Santa Eufrosina de Suzdal

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de la Santa.

Icono ortodoxo ruso de la Santa.

Cuando el pasado 15 de febrero escribimos sobre San Barlaam, obispo de Suzdal y Tarussky, se nos pidió que escribiéramos sobre Santa Eufrosina de Suzdal y así lo prometimos. Hoy es día de cumplir ese compromiso.

Santa Eufrosina de Suzdal es una figura compleja ya que fue princesa, monja y asceta. Hasta hace muy poco tiempo su biografía estaba en la “žitie i sluzba” redactada por el monje Gregorio del monasterio “Spaso Evtimievo”, fallecido en el año 1565. Sin embargo, como el mismo Gregorio confesaba, no existiendo documentación alguna escrita sobre la santa, él se había basado en los relatos de las monjas los cuales se habían transmitido por tradición oral. Pero recientemente, hace solo unas décadas, Spasskij, en su obra “Св. Евфросинии Принцесса Суздале” ha esbozado una figura notablemente distinta a aquella que se tenía tradicionalmente, encuadrando su personalidad en los eventos políticos de la Rusia de finales del siglo XII-principios del XIII. Al hacer esto, este erudito ruso no se ha preocupado de resolver las leves contradicciones existentes entre la biografía tradicional y su “revolucionaria” reconstrucción histórica, lo que ha originado que algunos piensen que se trataba de dos personajes distintos. Nada más lejos de la realidad.

Según Spasskij, el verdadero nombre de Eufrosina era Elena Prebrana, mientras que el monje Gregorio la llamaba Teodulia y habría nacido alrededor del año 1165. Era la hija mayor del príncipe Miguel Jur’evic de Suzdal, el noveno hijo del célebre Jorge Dolgorukij y de una princesa bizantina, que era su segunda esposa. Cuando el hermano mayor del padre – Andrés Bogoljubskij – quiso para sí la ciudad de Suzdal, los hermanos menores tuvieron que contentarse con ser los señores de ciudades de menor importancia, por lo que a Miguel se le adjudicó la ciudad de Osterkoe.

Miniatura del siglo XVII en el que se representa a Teodulia solicitando el ingreso en el monasterio.

Miniatura del siglo XVII en el que se representa a Teodulia solicitando el ingreso en el monasterio.

En el año 1162, Miguel Jur’evic se casaba con la princesa Febronia, de la cual tuvo su hija Elena Prebrana. Cuatro años más tarde, toda la familia se trasladaba a Torcesk. La muerte repentina de Andrés Bogoljubskij (el hermano mayor del padre) provocó una serie de luchas entre los hermanos, por lo que Miguel – el padre de Elena Prebrana – se vio obligado a combatir para conseguir la ciudad de Vladimir. En esta ocasión, su principal aliado fue el príncipe Svjatoslav de Cernigov, cuyo hijo Vladimiro solicitó desposarse con Elena.

Después de la victoria y conseguida la ocupación de la ciudad de Vladimir, Miguel moría dejando el trono a su hermano Vsevolod, mientras que en Suzdal, en el año 1178, Elena se desposaba con Vladimiro de Cernigov, marchándose a vivir a la ciudad originaria de su esposo. En el año 1185 mientras su esposo intentaba montar un ejército para combatir contra los “polovcy” donde fue capturado el príncipe Igor, Elena se marchó a Putivl para consolar a la esposa de Igor. Cuando en el 1201 murió su esposo, Elena dejó aquella ciudad y se marchó a vivir con su madre a la ciudad de Suzdal, pero un año después moría también su madre y ella le solicitó al obispo Juan de Suzdal el permiso y la ayuda para construir un monasterio femenino.

Con la ayuda del obispo, en el año 1207 el monasterio era ya habitable. Ella ingresó en el monasterio, cambió su nombre por el de Eufrosina y en el año 1227 recibió allí la visita de María, hija de Miguel de Cernigov (sobrina de su esposo), que se había desposado con Basilio, príncipe de Rostov. En el monasterio, Eufrosina se dedicó a llevar una severa vida de asceta aunque sufría de continuas tentaciones, por lo que recurría a la mortificación (especialmente a los ayunos) para sobrellevarlas. Allí puso a disposición del resto de las monjas toda su cultura, enseñándolas a leer y escribir y leyéndoles sobre todo las Sagradas Escrituras. Al mismo tiempo colaboraba estrechamente con la egumena del monasterio en el buen funcionamiento de la comunidad. Aconsejó a la superiora dividir el monasterio en dos partes: una dedicada a las monjas vírgenes y otra dedicada a las monjas viudas; las primeras habitando el monasterio de la Deposición del Manto de la Madre de Dios y las segundas, en el monasterio de la Trinidad. O sea, que dentro del gran monasterio existían dos más pequeños, aunque los oficios religiosos los celebrasen todas las monjas en comunidad. Aquella fue la edad de oro del monasterio, porque fueron numerosísimas las monjas, muchas de las cuales alcanzaron grandes cotas de santidad y de sabiduría. Como los habitantes de Suzdal tenían conocimiento de la actividad y virtud de Eufrosina dentro del monasterio, acudían en masa solicitándole consejo.

Miniatura rusa del siglo XVII en el que se la representa resistiendo las tentaciones.

Miniatura rusa del siglo XVII en el que se la representa resistiendo las tentaciones.

Esta es la reconstrucción histórica que hizo Spasskij, el cual no sabiendo como conciliar estos datos con los que se aportaban en la biografía tradicional escrita por el monje Gregorio, prefirió cerrar así su narración. En realidad, una simple reconstrucción mucho más fiable necesitaba de una mayor integración con los elementos más tradicionales y, si verdaderamente se trata de una misma persona, es necesaria una buena argumentación para demostrar que Elena Prebrana es la misma persona que la Eufrosina de la que habla la tradición hagiográfica rusa.

Las dificultades en este sentido no son ni pequeñas ni pocas; sin embargo, parece más probable que se trata de una única persona y no de un desdoblamiento. Para ello tendremos que ir comparando las dos biografías aunque de la tradicional escribiremos después de hacer estas comparaciones. En primer lugar tenemos la dificultad cronológica en lo referente a su nacimiento que es adelantado casi medio siglo: el año 1212 para Gregorio y el 1165 para Spasskij. Sin embargo, esto no crea ningún problema suficientemente serio, ya que la santa vivió ochenta y cinco años. La segunda cuestión es el nombre: Teodulia para el hagiógrafo Gregorio y Elena Prebrana para Spasskij, algo hasta cierto punto admisible si pensamos en las alteraciones que a lo largo del tiempo puede sufrir una tradición oral. Otra diferencia es el nombre del esposo, aunque esta dificultad no es insuperable si pensamos que nuestra santa pudo haberse casado dos veces: primero con Vladimiro y viuda de este en el 1202, antes de entrar en el monasterio en el 1207, pudo haberse casado nuevamente y de nuevo, enviudar. La diferencia principal está en que mientras para Spasskij su padre era Miguel de Suzdal, para el monje Gregorio era Miguel de Cernigov.

Sin embargo, aun esto no es una contradicción insubsanable, ya que pudiera tratarse del mismo príncipe (a quién Spasskij lo hace morir prematuramente) o de dos príncipes distintos, el segundo de los cuales podría haber sido un padre putativo debido a relaciones familiares próximas, como lo demuestra la visita de María al monasterio. Sea cual sea la solución más probable, es cierto que la tradición hagiográfica relaciona la destrucción de Suzdal con el martirio de San Miguel de Cernigov, padre o cuñado de Eufrosina.

Relicario (urna) de la santa anterior a la Revolución Bolchevique.

Relicario (urna) de la santa anterior a la Revolución Bolchevique.

Según esta tradición – que es la aceptada por todos los hagiógrafos a excepción de Spasskij -, la joven princesa Teodulia, hija del príncipe Miguel de Chernigov, fue prometida como esposa al príncipe Menas que se encontraba en Suzdal. Cuando se encontraba en la ciudad de su esposo, éste murió y ella retornó a su casa alrededor del 1227, entrando en el monasterio que había sido fundado veinte años antes y en él se distinguió por su santidad de vida.

Mientras tanto, en el 1238, el Khan Batù destruyó la ciudad de Suzdal y se volvió contra Chernigov, amenazando con destruirla si no se rendía voluntariamente. Miguel, viendo el peligro que lo amenazaba, huyó a territorio húngaro y allá por el año 1244, cuando todos los príncipes rusos se habían rendido, retornó a la Rus’ haciendo también acto de sumisión. Consciente de su comportamiento, el Khan Batù, le impuso pasar a pie a través de brasas de fuego y adorar posteriormente a sus ídolos. El se negó decididamente, pero a sugerencia de algunos príncipes rusos, estuvo a punto de ceder; el único que trataba de disuadirlo para que no lo hiciera era un tal Teodoro, tutor de Eufrosina, la cual se enteró de la situación en la que se encontraba su padre y con un inmenso dolor que le atravesaba el corazón, le escribió una carta en la que le decía que si apostataba, no lo consideraría como su padre. Miguel resistió y tanto él como el tutor fueron martirizados. El monje Gregorio nos cuenta que después del martirio, el padre se le apareció a la hija manifestándole que estaba en la presencia de Dios. La Iglesia Ortodoxa lo tiene reconocido como santo, celebrando su festividad el día 20 de septiembre.

Golpeada por la muerte de todos sus seres queridos, Eufrosina continuó con su vida ascética y aunque fue elegida egumena del monasterio, no se diferenció en nada del resto de las monjas: se negó a vestir de manera distinta que las demás, comía y trabajaba lo mismo que ellas y pasaba frío de manera voluntaria repitiendo sin cesar que “el pescado que está recubierto de nieve y está congelado, no se estropea, sino que incluso está mejor. Por eso, nosotras las religiosas, si sufrimos el frío nos convertimos espiritualmente en más fuertes y somos más agradables ante la presencia de Dios”. Después de una breve enfermedad, murió el 25 de septiembre del año 1250.

Relicario (urna) actual.

Relicario (urna) actual.

Como dije anteriormente, su “Vita” y el oficio litúrgico en su honor fueron compuestos por el monje Gregorio alrededor del año 1560. Poco tiempo después, su culto fue oficialmente reconocido por el metropolita Antonio de Moscú (1572-1581) en consideración a los muchos milagros obrados por intercesión de la santa. Sus restos fueron encontrados incorruptos el día 18 de septiembre del año 1698, siendo trasladados a la iglesia principal del monasterio en tiempos del patriarca Adrián. Durante la revolución bolchevique sus restos fueron llevados a un museo pero no se destruyeron. Desde el año 1988 se encuentran en la iglesia de los Santos Constantino y Elena en Suzdal.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Georgievskij, V., “El monasterio de la Deposición del Manto de la Madre de Dios de Suzdal”, Vladimir, 1900
– Kologrivov, I., “Los santos rusos”, Milán, 1977.
– Kremlevskij, A., “Eufrosina de Suzdal”, Petrogrado, 1904.
– Spasskij, I., “Santa Eufrosina, princesa de Suzdal”, publicado en “Zurnal Moskovskoj Patriarchii”, 1949.
– Trofimov, A., “Las mujeres santas de la Rus’”, Moscú, 1994
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum orientaliun, vol. I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998.

Enlaces consultados (19/02/2015):
– http://days.pravoslavie.ru/Life/life1603.htm
– www.patriarchia.ru/db/text/913894.html
– www.pravenc.ru/text/187882.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

15 pensamientos en “Santa Eufrosina de Suzdal

  1. La tradición cómo choca a veces conla historia, a veces la primera es más romántica que la segunda. Qué bueno que haya una hagiografía seria que quiera hacer las cosas como se debe, aunque a veces esos giros de 180° como sacan de quicio. San Juan Diego, por ejemplo, con las nuevas “pinceladas” en su historia oficial, no era pobre, sino rico, de viudo sin hijos, pasó a casado con familia, su retrsato oficial es de un indígena españolizado en ves de un indígena natural. No me opongo, pero cómo cuesta acostumbrarte a la nueva versión.
    Ceo que la comezón que pueda haber causado la investigacíón sobre Santa Eufrosina, no es para menos, quiera Dios y toda la hagiografía sea así.
    Me ha llamado la atención.el monastero con monjas vírgenes de un lado y monja viudas por otro. Hace unos días miraba un programa de recetas de cocina de un monasterio español de monjas concepcionistas de Segovia,”bocaditos de cielo”, y en el, Sor Beatriz, un monja de años, platicaba que con el Vaticano II se acabó la diferencia entre momjas de coro y monjas legas, que ahora todas comparten las mismas obligaciones y se agendan los trabajos. Entiendo la mentalidad y costumbres de esa época y espero que no siga habiendo esa costumbre de hacer monjas de uno y otro nivel. Menos mal que en estos casos no se ha llegado a lo de “mujeres de acuerdo y juntas, ni difuntas” jajajaja
    En lo personal me quedo con una Eufrosina que supo renunciar al lujo y el poder para servir a Cristo.
    Saludos

    • Humberto,
      Tu sabes que desde el primer día, todos nos propusimos hacer de este blog, un espacio de hagiografía sería que más de un disgusto nos ha causado en lo que a comentarios se refiere. De todos modos, el criterio se ha impuesto, nuestros lectores nos buscan por esta seriedad y estamos ayudando a poner las cosas en su sitio, haciendo ver que los santos son personas de carne y hueso, con sus fallos humanos, pero en los que, en última instancia, predominan su entrega y amor a Cristo y a los hermanos. Incluso, en la medida de lo posible, verás que eso se nota hasta en las ilustraciones que acompañan a los artículos y no hace falta que me explique más, porque me entiendes.

      Con Santa Eufrosina de Suzdal ha pasado exactamente igual, pero hay que darse cuenta en qué momentos histórico vivió. Los monasterios eran así y, simplemente eran así. No es el primer caso en el que se apartan a las vírgenes de las viudas, salvo en los momentos de oración y servicio litúrgico. Lo que si que era de pena – y a veces aun lo sigue siendo -, es que para entrar en un convento o monasterio, la aspirante tuviera que llevar “una dote” y que luego allí dentro, hubiera monjas de primera y monjas de segunda clase. Esto cada vez es menos, pero haberlas, aun las hay por desgracia.

  2. Muchas gracias, querido amigo, por atender a mi petición de escribir sobre esta Santa. Ya sabes que para mí todo lo que se escriba sobre santidad femenina siempre es poco.

    Sabía que en los monasterios occidentales era habitual separar a las monjas por niveles de renta de las familias de donde procedían – las “doñas” y las criadas, como eran conocidas aquí en España – pero no sabía que esto ocurriese también en el monacato ortodoxo, aunque es lógico si se mira bien: la estirpe es la estirpe. Pero ya separar a las vírgenes de las viudas es algo realmente llamativo. ¿Sería para evitar que las segundas, más experimentadas en la vida sexual y familiar, no compartieran anécdotas de lecho matrimonial o de la maternidad “inapropiadas” para los oídos de una virgen? Eso puede parecer una apreciación escabrosa, pero ya me dirás qué otra diferencia puede haber entre una viuda y una virgen. Y es que siempre andamos a vueltas con lo mismo: o se discrimina en función de la renta, o en función del sexo, o en función del estado dentro del mismo sexo.

    Espero seguir oyendo sobre muchas otras santas no mártires en la ortodoxia. Tengo entendido que las veneran a varias. Y sorprende que haya tantas llamadas Eufrosina, ¿de qué Santa antigua habrán tomado el nombre? Porque ya hay muchas mártires en la Antigüedad llamadas así, pero lo lógico es que tomen el nombre de alguna amma o asceta como ellas.

    • Cuando me refiero a “separar las monjas por renta”, me estoy refiriendo a Occidente porque no me consta que en el monacato oriental haya sucedido lo mismo; puede que si pero puede que no. Si esto lo lee alguien que pudiese aclararlo, se lo agradecería.
      Y con respecto a quién sería la primera Eufrosinia (o Eufrosina) de las que las demás han copiado su nombre, mi opinión es que es de Santa Eufrosinia de Alejandría, una virgen del siglo V que, como otras, se disfrazó de hombre para poder entrar en un monasterio. Un caso parecido al de Marina-Marino, lo que pasa es que esta tomó el nombre de Esmaragdo.

      • Cierto, ya sé cuál me dices. Yo la confundía con alguna Santa Eufrosina mártir cuando todavía no tenía el ojo entrenado para leer iconos. Me encantaría que se pudiese escribir sobre esta Santa también, aunque entiendo que quizá no haya mucho que decir porque la vida de estas Santas “travestidas” tiene más de leyenda que de realidad. Pero siempre son un acicate para la curiosidad y muy atractivas para lectores que buscan anécdotas curiosas en las vidas de los Santos. Separando la paja del oro, por supuesto, y para completar este elenco que ya iniciamos con Marina-Marino, Eugenia-Eugenio, Pelagia-Pelagio…

        No sé si en el monacato oriental separarán a las monjas (o monjes) de familia rica o noble de las de familia pobre, pero lo que está claro es que nuestra Eufrosina de hoy, que nació princesa, no quiso distinguirse en nada de las demás, se comportó como si fuera la más pobre de las monjas, y se la venera como Santa. Algo extraordinario habrán visto en esta su conducta en vida, aparte de sus milagros tras ésta.

        • Sobre el monacato oriental otro ejemplo es de Santa Eudoxia Dmitrievna, quien antes de entrar al monasterio era archiduquesa de Moscú, sin embargo, para alcanzar la santidad no creo necesario el monacato, vea a miles de fieles que no eran monjes, sacerdotes , monjas.

        • Ana Maria,
          Sobre Santa Eufrosina de Alejandría no se sabe demasiado y por mucho que se estirase la información no daría para un artículo. Otra cosa sería poner algo de ella en algún artículo ensalada.

          Y en cuanto al ejemplo que pone René sobre Santa Eudoxia, decir que si, pero que hay muchas más que dejaron la Corte, se enclaustraron o vivieron como “locas por Cristo” y que son veneradas como santas. De alguna ya hemos escrito.

  3. Antonio agradecerte este interesante articulo sobre Santa Eufrosina de Suzdal y pedirte nuevamente que traduzcas al castellano (justo al lado del original si lo deseas) cuando escribas palabras en idiomas poco comunes y que ademas estan en otro alfabeto,que aqui la mayoria (si no todos) no sabemos nada de esos idiomas.
    La urna actual es una virgueria,preciosa,aunque no se ve la ubicacion de la misma (como en la primera foto,que contiene la antigua urna),si tuvieras foto desde otra persepectiva te agradeceria que me la facilitaras.

    • Abel,
      Св. Евфросинии Принцесса Суздале, significa “Santa Eufrosinia, princesa de Suzdal”. Perdón por no ponerlo, pero sabes que estas cosas se me escapan. ¿Será por viejo?
      Tengo alguna otra foto, aunque a bote pronto no recuerdo como es. Las busco y te las envio por e-mail

      • Estas tan acostumbrado a escribir palabras y frases en otros idiomas que ya se te pasa por alto,jeje.
        Gracias por las fotos.

        • Abel,
          La necesidad obliga y no solo hay necesidades materiales, sino que las hay también intelectuales y ya sabes que hay un refrán que dice que “estudia más un necesitado que un abogado”, jaja.

  4. Por lo visto esta santa esta imbuida en muchas leyendas y problemas de identificación por eso de que no se tiene con seguridad cual de los dos era su nombre o cual de los dos reyes era su padre, a pesar de todo esto que en dado caso sería lo menos relevante si es interesante como en otros casos de santas reinas y princesas como dejo todo el lujo de la corte por convertirse en una religiosa totalmente austera, lo que es un gran ejemplo para mucho aun el día de hoy.

    • Bueno, André; verás que hemos intentado desenmarañar la madeja de cara a identificar bien a la santa y espero haberlo conseguido. Estoy de acuerdo contigo en que se santificó siendo quién era y eso es lo verdaderamente importante. No es fácil dejar el lujo y ceñirse a la austeridad.

  5. El monacato ortodoxo sigue las mismas normas en la actualidad que en los primeros siglos. No hay diferencias prácticamente en la vida en los monasterios masculinos y los femeninos incluso hasta el habito monástico es igual con alguna diferencia en los velos monásticos que los monjes también llevan. No existen congregaciones u órdenes, sólo monjes y monjas.
    Tampoco existe lo que se conoce como dote en los monasterios femeninos ni hay diferencia entre monjas por su clase social de origen. El monje y la monja mueren para el mundo cuando hacen los votos monásticos por lo que nada importa lo que fueran antes de entrar en el monasterio. uno de los signos de esta muerte es el cambio de nombre para todos y el dejar de usar el apellido. A partir de la profesión monástica, el monje y la monja será conocidos por el nuevo nombre y el del monasterio.
    Lo que si que ha sido necesario siempre ha sido saber leer por la importancia que tiene en la vida monástica el Salterio, las Sagradas Escrituras y los textos de los Santos Padres por lo que durante el tiempo de primera prueba se exigía que si no se sabia leer se aprendiese y se aprendiese de memoria por o menos parte del salterio y pasajes escogidos de las Escrituras.

    • Muchas gracias, padre, por sus aclaraciones.
      Recordará que en este blog hemos escrito sobre algunos santos que eran analfabetos al entrar en la vida monástica y que suplían esta falta con el aprendizaje de memoria de los textos sagrados. Aun así, como en general, en los monasterios predomina la cultura, supongo que también en ellos existirán métodos como para enseñar a quién no sabe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*