Estudio de las reliquias de los Santos Crisanto y Daría

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de los Santos mártires Crisanto y Daría.

Icono ortodoxo ruso de los Santos mártires Crisanto y Daría.

Cuando nuestra compañera Ana María publicó el pasado 25 de octubre el artículo sobre los Santos mártires Crisanto y Daría, ya nos habló de su martirio y de su sepulcro y reliquias. De este último tema quiero escribir hoy, pero antes de seguir leyendo este artículo, permitidme que os aconseje releer el anterior – el del 25 de octubre – para intentar comprender mejor este tema.

Según la tradición, las reliquias de estos santos mártires que murieron en Roma siendo enterrados vivos, sufrieron tres traslados dentro de la ciudad: el Papa Pablo I las llevó desde la vía Salaria a la iglesia romana de San Silvestre, el Papa San Pascual I las habría llevado a la de Santa Práxedes y finalmente, Esteban V las trasladó a la Basílica Lateranense. Desde allí, en el año 884 fueron llevadas al monasterio alemán de Munstereiffel y en el 947, devueltas a Italia, concretamente a la ciudad de Reggio Emilia. Bueno, pues de estas reliquias conservadas desde entonces en la catedral de esta ciudad, son de las que queremos tratar en este artículo.

Aunque se ha dicho hasta la saciedad que es la primera vez que han sido estudiados y analizados los presuntos restos de dos Santos, esto no es cierto porque, por poner sólo un ejemplo, los restos de San Nicolás de Bari y algunos otros obispos de Myra sepultados juntos con él ya lo fueron hace bastantes años en las ciudades de Venecia y Bari. Éste es un tema sobre el que tenemos pendiente escribir. Pero ciñámonos a los Santos Crisanto y Daría.

Sus presuntos restos reposaban en la cripta bajo el altar mayor de la catedral, habiendo sido expuestos por última vez en el siglo XVI. Se trata de dos esqueletos casi completos que, envueltos en unos sudarios, estaban depositados en una caja-relicario. A la catedral de Reggio Emilia se le hicieron una serie de renovaciones en el año 2008, entre ellas la renovación del altar, algo que no se hacía desde el año 1651 y al retirar el altar, que cubría el ataúd, los restos quedaron a la vista.

Veneración de los restos de los santos en sus dos urnas. Catedral de Reggio Emilia, Italia.

Veneración de los restos de los santos en sus dos urnas. Catedral de Reggio Emilia, Italia.

El arzobispo Adriano Caprioli, que quiso aprovechar la oportunidad para realizar el reconocimiento canónico de las reliquias, se planteó también analizar científicamente los restos y la National Geographic Society prestó su colaboración económica. La Curia encargó el trabajo al profesor de anatomía patológica de la Universidad de Génova Ezio Fulcheri, que pensó que era “una oportunidad única para analizar por primera vez los cuerpos de estos dos Santos con todos los medios que pone a mi disposición la ciencia moderna”. Se reunió con un equipo pluridisciplinar, compuesto por académicos de diversas universidades italianas: patólogos, expertos en datación mediante el radiocarbono 14, paleopalinólogos (expertos en el análisis de pólenes fósiles), analistas de ADN, sedimentólogos, etc., entre los cuales estaban el doctor Fabrizio Ambrosetti, del Hospital Santa María Nuova de Reggio Emilia y las antropólogas de la Universidad de Torino, Alessandra Cinti y Rosa Boano, que analizaron los restos óseos, el sudario que los envolvía y todos los sedimentos y microorganismos existentes en la caja que los contenía.

El relicario fue abierto y se encontraron ciento cincuenta huesos, que permitieron reconstruir dos esqueletos casi al completo. Los análisis de ADN realizados a los huesos en la Universidad de Florencia permitieron descubrir que pertenecían a un hombre y a una mujer, siendo datados mediante las pruebas del radiocarbono 14, realizadas en la Universidad italiana de Salento, como pertenecientes a dos personas que vivieron entre el año 80 y el 340 de nuestra Era. Recordemos que Ana María nos dijo que estos Santos habían padecido martirio en tiempos del emperador Numeriano (283-284), o sea, que la fecha del martirio entra perfectamente dentro de esta franja de tiempo.

Cráneos de los Santos Crisanto y Daría.

Cráneos de los Santos Crisanto y Daría.

La tomografía axial computarizada y otras pruebas revelaron que la edad del varón era de 17-18 años y la de la mujer, entre 20 y 25 años, edades que coinciden con las mencionadas en la “passio”. Ambos tenían altas concentraciones de plomo en sus huesos, lo que demostraba que habían sido personas de clase noble, pues en aquella época eran los únicos que vivían en casas que disponían de agua corriente. No hace falta recordar que las conducciones de agua, hasta el siglo pasado, habían sido siempre de plomo y de ahí el que las minas de plomo de Linares-La Carolina y muchas otras fueran explotadas ya desde la época romana.

Los estudios anatomopatológicos mostraban que ninguno de los dos individuos había realizado trabajos físicos importantes, luego eran nobles libres y no esclavos. Ninguno de los dos esqueletos mostraba signos de haber sufrido traumatismos ni enfermedades que hubieran puesto en peligro sus vidas, lo que concuerda con que pudieran haber muerto por asfixia. Recordemos que según la “passio”, fueron enterrados vivos. El análisis de los sedimentos y del polen confirmaban los traslados a los que, según nos relató Ana María, habían sido sometidas las reliquias antes de llegar a Reggio Emilia, luego los restos no pertenecían a dos individuos que hubieran vivido y muerto en aquella ciudad, lo que eliminaba la posibilidad de ser falsos, ya que la “passio” dice que murieron en Roma.

Estudio de los restos de los dos Santos.

Estudio de los restos de los dos Santos.

Todos estos datos hicieron que el profesor Fulcheri llegase a afirmar que el trabajo realizado “fue como encajar todas las piezas de un puzzle”, “ésta ha sido una rara oportunidad para poder estudiar los huesos y otros restos que se relacionan directamente a una leyenda que se ha transmitido desde hace muchos siglos. El hecho de que los esqueletos estén prácticamente completos – algo raro entre los mártires de aquella época – implica que estas reliquias fueron protegidas y veneradas en su totalidad desde un momento muy temprano de la historia”. El completo análisis de los restos era compatible con la antigua tradición de que pertenecían a los Santos Crisanto y Daría. Los restos de los dos Santos han sido puestos por separado en dos urnas de vidrio.

Para realizar este artículo me he basado en varios artículos y periódicos leídos en su día y de los que extraje estos datos.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es