Santas Trifenia y Cirila, mártires

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Vidriera de Santa Cirila, mártir romana.

Vidriera de Santa Cirila, mártir romana.

Hoy se conmemora en el Martirologio Romano a una mártir, romana también, de nombre Cirila; una Santa de la que, ciertamente, es difícil aportar datos que sean verídicos o creíbles, aunque sus reliquias parecen estar bien localizadas.

Dos versiones
La legendaria passio Polychronii, que puede datarse en los siglos V-VI, la presenta como hija del emperador Decio. Después de la muerte de su padre, junto con su madre Trifonia (o Trifenia) – cuya fiesta se celebra el 18 de octubre -, recibieron el bautismo de manos del presbítero Justino; después de que abrazaran voluntariamente la fe al ver que tanto Decio como Valeriano habían muerto miserablemente, poseídos por un demonio, como castigo divino por haber hecho torturar y ejecutar a los cristianos.

Arrestada por orden del emperador Claudio (268-270), se negó a sacrificar ante los dioses y a contraer matrimonio, manifestando ser cristiana y no querer a otro esposo más que a Cristo. Por ello, fue condenada a morir decapitada, aunque otras versiones dicen que fue estrangulada. Su cuerpo, que Claudio quería echar a los perros para que se lo comiesen, fue sepultado por Justino el 28 de octubre, junto al de San Lorenzo, en el cementerio de Ciríaca. Poco antes del martirio de Cirila, su madre, la emperatriz Trifonia, venerada también como Santa, había expirado pacíficamente mientras estaba sumida en la oración.

Sin embargo; hay otras tradiciones que muestran una versión totalmente distinta del martirio de estas dos Santas, Trifenia y Cirila, que mantienen, sin embargo, el que la primera era madre de la segunda. Pero en esta versión los hechos no suceden en Roma, ni Trifenia es emperatriz ni esposa de Decio, ni, consecuentemente, Cirila es hija de éste tampoco. Esta tradición, que las ubica también en tiempos de Decio (s.III), dice que Trifenia nació en la ciudad de Cízico, Helesponto, junto al mar de Mármara, en Asia Menor. Contrajo matrimonio y dio a luz una niña a la que puso por nombre Cirila. Su primera preocupación fue bautizarla y consagrarla a Cristo.

En cuanto su hija llegó a la adolescencia, se dedicó a predicar el Evangelio junto a ella, por toda la ciudad. Arrestadas por tratar de convertir al cristianismo a la población, tanto ella como su hija comparecieron ante las autoridades. Pero ellas, y pese a halagos y amenazas, tan sólo se burlaron de las deidades paganas. Por ello fueron sometidas a tortura. Las acostaron sobre planchas de hierro al rojo vivo, luego las colgaron de un árbol y las hirieron con lanzas. Finalmente, fueron expuestas a las bestias en el anfiteatro, donde un toro las mató a cornadas. Se las conmemora juntas el 31 de enero, y son patronas de las mujeres que encuentran dificultad en criar a sus hijos.

Martirio de Santa Cirila. Grabado de Antonio Tempesta para "Istoria de monte sante vergini romane nel martirio". Istituto Nazionale dell'Arte Grafica, Roma (Italia).

Martirio de Santa Cirila. Grabado de Antonio Tempesta para “Istoria de monte sante vergini romane nel martirio”. Istituto Nazionale dell’Arte Grafica, Roma (Italia).

Problemática
Una vez vistas las dos versiones que se atribuyen a estas dos Santas -siendo la primera más conocida que la segunda-; cabe decir, sin embargo, que al menos la primera versión peca de una gran inverosimilitud. En primer lugar, la esposa de Decio no se llamaba Trifonia ni Trifenia ni nada que se le parezca: se llamaba Herenia Cupresenia Etruscila -sí, el nombrecito también se las trae- y efectivamente murió en el año 251, poco después que su marido y su hijo mayor, y casi al mismo tiempo que su hijo menor. No se sabe que tuviese ninguna hija llamada Cirila, y mucho menos que fuese cristiana.

Es muy típico que a los emperadores perseguidores les atribuyan esposas e hijas cristianas que acaban siendo víctima de sus parientes -caso de Adriano, Trajano, Diocleciano, Maximiano Daia…- pero, como hemos visto en otros casos, estos relatos pertenecen al terreno de la leyenda, siendo un invento devoto y piadoso -presente, por ejemplo, en la célebre Leyenda Áurea- para edificar al lector, y no teniendo absolutamente ningún vínculo ni coincidencia con la realidad histórica. Es pues una mera fábula, sin más.

La segunda versión, la de la madre e hija predicadoras en Asia Menor, sí es más verosímil y, en principio, no vemos en ella nada que nos motive a dudar de su autenticidad. Sin embargo, algún problema genera también esta versión, puesto que, como veremos, no coincide la ubicación actual de las reliquias.

Reliquias
Aunque el relato -en su primera versión- que hemos leído, dice que Santa Cirila fue enterrada al lado de San Lorenzo en el cementerio de Ciríaca; en los Itinerarios del siglo VII, se dice que su sepulcro estaba en el cementerio de San Hipólito en la vía Tiburtina. Esta discrepancia no tiene mucha importancia, dada la cercanía de una catacumba a la otra. En el siglo VIII, el Papa Pablo I trasladó el cuerpo de la mártir a la iglesia de San Silvestre, en Roma.

Martirio de Santa Trifenia. Iluminación del Menologio de Basilio II (s.X). Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma (Italia).

Martirio de Santa Trifenia. Iluminación del Menologio de Basilio II (s.X). Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma (Italia).

Sin embargo, en el libro de Giovanni Sicari “Reliquie Insigni e Corpi Santi a Roma”, se dice que sus restos estaban en la cripta de San Adrián en la iglesia de Santa María in Cosmedin: que allí fueron encontrados en el año 1717 y que fueron puestos en un cipo romano excavado en un pozo que servía de base a la mesa del altar. Visto lo visto, la mártir habría sido sepultada por Justino en el cementerio de Ciríaca, muy cerca de San Lorenzo, o en el cementerio de San Hipólito, como dicen los Itinerarios del siglo VII. Que su cuerpo fue llevado por Pablo I a la iglesia de San Silvestre in Capite, conforme lo indicaba una antigua lápida puesta en el pórtico de la iglesia. Sin embargo, en las guías del siglo XVIII se dice que la mitad de los restos estaban en San Pedro en el Vaticano, y la otra mitad, en San Silvestre in Capite. No se conoce la fecha del traslado a Santa María in Cosmedin, donde ya es indicada por Bruzio en el códice Vaticano Latino 1185, folio 192. Pero, para más inri, en el Inventario general de las reliquias de Roma, realizado en el año 1870, sus restos no aparecen en ninguna de las iglesias de Roma, aunque actualmente, por lo que parece, están en el altar mayor de Santa Maria in Cosmedini, aunque tuvo su sepulcro en la cripta de esta misma iglesia.

Iconografía
La iconografía de ambas Santas no está muy desarrollada; siendo mártires poco conocidas. En el Menologio de Basilio II podemos ver a Santa Trifenia siendo destripada a cornadas por un toro salvaje. También hay alguna representación de Santa Cirila como una doncella con la palma del martirio; pero lo más curioso es el tratamiento de su iconografía que da la Orden carmelita: estamos ante una de tantas mártires de la Antigüedad que los carmelitas se agencian como propia, cuando esto no tiene ningún fundamento histórico. Basándose en que era -supuestamente- una virgen consagrada, la toman como propia y la representan vestida como una monja carmelita, al entender que ésta era la única orden religiosa existente desde tiempos del profeta Elías, presunto fundador de la Orden, y por tanto, si Cirila -y otras tantas mártires- habían sido vírgenes consagradas, eso quería decir “monjas” y forzosamente tendrían que haber sido carmelitas. De ahí que aparezca a veces como monja carmelita, coronada -por su presunto linaje imperial- y con una espada o tajo en el cuello aludiendo a su martirio.

Sepulcro de Santa Cirila. Cripta de Santa Maria in Cosmedin, Roma (Italia)l

Sepulcro de Santa Cirila. Cripta de Santa Maria in Cosmedin, Roma (Italia)l

En realidad, como decía, esto no tiene nada de histórico. No es más que una divagación de la mitología fundacional de la Orden carmelita, que, lejos de remontarse al profeta Elías como se pretendía, fueron fundados en el siglo XIII por San Simón Stock. Luego imposible que hubiese sido carmelita Santa Cirila; pero es que también imposible que hubiese sido monja: el monacato no existía en la Antigüedad romana. Las vírgenes consagradas eran eso, vírgenes consagradas, pero no monjas.

Igual de ridículo es el tratamiento de “princesa” que se le da a la Santa en algunos textos: aun cuando hubiese sido realmente hija del emperador Decio, cosa que sabemos que es falsa, a las hijas e hijos de los emperadores romanos no se les daba tratamiento de príncipes ni de princesas. Esta nomenclatura es medieval. Sólo a algunas esposas de emperadores, también mal llamadas “emperatrices”, se las reconocía con el excelso honor de “Augusta”. Nada más.

Conclusiones
La existencia histórica de Santa Cirila está fuera de toda duda, pero algunas noticias hagiográficas son falsas. Ni era hija del emperador Decio, ni su madre, Santa Trifenia o Trifonia, fue emperatriz de Roma. Desde luego mucho menos fue monja carmelita ni “princesa” de ningún tipo, sino una mártir romana de la que no se sabe gran cosa con certeza, que estaba junto a San Lorenzo -o San Hipólito- en Roma, y cuyas reliquias siguen conservándose en la actualidad. Sin embargo, Santa Trifenia es ignorada en todas las fuentes hagiográficas antiguas, siendo reseñada por primera vez por Beda y de ahí pasó al resto de fuentes, añadiendo la leyenda de su naturaleza de emperatriz romana. Muchos estudiosos dudan siquiera que se trate de una mártir real o, de haber existido, que haya sido siquiera Santa.

La presencia en Roma de Santa Cirila también dificulta aceptar la segunda versión de la passio, mucho más creíble, como auténtica. O estamos hablando de otra Santa Cirila y otra Santa Trifenia -lo cual parece difícil, siendo cierto además que también se las considera madre e hija en esta segunda versión-; o sus reliquias fueron trasladadas de Asia Menor a Roma, lo que parece complicado, o realmente no eran oriundas del Helesponto, sino mártires romanas. Además, está la complicación de que realmente existen dos Santas Trifonias o Trifenias, ambas romanas, ambas mártires. Una, la que se dice que era la mujer de Decio y madre de Santa Cirila; y la otra, una viuda. Se cree que las dos están sepultadas en la iglesia de San Silvestro in Cápite, porque ambas constan en la lápida antigua que está puesta en el pórtico de la Iglesia, lápida que indica qué Santos están allí enterrados.

Vista del altar mayor del templo. En él se conservan las reliquias de los Santos Coronado, Hilario y Cirila, mártires.

Vista del altar mayor del templo. En él se conservan las reliquias de los Santos Coronado, Hilario y Cirila, mártires.

Por supuesto, no cabe confundir a nuestra Santa de hoy, Santa Cirila de Roma, con Santa Cirila mártir de Cirene, de la cual hablaré en otra ocasión; ni a su presunta madre, Santa Trifenia o Trifonia, con otra Santa de nombre similar, Santa Trifina, a la cual ya le dediqué un artículo en los inicios de este blog.

Meldelen

Bibliografía:
– VORAGINE, Jacobus de, The Golden Legend: Readings of the Saints, Ed. Princeton University Press, USA 1993.
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

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13 pensamientos en “Santas Trifenia y Cirila, mártires

  1. He quedado gratamente satisfecho con este artículo, en el que nos das tela de donde cortar para hablar de estas dos santas. Materia suficiente para un buen tema a la Analecta Bollandiana.
    Pero me has hecho revisar mis apuntes y pues que tengo una madeja que te pido me ayudes a desenredar. Mira, te soy sincero muchos de los datos que tengo los he tomado de aquí y allá desde hace mucho tiempo, así que no se de dónde tome la fuente a estas alturas del partido. Tengo a Santa Trifenia registrada el 31 de enero, sin lugar y fecha de referencia. El 18 de octubre tengo a Santa Trifonia y su hija Santa Cirila, mártires en Roma en el año 303. Y a Santa Cirila mártir en Roma en el año 258 el día 28 de octubre. Para mis apuntes es más importante referir la fecha de la muerte, otras quisa se deban a traslaciones. Oriéntame por favor al respecto de cómo es que tengo este amasijo.
    Me ha gustado mucho la foto del altar de Santa María in Cismedin. ¿Es en esta Iglesia donde se halla la boca de la verdad?
    A propósito de santas esposas de Emperadores, yo ignoraba este dato que se le atribuía a Santa Trifenia. Esta noticia si que es una novedad aunque sea sólo una leyenda. Yo sólo conocía a Santa Alejandra y Santa Serena mártires como esposas de Dioclesiano. Para que te despabiles, te pido por favor que hagas un artículo sobre ellas, uniendo a las otras esposas de los emperadores que has referido, claro está, si es que son santas.
    Saludos.

    • Gracias, Humberto. Pues es que lo que preguntas ya está referido en el artículo: Santas Trifenia y Cirila en el Helesponto, 31 de enero, Santa Trifenia presunta emperatriz de Roma, 18 de octubre, Santa Cirila de Roma, su hija, hoy, 28 de octubre. Pero yo no le daría tanta importancia a las fechas porque, como ves, hay duplicados, inexactitudes y hasta arbitrariedades a la hora de ser introducidas en los Martirologios.

      Efectivamente, en Santa María in Cosmedin está la llamada Boca della Verita que no es otra cosa que una fuente romana que representa a un dios fluvial.

      Sobre las esposas de los emperadores nunca me he planteado hacer un artículo, primero porque salvo Santa Elena, no existen, segundo porque en algunos artículos ya he hablado de ellas -en el de Santa Susana y en el de Santa Catalina, por ejemplo- y en tercer lugar porque no hay mucho que decir sobre ellas, sus reliquias, si existen, son falsas, y apenas tienen culto. Como mucho adornan la esquina de una iglesia y poco más. Es que son personajes totalmente inventados.

      Pero si lo que quieres es una “ensalada” de falsas emperatrices, la puedo hacer, por qué no? Tendrá el mismo valor que una lista de las once mil vírgenes, pero se puede hacer.

  2. Muchas gracias, Ana Maria, por este nuevo artículo en el que deslias una madeja de datos dificultosamente enrollada. Tengo que reconocer que al especializarte en hagiografía de santas mártires es muy difícil debatir y aun más, rebatir, los argumentos que desarrollas en los artículos.
    Reconozco, asimismo, que sobre estas santas mártires tenía pocos conocimientos, salvo lo típico del inexistente parentezco con el emperador Decio y lo relacionado con sus reliquias.

    Yo, cuando me enteré por primera vez hace ya muchos años, de que nuestros hermanos ortodoxos tienen por santos a todos los emperadores – y sus familiares – convocantes de algún Concilio, quedé más o menos perplejo, aunque comprendía el trasfondo del tema ya que gracias a los Concilios, la Iglesia fue configurando el dogma. Pero cuando me enteré, también hace ya muchos años, de que algunos sanguinarios emperadores romanos también tenían familias santas, ya eso era más difícil de tragar y de digerir, porque creía que con Santa Elena, ya teníamos bastante. Incluso me choca la supuesta santidad de su hijo, que toleró el cristianismo porque políticamente le convenía, que compaginaba ambos cultos – pagano y cristiano – y que solo al final de sus días, se bautizó y para colmo por un obispo arriano. ¡Cosas mayores veredes, amigo Sancho!, decía don Quijote.
    Gracias de nuevo, Ana Maria.

    • Los emperadores y emperatrices venerados como Santos son lo mismo que la realeza medieval venerada como Santa: gente de piadosas prácticas privadas que construía iglesias y monasterios, traía o robaba reliquias a otros y llenaba de oro los bolsillos del clero. Suena duro, pero así es. El concepto de “santidad” entonces era considerablemente menos exigente de lo que lo es ahora, para bien y para mal, depende de cómo se mire.

      En lo personal, el modelo de un rey o reina, príncipe o princesa, noble o emperador “Santo”, no es mi modelo de auténtica santidad.

  3. Ana Maria cuantas complicaciones te deben traer el sacar toda la informacion sobre las santas martires “problematicas”(la gran mayoria,je) y luego tener que arreglarlo para que no nos perdamos leyendo el articulo.
    Si que es cierto que el origen de las santas en cuestion (su lugar de procedencia) es lo que crea las incertidumbres,pero bueno,es lo que hay,no?
    ¿Fue coincidencia el que murieran en tan breve lapso de tiempo la esposa de Decio,el mismo,el hijo mayor y el menor?
    Cosas mas raras se han visto,pero como siempre habian conspiraciones para hacerse con el poder…

    • Bueno, Decio murió en combate, no poseído por el demonio ni por castigo divino ni tonterías varias que puedes leer en los relatos piadosos. Pero que los hijos y la esposa murieran en tan poco tiempo también es llamativo, más teniendo en cuenta que luego todos padecieron la damnatio memoriae. Pero para serte franca, ignoro las causas exactas de la muerte de cada uno. También están las enfermedades.

  4. Gracias Ana María.
    Haces un buen trabajo rescatando del “olvido” a estas Santas de la antigüedad. Si no fuera por estos artículos que preparas, muchas personas como yo nunca conoceríamos a estas cristianas que nos precedieron en la Fe.
    En esta Iglesia de la Boca della Verita he estado en dos ocasiones, y por desgracia no he visitado la cripta donde están los restos de Santa Cirila. Tampoco sabría decir si son visitables estas criptas.
    Por ultimo, es sabido por todos que cuando los romanos echaban a las fieras a los cristianos, todos pensamos en que esas fieras eran leones, tigres etc. ¿Pero cuantos cristianos habrán muerto por las cornadas de un toro?. ¿ Se conocen más casos como este?. Me viene a la cabeza el martirio de San Saturnino, pero este no murió a causa de las cornadas, sino por las consecuencias del arrastre del animal.

    • A bote pronto, a Santa Blandina un toro la corneó hasta matarla, a Santa Marciana un toro le clavó los dos cuernos en el pecho; y a las Santas Perpetua y Felicidad las magulló una vaca furiosa. Otro casos seguro que hay, pero ahora mismo no caigo. Pero no sólo hacen daño los bovinos con los cuernos, sino también embistiendo, pisoteando…

  5. Hola:
    Me ha gustado mucho este articulo porque tengo ina abuelita que se llama Cirila y queria saber mas sobre su santo. Sin embargo, mi otra abuela se llama Benigna y no encuentro ninguna hagiografia de alguna santa con este nombre. ¿Me podrias ayudar a encontrar a santa Benigna? Creo haber oido que hay una martir en Polonia pero Benigna es un nombre latino y me suena raro que haya una santa polaca. Muchas gracias.

    • Me alegro haberte ayudado a saber más de Santa Cirila de Roma, pero te recuerdo que hay otra Santa Cirila, mártir en Cirene, de la que hablaré dentro de unos meses. ¿Cuál es la de tu abuela? Habría que verlo.

      En efecto, hay una Benigna mártir, monja en Breslavia que es venerada como beata. De ella se sabe muy poco. Un Menologio cisterciense del siglo XVII dice que era una monja que vivía en el monasterio de Trebnitz, en Breslavia, que sufrió martirio en el año 1241, defendiendo su virginidad durante la invasión de los mongoles. A nivel de la Orden se le rinde culto el 20 de junio, pero no se sabe nada más de ella.

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