Beatas Josefa Ruano y Dolores Puig, religiosas mártires

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Estampa devocional de las Beatas mártires de Requena.

Estampa devocional de las Beatas mártires de Requena.

Pregunta: Buenas tardes, bendiciones desde México, gracias por su blog, que ha sacado de dudas varias interrogantes, el caso ahora es de que no se encuentra casi ninguna información sobre las beatas Josefa Ruano García y Dolores Puig Bonany, solo aparece que murieron martirizadas en Buñol, Valencia, pero no más. Ni su vida, ni el detalle de su martirio.

Respuesta: Las dos Beatas por las que me preguntas, amigo, son dos religiosas pertenecientes a la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, fundada por Santa Teresa Jornet, que murieron mártires durante la Guerra Civil Española (1936-1939) y, como bien dices, sufrieron martirio en tierras valencianas, aunque una era andaluza y la otra catalana. De hecho, son dos de las cuatro mártires que tiene esta Congregación, muy querida en España a nivel popular al estar dedicada al cuidado de los ancianos desvalidos y siempre con estrecho contacto con las clases sociales más desfavorecidas, de fundación española -la fundadora era también catalana-; las otras dos mártires, pertenecientes a la casa-asilo de Barbastro en Huesca, todavía no han sido beatificadas. En este artículo, por ser el motivo de tu duda, nos ocuparemos de las dos Beatas, que pertenecían a la casa-asilo de Requena, en Valencia.

Beata Josefa Ruano García
Nació en Berja (Almería) el 9 de julio de 1854, hija de los granadinos Antonio y María Ramona, que se habían instalado en Almería seguramente buscando un mejor futuro, bautizando a su hija dos días después con el nombre de María Josefa. No se sabe nada de su infancia, aunque se supone que recibió una influencia positiva de su familia y parroquia local, que la movieron a asumir la fe católica como proyecto de vida.

Ingresó en la recién estrenada Congregación a los 23 años de edad el 8 de diciembre de 1877, el mismo día en que la fundadora hacía su profesión perpetua, con el nombre de sor Josefa de San Juan de Dios. Ocho años después emitía en Valencia sus votos perpetuos, el 15 de octubre de 1855. Llegó a ser superiora de diversas casas, primero en Cascante (Navarra), en Requena (Valencia), de 1922 a 1928; luego en Alzira, también en Valencia, hasta 1934, para regresar a Requena hasta el año 1936, en que la asesinaron, a los 82 años de edad.

Era muy querida por todos debido a su gran espíritu de caridad y su corazón maternal. Los que la conocieron u oyeron, las personas que la habían conocido, nos dicen de ella: “Era buenísima, una verdadera santa; tenía una caridad ejemplar, estaba siempre pendiente de todos, unía mucho a la comunidad; su trato era muy afable, atento y cariñoso”.

Imagen de la Beata Josefa Ruano García en Berja, España. Fuente: BerjaWeb.tk.

Imagen de la Beata Josefa Ruano García en Berja, España. Fuente: BerjaWeb.tk.

Beata Dolores Puig Bonany
Nacida en Berga (Barcelona) el 12 de junio de 1857, tercera hija de Ramon y Antònia, una familia sencilla y cristiana, que la bautizó el mismo día de su nacimiento. Fue educada en un colegio de las carmelitas de su ciudad y ayudó a su padre en su oficio de tejedor, pero éste murió a sus 22 años de edad.

Ingresó en la congregación con 29 años, el 27 de enero de 1887, en Valencia; siguiendo el ejemplo de su hermana Buenaventura, dos años mayor que ella, que estaba en la misma orden desde el 1 de diciembre de 1882, emitiendo los votos perpetuos cinco años después con el nombre de sor Dolores de Santa Eulalia, en Valencia, el 9 de marzo de 1892. Desempeñó el oficio de portera durante muchos años, en Villena (Alicante), Yecla (Murcia) y, ya en 1892, en Requena (Valencia). Su hermana, Buenaventura, fue una de las fundadoras del asilo de Berga, siendo superiora de algunas comunidades y falleciendo el 2 de julio de 1935 en Banyoles, Girona. No llegó a presenciar el martirio de su hermana.

El recuerdo que ha quedado de ella entre sus compañeras es que era una mujercita, pequeña de cuerpo, pero con un alma grande, por lo que todo el mundo la quería. Era apreciada por todo el pueblo. Una señora de Requena, que conocía mucho a las hermanas, afirmó: “Era pequeña pero con un alma tan grande que todo el mundo la quería; ella nos quería a todos y nosotros a ella con locura”. Las hermanitas de su comunidad dieron este testimonio: “Era una hermanita muy humilde, sencilla, cumplidora del deber, muy angelical, y con una caridad extraordinaria para todos; era muy querida”. Tenía 79 años de edad en el momento de su martirio.

Persecución atenuada
Como decía al principio, el hecho de que la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados fuese una orden tan querida por su entrega a los abandonados y pobres influyó mucho en el hecho de que no sufrieron tanta persecución como otras órdenes religiosas. Es muy notorio que la mayor parte de sus casas fueran respetadas y que ellas, las religiosas, pudieran seguir en sus puestos. Eso, directamente, favoreció que pudieran convertirse en lugares de acogida para una gran cantidad de religiosas de otras congregaciones que huían, expulsadas de sus residencias. En muchas ocasiones, eran las propias autoridades las que facilitaban estas acogidas, pues les facilitaba tenerlas más controladas y ubicadas.

Estampa devocional de las Beatas mártires de Requena (Valencia).

Estampa devocional de las Beatas mártires de Requena (Valencia).

Pero no todo es perfecto ni puede discurrir tan fácilmente, y por ello, a pesar de la tolerancia e incluso protección que esta Congregación disfrutó por parte de las autoridades republicanas, lo mismo hubieron de lamentar el asesinato de cuatro de sus religiosas, como decía al principio: cuatro mártires, dos de la casa-asilo de Barbastro, en Huesca -sor Cristina Bertomeu Fuster y sor Pascuala García Garrido, de las cuales aún hoy se desconoce dónde están enterradas-; y nuestras dos protagonistas de la casa-asilo de Requena en Valencia, la madre Josefa Ruano y sor Dolores Puig. Ambas atendían a los ancianos en este asilo de la localidad valenciana, cuya comunidad estaba compuesta por ocho religiosas. Y, aunque eran muy ancianas, eran igualmente conscientes del peligro y dificultad de su situación: “Viendo los hechos que sucedían en Requena y conociendo la situación en que se encontraba España, las hermanitas tenían conciencia de la posibilidad de ser mártires y lo aceptaban conscientemente, preparándose a ello en la oración. Decían: “Si el Señor lo quiere, aceptémoslo y sepamos perdonar para que estas almas se salven”. Sor Josefa, la superiora, repetía: “Tenemos que estar preparadas en estos tiempos que estamos y ser fieles ante lo que pueda ocurrir”.

Expulsión
Según narra Salvador Cirac en su Martirologio de Cuenca, el 29 de julio de 1936, se presentaron unos milicianos armados en el asilo de Requena y expulsaron de allí a las ocho religiosas con estas palabras: “Márchense inmediatamente, pues aquí están de más, y hay quien las sustituya”. Ellas, no teniendo más remedio que obedecer, dejaron la casa, quedando los ancianos abandonados mientras los milicianos se dedicaban a destrozar y profanar la iglesia.

Al principio, estos hombres halagaban a los ancianos, prometiéndoles que los iban a tratar mucho mejor que lo habían hecho las monjas, pero ese mismo día ya los estaban haciendo sufrir, pues los condujeron al hospital, les prohibieron rezar y les trataban como a viejos inútiles. Entretanto, en el asilo se instaló una escuela y, posteriormente, un cuartel de guardias de asalto. A las monjas las acogieron en sus casas algunas personas caritativas, donde permanecieron algún tiempo.

Detención
El 26 de agosto, Alberto Peris Lacasa, vecino de Alzira, que era viudo y padre de dos hijos, marchó a Requena y se llevó a cuatro de las religiosas a su casa. Poco después, los milicianos detenían a otras tres Hermanitas y las encerraron en la cárcel, aunque salieron al poco tiempo. A los pocos días, Alberto Peris vino a buscarlas. Esto molestó a los milicianos, que empezaron a decir que este hombre era un fraile disfrazado y pagado por las religiosas, por lo que lo detuvieron y lo llevaron ante el Comité Revolucionario, junto con las tres religiosas y la dueña de la casa que las había acogido.

Las dos Beatas mártires de la casa-asilo de Requena, Valencia (España).

Las dos Beatas mártires de la casa-asilo de Requena, Valencia (España).

Alberto Peris declaró ante el comité quién era, pero como le descubrieron que llevaba un rosario y algunas medallas religiosas, lo fusilaron en Requena el 8 de septiembre, en compañía de un octogenario sacerdote llamado Ramón Saiz Álvarez. Así pagó su caridad para con las religiosas. Éstas, sin embargo, fueron liberadas por el comité; pero al salir se encontraron con una inmensa muchedumbre que gesticulaba con violencia y gritaba: “¡Matadlas! ¡Matadlas!”

Esto bastó para sellar su destino. Las tres religiosas, que no eran otras que la madre Josefa, sor Dolores y otra que era mucho más joven que ellas -33 años-, sor Gregoria de los Inocentes Pérez Mateo, pasaron en un instante de ser liberadas a ser sentenciadas a muerte.

Martirio
Visto el panorama, los milicianos obligaron a las tres religiosas a subir a un coche y se las llevaron por la carretera de Bunyol hasta una cuesta, donde las hicieron bajar y las fusilaron. Dos de ellas, la madre Josefa y sor Dolores, murieron en el acto. Pero sor Gregoria, la tercera, quedó simplemente malherida. Parece que no se tomaron la molestia de rematarlas, pues así las dejaron.

A la mañana siguiente, el alcalde de Bunyol, al serle notificado que había tres cuerpos abandonados en la carretera, dio sepultura a las dos fallecidas y, encontrando todavía viva a la tercera, hizo que la llevaran a un hospital a Valencia, para que curaran sus heridas. Sor Gregoria sobrevivió, quedándole como única secuela un brazo inválido, vivió muchos años, y es gracias a ella que hemos conocido los pormenores de este relato, pues narró puntualmente todo lo sucedido y dio su testimonio para la beatificación.

Memoria y culto
En el Archivo Histórico Nacional, en la Causa General, al relatar estos hechos se manifiesta que se ignora la identidad de los asesinos de las religiosas. Sólo se indica que el chófer del auto que las llevó, a decir de algunos rumores en el pueblo, era apellidado Parra.

Los dos cadáveres habían sido enterrados en el cementerio de Bunyol, y después de la guerra, en junio de 1939, fueron exhumados y enterrados de nuevo en el cementerio de Requena, siendo extendidos los certificados del acta de defunción el 21 de agosto de 1942.

Sepulcro de las Beatas en la capilla de la casa-asilo de Requena, Valencia (España). Cortesía de las Hermanitas de Requena.

Sepulcro de las Beatas en la capilla de la casa-asilo de Requena, Valencia (España). Cortesía de las Hermanitas de Requena.

Desde el primer momento se las consideró mártires y no se dudó de esto ni lo más mínimo, como queda recogido en el testimonio de muchas personas de Requena que las habían conocido:
“Para mí el martirio fue una corona, premio del Señor a su gran bondad y caridad con los ancianos”.
“Las monjas eran muy queridas en Requena. Lo que habían hecho con ellas era una gran injusticia; y cuando ya todo había pasado, era un clamor popular, el que no había derecho a lo que habían hecho con las hermanitas”.
“Todo el pueblo las tiene como mártires, y se avergüenza de tal actuación con unas personas que no hicieron más que el bien por el pueblo”.
“Todo el mundo las ha considerado y considera como auténticas mártires. Por la obra que realizaron a lo largo de toda su vida en servicio de la ancianidad y por la forma de muerte que tuvieron, son auténticas mártires”.

En 1999, durante el proceso de beatificación de las dos religiosas, sus restos fueron de nuevo exhumados y trasladados a la capilla del asilo de la Congregación, donde aún reposan. Finalmente, el proceso culminó y el día 11 de marzo de 2001 fueron beatificadas por San Juan Pablo II en Roma.

Meldelen

Bibliografía:
– RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, Gregorio, El hábito y la cruz. Religiosas asesinadas en la Guerra Civil Española. Edibesa, Madrid 2007.

Enlace consultado (29/11/2014):
– www.hermanitas.net

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

18 pensamientos en “Beatas Josefa Ruano y Dolores Puig, religiosas mártires

  1. Realmente de entre las miles de comunidades religiosas la de las hermanitas de los ancianos desamparados me roba el corazón totalmente. Su carisma es, por no gastarme en palabras, precioso. Ver a los ancianitos, hombres y mujeres como nosotros, que ahora sufren las consecuencias de nuestra sociead que se preocupa mas por el hoy que por el mañana y califica y clasifica a las personas por su “utilidad” es muy doloroso, pero teniendo la presencia de estas hermanas, esposas de Cristo que gastan su vida en la contemplación de Cristo en el anciano y su servicio te hace dar cuenta cuanto bien Santa Teresa Jornet (que ojala tengamos pronto un artuculo sobre ella) hizo y hace atravez de sus hijas en nuestros dias.

    Y en cuanto a las beatas martires de las que nos hablas, pues dejame decirte que ya tenia un vago conocimiento acerca de ellas, yo me sumo a los testimonios de aquellos que las conocieron, una injusticia en todo el sentido de la palabra para aquellas que gastaron su vida atendiendo a los abuelitos, solo buscando como recompensa un campito junto al Señor en el cielo.

    Si no estoy mal informado, una de las peticiones que Santa Teresa Jornet hizó antes de morir es que no queria que se iniciaran procesos de Beatificación o Canonización dentro de su congregación para que todos los recursos posibles fueran para los ancianos. Asi que tendriamos que suponer que la causa de beatificación de estas martires fue iniciada por una diocesis ajena a la comunidad o las hermanitas quisieron colaborar con ella?

    Muchas gracias por el artuculon Ana María!!!

    • Es cierto que los ancianos siempre han sufrido muchísimo porque, cuando uno llega a la vejez, se le considera un inútil y una carga para los demás, pocos tienen paciencia con sus achaques físicos y de salud, sus derivas mentales o el estar repitiendo siempre las mismas batallitas, y otro tipo de cosas que tiene la vejez y con las que las personas más jóvenes pueden llegar a ser tremendamente incomprensivas. Pero en estos tiempos de crisis y especialmente en España el nivel de crueldad con los ancianos ha llegado al punto de atrocidad, pues hemos visto a diversas personas octogenarias arrojadas a la calle, deshauciadas de sus hogares por los bancos, que han tenido que ser rescatadas por asociaciones de vecinos, grupos de caridad y hasta equipos de fútbol (!!!) para no verse durmiendo en un banco del parque o en un cajero.

      Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, que son de las pocas monjas que yo aún sigo viendo por Valencia -y por Alzira, por donde voy bastante- con su hábito original, hicieron y siguen haciendo una labor crucial con un sector social que es muy requerido y que cada vez va en aumento en los países del primer mundo. Por eso eran ya entonces muy queridas y siguen siéndolo; hasta el punto de ser menos dañadas por la persecución comparativamente hablando respecto de otras órdenes religiosas; pero claro, el odio es el odio y cuando se quiere matar, si no hay excusa, uno se la inventa.

      Ignoraba que Santa Teresa Jornet tuviese deseo de que no se iniciasen procesos por ninguna persona de su Congregación. Pero lo cierto es que se han hecho por ella, por dos de sus cuatro mártires y por su co-fundador, Saturnino López-Novoa. Las intenciones de la Santa eran las mejores pero es cierto que ellos merecen su reconocimiento. No tengo idea de cómo puede haberse financiado esto. Quizá haya sido con donativos del pueblo que las quería. Es posible que algún lector nos pueda dar el dato.

      Quiero dar las gracias de forma especial a la comunidad de las Hermanitas de la casa-asilo de Requena y en especial a la superiora, sor Teresa, que ha tenido la cortesía de facilitarme la fotografía del sepulcro de las Beatas mártires, que no tenía anteriormente. Gracias, hermana, por su amabilidad, Dios la bendiga.

      • Gracias Ana María por este interesante artículo.
        El proceso lo abrió la archidiócesis de Valencia el 28 de junio de 1995; lo cerró el 17 de octubre de 1997, siendo validado por Roma el 19 de junio del año siguiente. El decreto de martirio fue promulgado el 18 de diciembre del 2000 y ya tu has dicho cuando fueron beatificadas. O sea, no fue la Congregación, sino la archidiócesis valenciana quién se hizo cargo de la Causa.

        Con respecto a la labor de las hijas de Santa Teresa Jornet, ¿qué puedo decirte? Solo que es encomiable. En Huelva están muy cerca de mi casa y en más de una ocasión he visto con mis propios ojos la inmensa labor que hacen con los ancianos.

        Yo también quiero unirme a tu agradecimiento hacia la comunidad de Requena, especialmente a su superiora.

        • Gracias por la información, Antonio. Yo sospechaba que sería cosa de la diócesis o del pueblo, porque, aunque no eran valencianas de nacimiento, sí son consideradas “de aquí” al haber sido martirizadas aquí y de hecho, están enterradas en la tierra de su martirio. La diócesis se ha encargado bastante de sus mártires, todo hay que decirlo.

          Yo no he tenido ocasión de ver a las Hermanitas cuidando de los ancianos pero, como decía, sí las veo mucho por las calles de Valencia y de Alzira y son inconfundibles, con su hábito característico, que no han abandonado tras el Concilio. He de decir que son una estampa simpática, pues se las ve siempre animadas y alegres, algo que no puedo decir de otras y que conste que no quiero juzgar a nadie. A saber qué circunstancias personales tendrá cada religiosa en su congregación.

  2. Las hermas de los ancianos desamparados son unas de las congregaciones que mas admiro por el labor social que desarrollan . Si en pleno siglo 21 el descuido hacia las personas de la 3 edad es grande ya me imagino como tuvo que haber sido en esa epoca .
    Ojala hablen algun dia de las Enfermeras Martires de Somiedo por las que siento un especial cariño y veneracion.

    • Gracias, Lorena. Ya me han solicitado anteriormente que escriba sobre las enfermeras de Somiedo pero, si aún no lo he hecho, es porque todavía no he recopilado información suficiente que me resulte satisfactoria ni he tenido acceso a fuentes que me parezcan adecuadas. En cuanto esto ocurra tendrán su artículo, por supuesto. Saludos.

  3. Yo de verdad que no me cabe en la cabeza como alguien puede ser capaz de fusilar a dos ancianas.
    Solo hay dos opciones:o no se esta bien de la cabeza o son simplemente asesinos sin conciencia.
    No les detuvieron,pero ya tendran su juicio cuando se presenten ante el Altisimo,si es que no lo han tenido ya (lo mas probable).

    Lo mas terrible es leer como esa muchedumbre gritaba:”!Matadlas,matadlas!”.
    En tiempos convulsos y revolucionarios muchas personas se convierten en autenticos monstruos,como desgraciadamente podemos ver todos los dias por television.
    Me quedo con la labor de esta orden,que es de lo mejor que hay,pues todos llegaremos (si Dios quiere) a ancianos,y en un caso que no hubiera quien nos cuidara,¿en que mejores manos ibamos a estar que en el de las monjitas de la Congregacion de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados?

    • Yo tampoco entiendo de dónde salieron esas personas que se reunieron y gritaron que las mataran, cambiando en un instante su suerte por la volubilidad de sus captores, si se supone que eran queridas y apreciadas en todo el pueblo. O era gente de fuera, unos revoltosos que pasaban por ahí y querían hacer cuanto más daño mejor; o es que sí había algún sector anticlerical en Requena que veía con malos ojos la influencia y favor que tenían las monjas allí. Pero sí, desde luego, qué barbarie matar a dos ancianitas octogenarias a las que de todos modos no debía quedarles mucho de vida. Por lo menos su muerte fue instantánea, sin grandes sufrimientos.

      ¿En qué mejores manos puede estar un anciano que en las de las Hermanitas? Mejores no sé, pero desde luego también buenos y competentes son los gerocultores y los auxiliares de geriatría que trabajan cuidando ancianos desde el sector público y laico. Nuestro compañero Harold dedica su vida a cuidar de los ancianos en una residencia de Barcelona y estoy convencida de que es un excelente profesional. Gracias a Dios, las monjas no están solas en su tarea.

  4. Siempre recordare que una de las primeras estampas que llego a mis manos cuando empece a recopilarlas y posteriormente a coleccionarlas, fue una estampa de las Beatas Josefa y Dolores. Luego he ido recibiendo más, y como bien sabes Ana María, las he ido repartiendo para extender su devoción.
    Es admirable la labor que desempeñaban aun siendo tan mayores (pensaba que eran mucho mas jóvenes cuando murieron), también es de admirar la total aceptación que tenían a la idea de morir martirizadas. Finalmente les llegó y lo afrontaron como verdaderas santas, la muchedumbre, como el mismo sanedrín que en su día empujo a Jesús a la cruz, también las empujo a ellas al injusto martirio. Por desgracia vemos otra vez como personas buenas y caritativas ( de ambos bandos) fueron también martirizadas por ayudar a las religiosas, como es el caso del buen hombre de Alberto Peris
    iQue Dios lo tenga en su gloria junto con las Beatas!

    Por otra parte, viendo que no se le ha dedicado un articulo a Santa Teresa de Jesús Jornet, yo mismo me ofrezco para hacerlo siempre que no este otro compañero interesado. También podría escribir sobre el co-fundador Dº Saturnino Lopez Novoa, que hace muy poco tiempo se le declaro Venerable. Tiene una vida muy enriquecedora, similar a la de la Santa fundadora.

    Gracías Ana María, me ha gustado mucho este articulo dedicado a la Beatas mártires, así como conocer el sepulcro de las Beatas.

    • Yo también he recibido y repartido muchas estampas de nuestras Beatas de hoy, tanto de ti como de otros compañeros, y me alegro de haberlo hecho porque así entre varios las hemos dado a conocer. De hecho la tercera imagen es cortesía tuya, como bien sabes 🙂 Y actualmente hasta tengo una con trozo de reliquia. También me consta que la foto del sepulcro, la cedida por las Hermanitas de Requena, es una estampa, pero hasta la fecha no la conocía ni forma parte de mi colección.

      Es normal que pensaras que eran más jóvenes, porque lo cierto es que están considerablemente rejuvenecidas y hasta embellecidas en las imágenes que vemos. No voy a juzgar a quien decidió hacerlo así pero está visto y probado que induce a engaño sobre la edad de nuestras octogenarias mártires. Hubiese sido mejor ser más fiel a sus rostros reales.

      Alberto Peris era un buen hombre y espero que si no se le ha reconocido ya el mérito de mártir, se le haga pronto.

      Te animo a que escribas sobre Santa Teresa Jornet y sobre el Siervo de Dios Saturnino López-Novoa, pues son dos ejemplos de santidad española de los que bien podemos estar orgullosos, porque se fijaron en los más necesitados.

  5. Conocí a estas dos beatas con motivo de su Beatificación y porque en mi ciudad hay un asilo de ancianos atendido por monjas de esta congregación que me regalaron una estampa de ellas, la que por cierto, forre con plástico y por lo cual se perdió la figura,
    Así pues, con este artículo he conocido más detalladamente su vida. No tenía idea de que hubieran sido sacrificadas siendo ya ancianas.
    Pues gracias por este trabajo y ánimo con lo que está por venir.
    Saludos

    • Muchas gracias, Humberto. Pues qué horror, ¿no? Que forres una estampa y se te borren las imágenes… me ha pasado con algún carnet de la biblioteca, pero sería lástima que pasase con una estampa… eso es que o el forro o la impresión era de mala calidad. Yo pongo las estampas dentro de un álbum de fotos, en casillas con funda de plástico, así las meto y saco cuando quiero y las tengo tal cual me las dieron, para evitar riesgos. Menos las más antiguas, que tienen funda individual, pero no forro ni plastificación, no.

      Hay muchas monjas ancianas sacrificadas en la Guerra Civil Española, por desgracia. Aquí no se respetó sexo ni edad, como sí pareció ocurrir con la persecución mexicana…

      • Perdon por llegar tarde al debate, Mel, gracias por responder mi pregunta, por favor te pido que te quites esa idea de que a las mujeres las respetaron durante la persecución religiosa de México, hubo casos como la de Leonor Sanchez Lopez (que apenas se inicia su causa de beatificación) asesinada por defender la eucaristía, Josefa Parra y Coleta Meléndez, auto inmoladas poe no dejarse abusar por parte de la soldadesca durante la Rev. Mexicana o la ya citada María de la Luz Cirenia Camacho González. Sobre las beatas, ni aún su labor con los enfermos movió compasión a sus verdugos, las asesinaron por ser religiosas, sobre otras martires valencianas esleeo que nos sigas hablando, como de la Beata Angeles de San José Lloret Martí asesinada en el famoso Picadero de Paterna, de la beata Elvira de la Natividad de Nuestra Señora asesinada en las playas del Saler, entre otras

        • Yo ya conozco a las mártires mexicanas y sus casos. Cuando digo que fueron más respetadas las mujeres en México que en España, me refiero a eso: fueron más respetadas. No me compares cuatro víctimas femeninas en México con las sólo 300 monjas asesinadas en España, sin contar con las laicas, que también son una barbaridad. Y si bien contáis con dos mártires que no quisieron dejarse abusar, el resto fueron simplemente abatidas. Muchas de las mártires españolas sufrieron violaciones y torturas que os pondrían los pelos de punta y si ya has leido los casos de las hermanas Fradera o de las clarisas de Monzón, ya lo sabes.

          Así que no, no me quito la idea. La mantengo. Ya hubiésemos querido en España que se respetasen tanto a las mujeres como en México.

          • Bueno Mel, pero se que en la Guerra Civil española a pesar de que hubo mujeres milicianas, aquí en México, durante la revolución, los soldados de las distintas facciones revolucionarias, al asaltar los pueblos, violaban a las mujeres, las raptaban, se que algunas se destacaron de soldaderas, pero se que no fue de tanta extremidad como en España, recordando el asqueroso martirio de las Fradera, o de la madre Apolonia, pero atrocidades aquí si se cometieron, sobre Leonor Sanchez Lopez es una martir de mi estado, junto al padre Angel Darío, (que fue beatificado en 2005), a las mujeres las utilizaban de espías, creo recordar que el legendario Francisco Villa, al capturar Ciudad Camargo, Chihuahua, capturó a varias soldaderas del ejercito federal, algunas las violaron, otras lax quemaron con gasolina y a algunas las remataron a balazos

  6. Aunque lo de las clarisas de Monzón no he encontrado nada, solo sus nombres, me puedes decir por favor como fueron martirizadas, a parte de ka estampa de las tres, pero nada de información, yo no vivo en España quisiera viajar

      • Muchas gracias, con gusto veré el artículo, aunque me sorprendió que respondieras tan rápido mi pregunta sobre las mártires del asilo de Requena, estoy yo por mi parte tratando de buscar informacion de las clarisas de Monzón, y no la encuentro, y me he dedicado a gastar mis neuronas como loco investigando la guerra Civil y la persecución religiosa, asi como los lugares donde hubo las grandes matanzas, Paracuellos del Jarama (Madrid), Picadero de Paterna (Valencia), el cementerio de Montcada (Barcelona), , sobretodo las religiosas mártires, y de las beatas no he encontrado información, así como tampoco de las clarisas de Monzón

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