Beata Mariana de Jesús, mercedaria y copatrona de Madrid

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo de la Beata, obra del pintor valenciano José Camarón Boronat.

Lienzo de la Beata, obra del pintor valenciano José Camarón Boronat.

El pasado 17 de abril, la Orden de la Merced y la ciudad de Madrid celebraban la fiesta de la Beata Mariana de Jesús. Cinco días después de conmemorarse la santidad de esta ilustre madrileña, presentamos a continuación algunos de los rasgos que la llevaron a ser conocida como “el tesoro de la ciudad”. María Ana Navarro de Guevara y Romero nació en la ciudad de Madrid el día 21 de enero de 1565. Venía de un ilustre e importante linaje madrileño: su padre, don Luis Navarro Ladrón de Guevara, servía en la Corte Real de S.M. el rey Felipe III. Desde muy pequeña sentía interés por las cosas sagradas. Cuenta la leyenda que, cuando asistía con sus padres a misa, quedaba con la mirada fija en la Hostia consagrada y el cáliz bendito, cosa muy poco dada en niños pequeños. A los pocos años, no llegando a la adolescencia, recibió la primera comunión. Cuentan los que la veían comulgar que, después de hacerlo, parecía transformase en un ángel que gozaba de Dios.

La felicidad de su infancia pronto se vio truncada por la muerte de su querida madre, que murió cuando ella tenía 9 años. Poco después, su padre se volvió a casar y esta vez la Beata Mariana no vio en su madrasta a otra madre, sino a una mujer cruel que no le hacía la vida agradable en ningún aspecto. Mientras tanto, ella se hacía cargo de sus 5 hermanos menores. Muy atraída por la vida religiosa, a los 22 años de edad tenía deseos de entrar en un convento. Para ello, la joven Beata hizo voto perpetuo de virginidad: esto provocó el descontento y la no aprobación de su padre, quien la tenía comprometida con un joven de familia acomodada. Para que este pretendiente la rechazara, inclusó llego a cortarse su hermoso pelo y desfigurarse el rostro (este suceso no se sabe si realmente ocurrió con exactitud, aún así, algunas pinturas la reflejan con el rostro desfigurado). Por este suceso, su padre y madrastra enfurecidos la emprendieron a golpes e injurias con la Beata Mariana, de tal manera que parecían unos verdugos.

A partir de entonces fue atormentada, tentada y perseguida con penosísimas imaginaciones que le sobrevenían continuamente. Le duraron 11 años, años que también estuvo al estricto servicio de su padre y madrastra.

Escultura de la Beata en su capilla de la catedral de la Almudena, Madrid (España). Fotografía: David Garrido.

Escultura de la Beata en su capilla de la catedral de la Almudena, Madrid (España). Fotografía: David Garrido.

Vocación
En el año 1598, finalmente dejó la casa de sus padres. Desde este momento emprendió su camino de vocación religiosa con la desinteresada ayuda del Venerable Fray Juan Bautista (fundador de los Mercedarios Descalzos), quien fuera su confesor y director espiritual hasta sus últimos días. Junto a la ermita de Santa Bárbara que existía en la capital (muy próxima al convento de los Mercedarios Descalzos), la Beata Mariana de Jesús estableció una paupérrima celda donde se dedicó por varios años a la oración y a la penitencia (penitencias muy duras, como abrazar con todas sus fuerzas una corona de espinas), así como a ayudar a los pobres, niños y cautivos de la ciudad. Se cree que permaneció aquí, en este anexo del convento, porque no fue admitida en la Orden hasta que no se curó de sus problemas de salud. En 1613 fue recibida en la tercera Orden de la Merced, el hábito de terciaria lo recibió de manos del Maestro General de la Orden, Fray Felipe Guimerán. Al año siguiente recibió la profesión.

Fama de mística
Como ya hemos dicho anteriormente, la Beata Mariana de Jesús a menudo sufría diversas tentaciones que la atormentaban. Supo convivir con ellas, esquivándolas hasta que desaparecieron. Pero pasados unos años, habiendo ya ingresado en la Tercera Orden Mercedaria, le sobrevinieron unos éxtasis y visiones que pronto corrieron por todo Madrid, dando a la Beata fama de mística. Estos hecho produjeron en ella una extraña mezcla de dolor y placer, ya que rechazaba todo halago o protagonismo. Alertadas las autoridades eclesiásticas y superiores mercedarios, ordenaron a la Beata escribir todo lo que le sucediera referente a estos sucesos que ella vivía en primera persona.

Hoy en día, nos han llegado diversos testimonios de sus visiones místicas, como por ejemplo que el mismo Jesucristo, al cumplir 33 años la Beata, la coronó con una corona de espinas, o cómo platicaba con la Virgen María los grandes misterios de nuestra fe cristiana. Pero sin duda el más conocido es el que presenciaron sus hermanas en la fe: cuentan que, estando la Beata Mariana de Jesús en estado de éxtasis, el Señor Jesucristo la invitó a probar los dolores de su martirio; ella gustosamente aceptó y de esta manera pudo sentir en su propio cuerpo los dolores de la crucifixión. Cuando esto ocurrió, ella estaba extendida en la cama y sus compañeras pudieron ver cómo estiraba las extremidades y se ponían totalmente rígidas, no perdiendo la rigidez hasta que salió del estado de éxtasis. Por todo esto y por su inmensa caridad con todos los madrileños más desfavorecidos, se ganó los sobrenombres de “Tesoro de la ciudad”, “Estrella de Madrid” o “Beata del pueblo”; además de esto, también contó con la simpatía de personas muy destacadas, como la reina Margarita de Austria.

Vista de la mascarilla de cera que se extrajo del rostro de la Beata tras su muerte.

Vista de la mascarilla de cera que se extrajo del rostro de la Beata tras su muerte.

Muerte y proceso de canonización
El día 17 de abril de 1624, a la edad de 59 años, Mariana de Jesús moría santamente en el convento mercedario de Santa Bárbara, a consecuencia de una grave enfermedad pulmonar. Su venerable cadáver fue velado y expuesto al público durante dos días; y después de que casi todo Madrid se despidiese de ella, fue enterrada en el convento donde vivió. En el mismo año de su muerte, fueron muchas las personas que pedían su beatificación, entre todas ellas destacó S.M el rey Felipe IV, que fue devoto suyo.

Tres años después de su muerte, el día 31 de agosto de 1627, se procedió a abrir su tumba para examinar el estado del cuerpo de la Beata Mariana de Jesús. Ante el asombro de todos los presentes, incluso de los Doctores de la Casa Real, el cuerpo de la Beata estaba intacto, flexible, con la piel sonrojada y exhalando un agradable aroma que impregnó la estancia en la que se encontraban. Cabe resaltar que el rostro estaba desfigurado, a causa de unas máscaras mortuorias de cera que el artista Vicente Carducci tomó cuando estaba recién fallecida: éstas lesionaron el rostro del cadáver. Las mascarillas sirvieron de modelo para algunas esculturas que hoy en día podemos encontrarnos en Valladolid y Madrid.

En el año 1783, concretamente el 18 de enero, fue declarada Beata en la Basílica de San Pedro por el Papa Pío VI. Tales fueron los ruegos del pueblo madrileño al Ayuntamiento de la ciudad, que finalmente fue declarada co-patrona de la ciudad, compartiendo patronazgo con San Isidro Labrador.

Los restos mortales de la Beata Mariana de Jesús se volvieron a examinar casi un siglo después, en 1731, así como en los años 1964 y 1965. También en estas tres ocasiones se encontró el cuerpo en iguales condiciones que en la primera ocasión. La urna-relicario donde hoy en día reposan los restos en el Monasterio de la MM. Mercedarias de Don Juan de Alarcón, fue regalada por la Casa de Medina Sidonia. El día 17 de abril de cada año, con ocasión de la celebración de su fiesta, es expuesto el cuerpo incorrupto a la veneración de todos los fieles. Aún hoy en pleno siglo XXI sigue emanando un buen olor y también exuda una especie de aceite que impregna los distintos objetos y estampas que se ponen en contacto con su cuerpo.

Altar-sepulcro de la Beata. Monasterio de Mercedarias, Madrid (España).

Altar-sepulcro de la Beata. Monasterio de Mercedarias, Madrid (España).

El proceso de canonización está abierto, la fase diocesana se clausuró hace un año y el expediente fue enviado a Roma a la Congregación de la Causa de los Santos, donde se está estudiando un posible milagro obtenido por su intercesión: la curación de un tumor pulmonar con metástasis de una niña de 5 años, que se curó hace 14 años.

David Garrido

Enlaces consultados (17/04/2014):
http://www.abc.es/local-madrid/20130417/abci-cuerpo-incorrupto-beata-mariana-201304171435.html
http://esmadridnomadriz.blogspot.com.es/2008_02_01_archive.html
http://www.madridiario.es/noticia/230438
www.viendomadrid.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Mariana_de_Jes%C3%BAs_(beata)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

13 pensamientos en “Beata Mariana de Jesús, mercedaria y copatrona de Madrid

  1. David: muchas gracias por este articulo tan interesante. Y sobre todo por la muy bonita ilustración que lo encabeza. Tenia mucho tiempo buscando una imagen de esta beata. Te sacaste un 10.
    Haz de saber que el templo mas famoso de mi ciudad esta dedicado a Nuestra Señora de la Merced y por ello estoy familiarizado con esta orden y algo de su historia. El templo esta atendido por el clero secular. La orden trabaja en Lagos de Moreno, Jalisco.
    La vida de esta mujer es muy interesante. Que bueno que exista una reciprocidad entre ella y Madrid. Hasta hace algunos años creía que sus restos se habían perdido con la guerra.
    Saludos.

    • Gracias Humberto.
      Me alegro de que conozcas bien la Orden de la Merced, yo no lo conozco en profundidad, pero si que conozco a muchos de sus sant@s y beat@s. Para dentro de poco hablaremos de otra Beata que tiene una vida y obra tan interesante o mas que la Beata Mariana de Jesús.
      Su restos milagrosamente no se perdieron en la Guerra Civil, estuvieron muy cerca de ser profanados. Pero gracias a dos devotos madrileños de la Beata, que metieron la urna en unos sótanos llenos de carbón, fue salvada del saqueo. Hoy en día permanece tal y como esta antes del conflicto.

  2. Gracias, David, por hablarnos de esta Beata madrileña que es muy poco conocida en comparación al alguna otra Santa o Beata del mismo nombre. He leído en alguna parte que las monjas mercedarias que custodian su cuerpo incorrupto aseguran que éste huele a manzana, pero como cuando la exhiben está detrás de un cristal, los que la visitan no pueden olerlo y por tanto, comprobar si esto es cierto.

    Por otra parte, cuando dice que el rostro del cadáver quedó desfigurado tras sacarle la mascarilla de cera, pienso que eso de que ella se desfiguró el rostro de joven no es más que un cuento chino, que se aplica a cientos de otras Santas y Beatas. Seguramente alguien la vio desfigurada post-mortem por culpa de la mascarilla y se inventó esa historieta. El rostro real de la Beata, que vemos en la mascarilla cuya foto reproduces amablemente, es el rostro de una mujer anciana, sana, normal e incluso amable, no el de una persona desfigurada.

    • Es cierto Ana María, por tener el mismo nombre que otra santa de Quito, la Beata Mariana de Jesús es poco conocida, a la postre también se las confunde con frecuencia.
      Lo del olor que desprende el cuerpo incorrupto, yo también lo he leído en muchas fuentes. Todo apunta a que es cierto, hace algunos años cuando el cuerpo estaba en contacto directo con los fieles, cada 17 de Abril, los fieles pasaban pañuelos por sus manos y píes, y aseguran que el olor a manzana perduraba algún tiempo.

      En las mascarillas de cera caliente que se tomaron, por el artista Carducci ( cuentan que en muchas ocasiones le propuso retratarla en vida, a lo que Ella se negó, una vez muerta aprovecho para tomarle estos moldes), es seguro que desfiguro el rostro del cadáver, debido a la cera caliente.
      Pero este suceso, que es tan recurrente en otras vidas de Santas como bien dices, tiene su parte de verdad. Ya que algunas fuentes aseguran que al no querer casarse se cortó el pelo con unas tijeras y a la vez también se cortó las comisuras de los labios para desfigurarse el rostro. Luego, imagino que la curarían y ya de mayor estas heridas no se le notarían. En todo caso no se puede asegurar por falta de datos históricos seguros y concretos.

  3. Muchas gracias, David, por este artículo sobre la beata mercedaria Mariana de Jesús.
    Me ha llamado mucho la atención que fuera conocida como “la beata del pueblo”, lo que significa que debió ser una mujer muy comprometida y muy cercana a los necesitados madrileños, que será la causa por lo que sin dudas la han tomado como co-patrona de la ciudad, detalle que desconocía, y por lo que la conocen como “tesoro de la ciudad” o “estrella de Madrid”. Lástima que una Orden religiosa, a sabiendas de su santidad, no quisiera recibirla porque estaba enferma y solo cuando sanó la aceptó como terciaria. No es este un caso único y desde mi punto de vista, estos hechos demuestran la falta de caridad cristiana que impera en algunas Órdenes y Congregaciones, que si vas con dotes te admiten y si no, pues te santificas por tu cuenta fuera de los muros del convento. De vergüenza.

  4. Pues si Antonio, para que el pueblo de Madrid le diera estos sobrenombres tan bonitos es porque se los ganó con creces. Fue muy conocida por esta caridad que tenía con todo el mundo, en especial con los niños y cautivos.
    Yo creo que fueron estos mismos, los más pobres y sencillos, quienes le pusieron estos sobrenombres.
    Es verdad que muchas Ordenes religiosas en la antigüedad miraban más los ajuares y dotes, que las virtudes cristianas de las aspirantes a entrar. Y ya si estaban delicadas de salud como en el caso de hoy o por ejemplo el caso de Santa Gema, ya ni hablamos…

  5. Muchas gracias David por ésta minuciosa recopilación de datos sobre ésta maravillosa santa, en realidad muchas santas han pasado por visicitudes similares a las suyas, santa Rosa de Lima también se corto el cabello para no estar tan guapa porque también querían casarla con un noble acaudalado. Creo que sus razones tenían las órdenes religiosas para no admitir entre sus muros a personas delicadas de salud, hay que comprender que en tiempos pasados la vida monástica era de una gran dureza, pasaban mucho frio o calor, la alimentación era muy parca y la vigilia muy larga, considero lógico que no quisieran en sus comunidades a personas enfermas o delicadas porque ponían su vida en grave peligro. No podemos valorar las cosas de otras épocas con la mentalidad actual. Las vidas de los santos siempre nos hacen meditar y nos estimulan a una vida espiritual mas intensa.

    • Gracias por tu comentario Carmen. Probablemente sea esa la razón por la que muchas personas se quedaron a las puertas de entras a las ordenes religiosas que se sentían llamados.

      • Me temo, Carmen y David, que las razones por las cuales no se admitía a personas delicadas de salud eran un poco egoístas, no tan altruistas como creéis. En el convento se trabajaba duro, pero eso era para los consagrados de baja casta social. Las “madres” trabajaban más bien poco y las “doñas” nada de nada, teniendo incluso criadas; por lo que las faenas pesadas del convento recaían en la gente de extracción humilde y, ¡claro!, para eso necesitabas a alguien robusto, no una criadita que te podía caer cada dos por tres enferma. La situación de estas personas en el convento, cargadas con el trabajo más con los turnos intempestivos de oración, se volvía miserable, hasta el punto de recurrir a tareas deshonestas para poder mantenerse mejor, como la alcahuetería y otras cosas que mejor ni digo.

        Igualmente puede decirse del tema de la dote: las ricas eran recibidas con los brazos abiertos porque así el convento se agenciaba su dote; las pobres, eran las criadas de las demás. De ahí que quisieran gente de buena salud, que no les diese gastos en médicos. Esto no es una valoración con la mentalidad actual: tristemente, así eran las cosas en la época y por eso ya tiempo atrás, reformadores como Teresa de Ávila habían emprendido cambios en el interior de los conventos…

  6. Muchas gracias David hace tres años conocí a esta Beata cuando visite la Catedral de la Almudena, pero sinceramente me encontraba en la ignorancia de quien era exactamente así que tu artículo me ha caído como perlas para conocer más la vida y espiritualidad de esta mujer que ha ganado ser nombrada patrona de Madrid y aun siendo sólo beata, otra cosa que me llama la atención es que no tenía idea que hubiera mercedario descalzos.

    • Me alegro de que hayas conocido mejor a la Beata Mariana de Jesús , Andre. A menudo a mi también me pasa lo mismo, reconozco a determinado Sant@ de verlo en imágenes y estampas, pero no conozco nada de su vida y obra. i¿ cuantos habré conocido gracias a vuestros artículos?!
      Como ves, si que existía el mercedario descalzo. En la actualidad, no se si existirá, yo lo desconozco.

  7. Gracias david por el artículo. Pocos madrileños saben que la Beata Mariana es copatrona de Madrid, tal y como dices en el artículo. Por cierto, ¿tienes o sabes la fecha en la que el Ayuntamiento hizo esta declaración?: me gustaría tener el documento. Gracias.

  8. Parabéns pelo excelente artigo. Estava aqui a procurar informações sobre esta grande serva de Deus, porém, há quase nada em Português. Deus o abençoe pelo belíssimo trabalho. Um forte abraço e muito obrigado. Desde Brasil.

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