Santa Greca, virgen y mártir sarda

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen procesional de la Santa. Decimomannu, Cerdeña. Fotografía: Nuragic Man. Año 2009.

Imagen procesional de la Santa. Decimomannu, Cerdeña. Fotografía: Nuragic Man. Año 2009.

Hoy, día 12 de enero, se conmemora solemnemente en la localidad sarda de Decimomannu (Cagliari) la festividad de Santa Greca, virgen y mártir de Cerdeña, a la que se tiene por patrona de esta localidad. Es una Santa muy conocida y venerada a nivel local, y la prueba es que, aparte del día de hoy, también es celebrada el día 1 de mayo y el último domingo de septiembre, es decir, hasta tres veces al año.

Sin embargo, esta Santa plantea ciertas dificultades a la hora de, sobre todo, considerarla como mártir. Es totalmente desconocida por todas las fuentes hagiográficas, tanto antiguas como medievales. Aparece por primera vez en unos documentos del siglo XIV como titular de un monasterio, según cita P Sella en su obra “Rationes decimarum Italiae”. Por tanto, una mención muy, muy tardía.

Una inscripción mal traducida
Afortunadamente, aunque sí es la primera mención hagiográfica que de ella tenemos, no es el primer testimonio de su existencia. Es muy probable que el nombre y el culto dependan de una inscripción del siglo IV, a los cuales hace referencia el documento del siglo XIV, pero que fue redescubierta en el siglo XVII. En efecto, en el año 1610 el obispo de Cagliari Monseñor Desquivel, con la participación del marqués de Palmas, hizo que se excavara en Decimo para buscar reliquias de santos. Fue entonces cuando se encontró un sepulcro con la siguiente inscripción, coronada por el Crismón:

“B.M. GRECA-QUIESCIT IN PACE-VIXIT ANNIS XX-M. II D. XVIII-DEPOSITA-PRIDIE IDUS IANUARIAS”

Que fue traducida del latín así: “La bendita mártir Greca descansó en paz. Vivió veinte años, dos meses y dieciocho días. Fue enterrada el día anterior a los idus de enero”. Es decir, el día anterior al 13 de enero: el 12 de enero, tal día como hoy. De ahí que su fiesta sea en esta fecha, suponiéndosele el martirio en este mismo día.

Lápida sepulcral de la Santa, con la inscripción en latín y los crismones.

Lápida sepulcral de la Santa, con la inscripción en latín y los crismones.

La inscripción es auténtica, sin lugar a dudas, ha sido estudiaba por ilustres estudiosos sardos, pero, en realidad, no tiene ningún valor probatorio que asegure la santidad de su titular, es decir, de Greca, nombre latino que significa “griega” (¿nombre real y auténtico de la persona enterrada; o, más bien, seudónimo que alude a su origen griego?). En cualquier caso, es dudoso que se pueda interpretar que la ocupante sea una mártir, porque las dos letras iniciales (B.M.) se han interpretado falsamente como B(EATA) M(ARTYR) “bendita mártir”, cuando más bien significan B(ONAE) M(EMORIAE) “de buena memoria” o B(ENE) M(ERENTI) “la benemérita”, como insinúan casi todos los epigrafistas.

Y es que existen muchísimos ejemplos que prueban estas otras dos tesis, habiendo infinitos casos idénticos en la epigrafía cristiana latina. Por tanto, es más lógico y coherente, a la luz de un estudio arqueológico serio y cotejando la inmensa mayoría de inscripciones funerarias de la época, traducir como “Greca, de feliz memoria” o “de buena memoria”, “Greca, la benemérita”; antes que “la bendita mártir Greca”. Lo cual prueba que estamos ante el sepulcro de una joven mujer, pero en modo alguno dice que fuese mártir.

Passio de la Santa
Después de descubierta esta inscripción, el obispo Desquivel insertó, sin más, el nombre de Greca en el calendario diocesano y ordenó escribir una biografía realmente fantasiosa, sin ningún fundamento puesto que nada se sabía de la ocupante de este sepulcro.

Imagen de la Santa venerada en Follelfo, Cerdeña. Nótense los tres clavos coronando su cabeza.

Imagen de la Santa venerada en Follelfo, Cerdeña. Nótense los tres clavos coronando su cabeza.

Según esta versión inventada, Greca habría sido una joven cristiana que vivió en Decimomannu a caballo entre los siglos III y IV de nuestra era, y que fue víctima de la persecución de Diocleciano. Así, siendo detenida por su fe cristiana, fue encarcelada; y para obligarla a abjurar de su fe, cruelmente torturada: fue flagelada y le clavaron tres clavos en la cabeza. Como esto no doblegó su voluntad, fue finalmente decapitada en el año 304.

El atribuirle la condición de mártir a esta cristiana del siglo IV no fue el único error de traducción a la hora de leer el epígrafe, ya que se interpretó que sufrió el martirio el 21 de enero y por tanto, como se dice que tenía veinte años de edad, suponen que el día de su nacimiento habría sido el 12 de octubre de 284. En fin, imaginación al poder. Más inventado, imposible.

Culto y memoria
En el año 1777, sobre el sepulcro se erigió una capilla y su culto comenzó a difundirse por muchas localidades de Cerdeña. La mitad de su esqueleto a permanecido en Decimonnanu, mientras que la otra mitad fue enviado a Cagliari para su veneración en la Cripta de los Mártires de la catedral.

Como decía, en Decimomannu se la conmemora solemnemente el día 12 de enero, el 1 de mayo y de manera especial, el último domingo de septiembre, donde se celebra una especie de romería a la que acude muchísima gente de diversos lugares montados en carros especialmente adornados.

La Santa no tiene una iconografía especialmente desarrollada, porque realmente no hay de dónde sacar. Aparece como una joven doncella coronada, portando la palma del martirio y el libro de los Evangelios; en ocasiones lleva tres clavos metidos en la cabeza, aludiendo a su inventado tormento. A menudo porta también el lirio de la virginidad, que se le supone tan gratuitamente como el mismo martirio; o un crucifijo de madera, aludiendo a -ésta sí, segura- fe cristiana.

Conclusiones
Sin duda, todo cuanto se puede decir de la que es llamada Santa Greca es que era una mujer cristiana que murió jovencísima, cuyo sepulcro y lápida son auténticas, datadas en el siglo IV, y de cuya fe no cabe dudar por la presencia del Crismón y la laudatoria “in pace”.

Tecas con reliquias ex-ossibus de la Santa.

Tecas con reliquias ex-ossibus de la Santa.

Sin embargo, se ha cometido un error al traducir las iniciales B.M, que más que aludir a una mártir bendita, aluden a una mujer de grandes méritos o de feliz memoria, una fórmula que era rutinaria en la epigrafía sepulcral latina cristiana de la época. En fin, que nuestra protagonista de hoy, Greca, era cristiana, vivió en el siglo IV, falleció a los veinte años de edad y fue enterrada un 12 de enero, pero en ningún lado se nos dice que era mártir ni que fuera santa en ningún aspecto. El fervor popular y el desmedido entusiasmo del clero, en este caso, se han encargado de hacer de ella lo que seguramente no era.

Meldelen

Bibliografía:
– SELLA, P., “Rationes decimarum Italiae saec. XIII-XIV. Sardinia”, Città del Vaticano, 1945.
– VVVAA; Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (11/01/2015):
– it.wikipedia.org/wiki/Greca_di_Decimomannu
– ww.santagreca.it/
– www.santiebeati.it/dettaglio/90342

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

10 pensamientos en “Santa Greca, virgen y mártir sarda

  1. ¿Imprudencia o motivos materiales ?
    Esta forma de proceder de las autoridades que a la primera cantan victoria no sólo perjudican la historia, sino la misma devoción y hasta la comunión eclesial.
    Que a un mártir se le de otro nombre, va; pero que a unos restos humanos se les de la seguridad de que quien los tuvo en vida está en el cielo, es muy arriesgado. No mencionas si hay vas sanguinis, que daría un respaldo moral.
    Pienso que las primeras generaciones de cristianos vivieron su vocación a la santidad mejor que nosotros, teniendo siempre conciencia de ser los santos. Sí Greca fue buena cristiana y se salvó, está en el cielo y es una santa, porque todos los que están en el cielo son santos, por tanto el culto que recibe tiene sería legítimo. Pero y si no… ¿A quien se da culto? Y lo alarmante es que no es el único caso.
    Por otro lado, Platícame por favor esa modalidad de escarbar para buscar cuerpos de Santos a pleno siglo XVI,¿ en base a qué criterios se hacían? En los primeros siglos se habla de visiones y revelaciones pero en este tiempo, ¿qué lo motivaba?
    ¿Dinero, fama, comercio? ¿ O había buenas intenciones y arqueología seria?
    Saludos.

    • Bueno, no menciono vas sanguinis porque no he visto la menor mención al mismo en absolutamente ninguna fuente que yo haya consultado sobre Santa Greca, ni tampoco ninguna foto; y eso que, junto con Santa Lucía, es de la que más estampas he recibido, hasta tal punto que me salen por las orejas. Todo para que al final no sea ni santa ni mártir, qué ironía.

      De todos modos, vamos a intentar no confundirnos porque no estamos en las catacumbas romanas. Estamos en Cerdeña y, aunque casuísticamente pueda parecer que estamos ante un cuerpo santo, yo no sé si deberíamos incluirla en tal categoría por su ubicación. Al final, va a parecer que cualquier cristiano enterrado en los primeros siglos es un cuerpo santo, y no. Sobre todo si, como en este caso, no hay evidencias de santidad ni de martirio.

      Sobre lo que preguntas de escarbar en busca de reliquias de Santos en el siglo XVI; lo cierto es que ese tema ya se ha tratado cada vez que hemos hablado de los cuerpos santos. ¿Qué lo motivaba? Antonio dice una frase que a mí me gusta mucho: “Si el pueblo de al lado tiene un Santo, ¿el mío, por qué no lo ha de tener?” ¡Y si no lo encuentro, me lo invento! Cosa que le pasó a la buena de Greca, que quizá era una bellísima persona, pero santa no lo sabemos, y mártir, menos. Así que la fama, el prestigio, el deseo de presumir de reliquias y de un santo patrón, era una de las motivaciones. ¿Que esto fuera aureolado y sazonado de buenas intenciones? Quizá, pero el fin no justifica los medios, y claramente, cuando algo lo haces mal, todo está mal.

      Por último, ¿arqueología seria, en el siglo XVI? ¡Qué risa! Si la hubiese habido, no habrían traducido tan mal esa lápida. No la había todavía en el siglo XIX, cuando apareció Santa Filomena, que sí es mártir, y se le inventaron todas esas estupideces por no interpretar como era debido los símbolos de su lápida…

  2. No se nos puede olvidar un hecho importante en la Cerdeña del siglo XVII. Hay que tener presente la controversia sobre la primacía eclesiástica en la isla entre los arzobispados de Cagliari y de Sassari y para imponer sus posiciones, ambos arzobispados utilizaron todo tipo de medios sin escrúpulo alguno, incluyendo las ansias de poseer reliquias, tumbas de santos, etc. Monseñor Desquivel hizo todo lo posible e imposible por enriquecer su diócesis con cuerpos de mártires y buena prueba de ello es lo existente en la cripta de la catedral de Cagliari. Lo veremos más claramente en un artículo que publicaremos el mes que viene.

    Que existiera Santa Greca es muy posible, que fuera una mujer piadosa, buena cristiana, también, que merezca la vida eterna, seguro que si, pero que sea mártir ya es harina de otro costal, aunque es cierto que no se puede descartar del todo.
    Gracias, Ana Maria, por este nuevo trabajo.

    • Gracias, amigo, por tu aportación. Pues lo que dices no hace sino reafirmarme en que Greca fue una pieza en un tablero de ajedrez, usada en una partida entre dos jerarcas que se pelearon por tener más reliquias de Santos y más importancia en sus respectivos arzobispados.

      Aunque una cosa es cierta, y es que no se nos puede olvidar que en el siglo XIV Santa Greca “virginis et martyris” ya tenía un monasterio dedicado, y por tanto, ya se había descubierto y leído -mal- la inscripción, y monseñor Desquivel lo único que hizo fue rescatar y aprovechar en su beneficio -o el del arzobispado- esos datos erróneos; una costa está clara: en la epigrafía cristiana latina antigua, B.M es “benemerenti” incluso más a menudo que “bonae memoriae”, como ha quedado demostrado por mil ejemplos similares: es que era una fórmula de rutina, como nuestro “descanse en paz” o “tus familiares no te olvidamos”, que ponemos por sistema, aunque ya sabemos que en los cementerios hay gente enterrada a la que quieren más o menos sus familiares.

      Eso de “beata martyr” fue una interpretación errónea, interesada, aunque seguro que bienintencionada, del pueblo y el clero fervoroso. Y me huelo que se ha hecho lo mismo en muchos otros casos en Cerdeña… pero no adelantemos acontecimientos. Ya iré hablando, si Dios quiere, de ellas, una por una. 🙂

      Que Greca era cristiana y murió muy joven en el siglo IV, ¿quién lo duda? Ahí lo pone. Pero, ¿santa y mártir? ¿Dónde pone eso? ¿Y cómo se averigua? Lo de siempre: dedicándole un estudio forense al esqueleto, por si se pueden vislumbrar las causas del óbito. Entonces, hablamos. Entretanto… hay cientos de lápidas idénticas a ésta. ¿Todos son mártires? ¿Es que Diocleciano no dejó títere con cabeza? ¿Entonces, cómo ha llegado el cristianismo hasta nuestros días? ¿Verdad que no tiene ningún sentido?

  3. Ana Maria gracias por este articulo,cuyo nombre de la Santa me ha sorprendido,aunque lo mas posible como dices es que viniera por su procedencia griega.
    Agradezco las fotos de la lapoda pues para mi son muy interesantes,estuviera tras ella una santa o no.
    Cristiana fue,a lo mejor incluso llevo una vida de santidad,pero de martir ya veo que nada de nada… 🙁
    Bueno,al menos que se la rinda culto recordando que fue cristiana,que le vamos a hacer.
    Ya sabes que yo no soy partidario de quitar este u otro santo del santoral,luego ve a explicarles a sus devotos o a todo el pueblo las pruebas que demuestran que no fue martir y..¡¡a salir por patas!!!

    • Yo no soy tampoco partidaria de quitar a nadie del culto ni prohibir nada. Lo hecho, hecho está, lo que no quita que las cosas se hagan ahora bien y se sepa la verdad. De todos modos, pocos serán los que no estén enterados de la mala lectura de la lápida, porque en todas las fuentes consultadas se menciona este punto. Vamos, que a estas alturas, el devoto que no se haya enterado aún, es porque está algo despistado. Para mí que ya es vox populi. El cómo se lo hayan tomado ya es asunto de cada uno.

  4. Gracias Ana María, me repito, todo lo que sea arrojar luz a temas que bien por devoción popular o intereses eclesiásticos se han distorsionado de la antigua realidad, yo lo aplaudo. El trabajo que haces con respecto a estos temas es muy aclarador y nos dice mucho de las poco o nada rigurosas formas que tenían para extraer los cuerpos de las catacumbas.
    De Santa Greca tengo muchas estampas gracias a ti. Tal vez no sea una mártir, pero mártir o no, nos quedaremos con la mujer buena y cristiana que fue. Su lapida me gusta mucho ( aunque no es de las más adornadas y elaboradas que he visto) y celebro que se haya estudiado rigurosamente con el fin de que se sepa algo más de Santa Greca.

    • No me extraña que tengas muchas estampas de Santa Greca, todo el que haya estado en contacto conmigo las tendrá en demasía. Es que recibo tantas, tantísimas -y sigo recibiendo sin parar- que al final no sé qué hacer con ellas y las voy mandando aun a sabiendas de que ya las tenéis y de que me repito como el ajoaceite. Mi esperanza es que las hagáis llegar a algún otro interesado en el tema de los Santos o, cuanto menos, en el coleccionismo de estampitas. Pero aún así, me desborda doña Greca, jajaja. Si no fuera porque aquí el pueblo llano no entiende el italiano, las dejaría en la ermita donde voy a misa para que los fieles las cojan a su libre albedrío, como hago con otras. Pero no sirve de nada dejarlas si no entienden lo que dice el texto… creo yo, vamos.

  5. Muchas gracias por intentar aportar algo de luz con tus articulos para divulgar aquello que se hizo bien y no tan bien pero con buenas intenciones aunque no lo justifico.

    Cuando he leido que era sarda y que se habian inventado su vida me vino a la mente otro santo sardo san Salustiano y me gustaria que me aclararas si tambien pudo haber tenido un mismo origen fantasioso.

    • Gracias, Albert. Sobre santos varones es mejor que te responda mi compañero Antonio porque yo sólo estoy especializada en mujeres, pero sí es cierto que, observando las lápidas de otras mártires sardas de gran veneración, veo exactamente lo mismo: laudatorias a sus méritos y deseos de buen descanso, es decir, rutinas de epitafio, pero nada de santidad ni de martirio. No digo sus nombres por no adelantar acontecimientos y por si me equivoco, que también soy humana.

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