San Antonio María Zaccaria, sacerdote fundador

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Escultura del santo, obra de Cesare Aureli. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Escultura del santo, obra de Cesare Aureli. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Hoy quiero escribir sobre un joven sacerdote santo, quien con sólo treinta y seis años de vida, dio vitalidad a una Iglesia que necesitaba una transformación urgente. Se trata de San Antonio María Zaccaria, que nació en Cremona (Italia), en el año 1502, siendo sus padres Lázaro y Antonieta Pescaroli. A los pocos meses de nacer se quedó huérfano de padre, por lo que creció bajo la vigilancia de su madre, la cual a pesar de las penurias económicas sufridas como consecuencia de los continuos conflictos de la época, supo desarrollar en su hijo una atracción hacia la caridad para con los pobres y hacia una vida piadosa y carente de todo tipo de lujos.

Sus primeros estudios los realizó en Cremona, pero con dieciocho años de edad se matriculó en la universidad de Padua, de la que salió en el año 1524 como licenciado en medicina. Regresó a Cremona, donde no ejerció la profesión, y donde se puso bajo la dirección espiritual de un fraile dominico, que le inculcó se dedicara al apostolado popular, dando clases de religión y catequesis en una pequeña iglesia dedicada a San Vidal, pero al morir fray Marcelo – que así se llamaba este sacerdote dominico –, su nuevo director espiritual lo encaminó hacia el sacerdocio. Entró en el seminario, se ordenó de sacerdote en el año 1528, y en su primera Misa se vio sorprendido por la aparición milagrosa de un coro de ángeles en el momento de la Consagración. Pronto fue nombrado beneficiado de la iglesia de San Jorge, lo que le proporcionaba una cómoda situación económica.

Sabiendo de las carencias que había de clero, se dedicó totalmente al ministerio sacerdotal, pero como veía que su trabajo no suplía tal carencia, se dedicó a fundar una serie de grupos de seglares, que vivían a nivel personal el Evangelio, y a los que preparó para que le ayudasen en sus tareas apostólicas. Renunció al beneficiado de San Jorge, aceptó ser el capellán de la condesa Ludovica Torelli de Guastalla, y con ella, en el año 1530, se marchó a Milán, donde conoció a dos sacerdotes: Bartolomé Ferraru y Jacobo Antonio Morigia, quienes le acompañarían en sus trabajos apostólicos.

El Santo con sus compañeros y colaboradores. Iglesia de los padres barnabitas de Cremona, Italia.

El Santo con sus compañeros y colaboradores. Iglesia de los padres barnabitas de Cremona, Italia.

Allí, se inscribió en el Oratorio de la Eterna Sabiduría, que estaba cercano al convento de las monjas agustinas de Santa Marta, sabedor de que iba languideciendo el fervor en el mismo como consecuencia de la muerte de la Venerable Arcángela Panigarola y del fundador, monseñor Juan Antonio Bellotti. La primera había fallecido en el 1525 y el segundo, tres años más tarde. Muy pronto se convirtió en el cabecilla espiritual de aquella antigua confraternidad, de tal manera que esta floreció bajo su impulso, formándose tres nuevas familias religiosas, que él puso bajo la protección de San Pablo.

La primera fue la de “Los hijitos de San Pablo”, llamados “Clérigos Regulares de San Pablo Decapitado” (o Barnabitas, por el nombre de la primera iglesia milanesa donde se establecieron, que estaba dedicada al apóstol San Bernabé), los cuales fueron aprobados por el Papa Clemente VII el día 18 de febrero del 1533. Ayudado por la condesa Ludovica Torelli de Guastalla, fundó también a las “Hermanas Angélicas de San Pablo Converso”, con un grupo de mujeres que realizaban una labor apostólica en las calles y en los hospitales, Congregación que fue aprobada por el Papa Pablo III, el 15 de junio de 1535. Finalmente, en 1539, fundó a “Los casados devotos de San Pablo”, (o Laicos de San Pablo), congregación de seglares que, aunque estaban vinculados entre sí por el enlace matrimonial, colaboraban con los padres barnabitas. ¿Por qué vinculó a estas tres fundaciones con el apóstol de los gentiles? Lo hizo tanto por su devoción hacia el santo apóstol, como para imbuir del espíritu paulino a quienes formarían parte de estas tres fundaciones.

Convencido de que un gesto vale más que mil palabras, para llamar la atención de los descreídos fieles, envió a los padres barnabitas y a las madres angélicas a realizar actos de mortificaciones públicas en las calles de Milán, convencido de que una drástica demostración externa de vida de penitencia convencería al pueblo mucho más que una predicación formal sobre la penitencia. El pueblo se mostró influenciado de manera muy positiva, pero el clero reaccionó violentamente, acusando ante la Curia romana tanto a Antonio María como a sus discípulos de herejía y de tener ideas revolucionarias. Por este motivo, fue sometido a dos procesos eclesiásticos: uno en el 1534 y otro en el año 1537, pero de ambos salió absuelto.

Lienzo de San Antonio Maria Zaccaria, obra de Mattia Traverso. Iglesia de San Sebastián, Livorno (Italia).

Lienzo de San Antonio Maria Zaccaria, obra de Mattia Traverso. Iglesia de San Sebastián, Livorno (Italia).

Los hasta en ese momento inquisidores, las autoridades eclesiásticas y el pueblo fiel le permitieron intensificar su labor apostólica, con actividades como la reinstauración de la exposición solemne de las Cuarenta Horas, que aunque habían sido fundadas en el 1527 en la iglesia del Santo Sepulcro para los hermanos de la confraternidad de la Eterna Sabiduría, habían sido clausuradas. Lo intentó en el 1534 no con mucho éxito, pero lo logró en el mes de mayo del 1537. Instituyó la costumbre de que todos los viernes a las tres de la tarde sonaran las campanas para recordar la muerte de Cristo, predicaba no sólo en las iglesias, sino también en las calles, y diariamente impartía charlas espirituales a todos aquellos que pretendían crecer en su vida como cristianos.

Inició – primero entre las “Angélicas” -, la implantación de la comunión diaria, algo impensable en aquel tiempo, se dedicó al apostolado de la dirección espiritual, a las misiones populares e incluso se atrevió a emprender la reforma de algunos monasterios. Pero a lo que verdaderamente dedicó sus mejores empeños fue a la dirección espiritual de las “angélicas”, que era la primera Congregación de mujeres consagradas que realizaban apostolado fuera de los monasterios de clausura, y esto lo hizo incluso renunciando a ser el superior general de su Congregación masculina.

En el mes de mayo del año 1539 fue en misión de paz a Guastalla, población que estaba sometida a interdicto por decisión Papal, que en el derecho canónico es una censura eclesiástica por la cual las autoridades religiosas prohíben a los fieles la asistencia a los oficios divinos, la recepción de los sacramentos y dar sepultura cristiana a los difuntos. Consiguió, aunque con muchísimo esfuerzo, apaciguar los ánimos y arreglar el conflicto, pero esto tanto le afectó físicamente que tuvo que volver a Cremona, junto a su madre, donde murió el 5 de julio de 1539, con poco más de treinta y seis años de edad.

Fue sepultado en la iglesia de San Pablo en Milán, aunque en el año 1891 su cuerpo fue trasladado a la iglesia de los Padres Barnabitas de dicha ciudad. Rápidamente fue venerado como si fuera un beato, pero esta veneración fue suspendida por el Papa Urbano VIII en el siglo XVII. Su Causa fue introducida en la Sagrada Congregación de Ritos el día 20 de septiembre del año 1806, siendo declarado Venerable el día 2 de febrero del año 1849. Fue beatificado el día 3 de enero del año 1890 y finalmente, canonizado por el Papa León XIII, el 27 de mayo del 1897. Su festividad se celebra en el día de su muerte, o sea, el 5 de julio.

Urna con los restos del santo en la iglesia de los barnabitas en Milán, Italia.

Urna con los restos del santo en la iglesia de los barnabitas en Milán, Italia.

Su vida fue tan breve que no se tiene un compendio de cuál fue su doctrina espiritual, aunque es cierto que en él aparecen claros síntomas de un inmenso amor a Cristo, una atracción especial ante la obra apostólica de San Pablo, una lucha feroz contra la tibieza sacerdotal y una entrega total a su apostolado. De él se conservan doce cartas, seis sermones y las Constituciones de las Congregaciones por él fundadas.

No existe ninguna representación iconográfica que nos muestre sus características físicas, aunque sin embargo, en la iconografía sí que están bien representados sus tres grandes amores: la Eucaristía, el Crucifijo y San Pablo. Era considerada una persona tan íntegra y tan pura que desde el primer momento fue conocido como el “padre angelical” o “el ángel hecho de carne” y es por eso por lo que normalmente aparece representado con un lirio. En muchas representaciones iconográficas aparece acompañado por dos compañeros de fundación, a los que se les ha dado el título de beatos, y que son los anteriormente mencionados padres milaneses Bartolomé Ferraru y Jacobo Antonio Morigia.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Gabuzio, A., “Historia de la Congregación de los Clérigos Regulares de San Pablo”, Roma, 1852.
– Premoli, O., “Historia de los barnabitas en el siglo XVI”, Roma, 1913.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1990.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

21 pensamientos en “San Antonio María Zaccaria, sacerdote fundador

  1. El tema de las mortificaciones públicas siempre ha traído de vueltas a la jerarquía eclesiástica. Les gustaba tan poco como de repente parecía gustarle al pueblo hacer esas procesiones medievales de flagelantes cuando una desgracia se abatía sobre ellos. En este caso de los Barnabitas y al igual que en otros casos, sólo supieron combatirlo con su herramienta, la acusación de herejía y la Inquisición.

    Personalmente nunca lo entenderé porque aún hoy las muestras de penitencia física pública, sobre todo en Semana Santa, me parecen una exhibición de mal gusto y además contradicen las enseñanzas del Maestro: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial (…) que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. (…) Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. (…) Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.» (Mt 6,1-6.16-18)

    Así que no estaré nunca de acuerdo con eso de flagelarse, crucificarse y otros excesos públicos, porque me parece que no siguen las enseñanzas del Evangelio; y no acabo de entender la satisfacción que puede proporcionarle a alguien hacerse eso y encima ser visto, pero en fin.

    • Ana María,
      Yo entiendo perfectamente que los actos públicos de penitencia, aunque los vemos sobre todo en Semana Santa, son acciones de otros tiempos y a mi tampoco me hacen gracia ni los considero necesarios, pero me pongo en su mentalidad y en su época y, viendo como le sentó al clero sus resultados, posiblemente fue una decisión correcta. Removió conciencias, atrajo al pueblo e incomodó a los clérigos asentados en sus poltronas, prebendas y vicios. Fue una manera de darles una “guantá” sin manos. Así lo veo yo.

  2. Aunque conocía algunos pormenores de la vida de San Antonio María Zacarías realmente ignoraba mucho sobre su fundación y este artículo me ha servido para conocerlo más a él y conocer parte de lo que es la obra que el realizo, muchas gracias Antonio.

    • Yo creo, André, que San Antonio Maria Zacarias es uno de los santos fundadores menos conocidos, quizás porque su Congregación sea minoritaria, quizás porque se le localice demasiado. Yo creía de justicia escribir sobre él y si este trabajo en algo te ha servido, me doy por satisfecho.
      Un abrazo.

  3. Antonio no sabia que este santo hubiera muertotan joven,me ha sorprendido pues algo he leido de el,pero asi de pasada sin profundizar,pero no recuerdo que se mencionara la edad que tenia al fallecer.

    Sobre las mortificaciones ya sabes que soy totalmente contrario a ellas,incluso las mas pequeñas (me refiero las que atentan fisicamente contra el cuerpo,desde el dormir en el suelo o la cabeza sobre un tronco o objetos similares hasta el mas leve pinchazo sobre la piel),se puede entender el ayuno y el privarse de algunas cosas,pero para mi “atacar” el cuerpo es como atacar a Dios.
    Sinceramente no se como esos actos publicos puedieron hacer mas bien que mal,a mi me revolveria el estomago ver algo asi.
    Lo que la iglesia en aquella epoca estaba “apotronada” en sus sillon lo se,normal que reaccionaran ante esos excesos.
    De todas formas hay que mirar todas las obras buenas que salieron de San Antonio Maria Zacarias y que hubieran ido a mas de no morir tan joven.

    • Yo entiendo, Abel, que existan personas que para hacer penitencia mortifiquen su cuerpo; otra cosa es que comparta esa posición. Está claro que debemos hacer penitencia porque es una forma de reparar nuestras faltas, pero si soy fumador o glotón, preferible es dejar de fumar y comer menos antes que ponerse un cilicio con púas en una pierna, ya que aunque lo primero me mortifique no daña a mi salud sino que la mejora, mientras que las heridas en la pierna puede ser hasta una fuente de infección. Pienso así, pero respeto a quienes hagan también lo otro.
      Si que es cierto que si hubiese vivido más tiempo su obra habría sido más extensa, quizás hasta en sus escritos, pero lo cierto es que murió muy joven pero aun así, dejó huella.

  4. Con el permiso de los responsables del blog queria informaros a los que no lo sepais aun que ha salido un coleccionable de libros editado por RBA titulado ” VIDAS DE SANTOS”.
    Saldra cada 15 dias al precio de 9,95€ cada uno,excepto el primero que es a 4,95€.
    Ya van por el segundo,son unas 72 paginas,edicion cartone,y a color.
    Tengo los dos primeros y tienen muy buena pinta,estoy leyendo el dedicado a San Pedro.
    La informacion es rigurosa,pero eso mejor que lo compruebe un experto,yo asi lo creo,pues en el dedicado a San Pedro estoy leyendo informacion que no he leido en otros libros y si se ha mencionado en algun articulo o comentario del blog.
    En principio serian 60 entregas.
    Si no cambian de titulos por el momento en los 24 primeros apareceran (no es seguro por este orden):
    1-San Francisco de Asis
    2-San Pedro
    3-Santa Teresa de Jesus
    4-San Jose
    5-Santa Lucia
    6-San Antonio de Padua
    7-San Juan Bautista
    8-Santa Clara de Asis
    9-San Antonio Abad
    10-Santa Maria Magdalena
    11-San Juan Evangelista
    12-San Nicolas de Bari
    13-Santa Juana de Arco
    14-San Pablo
    15-Santo Tomas de Aquino
    16-Santa Barbara
    17-San Jorge
    18-San Agustin
    19-Santa Rita
    20-San Carlos Borromeo
    21-San Ignacio de Loyola
    22-San Patricio
    23-San Benito de Nursia
    24-San Pancracio

    • Permíteme que te dé mi sincera opinión sobre el tema, sin ánimo de ofender. Yo he visto el anuncio en la tele y ya el primer volumen en los quioscos, pero francamente, no me convencen. No he podido hojearlos, pero lo poco que he podido ver por encima en la web de RBA es que son muy delgados, que tienen más fotos que texto y que el experto riguroso al que consultan es a cierto catedrático de la Complutense, cuando todos sabemos que nada hay más riguroso que los Martirologios, los Sinaxarios y la obra de los bolandistas y la Bibliotheca Sanctorum. Eso es lo que hay que seguir, lo mejor que hemos aprendido trabajando en este blog.

      He leído un extracto de la vida de San José y me han dado ganas de reír, porque dice incluso por donde iban pasando José y la Virgen con Jesús Niño cuando iban y cuando volvían de Egipto, vamos a ver, ¿me puede decir de dónde se ha sacado eso? O como cuando dice que la Virgen tenía una criada para ayudarle, que tenían dos carros y que cuando paraban a descansar dejaban que Jesús jugara con otros niños. ¿En qué Evangelio pone exactamente esto? Espera… ¡en ninguno! Se lo han inventado o como mucho lo han sacado de algún apócrifo, que vamos, para el caso es lo mismo. Si eso es ser riguroso, que Dios nos pille confesados. Es ser entretenido, ameno, fácil de leer. Riguroso, no.

      Pero no quiero “pisotearte” el post y que quede claro que te agradezco la información. De poder, le dedicaría unos minutos a leer el de Santa Lucía, Santa Bárbara y Juana de Arco, vamos, los de las mártires, pero esos tomos son delgadísimos y la mitad ilustraciones… muy buenas, pero, ¿cómo vas a profundizar en Juana de Arco con sólo eso? El libro que yo seguí para mi artículo no tiene ni un maldito dibujo y tenía 300 páginas, siendo sólo una síntesis del proceso de condena de la Santa. ¡Y éstos tienen 72, y la mitad fotos! Demasiado poco.

      Tiene toda la pinta de una colección divulgativa: bonita, atractiva visualmente, de lectura fácil y amena, para lucir en la estantería y leer al nene en la cama, de ésas que venden los de RBA que me los conozco bien, pero una enciclopedia rigurosa de Santos, no. Ésa ya sabemos cuál es, lo que vale, y en qué idioma está, y si no, que te lo diga Antonio, que la tiene y su buen pastón le ha costado.

      Pero gracias por decirlo, de verdad, porque saberlo no está de más 🙂 Respecto a mis gustos, yo prefiero buscar más contenido. El día en que quieran dejarme con la mandíbula en el suelo… que editen el Acta Sanctorum y la Bibliotheca Sanctorum en español. Entonces me quitaré el sombrero.

      • Gracias Abel por su notificación sobre la salida de estas publicaciones pero ya sabíamos, por la publicidad que le da la tele, que iba a salir esa colección de libros sobre vidas de santos, aunque yo dudo muchísimo acerca de la rigurosidad de este tipo de libros que lo que buscan principalmente, es ganar dinero.

        Como tu muy bien sabes, desde hace más de cuarenta años, mi afición es la hagiografía por lo que, sin querer hacerme publicidad he de decir que tengo una inmensa biblioteca sobre este tema: tesis doctorales, trabajos de investigación, publicaciones de órdenes y congregaciones religiosas, catálogos de museos, documentación de la Congregación para las Causas de los Santos, Bibliotheca hagiographica Graeca, Bibliotheca hagiográphica Latina antiquae et mediae aetatis, martirologios, sinaxarios, menologios, etc., etc. etc. Puedo asegurarte que lo mejor de lo mejor es la Analecta bollandista y la Bibliotheca sanctórum, que también tengo. Esto es hagiografía seria; lo otro es hagiografía devocional y comercial. Como es lógico, el destino final de esta biblioteca será la Universidad de Huelva.
        En este blog del que eres partícipe, tú sabes que ese es nuestro objetivo: seriedad y rigor hagiográficos. Lo otro, ¿qué quieres que te diga? Respeto, pero no recomendación. Esa es simplemente mi opinión.

        • Si vosotros podeis permitiros comprar o consultar la Analecta Bollandiana y la Bibliotheca Sanctorum,me alegro.
          Pero hay quien no puede permitirse pagar 150€ o 200€ por un tomo de los bolandistas,que encima no esta publicado ni en español,algo incomprensible.
          He dado una informacion para los interesados y habeis saltado encima a “destrozar” esta obra (sobre todo Ana Maria,que te has despachado la mar de gusto),gracias a Dios que no soy yo quien la publica.
          Puede ser algo cara para 70 paginas,pero asi estan de precio casi todos los coleccionables de libros de esta y otras editoriales,lo digo por experiencia propia.

          • No te lo tomes a nivel personal, mi querido amigo, porque sabes que no lo es. Lo que quiero remarcar es que este tipo de libros no son rigurosos en el sentido histórico, ya que normalmente mezclan historia y leyendas.
            Yo se que hay libros caros y libros menos caros y no todos están al alcance de todos, pero comprenderás que para hacer hagiografía como ciencia (y no solo como devoción), este tipo de libros no son los más idóneos. Eso, simplemente, es lo que he querido aclarar, agradeciéndote al mismo tiempo que lo hayas dicho, ya que a mucha gente pueden interesarles.

          • Añado una cosa más, Abel. Como norma, un libro con muchas ilustraciones y poco texto, normalmente no es riguroso, mientras que un libro con mucho texto, aunque tenga pocas o ninguna fotos, es mucho más fiable, mejor escrito, más acorde con la realidad.

        • Antonio no pasa nada.
          Simplemente pues he creido que la reaccion a esta propaganda (que por cierto yo no he visto en la tv,si no en una revista) ha sido algo desaforada.
          Es un coleccionable para tener a mano,y lo han realizado para acoger a la mayor cantidad de compradores que puedan,normal si se trata de que se venda.
          No he leido aun completo el dedicado a San Pedro,pero te digo,que lo que llevo hasta ahora no hay nada como para rechazarlo,y esta excelentemente maquetado.

  5. Gracias Toño por este artículo del que conozco varias novedades.
    En primer lugar, pones su apellido culminando con s cuando todas las referencias que conozco es en singular. Acaso es su traducción al español?
    Aunque lo tengo bien ubicado, no había caído en cuenta de que murió realmente joven. Sin embargo no por ello menos fecunda su vida.
    Sabía de la fundación de la congregación de los padres pero ignoraba la de las madres y la tercera orden.
    También es un detalle curioso que se refiriera a San Pablo como decapitado. Extraña advocación.
    Saludos.

    • Con permiso de Antonio… en efecto, el apellido del Santo, en italiano, es Zaccaria, parece que ha sido hispanizado a Zacarías. Yo no lo haría, pero bueno, está claro que así puede ser reconocido por muchos que quizá estén más habituados a ver su nombre en español.

    • El nombre real, Humberto, es Zaccaria, sin la s y con dos c. Yo me he tomado la licencia de castellanizarlo, aunque posiblemente esto haya sido un error. Podría corregirse.
      En efecto, fundó tres congregaciones y San Pablo para él fue una fuente de inspiración, un modelo. Por eso puso toda su obra bajo su patrocinio.

  6. Gracias por escribirnos sobre San Antonio María Zaccaria.
    Conocía la escultura de este santo en el vaticano, y si te soy sincero, pensaba que era un jesuita.
    Me ha gustado mucho conocerlo, ya que estas tres familias religiosas que fundo algunas veces las he oído nombrar.
    Creo que si no hubiera muerto tan joven, habría fundado una orden única que hubiera reunificado a las otras.

    Para mi las penitencias publicas en aquella época no me resultan nada raras. De todos los santos que vengo escribiendo este año (son de la misma época mas o menos) se cuentan cosas parecidas a estas, relacionas con las severas mortificaciones corporales.

    Me gusta mucho la urna que contiene sus reliquias, aunque si fuera yo, las mascarillas de plata que recubren manos y cara las sustituiría por otras de cera. Envíamelas al correo por favor.

    • David,
      No podemos saber qué hubiera hecho con sus Congregaciones si hubiese vivido algunos años más; tu dices que las habría reunificado, pero eso a mi no me parece posible dada la mentalidad de la época. No veo yo a mujeres y hombres célibes viviendo en común en un único Instituto. Posiblemente, hubiera ocurrido lo contrario, o sea, hubiese fundado alguna congregación más dándole otras funciones, pero bueno, todo esto no es más que hacer conjeturas.

  7. Pues yo creí que tambien era un Santo Jesuita, de hecho en un convento de frailes dominicos vi una pintura de San Antonio María y les pregunté a los frailes que por qué tenían la imagen de un Santo Jesuita, ellos simplemente rieron y me dijeron que no era jesuita que era fundador.

    Pues murió joven, pero fue un hombre de caridad, algo que les recordó el papa Francisco a los nuevos cardenales.

    Lo que se me hace extraño es que de tan humilde Santo, su congregación fuese aprobada por uno de los pontificados que han dejado mucho de que hablar “Clemente VII” que como perfectamente sabes Antonio era un Medici.

    • Tu sabes, Emmanuel, que por su carácter y temperamento se ha llegado a decir que Clemente VII fue el “más desgraciado de los Papas”. Tuvo líos con más de un gobernante, le movieron intereses personales y familiares e incluso fue perseguido y encarcelado debido a todo esto, pero bueno…, algo bueno se ve que hizo.

  8. He buscado a san antonio maria zaccaria por que es el santo que reza en el dia de mi cumpleaños 5 de julio y asi he conocido su corta existencia su amor.por cristo por la iglesia es admirable no es facil dar y luchar por que todos conozcan el amor y el mensaje de jesus .a pesar que vivio en el siglo 16 sigue comunicandonos el amor de dios .gracias san antonio maria zaccaria.

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