San Simón Stock, presbítero y religioso carmelita

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa devocional holandesa del Santo, perteneciente a la serie "Flores del Carmelo".

Estampa devocional holandesa del Santo, perteneciente a la serie “Flores del Carmelo”.

Introducción
Una de las devociones marianas más queridas por los fieles católicos es la del escapulario de Nuestra Señora del Carmen. Esta devoción tiene su origen en la Orden del Carmen y se atribuye su difusión a San Simón Stock, de quien trata este artículo. Su vida se pierde en la lejanía de los tiempos y son realmente muy pocos los datos seguros sobre ella, sin embargo, gracias a su trabajo y esfuerzo, la Orden de los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, que es el nombre real de esta orden, logró sobrevivir a los cambios que fueron necesarios implementarse, para poder dar un mensaje de vida a los bautizados de ayer y de hoy.

Biografía
La figura de este Santo es central para la vida de la Orden Carmelita, y referencia obligada al espíritu de esta orden, pues tuvo el tino de adaptar la vida eremítica que llevaba para que fuera de estilo mendicante durante el s.XIII y así se encarnara en la vida de esa época; y porque se considera que él recibió de la Santísima Virgen María una promesa de esperanza para los que portaran el escapulario propio.

Noticias de su origen y de fechas de su nacimiento no se tienen a la mano. Se tiene la referencia de que es originario de Inglaterra y que allí profesó en esa Orden luego de que llegaran a esta isla los primeros carmelitas. Su apellido Stock pudiera ser un sobrenombre que deja entrever que, como monje, vivía dentro de un árbol. Otra noticia nos hace conocer que fue el sexto Superior de la Orden, cuyo mandato duró veinte años y, durante los cuales, la Orden conoció el desarrollo y la fecundidad. Fue bajo su mandato que San Luis IX, rey de Francia, introdujo esta Orden en este país. Fueron los Papas Honorio III, Gregorio IX e Inocencio IV quienes confirmaron, mitigaron y corrigieron la regla de su orden. Se le conoce como “El Amado de María”, por la gran devoción que sentía a Nuestra Señora y por la propagación que hizo del Santo Escapulario.

La historia de su vida nos ha hecho conocer dos milagros que realizó: la conversión de agua en vino para poder celebrar la misa y la resurrección del un muerto. Sin embargo, es su relación con el escapulario la que le ha dado mayor fama y que se referirá aparte. Baste decir que el pueblo sencillo y grandes magnates del mundo medieval vistieron el Escapulario: Eduardo II rey de Inglaterra y Enrique I, duque de Lancaster. Casi centenario, murió en una visita que realizaba en Vasconia, probablemente en Burdeos el 16 de mayo de 1265. Se le tributa culto desde 1435. Sus reliquias se conservan en la catedral de Burdeos, las cuales se salvaron afortunadamente durante la Revolución Francesa. En 1951, parte de su cráneo fue donado a Aylesfor, en Kent, que algunos consideran su lugar de origen.

Detalle del cráneo del Santo en su relicario. Aylesford, Kent (Reino Unido).

Detalle del cráneo del Santo en su relicario. Aylesford, Kent (Reino Unido).

Una promesa de la Madre de Dios
La Orden Carmelitana tuvo su origen en Palestina y su estilo de vida era eremítica. Sus miembros se consideraban herederos de los profetas Elías y Eliseo, y del grupo de profetas que ellos lideraban. Al estar su sede establecida en el Monte Carmelo, donde Elías vio cómo salía del mar una nubecilla que se convirtió en un gran temporal, luego de los tristes años de sequía que aquejaban a Israel, se consideraron siempre como miembros de una familia donde la Santísima Virgen María era la fundadora y promotora de la misma, pues la Iglesia, con la exégesis, vio en esa nube la prefiguración de la Madre de Cristo, que con su lluvia devolvió la vida a esa región.

Durante los siglos XII y XIII las órdenes religiosas van a tener un papel importante dentro de la Iglesia, porque se buscaba una reforma del clero y con él, de la Iglesia misma. Por ello surgirán muchos movimientos que provocaron que la jerarquía tuviera el cuidado de discernir si era necesario y bueno nuevas fundaciones y reformas. La vida monástica dará origen a la vida del religioso itinerante y evangelizador que vivirá las promesas de castidad, obediencia y pobreza de manera radical, por eso se llamarán “mendicantes”, porque como los mendigos que piden caridad, ellos también tendrán un sustento de la limosna que pidan para poder vivir con dignidad. Las primeras órdenes mendicantes fueron la de los Hermanos Menores y de los Padres Predicadores, conocidos popularmente como franciscanos y dominicos, en honor de sus fundadores San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán. La vida de los frailes, ya no de los monjes, será la de llevar un testimonio del Evangelio en un mundo donde el clero y su jerarquía, sin faltar la de Roma, daban un antitestimonio con los lujos en que vivían, los pecados que cometían y la ignorancia intelectual que padecían. Esto hizo que muchos movimientos reformistas buscaran el cambio, pero hubo algunos que se salieron del orden y, contaminados por doctrinas extrañas, enturbiaron la doctrina cristiana, tal es el caso de los albigenses o cátaros. Las Órdenes mendicantes pronto obtuvieron la simpatía del pueblo y, gracias a su trabajo, los escándalos se redujeron. Su testimonio fue tan grande que muchos jóvenes ingresaron en sus filas, pues hasta en los centros universitarios tuvieron mucha influencia para renovar la vida cristiana.

Sepulcro del Santo en la catedral de Burdeos, Francia.

Sepulcro del Santo en la catedral de Burdeos, Francia.

La Orden Carmelitana conoció la expansión gracias a los cruzados que llegaron de Europa y conocieron su estilo de vida. Muchos de ellos ingresaron en ella y la difundieron en su tierra de origen, sin embargo, la orden enfrentaba la crisis configurada por varias razones: la falta de vocaciones, la expansión que se presentaba y que muchos de sus miembros fueran ancianos. San Simón Stock enfrentó estas circunstancias con la sentencia de renovarse o morir. Se puede decir que la Orden vivía una incipiente y rápida agonía.

Se hicieron los trámites ante la Santa Sede para que la Orden Carmelita cambiara de estilo y, de ser monacal, se transformara en mendicante. Roma no accedió, porque conforme con los Cánones del IV Concilio de Letrán, se impedía la creación de nuevas órdenes. Las que se quisiera renovar o instituir era casi imposible que sucediera. Para poder subsistir, se proponía que se unieran a las ya existentes o tomaran como base la regla de San Agustín. Ante este panorama, el futuro de la Orden era incierto.

Así, se dice que el 16 de julio de 1251, San Simón Stock oraba muy afligido y lleno de fervor a la Santísima Virgen María, para que protegiera su Orden Carmelita de la extinción. Se refiere que ésta era su plegaria: “Flor del Carmelo, vid florida, esplendor del cielo, Virgen fecunda y singular. Oh Madre dulce, de varón no conocida: a los carmelitas da privilegios, estrella del Mar”. Se le apareció entonces la Celestial Señora, que portaba en sus manos el escapulario, y le dijo esto: “Éste será el privilegio para ti y para todos los carmelitas, quien muriese con él, no padecerá el fuego eterno; es decir, el que con él muriere se salvará”. Hay que entender esta aparición en la floreciente devoción mariana que se vivía en la Edad Media, sobre todo, a partir de San Bernardo. Era común, entre los monjes primero y entre los frailes después, que vestir el hábito de su orden y perseverar en su vocación hasta la muerte era signo de salvación.

Visión del Santo: la Virgen le entrega el escapulario de la Orden carmelita.

Visión del Santo: la Virgen le entrega el escapulario de la Orden carmelita.

Es a partir de este evento que la Orden comienza a ser fértil en vocaciones, pues todos los fieles querían aprovechar esta promesa. Esta visión es considerada por muchos como una leyenda o fantasía. Sin embargo, vale la pena citar al P. Bartolomé F. María Xiberta (+ 1967): “Me atrevo a decir que la visión de San Simón Stock está avalada por documentos históricos, niegue quien quiera la historicidad de la visión de San Simón, pero cuide de despreciar nada con la vana confianza, de que obra así, con fundamento de documentos históricos”. A esta gran promesa se añade otra gracia, llamada la del Privilegio Sabatino y que, según la tradición, fue dada al Papa Juan XXII en 1322, que consiste de que quien muera en gracia de Dios portando el escapulario, saldrá del Purgatorio al sábado siguiente de su muerte.

Aunque no se pudiera probar estos sucesos, vale la pena recordar la aprobación que ha dado la Iglesia a la Orden y la difusión del Santo Escapulario. Su utilidad en la perfección de vida de muchísimos cristianos, los grandes favores concedidos por Dios a través de la intercesión de la Madre de Cristo, son señales de la sana y recomendable espiritualidad carmelitana. Sin embargo, el escapulario, que debe considerarse como un sacramental, no debe tratarse como objeto mágico o como un pagaré seguro. Quien quiera gozar de sus privilegios, debe actuar con una buena vida cristiana, viviendo, según su estado, las responsabilidades que se contrajeron en el bautismo.

Relicario que contiene el cráneo del Santo. Aylesford, Kent (Reino Unido).

Relicario que contiene el cráneo del Santo. Aylesford, Kent (Reino Unido).

Mensaje
El mensaje que ofrece San Simón Stock es que los religiosos amen a su Orden con seguridad, que todos acudamos a María en nuestras necesidades, que merezcamos ser amados por María y que practiquemos las virtudes evangélicas que representa el Santo Escapulario.

Humberto

Bibliografía:
– MARTÍNEZ PUCHE, J. Antonio, Nuevo Año Cristiano, Mayo, Editorial Edibesa, Madrid, 2002, pp 275-280.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

15 pensamientos en “San Simón Stock, presbítero y religioso carmelita

  1. Excelente este Articulo sobre San Simón Stock.
    Como yo estoy en proceso vocacional con los Carmelitas Descalzos su nombre ya lo habia escuchado muchas veces pero no le conocia.
    Con respecto a lo del peligro que tuvo que enfrentar la Orden para sobrevivir el paso de monastica a mendicante he escuchado que incluso San Buenaventura y Santo Tomas estuvieron a punto de viajar a Roma para pedir la Disolución de la Orden Carmelita, que tanto de verdad tiene esto?.
    Me parece igual de curioso el hecho de que en algunas partes pinten a San Simon con Capa Blanca y en otras con una capa con franjas cafes. se sabe acaso porque?
    Saludos desde Colombia.
    P.D: el Relicario que contiene el Craneo del Santo es muy hermoso.

    • Jonathan, gracias por leer este artículo, sin duda no estabas tan en ayunas cuando lo leíste.
      Lo que me preguntas sobre Santo Tomás y San Buenaventura lo he leído una vez y como referencia, pero no estoy seguro de ello.
      Sobre el color del manto yo pienso que han de ser licencias artísticas de quien elabora las litografías.
      Saludos.

      • Sobre lo de la capa no son licencias artísticas don Humberto, es que tal parece que durante un tiempo los carmelitas resididos en Jerusalem por problemas con los musulmanes que consideran el blanco color de pureza e indigno de los cristianos, obligaron a los carmelitas a usar el hábito de las barras.

        • ¿Y pueden los musulmanes decirle a unos monjes cristianos qué color deben usar? La explicación me parece un poco cogida por los pelos, porque aunque sea a barras, el blanco se sigue viendo. En el Islam, el blanco es en efecto símbolo de pureza, de lo femenino; pero también los nómadas del desierto vestían de blanco. No sé, la explicación me suena rara…

  2. Sin ánimo de ofender en absoluto a la orden del Carmen y a sus miembros, a los que respeto profundamente, creo que tienen una gran carga mitológica y legendaria por lo que respecta a sus orígenes, y creo que, en lugar de alentarla y hacerla proliferar, debieran mostrarse críticos y difundir más estudios científicos y serios del origen de la Orden. Ojo, que seguro que existen, y yo no los conozco y no he tenido acceso a ellos, lo más probable, pues el mundo carmelita no es precisamente de mi interés particular.

    Pero lo que yo he podido ver por Internet y por algún carmelita que he conocido es que, en general, no se ha difundido mucho y les gusta más un cuento que un caramelo. Me refiero a decir -y encima creerse- que una Orden fundada en realidad en el siglo XIII tenga orígenes en la pseudohistoria del Antiguo Testamento, poniendo a antiguos profetas el hábito de carmelitas, y también a mártires romanos de la Antigüedad o a personajes etíopes, que no tienen ni pudieron nunca tener absolutamente nada que ver con los carmelitas. Una cosa es que en la vorágine del folklore medieval y moderno se apropiaran de Santos que no eran suyos, pero que hoy en día se sigan manteniendo y creyendo a pies juntillas estos bulos… pues es de nota, digo yo.

    Algo parecido -parecido, que no igual- sucede con San Simón Stock, del que no niego su existencia histórica pero parece que no se sabe gran cosa de él. Y respecto a la aparición de la Virgen dándole el escapulario, pues ocurre otro tanto. Las razones dadas por el tal Xiberta pretendiendo demostrar la historicidad del evento ni son razones ni son nada, lo mismo podría haber dicho defendiendo la existencia del hombre del saco.

    En fin, que falta mucha divulgación de documentación y que para mí, esto es más mitología fundacional de una Orden que quería remontarse a los albores del ¿judaísmo? cuando es una Orden de fundación medieval. Una cosa es tener tradiciones que todavía se puedan celebrar por respeto al pasado, otra es creerse sus propios mitos y leyendas.

    • Ana, hablar de la orden carmelita es ingente. Como bien dices hay muchas historias por ahí que faltan de tener una revisión critica, aunque para tu calma yo sí la he leído. En un libro sobre santos del Carmelo, y otras bibliografías, destacan por la seriedad con que acaban muchas leyendas.
      Entonces, puedo asegurarte que sí hay estudios como los que te gustan. En internet hay uno que otro sitio de interés.

      No quise abundar más en el tema, pero de que había una comunidad monástica antes del S. XIII y luego se convirtió en orden mendicante es una realidad. Que no exista documentación que llenen lagunas sobre la orden y sus miembros es normal por tantas razones históricas que bien conoces. Los datos de la biografía de San Simón me parecen pocos pero seguros, como el oro sacado del crisol.
      Se que no crees en muchas apariciones marianas. Al caso de esta no te voy a disertar sobre sí sucedió o no. Más bien insisto en la espiritualidad que conlleva el escapulario y que la Iglesia ha autorizado y permitido propagar. Creo que Nuestra Señora no es indiferente a estos actos de devoción cuando se toman con seriedad.
      Saludos.

      • Es cierto que soy escéptica en muchas apariciones marianas, pero tampoco soy nadie para negarlas. Simplemente es algo que se puede tomar o dejar, al no ser dogma de fe. Por lo general, yo suelo dejarlo, no tomarlo, pero para nada pretendo ofender ni escandalizar con esto. Sólo veo que casi todas las Órdenes monásticas de larga historia tienen alguna aparición mariana en su mitología fundacional y la carmelita es una más. No soy tampoco devota del escapulario, pero lo respeto y la prueba es que me han enviado varios bordados en tela con primor y yo los he puesto en manos de personas que sí iban a darle un uso devoto.

  3. Muchas gracias, Humberto, por este artículo sobre San Simón Stock y, por ende, sobre la Orden del Carmelo y la Virgen del Carmen.
    Por estos lares, San Simón es poco conocido, pero la veneración a la Virgen del Carmen esta extendidísima porque, al ser patrona de los marineros y ser mi provincia, una provincia costera, en muchos pueblos de la costa se la venera de una manera muy especial, especialmente el 16 de julio. Tengo que decir que la devoción al escapulario, si que va a menos.

    Con respecto a cuales son los orígenes de la Orden Carmelita, yo soy de los que piensan que la Orden data del siglo XIII, independientemente de que algunos eremitas habitasen previamente en el Monte Carmelo. Habitaban allí, pero no estaban organizados como tal comunidad religiosa, ni en los primeros siglos del Cristianismo – cosa que si ocurría en Palestina, Egipto y otros lugares – ni mucho menos, en épocas anteriores a Cristo. Por eso cuando se apropian de santos anteriores a ese siglo XIII, a mi me da la impresión de que, de alguna forma, se está hurtando a la historia. Y lo que ya es el colmo, es pretender que los orígenes se remontan al profeta Elías.

    • Toño, la orden del Carmelo Descalzo existe en Guadalajara desde la Colonia. Lamentablemente las monjas carmelitas hace unos 40 años dejaron la ciudad y se fueron a una zona rica a pesar de que se les insistió que buscarán una zona de gente pobre, hoy batallan algo por las vocaciones.
      Vengo a esto porque luego de este tiempo entablaron querella para recuperar imágenes que estaban en el Templo de SantaTeresa, un de Nuestra Señora del Carmen, coronada pontificalmente y una de san Simón muy bonita. En el Santuario de Carmen, también hay otra de buena factura, pero como comprenderás pasa desapercibida.
      Coincido en tu opinión sobre tantas leyendas, pero como comenté a Ana, yo testifico que sí hay bibliografía hagiográfica carmelita sería.
      El escapulario en Guadalajara ha tenido descenso en su devoción, pero hay muchas parroquias que mantienen encendida su luz.
      Saludos.

      • Toño, la imagen de San Simón Stock que refiero en este comentario acabo de darme cuenta que está en las oficinas de este templo. Es una lástima pues es muy bonita para estar ahí.

  4. Muchas gracias don Humberto por este artículo, San Simón Stock es un santo conocido por mi de sobra ya que soy devoto de la Virgen del Carmen y precisamente junto a mi cama siempre tengo una estampa de la aparición de la Virgen a San Simón. La Virgen del Carmen siempre es y será una de las advocaciones más veneradas de la cristiandad muy a pesar de que la mayoría de la gente no tiene ni idea de su relación con San Simón Stock que es un santo muy olvidado a veces hasta por su propia orden.

    • Bueno André, pues hemos sintonizado en este artículo y yo lo hago con tu opinión.
      Sé que en la orden de carmelitas de antigua observancia no es un ilustre desconocido y aunque ha conocido tropiezos con el Carmelo descalzo, entiendo que por lo menos litúrgicamente tiene el lugar que merece.
      Saludos.

  5. Coincido con Adre en que la figura de San Simón Stock esta un poco olvidada y por lo menos no se le conoce como a otros fundador@s o impulsores de alguna devoción.
    En la ciudad donde yo he vivido se le tiene mucha devoción al escapulario. Pero el desconocimiento de sus origines y significado, hace que se escuchen cosas como por ejemplo que lo empezó a difundir Santa Teresa de Jesús.

    Por otra parte me ha parecido muy curioso que hasta reyes y nobles vistieran el escapulario, a estos siempre les gustaba ir a la ultima moda, y si no me equivoco el escapulario por aquel entonces no era como ahora, que son dos trocitos de tela, sino que era mas bien como un hábito.
    Tampoco sabía que su expansión fue gracias a muchos de los cruzados.

    Gracias Humberto, que la Virgen del Carmen nos ayude ha cumplir las virtudes evangélicas.

  6. David, este santo tiene las características de ser un santo propio de una determinada orden, y aunque nunca estuvo en el calendario, pienso que las dos órdenes carmelitas lo conocen bien. Otra cosa es que lo den a conocer pastoralmente.
    El escapulario lo usaron ricos y pobres no como un grito de la última moda, sino porque realmente tuvo u florecimiento muy grande. Todos quería aprovecharse de sus promesas. Sin embargo,creo que ayer como hoy, muchos lo usaron sin el compromiso debido. Si esto se hubiera hecho, estoy seguro que muchos datos de la historia hubieran cambiado. La presentación del escapulario de transformó pienso yo, por cuestiones prácticas.
    ¿Sabías que San Juan Pablo II portaba el escapulario? Hay una causa y sí Dios quiere, escribiré sobre el santo que originó su devoción.
    Saludos.

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