Las reliquias del cráneo de San Juan Crisóstomo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Cráneo del Santo venerado en el monasterio Vatopedi, Monte Athos (Grecia).

Cráneo del Santo venerado en el monasterio Vatopedi, Monte Athos (Grecia).

En su artículo del 26 de enero del año 2011, nuestro amigo Mitrut nos relataba la vida de este gran Padre de la Iglesia, su doctrina y sus obras, su culto y sus reliquias. En este apartado – el de las reliquias – nos decía que parte de su cráneo se encuentra en el monasterio atonita de Vatopedi y en la catedral de Florencia. Sobre esta reliquia quiero yo dar hoy algunos apuntes, pues públicamente se venera más de un cráneo de este Santo. Este es un caso más de duplicidad de reliquias o si queremos ser francos, de falsificación de reliquias.

Por algunas fuentes históricas sabemos algunas de las características fisonómicas de San Juan Crisóstomo: el santo tenía una nariz larga y ancha, las cuencas de sus alegres ojos eran grandes, sus orejas también lo eran así como su frente, las mejillas las tenía hundidas debido a los continuos ayunos, tenía escaso pelo – que era blanco – y su barba era pequeña. Tenía la tez pálida y mostraba algunas características físicas que desvelaban que era una persona atormentada.

También sabemos que en tiempos del Patriarca Proclo, a instancias de éste y del Papa Inocencio I, el emperador Teodosio ordenó trasladar las reliquias del Santo Doctor de la Iglesia, desde Comana (Armenia) hasta Constantinopla, y que este traslado se hizo de forma triunfal, depositando los restos en la iglesia de los Santos Apóstoles, donde tradicionalmente eran sepultados los obispos y emperadores de Constantinopla. El Santo había muerto en el exilio en Comana en el año 407 y así, treinta años después de su muerte, el Santo volvía a su sede.

Cráneo del Santo venerado en Moscú (Rusia).

Cráneo del Santo venerado en Moscú (Rusia).

Pero entre los años 1204 al 1258 (en tiempos del “imperio latino” en Constantinopla), los cruzados robaron numerosos cuerpos santos y objetos sagrados, entre ellos el de San Juan, y se llevaron las reliquias a Roma, depositándolas en la Basílica Vaticana, donde se encuentran en un precioso sarcófago del que, en tiempos de San Juan Pablo II, se extrajeron algunas porciones que fueron devueltas al Patriarcado Ecuménico, el día 27 de noviembre del año 2004.

Sin embargo, este traslado de las reliquias desde Constantinopla a Roma en el siglo XII no se puede afirmar con absoluta rotundidad, ya que, por ejemplo, en 1348, Esteban de Novgorod y en 1390, Ignacio de Smolensk, afirman haberlas venerado dentro de una urna de piedra en la constantinopolitana iglesia de los Santos Apóstoles. También sabemos que en el año 1489, el sultán Bajazer II pretendía regalarle “el cuerpo entero” del Santo al rey francés Carlos VIII. Vemos que hay algunas contradicciones históricas.

A las reliquias depositadas en la Basílica Vaticana se les hizo un reconocimiento canónico en el año 1625, pues varias localidades afirmaban tener el cráneo e incluso otros fragmentos de su cuerpo. El resultado del reconocimiento – que yo sepa – no se dio a conocer y nos encontramos con que, al menos, hay cuatro localidades que afirman poseer su cráneo. Estas localidades son: el monasterio Vatopedi del Monte Athos, la catedral Cristo Salvador de Moscú, la catedral de Florencia y la ciudad de Pisa.

¿Esto es posible? Pues claro que sí, ya que son aun muchas ciudades más las que presumen poseer el cráneo de San Juan Bautista o de San Julián o de San Andrés apóstol, por poner sólo algunos ejemplos. ¿Cuál será el verdadero, si es que lo es alguno? Desde luego, al menos en parte, el tema se puede aclarar, pues al existir otros restos del Santo, sólo haría falta realizar los correspondientes análisis comparativos de ADN, algo que por ahora es prácticamente imposible, debido a los intereses – de todo tipo – que andan por medio, en los que estarían implicados el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, el Patriarcado de Moscú y el Vaticano. Pero demos algunos detalles de cada una de estas cuatro reliquias:

Cráneo del Santo venerado en la catedral de Florencia (Italia).

Cráneo del Santo venerado en la catedral de Florencia (Italia).

El cráneo conservado en el monasterio Vatopedi del Monte Athos
Este cráneo tiene la oreja izquierda incorrupta, oreja por la que – según la tradición – el apóstol San Pablo le susurraba la interpretación de las Sagradas Escrituras. Existen algunos documentos que confirman que esta reliquia estaba en este monasterio antes de que los componentes de la Cuarta Cruzada saquearan la ciudad de Constantinopla en el año 1204, pero algunos autores afirman que los cruzados se la llevaron junto con el resto del cuerpo, aunque un siglo después el emperador Juan VI Cantacuceno (1292-1383) la devolvió a Vatopedi. Otros monasterios atonitas afirman tener reliquias del Santo, aunque no el cráneo: la Gran Laura y los monasterios Filotheou, Iviron, Agios Dionysios y Docheiariou.

El cráneo conservado en Moscú (Rusia)
Estando el monasterio Vatopedi gravemente entrampado, en el año 1655, el zar Alexis Mijailovich Romanov de Rusia solicitó el cráneo del Santo a los monjes a cambio de dos mil rublos para que pudiesen abonar sus deudas. Esta donación se hizo, pero treinta y ocho años más tarde, los monjes reclamaron la reliquia, a lo que el zar Pedro el Grande se negó, aunque prometiendo que lo devolvería si los monjes restituían quinientos rublos cada cuatro años. Existen documentos en el Kremlin fechados en el 1735, donde se dice que, al no pagar los monjes, el cráneo se mantenía en la catedral de la Asunción y allí estuvo hasta el año 1920, cuando los soviéticos lo colocaron en el Museo de Antigüedades de Moscú. En 1988 fue devuelto al Patriarcado Ruso, quien lo colocó en la catedral moscovita de Cristo Salvador. Pero cuando en el siglo XVII, Rusia se negó a devolver el cráneo a los monjes del monasterio Vatopedi, estos replicaron diciendo que finalmente les daba lo mismo ya que – ¡por error! – el que ellos habían entregado a los rusos no era el de San Juan Crisóstomo, sino el de San Andrés de Cesarea de Capadocia. Así que, mientras los rusos dicen que el de Moscú es el auténtico, los griegos manifiestan lo mismo con el suyo.

El cráneo conservado en la catedral de Florencia
Como he dicho antes, en el Duomo de Santa María del Fiore se conserva el presunto cráneo del Santo, en una capilla dedicada “ex profeso” al mismo. Se dice que fue un regalo del Papa Sixto IV a la familia de los Medici en compensación por un atentado que sufrieron en la catedral florentina, el día de Pascua del año 1478, y en el que estuvo implicado el arzobispo de Pisa, a través de un sacerdote que había participado en la propia celebración litúrgica. El arzobispo picense fue colgado desnudo en el exterior del Palazzo Vecchio de la ciudad. Según esto, era de suponer que, hasta entonces, el cráneo de San Juan Crisóstomo había permanecido junto a su cuerpo en la Basílica Vaticana.

El cráneo conservado en la ciudad de Pisa
En Pisa se conserva otro supuesto cráneo del Santo. En el extremo norte de la plaza donde está enclavada la catedral de Pisa existe el llamado “Camposanto Vecchio” que es un importante monumento histórico que, se dice, está construido sobre un cargamento de tierra traído expresamente desde Jerusalén en el siglo XII por encargo del arzobispo Ubaldo de Lanfranchi. Este monumento tiene tres capillas y a una de ellas – la llamada “Cappella Dal Pozzo” -, en el año 2009 se llevaron muchas de las reliquias que se conservaban en la catedral de la ciudad, entre ellas, el cráneo de San Juan Crisóstomo. Por mucho que he buscado en diferente bibliografía, no he podido conseguir averiguar desde cuándo se conserva esa reliquia en esta ciudad toscana.

Cráneo del Santo venerado en Pisa (Italia).

Cráneo del Santo venerado en Pisa (Italia).

Dicho de manera muy resumida, ésta es la historia de las cuatro reliquias del cráneo de San Juan Crisóstomo. Como dije antes, sería muy fácil averiguar cuál es la auténtica, puesto que se conservan los restos del Santo, reconocidos como auténticos tanto por la Iglesia Católica como por las Iglesias Ortodoxas. Bastaría hacerles las pruebas de ADN a los cuatro cráneos y compararlos con el del resto de las reliquias. A mi modesto entender, el cráneo auténtico de San Juan Crisóstomo es el que se encuentra en el monasterio atonita de Vatopedi.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– VV.AA. “Bibliotheca sanctorum, tomo VI”, Città N. Editrice, Roma, 1988.

Enlaces consultados (11/04/2014):
http://leipsanothiki.blogspot.com.es/2014/03/288.html
http://kuraev.ru/smf/index.php?topic=619804.0
http://roides.wordpress.com/2012/01/24/24jan12/

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

17 pensamientos en “Las reliquias del cráneo de San Juan Crisóstomo

  1. Gracias Toño por este artículo tan exhaustivo, a San Juan Crisóstomo lo quiero mucho desde que leí su biografía. Por ello cuando encontré la foto del relicario de Pisa, me dio mucho gusto y cuando te hice la consulta en lo particular y necesite tu punto de vista, me sentí defraudado.
    Comparto tu opinión con este artículo que el verdadero cráneo es el de Vatopedi. La oreja lo delata.
    Es recomendable que se hagan los análisis que sugieres porque son urgentes, pero como diría el Quijote, “con la iglesia hemos topado Sancho”.
    En fin, que está es una de las razones por la que no soy muy afecto al culto de las reluquias, que sí veneró con devoción y cariño cuando se da la oportunidad. Por eso prefiero el culto a las imágenes, que elevan el espíritu a quienes representan. Sin demerito de las sagradas reliquias que fueron templo del Espíritu Santo, la oración y veneración directa a ellos que están en el cielo creo que es más propia y adecuada.
    Toño, ¿qué opinión puedes darme sobre las reluquias que comparten ahora Roma y Constantinopla? Son legitimas?
    Me gustaría si puedes ahora o más delante que me fueras tu punto de vista sobre las reliquias de San Gregorio Nacianceno que también fueron compartidas por estas dos sedes. Gracias.

    • Haro

      Y qué culpa tienen las reliquias???? Ninguna vato. EL problema son los intereses que hay de cada una de las Iglesias. Yo que venero reliquias y es una devoción que tengo, le doy gracias a Dios no ser europeo y venerar reliquias tan raras en las Iglesias del viejo mundo; y no es para más que aunque con la llegada de los españoles a América se trajeron reliquias, estas están en las sedes más viejas hablando de lo que hoy es Estados Unidos Mexicanos pues en la Cd. de México, Puebla, Tlaxcala, Guadalajara jajaja (los colimenses nos salvamos) y solo tenemos a San Miguel de la M.

      Ya hablando en serio, que horror estar en los tiempos actuales y seguir teniendo estas reliquias por varias Iglesias. No se cual sea la auténtica y ni con los datos de la oreja me contento. Simplemente hay que hacer estudios de ADN a ver quienes salen llorando. Si es la griega que mejor ya que es Padre de la Iglesia no latino aunque lo veneremos todas las Iglesias.

      • ¿Por qué dices eso de que das gracias de no ser europeo y no venerar reliquias raras? Es un poco ofensivo e irreal, ya que a venerar esperpentos y desarrollar cultos fetichistas no hay quien os gane a americanos y asiáticos, y si no, mira el caso del Niño Compadrito en el Perú, la fijación por algunas estatuas “vivientes” y otras cosillas. No me ha gustado tu comentario, hace ya siglos que la mayoría de los europeos nos carcajeamos de estas cosas aunque nuestros ochavos sigan llenos de ellas.

        • Ana Maria. Haro y yo nos entendemos en ningún momento mi intension es ofender a los europeos.las bromas entre Haro y yo las entendemos.

          • Humberto,
            Haciendo excepción del cráneo, si que se dan por auténticas las reliquias de San Juan Crisóstomos y las de San Gregorio Nacianceno que se veneran en el Vaticano y que parte de las cuales se devolvieron al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla en tiempos de San Juan Pablo II.
            Con gusto hablaremos otro día sobre las de San Gregorio.

            Emmanuel,
            A mi tampoco me ha hecho mucha gracia tu comentario aunque se de sobras que no lo has hecho con la intención de ofender. Pero estarás de acuerdo conmigo en que, al menos, es desafortunado.

        • Ana Maria,
          Eso de que la mayoria de los europeos nos carcajeamos de estas cosas (aunque se que te estás refiriendo a los cristianos), no estoy yo tan seguro. Hay todavía infinidad de personas sencillas que les dice un cura que “un burro vuela” y se lo cree a pie juntillas.
          Yo he visto reliquias rarísimas, de carcajada, puestas a la veneración y a la gente venerándolas: el anillo de boda de la Virgen, los prepucios de Cristo, el aliento de San José metido en un frasco, plumas de las alas del arcángel San Miguel y vete tu a saber que chorradas más. Y muchas de ellas, ahí están expuestas; ni siquiera las esconden.

          • Emmanuel, el que tú y Humberto entendáis vuestras bromas no quita que estáis en un sitio público y que cualquier europeo que lea esto va a sentirse muy ofendido. Sólo por deferencia hacia Antonio, Salvador, David, el otro David, Mitrut, esta servidora tuya y demás compañeros del blog que somos europeos, debieras habértelo ahorrado. Yo hay muchas cosas del culto mexicano que no me gustan y me ahorro comentarlas porque os quiero y jamás se me ocurriría herir vuestros sentimientos. Así que las bromitas privadas, en privado, por favor. Es algo muy injusto oír eso, porque en venerar cosas raras, los europeos no somos los protagonistas, precisamente.

            Antonio, desde luego que crédulos e ingenuos los hay en todas partes, pero coincidirás conmigo en que donde menos los hay, es en Europa, y no porque seamos mejores, sino por circunstancias del devenir histórico.

        • En este aspecto creo que estoy totalmente del lado de Ana y lo digo porque bien saben que en este blog soy el que más ha tocado los temas de estos cultos extraños en América y hasta en una ocasión hice un artículo bastante polémico y que hasta me causo ciertos problemas sobre cultos que rayan no solo en lo raro sino en lo profano y ridículo aquí en México, yo particularmente pienso que en cada parte del mundo tienen ciertas devociones, en el caso de las reliquias esta más que claro que hay algunas que simplemente no pueden ser reales pero eso no quiere decir que sea un horror o dar gracias por no ser europeo y venerarlas, simplemente las reliquias no son ningún dogma y el venerarlas o no, no es ninguna obligación en dado caso. El que mencionas Ana del Niño Compadrito del Cusco es de esos casos bastante polémico y hasta algo risible porque los estudiosos coinciden en que se trata del cadáver de un simio… y aun así hay gente que le tiene devoción, así que ya se puede ver por donde va la situación.

          • Gracias, André, aprecio muchísimo tu apoyo en esta cuestión, más siendo tú mexicano y considerando tu valiosa aportación al blog.

  2. Emmanuel, San Juan Crisóstomo es de cultura griego, por eso le decimos Padre Griego, pero no es exclusivo de esta Iglesia. Es Patrimonio de la Iglesia Universal, Santa y única, fundada por Jesucristo. El altar de la cátedra de San Pedro tiene dos padres occidentales latinos: Agustín y Ambrisio si no me equivoco y del hemisferio oriental o griego Atanasio y Juan Crisóstomo.
    Este es en detalle que debiera avergonzarnos pues estas divisiones que tenemos son un escándalo para el mundo al que no damos el testimonio de los primeros cristianos que vivían unidos como una sola familia.
    Quiera Dios que por intercesión de San Juan Boca de Oro, pronto lleguemos a esa unidad que a veces parece “lontana, lontana”

    • Humberto,
      Por desgracia, yo también no veo cercana la deseada unidad de todos los cristianos y no porque el Señor Jesús no la quiera, sino porque no la queremos nosotros.
      Aunque se que el problema es complejo – y creo que lo es más por las ofensas de tantos siglos más que por las “discutibles” diferencias dogmáticas – simplificándolo, bastaba con que renunciáramos a incidir en cuestiones que no se a cuento de qué las hemos convertidos en cuestiones de fé.
      Si el Concilio de Calcedonia prohibió tajantemente modificar el Credo, ¿por qué tuvimos que introducir unilateralmente el “Filioque”? ¿Qué necesidad había de definir como dogma la existencia del Purgatorio cuando ahora mismo los mismos Papas ponen “en entredicho” los conceptos que teníamos de cielo e infierno? ¿A cuento de qué, a sabiendas de que la herida se profundizaba, se tuvo que dar gusto al discutible Pío IX declarándole infalible? ¿Era necesario, era imprescindible o había que satisfacer su ego personal?
      Se que también nuestros hermanos ortodoxos – o al menos, parte de ellos – son intransigentes en otras cuestiones, cuestiones que cuando se han puesto a estudiarlas a fondo los teólogos, vemos que no son tan trascendentales en sus interpretaciones.
      Los santos Juan XXIII y Pablo VI por un lado y el santo patriarca Atenágoras y otros, por el otro lado, iniciaron el camino del ecumenismo, que es el camino que quiere Cristo y que es el camino que nos hemos impuesto en este blog, pero también el ecumenismo es atacado por “personajes ilustres” tanto en Oriente como en Occidente. Yo el otro día me escandalicé cuando leí unas declaraciones de un santo muy reciente que, según se dice, se manifestó diciendo que él no creía en el ecumenismo. Si esto es verdad, ¿valiera la pena decir: apaga y vámonos? Pues, aun así, creo que no.

  3. El Papa Francisco aprobó ayer el decreto por el que se reconoce un milagro atribuido a la intercesión del venerable Papa Pablo VI.
    La beatificación de Pablo VI será presidida en el Vaticano por el propio Papa Francisco, el próximo 19 de octubre. Creo que esta es una formidable noticia que hace justicia a un gran Papa que realmente sufrió por la Iglesia como un verdadero mártir.

  4. Gracias, Antonio, por este excelente artículo sobre las reliquias de San Juan Crisóstomo, y te pido disculpas si he desviado en algo la atención del tema principal que debiera debatirse aquí.

    Lógicamente, él no tenía cuatro cabezas, al igual que Santa Bárbara no tenía tres cuerpos, ni Santa Eufemia dos, ni Santa Apolonia quinientos dientes, ni San Cristóbal tenía dientes de dinosaurio, ni la Virgen segregaba leche incorruptible por sus pechos, ni embotellaba el aliento de su marido, San José. Yo estoy de acuerdo en esto de cotejar reliquias y descartar las falsas -lo que significa enterrarlas dignamente, que no destruirlas, ya que restos humanos siguen siendo- y estaría bien que se diera ejemplo de esto, porque somos adultos y vivimos en el siglo XXI y ya vemos bastantes cosas raras por el mundo. Pero, ¿hay voluntad de hacerlo? Quienes no tengan voluntad y quieran seguir en el error, sólo se engañan a sí mismos.

    Yo no soy una obsesa ni de las reliquias ni de las imágenes. Las imágenes para mí son arte y las reliquias restos antropológicos. Si venero a unas y a otras es a la persona a la que nos recuerdan, no al objeto en sí. Hacer otra cosa es caer en el fetichismo, como por desgracia ocurre, muchísimo, en lugares como América o Asia, y no cito países concretos porque cualquiera sabrá de cuáles hablo y no es mi intención ofender a nadie. Para ser honestos, también vemos errores de este tipo en España, sobre todo por cuanto respecta a la imaginería cofrade.

    Yo también me he alegrado enormemente al saber que van a beatificar a Pablo VI. Creo que se está haciendo justicia a estos Papas -Juan XXIII primero y ahora él- que sí trabajaron por la modernización de la Iglesia y que han sido tan vilipendiados por retrógrados y conservadores. Gracias a Dios.

    • Gracias, Ana, por tu comentario.
      Tu conoces mi interés por el tema de las reliquias, que no es desde el punto del coleccionismo – si hubiera querido tendría miles – sino desde el punto de vista del estudio religioso, histórico, cultural y artístico. Cuando se sabe que unas reliquias son auténticas, yo las venero por lo que representan, pero cuando se de sobras que son más falsas que un billete de un euro, paso de ellas olimpicamente, aunque guarde sus fotos por los estudios que antes he indicado.
      Como me gustan estos temas, es por lo hoy he hecho este artículo, como lo he hecho también anteriormente y como, si Dios quiere, lo seguiré haciendo en el futuro. Ya hay más de un proyecto “in mente”.

      Con respecto a la beatificación del queridísimo Papa Pablo VI, para mi ha sido una alegría inmensa porque al fin, creo que se va a hacer justicia. El Santo Padre Francisco ha puesto en marcha procesos que estaban estancados, de personas de Dios que dieron practicamente toda su vida por la Iglesia y/o por los pobres. Lo que no entiendo en la posición de la Curia, de pisar el acelerador en algunos casos y el freno, en otros. Bueno, si que lo entiendo, pero como lo repudio, mejor que me calle.

      • Yo tambien me alegro por la canonización de Pablo VI un pontífice que fue un verdadero Pastor de la Iglesia y que lo describo junto con San Juan XXIII como Pontífices que amaron mucho mucho a la Iglesia

  5. Estos artículos sobre reliquias que haces Antonio siempre son de lo más interesante porque así nos damos idea más o menos en donde pudieron ir a parar los verdaderos restos de tal o cual santo y en el caso de San Juan Crisóstomo que es un Santo tan famoso es muy interesante. Quizá esa misma fama de ciertos Santos es lo que llevo a que sus reliquias fueran falsificadas

    • Eso está claro, André, porque cuando un santo destaca, todos quieren hacerlo suyo y tenerlo, pero lo que está claro es que San Juan Crisostomo era un santo de Oriente, allí murió y alí fue sepultado. Alli estuvieron sus reliquias hasta que “fueron sustraidas” por los occidentales, pero los griegos fueron más hábiles y previsores y se quedaron con el cráneo.
      Escribiremos sobre otros.

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