Breves cuestiones sobre las Once Mil Vírgenes

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vidriera decimonónica de Santa Avia. Iglesia de San Nicolás, Meulan (Francia).

Vidriera decimonónica de Santa Avia. Iglesia de San Nicolás, Meulan (Francia).

Aprovechamos que hoy se celebra la fiesta de Santa Úrsula y compañeras, mártires en Colonia, para publicar una serie de cuestiones que surgieron durante el debate con un devoto de la Santa y presunto especialista en el tema de las Once Mil Vírgenes, tema espinoso como ya sabemos. Estas cuestiones giran en torno a las figuras de dos Santas que son incluidas en el legendario cortejo: Avia y Cunera.

Este debate surge a partir del momento en que la interpelada -esta servidora- identifica a las Santas Avia y Cunera como presuntas integrantes del cortejo de las Once Mil Vírgenes, algo que rechazaba el cuestionante, que decía poseer una lista “oficial” (?) con estas once mil mártires, al no constar esos nombres en su lista. También insertamos una consulta realizada en particular sobre Santa Cunera.

Pregunta: Meldelen, ya que eres estudiante de Historia, ¿podrías iluminarnos acerca de dónde te sacaste los nombres de Avia y Cunera? Tengo una lista de las vírgenes asociadas a Santa Úrsula y su fiesta y tales nombres no están incluidos. Filipinas

Respuesta: Santa Avia y Santa Cunera son dos vírgenes y mártires legendarias tradicionalmente asociadas a Santa Úrsula y sus once (mil) compañeras. No dispongo de lista alguna respecto a éstas, primero, porque la consideraría bastante inútil en cuanto a fuente, teniendo en cuenta que no es más que una leyenda y los nombres que constan son, en su inmensa mayoría, santas de culto local que fueron incluidas en la compañía de Úrsula por darles mayor prestigio, o que simplemente constaban en algún archivo catedralicio o capilla de reliquias; y no se sabía muy bien a qué asociarlas. Y en segundo lugar, porque a Avia y a Cunera las hallé consultando páginas web en otros idiomas y viendo manuscritos iluminados antiguos por Internet, de donde saqué la información que voy a exponer, y que he completado con los datos facilitados por la Bibliotheca Sanctorum. Desde luego, en su momento no pude ver sus nombres en lista alguna ni en fuentes que estén en español, inglés o italiano; luego he ahí por qué uno no debe contentarse con una simple lista de dudosa referencia.

Imagen de Santa Avia en su ermita de Plaenerec, Aulray (Francia).

Imagen de Santa Avia en su ermita de Plaenerec, Aulray (Francia).

Santa Avia, virgen mártir compañera de Santa Úrsula
Esta Santa, cuyo nombre también es localizable en las versiones Avoye (francés), Áurea (español), Ave, Ava e incluso Eva; es una mártir cuyo destaca en la región de Plaenerec, en Aulray (Bretaña), donde dice la tradición que se apareció y bendijo una fuente y una piedra a orillas del mar, donde hoy se alza su santuario. Es probable que fuera añadida a la leyenda de Santa Úrsula en razón de prestigio o por tradiciones muy posteriores al nacimiento de ese culto, porque la historia que se sabe de ella es bastante inverosímil. Es decir, que en las tradiciones concernientes a Santa Avia no es posible reconocer aquellos elementos que permitan individualizar históricamente la figura de esta mártir.

Según la leyenda, Avia era la prima hermana de Santa Úrsula; nació en Sicilia en el siglo V, hija de la reina Gerásima de Sicilia y de un príncipe pagano llamado Quinciano, que no queriendo hacerse cristiano, permitió a su esposa educar en esta fe a sus ocho hijos; aunque, al final, ella lograría convertirlo. Avia, cómo no, era la más hermosa de todos, pero distinguiéndose por su piedad, se mortificaba con penitencias y pedía a Dios que la desfigurase para sustraerse al deseo humano; como tal petición no era atendida, optaba por vivir retirada y alejarse del populacho.

En torno a 451, Gerásima, que acababa de enviudar, regresó a su país de origen -Britania- llevándose consigo a Avia, que quería consagrarse a Dios, por lo que la puso bajo la custodia de Santa Úrsula, su pariente. También se llevó consigo a sus hermanas Juliana, Victoria y Babila. Unidas después en la extravagante expedición de Úrsula, fueron todas masacradas, a excepción de Avia, quien fue raptada por uno de los caudillos hunos, con evidente intención de hacerla su esposa. Ante su negativa, el bárbaro la hizo encerrar en un calabozo y quiso dejarla morir de hambre, pero la Virgen María acudía en persona a alimentarla con “panes hechos por manos de ángeles” (esta escena aparece en muchos manuscritos iluminados centroeuropeos, interpretando este alimento como la Eucaristía).

Santa Avia, en prisión, es alimentada con la Eucaristía por la Virgen María. Iluminación de Jean Bourdichon. Tours, 1480-85. MS. 6, FOL. 143.

Santa Avia, en prisión, es alimentada con la Eucaristía por la Virgen María. Iluminación de Jean Bourdichon. Tours, 1480-85. MS. 6, FOL. 143.

Posteriormente, y habiendo escapado de su encierro con ayuda divina, Avia vivió como una ermitaña penitente, oculta en el bosque de Divernia (Bologne), hasta ser de nuevo capturada por una horda de bandidos hunos. Como no quisiese apostatar de su fe, fue bárbaramente torturada por éstos: azotada con varas y luego escorpiones (látigos rematados con cuchillitas curvas), hasta que sus huesos quedaron a la vista; luego le destrozaron los pechos con cuchillos sin afilar para su mayor tormento, y finalmente la degollaron.

Su fiesta se celebra tanto el día 6 de mayo como el 24 de agosto. En París le fue dedicada una antigua iglesia en la que se conservaban sus reliquias, pero éstas desaparecieron en tiempos de la Revolución Francesa, probablemente profanadas y destruidas. Es venerada también en las diócesis de Vannes, Reims y Rouen. Como decía, en Plaenerec, Aulray, en la zona de Bretaña, tiene una importante capilla, en un lugar donde se ubica su milagrosa aparición.

Es muy probable que estamos ante una Santa real, una virgen ermitaña de estas zonas que fue capturada y cruelmente asesinada por unos bandidos, pero desde luego lo que no es de recibo es que pertenezca al elenco de las compañeras de Santa Úrsula. Esto lo ha dictaminado la inverosímil tradición, que buscaba aumentar el prestigio de esta santa local colocándola bajo el manto de las mártires de Colonia. Y lo mismo sucede con la otra Santa que nos ocupa, Cunera.

Santa Cunera, virgen mártir compañera de Santa Úrsula

Pregunta: Estimada Ana Maria, me han enviado esta pequeña foto del cráneo de una santa llamada Cuncra, virgen mártir abogada contra el mal de “esquinencia” (no se lo que es). Se encuentra en Utrech (Holanda) en la Catedral de los Viejos Católicos. ¿Te suena esta santa de algo? Yo seguiré buscando. España

Cráneo de Santa Cunera. Rhenen, Utrecht (Países Bajos).

Cráneo de Santa Cunera. Rhenen, Utrecht (Países Bajos).

Respuesta: Querido amigo, el cráneo pertenece a Santa Cunera, virgen y mártir, no Santa “Cuncra”. En la escritura gótica canonizada es muy fácil confundir la E con la C y más cuando es una letra tan apretada y estilizada. En cuanto a esta Santa, es tan sólo un poco más conocida que Santa Avia, y su culto se localiza en Alemania y Holanda. Es otra de las supuestas compañeras de Santa Úrsula que sobrevivieron a la masacre y tienen su historia aparte, a pesar de que la leyenda ursulina insiste en que ninguna logró salvar la vida.

Según una leyenda que no es anterior al siglo XIV, Cunera, con el resto de las vírgenes, en el siglo IV viajó a Roma para recibir la bendición papal. Como ya sabemos, la expedición acabó en masacre en la ciudad de Colonia, y pese a que reitera el martirio de las “once mil vírgenes”, ya se cuenta con la leyenda de una superviviente, Avia, y una segunda ahora: Cunera. Y las que me faltan por reseñar, claro.

Esta princesa bretona fue salvada de la masacre por el rey Radbout (o Radbodo) de Rhenen, cerca de Utrecht (Frisia), a quien acababa de conocer. La hizo ocultarse dándole sus ropas y mandó trasladarla a su castillo en Rhenen. Rápidamente Cunera se ganó el afecto de todos por su amabilidad, disposición a ayudar, y por sus cuidados a pobres y enfermos, a quienes repartía el pan sobrante de los desayunos de la casa de Radbout. Como era un entorno pagano, se dedicó a evangelizarlos, y logró numerosas conversiones.

Santa Cunera repartiendo alimentos entre los necesitados. Grabado coloreado alemán del s.XIX.

Santa Cunera repartiendo alimentos entre los necesitados. Grabado coloreado alemán del s.XIX.

Sin embargo, también logró con ello ganarse los celos de la esposa de Radboud. De modo que un día, se acercó a su esposo y le susurró al oído que Cunera era una mujer deshonesta y robaba pan de la mesa real para darlo a los pobres. El rey llamó a la princesa para pedirle cuentas por ello, y de hecho acudió la joven con las faldas cargadas de panes, mas en cuanto el rey exigió verlas, lo que habían sido panes se convirtió en virutas de madera. Esto convenció al rey de la honestidad de Cunera, y en prueba de confianza le entregó las llaves de las despensas.

Aquello indignó todavía más a la esposa de Radbout, quien decidió vengarse definitivamente de ella. Cierto día que el rey había partido para cazar halcones, ella y su camarera acorralaron a Cunera en una estancia y la estrangularon hasta matarla. Luego ambas mujeres tomaron el cadáver de la princesa y lo enterraron en el establo.

Al volver Radbout de la cacería, se encontró sorprendido con que sus caballos se encabritaban, negándose a entrar en el establo. Allí vieron dar vueltas tres antorchas en el suelo, por lo que el rey, asustado, mandó investigar el asunto y se acabó desenterrando el cuerpo de Cunera, quien aún tenía una soga en torno al cuello. La esposa y su camarera fueron repudiadas; y pronto, la primera de ellas, enloquecida, se suicidó. Radbout dispuso el sepelio de Cunera en una colina que heredaría su nombre. Posteriormente, el rey se convirtió al cristianismo.

La mártir permaneció siglos allí enterrada hasta la llegada del obipso San Willibrodo, quien navegó hasta allí en el año 739, acompañado de su escolta. Las gentes de Rhenen le llamaron para hablarle de Cunera y de los milagros que se obraban en su tumba. Al mandar abrirla el obispo, hallaron el cuerpo de la joven incorrupto y con la soga en el cuello. Tras esto su cadáver fue depositado en una pequeña iglesia de madera en Rhenen, y declarada Santa, mientras que el pañuelo usado para estrangularla fue guardado como reliquia en una cajita.

Martirio de Santa Cunera. Tabla barroca. Iglesia de San Andrés de Amberes (Bélgica). Fotografía: Barryra.

Martirio de Santa Cunera. Tabla barroca. Iglesia de San Andrés de Amberes (Bélgica). Fotografía: Barryra.

En el siglo XV se construyó la iglesia y a la mitad del mismo se empezó un culto formal a la mártir con procesiones e indulgencias. Estas peregrinaciones aumentaron el patrimonio de Rhenen, que en 1258 recibió los derechos de ciudad y en 1492 pudo alzar una torre.

A juicio del hagiógrafo Papebroch, el núcleo histórico de esta leyenda puede ser éste: Cunera debió ser una esclava cristiana de algún príncipe frisón que se habría convertido al cristianismo por San Willibrodo y que fue asesinada por celos por la esposa del príncipe; y que, posteriormente, a causa de los prodigios ocurridos en su sepulcro, fue venerada como Santa con la aprobación del propio San Willibrordo o de alguno de sus sucesores, que llevaron el cuerpo a la iglesia de Rhenen.

En realidad, en la Vita de San Meinwerco, obispo de Ratisbona, se menciona una iglesia dedicada a Cunera en el siglo XI. Según esta Vita, en Rhenen se acostumbraba a jurar sobre las reliquias de la Santa, lo que es indicio de una veneración popular. Papebroch recuerda que en su tiempo era frecuente imponer el nombre de Cunera a las niñas. Algunas reliquias de la santa fueron transferidas en el año 1565 a Portugal, desde donde volvieron a Amberes. En 1602 se regaló un hueso de la santa al colegio jesuita de Emmerik, otros a la catedral de Utrecht, a Berlicum y a Heeswijk. En Rhenen se hicieron dos reconocimientos de las reliquias en los años 1615 y 1638 y allí celebraban su fiesta el día 12 de junio. Se la invoca como protectora del ganado.

En cuanto a su iconografía; las escasas imágenes existentes de ella la muestran en el momento del martirio: sentada, con una cuerda en el cuello y la palma del martirio en la mano derecha, vestida como una dama noble y con una corona -es decir, como una reina o princesa- mientras es estrangulada por dos mujeres. También es frecuente verla de pie, portando unas llaves -recordando su papel de administradora, ya que tenía las llaves de la despensa-; con los panes que solía distribuir entre los pobres, o rodeada del ganado del que es protectora -vacas, cerdos, cabras, ovejas, caballos, gallinas…-; portando panes o virutas de madera -en alusión al milagro- y desde luego, siempre con una cuerda o pañuelo en torno al cuello, aludiendo a su muerte por estrangulamiento.

Santa Cunera, protectora del ganado. Vidriera decimonónica en la iglesia de San Miguel de Woudsend, Holanda.

Santa Cunera, protectora del ganado. Vidriera decimonónica en la iglesia de San Miguel de Woudsend, Holanda.

El mal de esquinencia, por el que también me preguntas, es mal de garganta o padecimiento de anginas. No me extraña que ella sea patrona de esta dolencia, porque fue estrangulada y a veces, si esto se hace con mucha violencia, se puede aplastar la tráquea. No faltan imágenes donde la propia Santa aparece tocándose la garganta como si le doliese, lo que revela su patronazgo. Y desde luego, gracias por esta fotografía, sabes que sin tu generosidad no podríamos conseguir estos sorprendentes testimonios de la existencia de los Santos.

Resumiendo: se admite que las Santas Avia y Cunera son Santas reales -una, virgen ermitaña en el bosque; la otra, esclava o criada de un rey frisón- que fueron brutalmente asesinadas -una, víctima de unos bandidos, y otra, por celos- y, debido a sus virtudes proclamadas y a prodigios efectuados en sus sepulcros, pasaron a ser veneradas como Santas. Pero desde luego, no podemos aceptar que formen parte real del inverosímil elenco de Santa Úrsula, al que desde luego fueron añadidas a posteriori, artificialmente, para aumentar su prestigio.

Santa Úrsula y sus Once (Mil?) Vírgenes
En este punto, y habiendo recibido información acerca de las Santas Avia y Cunera, la persona que afirmaba poseer una lista de todas las compañeras de Santa Úrsula rechazó esta información y la dio por falsa, al no proceder -según su opinión- de una bibliografía que considerara válida, siendo ésta únicamente el Acta Sanctorum y su particular lista.

Comentario: Tengo el acta original de Santa Úrsula, lo que los Bolandistas dicen es que no eran 11.000, sino que eran Santa Úrsula y sus once vírgenes. La Leyenda aún está en debate y no completamente condenada porque acabo de volver de un viaje a Alemania, donde Santa Úrsula es aún reverenciada como Santa. Además, está plenamente confirmado que ni Avia ni Cunera eran compañeras de Santa Úrsula. Tu teoría sobre ellas está completamente demolida por los evidentes hechos que se confirman en el Acta Sanctorum. Tus afirmaciones son confusas y problemáticas, y además, no citas ningún autor en los que te basas, mientras que yo doy fe de las fuentes que uso. Antes de decir nada deberías leer libros autorizados y no basarte en ridículos enlaces de Internet que vienen llenos de basura. Todavía habría que aclarar si Santa Úrsula es legendaria o no. Santa Córdula, por ejemplo, es una compañera irrefutable, ya que constaba en el Martirologio Romano, aunque en la reedición del año 2001 acaba de ser excluida. Filipinas

Santa Avia recibe de la comunión en prisión, de manos de un ángel. A la derecha, una de las naves de la compañía de Santa Úrsula. Relieve en madera. Colegiata de Nuestra Señora de Vernon, Canadá.

Santa Avia recibe de la comunión en prisión, de manos de un ángel. A la derecha, una de las naves de la compañía de Santa Úrsula. Relieve en madera. Colegiata de Nuestra Señora de Vernon, Canadá.

Respuesta: Qué bien, me alegro por usted, yo no soy tan afortunada en disponibilidad de fuentes, dado el carácter elitista del estudio de los Bolandistas. Pero para llegar a esas conclusiones no hace falta tener el acta original de Santa Úrsula. El sentido común se impone para constatar que no era posible que una mujer fuera con once mil compañeras arriba y abajo por toda Europa, para acabar siendo masacradas en Colonia. Que eran sólo once ya es sabido y viejo como la tos, basándose en la mala lectura de esa antigua inscripción que, por cierto, usted no ha mencionado en ningún momento. Los pobres mortales que no podemos aspirar a la consulta directa de los Bolandistas también lo hemos sabido por terceras fuentes, como la Bibliotheca Sanctorum, que también se basa en ellos.

Con todo respeto, por mucho que ahonden los Bolandistas en ello, no creo que lleguen nunca a la conclusión de que la leyenda es auténtica. Existe siempre la posibilidad que doce mujeres fueran martirizadas en Colonia, y aquí se acaba todo. Lo que viene después, son leyendas, puros engrosamientos y exageraciones, en cifras de vírgenes, en relatos absurdos, en un montón de reliquias falsas dispersadas por toda Europa.

Y con todavía mayor respeto, permítale que le diga que el simple hecho de que viaje a Alemania y vea iglesias y cultos bajo el nombre de Santa Úrsula no significa que su leyenda tenga que ser dada por buena. Y es que tenemos la manía de interpretar que un santo “legendario” es un santo “que no existe”. Nada más lejos de la verdad. Lo que quiero decir cuando un santo es legendario, es que los datos que conocemos de su vida son leyenda, esto es, no pueden contrastarse con fuentes históricas por lo que no hay una veracidad histórica comprobable de esa leyenda. Ni estoy diciendo que el santo no exista, ni que porque lo que se sabe de él es nada, tenga que ser arrojado a patadas de las iglesias y del culto.

Imagen de Santa Cunera en Heeswijk, Bélgica. Fotografía: Barryra.

Imagen de Santa Cunera en Heeswijk, Bélgica. Fotografía: Barryra.

Santa Úrsula goza de gran culto y tradición en Alemania desde antiguo y asimismo en el resto de Europa, pues en la Edad Media fue declarada patrona de las universidades y su imagen estuvo presente en los principales centros de Europa, como París y Bolonia. Sólo por eso, y por la antigüedad de su culto y de su tradición, ni tienen por qué sacarla de las iglesias ni prohibir el culto a nadie, ni se tiene que “condenar” o no “condenar” la leyenda. El hecho de que usted haya visto a Santa Úrsula en las iglesias de Alemania no significa nada más que su culto prosigue después de tantos siglos por tradición y veneración. ¿O es que cree usted que los Bolandistas, cuando descartan a un santo, asaltan las iglesias, derriban las estatuas de los descartados y prohiben los cultos locales? Ya de paso, que sepa que Santa Úrsula sigue reverenciada como Santa no sólo en Alemania, sino en el resto del mundo, ya que no puede ser “descanonizada”.

En cuanto a las Santas Avia y Cunera, de las que me he molestado en buscarle información, tengo que volver a insistir en lo mismo: fueron incluidas por las tradiciones locales de los lugares donde se les da culto en la compañía de Santa Úrsula. Esos “ridículos enlaces de Internet llenos de basura” de los que se burla son santorales alemanes y holandeses, así como páginas de estudiosos de paleografía, que han extraído textos y miniaturas iluminadas de códices medievales donde Avia y Cunera están mencionadas y representadas como compañeras de Santa Úrsula. Páginas web desarrolladas por expertos que en absoluto las llenan de basura. Es más, usted, antes de que yo se las mencionara (a Avia y a Cunera), ni las conocía. Pero ahora se permite ridiculizarme, simplemente porque el Acta Sanctorum de los Bolandistas no las trae (¡o eso dice!). Es de las tradiciones locales de cada pueblo y de muchos lugares -donde estas santas ya eran conocidas antes de que naciéramos usted y yo- de lo que usted se está burlando, y no de mi persona. Probablemente ni Avia ni Cunera eran compañeras de Santa Úrsula, pero eso es lo primero que había dicho: la compañía de Santa Úrsula no es más que un compendio de todas aquellas santas locales a las que nadie supo clasificar, por más que usted se empeñe en meterlas en una lista raquítica donde no son aceptadas, casualmente, las que usted no conocía.

Pero añado que me gustaría saber cuáles son esos “hechos que se confirman en el Acta Sanctorum”, porque usted da fe de las fuentes que usa, pero no me ha citado ni un párrafo de ellas. Se burla de mis fuentes, pero no cita textos de las suyas. Le repito, una vez más, que todos no somos tan afortunados en consultas de fuentes como usted. Esos libros autorizados de los que usted habla difícilmente se pueden encontrar en una biblioteca y cada uno de ellos cuesta una fortuna.

Santa Avia socorrida en prisión por la Virgen María y un ángel. Grugny, Francia.

Santa Avia socorrida en prisión por la Virgen María y un ángel. Grugny, Francia.

Insisto: Santa Úrsula es legendaria en la medida en que la historia que conocemos de ella no es verídica ni constatable. Pero es una santa real, que probablemente padeció martirio en torno al siglo IV. La problemática la plantean sus compañeras. Además, me hace gracia que dé esas afirmaciones tan rotundas, como si hubiese conocido personalmente a Córdula, o hubiese vivido en esa época y las hubiese visto ir al martirio, por eso tenía usted una “lista” tan buena de todas ellas. ¿Por qué han excluido a Córdula en la última reedición del Martirologio? Ahí tiene usted un buen tema de reflexión. Ahora ya no cita a los Bolandistas y cita el Martirologio: pues ésta tampoco es una fuente perfecta ni irrefutable, al no ser una recopilación exhaustiva de todos los santos habidos y por haber.

Le felicito enormemente por la gran suerte que ha tenido usted de acceder a esas maravillosas fuentes que son el Acta Sanctorum de los Bolandistas, pero le aconsejaría que no fuera tan radical de ajustarse única y exclusivamente a ellas y despreciar otros trabajos que también existen sobre el tema. Si los Bolandistas dicen que Avia y Cunera no son compañeras de Santa Úrsula, será verdad (¡o no!), pero es que de ninguna compañera de Santa Úrsula sabemos nada con certeza, lo mismo que de la propia Úrsula. Si las tradiciones y cultos locales quisieron incluirlas en su compañía, no muestre desprecio por ellas ni llame basura a los trabajos de los paleógrafos ni de los hagiógrafos alemanes. Los Bolandistas son buenos, muy buenos, inmensamente buenos; son los mejores, pero no son infalibles ni lo que sale de su pluma es palabra de Dios. Aquí hay que tener un poco de humildad y moderación: ni creer a pies juntillas en cualquier leyenda ni dato lanzado al tuntún de cualquier Santo, ni ser tan duros que sólo creemos lo que dicen unos y todo lo demás, tradiciones, cultos locales, son… pues eso, lo que ha dicho: basura.

Pero lo voy a dejar aquí y no proseguiré: está claro que toda contribución que pueda dar al tema es inútil frente a la excelencia de tan eminente sabio, que no ha querido ni citarme el ansiado párrafo. Buena suerte con su lista, pero insisto, se ponga como se ponga: mientras le falten Avia y Cunera, le faltan dos de las presuntas Once Mil Vírgenes. Y otras tantas que seguramente también ignora, vista su incapacidad de ampliar datos.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi), Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (17/10/2014):
– www.heiligen.net/heiligen/06/12/06-12-0454-cunera.php
– www.orthodoxievco.net/ecrits/vies/…/mai/avoye.pdf
– www.rhenen.nl/Smartsite.shtml?id=66476

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

10 pensamientos en “Breves cuestiones sobre las Once Mil Vírgenes

  1. Buen punto traer a colación estas dos Santas con Santa Úrsula y compañeras. He de comentarte que a ambas santas las conocía de oídas, aunque ahorita que he revisado mis listados, me doy cuenta que a Santa Avia no la tengo registrada, a Santa Cunera si, en la fecha que refieres pero solamente como virgen, habré de hacer las correcciones pertinentes más delante.
    Fíjate que aparte de Santa Úrsula, yo tengo registrados estos nombres: Olivia, Eufrosina, Imtruda, Córdula, Cándida e Hildelgarda. Las tres primeras las reuní de algunas otras fechas del mes de octubre que las referían como parte de este grupo, las dos siguientes algunos santorales las refieren por separado en el día 22 de octubre y la última es el nombre de una santa cuyo cráneo se venera ( yo lo he hecho varias veces) en la catedral de Guadalajara, y que se presume como integrante de esta legión que de haber sido cierta tendríamos materia suficiente para no repetir un santo en este blog por más de diez años y le colgaría. Jaja.
    Suponiendo que Avia y Cunera fueran integrantes de este conjunto, serían cerca de 11002 vírgenes. Como que eso desentona la tradición numérica.
    He de referirte también que por ahí en una página tan sería como nuestro blog leí hace tiempo un listado mucho más numeroso, del que sin duda pudiera ser como otras veces has dicho que se integraban santas mártires o corposantos para dar prestigio. Quiero suponer que alguien con tiempo y sin tantas obligaciones haya hecho otro listado como simple curiosidad, tratando de completar un elenco que se llevaría varias páginas y mucho tiempo en elaborar. Pero de ahí a que …
    Me llama por otro lado el trabajo de los Bolandistas que se ha invocado. Platícame un poco sobre ellos. En alguna ocasión les escribí pudiendo un dato y obtuve respuesta, pero con ese carácter exclusivo que me pareció muy formalismo y como para que no lo volviera hacer. ¿Cómo se obtiene acceso a sus obras? ¿Es posible hacerlo? ¿Quienes son los pequeños Bolandistas? ¿Qué relación tiene con ellos la Bibliotheca Sanctorum?
    Perdona que te haga tantas preguntas pero pues provocaste la ocasión sobre algo que ya tenía tiempo de conocer pero que no había hallado la ocasión propicia.
    Saludos.

    • Gracias, Humberto, por tu comentario. Bueno, ya lo he dicho: se pueden hacer todaslas listas de compañeras de Santa Úrsula que se quieran, no tendrán más valor histórico que si hicieses una lista de hábitats del unicornio salvaje. No es más que un mito, no existen. Seguramente existió Santa Úrsula y tuvo algunas compañeras de martirio, quizá once, quizá otra cifra, pero, quién sabe sus nombres? Nadie, por más que se empeñe uno. No se sabe y no se puede comprobar.

      Por eso es una tontería pretender tener una lista “oficial” y más tonto es enfadarse porque en tu lista no vienen ni Avia ni Cunera, como le pasó al preguntante de hoy. Por otra parte, 11.002? No, Humberto, ellas siempre han sido parte de las 11.000, al menos desde que se compuso la leyenda. Que no lo son en realidad? Claro!! Pero, quién lo es? Úrsula? Cordula? Perica de los Palotes? Venga ya!!

      Y sobre lo que preguntas de los bolandistas, es mejor que te conteste Antonio y no yo, porque con eso de contactarlos para una duda ya has hecho más que yo. Con consultar segundas fuentes que siguen sus trabajos me conformo, visto lo difícil que es acceder a ellos.

      • Humberto,
        Los pequeños bolandistas es una simple colección de vidas de santos, escritas por Monseñor Paul Guerin y publicadas en París, creo que en el 1876. Pero esto no tiene nada que ver con la Sociedad de los Bolandistas, de la cual hemos escrito en este blog y que es una Sociedad ligada a la Compañía de Jesús, fundada en el siglo XVII y que desde sus inicios se ha dedicado a la investigación hagiográfica.
        Ellos dieron un importante impulso a los “Acta sanctorum” y publican la revista “Anallecta bollandista”, que es una revista científica sobre hagiografía. Su documentación es amplísima y asequible, siempre que se tenga dinero, tiempo y se sepa el idioma en el que está escrita.

        Esto no tiene nada que ver con la Bibliotheca sanctórum, que es la colección de libros escritos en italiano sobre hagiografía más importante que existe, auspiciada por el Vaticano, en la que colaboran cientos de autores y que utilizan como base no solo las obras de los bolandistas, sino también todos los martirologios, menologios y sinaxarios, Las Actas Apostólicas, los Anales de Baronio, la Biblioteca hagiográfica Oriental, el Lexicon iconográfico, las vidas de los santos por órdenes y congregaciones, la Enciclopedia Católica, el Corpus Inscriptionum latinarum, el Corpus Inscriptionum Graecorum, las Gestas Martyrum, etc., etc. etc. Es lo más completo que hay en hagiografía, porque también incluye – aunque de manera resumida en el estudio de cada santo – los trabajos de los bolandistas.

        • Gracias, Antonio. Pues, según nuestro “experto” de hoy, sólo el Acta Sanctorum es digna de crédito y todo lo demás es “basura”. El típico aficionado metido a hagiográfo, vamos, porque si sólo los bolandistas valen, en qué se basaron ellos? Bajó el Espíritu Santo y les contó todo? No, partieron de fuentes anteriores, de la “basura” que él dice, como cualquier investigador humilde y decente.

          “Si he logrado ver más lejos, es porque me he subido a hombros de gigantes”. (Sir Isaac Newton).

  2. Ana Maria hay que ver con lo que te toca trabajar.
    Primero de todo yo de haber estado en tu lugar y tener tus conociemientos no se si hubiera contestado a alguien con esa prepotencia y que parece creerse infalible en cuanto a lo que dice.
    Las santas existieron,no?
    Pues ya esta.
    Que luego alguien se ponga como se ponga porque esten (o no) incluidas en la inacabable lista de las once mil compañeras martires es asunto suyo.
    Le has dado la informacion de que disponias y tus argumentos,no se si te llego a contestar,continuando el debate o todo quedo con tu ultima explicacion,ya me comentaras.
    Por cierto que en el blog donde se listaban las once mil virgenes parece que se cansaron ya hace mucho tiempo,no debieron de llegar ni a listar ni 1000.

    • Gracias, Abel. Aquí no se trataba de ver quién tenía más razón sino de tener un debate entre interesados que fuese instructivo y beneficioso para ambos, vamos, lo que se dice intercambiar información. Pero no pudo ser debido a su actitud prepotente y desagradable, de la cual el artículo sólo muestra un esbozo.

      La cosa fue más o menos así: esta persona se presentaba como experta en el tema de Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes y decía tener una lista “oficial” de todas, lista que no quiso enseñarme de ninguna de las maneras. Así que bueno, le pregunté que pensaba del tema de dos Santas en particular incluidas en este cortejo, Avia y Cunera. Resultó que ni las conocía ni las tenía en su maravillosa lista, de modo que preguntó “de dónde me las había sacado” y así empezó el debate que ves aquí. Yo, con la mejor intención, le busqué información sobre las dos Santas y es entonces cuando se enfadó y me dijo que yo sólo consultaba basura y que como en su lista no estaban, y tampoco se las mencionaba en el Acta de Santa Úrsula, pues no eran compañeras suyas y punto. En fin, lo único que le faltó fue llamarme mentirosa y decir que me había inventado a Avia y a Cunera, cosa que no pudo hacer porque, efectivamente, estas Santas existen, no me las he inventado yo y, por más que se cabreara, siempre, siempre, han sido consideradas compañeras de Santa Úrsula, aunque en realidad no lo sean.

      ¿Me llegó a contestar? No lo sé, admito que me marché de la discusión y que no volví a entrar en ella. Me sentía dolida y molesta de que se me tratase así, cuando yo había tenido la voluntad de compartir desinteresadamente información con él, el “experto” en las compañeras de Santa Úrsula que no conocía a dos que siempre han estado ahí. Es más, a pesar de que dice que cita sus fuentes, nunca me dio ninguna referencia concreta aparte del Acta Sanctorum ni me enseñó la lista, ni las “conclusiones”, ni nada de nada. No me mostró nada. Yo tenía que tragar con lo que él dijera y él, en cambio, calificó de “basura” lo que yo le di.

      Como no soy masoquista, me marché y no seguí la discusión. No vale la pena. Mi tiempo es para la gente educada y decente que al menos agradece que le des información. Una persona tiene que ser humilde y agradecida cuando descubre que no tiene tan atados los cabos como se cree. Y yo también, si me da la gana, podría hacer una lista de las Once Mil, pero para qué perder el tiempo en algo que no sirve para nada. No me extraña que en ese blog se cansaran: ¡nunca hubo once mil!

  3. Muchas gracias, Ana María, por este artículo en el que das algunas reseñas sobre las santas Avia y Cunnera y te remites a una antigua discusión con alguien que pretendía conocer todos los entresijos que rodean a Santa Úrsula.
    Si no me he liado al leerlo, ¿das a entender que el defensor del listado de las Once Mil Vírgenes, viaja a Alemania y viene convencido de que han menguado hasta doce? Si es así, confírmamelo porque me da la risa. ¿Lo ha descifrado por inspiración divina? ¿Se lo han aclarado los bolandistas o los alemanes? Por cierto, para leer lo que los bolandistas llevan escrito sobre Santa Úrsula y compañeras hay que echarle al tema muchas horas, cosa que creo no está al alcance de cualquiera.

    Pero ¿de donde viene el mito de las Once mil vírgenes? Yo creo que sobre este tema ya tu escribiste un artículo, pero yo me voy a atrever a resumirlo nuevamente. Es cierto que existen algunos documentos de los siglos IX-XI que refiriéndose al martirio de Santa Ursula en tiempos de Diocleciano, dice que tenía compañeras. El más importante de todos es el “Sermo in natali sanctarum Coloniensium virginum” en el que solo se nombra a una de ellas, a Pinnosa. Usuardo, en su Martirologio da el nombre de dos: Marta y Saula.

    El lío empieza con San Dunstano de Canterbury (909-988), que dice clarísimamente que Ursula era acompañada por diez mujeres nobles aunque añadiendo que a cada una de ellas la acompañaban mil sirvientas que eran vírgenes (esto último está clarísimo que se lo sacó de la manga, porque no creo que nadie las contara). Y ahí empieza el embrollo porque Ursula más diez son once y multiplicado por mil, son once mil.

    Si los documentos anteriores no hablan de número, ¿por qué San Dunstano dice esto? Pues porque interpreta como “once mil” una palabra que no tiene ese significado. En uno de esos documentos anteriores, a Úrsula se le añade “Ximillia” que, abreviadamente sería XI.M.V (once vírgenes mártires) y él la interpreta como “Undecim millia virginum” (once mil vírgenes) y ¡ojo!, porque no añade la categoría de mártires.

    Como una bola de nieve que va montaña abajo, esta leyenda la recogen otros autores posteriores: Godofredo de Monmouth, Santa Isabel de Schonau, San José Hermanno de Steinfeld y otros, alimentando su convencimiento en el hecho de que en el siglo XII, en un lugar llamado “Campo de Úrsula” en Colonia, se descubrió una necrópolis con multitud de cadáveres, que “no fueron contados” y entre los cuales había multitud de hombres, mujeres y niños”. Y ¡hala!, todas mujeres, todas mártires, son once mil y a repartir calaveras y huesos por toda Europa poniendo nombres a unas si y a otras, no.

    Es cierto que en la iglesia de Santa Úrsula en Colonia, existen miles de huesos y cientos de calaveras sueltas y en relicarios recogidas de aquella necrópolis, pero también es cierto que en dicha iglesia existe una lápida del siglo V en la que se menciona a un tal Clemacio que en un terreno de su propiedad construyó una basílica en el lugar “donde algunas santas vírgenes habían derramado su sangre en el nombre de Cristo”. Eso confirma que en Colonia se veneraban a unas vírgenes anteriores al siglo V, pero en ningún caso se dice cuantas eran.

    Con el tiempo, todo esto se embarulla, a la lista se añaden los nombres de santas locales y otros se inventan. Aunque, sin darle la categoría de verdaderos, la tradición más seria solo ha admitido estos nombres: Úrsula, Sencia, Gregoria, Pinnosa, Marta, Saula, Brítula, Saturnina, Rabacia, Saturia y Paladia: total, once. Sobre esto se seguirá escribiendo y discutiendo, pero a mi entender, a quién defienda y publique una relación más o menos larga de quienes y cuantas eran, lo haga a título personal o en una web o blog en Internet, yo no lo llamaría serio. Este barullo no tiene dos dedos de frente y lo mismo le pasa al barullo de los Niños Inocentes mártires de Belén, de los cuales, también hemos hablado en este blog.

    • Gracias, Antonio; como a los demás, por su paciencia al leer este rollo mío. Bueno, toda esta síntesis interesante que tú haces está más o menos reseñada en los cuatro artículos que le dediqué a Santa Úrsula y compañeras y que están enlazados en azul en el artículo; por eso, hoy no he querido repetirme, ciñéndome al tema que nos ocupa, que eran las Santas Avia y Cunera y el debate sobre una posible lista de las Once Mil.

      Más o menos es lo que dices tú: esta persona viajó a Alemania y viendo iglesias y estatuas dedicadas a Santa Úrsula, junto con lo que leyó del Acta Sanctorum y la leyenda, dedujo que Santa Úrsula había existido y que había tenido sólo once compañeras. Aunque curiosamente una cosa no se deduce de la otra, lo de las once compañeras viene de la inscripción del famoso Clemacio, que esta persona, por cierto, no citó en ningún momento como fuente.

      El caso es que empezó a soltarme la parrafada de que Úrsula existía, había tenido 11 compañeras pero no once mil, que Córdula esto y lo otro y bla bla bla; sin prestar atención a lo que yo le decía; porque si lo hubiese hecho hubiese visto que yo no sólo ya sabía todo esto sino que además estaba de acuerdo con él; que Santa Úrsula seguramente existió y que es probable que tuviese compañeras de martirio, once o las que sean, ¡pero desde luego no once mil! Vamos, si para atender a una dama feudal o reina tener un cortejo de once ya son demasiadas criadas pululando y molestando alrededor, ¿cómo vas a tener mil? ¡¡Es ridículo!! ¿Para qué entonces tanta Acta Sanctorum y tanta iglesia y tanto niño muerto, cuando con el sentido común basta y sobra? ¿Quién es el tonto aquí?

      Y bueno, lo que también le dije: ver iglesias y estatuas a Santa Úrsula no prueba nada. También hay cientos de altares todavía en República Checa dedicados a Santa Wilgefortis y ya sabemos de sobra que esta Santa no existe. Lo que hace auténtica a Santa Úrsula no es que tengla templos y estatuas; por tenerlas, la diosa Venus también las tenía y sabemos de sobra que es un personaje mitológico!!!!!!!!!!!!!!!!!

      En fin, que me quedé perpleja ante los razonamientos pueriles de esta persona y de toda su verborrea erudita que no dice absolutamente nada. Acaso, con un poco más de humildad y educación, este intercambio podría haber sido más productivo.

      Que las Santas Avia y Cunera, que sabemos que son Santas reales aunque no compañeras de Santa Úrsula a pesar de que han sido siempre veneradas como tal; rueguen por nosotros y nos den un poco más de humildad para ir por el mundo. Tengo pendiente escribir sobre Santa Córdula -otra “irrefutable” que él dice- si se presta a ello, más adelante.

  4. Gracias Meldelen. Al buscar más información de Santa Avia en su versión española de Santa Áurea se me cruzan otras santas con igual nombre y veo elementos coincidentes: -Avia y Áurea de Ostia se festejan el 24 de agosto (entre otros);
    -tienen relación con pájaros o palomas Avia (¿por su nombre?), Áurea de San Millán y Áurea de París (relacionada con San Columbano);
    -estuvieron encerradas y se les apareció la Virgen a Avia y la de San Millán, además se las presenta con un libro ¿por qué?.
    Aunque son santas distintas con historias, lugares y fechas diferentes ¿pueden haberse mezclado elementos entre sí?.
    Por cierto que también está Santa Áurea de Córdoba vestida de monja, como la de San Millán y la de París, pero creo que las imágenes que encuentro corresponden con la de San Millán (pues sale con paloma y en la de Córdoba no hay paloma ¿no?)

    • Como bien dices, Marian, Santa Avia o Áurea no tiene nada que ver con ninguna otra Santa de nombre similar. De hecho, no me gusta llamarla Áurea porque parece que sí ha habido un cruzamiento de nombres y quien quiso traducirlo al español no lo hizo bien. El nombre de la Santa es Avia, Avoye en su versión original. Yo ahí el “Áurea” no lo veo por ningún lado. ¿Pudiera haberla confundido con Santa Áurea de Ostia, mártir romana también celebrada el 24 de agosto, pero que no tiene nada que ver con Avia, y a la que le dediqué un artículo también? Puede, pero ya son ganas de meter la pata.

      Avia tampoco tiene nada que ver con las aves; puesto que no hay ninguna paloma ni otro pájaro como atributo suyo, tampoco entre sus patronazgos. Lleva un libro como tantas otras santas y mártires, que sólo es alusión al Evangelio, nada más. El único elemento que veo mezclado es que se tradujo mal el nombre de Avia al español. No la busques como Áurea en español porque no te saldrá, tampoco como Santa Avia porque, hasta ahora, no había ningún material sobre ella en español, que yo sepa.

      Lo mejor es no mezclarla ni compararla con otras Santas, porque Santa Oria estuvo encerrada por propia voluntad; no prisionera, y Santa Áurea de Córdoba no tiene nada que ver con palomas tampoco; si eso, Santa Columba, que es también una mártir mozárabe.

      En fin, cuantos menos líos, mejor. Santa Avia es Santa Avia y punto.

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