San Pedro Canisio, Doctor de la Iglesia (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

 Grabado de Dominicus Custos (retrato del santo), siglos XVI-XVII.

Grabado de Dominicus Custos (retrato del santo), siglos XVI-XVII.

En este tercer y último artículo sobre San Pedro Canisio vamos a dar algunos rasgos de su personalidad y hablaremos de su Causa de Canonización.

Como dijimos ayer, conocemos especialmente cómo era el santo en base a su testamento espiritual. Teniendo una firme convicción sobre la verdad de la fe católica, convicción que lo inmunizaba contra toda influencia externa, fue inquebrantablemente fiel al sucesor de Pedro y a la Iglesia, de la que comprendía claramente su debilidad, que exponía con agudeza y sinceridad, sintetizando su juicio con unas palabras que se encuentran en muchas de sus cartas: “Pedro duerme y Judas vigila”. Pero esta amarga experiencia no le hizo poner nunca en discusión la esencia de la Iglesia en sí, incluso algunas de sus formas de vida, como por ejemplo el culto a las reliquias, la doctrina de las indulgencias, las peregrinaciones y el culto a los santos, que habían sido deformados y vacíos de contenido por culpa de los abusos. Para él, el conocimiento de estas situaciones de malestar fue siempre un estímulo para trabajar en la eliminación de estas deformaciones.

Pero lo más fundamental en la vida de San Pedro Canisio, fue sin ningún género de dudas, su profundo concepto de lo eclesiástico. En él no se encuentra ningún indicio de desaliento o de desesperación, sino que siempre intenta infundir un nuevo valor a los que dudaban o tenían miedo. El secreto de su fe y su convicción sobre la verdad de la misma fue su constante unión con Dios, siempre presente pese a su intenso trabajo. Su piedad estaba basada en el profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras y en los escritos de los santos Padres, caracterizándose al mismo tiempo por algunas experiencias místicas. Para él fue muy importante la revelación que recibió el día de su profesión religiosa: el 4 de septiembre de 1549, día en que se le apareció el Corazón de Jesús. El mismo nos lo cuenta: “… unde Tu tandem, velut aperto mihi corde sanctissimi Corporis tui, quod inspicere coram videbar, ex fonte illo ut biberem iussisti, invitans scilicet ad hauriendas aquas salutis meae de fontibus tuis, Salvator meus. Ego vero maxime cupiebam, ut fluenta fidei, spei, caritatis in me inde derivarentur. Sitiebam paupertatem, castitatem, oboedientiam: lavari a Te totus, et vestiri ornarique postulabam. Unde, postquam Cor Tuum dulcissimum attingere, et meam in eo sitim recondere ausus fueram, vestem mihi contextam tribus e partibus promittebas, quae nudam protegere animam possent, et ad hanc professionem maxime pertinerent: erant autem pax, amor et perseverantia…”.

Escultura en Ravensburg (Alemania).

Escultura en Ravensburg (Alemania).

Ésta es la traducción: “Hasta que por fin, como abriéndome el corazón de tu santísimo Cuerpo, al que me parecía ver ante mi, me mandaste beber de aquella fuente, invitándome a sacar de tus fuentes, Salvador mío, las aguas de mi salvación. Lo que yo más deseaba es que de allí fluyeran hacia mí torrentes de fe, esperanza y caridad. Tenía sed de pobreza, castidad y obediencia y te suplicaba que me lavaras completamente, me vistieras y me adornaras. Por eso, tras haberme atrevido a acercarme a tu dulcísimo corazón y saciar en él mi sed, me prometiste un vestido tejido con tres piezas que pudieran cubrir mi alma desnuda y muy propias de esta profesión, que eran: paz, amor y perseverancia”. Se trató de una verdadera visión, que es particularmente significativa en la historia de la devoción al Corazón de Jesús.

A pesar de su extrema fidelidad a su tarea evangelizadora, jamás fue fanático. Lejos de las crudas polémicas de su época, él fue extraordinariamente suave y dulce y aunque se vio expuesto a múltiples calumnias, siempre fue moderado e incluso influía en sus amigos para que también lo fueran. En aquellos tiempos tremendamente difíciles siempre supo distinguir entre quienes conscientemente apostataban de la Iglesia, de quienes, aunque se separaran materialmente, eran inocentes, no culpables de apostasía.

Aunque a veces chocó con la Curia romana, demostró su convicción de que un gran número de protestantes no eran apóstatas, sino gente simplemente desencantada por determinadas actuaciones de la Iglesia. Esta posición conciliadora era similar a la mantenida por San Pedro Favre. Aunque hay que decir que en las confrontaciones de su tiempo él siempre se mostró abierto y dialogante, también hay que reconocer que en algunas ocasiones se mostraba extraordinariamente reservado.

Nunca se contagió de las corrientes de pensamiento de su época, pues su profundo sentido de la catolicidad de la Iglesia le había sido inculcado desde su niñez, era la herencia más preciada que le habían dejado sus padres, esforzándose siempre por conservarla íntegra y por defenderla. La fidelidad a su tarea impregnó toda su relación con Dios. Sus oraciones mostraban un fuerte vínculo con la tradición de la Iglesia y siempre estaban entremezcladas con pasajes de las Escrituras. También en esto nunca fue original ni imaginativo, por lo que sus oraciones eran impersonales y generales con la intención de que pudiesen ser utilizadas por cualquiera. El ejemplo más significativo de esta forma de oración es la llamada “Oración general”. En ella era capaz de dar expresión a los pensamientos, necesidades y deseos imperantes en su tiempo, de manera que los fieles pudiesen rezar con sus palabras y con sus corazones, sin tener que pensar quienes eran los autores de tales oraciones.

Vidriera en Linz am Rheim (Alemania).

Vidriera en Linz am Rheim (Alemania).

Sin duda que la vida de San Pedro Canisio estaba inmersa en las influencias de su tiempo, marcada por el humanismo imperante y por las consecuencias espirituales, religiosas y políticas de la Reforma, pero su horizonte personal, sus intenciones siempre permanecieron intactas. El no tenía un programa prefijado para realizar su tarea, sino que siempre se adaptaba a las necesidades del momento. Por eso se explica la gran cantidad de iniciativas, tanto en su actividad sacerdotal, como en la instrucción catequética de los niños o en sus búsquedas de respuestas teológicas. Era capaz de trabajar con mucha facilidad, siendo muy tenaz y muy incansable en su trabajo. Aunque los problemas tuvieran difícil solución él no se desanimaba y así aparece, en numerosos ejemplos, en sus cartas.

Inmediatamente después de su muerte, en Alemania, Suiza y la región austriaca del Tirol, comenzó el culto al primer jesuita alemán, el cual era muy conocido sobre todo a través de sus célebres catecismos. Jacob Keller de Säckingen, que fue profesor del colegio de Friburgo en los últimos años de la vida del santo, recogió toda la información a la que pudo tener acceso y compuso una biografía provisional, que fue divulgada de manera inmediata. En el 1614 apareció la primera biografía editada por Matthäus Rader y dos años más tarde, vio la luz otra escrita por Francisco Sacchini, que era un historiador jesuita.

El proceso de beatificación se inició inmediatamente después de su muerte, aunque quedó interrumpido durante más de dos siglos por la supresión de la Compañía de Jesús en el año 1773. El Beato Papa Pío IX lo beatificó el 20 de noviembre del 1864 y en el trescientos aniversario de su muerte, el Papa León XIII dirigió una encíclica a los obispos y fieles alemanes elogiando las virtudes del santo. Pío XI lo canonizó el día 21 de mayo del 1925, proclamándolo al mismo tiempo Doctor de la Iglesia. Su cuerpo se venera en la antigua iglesia de los jesuitas en Friburgo (Suiza) y aunque murió el 21 de diciembre, su fiesta fue fijada el 27 de abril.

Iglesia dedicada al santo en Puth (Holanda).

Iglesia dedicada al santo en Puth (Holanda).

Estando aún vivo se le hicieron dos retratos. Uno es un cuadro pintado al óleo, de autor desconocido y que se encuentra en una propiedad privada en Friburgo y el otro, que esta pintado sobre un cristal está datado en el año 1591. Del siglo XVII se conocen un gran número de grabados, entre los que caben destacar los de Hieronymus Wierx, Rafael Sedeler, Philipp Galle y otros. Sin dudas, copiado de un retrato anterior está la reproducción exacta de su fisonomía realizada en un grabado de Dominicus Custos, datado en el 1620 y conservado en el colegio de San Miguel de Friburgo. En él aparece el santo con una barba en punta, con una nariz pronunciada, con la mirada profunda y con un libro en las manos, que probablemente es su conocidísimo catecismo. En el mismo colegio de Friburgo se conserva un cuadro de Pierre Wuilleret en el que se representa al santo predicando ante el Papa, cardenales, príncipes y nobles. Hagamos mención también de la obra de Cesare Fracassini, expuesta en la Galería de Cuadros Modernos del Vaticano, titulada “La predicación delante del emperador Fernando y del cardenal Otón”.

Antonio Barrero

Bibliografía:
“Cathechismi latini et germanici”, dos volúmenes editados por Fr. Streicher, Monaco, 1933.
– Kröss, A., “San Pedro Canisio en Austria”, Viena, 1898.
– Schäffer, W., “Pedro Canisio, la lucha de los jesuitas en la Reforma de la Iglesia Católica Alemana”, Göttingem, 1931.
– Schamoni, W., “Le vrai visage des Saints”, Bruges, 1955.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctorum, tomo X”, Città Nuova Editrice, Roma, 1990.


O Emmanuel,
Rex et légifer noster,
Expectatio Géntium et Salvador earum:
Veni
Ad salvándum nos,
Dómine, Deus noster.
Oh Enmanuel,
Nuestro rey y legislador,
Esperanza de las naciones y Salvador de los pueblos,
Ven
A salvarnos,
Señor, Dios nuestro.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

21 pensamientos en “San Pedro Canisio, Doctor de la Iglesia (III)

  1. Sin duda alguna, el título más encomiable de este santo es el de segundo apóstol de Alemania. Lo tiene bien merecido.
    Con tu venia, me permito hacerte una aclaración pertinente: San Pedro Canisio está inscrito en el Calendario Universal el 21 de diciembre. Pero al celebrarse se fiesta dentro de las Ferias Mayores de Adviento, ni a memoria opcional llega, sino a una simple conmemoración. Por ello los jesuitas y supongo que algunas otras diócesis lo celebran el 27 de abril, ponderando la importancia de este santo para esa jurisdicción. Sí mal no me equivoco, el calendario litúrgico anterior al Vaticano II lo celebraba en esa fecha y seguro que así lo hace actualmente en el rito extraordinario autorizado por Benedicto XVI.
    Para mi ha sido realmente una novedad importante el relato de la aparición del Sagrado Corazón. Los jesuitas siempre han sido los promotores de esta devoción que para mi es muy importante.
    Me gustaría que redundaras un poco en el asunto de su canonización y nombramiento como Doctor de la Iglesia.
    Saludos.

    • Me dices que redunde más en el tema de su canonización y declaración de Doctor de la Iglesia y no te entiendo. ¿Qué quieres que te cuente?
      Si la Iglesia lo ha canonizado es porque su vida fue santa y así lo ha reconocido y si lo ha declarado Doctor de la Iglesia es porque su vida fue docta y así también se lo ha reconocido. Comprenderás que el tema de los papeleos, para mi no es lo más importante. Creo que con los tres artículos queda claro que fue merecedor de ambos reconocimientos.

      • Me explico: tengo entendido que el Papa quería proclamarlo Doctor de la Iglesia pero como era solamente Beato, no podía hacerlo, entonces, se apresuró el trámite para canonizarlo y casi a la par nombrarlo Doctor de la Iglesia.

          • Humberto, tienes razón en eso de que los jesuitas fueron muy devotos y propagadores del Sagrado Corazón de Jesús.
            En concreto, el Beato Bernardo de Hoyos S.J, fue el principal propagador aquí en España. Si Dios quiere pronto le dedicaremos un articulo.

  2. Me quedo con su naturaleza abierta y dialogante, y por contrapartida reservada cuando convenía; en contraposición a aquellos que hacen del debate interconfesional una especie de cuadrante para luchas de pugilato, donde se entiende como victoria el aplastar al contrincante cueste lo que cueste. No puedo añadir nada más a lo ya expresado. Que el Santo ruegue por los cristianos de todas las confesiones, para que avancemos en un diálogo ecuménico en el que la paz, la cordialidad y el debate respetuoso y amable imperen en nuestras relaciones.

    • Yo tampoco creo que se pueda agregar más. Solo reconocer que fue un auténtico modelo de hombre de creencias muy profundas, de trato exquisito con “sus adversarios” doctrinales, pero muy dialogante y que jamás buscó la humillación de nadie, sino que incluso intento justificar el por qué algunos católicos se habían alejados de la iglesia. Da la impresión de que comprendía y que, casi, casi… justificaba ese alejamiento. Al menos, asi me lo parece aunque esto sea discutible.

  3. Antonio ha queado muy bien la forma en que has redactado estos tres articulos sobre San pedro Canisio,al que conoci (como no) por lo famosos comics mexicanos de “Vidas Ejemplares”.
    Se me quedo ayer una pregunta sobre un tema que se mencionaba de pasada en el articulo y que la verdad,pocas veces me he parado a pensar en ello.
    ¿Por que al igual que en la Eucaristia comemos del Cuerpo de Cristo,no bebemos de su sangre?
    ¿No es comulgar a medias?
    Esta claro que se podria hacer de forma que todos pudieran beber “sin problemas”.

    • Abel,
      Sabemos que en cualquiera de las dos Sagradas Especies está Cristo al completo: Cuerpo, Sangre, Alma humana y Divinidad, luego al comulgar con una sola Especie recibimos a Cristo completo.
      En el fondo, yo creo que en Occidente se impuso el comulgar con una sola Especie especialmente por comodidad y porque se sabía que se recibia al Señor al completo. Aun así, tu sabes que se está imponiendo también el comulgar con las dos especies: Primeras Comuniones, bodas, ocasiones especiales, etc. y a las personas que son celíacas, se le da la comunión con la Especie del Vino.
      En Oriente nunca se perdió la primitiva costumbre de comulgar con las dos Sagradas Especies y por eso se mezclan el Pan y el Vino y se dan con una cucharilla.
      Son costumbres para nada relacionadas con el dogma. En Oriente, por ejemplo, se administra la Comunión inmediatamente después del Bautismo, mientras que en Occidente se hace cuando ya el niño tiene uso de razón.

  4. Oye, mira ayer estuve leyendo algo de este santo y lo que más me gusta es lo de la frase de “Pedro duerme y Judas vigila”, lo cual puede aplicarse a él mismo, por llamarse así, o bien al Papa. Tanto uno mismo como el Papa han de estar en vela y vigilantes “para no caer en tentación”. No vaya a ser que el mismo Jesús diga: ¿ni una hora habéis podido velar conmigo?

    Cierto es que cada papado tiene sus disgustos en cuanto partidarios y detractores. Habrá quien lo adularán al papa y los que lo odiarán, los que dirán que su elección fue una bendición para la Iglesia y los que dirán que es un antipapa o una maldición para la Iglesia, los que dirán que construye un Iglesia fuerte y los que dirán que la Iglesia está en ruinas.

    Con el papado de ahora más de lo mismo. Se ven por ahí opiniones de todo tipo. Pero nos hacen falta más “Pedros Canisio” que tengan un sentido eclesial profundo cum Petro et sub Petro, pero que tampoco se arruguen ante lo que hay que denunciar.

    Al sucesor de san Pedro le toca vigilar y orar, ser custodio de lo recibido y “anunciar el Evangelio para cambiar el mundo”, y no, como algunos quieren, “cambiar el Evangelio para anunciarlo al mundo”.

    • David,
      Yo la frase “Pedro duerme y Judas vigila” la entiendo en el sentido de que si la Iglesia se deja ir, no se preocupa suficientemente de su ministerio, no está vigilante ha de tener mucho cuidado porque el mal siempre está al acecho.
      Pero es que además, a lo largo de la historia de la Iglesia no todos los Papas han estado “a la altura” de su ministerio, porque ha habido papados que han hecho más daño a la Iglesia que todos sus enemigos juntos. En épocas pasadas. entre los sucesores de Pedro ha habido grandes santos, pero también auténticos canallas.

  5. Pues creo que por el momento Pedro está atento y alerta. Baste ver el discurso que el Papa dirigió a la Curia con motivo de la Navidad. Tal vez también es tiempo de que nosotros, los bautizados de a pie, dejemos tanta somnolencia y hagamos bien nuestras obligaciones.
    Saludos.

  6. Gracias Antonio, acabo de leer el articulo de ayer y el de hoy y ya puedo decir que tengo claro todo lo referente a este gran Santo jesuita.
    Decían los que lo conocieron en vida que era el “martillo de los herejes” por la elocuencia con la hacia ver sus errores a los protestantes.
    Yo también lo definiría como una especie de diplomático, capaz de defender lo que creía y hacerlo ver y comprender a los demás, sin necesidad de llegar a ningún tipo de violencia o menosprecio.

    • A mi el apelativo “martillo de herejes” no me hace gracia porque lleva una connotación negativa, bárbara, prepotente, como el único que posee la verdad y todos los demás están equivocados. Me parece una expresión de otros tiempos porque de usarla, también se la pueden aplicar a quienes nos dicen que los herejes somos nosotros. ¿Quién si no agregó la claúsula del “Filioque” al Credo saltándose todo lo dictaminado por el Concilio de Calcedonia? Fuimos nosotros, por congraciarnos con algún emperador germánico. O sea, que todos tenemos por donde callar y San Pedro Canisio no se calló, pero habló con dulzura, sin desprecio, intentando convencer y no vencer.

  7. Tienen algo en común San Pedro con San Francisco de Sales, tenían ese trato especial para hablar con los protestantes o aquellos que se sentían protestantes, sin imponer ideas o agredirse.

    De ese tipo de santos necesitamos en la Iglesia.

    Como dijo el papa Francisco: “En el sínodo sobre la familia si se levantó la voz mas de alguna ocasión, porque la gente ha de pensar si los padres sinodales pelean en el sínodo” jajajaja te imaginas Antonio un concilio y un sínodo?

    • El exponer opiniones distintas no tiene por qué estar reñido con ningún acto altisonante. Lo malo es cuando se calla y bajo cuerda, se maquina en contra de lo que piensa el otro. Y conspiradores en la alta jerarquía, incluida la Curia, tenemos para dar y tirar. Ojala el Papa Francisco pueda hacer la limpieza que la Iglesia necesita.
      ¿Sabes que en España es la persona más valorada del 2014 en una lista en la que estaba incluido el propio rey?

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