Santa Antilia, virgen y mártir de Arezzo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santos Donato y Antilia de Arezzo. Tabla renacentista de Jacopo di Antonio. National Gallery de Londres, Reino Unido.

Santos Donato y Antilia de Arezzo. Tabla renacentista de Jacopo di Antonio. National Gallery de Londres, Reino Unido.

Hoy es una de las dos festividades en que se conmemora a Santa Antilia, una mártir venerada en la zona de Arezzo y de Orvieto, en Italia. Esta Santa es poco conocida debido a que, mayoritariamente, los datos que tenemos sobre ella son escasos y además, suscitan muy poca credibilidad histórica.

Las noticias más antiguas sobre esta Santa provienen del siglo XIII, a través de una passio legendaria, privada de toda seriedad y rigurosidad histórica. Se trata de un antiguo manuscrito titulado “Vida de Santa Antilia virgen y mártir”, que se conserva en el Archivo Capitular de Montepulciano y cuya transcripción nos ha llegado gracias al historiador local Mario Morganti.

Sobre la Santa
Este texto nos dice que Antilia era hija del emperador Teodosio (379-395) y hermana de Arcadio y Honorio, que sucederían a su padre, respectivamente, como emperadores de Oriente y Occidente. Otras versiones, sin embargo, la hacen hija de Teodosio el Joven, que era hijo a su vez de Arcadio, por tanto, sería bisnieta, no hija, de Teodosio I. Estas variaciones, en realidad, son más bien irrelevantes, ya que no hay la menor constancia histórica de la existencia de ninguna mujer llamada Antilia entre los descendientes oficiales de Teodosio.

Pero siguiendo con nuestro relato, Antilia, cuando sólo tenía 10 años de edad, fue liberada de un demonio por el obispo San Donato de Arezzo. Agradecida, la muchacha se convirtió en su ferviente discípula. Siguiendo los pasos de este obispo, se trasladó a Arezzo y durante algún tiempo vivió aquí, dedicándose al ayuno y a la penitencia, hasta que el prefecto de la ciudad, un hombre llamado Cuadraciano, mandó detener y ejecutar a San Donato. Luego, no satisfecho con esto, eligió a Antilia como esposa y le mandó la propuesta, encaprichado con la idea de poner fin a su devota castidad.

Antilia, sin embargo, había decidido consagrar a Cristo su virginidad, por lo que rechazó de plano casarse con el prefecto. Cuadraciano, herido en su orgullo y valiéndose de la excusa de que era cristiana, mandó arrestarla y someterla a diversas y horribles torturas, de las que se libró milagrosamente, hasta que finalmente fue ejecutada por decapitación en el año 398, en tiempos del emperador Arcadio. Hasta aquí el relato del manuscrito.

La Virgen entre San Juan Bautista y Santa Antilia. Relieve escultórico de Andrea della Robbia.

La Virgen entre San Juan Bautista y Santa Antilia. Relieve escultórico de Andrea della Robbia.

Interpretación del texto
Por desgracia, lo único que se puede inferir de esta historia es que es totalmente inverosímil, y hay muchas razones para justificar semejante conclusión. En primer lugar, ya hemos dicho que no existe ninguna mujer llamada Antilia entre los descendientes del emperador Teodosio, ya sea uno u otro según apuntan las versiones.

En segundo lugar, el relato nos dice que San Donato fue ejecutado en el año 398, poco antes que Antilia, de modo que ella sufriría el martirio inmediatamente después de su mentor. Pero en realidad, sabemos que San Donato de Arezzo sufrió el martirio muchos años antes, concretamente, en el año 362.

En tercer lugar, está la incongruencia de que, aunque hubiese existido una dama imperial llamada Antilia, su solo parentesco con los emperadores la habrían librado de sufrir tormentos antes de su ejecución. Además, estamos hablando de una época en la que ya no había persecuciones de cristianos de forma generalizada y establecida, sólo episodios esporádicos y de corta duración como las épocas de los emperadores Licinio y Juliano el Apóstata.

Además de todas estas incongruencias históricas y cronológicas, la existencia histórica de Antilia también se ve afectada por el hecho de que su passio, tal cual la hemos leído, es un simple plagio de un episodio que se lee en la leyenda de San Donato obispo de Eurea, aunque en ese episodio no se menciona el nombre de la muchacha liberada del demonio (!!!). De ahí que tengamos una referencia tan tardía como el siglo XIII para la passio de la Santa. Además, es muy fácil confundir a San Donato de Arezzo con San Donato de Eurea, siendo como son, dos Santos distintos.

Santa Antilia consagrando la ciudad de Montepulciano a la Virgen. Detalle del tríptico de Taddeo di Bartolo, catedral de Montepulciano (Italia).

Santa Antilia consagrando la ciudad de Montepulciano a la Virgen. Detalle del tríptico de Taddeo di Bartolo, catedral de Montepulciano (Italia).

Culto y reliquias
A pesar de las escasas garantías que presenta, el culto de Antilia pasó de Arezzo, donde se sigue venerando su cuerpo, a Roma, llegando también a ésta su cabeza. Mas posteriormente fue devuelta a Toscana en el siglo IX, de mano de Gualterotto Bernardini, a quien se le obsequió con la reliquia por su valor en la lucha contra el asedio sarraceno que amenazaba la Ciudad Eterna. Robada y restituida de nuevo por un sienés en 1348, la reliquia se conserva hoy en Montepulciano, en un artístico busto de plata del siglo XVII.

Como decíamos al principio, Santa Antilia es venerada en Arezzo el día 25 de septiembre; y en Orvieto, el día 15 de febrero.

Iconografía
La iconografía de la Santa está poco desarrollada, al no tener un culto muy generalizado. En el altar mayor de la catedral de Montepulciano, un tríptico de Taddeo di Bartolo que data de 1401 representa a la Santa vestida de patrona, ofreciendo una maqueta de la ciudad a la Virgen. Y un relieve escultórico de Andrea della Robbia la representa portando su propia cabeza en un templete, alusión quizá al relicario que contiene su cráneo. Las demás representaciones conocidas simplemente la retratan como una joven doncella portando la palma del martirio.

Estampa de la Santa, perteneciente a la serie del ilustrador Alberto Boccali ("Bertino").

Estampa de la Santa, perteneciente a la serie del ilustrador Alberto Boccali (“Bertino”).

Conclusión
Es muy difícil admitir que estemos ante una Santa real, una mártir histórica, a pesar de su culto, de sus presuntas reliquias y de diversas obras de arte que la han inmortalizado. Parece que simplemente es un personaje femenino que fue extraído de la leyenda de San Donato de Eurea -la muchacha liberada del demonio- por confundir a éste con San Donato de Arezzo, que es otro Santo distinto. Así, de Eurea pasaríamos a Arezzo, a la exorcizada anónima se le daría, arbitrariamente, el nombre de Antilia, se la haría mártir y se la emparentería con los primeros emperadores cristianos, sin ningún fundamento ni prueba histórica documental que lo apoyen; es más, siendo desmentida esta versión por sus innumerables errores históricos, cronológicos y documentales.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (21/09/2014):
– http://www.santitoscani.it/sant-antilia.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

7 pensamientos en “Santa Antilia, virgen y mártir de Arezzo

  1. Ana Maria,
    Tu sabes que en el primer milenio, sobre todo San Pascual I, extrajo innumerables cuerpos santos de las catacumbas, los cuales casi todos se quedaron en la ciudad de Roma, aunque algunos salieron fuera de ella. ¿Por qué no pudiera ser uno de estos cuerpos santos, cuyo nombre pudiera ser hasta correcto, pero al que se le inventó una “passio”, tal falsa como otras muchas escritas en la Edad Media?
    Yo no desecharía esta posibilidad.

    • En favor de nuestra protagonista de hoy, diré que Antilia no parece un seudónimo, que tiene toda la pinta de ser un nombre auténtico, real, nada común.

      Perfectamente podría ser un cuerpo santo de nombre Antilia al que se le ha escrito una passio inventada, ¿por qué no? El cuerpo y el cráneo están ahí, uno en Arezzo y otro en Montepulciano, por lo tanto, hay reliquias. ¿Pero quién es la susodicha Antilia? Vete a saber. Desde luego, tal y como la retrata la passio, esa Santa no existe.

  2. Bueno,como Ana Maria me conoce muy bien,sabe que no entrare en el tema de la passio o leyenda.
    Comentarte lo mismo que Antonio,la posibilidad de que haya existido esta santa(si su cuerpo fue extraido de las catacumbas en tiempos de San Pascual I,etc,tal como dice Antonio) ,aunque su historia no sea esta.
    Siempre agradezco que relates la passio,ya lo sabes,aunque muchisimas ocasiones las consideres meras leyendas.

    • Narrar la passio de un mártir es obligatorio para cualquier artículo que se precie, pues sólo a través de ella comprendemos no sólo la presunta historia del Santo o Santa en cuestión, sino que da las claves para entender su patronazgo o iconografía.

      Hay leyendas que tienen un trasfondo histórico real, pero hay otras que no lo tienen. El caso de Santa Antilia es bastante significativo porque todo en ella -la passio, no la Santa- está mal: su tardía cronología, su parentela, la cronología atribuida y que sea el desarrollo de una anécdota importada de la vida de otro Santo. No sólo porque no hay ninguna Antilia entre los Teodosios, sino porque éstos fueron los primeros emperadores cristianos y de hecho, en esa época el cristianismo ya era la única religión tolerada. ¿Cómo entonces, aceptar el martirio de una cristiana en esa época, y más aún, una hija de familia imperial? Si Teodosio había prohibido los cultos paganos, ¿cómo podía morir su presunta hija Antilia -que no tuvo- martirizada por ser cristiana? ¿Cómo torturas y matas a la hija cristiana de un emperador cristiano, bajo qué ley, qué auspicios, qué legalidad? Francamente, es posible que haya existido una Santa Antilia, pero ni sería mártir en esta época, ni estaría emparentada con la familia imperial de los Teodosios.

  3. Alguna vez leí que era bueno tener devoción a santos poco conocidos, y que esta era una manera de agradarlos y atraer sus favores.
    Cuando se publican artículos sobre santos que tienen un culto muy local que no ha traspasado fronteras, como es el caso presente, pienso que es una manera de hacer lo que comentaba al principio.
    Santa Antilia definitivamente no encaja con su historia por lo que tan bien has pasado a comentar. Sería un desface semejante a sí se dijera que los Mártires de Córdoba fueron sacrificados por Boabdil antes de entregar la rendición a Isabel y Fernando en la toma de Granada.
    Yo te propongo lo siguiente: el sensus fidelis, el sentir de los fieles con el sensus eclessia, el sentir de la iglesia: tal vez por todos los avatares decla historia se perdió la identidad y la fisonomía de esta Santa, pero su recuerdo quedó en el corazón de los fieles, así como Inés, Cecilia, Lucía, etc. Y así pasaría con esta Santa…
    Por otro lado siempre me ha gustado creer en la Providencia de Dios. No creo que el Espíritu Santo tenga a bien que se venere a alguien por error y mucho menos que no sea Santa. Eso si sería algo embarazoso.
    En fin, recibe un cordial saludo.

    • Gracias por tu comentario, Humberto. Creo que es bueno dar a conocer Santos poco conocidos -en la mayor parte de la cristiandad, porque localmente sí son más conocidos- por lo que tú dices y porque, al fin y al cabo, es nuestro pasado y el saber no ocupa lugar.

      Lejos de mí el cuestionar la Providencia Divina y el Espíritu Santo, pero por desgracia sí que se han dado veneraciones y cultos erróneos, desde siempre y hasta hoy, debido a nuestros fallos como personas humanas. Y no sólo erróneos respecto a ciertos personajes que prefiero no mencionar, sino en particular por cultos ciertamente desprestigiados por haber nacido ya de una mera equivocación, como el de Santa Wilgefortis. Este culto ha caído ya con el tiempo, esperemos que Dios y el Espíritu Santo pongan al resto en su lugar, tarde o temprano.

  4. Pues además de ser una santa con un nombre bastante extraño, no cabe duda que lo que de ella se sabe nada es seguro, cuando mucho como dicen solo el nombre, yo siempre lo eh dicho que eso de tener un corposanto e inventarle una leyenda siempre les resulta para que su santo tome más devoción entre la gente no dudaría que este fuera un caso similar.

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