San Nicolás Saggio de Longobardi, fraile mínimo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del Santo en gloria en un lienzo barroco. Capilla del Santo en Roma (Italia).

Detalle del Santo en gloria en un lienzo barroco. Capilla del Santo en Roma (Italia).

Nació en Longobardi (Cosenza), una pequeña ciudad en la costa del mar Tirreno, el día 6 de enero de 1649, siendo el primogénito de los cinco hijos que tuvieron Fulvio Saggio y Aurelia Pizzini, recibiendo el nombre de Juan Bautista Clemente el día de su bautismo en parroquia de Santa Domenica virgen y mártir. Su familia era muy pobre y muy sencilla y poco tiempo pudo frecuentar la escuela, por lo que desde niño tuvo que ayudar a su padre en los trabajos del campo, aunque siempre lo hizo llevando una vida muy austera similar a la de San Francisco de Paula, de quien era muy devoto y cuyo culto estaba muy extendido en Longobardi, ya que allí existía un antiguo convento de frailes mínimos.

El 3 de mayo del año 1668 recibió el sacramento de la Confirmación en la misma parroquia donde fue bautizado, de manos de monseñor Luís de Morales, obispo de Tropea; es en ese mismo período de tiempo cuando se adhirió a la Tercera Orden de los Mínimos en la iglesia del convento de la Asunción. Sin embargo, dando ejemplo como un sencillo cristiano, continuó trabajando en el campo toda su adolescencia y juventud.

Teniendo algo menos de veinte años, fue al convento y vistió el hábito religioso, presentándose así vestido en la casa paterna, recibiendo el rechazo de sus padres. Su madre, airada, se lo arrancó y en ese mismo momento, su hijo quedó ciego, recuperando la vista cuando sus padres, arrepentidos por lo que habían hecho, le permitieron entrar en el convento. Cumplidos los veinte años, en el 1670, entró como hermano oblato en el proto-convento de Paola, donde el 28 de septiembre comenzó el noviciado bajo la guía del padre Juan Paletta, tomando el nombre de fray Nicolás de Longobardi. Cuando hizo la profesión simple el 29 de septiembre de 1671, fue enviado al convento de su pueblo donde ejerció los oficios de sacristán, hortelano, cocinero y mendicante (salía del convento a pedir limosnas).

Pila donde fue bautizado el Santo.

Pila donde fue bautizado el Santo.

Ejerciendo esos mismos oficios, durante los años 1673 al 1677, estuvo en los conventos de San Marco Argentano, Montalto Uffugo, Cosenza, Spezzano della Sila y Paternò, en los cuales fue la admiración de los frailes por su espíritu de piedad y por llevar una vida ejemplar conforme a la Regla de la Orden. Desde el 1677 hasta la primavera del 1679, llamado por el padre provincial, estuvo en el convento de Paola, ejerciendo como acompañante del mismo en sus visitas pastorales a los conventos de la provincia de San Francisco. Ese mismo año, a instancias del Corrector General de la Orden, fray Pedro Curti de Cosenza, fue enviado al convento de San Francesco da Paola ai Monti, en Roma, donde ejerció de sacristán, portero y compañero del anciano párroco Ángel de Longobardi.

En el 1683 hizo una peregrinación a pie hasta el Santuario de Loreto, con el doble objetivo de acrecentar su devoción mariana y solicitar a la Virgen la liberación de la ciudad de Viena que estaba asediada por los turcos. En este Santuario se acrecentó aun más su amor a la Virgen y a la Eucaristía hasta tal punto que según los frailes de la Orden, fue allí como un “buen hombre” pero de allí regresó “como un santo”. En este período de tiempo escogió como su director espiritual al padre Juan Bautista de Spezzano Piccolo, ejerciendo el oficio de portero desde el año 1684 hasta el 1692.

Relicario en la iglesia de San Nicolás, Marina de Longobardi (Cosenza).

Relicario en la iglesia de San Nicolás, Marina de Longobardi (Cosenza).

Aunque era un simple hermano lego prácticamente analfabeto, se vio favorecido por diversas gracias que lo convirtieron en un verdadero místico, llevando a ser visto en éxtasis por los frailes en numerosas ocasiones. En la Ciudad Eterna solía aprovechar su tiempo libre para visitar las iglesias de la ciudad, asistir a los enfermos y socorrer a los pobres. Su fama de santidad se difundió por toda la ciudad, convirtiéndose el convento en un continuo ir y venir de personas que solicitaban su ayuda.

Después de doce años de permanencia en Roma, en el año 1692, a instancias del padre Antonio Constantini de Castrovillari, Corrector Provincial de Calabria y con el beneplácito del Papa Inocencio XII, fue enviado nuevamente al protoconvento de Paola, donde por espacio de dos años recibió una “especial purificación espiritual”, siendo enviado de nuevo al convento de Longobardi para ocuparse de la ampliación y restauración tanto del convento como de la iglesia conventual, cosa que hizo mediante la recogida de limosnas. Como recompensa, recibió desde Roma el cuerpo de Santa Inocencia, una de las mártires recién extraída de las catacumbas.

En el otoño de 1697, se reincorporó de nuevo a la comunidad de San Francesco di Paola ai Monti, a petición de los mismos frailes de dicha comunidad. Allí ejerció de sacristán, de hortelano, de encargado del reloj y toque de campanas y cuantas tareas surgieran en el convento. A todos siguió edificando con su ejemplo, con su humildad, con sus continuos éxtasis y con la mente puesta siempre en Dios. Cuando murió su director espiritual, se puso bajo la dirección de otros cuatro religiosos de la misma comunidad: los padres Antonio Via da Celico, Francisco Ricardo de Rivello, Pablo Accetta de Longobucco y Alberto Gullo de Cosenza. Entre los años 1700 al 1709, a estos oficios comunitarios añadió las visitas a los enfermos y, de noche, las visitas a pie a las llamadas “Sette Chiese” de Roma (San Pedro del Vaticano, San Paolo fuori le Mura, San Giovanni in Laterano, San Lorenzo fuori le Mura, Santa María Maggiore, Santa Croce in Gerusalemme y San Sebastiano fuori le Mura).

Reliquias en la capilla del Santo en Roma, Italia.

Reliquias en la capilla del Santo en Roma (Italia).

En el mes de enero del año 1709 durante el tormentoso pontificado de Clemente XI, ofreció su vida por la Iglesia y para que se evitase un nuevo saqueo de la ciudad de Roma. Cayó enfermo y viendo próxima su muerte solicitó los últimos sacramentos. Su pequeña y simple celda se convirtió en un peregrinaje continuo. Por allí pasaron numerosos cardenales y obispos de la Curia, los nobles Felipe Colonna, Marcantonio Borghese, Augusto Chigi y muchos otros. En la medianoche del 2 al 3 de febrero murió en su celda, de una infección pulmonar, exclamando: “Al paraíso, al paraíso”. Tenía cincuenta y nueve años de edad y fue sepultado en una sencilla tumba en el convento.

Nueve años después de su muerte, el propio Vicariato de Roma instruyó el proceso ordinario de beatificación. En dicho proceso se narra como el “hermano Nicolás fue “transverberado” por un ángel con una flecha en llamas recibiendo de Jesús el anillo nupcial de los místicos”. Su cuerpo fue exhumado y colocado en un ataúd de plomo dentro de otro de ciprés y puesto en una capilla de la iglesia de San Francisco de Paula. Al proceso iniciado en la propia Roma se unieron los procesos de las diócesis de Cosenza y de Tropea, que fueron aceptados por la Sagrada Congregación de Ritos, el 14 de diciembre del año 1720. Iniciado el proceso apostólico, fue declarado Venerable por el Papa Clemente XIV el 26 de febrero del año 1771 y beatificado por el Papa Pío VI el 17 de septiembre del año 1786 en la Basílica Vaticana.

El milagro para la canonización fue realizado en el año 1938, cuando un albañil cayó de lo alto de un andamio quedando milagrosamente ileso. La investigación de este milagro, por diversos motivos, ha durado muchísimo tiempo y fue el 13 de diciembre del año 2012 cuando el equipo médico de la Congregación para las Causas de los Santos, lo declaró científicamente inexplicable, siendo aprobado mediante decreto papal el día 3 de abril del presente año. El pasado domingo fue canonizado por el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– FRANGELLA, E., “Il Beato Nicola da Longobardi”, Cosenza, 1950.
– ROBERTI, G.M., “Cenni storici del B. Nicola da Longobardi, nel II Centenario Della morte”, Roma, 1907.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo IX”, Città Nuova Editrice, Roma, 1989.

Enlace consultado (23/10/2014):
– www.giovaniminimi.it

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “San Nicolás Saggio de Longobardi, fraile mínimo

  1. Me ha gustado este artículo porque me ha permitido saber más del contexto en que las reliquias de Santa Inocencia, mártir de las catacumbas venerada en Longobardi, llegaron a esta ciudad italiana. Tengo fotos antiguas y nuevas de la urna de esta mártir romana, de la figura de cera que contiene sus reliquias y del cuadro de su martirio que corona el altar. Ahora sé que llegó como recompensa a las gestiones de nuestro nuevo Santo de hoy; y estoy convencida de que la reciente restauración y renovación de esta figura de Santa Inocencia, que estaba muy deteriorada y ahora luce como nueva, se debe precisamente al contexto de “puesta de largo” de todo el complejo de los mínimos de Longobardi con la ocasión de la canonización de Nicolás Saggio.

    Por eso, dado que tengo fotos y que tengo algo de información, aunque ya se sabe que nunca es mucha en estos casos, me comprometo a hacer un artículo sobre esta Santa Inocencia, para así completar la información aportada hoy por ti, Antonio, y que los compañeros conozcan a esta mártir de las catacumbas. Nunca viene mal porque es cierto que Santas Inocencias hay muchas y no falta quien piensa que sólo hay una, la que se venera en su pueblo…

    • Ana María,
      Yo también he visto fotos de ese cuerpo santo y jamás se me ocurrió relacionarlo de ninguna manera ni con San Nicolás ni con su convento. Celebro que hayas encontrado tema más que suficiente como para escribir un artículo sobre este cuerpo santo, cosa nada fácil.

  2. Una vida muy edificante la de este santo. Me ha llamado mucho la atención el detalle de su Transverberación. Yo tenía la idea que sólo Santa Teresa de Jesús era la única que había experimentado este favor de Dios.
    Cuando lo conocí como beato se me hizo raro, pues pensé que su orden había expirado con la muerte de San Francisco de Paula y que fuer de este santo no hubo otro en la orden. Por allí tengo entendido que también anda el Beato Nicolás Barré.
    También es novedad que haya muerto en Roma. Al parecer todos los santos vivien, pasan o mueren allí.
    Me queda una inquietud: puesto que murió en Roma, allí debió ser sepultado. Luego las reliquias de Paola son todas o una parte? Si es así, ¿ qué me puedes decir del resto?
    Por ultimo que bueno que se conserva la pila bautismal donde fue hecho hijo de Dios. En México está la pila donde se bautizó a San Felipe de Jesús y en Guadalajara donde fue bautizado San David Galván y Santa María de Jesús Sacramentado Venegas. Sin duda alguna habrá muchas otras, ojalá y se les haga la promoción adecuada como signo de renacimiento y fuente de santidad.
    Saludos.

    • La Orden de los Mínimos no ha desaparecido sino que sigue y muy viva. Cerca de Huelva, en Sevilla, hay un convento con muchísima actividad apostólica.
      Las reliquias de san Nicolás están mayoritariamente en Roma. Antes estaban en un sarcófago del que tengo fotos pero que no he podido escanear y ahora están en una urna que aparece en el artículo. Estoy a la espera de conseguir una foto mejor de esa urna. Por supuesto, en Paola y Longobardi también hay reliquias.

  3. Estaba confundido,pensaba que solo habían sido cinco los santos canonizados el pasado domingo. No se por qué razón no situaba a San Nicolás Saggio en este grupo.

    A este Santo lo conocí gracias a un beato de su misma orden, Gaspar de Bono. Leyendo su vida, topé con la de él por casualidad. En un monasterio de Daimiel ( Ciudad Real) hay unas bellas pinturas de ambos dos.
    No conocía su dotes místicas, como nuestro amigo Humberto, pesaba que la transverberación solo habría sido dichosa en recibirla Santa Teresa de Jesús.

    Gracias Antonio.

    • Santa Teresa, nuestra Santa Teresa, es una santa muy grande pero no tiene la exclusiva máxima del misticismo, jaja. También San Nicolás Saggio fue un gran místico y, al igual que Santa Teresa, un gran trabajador.

  4. Antonio hay un pequeño baile de numeros en una de las fechas del articulo,,pones 1967,en vez de 1697,por si quereis corregirlo.
    Me ha resultado muy muy curioso el milagro aprobado para la causa de canonizacion de San Nicolas.
    Yo no se el obrero que cayo del andamiaje a que altura se encontraria,pero creo que todos estaremos de acuerdo en que seria una gran altura,sino no se consideraria milagro.
    No me extraña que la investigacion durara tanto,porque¿que van a examinar los medicos en este caso?
    ¿El que el hombre no ha sufrido ningun tipo de daño?
    En los casos de enfermedades,que desaparecen por completo,es mas”facil” para ellos,si tienes los datos y antecedentes,en este caso me imagino que solo habria testigos,de los que no dudo de su testimonio.

    • Abel,
      He pedido que se corrija “ese baile de números”. Es 1697.

      Yo, con detalles, no conozco las particularidades del milagro realizado por el santo, pero cuando se ha dado como tal es que por las condiciones de mismo debió ser mortal y no lo fue, debió dejar secuelas y no las dejó.

  5. Primero me preguntaba el hecho del por qué hablarías de este fraile mínimo, pero quizá se deba a su canonización o algún otro motivo por el cual te llamó la atención para hacerlo.

    Fíjate que cuando leí sobre la vida de San Francisco de Paula siempre se referían la caridad y a la oración, Pero concretamente cual es el fin de esta orden, puesto que resalta su vida de mistico; ¿A caso son solo contemplativos?

    • Está claro, Emmanuel; que en esta semana pasada hemos escrito sobre todos los santos canonizados el pasado 23 de noviembre y al ser San Nicolás Saggio de Longobardi uno de ellos, era lógico que publicásemos un artículo sobre él.

      La Orden de los Mínimos no es una Orden exclusivamente contemplativa, sino que es una de las llamadas Ordenes Mendicantes que compagina la contemplación con la actividad apostólica de muy diversas formas.

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