San Ginés de Arlés, mártir

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Detalle del Santo en una vidriera decimonónica. Iglesia de San Trófimo de Arlés, Francia.

Detalle del Santo en una vidriera decimonónica. Iglesia de San Trófimo de Arlés, Francia.

El pasado 5 de diciembre, contestando a una pregunta sobre San Ginés de la Jara, decíamos que aquel santo era un desdoblamiento de San Ginés de Arlés y prometimos escribir en otra ocasión sobre el verdadero santo histórico. Hoy lo hacemos, a sabiendas de que estamos hablando de un personaje sobre cuya existencia no existe la más leve duda y del que han derivado otros, de los cuales no podemos decir lo mismo.

La revisión más antigua de las Actas de San Ginés dicen que era natural de Arlés, que entró en el servicio imperial siendo muy joven y que en él consiguió el empleo de “notarius” (secretario o escribano), lo que consistía en tomar breves notas a mano, dando fe de actos o dichos realizados en su presencia. Cuando se inició la persecución contra los cristianos, abandonó de forma imprevista esta tarea y huyó escondiéndose de los perseguidores. ¿Por qué lo hizo? Pues porque era catecúmeno y se estaba preparando para recibir el bautismo, sacramento que ya había solicitado, pero que el obispo no le pudo administrar; bien porque lo impidieron las limitaciones de tiempo, o porque fuera aún demasiado joven e insuficientemente preparado. Así lo narra la “passio”: “Arelatensis urbis indigena… eam officii partem… complexus… quae… iudicum signorum brevium notata compendiis manu raperet… vel temporis angustiis impeditus vel iuvenili aetate diffidens… distulit”.

En su persecución, fue descubierto junto al río Ródano. Había conseguido atravesarlo, pero en la otra orilla, fue capturado, martirizado y matado. Recibió el llamado “martirio de sangre”. Los cristianos recuperaron su cuerpo y continuaron recordándolo (conmemorándolo) en el lugar donde había sufrido el martirio. De “cosecha propia”, algunos hagiógrafos de la Edad Media añadieron que, siendo el secretario del magistrado de Arlés, se negó a transcribir el edicto de persecución de Diocleciano, que tiró los papeles a los pies del magistrado y que murió decapitado en el año 303, al pie de un árbol junto al Ródano.

Desde muy antiguo su nombre aparece en el Martirologio Jeronimiano, y según un manuscrito del siglo XIII conservado en París, esta “passio”, de la que hemos extraído estas breves notas, fue redactada en su memoria por un tal “Paulino obispo”. Algunos hagiógrafos, como por ejemplo, Ruinart, confundieron al tal Paulino con el santo obispo de Nola, mientras que otros han defendido que fue un obispo llamado Paulino que gobernó la diócesis de Béziers desde el año 400 al 419. También existe otro texto sobre este santo mártir, que tiene el mismo valor biográfico y que es un sermón atribuido a un tal Eusebio de las Galias, aunque no es posible identificar al tal Eusebio. Estas autorías han sido puestas en entredicho por Cavallín, que ha probado que la “passio” es de finales del siglo V, por lo que no pudo ser escrita por ninguno de los dos Paulinos mencionados, aunque sabemos que San Paulino de Nola fue un importante hagiógrafo, pues escribió sobre San Juan Bautista, San Félix, Santa Melania la Anciana, etc., aunque con una prosa totalmente distinta a la usada en estas Actas de San Ginés de Arlés.

Martirio del Santo. Lienzo en el altar mayor de su iglesia en Madrid, España.

Martirio del Santo. Lienzo en el altar mayor de su iglesia en Madrid, España.

Aún así, hay que aceptar el testimonio del escritor de la “passio” que manifiesta claramente que él se limita a escribir aquello que le ha llegado según una autorizada tradición oral, la cual reproduce con total fidelidad: “… ea quae adhuc viva recordatione rerum ut gesta sunt referuntur… haec omnia fideliter atque ut gesta sunt, vel dicta vel comperta… agnoscite”. Resumiendo: estamos ante un texto pobre en noticias, pero que conserva fielmente una tradición oral que, en líneas generales, llegó inalterable hasta finales del siglo V, como ya hemos dicho.

Entonces, ¿podemos tener algún tipo de dudas acerca de la historicidad de este mártir? Rotundamente no y no sólo por los dos testimonios que acabamos de mencionar (“passio” y sermón), sino porque Prudencio en el “Peristephanon” y Venancio Fortunato en su “Carmen VIII” también lo mencionan. Prudencio dice: “teque praepollens Arelas habebit-sante Genesi” y Venancio Fortunato afirma: “porrigit ipsa decens Arelas pia dona Genesi-astris, Caesario concomitante suo”. Es cierto que ambos simplemente mencionan al santo mártir, colocándolo en su contexto, pues mencionan a Ginés como el santo propio de la ciudad de Arlés, a semejanza de lo que hacen otras ciudades de las Galias o de Hispania, las cuales donaron a Cristo sus propios mártires: Arlés le ofrece a Cristo a Ginés como un mártir suyo propio. Ginés es de Arlés, como tal se ofrece y como tal lo mencionan.

Pero además, hay un detalle más, que no es menos importante. En esta ciudad, en Arlés, existen una serie de sarcófagos del siglo IV, que muestran en sus extremidades unos rostros imberbes; pues bien, De Rossi y Le Blant defienden la hipótesis de que esto no es casualidad, estos rostros no son simples figuras decorativas, sino que hacen referencia a San Ginés, haciendo alusión de manera evidente a su juventud: Ginés era un mártir de edad juvenil.

Existen otros muchos testimonios que nos confirman la existencia de este santo mártir, como la peregrinación que hizo San Apolinar de Valenza a su tumba o lo que escribe San Gregorio de Tours sobre los milagros que ocurrían en ella. Todos estos son datos objetivos que confirman un culto muy antiguo al santo no sólo en Arlés, sino también en otras ciudades de las Galias e incluso de fuera de ellas, y precisamente de ahí vienen los desdoblamientos de los cuales hablábamos cuando escribimos sobre San Ginés de la Jara: Ginés de Alvernia, Ginés de Béziers, Ginés de Barcelona, Ginés de Córdoba e incluso Ginés de Roma, que también es puesto en entredicho, aunque de este último merece que hablemos en otra ocasión.

Urna del Santo dentro de la capilla de las reliquias de San Trófimo de Arlés, Francia.

Urna del Santo dentro de la capilla de las reliquias de San Trófimo de Arlés, Francia.

De San Ginés de la Jara dijimos ya lo suyo, pero ¿San Ginés de Córdoba? Pues de él nos habla Juan Tamayo de Salazar haciendo referencia a un antiguo breviario mozárabe que contenía un himno sobre San Ginés, pero que sin duda era sobre San Ginés de Arlés, aunque el breviario tuviese origen cordobés. Algo semejante podemos decir de San Ginés de Alvernia, ya que San Gregorio de Tours, en su obra “De gloria martyrum”, nos dice que el obispo Avito construyó una gran basílica sobre la tumba del mártir del lugar, donde, sin embargo, lo que habían eran reliquias de San Ginés de Arlés, y lo mismo pasó en Béziers y en… Este es un fenómeno del desarrollo del culto de un mártir, que se transforma en otros personajes distintos, a los que se les inventa una historia, se les da una fisonomía y pasado el tiempo, incluso se confirma. Como ya sabemos, no es el único caso presente en la hagiografía.

La festividad de San Ginés se celebra el día 25 de agosto, aunque la dedicación de su basílica en Arlés se conmemora el 16 de diciembre. Debido a su profesión dentro de la milicia o servicio imperial, es el santo patrono de los notarios y secretarios. Las reliquias se conservan en la capilla-relicario de la iglesia de San Trófimo de Arlés.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Cavallin, S., “Saint Gènes le notaire”, Eranos Löfstedtianus, XLIII, Upsala, 1945.
– Franchi De’Cavalieri, P., “San Genesio di Arelate…” Note Agiografiche, Vaticano, 1935.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo VI”, Città Nuova Editrice, Roma, 1988.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

25 pensamientos en “San Ginés de Arlés, mártir

  1. Recuerdo haber leído hace tiempo algo sobre San Ginés, creo que debe ser este y no el de Roma, si mal no recuerdo, pues refieres que era un catecúmeno. La passio decía que ante la imposibilidad de bautizarse, hubo un milagro de una lluvia y él mismo se bautizó. Si coincide mi relato con este santo, me di cuenta entonces como la hagiografía no puede consentir leyendas que ponen en juego la sana doctrina, pues pasa por alto el bautismo de sangre, al que ya has referido y el bautismo de deseo.
    Me ha sorprendido mucho que refieras que Ruinart se equivocó al referir que San Paulino de Nola fuera el autor de su biografía. Siempre he leído que es una referencia segura y precisa, no cabe duda que errores los cometemos todos.
    Por último, pedirte por favor que publiques el artículo sobre su homónimo de Roma. Es un caso muy curioso pero no único de que dos santos del mismo nombre de festejen en la misma fecha.
    Saludos.

    • Tu mismo das a entender que ya es bastante raro que dos santos del mismo nombre se celebren el mismo día, pero escribiremos también sobre San Ginés de Roma, aunque hay muchas posibilidades de que sea un desdoblamiento,

      Y con respecto al bautismo de San Ginés de Arlés, no existe duda alguna de que su bautismo fue de sangre, Como diriamos hoy en día: “por problemas de inmadurez juvenil o por problemas de agenda del obispo”, lo cierto es que no recibió el bautismo de agua.

  2. Que raro si como secretario o escribano no hubiese escrito algo sobre el proceso de algún cristiano capturado. A veces me pregunto por qué no se escribieron passios en tiempos cercanos al martirio de los primeros cristianos. Aunque en el libro de los Hechos de los Apóstoles se narra el martirio de San Esteban.

    • Porque muchas veces, quien era testigo del martirio de un Santo no sabía escribir o no tenía capacidad para hacer una redacción laudatoria de ese tipo. Las Actas que son auténticas son una rareza precisamente porque o se sacan de los textos judiciales de las autoridades, o porque el testigo visual era alguien que sabía escribir y conocía el proceso; y luego está el caso de Santa Perpetua, que parece que lo escribió ella misma. Por eso la mayoría de las passio son tardías y las escribe alguien que sabe poner cosas bonitas en el papel, pero que ni vio al mártir ni a su época; y claro, se las inventaba volando.

      • Además de lo dicho por Ana Maria, solo añadir que algunas Actas fueron escritas por los mismos tribunales que juzgaban, aunque en esas, los detalles de la crueldad del martirio no se comentan.

          • Muy interesante esto que comentáis. Cuando se ha hablado de estos antiguos mártires, también me he preguntado esto mismo que ahora pregunta Emmanuel.

  3. Gracias, Antonio, por este texto sobre San Ginés que me aclara muchas cosas, pues yo pensaba que San Ginés de Arlés y San Ginés de Roma era el mismo. Ahora veo que sí pero que no pero que sí. Me entiendes, ¿no? Jajajaja.

    Cuando he estado por Barcelona visitando a nuestro compañero Harold he constatado que hay una imagen de San Ginés en muchas iglesias de allí, pero es San Ginés de Roma y no de Arlés, por la iconografía. No voy a entrar en más detalles porque lo dejo para su futuro artículo. Sólo decir que, por lo visto, se confirma que el Ginés que tiene una iglesia dedicada en Madrid es también el de Arlés específicamente, lo cual me despeja muchas dudas. Y que todos los Gineses siguen siendo ése, pero ya lo hablaremos más adelante.

    • El Ginés venerado en Madrid si que es San Ginés de Arlés, pero no te olvides, Ana Maria, que uno de los inventados es San Ginés de Barcelona.
      Pero bueno, seguiremos con este lío cuando escribamos sobre el de Roma, cuyas reliquias – no faltaba más – también se conservan.

      • No me olvido, pero no quería adelantar un comentario al respecto que quería reservar para el próximo artículo, pero que tendré que decirlo ya: todos los barceloneses con los que yo he hablado me han dicho que ése Santo era San Ginés de Roma. Ninguno me ha hablado de San Ginés de Barcelona. “Era un comediante romano”, me decían sin tapujos. Yo creo que no conocen el desdoblamiento catalán, salvo que hayan leído a Joan Amades, que seguro lo ha metido en el Costumari, porque allí hacen catalán a cualquier Santo antiguo que pase a venerarse en Cataluña aunque no tenga nada que ver con esa tierra.

          • Nada nada, yo lo volveré a decir en su momento cuando hablemos del desdoblamiento romano y mostraré fotos del Santo que tomé en Barcelona para que se vea que iconográficamente, allí se venera al romano, no al galo, como sí sucede en Madrid.

  4. Buenos días, viendo y leyendo la vida de San Ginés de Arles al igual que otro comentario anterior me sorprende el hecho deque otros Ginés se celebraran el mismo día, que como ocurre el caso de las Eulalias, o de otros santos quizá sea un desdoblamiento, o el caso de las Anastacias, la de Sirmio y la de Roma. Es pensar que de una passio se tomaran para otras, y si había escuchado que cuando un catecúmeno sufre martirio recibe el bautismo de sangre, no se (perdonen un poco mi ignorancia) si hay algún caso parecido

    • Santa Emerenciana, mártir romana, que aún era catecúmena, aunque no se sabe a ciencia cierta esto, es tenida por tal. En el caso de las Eulalias sí se ha producido desdoblamiento pero no en el de las Anastasias, la de Sirmio es la de Roma, a la que se adoptó como romana, pero nunca lo fue. Tienes artículos dedicados a todas estas mártires en el blog.

    • René, la mayor parte del número de los mártires de Uganda eran catecúmenos, cuando fueron apresados no estaban bautizados y fueron quemados en la hoguera. Su martirio no tuvo efusión de sangre, pero si sirvió como bautismo de sangre. Hay por ahí una versión que dice que San Carlos Lwanga, dirigente del grupo y catequista además, los bautizó la noche antes de morir, pero esto a mi parecer es pura conjetura.

  5. Toño, en sintonía con la respuesta que he compartido a René, me parece que la certeza del martirio de sangre era válida para quien moría siendo catecúmeno. Pero en el caso de aquellos sacerdotes que mueren martirizados y se otorgan mutuamente la absolución, ¿ es un signo de humildad o era para ellos una actidud temeraria el presuponer el cielo luego de su muerte? Que opinas al respecto?
    Gracias.

    • Cuando unos sacerdotes están prisioneros y saben que van a ser martirizados, en realidad no necesitan ningún tipo de absolución porque el martirio redime todos los pecados. Sin embargo es cierto que se han dado multitud de casos en los que los sacerdotes se absuelven mutuamente o absuelven a otros que están prisioneros con ellos antes de morir. Eso lo hacían a fin de estar mejor preparados para el martirio pero no para garantizarse la vida eterna. La vida eterna está garantizada de sobras con el martirio.

  6. Antonio ya se te ha escapado traducir al castellano los dos textos (breves) que estan en latin,aunque sea solo para que lyo me entere te agradeceria que me lo pusieras en contestacion.
    Te agradezco el articulo de este santo,del cual parece que se desdoblan bastantes mas,jejeje.
    Lo del San Gines de Barcelona….que dicen sin tapujos que era comediante me ha hecho gracia,la verdad.
    Por cierto,siendo un martir joven, e imberbe por lo tal,porque se le representa con barba? raro,no?

    • Abel,
      “Arelatensis urbis indigena……eam officii partem…complexus…quae…iudicum signorum brevium notata compendiis manu raperet… vel temporis angustiis impeditus vel iuvenili aetate diffidens… distulit”.
      Este texto ya está traducido con lo que digo anteriormente al mismo.

      “…ea quae adhuc viva recordatione rerum ut gesta sunt referuntur…haec omnia fideliter atque ut gesta sunt, vel dicta vel comperta… agnoscite”.
      “….recuerdo de cosas que aun están vivas y que están relacionadas con estos eventos…todo esto dicho o descubierto fielmente tal y como sucedieron… reconocido”
      También está explicado con otras palabras dentro del mismo texto: que él se limita a escribir aquello que le ha llegado según una autorizada tradición oral, la cual reproduce con total fidelidad

    • Abel, es de San Ginés de Roma de quien dicen que era comediante. El de Barcelona es un desdoblamiento que yo, antes de que Antonio lo mencionara, ni sabía que existía, porque hasta en Barcelona me han dicho, señalándome al santo, que era romano, no catalán.

      • Pues como entiendo las cosas…¡¡por leer tan rapido!!jajaja.
        Raro es que los catalanes no lo hagan oriundo de sus tierras,como muchisimos otros. 😉

  7. Gracias por este artículo Antonio pues desde que estuve en el templo de San Ginés en Madrid tenía dudas sobre la vida de este santo que para mi anteriormente era desconocido. Ahora falta esperar el artículo de San Ginés de Roma que por lo visto dará para un buen debate.

  8. Gracias Antonio.
    Es un tema controvertido, sin duda, esperamos leer el próximo articulo para conocerlos a todos y no confundir al personal 🙂
    Conocía a este Santo de algunas estampas y de una bonita imagen que tiene en Florencia.
    La urna relicario del santo es muy bonita, muy fiel al estilo francés.

    Este tema de los bautizos de sangre esta ahora mismo de plena actualidad. Hace poco leí que en Irak, mártirizarón a jóvenes que se querían bautizar y demás fieles cristianos.

    • David,
      Yo pienso que bautismos de sangre y de deseo han existido en todas las épocas de la historia de la Iglesia y en la actualidad. En las masacres actuales de cristianos en Medio Oriente y en Africa, ¡cuantos catecúmenos no habrán sido martirizados! Todos, ya sean católicos, ortodoxos o protestantes son un vínculo de unidad porque las benditas sangres de unos se mezclan con las de los otros. Todos los mártires actuales rueguen por nosotros y por la unidad de la Iglesia.

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