Santos Macario el Escocés y Melanio de Rennes

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Grabado alemán de San Macario el Escocés.

Grabado alemán de San Macario el Escocés.

Hoy, día de la Epifanía y celebración de los Reyes Magos, habiendo ya escrito sobre estos temas en años anteriores, hemos preferido escoger dos santos también hoy festejados y, aunque sea de manera breve, escribir sobre ellos. Se trata del abad San Macario el Escocés y del obispo San Melanio de Rennes.

San Macario el Escocés, abad del siglo XII
Es también conocido como San Macario de Würzburgo. Había nacido en Escocia en una fecha no bien precisada y siendo muy joven se convirtió en monje benedictino, marchando desde su tierra natal hasta Germania (Alemania) en el año 1138, junto con sus hermanos Cristiano y Eugenio.

Según Zimmermann, fue prior del monasterio de Santiago en Ratisbona – la actual Regensburg -, y desde allí, el abad Dermicio lo envió a Würzburgo junto con once monjes a fin de fundar un nuevo monasterio sobre la tumba de un monje irlandés llamado Quiliano que había sido martirizado en el año 689. Está confirmado que el obispo Embrico (1125-1146), en el año 1134 solicitó el envío de estos monjes al abad de Würzburgo y que consagró a Macario en el año 1139 como primer abad de este nuevo hospicio-monasterio, dedicado también al apóstol Santiago. Entre los once monjes que lo acompañaron, San Macario se llevó consigo a un monje irlandés llamado David, gran historiador y que posteriormente se convirtió en el director de la escuela de la catedral y en capellán del emperador.

Las fuentes históricas destacan la erudición de Macario y su habilidad caligráfica y prueba de ello es la gran colección de libros irlandeses que dejó en el monasterio de Würzburgo. Es sabido que los monjes irlandeses y escoceses eran unos excelentes calígrafos que llegaron a producir los manuscritos más bellos de la Edad Media y que mucho antes de la invención de la imprenta, disponían en sus monasterios de excelentes bibliotecas. También destacaba por su ejemplar ascetismo y por los milagros que realizaba en vida.

Tumba y urna de San Macario el Escocés en la Marienkapelle de Würzburg (Alemania).

Tumba y urna de San Macario el Escocés en la Marienkapelle de Würzburg (Alemania).

Aunque murió el 6 de enero del año 1153, Zimmermann hace hincapié en que era celebrado de manera especial el día 23 del mismo mes. En la diócesis de Würzburgo es también celebrado el 24 de enero y el 19 de diciembre.

Durante la Edad Media y por un largo período de tiempo, la tumba del santo fue olvidada, pero en el año 1614 su cuerpo fue exhumado y puesto en una especie de sagrario en la iglesia de la abadía. A partir de entonces fue objeto de gran veneración popular, invocándosele contra la fiebre, manifestando la tradición – como en muchísimos otros casos -, que sobre su tumba se obraban muchos milagros. En el año 1823 las reliquias fueron trasladadas desde el monasterio – que había sido secularizado en el año 1803 -, hasta la Mariankapelle de Würzburgo, que fue destruida en el año 1945, pero que posteriormente ha sido reconstruida.

En el año 1731 fue fundada en su honor la “Confraternidad de San Macario”, enriquecida con multitud de indulgencia por parte de varios obispos diocesanos y a la que, mediante un Breve Apostólico del año 1734, se le permitió darle el título de Santo. Esta Confraternidad desapareció después de la Segunda Guerra Mundial. San Macario el Escocés supo compaginar la vivencia monacal de la fe y el florecimiento de una literatura cristiana.

Detalle de San Melanio en el mural de Santos bretones de la catedral de Rennes, Francia.

Detalle de San Melanio en el mural de Santos bretones de la catedral de Rennes, Francia.

San Melanio, obispo de Rennes en el siglo VI
Según el elenco episcopal de Rennes, fue el tercer obispo de aquella diócesis siéndonos conocido a través de tres “Vitas”, que son desafortunadamente bastante tardías, a pesar de la opinión en contra de los historiadores Plaine y La Borderie. La más antigua de ellas data del siglo IX, y fue publicada por los bolandistas en el primer volumen de las “Acta sanctórum”.

Según esta historia, San Melanio habría nacido en Plaz, cerca de Redon, en la diócesis de Vannes y habiendo sido elegido obispo de Rennes, se trasladaba frecuentemente a las regiones circundantes, aun incluso fuera de los límites de su diócesis, donde destacaba por los milagros que hacía ungiendo a los enfermos con óleo bendito.

En el año 511 asistió al concilio de Orléans que había sido convocado por el rey Clodoveo y el hecho de que su nombre aparezca en unos textos del siglo VIII en los cuales se habla de los concilios francos, ha hecho que se le atribuya la paternidad de estos textos, queriéndose ver en esto una cierta preeminencia y un cierto rol de influencia en la corte de Clodoveo.

Sin embargo, estas conclusiones son discutibles, ya que nada de esto se puede extraer de la lectura de los mencionados textos, pues la mayor parte de los manuscritos que informan de los cánones del concilio de Orléans, solo cita a San Melanio mucho después del metropolita Cipriano de Burdeos, que era quién presidía este concilio (en realidad, un sínodo).

Alrededor del año 520, junto con los obispos de Tours y de Angers, San Melanio firmó una carta que iba dirigida a algunos sacerdotes bretones, en la que se les recordaba la observancia del celibato y de las reglas litúrgicas, temas bastante descuidados por el clero en aquella época.

No se conoce la fecha exacta de su muerte, pero como en el 549 el obispo de Rennes era Fetediolo, se puede deducir que San Melanio murió en una fecha intermedia.

Relicario de San Melanio de Rennes en Châteaubourg (Francia).

Relicario de San Melanio de Rennes en Châteaubourg (Francia).

El Martirologio Jeronimiano le atribuye dos fiestas: la de su sepultura el día 6 de noviembre y la de su consagración episcopal el día 6 de enero y esta última fecha – hoy -, es la que ha pasado al Martirologio Romano. De todos modos hay que decir que existe un calendario bretón que lo conmemora el día 11 de octubre.

Su culto fue muy popular y de ello se hizo eco San Gregorio de Tours en su obra “De gloria Confessorum”.

Sobre su tumba se construyó una basílica aunque durante las invasiones normandas, sus reliquias fueron llevadas a Preuilly-sur-Clain, donde se le erigió una Colegiata. Desde allí, en una fecha no muy bien determinada, fueron transferidas a Rennes donde aun se encuentran en una iglesia que en el año 1845 le fue dedicada a la Santísima Virgen.

Reliquias de San Melanio en Rennes (Francia).

Reliquias de San Melanio en Rennes (Francia).

Tiene iglesias dedicadas en Hennebont y en Morlaix y, aunque no sé el por qué, es invocado para obtener la lluvia.

Antonio Barrero

Bibliografía
– De la Borderie, A., “Saint Melaine de Rennes, son rôle dans la fondation de la monarchie française”, Revista Bretagne, 1890.
– Wendehorst, A., “Germania Sacra”, Berlin, 1962.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctorum, tomos VIII y IX”, Città Nuova Editrice, Roma, 1989.

Enlace consultado (31/11/2014):
– www.ewtn.com

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

7 pensamientos en “Santos Macario el Escocés y Melanio de Rennes

  1. Antonio ya pensaba yo encontrarme con algun articulo dedicado a los Reyes Magos o algun tema relacionado con ellos cuando me ha sorprendido la buena eleccion para este articulo de hoy,ya que de los dos santos es su festividad.
    Ademas me gustan las vidas de los santos de estos siglos,aunque la informacion sobre sus vidas sea escasa.
    Antonio voy a hacerte una pregunta que quiza resulte un poco tonta,pero bueno…
    Veras,siempre que veamos un relicario en forma de mano,brazo,pie,pierna,cabeza etc,debe contener por necesidad una parte de esa anatomia,aunque no sea completa,no?
    ¿Por lo general llevan los huesos completos de estas partes o varia segun el caso?

    • Abel,
      Esos relicarios que tienen formas anatómicas, como manos, pies, brazos, piernas o cabeza, normalmente contienen el correspondiente miembro del santo/a o beato/a a la que pertenezca, aunque la reliquia no tiene por qué estar completa.
      Por ejemplo: existen muchos brazos relicarios de San Blás, que lo único que tienen es un trozo de uno de los huesos del brazo y no el brazo entero. Igualmente pasa en muchísimos otros casos.

  2. Gracias, Antonio. Dices que no sabes por qué se invoca a San Melanio para la lluvia. Yo tampoco, honestamente, pero a menudo pasa que no existe una razón en concreto, fuera de que la lluvia es necesaria para el campo, para las cosechas, y todos los campesinos, de la zona del mundo que sea, se vuelven hacia su santo patrón para pedirle que dé de beber a su tierra. Por eso la lista de Santos invocados para la lluvia es interminable. El que llueva o no fue, y sigue siendo, especialmente en África, la diferencia entre la vida y la muerte para miles de familias que viven de la tierra.

    • Yo se, Ana Maria, que el patronazgo de la lluvia es muy socorrido porque ¿de quién nos acordamos cuando truena? de Santa Bárbara, ¿no?
      Es lógico que en tiempos de sequia la gente del campo recurra a la Virgen o al santo que tenga más a mano, pero es que San Melanio es uno de los santos a los que acudir “ad petendam pluviam” y la verdad es que no se el por qué

  3. Cuando era pequeño, jugaba con mi hermano a aprender los nombres de los santos del calendario, en enero casi me aprendi todos, por ello, estos santos los conozco, pues en uno u otro calendario venían estos nombres.
    Igual que le he dicho a Ana, te lo digo a ti, con este tipo de articulos los santos recuperan fisonomía y no precisamebte física, sino espiritual.
    Me ha dado gusto saber que de estos santos, de alguna manera antiquísimos, se conserven sus reliquias.
    Saludos.

  4. Cuando era chico, jugaba con mi hermano a memorizar los nombres e los santos del calendario, aprendi casi todos los de enero, po rello, estos nombres, me son familiares desde hace mucho.
    Como le comentaba a Ana, este tipo de articulos les da fisonomía a estos personajes, lejanos en el tiempo, pero cercanos por la fe.
    Me ha dado gusto saber que se conservan sus reliquias, a veces pien bso que con el tiempo y otras viscicitudes, muchas cosas se han perdido. Que bueno no es este el caso.
    Saludos

    • Gracias por tu comentario, Humberto.
      De estos santos, cuyas vidas conocemos de forma general y sin muchos detalles, poco podemos decir aunque comprendo que es bueno que escribamos sobre ellos. Siempre es posible adornar un relato con los consabidos piropos y elementos laudatorios con los que se nos presentan muchas biografias medievales, pero es preferible ser concisos y parcos en datos si no los hay, aunque para ello tengamos que escribir sobre dos santos en vez de hacerlo solo sobre uno.
      Con respecto a las reliquias hay que decir que a pesar de las visicitudes de la historia, se conservan muchas de los santos anteriores a las escabechinas inglesas, francesas y españolas.

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