La Gran Cuaresma según la tradición bizantina

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono correspondiente al Domingo de la Ortodoxia: la veneración de los sagrados iconos.

Icono correspondiente al Domingo de la Ortodoxia: la veneración de los sagrados iconos.

Según el Gran Typikon de la Laura de San Sabas, el calendario litúrgico de la Iglesia Ortodoxa se divide en tres grandes partes y son llamadas según el libro principal usado en el culto. La mayor parte del año corresponde al tiempo llamado Octoechos, un libro que contiene los himnos diarios según los ocho tonos musicales (okto-echos). Este libro contiene textos para cada día de la semana en Vísperas, Maitines, Completas, Oficios de Medianoche, Oficios Matutinos y Horas. Durante especiales períodosdel año, como es la Gran Cuaresma o el tiempo de Pascua, los otros dos libros, el Triodion y el Pentecostarion, son usados para el servicio litúrgico. En este artículo explicaré las reglas para la Gran Cuaresma y su conexión con el uso del Triodion.

El tiempo del Triodion y las tres primeras semanas de preparación
El tiempo del Triodion significa que se cambia el habitual libro de culto por uno especial. Su nombre, Triodion, procede de las tres odas o himnos cantados durante este tiempo, que reemplazan el canon habitual de nueve odas (himnos). El tiempo del Triodion, que dura diez semanas, no coincide exactamente con el inicio de la Gran Cuaresma, porque empieza tres semanas antes, continúa con las seis semanas de la Gran Cuaresma propiamente dicha y termina con la Semana Santa. El fin del tiempo del Triodion es la Liturgia de Medianoche de la Resurrección de Nuestro Señor, cuando comienza el tiempo del Pentecostarion (los cincuenta días de Pascua a Pentecostés).

En el Domingo de San Gregorio Palamas se conmemora la obra teológica de este Padre de la Iglesia.

En el Domingo de San Gregorio Palamas se conmemora la obra teológica de este Padre de la Iglesia.

En otras palabras, la Gran Cuaresma tiene tres semanas de “tiempo de preparación”. En la primera, se excluye el habitual ayuno de los miércoles y viernes. En la segunda semana, los cristianos ortodoxos ayunan miércoles, viernes y al final de la semana (domingo) se privan de comer carne hasta la Pascua. La tercera semana se llama “blanca” o “del queso”, porque se permite tomar leche, queso, huevos e incluso pescado, pero no carne. Es una especie de medio-ayuno, en preparación a la Gran Cuaresma que comienza el siguiente lunes, cuando sólo se permite la dieta vegana. Los domingos de este tiempo de preparación se dedican a la penitencia: Domingo del Fariseo y el Publicano (durante la misa se lee el texto de Lc 18, 10-14), del Hijo Pródigo (Lc 15, 11-32), del Juicio Final (Mt 25, 31-46) y de la expulsión de Adán del Paraíso (Mt 6, 14-21). Este domingo se llama también “del perdón”. El sacerdote y los cristianos se piden perdón unos a otros y se inclinan ante los demás, porque todos deben estar en paz con su vecino durante el tiempo de ayuno. A pesar de que hasta ahora he hecho hincapié en la dieta, lo cierto es que el ayuno no significa sólo una dieta especial, sino renunciar a todo lo que nos estorba en una vida conectada a Dios.

La Gran Cuaresma
La Gran Cuaresma, según la tradición ortodoxa, dura cuarenta días, es decir seis semanas, de la cual se excluyen dos días, como es la Anunciación (25 de marzo según el calendario de las Iglesias en Constantinopla, Antioquía, Grecia, Bulgaria, Rumanía, Albania, parte de Polonia y la República Checa) o el 7 de abril (Iglesias de Jerusalén, Monte Athos, Patriarcado Ruso, Serbia, Georgia, parte de Polonia y República Checa) y el Domingo de Ramos, el sexto domingo de la Gran Cuaresma, cuando a los cristianos se les permite comer pescado y beber vino como signo de alegría y de anticipación de la Resurrección. Durante este tiempo, todas las ropas litúrgicas y atuendos cambian a color negro; sólo los sacerdotes pueden, los domingos, ir de blanco, como signo de la Resurrección que está por venir.

Santa Cruz ornada en la catedral rumana de Nuremberg (Alemania) en el Domingo de la Cruz (23/03/2014).

Santa Cruz ornada en la catedral rumana de Nuremberg (Alemania) en el Domingo de la Cruz (23/03/2014).

La primera semana de la Cuaresma es muy dura, especialmente en los monasterios. Las monjas y monjes ayunan completamente desde la noche del domingo hasta la del miércoles después de la Liturgia de los Dones Presantificados, que es una liturgia especial celebrada sólo en la Gran Cuaresma y sólo de noche, siendo su autor San Gregorio Magno, Papa de Roma. Debido a esto, los dos primeros días de la Cuaresma (lunes y martes) son días alitúrgicos, siendo así que no se celebra misa, por lo que los monjes no se ven obligados a interrumpir su ayuno y oración. Sólo las Siete Laudae, con un ritual especial, son celebradas, y el texto de los himnos tienen un tono de profundo arrepentimiento. La oración habitual “Dios es Nuestro Señor y se nos ha mostrado” se sustituye cantando un triple Aleluya. En lugar de las Pequeñas Completas, las Grandes Completas son mucho más largas y contienen el Gran Canon de San Andrés, obispo de Creta (s.XI), una obra maestra de la poesía bizantina, en el mismo tono de arrepentimiento. Los siete servicios se terminan con una oración de San Efrén el Sirio, junto a dos inclinaciones hasta tocar la frente en el suelo (gran metanoia) y un cierto número de pequeñas inclinaciones, tocando simplemente el suelo con la mano (pequeña metanoia) que son símbolos de arrepentimiento y de que reconocemos que nosotros, los seres humanos, sólo somos polvo y al polvo retornaremos.

Sólo en sábado se celebra la habitual Liturgia de San Juan Crisóstomo y el Réquiem por los muertos, como signo de que Cristo bajó al Inframundo en sábado. La Liturgia de San Basilio es la misa cebrada los domingos. Las otras seis semanas se repite el mismo ritual, con la excepción del Gran Canon y del cambio de la misa habitual: de lunes a viernes, simplemente la Liturgia de los Dones Presantificados del papa Gregorio, celebrada al anochecer; los sábados, la Liturgia de San Juan Crisóstomo; los domingos, la Liturgia de San Basilio el Grande.

El Domingo de Santa María Egipcíaca se conmemora la vida de esta penitente. Fresco ortodoxo en la catedral rumana de Nuremberg (Alemania).

El Domingo de Santa María Egipcíaca se conmemora la vida de esta penitente. Fresco ortodoxo en la catedral rumana de Nuremberg (Alemania).

Los domingos de Cuaresma tienen también un simbolismo especial conectado al arrepentimiento. El primer domingo, es decir el primero al terminar la primera semana de Cuaresma, se llama el Domingo de la Ortodoxia, y está especialmente dedicado al Séptimo Concilio Ecuménico, cuando los iconos regresaron a las iglesias. Durante el servicio, se repite el Anatema sobre las herejías condenadas en los Concilios Ecuménicos (esta tradición ha desaparecido en la costumbre rumana, pero se mantiene en la Iglesia Rusa) y se organizan procesiones con iconos por las calles. El Evangelio leído durante la misa es Mt 20, 1-16, una parábola sobre la recompensa del trabajo en la viña del Señor.

El segundo domingo está dedicado a Gregorio Palamas, el Padre de la Iglesia que habló de la Naturaleza Divina que se muestra a través de Energías en la creación. El Evangelio es Mc 2, 1-12, la curación del paralítico en Cafarnaún. El tercer domingo está dedicado a la Santa Cruz. Además de una procesión con una cruz ritual adornada con flores, la ceremonia entera consiste en himnos de alabanza al Sacrificio de Cristo y su sufrimiento. El Evangelio tiene la misma connotación (Mc 8, 34-38), ya que habla de la autorrenuncia, la aceptación de la cruz personal y el seguir a Cristo. El Domingo de la Cruz marca la mitad de la Cuaresma, y el Synaxarion del día recuerda que es la Cruz la que ayuda a los cristianos a seguir adelante hasta la Resurrección.

Domingo de Ramos: ceremonia de consagración de las ramas de olivo en Giurgiu, Rumanía.

Domingo de Ramos: ceremonia de consagración de las ramas de olivo en Giurgiu, Rumanía.

El cuarto domingo está dedicado a San Juan Clímaco, autor de un libro ascético llamado “La Escalera” que describe el camino que deben seguir los monjes para alcanzar la bienaventuranza divina. El Evangelio que se lee se refiere a las nueve Bienaventuranzas (Mt 4, 25-5, 1-12). El sexto domingo, de María Egipcíaca, sigue el mismo tono de arrepentimiento. La gran historia de María es un ejemplo de que todos los cristianos pueden regresar a Cristo, sin importar qué hicieron antes, si se arrepienten. El Evangelio leído es Lc 7, 36-50, sobre la mujer que lavó los pies del Señor. Finalmente, el Domingo de Ramos finaliza el período de cuarenta días y se celebra con hojas de palma, bien de sauce (en Rumanía) o de abedul (en Russia), donde no hay muchas palmeras.

La Semana Santa tiene un ritual litúrgico especial. El tiempo gira al revés, ya “no tiene paciencia”. El servicio matutino del lunes se celebra el domingo por la noche y así sucesivamente en toda la semana. También el servicio vespertino (las Vísperas) se celebran por la mañana y se combinan el miércoles y el sábado con la Liturgia de San Basilio. Muchos cristianos ayunan hasta el anochecer, van a confesarse y limpian sus casas en espera de la Resurrección. Cada tarde van a la iglesia a celebrar, como ya se ha dicho, los servicios matutinos, dedicados a los eventos de la Pasión relatados en los Evangelios. Los servicios más importantes se inician el jueves con la Liturgia de la Última Cena combinada con la ceremonia del lavatorio de pies de 12 personas. El Viernes Santo es un día alitúrgico y los cristianos ayunan hasta el anochecer, cuando participan en las Completas del Sábado Santo, que es prácticamente una ceremonia de entierro donde se canta un Canon de las Lamentaciones de la Theotokos, una obra maestra de la poesía y el momento más grande de la Gran Cuaresma. El Epitaphion, un icono de tela que representa el entierro de Cristo, se lleva por toda la iglesia y es finalmente depositado en el altar, que simboliza el sepulcro de Cristo.

Domingo de Ramos: el sacerdote rumano reparte ramas de sauce entre los cristianos de la iglesia.

Domingo de Ramos: el sacerdote rumano reparte ramas de sauce entre los cristianos de la iglesia.

La Liturgia celebrada el sábado por la mañana está dedicada a la Apertura de los Infiernos. Antes de leer el Evangelio, las ropas de los ministros y los atuendos en la iglesia se cambian y las oscuras son sustituidas por las blancas: antes de la Resurrección, según la tradición, Cristo predicó el Evangelio en los Infiernos y salvó a Adán, a Eva y a todos los Justos de la Antigua Ley. Hay que hacer notar que el icono del Descenso de Cristo a los Infiernos es el icono canónico de la Resurrección en la Iglesia Ortodoxa, y no el que lo representa como un vencedor, saliendo de la Tumba. Esto puede explicarse por el hecho de que la Resurrección, en sí misma, no es lo más importante para un ortodoxo, sino más bien sus efectos, es decir, nuestra salvación de la condena eterna.

Mientras esperan la Resurrección, todos los cristianos se reúnen en la iglesia una hora antes de la medianoche, en la Vigilia Pascual. Normalmente, a medianoche, todas las velas y luces de la iglesia se apagan. Sólo la vela que cuelga junto a la Cruz de Cristo en el altar está permitida; el sacerdote tomará la Santa Luz de allí y la transmitirá a los demás, cantando la alegría de la Resurrección.

Espero haber descrito la Gran Cuaresma de un modo que los lectores de Pregunta Santoral hayan podido entender. Hay mucho que decir, por lo que es difícil distinguir lo que vale la pena debatir y lo que no. Es crucial decir que la dieta vegana es muy importante, porque permite a los cristianos concentrarse más en sus oraciones. Pero en cualquier caso, la dieta no es lo más importante en la Gran Cuaresma. El arrepentimiento, el perdón y las buenas obras son necesarias para ser mejor cristiano. Mejorada con éstos, la Comunión con el Cuerpo y la Sangre de Cristo es, de hecho, el núcleo de este tiempo de arrepentimiento y de renuncia. Ayunar durante la Cuaresma siempre aporta mayor alegría a todos, pero en cualquier caso todos están llamados a la Última Cena: los que siguen todas las normas, los que ayunan sólo una semana e incluso los que no respetan en absoluto el ayuno. Como Juan Crisóstomo escribió en su Sermón de Pascua, todos los seres humanos están llamados a gozar la Resurrección.

En la noche de Pascua, los cristianos ortodoxos se encuentran con sus difuntos en el cementerio.

En la noche de Pascua, los cristianos ortodoxos se encuentran con sus difuntos en el cementerio.

Os deseo a todos una Gran Cuaresma llena de alegría espiritual, combinada con arrepentimiento y buenas obras, a la espera del gran día de la Resurrección, ¡que este año es precisamente el mismo día para todos los cristianos!

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

10 pensamientos en “La Gran Cuaresma según la tradición bizantina

  1. Mitrut:
    Me ha gustado mucho el artículo que has presentado este día. Al describir los ritos y el significado que se usa en la liturgia oriental, considero que has hecho un excelente trabajo.
    Aunque varía mucho con la Cuaresma y los ritos católicos, su finalidad es la misma: vivir la Pascua de Resurrección.
    Pienso que todo signo litúrgico es pedagógico y utilísimo si se hace adecuadamente, los signos son educativos y formativos si realizan cuidadosamente y a conciencia.
    Fíjate que no tenía en cuenta el aviso que has comunicado de que este año orientales y occidentales celebraremos la Pascua el mismo día. Aunque esto no es frecuente, cuando sucede, yo me alegro mucho. Quiera Dios que pronto la unidad vaya más allá de celebrar el día de la Pascua en una fecha coincidente.
    Me uno a tus intenciones y le pido a Nuestro Señor Jesucristo que en esta Cuaresma puedas renovarte y llegar con más disposición a la Santísima Pascua.
    Saludos.

  2. Amigo Mitrut,
    Muchas gracias por este artículo en que nos explicas perfectamente cual es el origen de la Gran Cuaresma y cómo se celebra en Oriente. Yo creo que era una asignatura pendiente ya que de la Cuaresma celebrada por la Iglesia Católica ya se había escrito.
    Aunque las comparaciones siempre son odiosas, yo me atrevería a decir que la Gran Cuaresma es un tiempo litúrgico mucho más rígido que el tiempo cuaresmal católico. Posiblemente esa rigidez en el ayuno, penitencia y liturgia solo se lleve a rajatabla en los monasterios y que el pueblo llano lo sobrelleve de manera más laxa. Algo así ocurre también en Occidente, donde hace siglos apareció la tan carareada “bula” por la cual, haciendo un donativo, se te permitían ciertas licencias en materia de ayuno y abstinencia de comer carne. Posiblemente eso responda a tiempos pasados – quizás también ahí – y el espíritu cuaresmal se centre más en la penitencia y reconciliación interior que en actividades externas.
    Gracias de nuevo, Mitrut.

  3. Gracias, Mitrut, por este interesantísimo artículo sobre los bellísimos ritos de la Cuaresma ortodoxa que se celebran en tu país y en otros países de la cristiandad oriental.

    Yo quería comentar algo que Antonio ya ha introducido: lo cierto es que el tema del ayuno es bastante más relajado en Occidente, al menos que yo vea en mi entorno, donde sólo observamos cierto ayuno en Viernes Santo -con un guiso de verduras y bacalao que hace mi abuela, buenísimo, que de pequeña no quería ni ponerme en la boca, pero que con los años he aprendido a apreciar- y poco más. Sí, tenemos muchos otros preceptos de ayuno y abstinencia a lo largo de la Cuaresma -miércoles y viernes-, claro está, pero la realidad es, ¿se observan? Que yo haya visto en mi entorno, no. Incluso los días de precepto se cocinan lo que yo llamo “platos trampa” -formas deliciosas de cumplir con el ayuno, como esos guisos de verduras o pescados copiosamente acompañados, las famosas torrijas u otros dulces “preceptivos” que, como cumplen con los ingredientes, se cree uno que cumple, pero disfruta tanto comiéndolos que no sé yo si se está respetando el espíritu de lo que significa el ayuno y la abstinencia, así que… por eso yo los llamo “hacer trampa”-.

    Finalmente, Antonio hace hincapié en un asunto espinoso: durante siglos, pagando cierta suma a las autoridades eclesiásticas, uno conseguía la dispensa y podía comer lo que se le antojase, de modo que eso hace perder bastante la fe en el ayuno. O todos somos iguales, o para qué sirve sacrificarte si el de más arriba, por soltar unos billetes ante las mismas autoridades que te mandan sacrificarte, no necesita hacerlo. Y prefiero dejarlo ahí, porque no está nada claro que eso del ayuno sea saludable para el cuerpo ni provechoso para el alma, si simplemente se queda en algo externo (vamos, si no comes carne pero te hartas de torrijas, como he visto hacer a más de un hijo de vecino).

    • Dear Antonio, Dear Ana Maria,

      of course, what I have described in the article is the rite. If the Orthdodox Christians really follow these prescriptions, is another thing. Generally the fasting is not an imposed rule, but a simple recommendation. Every Christian is free to follow it or not. Some of them just respect the last week from the Easter Great Lent (the Great Week), respectively the last week in the Christmas Fasting time. Some others respect also all the year the traditional Miercoles and Viernes, and so on. How do they decide that, this question concern what spiritual father they have, which is their environment and so on… In any case there is also a modern industry of replacing meat with something others. That is why in Romania these days there are sold a lot of soy beans products, such as Soy-pastette, soy saussages, soy cheese, which is of course not a real fasting. Also eating vegetarian, but very exquisite, it is also not fasting, because yes, the letter is respected, but not the spirit of the prescription. It is also that, if you are angry on your neighbor, hate your brother or sister and you’re fasting, … is it really fasting?

      I did not really understand the last passage you wrote. Is it about paying in change of real fasting? Well, this is totally unknown in the East though. Not as far I have heard.

      • Yes, Mitrut. During so many centuries, and still today I guess, Catholic Christians could avoid fasting if paying some money to the Catholic Church. This is true. Of course, only rich Catholic were able to pay this amount.

        • Bueno, en teoría con la “bula” se cumplía pagando una sola peseta, pero fuera poco o fuera mucho, para mi está mal. Ahora, algunos obispos dispensan del ayuno del Viernes Santo si se asisten a las procesiones de Semana Santa!!!

          • Yo me refería a la Edad Media y Moderna. Lo que se haya hecho ya en tiempos contemporáneos, eso no lo sé.

  4. Mitrut

    Me gusta la ilación que tienen los textos unos con otros que usan en la cuaresma, como lo es también en la celebración de la vigilia pascual para los cristianos de rito latino, la unidad de la antigua alianza con la nueva.

    Es sorprendente ver el ayuno y las abstinencias que marca la fe ortodoxa. Recuerdo que en mi parroquia hubo una disputa donde hasta la gente consume pollo los vienes que por ser carne blanca, otro problema es que según existe un documento que hasta la fecha no he encontrado donde en tiempos de JPII para américa latina se permite comer carne por la desnutrición. En fin ayuno y abstinencia dos cosas distintas.

    Como siempre el misticismo y lo simbólico de la liturgia bizantina llama mucho la atención, lleva a acogerse, a entrar más en intimidad con Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*