Santa Basilisa, niña mártir de Nicomedia

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de la Santa.

Icono ortodoxo ruso de la Santa.

Hoy se celebra la fiesta de una jovencísima mártir que murió con sólo nueve años de edad en tiempos de Diocleciano y en la ciudad de Nicomedia. De esta niña, llamada Basilisa (en griego, “reina”, “soberana”) y que no debe ser confundida con otras santas y mártires del mismo nombre, se sabe realmente muy poco.

Pasión de la Santa
Nos dice la passio que el juez Alejandro, habiendo sabido que era cristiana, mandó traerla a su presencia. Cuando, delatada y arrestada, la tuvo ante sí, quedó anonadado al ver ante él una niña tan pequeña. La ley le obligaba a juzgarla con el mayor rigor, pero el prefecto, compadecido de sus pocos años, intentó ser lo más blando posible para evitarle la muerte. Hablándole con dulzura, le expuso la conveniencia de hacer tan sólo un pequeño sacrificio a los dioses de Roma, para calmar sus iras, y podría regresar a casa. Pero, con sólo nueve años, Basilisa ya tenía inculcado el temor al infierno, y dijo: “Creo en Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador de las almas. ¡Alabado sea Dios! Permaneceré cristiana sea cual sea tu resolución.” Alejandro se asombró de la respuesta firme y segura de la niña. Muy a su pesar decidió recurrir a la tortura, pensando que aquella frágil criatura no resistiría el dolor, acabaría convenciéndola y así lograría salvarla de la muerte.

Primero mandó abofetearla, por lo cual ella dio gracias a Dios. Luego, desnuda y atada a una columna, la hizo azotar con varas hasta que, convertido su cuerpo en una llaga, dio gracias de nuevo a Dios por lo que estaba sufriendo, y se desmayó. Alejandro esperó pacientemente a que se recuperara y luego mandó que le taladraran los pies, la colgaran de un palo cabeza abajo y le echaran sobre la cabeza azufre y plomo derretido. Como esto no impresionara a la pequeña, la colgaron sobre una fogata hasta casi asfixiarla y achicharrarle las piernas. Basilisa no exhaló una sola palabra de arrepentimiento, es más, se dice que, trazando la señal de la cruz sobre las llamas, se vio libre de morir quemada. Cada vez más impaciente, Alejandro la hizo encerrar en un horno, de donde también salió ilesa, y fue lanzada a los perros y a los leones, que tampoco la dañaron.

Conmovido, Alejandro no pudo resistir más tiempo aquello y, echándose a los pies de la niña, empezó a llorar y dijo: “¡Esto es obra de tu dios, que te protege! Por él perdóname todo el mal que te he hecho. Reza por mí de ahora en adelante a tu dios, pues yo también creo en él.” Basilisa le exhortó a ser constante en la fe y, llena de alegría, hizo llamar a al obispo Antonio y puso bajo su tutela a Alejandro, al que con el tiempo, instruyó y bautizó.

La Santa hace brotar el manantial de las rocas. Menologio de Basilio II. Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma (Italia).

La Santa hace brotar el manantial de las rocas. Menologio de Basilio II. Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma (Italia).

Sin embargo, la niña no pudo resistir la dura prueba a la que había sido sometida. Estuvo algún tiempo convaleciente, pero jamás pudo recuperarse de sus heridas. Poco tiempo después de la conversión de Alejandro, falleció. Esto se narra de la siguiente manera: Basilisa abandonó la ciudad y marchó al campo, donde, sintiendo sed, oró y obtuvo que brotara un manantial de unas rocas. Puesta de rodillas en la roca y sumida en oración, pidió a Dios una muerte en paz, apacible, y al poco entregaba el alma. Sabiendo de su muerte, el obispo Antonio le dio sepultura, la cuidó y levantó un monumento en el manantial.

Culto y memoria
Esta passio griega, escrita por Niceforos Gregoras, es un documento de carácter oratorio, con algunas particularidades biográficas que no merecen mucha consideración. El por qué hay que tomar con mucho cuidado este relato es evidente: una niña de tan corta edad hablando portentosamente y comportándose como adulta; torturas terribles que surten poco o ningún efecto; conversiones relámpago de notables públicos; elementos milagrosos y muertes portentosas. No cabe decir mucho más.

Sin embargo, hay testimonios de que en el siglo XIV el culto a la Santa era muy importante en Constantinopla, especialmente en el monasterio de Santa María, cercano al palacio imperial de Blaquerna. La Santa era especialmente invocada por las madres jóvenes incapaces de amamantar a sus bebés y contra los sabañones.

Relicario del brazo de la Santa venerado en Trento, Italia.

Relicario del brazo de la Santa venerado en Trento, Italia.

El Sinaxario Constantinopolitano hace mención de ella el día 3 de septiembre, diciendo que sufrió martirio en Nicomedia en tiempos del emperador Diocleciano. Siguiendo esta fecha, el Sinaxario Alejandrino de Miguel obispo de Atrib y Malig, la menciona el 6 del mes Tut (3 de septiembre), diciendo que la mártir apenas tenía nueve años de edad cuando, por no haber querido renegar de su fe, fue sometida a atroces tormentos, tras los cuales, murió. Baronio la introdujo en el Martirologio Romano también el 3 de septiembre. En el nuevo calendario de la Iglesia Ortodoxa Rusa, sin embargo, es venerada el 16 de septiembre.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Città Nuova Editrice, Roma 1984.

Enlaces consultados (26/08/2014):
– http://www.pravmir.ru/cerkov-chtit-pamyat-muchenicy-vasilissy-nikomidijskoj

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “Santa Basilisa, niña mártir de Nicomedia

  1. Desde luego, más fantasiosa no puede ser la “passio” de Santa Basilisa, de cuya existencia real, sin embargo, no dudo.
    Por el calendario gregoriano la conmemoramos hoy día 3 y por lógica, quienes se rigen por el calendario juliano han de conmemorarla trece días más tarde, o sea, el 16. Remito a leer el artículo que sobre cómo se calcula la celebración de la Pascua, publicamos en este blog y en el que explicábamos las diferencias entre ambos calendarios.

    • Claro que la passio no hay quien se la crea, ¿esa ristra de torturas horribles descargadas sobre una niña de nueve años que, para más inri, sale ilesa? Y otra cosa sería la legalidad del proceso, pues si San Ambrosio dice que Santa Inés no tenía edad para testificar -y tenía 13 años-, ¿cómo iba a tenerla Santa Basilisa, con sólo nueve? Pero a pesar de eso parece que ambas fueron ilegalmente llevadas a juicio y ejecutadas por su fe cristiana.

  2. Pues gracias por traernos la vida de esta pequeña gran santa. Conocía a otras santas con este nombre, de ésta apenas sabía unas breves noticias. ¿Sabes si hay noticias sobre sus reliquias?
    Saludos.

    • Ésta es quizá la Basilisa de la que menos se sepa, y luego está ese raro desdoblamiento que es la hermana homónima de Santa Quiteria y que no merece mayor consideración. Sabemos poco, pero ya es algo, al parecer fue una niña mártir que murió en Nicomedia y que tuvo su culto en Constantinopla.

      Ya me hubiese gustado saber de las reliquias, pero no he encontrado datos ni fotos. Es probable que haya alguna en algún monasterio del monte Athos, como suele ocurrir con los mártires que tuvieron veneración en Constantinopla.

      • Buscando más detenidamente en mis archivos me he encontrado con una foto de un brazo-relicario de la santa que se venera en la ciudad italiana de Trento. La enviaré a la administración del blog por si es posible añadirla al artículo.
        De todos modos, el argumento utilizado por Ana Maria me parece muy correcto porque por miedo a los cruzados, muchas reliquias de santos “se refugiaron” en el Monte Athos.

        • Muchísimas gracias, Antonio, por esta foto del brazo de la Santa. La he hecho colocar al final del artículo para deleite de Humberto y de todos los que quieran ver que, después de todo, sí parece haber alguna reliquia de esta pequeña mártir.

  3. Gracias Ana por este artículo de una Santa poco conocida, y me quedó una duda ¿Por qué será que la invocaban las madres que no podían amamantar? esto me llamo mucho la atención pues en su passio no parece narrar nada referente a esto

    • Yo también me lo he preguntado y lo cierto es que no tengo una respuesta clara. San Mamés era invocado también para esto y también Santa Eufemia, y el primero era un niño y la segunda una virgen, así que no siempre hay relación entre la passio de un mártir y su patronazgo.

      Pero en este caso se me ocurre algo que podría ser verdad aunque parezca una tontería: del mismo modo que la mártir hizo surgir agua de la roca, era invocada para que hiciese surgir leche de unos pechos secos. Recordemos que Santa Margarita de Antioquía era invocada en los partos por esa tontería de que salió fácilmente del vientre de un dragón.

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