecería hasta su muerte, ocurrida treinta y tres años más tarde. Aun siendo el abad del monasterio, él continuaba trabajando en la carpintería.

Pero durante todo este tiempo sufrió la persecución del demonio, que de diversas maneras intentaba que fuera infiel a la Regla y al modo de vivir de los monjes. Cuando su celda estuvo arreglada y se dispuso a pasar en ella la primera noche, la habitación se llenó de espíritus malignos, por lo que sintió miedo y no sabía qué hacer. Finalmente, después de permanecer largo rato en oración, los demonios desaparecieron y pudo quedar tranquilo. Como dije antes, en ella vivió el resto de su vida, con la bendición del obispo Juan.

Durante toda su vida mostró un gran amor a Dios y a los hombres, fue muy humilde, tuvo el don de clarividencia y el don de curación, tanto de las almas como de las enfermedades físicas y mentales. Existen muchos testimonios escritos de personas que fueron curadas milagrosamente por su intercesión. Los últimos días de su vida estuvo muy débil, pero siguió recibiendo a cuantos acudían a él y, estando ya en agonía, el día de la Epifanía del año 1960, fue a visitarlo el archimandrita Alipio, quien, preocupado por el revuelo que podía originarse en ese día si el Santo moría, le solicitó que pospusiera su muerte, a lo que él contestó: “Usted es el archimandrita y yo sólo un monje, así que lo haremos a su manera”, y así ocurrió, muriendo y siendo sepultado después de la Epifanía. El funeral fue oficiado por el archimandrita Alipio y cuarenta sacerdotes y, después del mismo, el ataúd fue depositado en las cuevas del monasterio.

Vista del ataúd con las reliquias del Santo, el día de su canonización.

Vista del ataúd con las reliquias del Santo, el día de su canonización.

Fue canonizado el 1 de abril del año 2003 y, desde entonces, sus reliquias se conservan en la iglesia Sretensky del monasterio.

Antonio Barrero

Enlaces consultados (19/02/2014):
http://hramnagorke.ru/gloss/101/1859/
http://www.pravoslavie.ru/put/sv/simeon_pecherski.htm

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “San Simeón Zhelnina, hieroskemamonje

  1. ¿Conque tener flores en tu ventana es cosa de mujeres, eh? Pues menos mal que a ese arzobispo no le han hecho mucho caso porque en todas las fotos de monasterios e iglesias ortodoxas siempre veo jardines muy coloridos, especialmente en Rumanía. Un entorno sagrado sin flores o plantas aromáticas es muy triste. Desde siempre se ha ofrendado a la divinidad los frutos de la tierra, que son creación suya y lo adornan. Una idea muy extraña, la de ese arzobispo.

    • Desde luego que si. ¡Que raro es un monasterio, masculino o femenino, que no tenga un bonito jardín! Aunque toda la naturaleza nos muestra la grandeza y belleza de Dios, las flores lo hacen de una manera muy especial.
      Tu sabes que yo soy geólogo y a mi los minerales y rocas me chiflan y me llevan a Dios. Cuando se ve un cristal perfecto, se intuye que Alguien está detrás por haber hecho posible que la naturaleza nos facilite esas bellezas, pero ¿y las flores? Te diré que en mi casa nunca faltan las plantas, porque a mi esposa y a mi, nos encantan.
      Ese arzobispo estaba chiflado, jaja. Que San Simeón me perdone esta licencia.

      • Al igual que tu Antonio, a mi me facina ver los minerales. Y que conste que n soy geólogo pero mi carrera está muy relacionada con ellos. Algunos minerales tengo en mi casa y cuando los veo, veo esa mano de un ser que facilitó para que todo eso ocurriera. A mi también me gustan las plantas, de hecho los jardines de mi casa yo los hice y los cuido y a nadie más le llama la atención ni los atiende.

        Que ideas tan raras de decir que las flores son para las mujeres, absurdo. En mi casa hay un oratorio donde están mis reliquias y ahí pretendo que este limpio y con algunas flores 😀

        • ¿También tu coleccionas reliquias? No te creía yo con esa afición aunque bien se que andas “como loco” por conseguir una de un santo o beato diácono. Ya sabes que yo pienso que las reliquias deben estar en los templos, aunque bien es verdad que, no siendo muy consecuente con mis ideas, he facilitado algunas a algunos amigos.

  2. Me agrada conocer ejemplos de la santidad monacal ortodoxa. Tiene un aire menos mundano que en occidente, no se si continué así hasta nuestros días o ya se haya relajado como en nuestro mundo latino.
    Me ha llamado la atención de este santo que era ebanista y sabía trabajar la madera. No he dejado de pensar que San José y Jesús también trabajaron la madera. Tal vez él en alguna ocasión lo ha de haber pensado.

    • Bueno, Humberto, decimos que San José y por ende, Jesús, eran carpinteros cuando realmente eran artesanos, o sea, que arreglaban todo tipo de chapuzas domésticas que pudieran originarse en la localidad de Nazareth. Era lo que podríamos llamar, “un manitas” que arreglaba averías, entre las que por supuesto se encontraban las de madera, haciendo asimismo pequeños muebles de este material.
      Era un “todoterreno” de los trabajos manuales y así se ganaba la vida. No solo trabajaba la madera. Se que esto habrá quién lo discuta ya que San Mateo (13, 56) dice: “¿No es este el hijo del carpintero?”, pero San José no solo trabajaba la madera.

      Por otro lado quiero decirte que es normal que entre los monjes abunden también “los manitas”. Normalmente, las pequeñas averías que surgen en los conventos y monasterios las arreglan ellos mismos y desde luego los hay que son verdaderos artistas en distintas disciplinas: pintores, escultores, ebanistas, marroquineros, etc.

  3. Lo que me llama la atención sobre todo es tu forma de escribir Antonio. Y es que cuando tocas puntos específicos en las vidas de los santos cuando se menciona al demonio siempre colocas !!!!!! como no dando crédito a semejante acontecimiento. A veces me he puesto a pensar de cuál es tu posición respecto al demonio en la vida de la Iglesia.

    • Yo no dudo de la existencia de los “ángeles caidos” o demonios, pero eso no quiere decir que los vea detrás de las orejas.
      Sin dudas que, a lo largo de la vida, toda persona se ve sometida a tentaciones, a circunstancias, que intentan apartarla del camino que hemos de seguir como buenos cristianos, pero de ahí a que el demonio esté hostigándote dia y noche ¡incluso vistiéndose de mujer para tentarte!, va un gran trecho. Hay que ver el trasfondo tan tremendo que tiene esto: considerar que la mujer te aparta del camino del bien. ¿Habrá algo más en contra del criterio de Cristo?.
      Seguro que los demonios tienen otras tareas más divertidas que andar detrás de una persona amargándole la vida, ¿no lo crees?
      En esto de las tentaciones demoníacas a los santos yo creo que hay mucha leyenda y que muchos de ellos, al llevar vidas de tantas privaciones, muchas veces lo que veían eran visiones imaginarias. Pero bueno, es solo mi opinión.

      • Sr. Antonio: quiza le interese leer sobre la vida de San Jose de Cupertino, San Padre Pio, y los libros de el Padre Gabrielle Amorth, Padre Antonio Fortea, Padre Matteo La Grua, y la causa de beatificacion del Padre Candido Amantini, todos ellos con mucho que aportar para cualquier catolico que desee aprender como actua el demonio (a pesar de estar derrotado) y que papel ocupa su actuar en el plan de Dios en vistas a nuestra santificacion. Con todo el respeto hacia Ud. y su evidentisima amplia cultura religiosa me atrevo a presentarle esta sugerencia.
        Paz y Bien.
        Victor Manuel Ramirez Aguirre,
        Tegucigalpa, Honduras.

        • Estimado amigo Victor Manuel, Paz y Bien.
          Te agradezco tu amable comentario aunque se nota que no compartes lo expresado por mi anteriormente. Puede haber diversidad de criterios en cosas que no son fundamentales y espero que eso lo comprendas y aceptes.

          He leido mucho sobre San José de Cupertino y San Pio de Pietrelcina, pues si no lo sabes te lo digo, el franciscanismo es mi debilidad. De hecho, en el blog hemos publicado artículos sobre estos dos santos franciscanos y los he escrito yo.

          Yo creo en la existencia del demonio y en que el espíritu del mal intenta desviarnos del camino que nos lleva a Dios. Otra cosa distinta es que estime que muchas de las narraciones de tentaciones demoníacas a determinados santos estén exageradas o que incluso no fuesen ciertas sino imaginarias, pero eso no creo que sea lo fundamental. El demonio existe, intenta alejarnos de Cristo pero con su gracia, podemos derrotarlo.

          Paz y Bien y a tu completo servicio.

          • Estimado Sr. Antonio, que agradable escuchar lo de su amor (debilidad como Ud. le llama ) por el Franciscanismo,por otro lado efectivamente me dio la impresion de que su comentario le restaba importancia a esos eventos extremos de la accion demoniaca que Dios ha permitido en tantos santos, asi que gracias por la aclaracion, y definitivamente expresa Ud muy acertadamente lo de la divergencia de criterios en cuestiones no fundamentales. Y quiero agradecerle a Ud. y todos los colaboradores de este sitio el esfuerzo que ponen en dar informacion tan bien respaldada y a mi gusto erudita sobre la vida de estas personas tan unicas como son los santos. No pretendo excederme en halagos pero pocas paginas como estas se encuentran hoy en dia. Yo soy medico-dermatologo, casado y padre de tres pequeños, asi que mi tiempo para estar en la red es limitado y bien discernido, y eso hace que el agradecimiento sea aun mayor.
            Dios les guarde.
            Paz y Bien.

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