San Habib Girgis, archidiácono ortodoxo copto

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono copto del Santo.

Icono copto del Santo.

Podríamos considerarlo como el gran apóstol copto de la educación en el siglo XX. Nació en El Cairo (Egipto) en el año 1876 en el seno de una familia copta muy piadosa; quedó huérfano de padre cuando sólo tenía seis años de edad, pero su madre le dio una buena educación religiosa. Terminó sus estudios secundarios en el distrito de Klot Bek de El Cairo en el año 1892, siendo el primer estudiante elegido para inscribirse en el seminario cuando éste se restableció en el año 1893; allí se graduó en el año 1898 y posteriormente, se convirtió en el primer profesor de teología del seminario. Él no había encontrado a nadie que le enseñara, por lo que su educación fue autodidacta, leyendo y estudiando en la biblioteca del seminario, haciendo resúmenes, buscando tutorías, las cuales encontró en el egumeno Philotheos Ibrahim, que era un hombre muy anciano sometido a continuos achaques. En aquellos tiempos, el seminario no tenía capacidad de especialización en temas religiosos, los profesores no estaban cualificados y la formación humanística, filosófica y teológica de los sacerdotes dejaba mucho que desear.

Fue contemporáneo de cuatro patriarcas: San Cirilo V, Juan XIX, San Macario III y José II, siendo muy apreciado por todos ellos, así como por innumerables obispos coptos, muchos de los cuales fueron discípulos suyos. Durante casi medio siglo – desde el año 1900 hasta su muerte el 21 de agosto de 1951 -, llegó a convertirse en un gran educador y en el maestro de muchas generaciones de jóvenes coptos.

El archidiácono Habib Girgis fue el que estableció un nuevo modelo de seminario moderno. San Cirilo V, patriarca de Alejandría lo eligió para la difícil tarea de construir y poner en marcha un nuevo Colegio Seminario, y como no tenían dinero suficiente para construirlo, Habib se dedicó a recaudar fondos, por lo que tuvo que viajar por todo Egipto, predicando y convenciendo a los fieles para que ayudaran a sufragar los gastos de la construcción del mismo. Utilizó muchas fuentes para recaudar fondos, incluyendo la persuasión a un viejo vecino suyo llamado Khrsta Gerges, consiguiendo el suficiente dinero como para comprar algo más de trescientas hectáreas en Mahmasha, donde se construyó el Seminario, que llegó a convertirse, además de una escuela de nuevos sacerdotes, en una auténtica universidad de ONGs para todos aquellos que quisieran ayudar de cualquier manera a las clases más desfavorecidas de Egipto. Estableció también una Escuela de Cantores unida al seminario y la iglesia de Santa María. Como he dicho antes, había aprendido teología con el anciano padre Philotheos, con quién llegó a convivir en su casa y posteriormente, con el padre Viothaas, con el que debatía sobre cuestiones teológicas y sociales.

Foto del Santo con el Papa San Cirilo V.

Foto del Santo con el Papa San Cirilo V.

Simultáneamente, como veía que su predicación y su dedicación a la educación de estudiantes adultos no eran suficientes para el progreso de la Iglesia Copta, alentado por una carta encíclica del Papa San Cirilo V en la que el mismo patriarca incidía en la necesidad de enseñar a los niños, consideró que era imprescindible dedicarse a esta tarea, por lo que en el 1900 fundó una Escuela Dominical, estableciéndola como eje principal sobre el que habría de renacer la Iglesia del siglo XX. El hacía los planes de estudio e incluso escribía los textos de religión. Este tipo de escuelas se extendió por todas las diócesis y parroquias coptas, copiando sus planes de estudios y su lista de temas y libros preferentes. Las enseñanzas cristianas habrían de inspirar el espíritu nacional copto y sus costumbres y promover el interés de los jóvenes para dedicarse a los estudios y capacitarse para la vida. Esta tarea – que hoy nos parece tan normal – no lo era a los ojos de muchos coptos de la época que lo veían como una especie de modernismo, por lo que muchos sacerdotes ponían impedimentos con excusas tan banales como que los niños no mantenían limpias las iglesias o que llegaban a romper las sillas donde tenían que sentarse los fieles. En 1909 escribió su primer libro en tres volúmenes, que era un resumen de los fundamentos de la fe y que fue muy bien recibido tanto por los profesores como por los estudiantes.

Él no se desanimaba y, con oración, perseverancia y paciencia fue imponiendo las Escuelas Dominicales en El Cairo y luego las extendió a Alejandría y otras ciudades egipcias, e incluso a Etiopía y Sudán. En 1937 escribió ocho nuevos libros sobre esta serie dedicada a los fundamentos de la fe, libros que fueron utilizados tanto en las escuelas primarias como en las secundarias y que incluso, finalmente, llegaron a convertirse en libros de textos no solo de las escuelas coptas sino de las gubernamentales.

En el mes de noviembre de 1941 se convocó una primera Conferencia de miembros dirigentes de las Escuelas Dominicales y en junio de 1949 se dictaminó que estas y la Universidad Copta Ortodoxa continuasen con sus objetivos iniciales: hacer llegar a los niños y a los jóvenes los conocimientos necesarios para hacerlos buenos cristianos coptos integrados en la sociedad egipcia y para que fueran miembros vivos, no solo en la Iglesia, sino también en el país. Fue el germen de una educación moderna, que pretendía conseguir que el cristiano copto se integrase en una sociedad eminentemente musulmana, impregnándola del principal valor cristiano: el amor. Todos coincidían en que el trabajo de Habib Girgis, daba una nueva orientación a la cultura copta y conseguía mejores cristianos y mejores ciudadanos.

Icono ortodoxo copto del Santo.

Icono ortodoxo copto del Santo.

Enfocaba el papel de las Escuelas Dominicales en la formación de ciudadanos cristianos. Según él, en las Escuelas había que resaltar la eficacia de los planes de estudios y de los sistemas educativos, había que darles una oportunidad a los jóvenes y para eso, donde fuese necesario, había que recurrir incluso a las clases nocturnas de alfabetización, donde quienes tenían conocimientos de lectura y escritura, enseñaban a quienes eran analfabetos. El impacto de la educación en la vida social llevaría incluso a incidir en las ceremonias religiosas de las más recónditas aldeas egipcias. En Etiopía, por ejemplo, buscando la efectividad, utilizaba fotos en colores donde, en el reverso, imprimía los textos de la Escuela Dominical, escritos en el idioma amárico. En varias ocasiones negoció con el Ministerio de Educación de Egipto la introducción de la enseñanza de la religión en las escuelas, pero siempre encontraba la negativa por respuesta hasta que en el año 1907, el ministro Saad Zaghloul autorizó la enseñanza de la religión cristiana, aunque entonces se encontró con el problema de la falta de libros de texto.

El Papa San Cirilo V (1874-1927), el 14 de septiembre del 1918, lo había nombrado director del nuevo Seminario poniéndole como objetivo el conseguir aumentar el número de estudiantes y de profesores, enseñar filosofía, psicología e historia, además de los idiomas hebreo, griego, copto, árabe e inglés. Asimismo, elevar el nivel de vida de los estudiantes, acondicionando sus viviendas hasta un nivel decente de limpieza y comodidad. Pronto se notó la prosperidad en el Seminario, por lo que el Papa solicitó a los obispos que ordenasen de sacerdote a los graduados salidos de él. Uno de sus primeros graduados fue el futuro Papa Shenouda III.

Este Seminario fue el modelo de otros construidos en Alejandría, Shebin El Koum, Minya, Tanta, Muharraq, Baliana e incluso universidades en la diáspora: Londres, New Jersey, Los Ángeles, Sidney. Asimismo, creó Institutos de Estudios Coptos, de Bienestar Social, Institutos Bíblicos e Institutos de Evangelización. Estableció numerosas asociaciones de beneficencia que, debido a la escasez de iglesias, no solo servían para atender a los necesitados, cuidar a los pobres y a los huérfanos, sino también para proclamar la palabra de Dios.

Cuerpo incorrupto del Santo (exhumación en enero del 1994).

Cuerpo incorrupto del Santo (exhumación en enero del 1994).

También trabajó la rama del periodismo, publicando durante diecisiete años la revista “al-Karma”, donde exponía sus pensamientos y donde colaboraban con él personas de prestigio internacional como el abogado Gabriel Bek al-Tukhi, el juez Nassif, el profesor Takla Rizk – que también impartía religión y ciencias en el seminario – o el profesor Yassa Abdel Massi, que enseñaba griego y liturgia. Tuvo otros muchos importantes colaboradores. Esta revista publicó numerosas traducciones de los textos de los Santos Padres, investigaciones sobre el derecho canónico, numerosos estudios bíblicos, científicos, doctrinales y teológicos, convirtiéndose en la mejor revista copta de su tiempo. Desgraciadamente, por razones económicas, la revista dejó de publicarse en el año 1931.

Escribió unos treinta libros sobre la enseñanza de la fe ortodoxa, sobre poesía y hagiografía, sobre himnos y canciones religiosas y un tratado teológico sobre los siete sacramentos de la Iglesia; asimismo, tradujo los textos litúrgicos del copto a otros idiomas. Estableció asociaciones de predicación y enseñanza, incluida la Asociación de Amigos de la Biblia, la Asociación al-Imán y la Sociedad de la Caridad Copta. Creó la Asociación de Antiguos Alumnos del seminario, estableciendo, entre unas y otras, más de ochenta centros distribuidos por toda la geografía del país. Trabajó intensamente en la modernización de la Iglesia Ortodoxa Copta: “No me quedaré en la decadencia de la Iglesia Copta y en su debilidad durante más de quince siglos, sino que trabajaré para sacarla de la Edad Media, del estancamiento y del retraso”.

En el año 1938, cuando se conmemoró el cuarenta aniversario de la graduación de la primera promoción del Seminario, se organizó una gran ceremonia con la asistencia de numerosos metropolitanos coptos que quisieron agradecerle públicamente su trabajo al frente del mismo. Con este motivo, publicó su libro: “El Seminario, entre el pasado y el presente”. Se granjeó una enorme fama en el mundo copto y era amado y respetado tanto por los cristianos coptos como por numerosos musulmanes. Fue el pionero de la educación religiosa en Egipto y un modelo de evangelizador infatigable, amén de ser una persona extremadamente humilde, amable y de un trato exquisito.

El profesor Nazir, escribiéndole al Papa Shenouda III, llegó a decir del archidiácono Habib Girgis: “La falta de educación, la penuria de las parroquias y cierto desorden, le dio la posibilidad de salir a trabajar y de reclutar a numerosas personas para defender la doctrina de la fe y fortalecer a la Iglesia”.

Traslado de sus reliquias después de la canonización. Mah Macha, El Cairo (Egipto).

Traslado de sus reliquias después de la canonización. Mah Macha, El Cairo (Egipto).

El archidiácono Habib Girgis murió el 21 de agosto del año 1951, con setenta y cinco años de edad, después de haber vivido una intensa vida de continuo servicio a la Iglesia Copta. En el mes de enero del 1994, después de más de cuarenta y tres años de su muerte, sus restos fueron exhumados encontrándose el cadáver completamente incorrupto. El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Copta reconoció la santidad de este gran hombre junto con la del Papa San Cirilo VI en el año 2013, tal y como lo publicamos en su día en este blog. El Papa Shenouda III, escribiendo sobre él en agosto de 1991, llegó a decir: “La tierra estaba desordenada y vacía y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo. Y dijo Dios: “Hágase la luz” y la luz se hizo y esta luz es Habid Girgis. Él era más que un maestro, él era la escuela, él era la universidad. Era todo un símbolo del trabajo positivo de la Iglesia, era un símbolo de amor por la educación, era un símbolo de mansedumbre y de otras muchas virtudes”.

Antonio Barrero

Enlaces consultados (08/06/2014):
http://www.coptichistory.org/new_page_569.htm
http://www.stmacariusmonastery.org/st_mark/sm091303.htm
http://st-takla.org/Saints/Coptic-Orthodox-Saints-Biography/Coptic-Saints-Story_857.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

2 pensamientos en “San Habib Girgis, archidiácono ortodoxo copto

  1. Gracias, Antonio, por hablarnos de este gran hombre copto que luchó, mediante la educación, por la modernización de la Iglesia cristiana de Egipto. Aunque a mi entender, por lo poco que he visto, todavía queda mucho camino que recorrer en este sentido.

    Me hace gracia su nombre, Habib Girgis, porque si bien Girgis es Jorge en árabe, Habib significa “querido, cariño, amor mío”, es como llaman las mujeres a los hombres que aman.

  2. Gracias Toño por este artículo sobre este santo, que tuvo la preocupación de educar a su pueblo. El evangelio es luz y como tal él la hizo resplandecer para muchos. Si hubiera más personas con esta el inquietud y con este empeño, seguro que el mundo sería distinto.
    Por otro lado, comparando las fotos de los féretros que contienen sus reliquias, me da la impresión que o no estaba tan incorrupto o el cuerpo fue manipulado para que cupiera en otro recipiente más pequeño.
    Saludos.

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