Ermita de Nuestra Señora de Belén en Liétor, Albacete

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vista del interior de la ermita. Fuente: www.dipualba.es

Vista del interior de la ermita. Fuente: www.dipualba.es

En la provincia de Albacete, a 61 Km de distancia de la capital provincial, se encuentra el serrano pueblo de Liétor. En la actualidad cuenta con unos 1400 habitantes, y aunque no está muy claro el origen de su fundación, se cree que fue en el siglo X cuando empezó a formarse el nucleo urbano. Después del período de ocupación musulmana, en la reconquista, bien entrado el siglo XIII, fue cuando Liétor tomo su mayor auge. La orden de Santiago se estableció aquí por ser este un territorio fronterizo con los reinos musulmanes. Y ya se sabe, establecida aquí una orden religiosa-militar como la de Santiago, trajo consigo muchos adelantos y privilegios en forma de lujosas casas palaciegas, iglesias, conventos o ermitas. Hasta nuestros días han llegado parte de estos edificios religiosos y civiles, formando un rico patrimonio en esta localidad. Entre todo este patrimonio histórico artístico y religioso, el más destacado y por ello el más famoso de la provincia es la ermita de Nuestra Señora de Belén.

Historia
Se tiene constancia escrita de esta ermita en el siglo XV, más tarde, a mediados del siglo XVI, concretamente en el año 1570 se menciona en una relación de bienes, al matrimonio que formaban el entonces alcalde Alfonso de Tobarra “el Bermejo” y María Sánchez Alcantud como constructores que la terminaron de construir con su propio patrimonio. Aunque cabe la posibilidad que ya existiese en ese emplazamiento otra construcción religiosa de dimensiones más reducidas, dedicada a otra devoción. También se tiene constancia de las herencias y limosnas que los vecinos de este pueblo daban para ayudar a sufragar los gastos de esta construcción. Como por ejemplo los padres de la señora María Sánchez Alcantud, Juan y María, que en el año 1567 dejaron de testamento dos ducados “a la obra de Nuestra Señora de Belén”.

Vista del interior de la ermita. Fuente: www.cofrade.sevilla.abc.es

Vista del interior de la ermita. Fuente: www.cofrade.sevilla.abc.es

Desde este periodo, y hasta el siglo XVIII es mucho lo que se sabe con certeza documentada de las limosnas, encargos de misas solemnes y mandatos testamentarios destinados a finalizar la construcción o acondicionamiento interior de la ermita. A lo largo de estos siglos la construcción sufrió diversos avatares en los que se vio la posibilidad de reformar varias cosas como la puerta principal que fue sustituida por dos laterales, la añadidura del camarín de la Virgen y sacristía, los contrafuertes exteriores etc. Aunque no se tiene constancia de cuando se realizaron estas reformas, es probable que fuesen durante los primeros años del siglo XVIII.

El periodo que comprende entre los años 1729 y 1749 fue en el que esta Ermita gozo de mayor esplendor, tanto a nivel local como comarcal, se creé que supero en importancia y devoción a Nuestra Señora de Belén a todas las demás. Las pinturas que recubren su interior y hoy lucen, nos llegan precisamente de este periodo. La temática de las pinturas del retablo mayor, así como un inventario hecho en 1742 que la considera como bien dotada para celebrarse allí la Santa Misa, y que entre cuatro relicarios y tres cruces procesionales de plata, destaca sobre todo una notable imagen del Niño Jesús en su cuna. Se puede llegar a la conclusión que era frecuente la liturgia y peregrinación en Navidad, sobre todo en los cultos propios de estos días: Misa del Gallo, Natividad, Reyes etc. Hoy en día la romería se sigue celebrando en honor a la Virgen de Belén son los días 26 y 27 de diciembre.

Presbiterio de la ermita.

Presbiterio de la ermita.

Por desgracia, con el transcurso del tiempo y por diversos motivos que no son fáciles de citar por ser muy confusos (desamortización de Mendizábal, epidemias, etc), la ermita empezó a ser descuidada y poco frecuentada por los fieles que con anterioridad acudían en multitud, por esta razón empezó a deteriorarse considerablemente. Se derrumbaron partes del techo y también del coro, perdiéndose por consiguiente muchas pinturas. Al pasar los años de la Guerra Civil Española este estado de ruina se agravo en mayor media, por causa de las humedades, movimientos del edificio, filtraciones de agua de lluvia etc. Las pinturas laterales y del techo se deterioraron casi por completo y en definitiva se esperaba su total derrumbamiento.

Es a partir de 1972 cuando el pueblo, las instituciones y en especial el párroco Dº Francisco Navarro Pretel – impulsor de toda iniciativa llevada a cabo para la reconstrucción- toman conciencia de lo que puede llegar a suceder con esta “capilla Sixtina de la Mancha”, y ponen en marcha numerosas iniciativas para conseguir fondos para la restauración, consolidación y conservación del conjunto. Finalmente, en el decreto 893 del 5 de marzo de 1976, publicado en el Boletin Oficial del Estado Nº 103 de abril de este mismo año, era declarada esta ermita de Belén monumento histórico-artístico con carácter nacional. A partir de entonces se dieron grandes pasos para su definitiva restauración y puesta en valor. El 22 de diciembre de 1979, se inauguraba solemnemente tras acabar con tantos años de reformas.

Retablo de la Virgen del Carmen en la ermita. Fuente: www.cofrade.sevilla.abc.es

Retablo de la Virgen del Carmen en la ermita. Fuente: www.cofrade.sevilla.abc.es

Ermita
La actual ermita consta de una fachada muy sobria, más bien de estilo rural, en la que destaca la espadaña, las dos puertas laterales, y el bajo tejado a dos aguas. Es difícil encasillarla dentro de un estilo arquitectónico, pero podríamos decir que es renacentista. La planta es rectangular de 23 x6,5 m. Cuatro característicos arcos apuntados o de diafragma, que sujetan la cubierta de madera. El presbiterio y el coro lo forman los balaustres de madera torneada. El pulpito poligonal está situado en el lateral opuesto al lado del Evangelio. El presbiterio está más elevado que el resto de la nave, y en él se encuentra el altar mayor junto al camarín de la Virgen y la puerta de acceso a la sacristía.

Pero sin lugar a dudas por lo que esta ermita es tan conocida, es por sus pinturas populares al fresco que alberga. El autor es desconocido (Maestro de Liétor, según la tradición) y fechadas en el siglo XVIII. El maestro de Liétor se esmero mucho en decorar este recinto sagrado de paredes lisas, nada parece estar fuera de lugar, bien sean los elementos arquitectónicos, los fondos, los diferentes santos etc. En todos los muros del interior de la ermita, salvando el altar mayor, está pintado de fondo de las escenas religiosas, un rico tapiz o cortinaje que envuelve todo el recinto, abriéndose o cerrándose dando paso a ver los diferentes retablos, capilla o hornacinas (todos pintados). Estos cortinajes o tapices no llegan hasta el suelo, sino que llegan hasta un zócalo a media altura de la pared. Este zócalo, que si rodea toda la ermita, tiene la función de hacer mirar al feligrés hacia el altar mayor, utilizando el engaño visual – línea de fuga- que tan recurrido fue por los pintores del barroco. Los cuatro arcos de diafragma están también decorados muy ricamente, con elementos vegetales en su mayoría, pero también con algunos angelotes, cartelas con inscripciones latinas que están mal escritas en mayoría y las castellanas están hechas de una forma muy ruda. También hay elementos arquitectónicos que imitan el mármol.

Vista de la imagen de la Virgen de Belén venerada en la ermita de Liétor.

Vista de la imagen de la Virgen de Belén venerada en la ermita de Liétor.

Las pinturas de dividen en diferentes partes:
– El camarín y el presbiterio están dedicados al tema de la Virgen, en diferentes pinturas se puede ver la Anunciación, la Sagrada Familia, la Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel y por último la Inmaculada Concepción en el propio camarín. A la derecha del camarín nos encontramos dos grandes representaciones de Santa Marta y San Pablo, y a la izquierda encontramos a San Agustín y Santa Mónica de idénticas dimensiones.

– 2º tramo, consiguiente al presbiterio, está dedicado a la Pasión de Cristo, lo forman las pinturas del Bautismo (preparación a la vida pública), el prendimiento por los soldados romanos, la negación de San Pedro, el Vía Crucis, el Ecce Homo. El techo también contiene símbolos propios de la Pasión como la Cruz, la escalera, los dados, los tres clavos etc. Los retablos de estos tramos son dos, que bien es cierto que ambos se alejan del tema de la Pasión. Uno es el dedicado a San Antonio de Padua y sus tentaciones; y otro a tres Santas mártires, Santa Bárbara en el centro y Santa Águeda y Santa Mónica a ambos lados. El pulpito también lo podemos encontrar en este tramo, representados en él están los padres y doctores de la Iglesia.

– 3º tramo, parte del evangelio. No tiene este tramo un tema propio, aparecen representados: San Miguel, San Juan Evangelista y la Virgen del Carmen. En el lado opuesto a estas pinturas se pueden ver las hornacinas con Santa Teresa, Santa Ana, San Juan de la Cruz y Santo Domingo de Guzmán. En la parte del techo las pinturas han desaparecido y solo quedan algunas cartelas haciendo referencia a la construcción de la ermita y la devoción de sus vecinos. El tercer arco, que pertenece a estos tramos, aparecen la Virgen y el Niño, San Francisco de Asís predicando a los pajarillos y San Pascual Baylón pintados en las enjuntas.

– 4º tramo, bajo coro. Éste representa una gran variedad temática que no está relacionada entre sí. Están representados aquí los estigmas de San Francisco de Asís, Santa Catalina de Alejandría, San Juan Bautista, San Cirilo. También aparecen San Bartolomé y Santa Lucía flanqueando una escena de la Adoración de los Reyes Magos. Por último, cerrando el ciclo pictórico e iconográfico, aparece un esqueleto que hace alusión a las postrimerías.

Detalle de la Muerte y los Santos Catalina de Alejandría, Cirilo y Bartolomé. Fotografía: Andrés Campillo Castejón.

Detalle de la Muerte y los Santos Catalina de Alejandría, Cirilo y Bartolomé. Fotografía: Andrés Campillo Castejón.

Esta ermita es por tanto una de las principales, si no la principal ermita decorada en su totalidad por pinturas populares del siglo XVIII, suman casi unos 600 m decorados. Desde el punto de vista artístico no sigue ninguna norma o corriente, sino la que el pueblo lo quiso dar en su máxima expresión.

Adjunto este video para los interesados, se puede ver desde el minuto 34.

David Garrido

Enlaces consultados (26/10/2014):
– www.dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1320494.pdf
– www.lietor.es

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

7 pensamientos en “Ermita de Nuestra Señora de Belén en Liétor, Albacete

  1. Bueno, David, esta ermita no es bella, ¡es preciosa! Podéis estar orgullosísimos de tener un patrimonio tan rico y bello en La Mancha y qué bien que se haya recuperado, porque me consta que otros conjuntos no corren tanta suerte, desgraciadamente.

    Dices que la llaman “la Capilla Sixtina” del arte manchego; yo no sé a qué manía viene llamar a cualquier recinto con un programa iconográfico rico “Capilla Sixtina”, si hay muchísimos lugares así y la mayoría anteriores a la Capilla Sixtina, como Altamira, San Isidoro de León… en fin. Que esta ermita brilla por mérito propio y ¿sabes? No sé si la conoces, pero me recuerda poderosamente a la ermita de Santa Eulalia en Totana, Murcia, también con un riquísimo programa iconográfico.

    Me queda comentarte algo, dices que hay tres santas mártires juntas, que son Águeda, Lucía y Mónica, pero ésta última no es mártir y además, ya la has mencionado como que está junto a San Agustín. A juzgar por el PDF que me has mandado con las demás pinturas, es Santa Apolonia la tercera mártir, porque está sujetando unas pinzas con una muela.

    Luego, hay un error en ese artículo de Dialnet, porque identifica a la Santa con palma en la mano como Santa Marta, pero ésta tampoco es mártir, y además, el animalito que hay al lado se parece más a un perro que a una tarasca o dragón. Yo digo que es Santa Quiteria.

    ¡Saludos y gracias! 😀

    • Gracias por tu comentario Ana María.

      Es cierto que el pueblo se volcó para que esta ermita luciera como tenia que lucir, y con ello ser disfrute de todos. Ojala y que las administraciones actúen pronto en otros templos de similares características que están en un estado de semi-ruina.

      Tienes razón en lo que comentas, hay muchas capillas Sixtinas repartidas por todo el mundo. Por suerte o por desgracia siempre se toma por ejemplo o comparación a la Sixtina, por esa razón tenemos que hacer especial hincapié en que se conozcan todas estas ermitas, colegiatas, claustros, iglesias etc que tengan tan ricas decoraciones pictóricas.

      Respecto a San Monica es verdad lo que dices, es Santa Apolonia, seguramente habrá sido un error mio. Y también es verdad lo de Santa Marta, puede tratarse perfectamente de San Quiteria, pero es que el perro esta difícilmente reconocible 🙂

      PD: No conozco la ermita de Sta Eulalia de Totana, intentare estos días buscar información.

  2. Verdaderamente es una maravilla de ermita David,gracias por el articulo.
    No se si en el enlace que has puesto para ver el video se podra apreciar la pintura del patron de mi ciudad;San Pascual Baylon,ahora lo vere.
    Sobre la imagen de Nuestra Señora de Belen sabes si es moderna o replica de alguna anterior,me gustaria saber algo mas si dispones de la informacion.

    • Gracias Abel por tu comentario.
      Es una maravilla y gracias a Dios hoy en día esta bien conservada.
      En el video se mas bien poco, lo enlace en el articulo para que mas o menos os hicierais un idea de las dimensiones. Intentare buscarte a San Pascual Baylon y te lo enviare.
      Y sobre la Imagen de la Virgen de Belen, no sabría decirte con seguridad si se trata de una replica o es la origina. Por fuentes orales, me atrevería a decir que es posterior a la Guerra Civil.

  3. Creo que el término de Capilla Sixtina para otras capillas o iglesias decoradas se ha extendido tanto que podríamos decir que se ha tomado como un tipo de género.
    En Atotonilco, en Guanajuato hay una iglesia colonial dedicada a Cristo con semejantes murales que le han llamado Capilla Sixtina de México.
    Como verás esto se ha hecho una costumbre que no conoce fronteras.
    Una corrección fraterna si me lo permites por favor, haces referencia a las tentaciones de San Antonio de Padua, creo que más bien se trata de San Antonio Abad. Es lo típico. Aunque el santo paduense también tuvo sus tentaciones, pienso que no es el caso, sino del Santo Abad.
    Saludos.

    • Gracias por tu comentario Humberto.
      Independientemente de que nos guste o no, la comparación con la Capilla Sixtina como madre de todas las capillas, que tienen ricas pinturas, es inevitable. Por cierto, la Capilla Sixtina en estos días ha sido restaurada en cuanto a iluminación y temperatura se refiere. Así se podrá disfrutar mejor de ella, sin dañarla por las miles de visitas que recibe al día.
      Y sobre las tentaciones de San Antonio de Padua, tengo que decirte que se trata efectivamente de este Santo y no de san Antonio Abad, por lo menos así lo representan las pinturas que rodean al mural central de San Antonio de Padua.

      • Cuando leí la vida de san Antonio de Padua, recuerdo haber leído que cuando era niño se le apareció el demonio en la catedral de Lisboa, unas versiones dicen que bajo la apariencia de un monstruo y otras que como una voluptuosa mujer. El pequeño Antonio grabó la señal de la cruz en el pavimento como sí fuera sobre plastilina y así ha quedado marcada. Es curioso que se haya pintado algo sobre el paduano que no es lo ordinario. Por eso me quedaba la inquietud. Gracias por la aclaración, que punto y a parte creo que todos los santos tienen tentaciones y no creo que pocas.
        Saludos.

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