Los santos y el sufrimiento (III)

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Óleo-retrato de la Santa en su lecho de sufrimiento. La leyenda dice en alemán: "Beata Ana Schäffer, ruega por nosotros".

Óleo-retrato de la Santa en su lecho de sufrimiento. La leyenda dice en alemán: “Beata Ana Schäffer, ruega por nosotros”.

Santa Ana Schaeffer
Mindelstetten (Baviera, Alemania), 18 de febrero de 1882 – 5 de octubre de 1925

Fue la tercera de los ocho hijos que tuvieron el carpintero bávaro Miguel Schaeffer y su esposa Teresa Forster. La familia no tenía muchos recursos y todos vivían de las pocas ganancias que conseguía su padre. Ana recibió la instrucción elemental en las escuelas de Mindelstetten y allí empezó a cultivar un sueño: ser religiosa y convertirse en misionera a tierras lejanas. Pero se necesitaba una dote para ser aceptada en una congregación religiosa y por eso, se marchó a trabajar a Regensburg, prestando sus servicios a una familia de buena posición social: Este fue el primer paso hacia la realización de su sueño.

Pero en aquel momento, ella no sabía que ese paso también sería el último. Su padre murió al año siguiente y ella tuvo que volver a Mindelstetten para ayudar a la familia que quedó huérfana, con cinco hermanos y hermanas más pequeños que ella. Se dedicó a trabajar tanto en su casa como en las de otros. Así transcurrieron algunos años: los pequeños de la casa crecieron y pronto no necesitarían de ella y ella podría repensarse alla lejana misión… Pero el 14 de febrero del año 1901, cuando tenía diecinueve años de edad, la desgracia hizo que quedara inválida para siempre. Sucedió en el lavadero de la casa forestal de Stammham, cerca de Ingolstadt, donde ella trabajaba: una chimenea estaba a punto de resbalar y caer y ella se subió a arreglarla, pero cayó en una tina llena de agua caliente con lejía sufriendo gravísimas quemaduras en las piernas, hasta las rodillas. La curaron en el hospital de Kosching y posteriormente, en el centro médico universitario de Erlangen, pero poco pudo hacerse contra las llagas que la acción corrosiva del detergente le habían provocado. Ana tuvo que volver a su casa de Mindelstetten después de meses de hospitalización, encontrándose inválida para siempre, convirtiendose ella y su familia en más pobres aun de lo que lo eran antes.

Vista del sepulcro de la Santa.

Vista del sepulcro de la Santa.

La familia se quedó en la ruina y ella prisionera de sus dolores, insoportables y con la certeza de que no tenían cura, que no acabarían nunca. Todo esto y con solo veintiún años de edad: una situación insoportable, no podía quedarse así, se rebelaba contra este sufrimiento sin esperaza y así se lo hizo conocer a los suyos, a sus amigos y al padre Karl Rieder, que era su párroco. La conquista de la serenidad no le llegó por súbitas iluminaciones, sino que fue una larga fatiga la que hizo que Ana se convenciera: lo suyo no era una condena, sino que era una tarea que el Señor le había confiado y a la que tenía que consagrarse; ser misionera así, desde el lecho del dolor, llena de llagas. Y lo aceptó, no como una rendición, sino como un acto de voluntad: Ana ofreció todos sus sufrimientos al Señor. Y tuvo mucho que ofrecer: las desgracias de la lavandería, las llagas, la parálisis total de sus piernas, rigidez de la médula espinal y para colmo, un cáncer intestinal. Asi, herida, hablaba de “sus sueños” en los cuales se les aparecieron Jesús y San Francisco.

Se dedicó a aconsejar y alentar a la gente que iban a solicitarle ayuda y apoyo. Se hizo necesaria, indispensable, segura y saludable; en la cama siempre estaba “de guardia” para atender a los demás incluso escribiendo cartas. No dejó de estar al servicio de los demás hasta que murió. En el mes de septiembre del 1925, una caída de la cama la dejó sin voz, solo susurraba: “Jesús, yo vivo en ti”. Después de su muerte dejó una fuerte presencia en toda la región bávara. Sepultada en el cementerio, su cuerpo fue transportado a la iglesia parroquial de Mindelstetten. San Juan Pablo II la beatificó el 17 de marzo de 1999, siendo canonizada por el Papa Benedicto XVI, el 21 de octubre del 2012.

Óleo de la Beata por Gabriel Cornelius Von Max.

Óleo de la Beata por Gabriel Cornelius Von Max.

Beata Ana Catalina Emmerick
Flamske (Alemania), 8 de septiembre de 1774 – Dülmen, 9 de febrero de 1824

Finalmente, esta religiosa venerable, mística, vidente y estigmatizada del siglo XVIII, después de un largo proceso de beatificación que duró más de ciento treinta y cinco años, fue inscrita en el catálogo de los beatos por San Juan Pablo II, el 3 de octubre del año 2004.

Ana Catalina Emmerick nació el 8 de septiembre de 1774 en Flamske bei Coestfeld (Westfalia, Alemania), siendo sus padres Bernardo Emmerick y Ana Hillers, que eran unos católicos de condición muy humildes, De pequeña, hizo de pastora y ya en este período de su vida advirtió su vocación religiosa, aunque se encontró con la oposición de su padre. Durante su juventud, Dios la colmó de grandes dones, como fenómenos de éxtasis y de visiones, aunque esto no la ayudó ya que fue rechazada por varias comunidades. En el 1802, cuando tenía veintiocho años de edad, gracias al interés de su amiga Clara Soentgen – una joven de la burguesía -, pudo entrar en el monasterio de las Canónigas Regulares de San Agustín en Agnetenberg, cerca de Dülmen. La vida en el monasterio fue muy dura para ella porque no tenía la misma condición social que el resto de las monjas y esto le hizo sufrir insistentes presiones. A esto se le unió el que sufría de varias enfermedades, como consecuencia de un incidente padecido en el año 1805, que la obligó a permanecer casi continuamente en su habitación desde el 1806 al 1812.

Cuando era una campesina, podía mantener ocultos los fenómenos místicos que se manifestaban en ella, pero en el monasterio, en un ambiente más restringido, esto le era imposible y, por lo tanto, algunas monjas, por celo o por ignorancia la hicieron objeto de insinuaciones maliciosas y de todo género de sospechas. En el año 1811 el convento fue suprimido por las legiones francesas de Napoleón Bonaparte y las hermanas tuvieron que dispersarse. Ana Catalina se puso al servicio de un sacerdote (don Juan Martín Lambert), procedente de la diócesis francesa de Amiens y que había emigrado a Dülmen. En casa de este sacerdote, a finales del 1812, los fenómenos místicos se multiplicaron y en los últimos días de diciembre recibió los estigmas de la Pasión. Durante dos meses pudo mantenerlos ocultos, pero el 28 de febrero no pudo levantarse más del lecho, que llegó a ser su instrumento de expiación por los pecados de los hombres, uniendo sus sufrimientos a los de la Pasión de Jesús.

Sepulcro de la Beata en la iglesia de la Santa Cruz de Dülmen, Alemania.

Sepulcro de la Beata en la iglesia de la Santa Cruz de Dülmen, Alemania.

Fue sometida a una investigación sobre los estigmas, los sufrimientos de la Pasión y los fenómenos místicos que se le manifestaban y la investigación demostró su absoluta inocencia y el carácter sobrenatural de los mismos. Se sabe que tuvo una visión sobre la vida de Jesús y de María, pero sobre todo de la Pasión de Cristo: por ejemplo, explicó detalladamente como era la casa donde vivía la Virgen en Éfeso y cómo era el castillo de Maqueronte, en el que fue decapitado San Juan Bautista. Es difícil saber cuales fueron efectivamente sus visiones, porque un contemporáneo suyo, el poeta y escritor Clemente Brentano (1778-1842), las publicó añadiéndole y adornándolas por su cuenta, creando así una gran confusión, que puso algunas dificultades en el proceso de beatificación.

Ana Catalina Emmerick murió en Dülmen el día 9 de febrero de 1824, llegando a ser una de las siervas de Dios más conocida de Europa. Por pertenecer a la Orden de las Agustinas, los monjes de esta Orden promovieron su Causa, que como ya he dicho sufrió varios reveses por parte de algunos obispos, del propio Papa León XIII y por motivos políticos ocurridos en Alemania… hasta que definitivamente, el 4 de mayo de 1981 se emitió el decreto de introducción de la Causa.

Fotografía de la Beata en su lecho.

Fotografía de la Beata en su lecho.

Beata Alejandrina Maria da Costa
Balasar (Portugal), 3 de marzo de 1904 – Balasar, 13 de octubre de 1955

Alejandrina Maria da Costa nació en Balasar (provincia de Oporto y archidiócesis de Braga), el 30 de marzo de 1904, siendo bautizada el 2 de abril siguiente, Sábado Santo. Su madre la educó cristianamente junto con su hermana Deolinda. Alejandrina permaneció con su familia hasta los siete años de edad, siendo entonces enviada a Povora do Varzim a la casa de la familia de un carpintero para así poder frecuentar la escuela elemental, pues en Balasar no la había. Allí hizo su primera comunión en el año 1911 y al año siguiente fue confirmada por el obispo de Oporto. Pasados dieciocho meses retornó a su pueblo para vivir con su madre y su hermana en aquella localidad lo que sería su Calvario hasta el día de su muerte. Como era de constitución robusta, comenzó a trabajar en el campo. Su infancia había sido muy animada, estaba dotada de un temperamento alegre y comunicativo, siendo muy querida por sus compañeras. Pero con doce años de edad enfermó: una grave infección (quizás una fiebre intestinal o tifoidea) la puso a un paso de la muerte. Superó el peligro, pero su físico quedó señalado para siempre. Con catorce años de edad le ocurrió un hecho que fue decisivo en su vida. Era el Sábado Santo del 1918.

Aquel día, ella, su hermana Deolinda y una muchacha aprendiza tenían intención de ponerse a coser cuando se encontraron con tres hombres que intentaban entrar en su habitación. Aunque debido a su fortaleza pudo cerrar la puerta, los tres hombres la forzaron y entraron. Alejandrina, para salvar su amenazada pureza, no tuvo suerte al saltar por la ventana de la habitación desde una altura de cuatro metros. Las consecuencias fueron terribles, aunque no inmediatas. Después de varias visitas al médico, le diagnosticaron un hecho irreversible. Con muchísima voluntad y tremendas dificultades pudo ir a la iglesia hasta que tuvo diecinueve años de edad; esto edificó de manera maravillosa a la gente de su pueblo. La parálisis fue progresando y los dolores se fueron haciendo cada vez más terribles, las articulaciones perdieron todo movimiento y quedó completamente paralizada. Era el 14 de abril de 1925 cuando Alejandrina ya no pudo levantarse de la cama, en la que permaneció por espacio de treinta años hasta su muerte.

La Beata fotografiada durante un éxtasis.

La Beata fotografiada durante un éxtasis.

Hasta el 1928 no dejó de pedirle al Señor por intercesión de la Virgen, la gracia de la curación haciendo la promesa de que si se curaba se convertiría en misionera. Pero finalmente tuvo que comprender que el sufrimiento era su vocación, lo que aceptó de manera gustosa. Decía: “Ahora, nuestra Señora me ha concedido una gracia aun mayor. Primero la resignación, después la conformidad completa a la voluntad de Dios y finalmente, el deseo de sufrir”. Pertenecen a este período los primeros fenómenos místicos, cuando Alejandrina inició una vida de gran unión de Jesús en el Tabernáculo a través de la Santísima Virgen. Un día en el que se encontraba sola, le vino de improviso este pensamiento: “Jesús, tu estás prisionero en el Tabernáculo y yo en mi cama por tu voluntad. Hagámosnos compañía”. Desde ese momento comenzó su misión: se convirtió como en la lámpara del Tabernáculo. En todas las Misas se ofrecía al Padre Eterno como víctima por los pecadores, junto a Jesús y conforme con sus intenciones. En ella crecía más y más el amor por el sufrimiento al mismo tiempo que su vocación de víctima se veía con más claridad. Hizo voto de hacer siempre aquello que creyese era lo más perfecto.

Desde el viernes 3 de octubre de 1938 al 24 de marzo de 1942, o sea, ciento ochenta y dos veces, vivió todos los viernes los sufrimientos de la Pasión. Alejandrina, superando su estado habitual de parálisis, se levantaba de la cama y con movimientos y gestos acompañados de terribles dolores, reproducía los diversos momentos del Vía Crucis durante tres horas y media. “Amar, sufrir, reparar” fue el programa que el Señor le indicó.

Desde el 1934 – invitada por el jesuita Mariano Pinho que fue su director espiritual hasta el año 1941 – , Alejandrina escribía todo aquello que Jesús le decía. En el 1936, por orden de Jesús, a través del padre Pinho, solicitó al Papa la consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María. Esta súplica fue varias veces renovada hasta finales de 1941, cuando la Santa Sede la interrogó por tres veces a través del arzobispo de Braga. El 31 de octubre de 1942, el Papa pío XII consagró el mundo al Corazón Inmaculado de María mediante un mensaje transmitido a Fátima en lengua portuguesa. Este acto fue renovado en Roma, en la Basílica de San Pedro, el 8 de diciembre del mismo año.

Fotografía de la Beata en la cama, con una imagen de María Auxiliadora.

Fotografía de la Beata en la cama, con una imagen de María Auxiliadora.

El 27 de marzo de 1942, Alejandrina dejó de alimentarse, viviendo solamente de la Eucaristía. En el año 1943, durante cuarenta días con sus cuarenta noches, fue controlado estrictamente por médicos cualificados su absoluto ayuno y anuria en el hospital de la Foce del Duro, cerca de Oporto. En 1944, su nuevo director espiritual, el salesiano don Humberto Pasquale, alentó a Alejandrina para que continuase dictando su diario, después de comprobar las altas cotas de espiritualidad a las que había llegado. Ella lo hizo obedientemente hasta su muerte. Ese mismo año, Alejandrina se inscribió en la Unión de los Cooperadores Salesianos. Quiso colocar su diploma de Cooperadora “en un lugar en el que estuviese siempre bajo sus ojos”, para colaborar con su dolor y con sus oraciones a la salvación de las almas, sobre todos las de los jóvenes. Oró y sufrió por la santificación de los Cooperadores Salesianos de todo el mundo. A pesar de sus sufrimientos, siempre se interesaba y empeñaba a favor de los pobres, del bien espiritual de sus parroquianos y de otras muchas personas que recurrían a ella. En su parroquia, promovió la celebración de triduos, las Cuarenta Horas y la Cuaresma.

De manera muy especial, en los últimos años de su vida, acudían a ella muchísimas personas venidas desde muy lejos, atraidas por su fama de santidad; muchos de ellos, atribuían su conversión a los consejos recibidos de Alejandrina. En el año 1950 festejó el XXV aniversario de su inmovilidad. El 7 de enero de 1955 se fue preanunciado que aquel sería el año de su muerte y así, el 12 de octubre quiso recibir la Unción de los Enfermos. El 13 de octubre, aniversario de la última aparición de la Virgen de Fátima, sintieron que exclamaba: “Estoy muy feliz porque me voy al cielo” y, efectivamente, murió a las siete y media de la tarde.

Sepulcro de la Beata.

Sepulcro de la Beata.

En su tumba pueden leerse estas palabras suyas: “Pecadores, si las cenizas de mi cuerpo pueden serte útiles para salvarte, pasa sobre ellas hasta que desaparezcan, pero no peques más. No ofendas a nuestro Jesús”. Esta es la síntesis de su misma vida; exclusivamente, la salvación de las almas. En Oporto, en la tarde del día 15 de octubre, los floristas quedaron desprovistos de rosas blandas; todas habían sido vendidas. Fue un homenaje floral a Alejandrina, que había sido la rosa blanca de Jesús. Fue beatificada por San Juan Pablo II el 25 de abril del año 2004.

Estos han vivido en el sufrimiento la intimidad con el Señor, descubriendo no tanto un refugio consolador, “sino al Único que conoce el dolor y la solidaridad hasta el fondo de nuestra experiencia” (T. Bello). Ellos, ahora, son aquel “todos nosotros” como dice San Pablo, “con el rostro descubierto, reflejando como en un espejo la gloria del Señor”, han manifestado la gloria que en ellos habitaba y “de gloria en gloria” (porque la gloria de Cristo es el fruto de su Cruz…”mete aquí la mano”, dijo el Resucitado a Tomás), dieron la cara a la acción del Espíritu Santo.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II-III appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Grenci Damiano Marco – Archivo privado iconográfico y hagiografico: 1977 – 2008
* Dora Samà – “La vita nascosta in Cristo. La Monachella di San Bruno”, Sud Grafica Marina di Davoli (2006)
* AA. VV. de santibeati.it

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10 pensamientos en “Los santos y el sufrimiento (III)

  1. Me encanta esta serie de temas sobre los santos y santas postrados aqui les nombrare unos casos, me gustaria que hablaran brevemente sobre postrados que fueron declarados venerables hace poco; La Venerable Benedicta Bianchi Porro (1936-1964) laica italiana que padecio desde muy joven poliomelitis enfermedad que la fue consumiendo y postrando, declarada Venerable el 23 de Diciembre de 993 por el papa San Juan Pablo II, El Venerable Giacomo (Santiago) Gaglione (1896-1962) declarado venerable el 03 de Abril de 2009 por el papa Benedicto XVI y el Venerable Giunio (Junio) Tinarelli (1912-1956) delarado Venerable el 19 de Diciembre de 2009 tambien por el papa Benedicto XVI, la Venerable Marta Luisa Robin (1902-1981) Postrada, declarada Venerable el 7 de noviembre de 2014 por el papa Francisco.

    de la lista restante faltarían:
    San Germán El Paralitico (1054) monje benedictino de reichenau, vivio la mayor parte de su vida tullido y postrado por su deformidad en sus piernas.
    Santa Serafina (Fina de San Geminiano (1238-1253) joven laica italiana, vivio postrada en una tabla que le servia de cama
    Santa Liduvina de Schieddam (1380-1433) laica holandesa vivio postrada a consecuencia de un accidente de patinaje de hielo cuando era adolescente durante el cual se fracturo los huesos.
    Beata Maria Bartolomea Bagnesi (1514-1578) religiosa terciaria dominica italiana, vivio la mayor parte de su vida postrada en una cama
    Sierva de Dios María Benedetta Frey (1836-1913) Religiosa Cisterciense italiana, postrada atada en una cama.
    Sierva de Dios Carmelina de la Cruz Tarantino (1937-1992) religiosa de las pasionistas de san pablo de la cruz, italiana fallecida en Canada, vivio postrada en una cama.
    Sierva de Dios Ana Fulgida Bartolacelli (1928-1993) laica italiana de baja estatura vivio postrada en silla de ruedas.
    Sierva de Dios María de Lourdes Guarda (1926-1996) Laica Brasileña tambien ivio postrada en cama debido a una enfermedad.
    y por supuesto el español beato Manuel Garrido Lozano “Lolo” (1920-1971) y
    la Beata María Bolognesi (1924-1980) laica seglar que su vida es similar a la de santa gema, estuvo muchos años de su vida postrada en cama y fue mistica tambien.

    Las siervas de Dios Montserrat Grases garcia (1941-1959) joven adolescente española, que le diagnosticaron cancer en el hueso en la pierna, a raiz de un accidente mientras jugaba esqui con un grupo de amigas
    y la niña Sierva de Dios Alexa Gonzalez Barros (1971-1985) tambien se le diagnostico cancer en las vertebras y ofrecio su sufrimiento por los pecadores, ambas recibieron tratamientos de quimioterapia y radioterapia y sufrieron estoicamente con serenidad y una santidad ejemplar su sufrimiento.

    Deberian despues mas adelante hablar sobre las santas madres que sacrificaron su vida por salvar a sus hijas para no abortar como santa gianna beretta, y la sierva de dios maría cecilia perrin y otras mas que no recuerdo. muchos saludos a todos ustedes desde Venezuela.

    • Sí que es verdad que he echado en falta a Santa Liduvina, pero también es cierto que de algunos de los que has mencionado, Juan, ya se ha escrito en este blog: de Santa Fina, del Beato Lolo, de la Sierva de Dios Montserrat Grases ya existen artículos o breves biografías en artículos; y también hay muchos artículos de otros ejemplos santificados en la enfermedad no mencionados por ti ni por Damiano, particularmente entre los niños santos. Es cuestión de buscar en el blog para acceder a estas biografías.

      • Un Siervo de Dios que también vivió el dolor y el sufrimiento, siempre ofreciendoselo a Dios, fue Tomas de la Virgen. Hace algún tiempo escribimos sobre él.
        El caso del Beato Lolo es uno de los que siempre recordare. Llegando sus últimos días su cuerpo era literalmente “un saco de huesos”, aun así sacaba fuerzas para seguir la misa, escribir y atender a todo el mundo, y en especial a sus hermanos de acción católica.
        Los casos Montserrat y Alexia no los conozco en profundidad, pero también sufrieron heroicamente .

        • Estimado Juan:
          De Santa Juana (Gianna) Baretta ya se ha escrito un artículo. Puedes acceder a él mediante el buscador de esta página.
          Saludos.

  2. Gracias Damiano.
    Recordar los casos de los que nos hablas hoy,sobrecoge. Admiro el valor, la resignación , la entereza, la fortaleza y sobre todo la aceptación de la voluntad de Dios que estas Beatas y esta Santa demostraron desde su enfermedad.
    Los que no estamos enfermos, ni hemos sufrido de cerca una enfermedad así, puede resultarnos fácil el caso o también tenerles solamente pena por no vivir una vida normal, pero solo hay que pensar un segundo el sufrimiento continuo de ellas y de sus familiares durante tantos años. Quiera Dios que los enfermos de hoy en día, sobre todo los jóvenes, tomen ejemplo de estos testimonios.
    No conocía que la Beata Ana Catalina Emmerick había sido canonesa regular de san agustín. Su vida, en cuanto a prodigios se refiere, me recuerda a otra santa de esta orden que veremos muy muy pronto.

  3. Muy buena recopilación. Simplemente añadir a la lista paracque no caiga en el olvido a San Rafael Arnáiz del que podríais hablar en algún post y tambien muy actual
    Un saludo

  4. tambien esta San Augusto de Bourges (560) se celebra el 7 de octubre, monje que nacio con deformidad en las manos y piernas y que siendo ya monje fue sanado milagrosamente , fue abad.

    Santa Julia Billiart (1751-1816) Fundadora francesa de Las Hermanas de Nuestra Señora de Namur, cuando era joven sufrio un atentado cuando un malechor intento dispararle al padre de Julia pero fallo y el disparo lo sufrio ella, dejandola postrada en cama por mas de 22 años (aunque muchos dicen que no sufrio disparo si no que fue por el schok psicologico que no pudo caminar), en 1804 poco antes de su muerte, gracias a unas oraciones al Sagrado Corazón de Jesús fue sanada milagrosamente y se levanto de la silla de ruedas y pudo caminar hasta su muerte en 1816, canonizada el 22 de Julio de 1969 por el papa el Beato Pablo VI

    la Beata Alpaide de Cudot, (1155-1211) laica seglar francesa, fue una campesina que sufrio una enfermedadad a los 12 años y de ahi vivio postrada en una cama en una minuscula celda donde pererinos y personas venian de todas partes a buscar consejo, y sanaci´pon por parte de ella su culto fue confirmado en 1874 por el papa beato Pio IX

    El Beato Nuncio Sulprizio (1817-1836) laico italiano, campesino italiano, sufrio una infección en las piernas que le impidio caminar, y vivio tullido arrastrandose en muletas. beatificado el 1 de diciembre de 1963 por el papa el beato Pablo VI

    Esta tambien el caso de la Beata Eustoquia Bellini de Padua (1444-1469) religiosa benedictina italiana, hija de una monja con un libertino que la inquisicion condeno a muerte, las monjas adoptaron a la bebe, ella tenia trastonos mentales (bipolares o de doble personalidad) que en aquel tiempo (Siglo XV) eran a tribuidos a ataques del demonio, la tenian atada a un pilar, sufrio convulsiones, ataques de violencia, y los ultimos años los sufrio postrada en cama murio en 1469, su culto fue aprobado localmente en 1760 por el papa Clemente XIII

    y de niños santos falto agregar
    Venerable Antonieta Meo (1930-1937) niña italiana fallecida a causa de un cancer en las piernas, delarada Venerable el 17 de diciembre de 2007 por el papa Benedicto XVI.

    Venerable María del Carmen Gonzalez Valerio (1930-1939) niña española diagnosticada con escarlatina y septicermia, ofrecio su vida por la conversion de los asesinos de su padre, asesinado durante la segunda guerra civil española, curiosamente el mismo año en que murio Maricarmen terminaba la segunda guerra civil española (1934) (1936-1939) declarada Venerable el 12 de enero de 1996 por el papa San Juan Pablo II
    Siervo de Dios Guido de Fontgallant (1913-1925) niño frances fallecido de difteria a los 11 añitos, vivio valientemente su enfermedad.

    Venerable María Pilar Cimadevilla (1952-1962) niña española, fallecida a los diez años a causa de la enfermedad de Hodkin, que la fue consumiendo hasta morir, declarada Venerable el 19 de abril de 2004 por el papa San Juan Pablo II.

    y tambien fallecio victima de la enfermedad de Hodkin el Venerable Faustino Perez Manglano (1946-1963) adolescente español fallecido a los 16 años. delcarado venerable el 14 de enero de 2011 por el papa Benedicto XVI

    El Venerable Bernardo Lehner (1930-1944) iba ingresar al seminario cuando le diagnosticaron difteria que lo postro consumiendo su vida hasta su muerte a los 14 años en 1944 declarado venerable el 2 de abril de 2011 por el papa Benedicto XVI

    La Venerable Raquel (Rachelina) Ambrosini (1925-1941) Adolescente italiana, fallecida a vausa de una meningitis a la edad de dieciseis años.

    y orita fue declarado venerable Silvio Dissegna (1967-1979) niño italiano, fallecido de cancer de huesos soporto con santidad las sesiones de quimioterapia. declarado Venerable el 7 de Noviembre de 2014 por el papa Francisco.

    • Juan, de este Siervo de Dios ya se habló ayer. Nos da la impresión de que te limitas a copiar y pegar listas de Santos sin consultar antes si ya se ha escrito sobre ellos en el blog. Eso da a entender que sólo vienes a pegar texto y no a leer los artículos, lo que es una falta de respeto hacia nuestros compañeros. Por favor, comprueba si no se ha hablado antes de un Santo en concreto antes de reclamar que se hable de él o pegar una parrafada sobre él, porque de muchos que mencionas ya se ha hablado y escrito y es a ti a quien corresponde buscar la información en el archivo de nuestro espacio. Saludos.

      • Equipo de preguntas al santoral, vi el articulo y la verdad me paso por alto lo de Angel Bonetta, lo de pegar y transcribir la verdad me ofendio, vean que cuando coloco informacion de los santos coloco brevemente por que los consideran santos sufrientes se que la mayoria de las personas sufrieron enfermedades y murieron jovenes, entonces hay que especificar santos que vivieron toda la vida postrados en cama o duraron mas de la mitad de su vida 50 años postrados, ahi si limitamos la lista, con decirme que irrespeto la pagina, la verdad si me senti ofendido no es mi intencion boicotear la pagina, solo incluia mas en la lista nombres de santos y beatos que sufieron no les digo que los incluya, pero solo los nombre, que si irrespeto la pagina, para nada, desde muy joven siempre me ha interesado investigar sobre vidas de santos y advocaciones marianas, me gusta demasiado la hagiografia lastima que en venezuela no se estudia eso, pero en mi casa tengo muchos santorales, y se como es todo esto, asi me paso con Ramon Rabre tuve mis diferencias y le aportaba mucha informacion inclusive traducia santos inaccesibles de otros idiomas al español, a mi se me imposibilita viajar de pais en pais para investigar mas a fondo sobre determinado santos, sobre todo de europa que solo tienen que buscar un tres y trasladarse de ciudad o pais, soy Venezolano aqui estamos en situacion dificil para viajar, y lo onerosos que estan los pasajes aereos, solo me queda buscar por internet a veces traducir y buscar referencias por libros de santos que busco o en bibliotecas o que logro comprarlos, jamas irrespetare a una pagina tan seria como tus preguntas al santoral, queria enviarle mas adelante informacion sobre las diferentes advocaciones marianas que hay en Venezuela que no son solo 4 hay alrededor de 40 0 50 advocaciones marianas no muy conocidas en otros paises. soy catolico, y tengo una profesion nunca fue intencion ofender a nadie si lo hice pido disculpas, aunque se que no ofendi y falte respeto a nadie, me gustan mucho los santos, beatos, y venerables siervos de dios, no conozco de otras paginas que se dediquen a la hagiografia, de hecho no tengo amistades en mi pais,que tengan los mismos gustos que yo, la verdad me duele muchisimo que digan que falto el respeto a esta pagina, yo que he comentado muchisimas veces por aca. que La Divina Pastora de Barquisimeto les de su bendicion no les guardo rencor los quiero un monton, pues no me han hecho nada malo y yo no les he hecho nada, Dios los bendiga.

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