San Nicetas, ermitaño en las Grutas de Kiev y obispo de Novgorod en el siglo XII

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Icono ortodoxo ruso del santo.

Icono ortodoxo ruso del santo.

Aunque no se sabe nada de su infancia y familia, lo que si se conoce es que Nicetas nació en Kiev y que siendo aun muy joven recibió la tonsura en el célebre monasterio de las Grutas de su ciudad natal. Como su carácter era un tanto ambicioso, queriendo conseguir el don de curaciones y procurarse la gloria con la práctica de una vida ascética, se dirigió al egumeno San Nicón para que lo autorizara a encerrarse en una celda de aislamiento. El abad intentó persuadirlo de que no lo hiciera debido a su juventud y a su inmadurez en la vida espiritual, ya que esa práctica se realizaba cuando al menos se llevaba un cierto tiempo en el monasterio, nunca inferior a los tres años. Por eso, lo exhortó para que practicara la humildad poniéndose al servicio de todos los monjes, diciéndole que sus deseos estaban por encima de sus fuerzas. Sin embargo, Nicetas desobedeció al egumeno y se recluyó en su propia celda.

Pasados unos días, una vez solo y convencido de que el Señor le recompensaría con el don de milagros, se le presentó el diablo bajo el aspecto de un ángel. Mientras oraba, oyó la voz de alguien que oraba junto a él y enseguida pensó que estaba en la presencia del Espíritu Santo. Nada más lejano de la realidad: aunque vio al ángel le entraron dudas de la naturaleza divina de su visión, máxime cuando el propio ángel le indicó que no orase, que él lo supliría en la oración y que Nicetas se dedicase a leer las Escrituras ya que así conseguiría mayor sabiduría. Aun así, Nicetas cayó en el engaño, se dedicó a leer las Escrituras aprendiéndose de memoria muchos pasajes del Antiguo Testamento, mientras se regocijaba viendo rezar al diablo. El Nuevo Testamento ni lo leyó.

Cuando se creyó en posición de suficientes conocimientos bíblicos como para que nadie pudiese rebatirle, salió de su celda. Como conocía bien el Antiguo Testamento empezaron a acudir muchos fieles de todas las clases sociales incluidos príncipes y nobles. Siguiendo los consejos del falso ángel, Nicetas comenzó a profetizar y en el año 1078 le predijo al príncipe Izjaslav de Kiev el asesinato del príncipe Gleb Svjatoslavic. Dicho asesinato ocurrió el 30 de mayo del mismo año y a partir de ese momento la fama del eremita Nicetas creció de tal manera que muchos vieron en él a un profeta, a un maestro espiritual al que había que solicitarle consejo y al que tenían que obedecer.

Ornamentos originales del santo.

Ornamentos originales del santo.

Pero viendo que desconocía por completo los textos del Nuevo Testamento, los monjes más santos del monasterio de las Grutas comprendieron que Nicetas estaba en las manos del demonio. Se sabía de memoria el Antiguo Testamento pero no conocía ni siquiera un solo pasaje del Nuevo y no solo eso, sino que ni siquiera mostraba interés por conocerlo. Visto que esto era intolerable, todos los ascetas junto con el abad Nicón, después de haber pasado toda la noche en oración, se reunieron en la celda de Nicetas y expulsaron al demonio. Cuando el demonio desapareció, Nicetas olvidó por completo todo lo que sabía del Antiguo Testamento, no lo recordaba y juró que jamás lo había leído ni escrito. Debido a esto, los monjes se vieron obligados a instruirlo de nuevo.

Según nos cuenta el “Paterikon”, cuando el joven monje se dio cuenta de lo que le había pasado, se arrepintió de su pecado, hizo continua penitencia y estricto ayuno, vivió con gran humildad y obediencia llegando a sobrepasar en virtud en poco tiempo a todos sus compañeros. Sigue diciendo el “Paterikon” que el Señor se mostró misericordioso con él y por eso, en el año 1096 el metropolita Efraín de Kiev lo nombró obispo de Novgorod.

Allí en Novgorod, gracias a la oración y al don de milagros, salvó a la ciudad en dos ocasiones: una sequía y un incendio. La sequía estaba produciendo una gran hambruna y gracias a sus plegarias, llegaron abundantes lluvias que hicieron crecer las hierbas y las flores en los campos y abundaron las cosechas. Del incendio se libró también gracias a la lluvia. Fue un ejemplo de virtud: destinaba todos sus bienes a las limosnas y lo hacía de manera secreta a fin de cumplir el mandato de Cristo de que “no sepa tu mano izquierda lo que hace tu mano derecha”. (Mateo, 6, 3), aunque también creó escuelas y hospicios para los más necesitados. Construyó iglesias y las ornamentó invitando para ello a los mejores maestros de Bizancio y de Europa Occidental, destacando las iglesias de la Transfiguración, la de la Anunciación y la de la Natividad de la Theotokos. Vivía de manera humilde y frugal y debajo de las vestimentas propias de obispo llevaba atadas al cuerpo unas pesadas cadenas de hierro.

Catedral de santa Sofía de Novgorod, Rusia.

Catedral de santa Sofía de Novgorod, Rusia.

En torno al año 1106 autorizó a San Antonio el Romano para que fundara un monasterio en las cercanías de la ciudad en terrenos del río Volkhov. El mismo Nicetas le ayudó a cavar los cimientos del monasterio, aunque no lo vio construido pues murió el 31 de enero del año 1109, por lo que tuvo que ser consagrado por su sucesor, el obispo San Juan de Novgorod. Trece años estuvo al frente de su diócesis. Fue sepultado en la catedral de Santa Sofía, dentro de las murallas del kremlin de la ciudad, en la capilla de los Santos Joaquín y Ana.

San Policarpo, monje del monasterio de las Grutas de Kiev, en una carta que le escribió al archimandrita Aquindino, la cual entró a formar parte del “Paterikon” de las Grutas, relata los milagros realizados por San Nicetas en Novgorod, concluyendo con un asentimiento a su veneración diciendo: “Ahora, con los santos, es venerado el santo y bienaventurado Nicetas”. Según Golubinskij, esta aseveración indica que San Nicetas fue canonizado antes de la dominación mongola, aunque posteriormente, su veneración había decaído limitándose solo al monasterio de las Grutas de Kiev.

Hay constancia documentada de que en el año 1420 se conocía con exactitud el lugar de su sepultura, pero en el año 1547, en tiempos del zar Iván el Terrible, un señor piadoso en la noche de Pascua durante las rondas realizadas alrededor de la catedral de Santa Sofía, vio que la tumba estaba descuidada. Al agacharse, escuchó una voz que le decía: “Aquí debajo está el ataúd del obispo Nicetas” y obedeciendo a esa voz, marchó a su casa, recogió instrumental para hacer limpieza y adecentó la sepultura del santo obispo. Según algunas fuentes fue en este año 1547 cuando el santo fue oficialmente canonizado.

Urna de las reliquias.

Urna de las reliquias.

Cuatro años más tarde, un rico vecino de la ciudad, acercándose a la tumba, escuchó una voz que le ordenaba cubrir la tumba con un velo. Cuando fue a cumplir lo que había oído, a través de una fisura de la tumba pudo ver los restos incorruptos del santo y al año siguiente, el 21 de febrero una mujer ciega recobró la vista tocando la tumba.

Durante los años 1557-1558 el famoso hagiógrafo Marcelo, egumeno del monasterio Chutynskij escribió la “Vita” de San Nicetas basándose en los textos del “Paterikon” de Kiev y compuso un canon propio en su honor. El 30 de abril de año 1558, el arzobispo Pimén de Novgorod tuvo una visión mientras dormía: “La paz sea contigo, querido hermano. No se asustes, soy tu predecesor Nicetas, el sexto obispo de Novgorod. Ya es tiempo de que sean descubiertos mis restos”. A la mañana siguiente, fue corriendo a la catedral y en el camino se encontró con San Isaac de Novgorod que aquella noche había tenido el mismo sueño ordenándole que no se retrasara la apertura de la tumba. Ambos se pusieron manos a la obra y cuando levantaron la tapa del sepulcro vieron el cadáver completamente incorrupto revestido con los ornamentos episcopales que también se encontraban en perfecto estado de conservación. El arzobispo Pimén ordenó al iconógrafo Simeón que pintara un icono póstumo del obispo acompañado de la Virgen y el Niño. Simeón quiso pintarlo con barba, pero en sueños se le reveló “que sin barba lo habían encontrado, sin barba tendría que pintarlo”. Con la autorización del metropolita San Macario de Moscú, que anteriormente había sido arzobispo de Novgorod, se hizo el reconocimiento canónico de los restos que fueron llevados a la iglesia.

Urna de las reliquias.

Urna de las reliquias.

Poco después de descubrirse el cadáver, el gobernador de la ciudad mostró sus dudas acerca de su incorrupción. Para disipar estas dudas, el arzobispo Pimén ordenó abrir de nuevo el sepulcro y al verle la cara al santo como si fuera la de un hombre sano dormido, el gobernador de arrepintió e hizo penitencia. La noticia se corrió por la ciudad y algunos sacerdotes solicitaron al obispo ver también las reliquias. El obispo les impuso la condición de realizar siete días continuados de ayuno, terminado el cual, los sacerdotes se reunieron en la catedral, la tapa del sepulcro se levantó, vieron cómo se movían las manos del cadáver y sorprendidos ante este milagro, solicitaron al obispo conmemorar anualmente este acontecimiento la segunda semana posterior a la festividad de Todos los Santos.

Desde que las reliquias fueron descubiertas se realizaron varios milagros y se tuvieron algunas curiosas visiones. En una de ellas se vio al obispo San Nicetas revestido con las ropas episcopales y montado en un caballo atravesando el río Narva mientras hacía huir a las tropas de Livonia que querían atacar a la ciudad. Fue entonces cuando su culto fue extendido a toda la Iglesia Ortodoxa Rusa. De su tumba se extrajeron sus vestiduras litúrgicas y su cruz pectoral. Estas vestiduras han sido analizadas por especialistas expertos que efectivamente las dataron como de los siglos XI-XII, aunque el pectoral se reveló que era mucho más reciente. Hay que decir que como San Nicetas murió con unos cincuenta años de edad, algunos antropólogos han mostrado algunas dudas sobre las reliquias ya que en ella se aprecian los rasgos de una persona más joven.

Icono de San Nicetas conservado en la Lavra de las Grutas de Kiev.

Icono de San Nicetas conservado en la Lavra de las Grutas de Kiev.

En el año 1558 el hagiógrafo Josafat, egumeno del monasterio de San Daniel, escribió el relato del descubrimiento de las reliquias y describió minuciosamente la realización de veinticinco milagros, especialmente curaciones de la vista, efectuadas desde ese momento. En el año 1565, San Zenobio de Oten escribió “Un sermón de alabanza por la apertura de las reliquias del obispo Nicetas”, que tuvo una gran difusión no solo en Rusia, sino fuera de sus fronteras; al mismo tiempo, el metropolita San Macario de Moscú solicitó al hagiógrafo Basilio Barlaám, sacerdote del monasterio de Pskov que compusiera una nueva redacción de la “Vita” de San Nicetas. Es por esto por lo que existen cuatro redacciones de la “Vita” del santo.

En el año 1917, durante la Revolución Bolchevique, las reliquias de San Nicetas junto con las de otros muchos santos rusos fueron profanadas. La catedral fue convertida en un museo y los restos del santo se metieron en una bolsa en la trastienda del mismo. En el 1957 el arzobispo Sergio Golubtsova consiguió trasladarlas a la catedral de San Nicolás de Yaroslavl, pero allí estuvo poco tiempo ya que en tiempos de Kruchev, la catedral y otras iglesias fueron clausuradas y las reliquias tuvieron que ser trasladadas de nuevo a la iglesia de San Felipe apóstol donde permanecieron hasta el año 1993. Ese año fueron trasladadas solemnemente a su antigua catedral de Santa Sofía. San Nicetas de Novgorod es conmemorado el día 31 de mayo (día de su muerte), el 30 de abril (día de la apertura del sepulcro) y el día 14 de mayo.

Terminemos diciendo que entre todos los santos obispos rusos, San Nicetas es representado con lo que se podría llamar una característica peculiar: aparece sin barba en todos los iconos, lo que es contrario a los cánones ortodoxos, según los cuales, todo monje y más aun si es obispo, tiene que ser representado con barba. Esta excepción es debida a que en realidad él nunca tuvo barba. Dice la tradición – cosa que ya he comentado antes -, que el primer iconógrafo que lo pintó lo hizo con barba conforme a los cánones, pero que el santo se le presentó y le dijo que sin barba había vivido y sin barba quería ser pintado. Es por eso por lo que los iconos de San Nicetas de Novgorod son los únicos que podríamos decir, infringen la normativa ortodoxa.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Fedotov, G.P., “Los santos de la antigua Rus’”, Moscú, 1990
– Nikol’skij, A.N., “Relato sobre el descubrimiento de las reliquias del santo obispo taumaturgo Nicetas de Novgorod”, Sankt Petersburgo, 1905.
“Paterikón del monasterio de las Grutas de Kiev según los manuscritos antiguos”, editado por el monasterio de la Trinidad y San Sergio en el 1991.
– VV.AA. “Bibliotheca sanctórum orientalium, tomo II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1999.

Enlace consultado (21/02/2015):
– http://hram-troicy.prihod.ru/zhitie_svjatykh_razdel/view/id/1158584

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8 pensamientos en “San Nicetas, ermitaño en las Grutas de Kiev y obispo de Novgorod en el siglo XII

  1. Singular es la presentación de este santo lampiño, la explicación ofrecida basta por su sola. Que gran enseñanza es la de perseverar en la vida espiritual bajo la asistencia de personas adiestradas y la de no buscar el reflector. He conocido personas así que culminan mal su proceso de crecimiento espiritual.
    El cristiano debe buscar la gloria de Dios y saberse ocultar cuando lo logre.
    Gracias por platicar sobre este santo.

    • Yo creo que la experiencia de su juventud le sirvió, aprendió de ella y por eso se hizo un santo “como la copa de un pino”. Aun así, como tu sabes que de las leyendas pocos santos antiguos se libran, posiblemente esta de que desobedeció al egumeno, el diablo lo engañó, se aprendió solo el Antiguo Testamento y no el Nuevo, es posible que esté exagerada. Exagerada o no, rectificó y lo hizo de tal manera que siendo muy joven fue elegido como obispo. Este detalle, por si solo nos da a entender cual era su santidad de vida.

  2. Creo que el llevar barba es preceptivo de la jerarquía ortodoxa, si me equivoco, que alguien me corrija, y los pocos santos varones que aparecen sin ella es porque o no eran jerarcas, o porque eran jóvenes o muy niños. Como muy bien dices debe ser el único caso de jerarca ortodoxo maduro que aparece sin barba en los iconos, y la justificación la dices. Pero no se explica el por qué de esta ausencia de barba. No creo que se saltara la normativa, es decir, que se empeñara en afeitarse, después de sus “errores” de juventud y el estar arrepentido de ellos llevando una vida ejemplar. Quizá es que era lampiño, como insinúa Humberto: quizá no le crecía, simplemente. Pero, ¿es esto una enfermedad, un problema hormonal, una particularidad física?

    • La barba es preceptiva, pero que está claro es que si no la tienes, por muy cumplidor que seas de las reglas, no la tienes.
      Yo creo que él, que fue un santo ejemplar después de esos errores de juventud, no se saltaría las normas de ninguna de las maneras y que si no tenía barba es porque era barbilampiño. Si no se tiene, no se tiene y no hay que darle más vueltas. Lo que no se es si el ser barbilampiño supone una deficiencia hormonal; eso tendría que decirlo un médico.

      Lo que si me llama la atención y esto demuestra que a él no le iba el aparentar lo que no era, es que “manifestara aun después de muerto”, que lo pintasen tal cual. Claro que para eso hay que aceptar que el santo pudo aparecerse a quién intentó hacer lo contrario.

      Aunque he visto muchísimos iconos y reconociendo que no soy especialista en iconografía, tengo que decir que no recuerdo haber visto nunca ningún icono de un santo monje u obispo, pintado sin barba. Este es el único caso que recuerdo.

  3. Gracias Antonio.
    San Nicetas supo rectificar a tiempo sus errores como joven sacerdote. El creía que podía llevar a cabo sus propias ideas ( aun siendo buenas) y vemos que por su inexperiencia o porque se le cruzo el diablo en su camino, no resulto buena idea.
    Aun así aprendió bien de sus error y esto le llevo a ser el bueno y piado santo obispo que fue.

    Tengo dos dudas: ¿ como se llama esa especie de mitra de los obispos ortodoxos ( la que vemos en la foto), y ¿ Por qué no se pueden ver las reliquias de los santos ortodoxos si se dicen que están incorruptas?, siempre las vemos tapadas con estos velos que a veces están muy ricamente adornados o pintados.

    • David,
      La mitra de los obispos ortodoxos se llama también “mitra” o “stéfanos” y los rostros de los santos, aunque estén incorruptos, están tapados por respeto y veneración. Esa es la tradición oriental, especialmente en los paises eslavos.
      En la tradición griega algunos rostros están tapados con una mascarilla plateada o dorada, como es el caso de San Juan el Ruso.

  4. Antonio quisiera preguntarte por el tema de las “barbas”,nunca mejor dicho.
    ¿Tienen alguna norma por la cual se la deben dejar crecer?,¿y si es asi a que se debe?.
    Por cierto que sobre la leyenda del demonio orando…mira que sabes que “protejo” y aun no las denigro porque siempre pienso que hay cosas que nunca debemos llegar a entender por ser humanos,pero bien es sabido que ningun ser procedente del mal puede orar ninguna oracion o frase santa.
    Al menos en todas las leyendas e historias que recuerdo es con una oracion como descubren el engaño del demonio al no poder recitarla por propia boca.
    En fin,es una curiosidad bastante sorprendente para mi.

    • Abel,
      Según la tradición los monjes ortodoxos no tienen el pelo corto, sino todo lo contrario. Estar permitido dejarse crecer el cabello todo lo que se quiera (verás que algunos monjes lo tienen recogido como si fuera con un moño e incluso, trenza). El tradición también dejarse la barba todo lo larga que se quiera. En algunas iglesias, como la ucraniana o la americana, hay una cierta tendencia a dejarse la barba más corta, pero al fin y al cabo, barba es. Es la costumbre, es la tradición. Si existe algún canon en concreto que lo obligue, yo lo desconozco.
      En cuanto a si existe alguna oración para “espantar” al demonio no lo se, salvo los exorcismos. Lo que si que tengo claro es que la mejor oración para todo es el “padrenuestro”, compuesto por el mismísimo Hijo de Dios.

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