San Nicodemo, obispo mártir de Belgorod

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fresco ortodoxo ruso del Santo.

Fresco ortodoxo ruso del Santo.

Alexander Kononov – ése era su nombre de pila -, nació en la aldea de Telviska, provincia de Arkhangelsk (Rusia) el día 18 de junio del 1871, en el seno de una familia sacerdotal formado por Miguel y Claudia Kononov.

Se graduó en el Seminario Teológico de Arkhangelsk consiguiendo la licenciatura en Sagrada Teología en la Academia de Teología de San Petersburgo en el año 1896. Mientras estudiaba, se tonsuró como monje, tomando el nombre de Nicodemo en honor de San Nicodemo Kozheezerskij, ordenándose posteriormente de sacerdote. En San Petersburgo entró en contacto con San Juan de Kronstadt. El mismo año en que adquirió la licenciatura fue nombrado superintendente de la Escuela de San Alejandro Nevsky, y cinco años más tarde, elevado a la dignidad de archimandrita.

En el año 1904 fue nombrado rector del Seminario de Kaluga, en tiempos en los que las condiciones económicas eran tan difíciles que el seminario estaba prácticamente en la bancarrota. Una vez que hubo enderezado un poco la situación de este seminario, fue nombrado rector del Seminario Teológico de Olonetsk, aunque al mismo tiempo compaginaba esta responsabilidad con tareas educativas y misioneras entre Karelia y Finlandia.

Fue un hagiógrafo prolífico, escribiendo las biografías de los santos ascetas Job Uschelskij y Trifón de Pechenga, así como una obra compuesta por varios volúmenes titulada “La vida de los ascetas de los siglos XVIII-XIX”. En el año 1910 escribió un libro sobre el asceta de Karelia San Nahún Solovetsky, y las biografías de varios santos de las mitropolias de San Petersburgo y de Vologda. A él se le atribuye también el Akathisto de San Juan Crisóstomo.

Fotografía de San Nicodemo Kononov, obispo mártir de Belgorod.

Fotografía de San Nicodemo Kononov, obispo mártir de Belgorod.

El 9 de enero del año 1911 fue consagrado en San Petersburgo como obispo de Rila y segundo vicario de la diócesis de Kursk, siendo el pastor de esta diócesis hasta el 15 de noviembre del 1913, cuando fue nombrado obispo de Belgorod, responsabilidad que mantuvo hasta su muerte. En su consagración episcopal asistieron como concelebrantes San Vladimiro Vogovlensky y San Ticón Bellavin, – del que ya hemos escrito en este blog -, que era arzobispo de Yaroslavl y posteriormente patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Siguiendo con su vocación hagiográfica, en Belgorod no sólo se encargó de buscar y descubrir las reliquias de su antecesor San Joasaf, sino que investigó sobre su vida escribiendo “Vida, culto y milagros de San Joasaf de Belgorod”, obra compuesta por tres volúmenes.

Al estallar la revolución bolchevique no se amilanó y se dedicó a defender abiertamente la doctrina de la Iglesia Ortodoxa y a combatir los desmanes del nuevo gobierno comunista. En 1918 participó en el Sínodo de los obispos del sur de Rusia celebrado en Kiev, terminado el cual regresó a su diócesis. En sus sermones continuó denunciando la violencia y los asesinatos perpetrados por los bolcheviques.

El 7 de enero de 1919, día de la Natividad según el calendario juliano, fue arrestado, pero la presión ejercida por los fieles consiguió que lo liberaran momentáneamente, aunque muchos de estos fieles fueron detenidos y posteriormente fusilados. Al día siguiente, fue nuevamente detenido. Estando en prisión, recibió el Viático de manos de un sacerdote disfrazado de soldado y, dos días más tarde, el 10 de enero de 1919, fue fusilado. Sobre las circunstancias de su martirio se ha escrito mucho, dando lugar incluso a algunas leyendas, y eso que estábamos en el siglo XX. En la medida en que sea posible, quiero aclarar algunas cosas, describiendo cómo se desarrollaron los hechos.

Lugar donde fueron encontradas las reliquias el 2 de noviembre del 2012.

Lugar donde fueron encontradas las reliquias el 2 de noviembre del 2012.

El Ejército Rojo ocupó la ciudad de Belgorod en el mes de diciembre de 1918: tomaron la ciudad, la saquearon, extorsionaron, violaron y fusilaron a muchos de sus habitantes; todos aquellos que fueron considerados enemigos de la revolución, fueron exterminados y, claro está, el obispo Nicodemo era uno de sus principales enemigos, aunque en esos momentos se encontraba en Kiev. Aunque algunos amigos trataron de persuadirlo para que no volviera a Belgorod, ya que su vida corría peligro, él consideró que no podía abandonar a sus fieles, y volvió a su diócesis.

Los agentes de la seguridad, disfrazados de peregrinos, vigilaron su residencia que era el monasterio de la Trinidad y, como ya habían determinado que había que eliminarlo, cuando llegó en tren a la ciudad, simulando que lo llevarían a su residencia, lo metieron en un carruaje y lo llevaron a una checa. Los monjes sabían la hora de llegada del obispo y también fueron a recogerlo, pero fracasaron. En la checa fue interrogado, aunque lo dejaron en libertad y pudo regresar a su celda en el monasterio.

Como he dicho anteriormente, fue el 7 de enero, día de Navidad, cuando el comandante Stepan Saenko fue al monasterio con dos soldados y lo arrestó de nuevo, interrogándolo pero liberándolo cuatro horas más tarde. Intuyendo lo que se le venía encima, el obispo Nicodemo estuvo toda la noche en oración en la catedral del monasterio y, al final del servicio litúrgico, sobre las siete de la mañana, hizo su última predicación, denunciando de nuevo los abusos cometidos por los bolcheviques. Entre los fieles asistentes estaba camuflado el propio comandante Saenko, quien ordenó al hieromonje Neófito que indicase al obispo que se retirase del altar. El obispo obedeció y de inmediato fue detenido y llevado a un lugar desconocido. A las nueve de la mañana lo encerraron junto con tres campesinos.

Traslado de las reliquias a la Catedral de la Transfiguración de Belgorod.

Traslado de las reliquias a la Catedral de la Transfiguración de Belgorod.

La noticia del arresto del obispo se extendió rápidamente por toda la ciudad de Belgorod, y en torno al monasterio se reunió una gran cantidad de personas para discutir de qué manera podían liberar al obispo. Nombraron como portavoz a una profesora de escuela, la señora María Dmitrievna Kiyanovskuyu, y se fueron a la casa donde estaba encarcelado el obispo. Al llegar al lugar, hubo un gran alboroto y enfrentamiento entre civiles y soldados, por lo que Saenko no dudó en culpabilizar al obispo, arrestando a la señora Kiyanouskuyu y al sacerdote Vladimir Limareya, y disparando contra en gentío, que se dispersó. Los soldados fueron al monasterio, arrestaron al abad Mitrófanes y a los hieromonjes Daniel, Serafín y Neófito, y se los llevaron, diciéndoles: “Por culpa de vosotros, monjes y sacerdotes, la revolución no avanza y tenemos que liquidaros”. Llegados al lugar del arresto, dispararon a quemarropa a la señora Kiyanouskuyu, que murió en el acto.

Como el obispo llevaba puesto el hábito monacal y el pectoral, lo despojaron de ellos, lo raparon y le pusieron un gabán y una gorra a fin de hacerlo pasar por un vagabundo, ya que entre los soldados había quienes no querían hacer daño a “un hombre santo”. Así vestido lo metieron en la cárcel; allí lo desnudaron, le dieron un porrazo en la nuca con una barra de hierro, estrellándolo contra el suelo y rompiéndole varias vértebras cervicales; posteriormente lo remataron con varios tiros y pisotearon su cuerpo. Para evitar alteraciones de orden público, ocultaron el asesinato y lo sepultaron en un hoyo en la misma cárcel. Un mes más tarde, publicaron una nota comunicando su fusilamiento, exhumaron el cadáver y lo pusieron en una fosa común en el lado norte de la verja del cementerio municipal. Desde ese momento el pueblo fiel comenzó a visitar su tumba.

En el mes de julio de 1919, cuando Belgorod fue liberado por el “Ejército Blanco”, el cadáver fue exhumado, identificado, se confirmaron la rotura de la base del cráneo con un objeto contundente y heridas de bala en el pecho, siendo sepultado según el ritual ortodoxo en el lado norte de la catedral del monasterio de la Santísima Trinidad en Belgorod. Pero con posterioridad, ese monasterio fue destruido, por lo que se perdió la ubicación exacta de la sepultura.

Las reliquias en la Catedral de la Transfiguración de Belgorod.

Las reliquias en la Catedral de la Transfiguración de Belgorod.

El obispo Nicodemo Kononov fue canonizado junto con otros mártires y confesores de la fe, por el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el año 2000, en su sesión celebrada entre el 13 y el a6 de agosto. Previamente, en 1981, había sido canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rusa en el exilio.

Recientemente, el 2 de noviembre del año 2012, cuando se estaba excavando en el bulevar donde había estado situado el monasterio a fin de construir un edificio, se accedió a la cripta y un grupo de especialistas identificaron la tumba y los restos del obispo mártir. Esta noticia fue inmediatamente recogida por todos los medios de comunicación. El Patriarca Cirilo reconoció como auténticas las reliquias del obispo, determinando la celebración del 2 de noviembre como fiesta del descubrimiento de las reliquias, las cuales fueron trasladadas a la Catedral de la Transfiguración de Belgorod el día 24 de marzo del año 2013.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Bozhie, P., “Historia de los santos de Arkhangelsk”, Belgorod, 2013.

Enlaces consultados (08/12/2014):
– www.pravmir.ru/svyashhennomuchenik-nikodim-kononov-rasstrelyan-za-to-chto-osuzhdal-rasstrely/
– ru.wikipedia.org/wiki/Никодим_%28Кононов%29
– www.ortho-rus.ru/cgi-bin/ps_file.cgi?2_794
– www.solovki.ca/new_saints_12/12_18.php

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

13 pensamientos en “San Nicodemo, obispo mártir de Belgorod

  1. Un Santo Ortodoxo más. Muchas gracias por dárnoslo a conocer. Sin duda que fue un pastor porque quiso estar en medio de su rebaño lo que le causó la muerte. Sin duda la conservación de sus reliquias es algo providencial. Sácame de una duda por favor. En la foto donde su ataúd es cargado por sacerdotes, a ambos lados los diáconos portan un bastón con terminación plana y adornada en forma circular. De qué se trata estos objetos. Gracias.

    • Estando como estamos dentro del Octavario por la Unión de las Iglesias, hemos querido publicar también un artículo sobre un santo martir contemporáneo ruso, en este caso, un obispo. No te creas que ha sido tarea fácil conseguir la información, cotejarla, ampliarla y traducirla adaptándola a nuestra forma de expresión.

      Con respecto a los instrumentos litúrgicos sobre los que me preguntas, te diré que se llaman rhipidion o hexaptérigon.
      Es una especie de abanico de metal que el diácono agita en determinados momentos sobre el cáliz y la patena. Suelen colocarse en las extremidades del altar, al cual sirven de ornamentación. En este mismo sentido, como puro adorno son transportados en algunas procesiones por diáconos, clérigos inferiores e incluso por niños de coro, colocados a ambos lados del libro de los santos Evangelios o de las ofrendas destinadas al Santo Sacrificio, o de la Sagrada Eucaristía en la misa de los Presantificados.
      Aquí, en estas fotos, son utilizados al lado del ataud de las reliquias con esa misma intención de ornamentación. Entre los eslavos están reservados a los actos pontificales.

      • Antes del concilio, existían unos instrumentos muy parecidos que se llaman flabelos. Estos iban a ambos lados del Papa cuando este estaba subido en la silla gestatoria.
        Ya dije en una ocasión que con estos ” mega-abanicos” el Papa, más bien parecía el gran faraón de Egipto. 🙂

        • Pero esos flabelos si que eran auténticos abanicos faraónicos solo a disposición del Papa, que era llevado cual faraón en la silla gestatoria.
          Gracias a Dios, esas costumbres medievales pasaron a la historia.
          Estos rhipidion son instrumentos litúrgicos, que muchas veces llevan añadidos pequeños cascabeles o campanillas.

  2. Gracias, querido amigo. Yo bien sé el trabajo que te debe costar el traducir esta valiosa información del ruso, y ciertamente es un privilegio contar con estos datos en español, que no están disponible casi nunca.

    Yo lo que no acabo de comprender es qué interés podían tener los bolcheviques en hacer pasar la muerte del Santo por un fusilamiento en lugar por el porrazo y tiroteo que en realidad fue. Acaso porque lo primero les hacía parecer más “civilizados”. Ironías de la vida. ¿Se le ha reconocido, por cierto, el martirio a María Dmitrievna?

    Enhorabuena a nuestros hermanos ortodoxos rusos por el reciente descubrimiento de las reliquias de este mártir compatriota suyo, que denunció las injusticias y abusos del sistema y lo pagó con su vida.

    • Aunque ya veremos en un artículo ensalada que sale el próximo mes que los bolcheviques no solo fusilaron sino que hicieron otros tipos de barbaridades con los mártires, está claro que la salvajada “menos salvaje” era el fusilamiento y por eso hicieron pasar por fusilado a una persona a quien le partieron las vértebras cervicales a golpes. Al final se ha restablecido la verdad, pero para ello hubo que comprobar que lo que “bajo cuerda” se comentaba de que no era un fusilamiento, tendría que confirmarlo el reconocimiento del cadáver, como ya explico en el artículo.

      ¿Te has dado cuenta de que este santo también era un hagiógrafo, pués escribió las biografías de varios santos rusos?

      • Ahora que dices salvajadas, recuerdo haber leído como en los países de la cortina de hierro sepultaban vivas a algunos sacerdotes amarrados a cadáveres o en un ataúd repleto de sal comestible.
        De muestra un botón.

      • Ana Maria,
        Se me olvidaba. Por lo que yo se, María Dmitrievna Kiyanovskuyu no está canonizada, pues he mirado la larga lista de santos rusos canonizados en el 2000 y a ella no la encuentro.

  3. Gracias Antonio, haces una tarea titanica al traducir del ruso esta información y luego de montar un articulo como este. Este esfuerzo justifica nuestro empeño en erradicar y al vez conseguir que nadie copie nuestros artículos de una manera tan descarada.

    Dicho esto, me alegra conocer la vida de este buen pastor. Fue fiel al pueblo que pastoreaba y denuncio hasta quedarse sin vida, los atropellos que sufrían sus fieles.
    Gracias a Dios sus reliquias se han podido encontrar y con ello ahora se pueden venerar como merecen. Por desgracia aquí en nunca se podrán encontrar las cientos de reliquias de los mártires del S. XX. Pero bueno, nos quedamos con sus legados, que es lo que verdaderamente importa.

    Que San Nicodemo como buen hagiografo haga de patrón nuestro en este blog, y nos ayude a seguir escribiendo la vida de otros santos para que de esta forma lleguen a todos aquellos que no l@s conocen.

    • De muchísimos de nuestros mártires si que se conservan sus restos, aunque es cierto que muchos otros reposan en fosas comunes. En lineas generales, nosotros tenemos más reliquias recuperadas que ellos.

      Me adhiero a tu petición de que San Nicodemo, como buen hagiógrafo, sea referente para nosotros y nos ilumine en esta tarea de escribir sobre los santos.

  4. Antonio como han comentado varios de mis compañeros te agradezco la paciencia para realizar estos articulos,tarea muy dificil por no decir otra cosa,el traducir del ruso y preguntarte si como me pienso la Catedral de La Santisima Trinidad de Belgorod fue destruida durante la segunda guerra mundial o en otro conflicto del siglo XX.
    Gracias por los detalles sobre como ocurrio su muerte y por las fotografias del traslado de reliquias y el lugar donde fueron halladas.

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