Beato Jorge Alejandro Popieluszko, sacerdote mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Beato en su hábito sacerdotal.

Fotografía del Beato en su hábito sacerdotal.

Nació el 14 de septiembre de 1947 en Suchowola, siendo el tercer hijo de Wladyslaw y Mariana, quienes tuvieron cinco en su matrimonio y que vivían junto con sus abuelos. En su casa era recordado constantemente su tío Alfonso Gniedziejce, el cual con solo veintiún años de edad había sido asesinado por los soviéticos. Fue bautizado dos días más tarde en la parroquia de su pueblo, imponiéndosele el nombre de Alfonso, no sólo en memoria de su tío, sino porque su familia era muy devota de San Alfonso María de Ligorio.

El 14 de septiembre de 1954 ingresó en la escuela primaria de Suchowola. Era un niño solitario, que mostraba una profunda piedad y que muy pronto empezó a colaborar con la parroquia como monaguillo. El 3 de junio de 1956 hizo su Primera Comunión y catorce días más tarde fue confirmado por el obispo Wladyslaw Suszynskiego. En esa escuela primaria permaneció hasta 1961, ingresando inmediatamente en la secundaria, donde realizó sus exámenes finales el 1 de junio de 1965. Era un estudiante normal.

Aunque los estudios comenzaron en septiembre, el día 24 del mismo mes de junio ingresó en el Seminario Metropolitano de Varsovia. Terminado el primer año de seminario, tuvo que incorporarse al servicio militar obligatorio, donde estuvo hasta el 1968 en la unidad administrativa de la prisión de alta seguridad de Bartoszyce. En abril de 1970, estando ya de vueltas en el seminario, tuvo que ser operado de tiroides, operación que puso en riesgo su vida, que lo debilitó para siempre y que mantuvo en un vilo a todos sus compañeros seminaristas. El 13 de mayo de 1971 cambió su nombre de Alfonso por el de Jorge Alejandro y un año más tarde, el 28 de mayo, fue ordenado de sacerdote en la catedral de Varsovia por el Siervo de Dios cardenal Stefan Wyszynski, Primado de la Iglesia polaca, celebrando su primera misa días más tarde en Dzialoszyn.

El Beato durante una celebración.

El Beato durante una celebración.

Posteriormente estuvo tres años destinado en la parroquia de Zabkach, otros tres en la de Anin y, finalmente, el 1978 fue enviado definitivamente a Varsovia, pasando por tres de las parroquias de la capital y siendo nombrado capellán de la comunidad médica de la ciudad, el día 19 de febrero de 1979. Entre 1974 y 1976 compaginó sus trabajos pastorales con los estudios de Teología Pastoral en la Universidad Católica de Lublin y desde el 8 al 29 de junio de 1980 visitó a su tía María Kalinowska en los Estados Unidos.

De vueltas a Polonia se asoció activamente con la clase trabajadora a través del Sindicato Solidaridad (Solidarność), al que apoyó de manera muy activa. El 31 de agosto de 1980 celebró la Santa Misa por la Patria en la iglesia de San Estanislao de Kostka, con los trabajadores siderúrgicos de Huta Warszawa, que estaban en huelga. En ella, sabiendo que la huelga no solo era reivindicativa, sino también política contra el régimen comunista del general Jaruzelski, basándose en la Carta de San Pablo a los Romanos, dijo a los trabajadores que no se dejasen vencer por el mal y que vencieran al mal con el bien. Siempre denunció la violencia, no solo la física, sino también la política ejercita por el régimen contra el pueblo polaco, lo que le llevaba a identificar el mal con el comunismo y por eso, con firmeza y coraje se dispuso a combatir la ley marcial impuesta en Polonia, apoyado por los trabajadores y por los sindicalistas de Solidarność.

Como sus sermones eran difundidos por Radio Free Europe, su postura intransigente contre el régimen fue conocida en toda Polonia y así, fue consiguiendo tanto apoyo público y tanta popularidad en Varsovia y otras ciudades, que se convirtió en un referente de la oposición al régimen comunista polaco, pero al mismo tiempo, en un blanco a batir. A finales de 1981 apoyó a los estudiantes de la Escuela de oficiales de Bomberos, que estaban en huelga, el 18 de febrero de 1982 ofició otra Misa por la Patria en la iglesia de San Estanislao de Kostka de Zoliborz, el 19 de mayo de 1983 ofició el multitudinario funeral de Gregorio Przemyk (joven poeta polaco asesinado a golpes por la policia de Varsovia) y en septiembre de ese mismo año organizó una peregrinación de trabajadores y clases populares al Santuario de Jasna Gora donde se venera a la Virgen de Czestochowa. Realizó otros muchos actos sociales y religiosos, pero a fin de no alargar el artículo, hago omisión de ellos.

Detalle de la mano del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

Detalle de la mano del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

Durante la ley marcial impuesta desde el 13 de diciembre de 1981 hasta el 22 de julio de 1983, durante la cual la policía del régimen asesinó a decenas de polacos, fue vigilado estrechamente por el Servicio de Seguridad, quién trató de silenciarlo e intimidarlo por participar en actividades religioso-reivindicativas con los trabajadores de Solidarność. Cuatro policías secretas lo vigilaban constantemente y así, el 30 de agosto de 1983 cuando iba a pronunciar un sermón en Gdynia, fue apresado por la policía y retenido durante ocho horas en Lomianski. Como estas tácticas policiales no lo intimidaron, se dedicaron a inventar calumnias contra él por lo que el 2 de diciembre del mismo año recibió una citación para ser interrogado, presentándose voluntariamente diez días más tarde ante el Fiscal de Varsovia. Fue acusado de realizar actos sancionados por los artículos 58 y 194 del Código Penal, por celebrar servicios religiosos en los que abusando de la libertad, difamaba las políticas llevadas a cabo por las autoridades públicas, falseando hipócritamente la realidad, destruyendo la dignidad humana y privando a la sociedad de la libertad de pensamiento y de acción. Era acusado también de utilizar su condición sacerdotal para atentar contra los intereses del Estado desde el púlpito. Fue también acusado de utilizar el signo de la victoria (la V) utilizado por el Sindicato Solidaridad. Registraron su casa y fue detenido, aunque gracias a la intervención del arzobispo Bronislaw Dabrowski, fue puesto en libertad al día siguiente.

A partir de entonces fue objeto de numerosos ataques realizados por los medios de comunicación adictos al régimen comunista. Pero él, seguía con su trabajo y en septiembre de 1984, preparó una segunda peregrinación a Jasna Gora, junto con el líder sindicalista Lech Walesa y el sacerdote Enrique Jankowski; por eso el día 12, se inició un nuevo ataque propagandistico contra él incluso por el diario soviético Izvestia, que afirmaba que había transformado su vivienda en una despensa de literatura ilegal y que trabajaba en estrecha colaboración con feroces contrarevolucionarios. El general Jaruzelski dio órdenes expresas de que había que quitarlo de enmedio y comenzó enviando una durísima carta a los obispos polacos para que hicieran callar tanto a él como a otros sacerdotes polacos que habían seguido su ejemplo.

Vista del cadáver del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

Vista del cadáver del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

El 13 de octubre intentaron matarlo, provocando un accidente mediante el lanzamiento de una piedra contra el parabrisas del automóvil que lo llevaba hasta Gdansk; gracias a la pericia del conductor que supo controlar el vehículo, logró salvarse y escapar. Los autores del atentado fueron los agentes del Ministerio del Interior, Grzegorz Piotrowski, Leszek Pekala y Waldemar Chmielewski.

Como la salud del padre Popieluszko era débil y el acoso policial era continuo, el Primado José Glemp, le propuso el 16 de octubre de ese año (1984) que se fuese a Roma a estudiar; era una invitación, no una imposición. Tres días más tarde, o sea, el 19 de octubre, cuando regresaba a Varsovia después de haber predicado en Torun, cerca del pueblo de Górsk, fue secuestrado, junto con su chófer, por miembros de la policia secreta. El chófer logró escapar pero al padre Popieluszko lo introdujeron en el maletero del coche. Días más tarde, con las manos atadas y con una soga al cuello unida a una bolsa llena de piedras, fue arrojado a un embalse del río Vístula. El cadáver fue recuperado el día 30 de octubre y al día siguiente, el Departamento de Medicina Forense de la Universidad de Bialystok pudo constatar que había sido terriblemente torturado antes de ser asesinado. Estos médicos forenses recogieron parte de la sangre del mártir, un fragmento del hígado, el bazo y los riñones y los depositaron en varios frascos que fueron guardados en la iglesia de la Resurrección de Bialystok. Posteriormente, estas reliquias fueron colocadas en una caja de roble y puestas en la pared de la capilla del Santuario de la Beata Boleslawa Lament en Bialystok.

Lugar desde donde el Beato fue arrojado al río Vístula.

Lugar desde donde el Beato fue arrojado al río Vístula.

Según pudo investigar posteriormente el fiscal Andrés Witkowski, utilizando la documentación de la Comisión para el Enjuiciamiento de los delitos contra la Nación Polaca, el padre Jorge Alejandro Popiełuszko no fue asesinado el 19 de octubre cuando regresaba en su coche a Varsovia, sino el día 25, después de sufrir durante todos esos días una serie de torturas en un bunker en Bor Kazunskim.

El asesinato del padre Popieluszko conmocionó e indignó a toda la sociedad polaca. Su entierro el día 3 de noviembre se convirtió en una multitudinaria manifestación, la misa funeral fue oficiada por el Primado de Polonia, seis obispos y más de mil sacerdotes y fue sepultado en la parroquia de San Estanislao de Kostka de Varsovia. La tumba del padre Jorge Popieluszco fue visitada por San Juan Pablo II el día 14 de junio del año 1987.

Fue tan grande la indignación popular que el gobierno polaco se vio obligado a abrir una falsa investigación siendo indagados tres oficiales de la RSU, quienes fueron declarados culpables y condenados por el secuestro, tortura y asesinado del padre. Aunque el fiscal, para congraciarse con el pueblo, solicitó la pena de muerte para los tres acusados, sólo fueron condenados a penas de entre 25 y 14 años de cárcel. Posteriormente, conforme los ánimos se fueron aplacando, las penas fueron reduciéndose y finalmente, fueron amnistiados.

San Juan Pablo II rezando ante el sepulcro del Beato el 4 de junio de 1987.

San Juan Pablo II rezando ante el sepulcro del Beato el 4 de junio de 1987.

Aunque el padre Popieluszko recibió culto privado inmediatamente después de su asesinato, el proceso de beatificación no se inició hasta el mes de febrero de 1997. La Iglesia polaca esperó algún tiempo no sólo por razones de prudencia pastoral, sino también por las fuertes presiones que recibió por parte del régimen del general Jaruzelski. La Causa diocesana duró cuatro años, durante la cual fueron estudiados todos sus escritos e interrogados más de cuarenta testigos. El 3 de mayo del año 2001 fue elevada a la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, la cual un año más tarde emitió un decreto validando todos los actos del proceso.

A principios del año 2009, los obispos polacos solicitaron a Roma que se acelerara el proceso, por lo que el 19 de diciembre, el Papa Benedicto XVI firmó el decreto de reconocimiento del martirio, siendo beatificado en Varsovia el 6 de junio del año 2010, en presencia de su madre, Marianna Popiełuszka, que había cumplido 100 años de edad unos pocos días antes. Se decretó que su festividad fuera el día 19 de octubre, o sea, hoy. Previamente, sus restos habían sido exhumados y reconocidos canónicamente el día 7 de abril del mismo año.

Reliquias del Beato llevadas en procesión al templo de la Divina Providencia de Varsovia (Polonia).

Reliquias del Beato llevadas en procesión al templo de la Divina Providencia de Varsovia (Polonia).

El pasado 20 de septiembre, o sea, hace solo un mes, Monseñor Michel Santier, obispo de Créteil en Francia, anunció oficialmente durante la celebración de una misa en el monasterio de la Anunciación de Thiais, que se iniciaba la investigación de un posible milagro que abriría el camino a su canonización. Se trata de la repentina curación de un hombre a punto de morir en un hospital francés a causa de un cáncer.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– BARTOSZEWSKI, G., ”Bibliotheca sanctorum, apendice II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1999.
– HARWORD, R., ”La muerte deliberada de un sacerdote polaco”, Oxford, 1985.
– MOODY, J., ”El sacerdote que debía morir; la tragedia del padre Jerzy Popieluszko”, Paris, 1987.

Enlace consultado (04/10/2014):
– www.pl.wikipedia.org/wiki/Jerzy_Popiełuszko

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