Venerable Dorotea de Chopitea, cooperadora salesiana

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo contemporáneo de la Venerable.

Lienzo contemporáneo de la Venerable.

En el seno de una familia acomodada y numerosa -muy numerosa, ya que llegaron a ser dieciocho hermanos, nacidos del mismo matrimonio formado por don Pedro Nolasco de Chopitea y doña Isabel Villota-nació el día 5 de agosto de 1816 Dorotea, quien el mismo día recibió el bautismo y la confirmación. Esta familia, años antes, había emigrado desde España hasta Chile; allí se integró muy bien en la sociedad. Cuando la niña contaba con la edad de tres años, comenzó en Chile una serie de protestas y reivindicaciones que pedían la independencia de España, lográndose finalmente en 1818. Al año siguiente, temiendo que sus hijos mayores entraran en los tumultos políticos que por aquel entonces se estaban iniciando a causa de la independencia, don Pedro volvió nuevamente a su país natal, en concreto a la ciudad de Barcelona.

Una vez en Barcelona, Dorotea creció muy feliz entre tantos hermanos y hermanas, pero entre todos destacó siempre su hermana Josefina, que por su diferencia de edad era como una madre para ella, la llamaba cariñosamente “mamita joven”. Josefina más adelante sería “Sor Josefina”. En su etapa de adolescente, la Venerable Dorotea sobresalía por su vivacidad y energía. A pesar de ser una joven con posibles económicos, nunca se la vio derrochar dinero o seguir las modas tan caras que otras amigas suyas seguían. Decían de ella que “tenía un corazón de oro”. Durante casi toda su vida estuvo bajo la dirección espiritual del sacerdote don Pedro Nardó, quien muchas veces contó que, desde muy joven, le hacía leer la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro.

Matrimonio
Como era habitual entre los jóvenes de la época, los matrimonios se celebraban muy pronto. Casi no tuvieron tiempo de conocerse en el noviazgo. A la edad de dieciséis años, la Venerable Dorotea contrajo matrimonio con un empresario catalán de veintidós años, que se llamaba José María Serra. Ambos juraron quererse para toda la vida en el día de su boda, y de tal manera sucedió durante los 50 años que estuvieron casados. Al enfermar, don José María dijo: “Nuestro amor crecía diariamente”.

Maqueta en arcilla de una futura escultura dedicada a la Venerable.

Maqueta en arcilla de una futura escultura dedicada a la Venerable.

De este matrimonio vinieron al mundo 6 hijas: Dorotea, Ana María, Isabel, María Luisa, Carmen y Jesuina; quienes recibieron una esmerada educación en valores y fe por parte de sus padres. Y es que el matrimonio estuvo muy bien compenetrado: se ayudaban en la dirección del negocio familiar, hacían viajes, educaban por igual a sus hijas etc. Don José María llegó a ser cónsul de Chile en España y en una ocasión, gracias a este cargo, el matrimonio pudo viajar a Roma y hacer una visita al Papa León XIII, quien los recibió con mucha deferencia y hasta les regaló su blanco solideo. En el año 1882, muere don José María, y la Venerable Dorotea, quedando viuda, intensifica sus labores sociales y fundaciones en Barcelona.

Fundaciones
A pesar de que toda su vida estuvo marcada por la ayuda al prójimo, en especial a los pobres, que eran su prioridad, solía decir: “Los pobres serán mi primera preocupación, aunque me cuesten grandes sacrificios”. “La limosnera de Dios”, que de esta manera era conocida entre sus paisanos, emprendió muchas obras benéficas, viendo la necesidad que tenía la ciudad de hospitales, jardines de infancia, escuelas taller, asilos, comedores para ancianos etc. Y es que Barcelona, en los últimos años del s.XIX, aumentó mucho su población por la gran cantidad de mano de obra que se necesitaba. En vista de que estas periferias crecían y crecían, y sus habitantes no tenían ninguna comodidad, la Venerable Dorotea se desvivió por mejorar la vida de estas personas desfavorecidas: como hemos dicho, fundo y promovió muchas obras caritativo-sociales, unas 30 en total. Algunas personas calcularon que ella sola hizo más que algunos Estados. Todas estas funciones las abaló con su propio capital, ya que, a la muerte de su marido, dejó por un lado el patrimonio de sus hijas salvaguardado y el suyo propio lo empleó en exclusiva en estas causas, tan necesarias y de justicia, como ella solía decir.

Cooperadora de obra salesiana
La Venerable Dorotea de Chopitea tuvo noticas de la Obra que San Juan Bosco estaba llevando en Italia. Atraída por la idea de que en Barcelona se estableciera esta congregación, el día 20 de septiembre de 1882 decidió escribir una carta a Don Bosco para contarle sus ideas e invitarle a venir a Barcelona, para fundar allí una escuela. Ella pensaba que su joven y dinámica obra encontraría mucho trabajo en la ciudad condal, sobre todo entre los jóvenes de las periferias.

Fotografía de la visita de San Juan Bosco a Barcelona (España). La Venerable aparece remarcada en rojo.

Fotografía de la visita de San Juan Bosco a Barcelona (España). La Venerable aparece remarcada en rojo.

Dos años después de dirigirse a Don Bosco, el trabajo comenzó en Sarriá, de la mano del provincial salesiano en España, el Beato Felipe Rinaldi. Éste tenía mucho afecto por la Venerable Dorotea, decía: “Fuimos a Barcelona llamados por ella, porque quería proveer especialmente a los jóvenes obreros y a los huérfanos abandonados. Adquirió un terreno con una casa, de cuya ampliación se preocupó. Yo llegué a Barcelona cuando la construcción ya había terminado… Con mis propios ojos contemplé muchos casos de socorro a niños, viudas y viejos, desocupados y enfermos. Muchas veces la escuché decir que realizaba los más humildes servicios respecto a los enfermos”.

En la primavera de 1886 finalmente San Juan Bosco visitó Barcelona y se encontró con su querida benefactora. La Venerable, sus hijas, yernos y nietos, prepararon un recibimiento al Santo sin precedentes. Allí pudo contemplar todo el buen trabajo que se estaba haciendo a favor de la Congregación y de los más necesitados. Durante esta visita, Dorotea promovió la construcción de una capilla-oratorio dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, en la cumbre del famoso monte del Tibidabo. Don Bosco siempre tuvo una viva estima y afecto por la Venerable Dorotea, llegó a decir de ella: “Es nuestra mamá de Barcelona”; es más, cuando estaba enfermo, dijo: “Le prepararé un buen sitio en el cielo”.

Fotografía de la Venerable, ya anciana.

Fotografía de la Venerable, ya anciana.

Últimos años de vida y proceso de beatificación
A la muerte de Don Bosco, ya muy anciana, inició tres nuevas obras más a favor de los salesianos. Entre ellas estaba un oratorio y la escuela de Santa Dorotea (encomendada a las Hijas de María Auxiliadora), que al estar ubicadas en el corazón de la ciudad, supuso un gasto de dinero muy fuerte. La Venerable Dorotea entregó para esta causa 60.000 pesetas, que era el último dinero que tenía reservado para sus últimos años. Cuando lo entregó, dijo: “Dios me quiere pobre”.

En los días de Semana Santa de año 1891, mientras asistía a los oficios en la iglesia de María Reparadora, le sobrevino una pulmonía. Los médicos verían que no superaría la crisis. Acudió don Felipe Rinaldi y estuvo haciéndole compañía. En esos días, escribió: “En los pocos días que continuó viviendo, no pensaba en la enfermedad. Pensaba en los pobres y en su alma. Quiso decir alguna cosa en particular a cada una de sus hijas, y bendijo a todas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, como un antiguo patriarca. Mientras estábamos alrededor de su lecho, encomendándola al Señor, en un cierto momento levantó los ojos. El confesor le presentó el crucifijo para besarlo. Los que estábamos presentes nos arrodillamos. Doña Dorotea se recogió, entornó los ojos y expiró suavemente”. Era el 3 de abril de 1891 y tenía setenta y cinco años cuando partió para el Reino de Dios.

Fue enterrada en el panteón familiar del cementerio del barrio de Poble Nou. En 1928, un año después de iniciarse el proceso de beatificación, sus restos fueron traslados al Santuario de María Auxiliadora de Sarrià. Aquí actualmente se conservan en una bonita urna. El proceso diocesano se inició el 4 de abril de 1927. El Papa Juan Pablo II, el 9 de junio de 1983, la declaró “Venerable”. En la actualidad la causa se encuentra en Roma, estudiándose algunos posibles milagros.

Sepulcro de la Venerable. Fuente: www.sdb.org

Sepulcro de la Venerable. Fuente: www.sdb.org

El historiador de la Congregación Salesiana Ramón Alberdi dice estas palabras de ella, que yo no quería dejar pasar: “Las tensiones sociales de una ciudad en transformación estimularon a esta cristiana de la alta burguesía a dedicar su tiempo y sus recursos a impulsar instituciones dedicadas a la mejora de las condiciones de vida de los nuevos marginados”.

David Garrido

Bibliografía:
– BOSCO, Teresio, Familia Salesiana, Familia de Santos, Ed. CSS, España.
– BURDEUS, Amadeo, Una dama barcelonesa del 800. Librería Salesiana. Barcelona.

Enlaces consultados (12/05/2014):
http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=8963
http://es.wikipedia.org/wiki/Dorotea_de_Chopitea

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “Venerable Dorotea de Chopitea, cooperadora salesiana

  1. ¡Madre mía, David, la de estampas que habré mandado de esta señora! Me llegaban a montones de Barcelona, enviadas por Harold -aunque no sé si tú me has hecho llegar también alguna-, donde se ve que se está intentando difundir su causa, y he ido distribuyéndolas a mis contactos italianos, pero no sabía gran cosa de ella. De hecho, creía que era chilena por eso de que nació en Chile, pero ya veo que era catalana aunque naciera en el extranjero.

    A mí me ha impactado saber su vinculación con el templo del Tibidabo, porque cuando he visitado a Harold en la ciudad condal, he visitado este templo, lo he recorrido de cabo a rabo y he sacado fotos de todo. ¿Te puedes creer que no he visto ninguna imagen ni foto ni cuadro ni escultura dedicado a esta Venerable, aunque fue en gran parte su impulsora? ¿Te crees que tampoco vi nada de Santa María Dominica Mazzarello, la cual recordaba Humberto hace un par de días? Luego que pretendan negar que las mujeres están ninguneadas. ¿Cómo es posible que no haya ninguna presencia de la promotora del templo en ese templo? Sí, claro, estaba la estatua de María Auxiliadora, y también había dos capillas repletas de advocaciones españolas marianas y americanas, pero con eso se cierra la presencia femenina en el templo. De pena.

    Creo que ella es, como Rafaela Ybarra y tantas otras, el ejemplo de esas mujeres burguesas que nacieron encumbradas, pero que no se olvidaron del prójimo desfavorecido que vivía masticado por las lentas mandíbulas de la revolución industrial. Y a diferencia de otras señoras ricas que hacían caridad dando lo que les sobraba y que les daba para limpiar su conciencia y poco más, ella comprometió su patrimonio hasta el fin. Ojalá su causa prospere o, cuanto menos, se le haga debida justicia. Merece mucha más presencia conmemorativa de la que tiene, desde luego.

    • Gracias por tu comentario Ana María.
      Pues si te digo la verdad yo no tengo ni una sola estampa de la Venerable Dorotea, y mira que me gustaría. Le diremos al compañero Harold que nos guarde alguna 🙂

      Yo no he tenido la dicha de visitar el Tibidabo, y por esta razón no se si habrá alguna placa o algo que haga mención a la Venerable.
      Se me ocurre decir, que si no aparece su nombre por allí es porque serían muchas las personas que contribuyeron a levantar este gran monumento al sagrado corazón. Si estoy en lo cierto, ella solo promovió la capilla al Sagrado Corazón que hay en el interior y no el templo en si. Pero de todas formas, yo también soy de la opinión de que beatificada o no, su memoria merece un hueco allí. Pero tampoco creo que se ninguneé a las mujeres apropósito.

      En eso de que no se quedo quieta y a pesar de su posición y fortuna no dio ” las sobras” a los necesitados para limpiar su conciencia, tienes toda la razón del mundo.
      En su época, y al igual que hoy, había muchas personas desfavorecidas por culpa del sistema económico. Y su celo por ayudarlos hizo una labor enorme. Por todo esto y por su fidelidad a Dios, debería estar ya reconocida como Beata.

      • David, la capilla del Sagrado Corazón en el interior de este templo es nada menos que la nave central del área conocida como la Cripta. Es un espacio enorme, no una capillita de poca monta. Perfectamente pudieran haberle dedicado un espacio a la Venerable aquí.

        Y respecto al no intencionado ninguneo de las mujeres, decirte que no sólo se peca por acción, sino también por omisión. Faltar a la memoria de quienes deben ser recordadas sigue siendo algo que no tiene excusa, aunque no haya sido a propósito.

        • Gracias por aclarármelo, creía que dentro del templo había un capilla dedicada al Sagrado Corazón. Hasta hoy tenía por seguro que el Tibidabo era un templo dedicado a la eucaristía.

          • No, todo el templo está dedicado al Sagrado Corazón. El nombre completo es Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús del Tibidabo. Tiene dos secciones, la iglesia inferior, o Cripta, donde tiene como nave central la capilla del Sagrado Corazón, que es enorme, a su izquierda la de San Antonio de Padua y a su derecha la de la Virgen de Montserrat, si recuerdo bien; y luego está la iglesia superior o Basílica. Es un complejo enorme e impresionante, aunque según zonas, de dudoso gusto artístico. Y desde luego, a la Venerable Dorotea no se la ve por ningún lado.

  2. Muchas gracias, David, por este artículo sobre una verdadera santa española, aunque aun su proceso esté muy atrasado.
    La venerable Dorotea si que supo dar sentido a las Palabras del Maestro: “Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme” (Marcos, 10, 21). Lo hizo de mil maravillas, siguió al Maestro, aunque no vendió sus bienes literalmente para repartir el dinero, sino para invertirlo en obras sociales que ayudasen a los más necesitados. Creo que entendió más bien que es preferible enseñar a pescar que dar un simple pescado.
    Todo un modelo de vida que merece que su Causa se acelere como se han acelerado otras mucho menos importantes, aunque más mediáticas.

    • Gracias por tu comentario Antonio.
      ¿ que puedo decir?, estas palabras de Jesús, Ella las llevo a la practica durante toda su vida y con ello encontró la felicidad más grade que una persona puede tener. Que es desgastarse por el del prójimo. La Venerable Dorotea, se desgasto físicamente y económicamente, y como hemos visto murió pobre y a la vez rica.
      Coincidido contigo en que a su causa de beatificación debería de darse un nuevo empujón. Su modelo de santidad es muy actual en este tiempo en el que vivimos, donde unos pocos son muy ricos y otros muchos muy pobres. Y aunque algunos de estos contribuyen con las causas de los más desfavorecidos, otros no mueven ni un solo dedo para que el mundo sea más justo.

  3. Bueno David, me alegra que ésta vez hables de una persona tan cercana, desde luego que fué una mujer muy virtuosa y desprendida, en la iglesia de María Auxiliadora si hay una placa recordándola, en el Tibidabo no es de extrañar que no la haya, puesto que es un templo expiatorio en el que colaboraron infinidad de fieles devotos del Sagrado Corazón, supongo que a la Venerable no le gustarían demasiado las adulaciones. Es un verdadero ejemplo para estos tiempos en los que la crisis ha hecho mella en los mas desfavorecidos, aunque gracias a Dios siempre hay personas anónimas dispuestas a ayudar a los demás. Conviene recordar a las almas que han entregado su vida a Dios a través del prójimo, para que las nuevas generaciones sepan que sus antecesores vivíeron una fe activa y verdadera. Muchas gracias David.

    • Gracias por tu comentario Carmen.
      Tu, al haber vivido en Barcelona conocerás la obra y la huella que dejo la Venerable Dorotea mejor que nosotros.
      Si algo me llamo la atención de esta mujer fue su, fue precisamente lo que comentas. Su ejemplo de cercanía, amistad y ayuda desinteresada a favor de los más desfavorecidos. En sus días al igual que hoy, necesitamos de muchos cristianos como Ella, que estén dispuestos a ayudar al prójimo en sus necesidades espirituales, materiales, de formación etc.

    • Carmen, en eso discrepo contigo. Sí es de extrañar que no tenga un espacio dedicado a ella en este templo si fue la promotora, y digamos que si no le gustaban las adulaciones, una vez fallecida ya nada obstaculiza su memoria, y nada se ha hecho a ese respecto. Es inadmisible confundir la memoria con la adulación.

  4. Conocí a este Venerable desde niño, gracias al Boletín Salesiano. Me hacía gracìa su nombre que tiene rima consonate. Con el tiempo fui conociendo su vida, hasta hace unas semanas que profundicé mas sobre ella al leer su biografía en el libro que usaste como bibliografìa.
    Que puedo decir que no se haya comentado ya. Simplemente que su figura de laica es un baluarte para la Iglesia y la Familia Salesiana. Cuántas mamás Margaritas hubo desde la primera, luego la mamá de Don Rúa y ahora ella? Sin duda las hay en cada obra salesiana.
    Qué bueno que presentaste esta biografía, yo pensaba publicarla má delante y mira que me has ganado. Me da gusto, así me aligeras la chamba.
    Saludos.

    • Gracias por tu comentario Humberto.
      Siento haberte arrebato este articulo 🙂 No pude resistirme ha escribir sobre ella, después de leer su santa vida y ver que su proceso de beatificación va tan despacio. Ya sabes que con muchos de estos artículos que preparo, pretendo que se les den un pequeño empujón a las causas.
      Gracias a la Vble Dorotea y a estas mamás, la obra de Don Bosco creció y creió, tanto en vocaciones como en santidad. ¿ Que sería de todas las familias religiosas sin esas mamás que al igual que la Virgen María estaban atentas a todo y a todos?

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