Beato Martín Martínez Pascual, sacerdote mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Beato, tomada por el periodista alemán Hans Gutmann minutos antes de morir fusilado.

Fotografía del Beato, tomada por el periodista alemán Hans Gutmann minutos antes de morir fusilado.

“Hermano, siervo de Dios, practica… la religión” (cf. 1 Tim 6,11). Haciendo referencia a estas palabras del Evangelio, se dirigía San Juan Pablo II al grupo de sacerdotes mártires de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos que fueron beatificados el 1 de octubre de 1995. Estas palabras encajan a la perfección con el carisma fundado por el Beato Manuel Domingo y Sol, que se encargaba precisamente de esto: formar a futuros sacerdotes y catequizar a todos los necesitados.

Infancia
En el pueblo de Valdealgorfa, provincia de Teruel, nació el día 11 de noviembre de 1910 el niño Martín Martínez Pascual. Sus padres eran un matrimonio muy trabajador y cristiano. Dº Martín Martínez Callao era un conocido carpintero de la localidad y Dña Francisca Pascual Amposta era ama de casa. El matrimonio se esforzó en inculcar muchos y buenos valores a sus tres hijos, los educaron en la Fe cristiana desde una religiosidad sencilla. Al día siguiente de nacer, lo bautizaron en la majestuosa iglesia de Nuestra Señora de la Natividad. Le pusieron el nombre de Martín en honor a su padre.

Como todos los niños en su infancia, era travieso y alegre, le gustaba pasar largas jornadas de juegos con sus amigos, llevaba siempre la iniciativa. En el año 1919, cuando contaba con nueve años de edad, ayudaba como monaguillo en el convento que las Hermanas Clarisas tenían cerca de su casa; con estas religiosas le unió hasta su muerte un gran cariño. Aquí se sintió muy atraído por la adoración al Santísimo Sacramento. Le llamó especialmente la atención cómo estas religiosas se arrodillaban y pasaban largas horas de recogida oración delante de la custodia o el sagrario, adorando a Jesús Sacramentado. Este hecho con toda probabilidad fue el que influyó a la hora de encauzar su vida por el sacerdocio, ya que desde muy joven dijo a sus padres que quería ser sacerdote. Uno de sus amigos de infancia recuerda al Beato Martín de esta forma: “De chico era muy bueno y muy piadoso. Animaba a los demás chicos a ser buenos y rezaba con ellos”, Martín “era un santito”.

Los nueve sacerdotes operarios diocesanos beatificados el 1-X-1995. El Beato Martín está marcado con un asterisco.

Los nueve sacerdotes operarios diocesanos beatificados el 1-X-1995. El Beato Martín está marcado con un asterisco.

Vocación
Como ya hemos dicho, el joven Martín sintió muy pronto la llamada al sacerdocio, casi con toda la seguridad podamos decir que esta vocación maduró día tras día en este convento de las Clarisas. Sus padres tenían mucho interés en que el joven fuese Guardia civil, era una carrera con bastantes salidas en aquella época, aparte de que estaba bien vista por la sociedad. Martín era buen estudiante y sus padres estaban convencidos de que no le supondría mucho esfuerzo sacar esta carrera, pero él dijo que no, que sería sacerdote, y así se lo hizo saber al párroco, Dº Mariano Portolés Piquer. Este sacerdote fue muy querido en Valdealgorfa por encargase de cuidar y dirigir las vocaciones religiosas que surgían en este pueblo- que eran muchas –, a todos los seminaristas y novicias daba muy buenos consejos que acompañarían a éstos a lo largo de sus vidas. Algunos vecinos y compañeros del Beato declararon que la vocación del Beato Martín podría venir del ejemplo de Dº Mariano, ya que era un sacerdote modelo que suscitó muchas vocaciones gracias sus virtudes.

Con inmensa alegría marchó desde su pueblo natal hasta el Seminario menor de Belchite (Zaragoza). En los primeros años no destacó del resto de seminaristas, era un seminarista más, aplicado en los estudios y obediente en lo que le encargaban sus superiores. En el tiempo libre que tenía con los demás seminaristas no dejó a un lado sus travesuras, le gustaba gastar pequeñas bromas. Esto cambió de alguna forma cuando empezó a estudiar la materia de filosofía, a partir de entonces se esforzó mucho por alcanzar la perfección en todo aquello que emprendía. No podemos confundir su cambio con una especie de misticismo, todo lo contrario, él siguió esforzándose con la misma sencillez y naturalidad de siempre, aunque sí que es cierto que en esto tuvo que ver mucho “Historia de un alma”, libro de Santa Teresita de Niño Jesús (durante ese tiempo, el Beato Martín leyó este libro). La alegría que desbordaba por donde pasaba todos la recuerdan como una de sus mayores virtudes, era una alegría natural que cautivaba a todos con los que trataba.

Composición fotografica de los mártires de la H.S.O.D. El asterico marca al Bto Martín.

Composición fotografica de los mártires de la H.S.O.D. El asterico marca al Bto Martín.

En esta última etapa del Seminario de Belchite dejó muy buen recuerdo en todos los seminaristas menores. Estos jóvenes lo recuerdan como un hermano mayor muy alegre y simpático, encargado de hacer de mediador en los roces de caracteres que surgían entre ellos. A parte también lo recuerdan por su amor al Santísimo Sacramento, a la Inmaculada Concepción, a San José y a Santa Teresita del Niño Jesús. Sin ni tan siquiera él saberlo, empujaba con su devoto ejemplo a hacer lo mismo a los jóvenes seminaristas, en concreto a visitar al Santísimo y pasar largas jornadas adorándolo. Dº Martín Fuster, paisano suyo y entonces seminarista, lo recuerda de esta manera: “En el Seminario, sobre todo los últimos años, fue ejemplar. En vacaciones era seminarista modelo y apóstol entre nosotros, los seminaristas más pequeños. Ya entonces gozaba de fama, no solamente de bueno, sino de santo”.

En el año 1932 ya estaba cerca el fin de su carrera y con ello pronto sería ordenado sacerdote. El día 12 de noviembre, un día después de haber cumplido veintidós años, recibió la tonsura, un día después los ministerios de ostiario y lector, pocos días más tarde los de exorcista y acólito.

Sacerdote de la Hermandad de los Sacerdotes Operarios Diocesanos
Desde que el Beato Martín leyó los libros de Santa Teresita del Niño Jesús deseaba ser misionero, a medida que pasaba el tiempo está más convencido de serlo. No encontró facilidades para cumplir este deseo, él quería cumplirlo de inmediato y esto conllevaba una serie de “burocracias” que se resolverían a largo plazo, y no a corto plazo como era su deseo.

En el año 1934 solicitó entrar en la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, instituto fundado por el Beato Manuel Domingo y Sol. El Director General de la Hermandad era Dº Pedro Ruiz de los Paños (beato y mártir), fue él quien dirigió la solicitud de admisión al arzobispo de Zaragoza, quien finalmente lo admitió. Según él mismo Beato Martín contó en una ocasión, ingresó en la Hermandad de los Sacerdotes Operarios con el celo de preparara sacerdotes santos con espíritu apostólico que llevaran el mensaje del Evangelio por todas partes del mundo. Estaba convencido de que siendo él mismo un santo dentro de la Hermandad, surgirían vocaciones de misioneros santos en todos los seminarios de este instituto. En cambio, su familia no mostraba mucho agrado por la idea de que ingresara en la Hermandad, pensaban que en una parroquia de la diócesis podría estar más comunicado con los padres, que ya eran mayores. Finalmente, vieron con buenos ojos su reciente ingreso.

Estampa devocional de los Beatos Mártires.

Estampa devocional de los Beatos Mártires.

En 1934, marcha para Tortosa (Tarragona) donde la Hermandad tenía sus principales casas y seminarios. Aquí se prepara con mucha humildad, alegría, confianza e intensa oración para su ordenación. El 4 de noviembre de 1934 fue ordenado subdiácono, el 10 de febrero de 1935 fue ordenado diácono y el 15 de junio de 1935 recibió la ordenación sacerdotal en Tortosa. Cantó la primera misa en la casa de Probación y después marchó hasta su pueblo, Valdealgorfa, para celebrar su segunda misa. Era el día del Corpus Christi y por la tarde sacó al Santísimo Sacramento en procesión por el pueblo.

Formador de sacerdotes en Murcia y última prueba: el martirio
En el curso que comprendía entre los años 1935-36, el Beato Martín fue destinado al colegio de vocaciones de San José en Murcia como formador y también como profesor de latín en el seminario Mayor de San Fulgencio. Era su primer destino como sacerdote y lo desempeñó poniendo todas sus fuerzas e ilusión. En este año su trabajo hizo una gran reforma, fue muy valorado y reconocido por superiores y alumnos. Muchos de sus alumnos dirían: “De no haber sido mártir, habría llegado a ser Santo de todas formas”.

En 1936 el ambiente político ya empezaba a preocupar al joven Dº Martín, no obstante, no se vino abajo por nada de lo que se veía y oía en la ciudad, mostraba siempre su confianza en la Providencia. Si por algo se preocupaba era por los jóvenes seminaristas, por si perdían la vocación en estos difíciles momentos. El 26 de junio de 1936 marchó para Tortosa a unos ejercicios espirituales, donde muchos de los sacerdotes de la Hermandad asistían (de los treinta asistentes a dichos ejercicios, murieron mártires veintidós). Terminados los ejercicios se dirigió a su pueblo natal, ese mismo día unos milicianos de otra localidad venían con órdenes estrictas de persecución a Valdealgorfa. Por esta razón celebró su última misa en público, comulgaron todas las monjas y los sacerdotes concelebrantes con el mayor recogimiento.

Desde este mismo día no le quedó otra opción que vivir oculto y vestir como laico. Estando oculto en la casa de sus padres, los milicianos fueron a buscarlo en varias ocasiones y él huía saltando tapias de una casa a otra, llevando encima el Santísimo Sacramento por si tenía ocasión de visitar por la noche a algún enfermo o moribundo. Después de deambular de casa en casa de sus buenos vecinos, marchó a ocultarse en una cueva a las afueras del pueblo. Aquí permaneció más de veinte días, que fueron su particular Viacrucis. Jesús Sacramentado, que lo acompañaba en esas horas amargas, era su fortaleza, intensificaba la oración y rezaba sin descanso, estaba seguro de que le quedaba poco tiempo para morir mártir.

Templo de la Reparación de Tortosa, España. Aquí yacen algunos Beatos de la H.S.O.D

Templo de la Reparación de Tortosa, España. Aquí yacen algunos Beatos de la H.S.O.D

El día 18 de agosto el comité emitió un bando para que se presentaran todos los sacerdotes del pueblo, al no acudir el Beato Martín, arrestaron a su padre con la amenaza de matarlo. Unos vecinos le hicieron llegar la noticia a la cueva donde se ocultaba y de inmediato corrió sin descanso para llegar al pueblo. Muchos vecinos se lo cruzaron y aseguraban que estaba alegre y sin muestras de miedo. Un miliciano amigo de la familia se acercó y le dijo que a él y a su padre no les pasaría nada, pero Martín le dijo al miliciano que les perdonaba a todos, a continuación le dio un abrazo para sus familiares y le aseguró que perdonaría a sus asesinos. Al poco tiempo fue detenido por confesar que era “Martín Martínez, sacerdote como los demás detenidos”. Sólo permaneció unos minutos encarcelado junto los demás sacerdotes del pueblo, en estos pocos minutos le dio tiempo a compartir las sagradas formas que llevaba ocultas, así pudieron comulgar todos. Seguidamente los montaron en un camión y pasaron a recoger a un grupo de seglares que tenían presos en una ermita, al subir éstos al camión, el Beato Martín dijo en voz alta: “¡Qué lástima no haber sabido yo esto, porque hubieran participado también éstos del banquete celestial!”.

En el momento final, los milicianos le dijeron que si quería decir sus últimas palabras, muy sereno dijo: “Yo no quiero sino daros mi bendición y que Dios no os tome en cuenta la locura que vais a cometer”. Acto seguido le ordenaron que se volviera de espaldas, y se dirigió a los milicianos diciendo: “Moriré de frente porque no he hecho ningún mal”. Al empezar los disparos gritó: “¡Viva Cristo Rey!” y se abrazó al joven Martín Fuster, que apenas había cumplido un mes desde que cantara su primera misa. Esto fue una prueba más de su protección, cariño y unión por las jóvenes vocaciones sacerdotales. Tenía veinticinco años y como vemos en la foto que abre el artículo murió alegre, sereno y amando a la Iglesia.

Beatificación
Después de reconocerse el martirio de este grupo de nueve Sacerdotes Operarios Diocesanos, encabezado por el Beato Pedro Ruiz de los Paños, fueron beatificados por San Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995, junto a varios grupos de otros mártires del siglo XX de España. Estos nueve mártires no recibieron juntos el martirio, tampoco el mismo día, ni siquiera en la misma ciudad, pero la H.S.O.D unificó las causas. Actualmente los restos de parte de ellos descansan en el templo de la reparación de Tortosa.

David Garrido

Bibliografía:
– RUIZ MARTÍNEZ, Francisco, Beato Martín Martínez, sacerdote mártir, 1910-1936.

Enlaces consultados (28/01/2015):
– www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4862
– www.sacerdotesoperarios.org

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25 pensamientos en “Beato Martín Martínez Pascual, sacerdote mártir

  1. Hace ya tiempo que conocí a este Beato precisamente cuando en l red buscaba fotos de santos y beatos. Apareció de pronto esta enigmática foto que encabeza tu articulo con la referencia de que había sido tomada momentos antes de ser martirizado. recuerdo cómo ese artículo hablaba de esa actitud de valentía ante el martirio y cómo esa foto lo mostraba a la vez algo envalentonado, por tener los brazos en la cintura y los hombros algo levantados.
    Esto me dio pie para investigar más sobre este héroe y di con un par de artículos donde se discutía la veracidad de que el fotografiado fuera el mártir, porque las fotos del seminario y algunas otras lo mostraban sin barba, menos flaco y peinado relamido. Los pros y contras se prolongaron en una discusión bizantina.
    En lo particular opino que sí es el Beato Martín Martínez y que la vida de este joven sacerdote es ejemplar con un final digno de las Actas de los Mártires.
    Ahora te pregunto aunque lo sospecho, ¿no existen reliquias de él verdad?
    Saludos

    • Gracias por tu comentario Humberto.
      Si que es cierto que hubo mucha polémica con la foto del mártir. Más abajo no lo cuenta muy bien nuestra compañera Ana María.
      Para mi, también se trata de la foto del Beato. El aspecto que muestra es muy diferente al que tenía por las carencias de higiene y alimentos en esos largos días escondido en la cueva.
      Su cuerpo esta en el sepulcro que se en la ultima foto, permanece junto con otros muchos sacerdotes mártires de la hermandad.Si no me equivoco, en su pueblo natal hay una reliquia suya de primer grado.No te lo puedo asegurar, pero así lo le leído.

  2. “comprendí que el amor solo hacía obrar a los miembos de la Iglesia, que si el amor llegara a apagarse……Los Mártires rehusarían verter su sangre… en una palabra, que es algo eterno!!!”

    Que alegria encontrarme con otro hijo espiritual de Teresita, y leyendo su vida me doy cuenta que realmente abrazó la espiritualidad teresiana, realizando desde las mas pequeñas cosas hasta la ofrenda de la propia vida con amor y alegria. Seguro la Santa Doctora fue de las primeras que lo recibio en el cielo, pues es precisamente lo que ella quisó, “conducir una multitud de almas que alabaran a Dios eternamente…”

    Yo también comparto la opinión de Humberto, con solo ver su rostro en la fotografia puedes decir sin miedo: Este realmente se ha encontrado con Jesucristo, un verdadero cristiano que hasta entrega la vida con alegria!!!

    Personalmente me parece que deberia difundarse mas esa fotografia que cualquier otra de las representaciones que se la han hecho.

    Muchas Gracias David por tan emocionante articulo.

    • Gracias por tu comentario Jhonatan.
      Es verdad que fue un hijo espiritual de Santa Teresita, después de leer sus escritos, todos coinciden en que cambio su espiritualidad. Era muy devoto de ella y a menudo refería palabras suyas o ponía ejemplos de su vida.
      Hay muchas fotos que muestran el horror de la Guerra Civil, por parte de ambos bandos hicieron las mayores barbaridades que se pueden cometer entre hermanos. Pero si tenemos que escoger una foto que pueda reflejar el perdón y la reconciliación; puede ser esta.

      • Mucho te agradeceré me expliques un poco mas de esta cripta. ¿Sus restos están identificados y colocados junto con otros mártires o se trata de un grupo de mártires cuyos huesos están reunidos en un solo lugar porque no se sabe qué es de cada quien?

        • Humberto, siento no poder ayudarte mucho en este tema. Te aseguro que busque información y no encontré casi nada.
          De este primer grupo de beatos mártires, dos no están aquí enterrados, que son: beato Pedro Ruiz de los Paños y Beato Recaredo Centelles. Los demás si que están y los restos si están reconocidos, recuerda que cada uno fue martirizado en un sitio diferente y con posterioridad fueron trasladados aquí.
          El año pasado fueron beatificados catorce sacerdotes de esta Hermandad y si no me equivoco también están aquí enterrados. Tal vez pueda ayudarnos el compañero Antonio.

          • Es asi. En ese sepulcro-altar están todos los beatos (de ambas beatificaciones), a excepción de los dos que mencionas. Están debidamente identificados: “juntos, pero no revueltos”.

  3. Hans Guttmann hizo un servicio impagable a la humanidad con su excelente carrera fotográfica, desde la documentación de la Guerra Civil Española hasta la inmortal Frida Kahlo en México. Sus fotos son una auténtica maravilla y nadie debería perdérselas.

    Con todo, hay que aclarar que no está claro al 100% que la primera foto de este artículo corresponda al Beato Martín. Para ser exactos, el fotógrafo nunca lo identificó como tal. La foto se titula algo así como “Huesca. España. Sacerdote a punto de ser fusilado” y nada más. De hecho es probable que Guttman se equivocara en la ubicación geográfica, porque no es raro que eso le pase a un extranjero recién llegado -alemán- que no conoce bien la geografía ni el idioma del lugar donde trabaja. Lo que está claro es que la foto no está identificada en absoluto.

    Luego, cuando se trató de identificar, se le encontró cierto parecido con la foto de seminarista del Beato Martín y entonces fue cuando se decidió que era él, se imprimieron estampas, se publicó, divulgó y toda la pesca. Realmente, si se coteja la foto del seminarista con la foto de Guttman, parecérsele, se le parece más bien poco. El seminarista está lozano, hasta gordito, bien afeitado, con el pelo corto y engominado, liso y peinadito, muy de señor cura vamos. El hombre de la foto de Guttman está delgado, sucio, desaliñado, y guapo a pesar de todo eso. Pero como muy bien se ha indicado, es lógico que una persona que hubiera estado escondida, huyendo de los milicianos y pasando hambre y penurias, se hubiese desmejorado hasta pasar de tener una pinta de seminarista lozano y engominado a parecer un vagabundo bohemio.

    La conclusión es que es muy probable que este “sacerdote a punto de ser fusilado” que fotografió Hans Guttmann sea el Beato Martín, porque se parece a su foto de seminarista si le quitas kilos, le añades años, suciedad y desaliño, pero ahí queda… se le parece. Podría ser él. Identificado no está, ni por el fotógrafo, ni posteriormente con un 100% de seguridad. Eso hay que decirlo.

    Lo importante es no olvidar que estamos ante la foto de un sacerdote que iba a ser fusilado y que, sea el Beato Martín o no, vemos a un hombre en la flor de su vida que no muestra miedo ante su inminente final. Es el testigo de un mártir auténtico, que da la vida sin remordimientos ni odios intestinos. Y corresponda la foto o no, también la historia del Beato Martín es un ejemplo para todos. Sean el mismo o no, paz para él y sus compañeros, que rueguen por nosotros.

    • Gracias por tu comentario Ana María.
      ¿Que puedo añadir a lo que dices?,nada, tienes toda la razón en lo que nos comentas.
      Pero si que es cierto que hace muy poco tiempo, desde la Hermandad y desde el pueblo natal, han asegurado a través de otras fotos, testigos y antiguos testimonios que si que se trata del Beato Martín.
      Al parecer, donde surgieron más dilemas fue en lo referente al lugar de la foto. Se esta viendo que el fotógrafo alemán también se equivoco al nombrar otras fotos de escenas de la Guerra Civil.
      En todo caso, la foto es lo de menos en comparación con el testimonio de este mártir.

  4. David gracias por aportarnos un nuevo articulo de un sacerdote martir,del que tambien tengo que decir que conocia la foto,pero no que fuera sacerdote martir.
    Es mas,no lo aseguro al 100%,pero creo que la encontre por la red buscando informacion sobre los fallecidos durante la segunda guerra mundial.
    Puede que el buscador incluyese las palabras “aleman” y “fusilado” y me apareciera esta foto,por ser el autor un aleman y el sacerdote morir fusilado.
    Tampoco comprendo como no se ha podido identificar al Beato Martin al 100% en esta fotografia…
    No se en que momento se divulgo esa fotografia,ni cuantos años habian pasado desde el martirio del Beato,pero creo que habrian familiares y amigos como para poder asegurarlo por completo.
    Otro martir que no llego a cumplir el sueño de ser misionero,pero a buen seguro de su historia nacieron o naceran nuevas vocaciones.

    • Pues creo que para cuando se quiso hacer la investigación en serio, Abel, ya no los había. Ten en cuenta que Hans Guttman era militante comunista y que tuvo que salir por patas después del fin de la guerra, y que salvó su archivo fotográfico “por los pelos”, después de pasar por un campo de concentración en Francia y llegar a México.

      No sé donde he leído que cuando el investigador iba preguntado por la zona si reconocían al hombre de la foto, si le podían identificar, los preguntados le daban la vuelta a la foto y tan panchos decían: “¡Hombre! ¿No ve lo que pone ahí? ¡Pues ése es!” Me imagino el bochorno del pobre investigador. Yo detrás de una foto puedo escribir lo que me dé la gana, incluso que es el príncipe de Mónaco, pero lo que él quería era que le confirmaran si era cierto que la foto se correspondía con el nombre, y eso, al parecer, nadie se lo pudo confirmar. Así son las cosas.

      Y no olvidemos que el fotógrafo dice que la foto fue tomada en Siétamo, Huesca, según anotación suya, no en Valdealgorfa, Teruel, donde tuvo lugar el martirio del Beato. Y si estás en Huesca no estás en Teruel, y si estás en Teruel, no estás en Huesca. Que se pudo equivocar de nombre el fotógrafo porque era extranjero y recién llegado como quien dice, podría ser. Pero los hechos son los hechos. Ni coincide el lugar, ni está identificado al 100%.

    • Gracias por tu comentario Abel.
      Ya te ha respondido Ana María.
      No son muchas las personas que han podido dar luz a este tema. Las que han ayudado, al parecer no son suficientes para asegurarlo con total seguridad.
      Hace poco que se empezó a divulgar esta foto, y claro esta que supervivientes de aquella época son pocos.
      La película de ” la ultima cima” se inspiro en él. Mientras preparaban esta película fue cuando quisieron dejar clara la identidad del mártir.

  5. Desde que fue beatificado en el año 1995 conocía a este beato y siempre creí que esa foto de la que habláis era la suya. Es cierto que pueden existir todas las dudas razonables que menciona Ana María y que al final no lo sea, pero sin embargo esto es para mi secundario aunque es cierto que siempre nos gusta ponerles rostros a los santos.
    Lo verdaderamente interesante fue su vida, su espiritualidad, su trabajo como evangelizador y finalmente la generosa entrega de su vida.
    “Moriré de frente porque no he hecho ningún mal”. Esta simple frase muestra unas convicciones, una claridad de ideas, una valentía dignas de toda consideración. Este joven mártir de Cristo ruegue por nosotros y fortalezca a quienes en estos momentos están pasando por ese mismo trance.
    Quiero acordarme de esa decena de ancianos cristianos, que por negarse a abrazar el Islán, fueron ayer desterrados de Mosul y solo Dios sabe qué suerte habrán corrido.
    Gracias, David, por el artículo.

    • Gracias por tu comentario Antonio.
      Estoy de acuerdo con lo que dices, sobre todo con nuestro empeño en ponerle rostro a los Santos.
      ¿Cuantos sant@s veneramos con rostros que no son los suyos?, nunca sabremos como eran y no pasa nada.
      (hace poco que me ocurrió un caso referente a este tema de las caras de los santos, que cuando me acuerdo aún me entra la risa)

      Quiera Dios que no les haya pasado nada a estos ancianos cristianos inocentes. Rezaremos por todos ellos.

  6. Gracias David por el artículo, no conocía a este beato ni a la congregación en cuestión es interesante como hablas de que el beato era bromista, esto es importante porque quita esa falsa idea de que los santos eran serios y siempre se la pasaban en oración y contemplación, es un beato que estaba en contacto con su humanidad.

    • Gracias por tu comentario Andre.
      El beato Manuel Domingo y Sol fue el fundador de este instituto de la Hermandad de los Sacerdotes Operarios Diocesanos. En vida fue muy conocido y su fundación pronto se extendió. Dios mediante, escribiremos pronto de él y de otros sacerdotes mártires.
      Era un joven alegre y bromista, le gustaba hacer los trabajos más sencillos en su tiempo libre. Corregía y decía las cosas sin enfadarse. Para nada tenía esa fama de “cura estirado”. Muchos coinciden en que de no haber sido mártir, habría llegado a ser Santo de todas maneras.

  7. Que este beato muriese, como otros tantos, es un sinsentido. La foto inicial del artículo siempre me ha impactado, tiene carisma, y por eso la comparé con una foto de San Atanasio Dokunina, en vuestro artículo sobre éste. Pero no entiendo de dónde sacáis con seguridad que esta foto es del Beato Martín Martínez, y creo que esa duda debería haber quedado reflejada en el artículo, no en los comentarios, máxime cuando sí que existe una foto perfectamente identificada de él, la que da lugar a los demás cuadros y composiciones. Y creo que es importante no ser tajantes porque si no fuese él ¿no deberíamos honrar a ese otro sacerdote martirizado?. Asi, quiero recordar que si la foto fue realizada realmente por los alrededores de Siétamo (Huesca), también fueron asesinados allí cerca los sacerdotes diocesanos Julio Bescós Torres, párroco de Antillón con 27 años y Antonio (o Domingo) Vilellas Juste de 24 años, nacido en Bárcabo y ecónomo de Lecina

    • Rectifico: Antonio Vilellas era ecónomo de Lecina, que pertenece al ayuntamiento de Bárcabo, y era nacido en Alquézar. Lo que quería decir era que de estos dos sacerdotes no se conservan fotos, pero podrían ser el de la foto inicial por edad y porque se sabe que fueron muertos cerca de Siétamo.

      • Gracias por tu comentario Marian.
        Me ha parecido correcto poner la foto abriendo el artículo ya que en todas las fuentes que consulté y en los libros que he comprado para hacer el articulo aparece. Y si desde la H.S.O.D han editado libros, han hecho exposiciones, se han inspirado para hacer películas; que menos que si le dedicamos un articulo al Beato Martín no pongamos su “famosa foto”.
        La polémica que surgio venia por el lugar del martirio, como hemos dicho, el fotógrafo alemán que la hizo también confundió otros lugares del alto Aragón, por lo que es fácil que también se confundiera aquí. Pero aunque si que es cierto que al 100% no se puede asegurar que es él, desde muchos sitios, incluido su pueblo natal aseguran que si que es él al 99%. Sino se hubiese tenido claro a día de hoy, ¿ como es que se han distribuido estampas, hecho libros etc con la foto?

  8. Precioso relato David, es una vida muy conocida de uno de tantos mártires santos y jóvenes, un ejemplo para toda la juventud actual. Se da la circunstancia de que el nuevo obispo que se va a hacer cargo de la diócesis de Barbastro-Monzón también forma parte de la Hermandad de sacerdotes operarios diocesanos, igual que el mártir del que nos hablas, el tiempo pasa pero hay cosas que perduran y damos gracias a Dios por mandarnos un obispo que intuímos será santo. Acabo de leer una entrevista que le hacen y me han saltado las lágrimas. Una vez mas, gracias David por despertar en nosotros deseos de amor al prójimo.

    • Gracias por tu comentario Carmen.
      Efectivamente el nuevo Obispo de vuestra diócesis pertenece a esta Hermandad de los Sacerdotes Operarios. La Hermandad quedo muy reducida en tiempos de la Guerra Civil porque más de la mitad de los sacerdotes murieron mártires.
      Ojala que el ejemplo del beato Manuel Domingo y Sol y de los beatos mártires, y en especial del beato Martín, cale muy hondo en él para que sea un buen pastor.

  9. David es una reseña muy completa y emotiva: leyendo los acontecimientos, se me saltaban las lágrimas en algunos momentos. Te felicito por tu trabajo y te animo a seguir.
    Un abrazo.

  10. David es un estudio muy completo y bien redactado, tan emotivo al hacerlo que, en ocasiones, hasta se me han saltado las lágrimas. Te animo a seguir con esta tarea de recuerdo de nuestros santos y hombres de bien. Un abrazo.

  11. de Francia, esta historia me interesa desde algunos años. Para mi,el libro de Damian Peñart y Peñart, “La diocesis de Huesca y la guerra de 1936-1939” es la referencia. El martir de la foto de Siétamo solo puede ser Antonio Vilellas Juste, 24 años de edad, quién, de Alquezar fue a Barbastro para mezclarse a las columnas que iban a Siétamo, probando ocultar su condicion de sacerdote. No existe otro sacerdote que puede corresponder: su edad, su disparicion de Alquezar para ir a Barbastro, su alistamiento en una columna al fin de agosto, antes de conquistar el pueblo de Siétamo. Para mi es una evidencia, no entiendo todo lo que se dice alrededor de esta historia cuando todos los indices se hacen evidentes. Perdon por los errores.

  12. Esa foto que aparece en primer plano no es la del Beato Martín, sino que es un miliciano que pertenecía a la Columna Carlos Marx de Siétamo, el 23 de Septiembre de 1936, el personaje vuelve a aparecer con cartuchera de miliciano en el frente de Huesca, la fotografía famosa fue tomada el 13 de septiembre, y se supone que nuestro beato fue asesinado en Valdealgorfa el 18 de agosto, así que tampoco hay una relación de fechas sobre la datación de la foto y el martirio del beato. Ahora se ha querido identificar la foto con Antonio Vilellas sacerdote asesinado probablemente antes del 23 de septiembre lo cual es un error y la duda se centra en que cuando los familiares observaron la foto no lo reconocieron además de que su muerte junto con otros sacerdotes data desde agosto. La famosa foto del que se han distribuido estampas y novenas son las de un miliciano

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