El testamento espiritual de Alessandro Serenelli

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa María Goretti perdona a Alessandro Serenelli. Relieve contemporáneo en madera. Parroquia de Senigallia, Italia.

Santa María Goretti perdona a Alessandro Serenelli. Relieve contemporáneo en madera. Parroquia de Senigallia, Italia.

Pregunta: hola como estas? disculpame que te moleste pero me interesaria saber si me podes averiguar lo siguiente hoy es Santa Maria Goretti que fue asesinada y se que su asesino le  escribio una carta y me gustaria mucho conseguirla. desde ya muchas gracias y que Dios te bendiga.

Respuesta: Hola, no es molestia ninguna atenderte, para eso estamos aquí. En primer lugar aclarar que no existe tal carta del asesino de Santa María Goretti, virgen y mártir (6 de julio) a su víctima, puesto que María apenas sobrevivió un día a las terribles heridas que él le inflingió, y aunque le perdonó en el lecho de muerte delante de su madre y del sacerdote que le dio la extrema unción, no volvieron a verse en este mundo después de la brutal agresión. Lo que tenemos de Alessandro Serenelli, aparte de sus confesiones personales y sus colaboraciones con el proceso de beatificación de María, es su testamento espiritual, que escribió ocho años antes de su muerte, ya arrepentido y rehabilitado, que te reproduzco aquí:

“Soy un anciano de casi ochenta años y estoy listo para partir. Echando una ojeada a mi pasado, reconozco que en mi primera juventud escogí el mal camino, el camino del mal que me llevó a la ruina. Veía a través de la prensa, los espectáculos y los malos ejemplos que la mayoría de los jóvenes siguen ese mal camino, sin reflexionar. Y yo hice lo mismo sin preocuparme por nada.

Tenía cerca de mí a personas que creían y vivían su fe, pero no me fijaba en esto, cegado por una fuerza salvaje que me arrastraba hacia el mal camino. Cuando tenía veinte años, cometí un crimen pasional, del cual hoy me horrorizo con solo recordarlo. María Goretti, ahora una santa, fue el ángel bueno que la Providencia puso ante mis pasos. Todavía tengo impresas en mi corazón sus palabras de reproche y de perdón. Ella rezó por mí, intercedió por mí, su asesino.

Luego vinieron 30 años de cárcel. Si no hubiese sido menor de edad, habría sido condenado a cadena perpetua. Acepté la sentencia que merecía, expié con resignación mi culpa. María [Goretti] fue realmente mi luz y mi protectora; con su ayuda, me porté bien y traté de vivir honestamente cuando fui aceptado nuevamente entre los miembros de la sociedad. Los hijos de San Francisco, los capuchinos de le Marche, me recibieron en su monasterio con su angélica caridad, no como a un sirviente sino como a un hermano. Con ellos convivo desde 1936.

Alessandro Serenelli, ya anciano, reza el rosario ante un cuadro de Santa María Goretti.

Alessandro Serenelli, ya anciano, reza el rosario ante un cuadro de Santa María Goretti.

Ahora estoy esperando serenamente ser admitido a la visión de Dios, abrazar de nuevo a mis seres queridos, estar junto a mi ángel protector y a su querida madre, Assunta.

Desearía que quienes lean estas líneas aprendan la estupenda enseñanza de evitar el mal y de seguir siempre el buen camino, desde la niñez. Piensen que la Religión, con sus mandatos, no es algo que pueda dejarse de lado, sino el verdadero consuelo, la única vía segura en todas las circunstancias, también en las más dolorosas de la vida. ¡Paz y bien!”

Alessandro Serenelli, 5 de mayo de 1961

La “conversión” de Serenelli ha dado lugar a muchas reflexiones que han servido para reforzar posturas en contra de la pena de muerte y la siempre posible rehabilitación de los asesinos. Incluso existe una organización, los “Serenillianos”, que apoyándose en la vida de Serenelli se dedican al apostolado por la rehabilitación de los delincuentes sexuales y la lucha contra la pornografía.

Meldelen

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8 pensamientos en “El testamento espiritual de Alessandro Serenelli

  1. El testamento espiritual de Alessandro es muy famoso, pero algo que siempre me ha intrigado es que, hasta donde yo se, después de cumplir su condena en prisión y salir ya arrepentido, consiguio un trabajo de albañil y ahorrando y con sus ahorros manda a hacer un conjunto escultorico que lo representa a el arrodillado frente a santa Maria Goretti recibiendo su perdon. La estatua, segun parece, fue colocada en la capilla del convento de los capuchinos y se bautizo esa capila “la capilla del perdon”.
    podra ser esa estatua la que se nos muestra en el articulo? y si no, donde estara?.
    Creo que realmente el milagro mas grande en la vida de esta pequeña martir fue el tener un corazon puro donde el rencor nunca hecho raices. tanto amor arrastra y pienso que ese amor tan grande de María contagio a todos los que convivieron con ella. Su madre dio testimonio de eso cuando perdono a Alessandro.

    • Honestamente, desconocía esa anécdota del conjunto escultórico que mencionas y casi seguro que no es la imagen que encabeza el artículo, pues eso es un relieve, no una escultura. Existen diversas escenas de María con Alessandro que representan el perdón, ésta es una de ellas.

      Y por lo demás, estoy de acuerdo contigo: la grandeza de María Goretti no está en la celosa salvaguarda de la virginidad, como convenientemente nos han vendido, sino en la capacidad de perdonar en medio de una terrible agonía. Por cierto, hace un par de días hablábamos sobre la pena de muerte con San José Cafasso y el caso de Alessandro Serenelli es uno de tantos que demuestran que un criminal siempre es redimible, si se le da la oportunidad.

      • Hay mucha verdad en lo que dices, después de todo, por mas horrible que haya sido el delito solo Dios tiene el derecho de arrebatar la vida a una persona.
        Gracias al cielo en mi pais nunca se aprobo semejante castigo.

  2. Conozco desde muy pequeño a Sants María Goretti. Siempre me llamó la atención su muerte, soportando el dolor y perdonando al agresor.
    Alejandro Serenelli es el resultado de una familia desintegrada y de la falta de cariño y afecto. Lo que sucedió después es el binomio de causa y efecto. Un embargo, es llamativa su conversión gracias a la intercesión de Marieta. En lo particular recuerdo que tiene una entevista con mamma Asunta y también le perdona conforme al espíritu de su hija.
    He leído sobre un conjunto escultorico yo también. Tal vez sea en Nettuno.
    SAludos .

    • Ciertamente, la influencia de un hogar desestructurado, sin madre y con un padre holgazán y borracho y un hermano mayor que estaba ausente, fue importante para que Alessandro tomara un mal camino; pero no todos los hijos de familias desestructuradas acaban siendo violadores y asesinos. Aún así, es cierto que la sociedad debe poner su esfuerzo en ayudar antes que en condenar a los criminales. Debe hacerse justicia, pero jamás con la pena de muerte y es cierto que actualmente, las cárceles tienen más de purgatorio que de lugar de rehabilitación, y debe ser lo segundo, no lo primero. De ellas deben salir personas nuevas, no despojos.

  3. Yo sé que el tema ya tiene su antigüedad, pero agradezco a Toño Barrero me animara a dar mi opinión.

    Soy psicólogo y aunque no trabajo con personas que cometieron esta clase de actos o padecen patologías sexuales, me mantengo documentado al respecto. Sé que en la cárcel de Brians 2, de Barcelona, España, se aplica un programa de control de la agresión sexual y tratamiento para los presidiarios que están a pocos años de salir libres, sea que hayan atacado a adultos o a niños, claro está siempre después de evaluárseles y detectar que existe al menos alguna toma de conciencia de la gravedad de la acción y deseo de buscar ayuda. Programas similares se han aplicado en Argentina y Estados Unidos, pero claro, no son la panacea y varios de ellos recaen, pero son la minoría, lo que indica que funciona mejor que la sola castración química. Obvio es que Alejandro no contó con este apoyo dentro de la cárcel aquél tiempo. Con el afán de humanizarlo, valga la expresión, él no era diferente a los agresores de hoy y siempre: conocía a su víctima, su rutina diaria, era retraído, tímido y calculador, él mismo lo dice en sus declaraciones ante el juez que lo envió a la cárcel. Todo lo planeo cuidadosamente, desde el abordaje hasta el asesinato y con qué fin: pasar el resto de su vida en prisión donde no tendría el problema de carecer de comida y techo (estaba desesperado por la miseria de su vida en el campo). Loco en el sentido de pérdida de contacto con la realidad, alucinaciones y delirios, no estaba; trató de excusarse de esa manera con los antecedentes de su familia, cosa también muy frecuente que usan los agresores sexuales detenidos, culpan a la víctima de “seducción” o alegan que no pudieron controlarse, que el diablo los hizo hacer eso, etc. Son mecanismos de defensa que emplean para evitar enfrentarse a la verdad de su acción, aunque es bien cierto, los hay a quienes no les remuerde nada la conciencia y duermen como si nada. También hay otro parecido entre la agresión hacia Santa María Goretti y las que hoy mujeres, niñas y niños y hasta hombres sufren: guardó silencio, se sintió avergonzada y con culpa, por demás inexistentes, de los actos que Alejandro cometió contra ella antes del último intento y asesinato. Y Alejandro también la amenazó, como lo hacen estas personas hoy en día, para salvaguardarse del castigo y de la vergüenza y volver a su víctima una mentirosa. Aunque Alejandro declaró que sus motivos fueron por lujuria, la violencia sexual, pese a su adjetivo, tiene más relación con la dominación, sumisión y destrucción de la persona que es victimada, o sea, querer demostrar que es más fuerte y que no tendrá consecuencias y puede seguir haciéndolo impunemente. En una palabra: control. Como dije, Alejandro no se distingue. Lo diferente y luminoso dentro de esta maldad fue que la niña santa, en su lecho de muerte, lo perdonó y desde el otro mundo también. Desde niño me ha asombrado tanto el perdón como el cambio de Alejandro. Naturalmente el perdón es decisión personal y nadie debe obligar a otro a perdonar si por ello se entiende justificar, negar o guardar silencio del hecho. Yo creo que el perdón hacia Alejandro fue lo que re-enderezó su vida, aunque siempre vivió con miedo de volver a agredir o a intimar (permaneció soltero hasta la muerte y vivió solo con los frailes), su conducta y pensamientos hacia los niños no fueron desviados como lo fueron a sus 19-20 años y le tomó mucho tiempo, en su fuero interno, ante sí mismo, asumir la plena responsabilidad de sus terribles acciones, lo que finalmente pudo hacer cuando testificó ante el tribunal eclesiástico y en su testamento, obvio, sintiendo vergüenza y culpa el resto de su vida, de la buena culpa, o sea, la que impulsa a cambiar y ser mejor persona. Tal vez eso indica que no había algo más grave e imposible de tratar. No lo sé, tal vez algo intervino para hacer posible su transformación, algo más allá de la comprensión humana. Y quizás también Serenelli calló algunas cosas de su vida en la cárcel, ya sabemos cómo les va allá dentro a los que violan.

    Sé también que en Italia hay una congregación religiosa que atiende a menores y a jóvenes que han delinquido y que buscan una segunda oportunidad en la vida, y en Floria, E.U. hay también una comunidad, de corte protestante, que da refugio a ex-convictos sexuales que no tengan diagnóstico de preferencia exclusiva por menores o antecedentes de violencia o drogadicción. Para la mayoría, que no a todos, estas personas lo que merecen es la muerte o una tortura larga y dolorosa por sus terribles hechos, es humano pensar eso. Leemos en los periódicos o vemos las noticias en las redes sociales y pareciera que se cometen actos cada vez más nefastos y horribles contra niños, jóvenes, ancianos, y nos enardecemos. Debe hacerse justicia, sí, reparar el daño, si es que eso es posible, y prevenir que haya más víctimas en casa y fuera de ella, y hasta ahora la mejor manera, además de la detención, es tratar a esas personas de frente y vincularlas en una terapia, las conclusiones arrojan que no todos son monstruos y se les puede tratar. El problema es que muchos de estos programas son privados y los que carecen de recursos no pueden pagarlos, y en la cuestión pública, el Estado no se hace cargo y se lava las manos, sin combatir la corrupción que existe dentro de los presidios y desviando fondos en vez de ayudar a ser posible la readaptación del individuo procesado.

    • Te agradezco tu reflexión, Alejandro, y también me alegro mucho verte de nuevo por aquí. Ojalá que te veamos más a menudo y no te hagas tan caro de ver a partir de ahora. Cuídate 🙂

      • Estimado amigo Alex,
        Desde mi ignorancia en psicología he leido tu reflexión sobre la canallada y el posterior arrepentimiento del asesino de Santa Maria Goretti.
        Todo crimen es execrable y más si atenta contra la dignidad y el respeto a la vida que merece todo ser humano especialmente los más débiles. Todo crimen debe castigarse duramente, debe pagarse y no salir gratis, pero está claro que hay que dar una oportunidad para que todo aquel criminal que pueda y quiera redimirse, se redima y cumplida su pena, se integre de nuevo en la sociedad.
        Comprendo la complejidad del tema y las dificultades que entraña, pero “grosso modo”, esa es mi opinión.
        Gracias por compartir esta reflexión con nosotros y a ver si “no te vendes tan caro”, jajaja.

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