San Damián José De Veuster, misionero de los Sagrados Corazones

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Foto del año 1873.

Foto del año 1873.

El Padre Damián (así le llamábamos cuando yo era pequeño), siendo tan solo un Siervo de Dios, era uno de los santos más venerados por el hecho de su trabajo heroico entre los leprosos de la maldita isla de Molokai, en las Hawai. Nació el 3 de enero del 1840 en Tremelo (Bélgica), siendo el penúltimo de ocho hermanos, hijos de una modesta familia de agricultores flamencos; al bautizarlo le impusieron el nombre de José. Tuvo dos hermanas religiosas ursulinas y un hermano que entró en el Instituto de los Picpus (Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María) en Lovaina. Este hermano, mayor que él, fue providencial para hacerle descubrir la vocación a la que José estaba predestinado.

En un primer momento, José pensó hacerse monje trapense, pero su hermano lo convenció para que entrara con él en su Congregación. A causa de su edad y de su falta de formación cultural, los superiores decidieron admitirlo como postulante para que fuera hermano coadjutor. José, que tenía diecinueve años de edad, aceptó gustoso esta decisión y cuando inició el noviciado el 2 de febrero de 1859, cambió su nombre por el de Damián. Sin embargo, no abandonando su deseo de ser sacerdote, bajo la guía de su hermano, aprendió el francés y el latín, siendo escogido en agosto de ese mismo año entre los novicios candidatos al sacerdocio. Un día, sobre su pupitre de estudiante en el noviciado grabó lo que quería fuera el lema de su vida: “Silencio, recogimiento y oración”.

Hizo la profesión simple en Issy (Paris) en el año 1860, iniciando sus estudios de filosofía en el convento que los Picpus tenían en París; posteriormente, retornó a Lovaina para continuar sus estudios filosóficos en la Universidad Católica. Allí mismo, en el curso 1862-63 inició los estudios teológicos. Al comenzar su segundo año de teología, su hermano fue destinado a las misiones de las islas Hawai, pero cayó enfermo algunos días antes de partir, por lo que el proyecto se vino abajo. Damián, de manera espontánea le dijo a su hermano: “¿Qué te parece si parto yo en tu lugar?” Y de acuerdo ambos hermanos, escribieron directamente al superior general de la Congregación obteniendo el permiso para que Damián se marchara a las islas Hawai.

Reunido con un grupo de niñas y mujeres en Kalawao en el 1870.

Reunido con un grupo de niñas y mujeres en Kalawao en el 1870.

Estaba ya en París el día 23 de octubre y desde allí marchó a Bremen donde se embarcó el 19 de noviembre, llegando a Honolulu el 19 de marzo de 1864, festividad de San José. Desde el primer momento de su llegada se mostró dispuesto a realizar cualquier misión que le encomendaran sus superiores. El 26 de marzo fue ordenado de subdiácono y el 17 de abril, de diácono, recibiendo la ordenación como presbítero el día 21 de mayo, de manos de monseñor Maigret, obispo de Honolulu. Inmediatamente después, fue destinado a la misión de Puna y un año más tarde, a la de Kohala, donde estuvo hasta el año 1873.

En el mes de mayo de este año, monseñor Maigret solicitó “un voluntario para que desarrollase su apostolado de manera provisional entre los leprosos de Molokai”. El obispo tenía la intención de confiar este ministerio a cuatro sacerdotes que se fueran turnando entre si después de pasar algunas semanas en aquella isla considerada como maldita, pero el padre Damián se presentó al obispo diciéndole: “Acepto ir, pero para siempre”. Marchó a la isla y hasta que no recibió el consentimiento explícito de que allí se quedaría para siempre no se encontró plenamente en paz consigo mismo. Desde allí le escribió a su hermano: “Apenas he llegado a la leprosería de Molokai el 10 de mayo de 1873, he confiado mi salud a Nuestro Señor, a su Santísima Madre y a San José. Ellos tienen la tarea de preservarme de este mal”.

San Damián José De Veuster cuando había contraído la enfermedad de la lepra.

San Damián José De Veuster cuando había contraído la enfermedad de la lepra.

Al ser un hombre sumamente generoso, inmediatamente se entregó al cuidado de los leprosos y con un espíritu de total entrega, siempre bajo la obediencia más absoluta a sus superiores, inició su apostolado en la isla. Cuando llegó a Molokai el 10 de mayo – el mismo día en el que le escribió a su hermano -, tenía treinta y tres años de edad, allí se contagió de lepra doce años más tarde y allí murió como un leproso más el Lunes Santo, día 15 de abril de 1889, a las ocho y media de la mañana, con solo cuarenta y nueve años de edad. Había dicho: “El buen Dios me llama para que celebre la Pascua en el cielo”. Fue sepultado en Molokai. Todo su cuerpo se había convertido en una pura llaga, incluso los dedos, con los que cogía el Cuerpo de Cristo cada vez que celebraba la Santa Misa. Había llegado a ser un leproso más entre los leprosos, ya que nunca los abandonó, mostrándoles así que Cristo tampoco los abandonaba. Había transformado el infierno de Molokai, la isla maldita, en un paraíso porque allí se había implantado una caridad sobrehumana Y en esa tarea, durante algún tiempo, le ayudó la monja estadounidense Santa Mariana Cope.

¿Cómo sería el padre Damián, cual sería su espiritualidad, su entrega a Cristo y a los leprosos para llegar a hacer lo que hizo? Por sus cartas y por sus notas espirituales sabemos que tenía una vida interior excepcionalmente intensa al mismo tiempo que una sencillez admirable, las mismas que solo una persona completamente entregada a Dios puede tener. Esta vida interior estaba sustentada en un intenso amor a la Eucaristía, una inmensa necesidad del sacramento de la penitencia (lo confesaban de lejos, desde un barco que no atracaba en la isla), un amor filial a María a quién diariamente dedicaba el rezo del Rosario y una abnegación total y absoluta que le hacía resistir el voluntario aislamiento al que se había sometido.

Enfermo en la cama.

Enfermo en la cama.

Escribió numerosas cartas en las que pedía a sus amigos: “Rogad a Dios por mi, para que me confirme en su gracia, como hicieron los apóstoles”. Tenía una especial devoción a los apóstoles Juan y Pablo; de ellos decía que habían vivido y amado “no con palabras, sino con obras y con verdad”. Como realizaba cualquier tipo de tarea por dura e ingrata que fuese, decía graciosamente que para los leprosos él era el hombre de los “treinta y seis oficios”. Como su hazaña fue mundialmente conocida y por cartas le llegaban algunas felicitaciones, él decía: “Soy un simple y pobre sacerdote que solo realiza los deberes de su vocación”. Fue sobre todo un hombre, un sacerdote, un religioso y un apóstol desde los pies hasta la cabeza.

Recibió algún que otro apoyo por carta, pero jamás una visita, que él tampoco la hubiera aceptado por temor al contagio del visitante. Como he dicho antes, aunque ansiaba el sacramento de la Reconciliación, se vio privado regularmente del mismo, ya que solo de vez en cuando, se acerca un sacerdote que de lejos lo confesaba a fin de no verse contagiado por la lepra. “Si me fuese quitada de mi pequeña capilla la presencia del Divino Maestro, no podría perseverar en mi propósito de compartir mi destino con los leprosos”. “Soy feliz y no me lamento por nada porque cuando lo necesito pero no tengo confesor, confieso mis pecados ante el Santísimo Sacramento.

Muerto en su cama. Junto a él Santa Mariana Cope.

Muerto en su cama. Junto a él Santa Mariana Cope.

Pero además de los sufrimientos acarreados por su trabajo y por su enfermedad, tuvo que sufrir las incomprensiones de algún superior que lo acusaba – sin verlo -, de no llevar una suficiente vida interior porque estaba demasiado ocupado en los trabajos materiales que le originaban su atención a los leprosos. Por eso es por lo que, siempre obediente, decía con resignación y con gracejo que “era el hombre de los treinta y seis oficios”. Viviendo en estas condiciones tan miserables, algún insidioso lo llegó incluso a acusar ¡de no tener espíritu de pobreza! e incluso le levantaron alguna calumnia referente a su celibato y al voto de castidad. A tal extremo llegó que, como por ignorancia se creía que la lepra se contagiaba por vía genital, fue obligado en tres ocasiones a ser inspeccionado íntimamente por un médico a fin de que este confirmase su virginidad. Injusticias de la vida: confesión desde lejos, inspección médica desde cerca. Pero siempre su inocencia se impuso sobre las calumnias y las humillaciones.

También se le acusó de haber contraído la lepra por imprudente y negligente, ignorándose deliberadamente que él cuidaba a los enfermos y que incluso, al dar con la mano la comunión a los leprosos, voluntaria o involuntariamente no podía evitar que su mano tocase la lengua de un enfermo. Pero él lo tenía muy claro: la salud corporal y espiritual de los enfermos dependía de él y el Evangelio le decía que el amor había que ejercitarlo hasta la muerte. No hacía falta que predicase ya que sus obras eran una continua predicación del mensaje evangélico, sus obras le llevó a ser un mártir de la caridad y del amor al prójimo.

Sepultura actual en Lovaina (Bélgica).

Sepultura actual en Lovaina (Bélgica).

Después de su muerte, le fueron erigidas estatuas en Molokai y en Lovaina. Incluso los Estados Unidos lo consideró como un héroe nacional el 15 de abril de 1969. En el mes de mayo del 1936 fue exhumado en Molokai y sus restos fueron llevados a Lovaina y puestos en la capilla antigua de su Congregación. En diciembre de 1962 fueron puestos en la cripta de la nueva iglesia donde aun continúan.

El proceso informativo de la Causa de beatificación fue iniciado simultáneamente en Honolulu y en Mechelen. El decreto de introducción de la Causa fue firmado por el Ven. Papa Pío XII el día 12 de mayo del año 1955. El 8 de julio de 1965 fueron aprobados sus escritos; fue declarado venerable el 7 de julio de 1977. San Juan Pablo II lo beatificó el 14 de junio de 1995, siendo finalmente canonizado por Benedicto XVI, el día 11 de octubre del año 2009. Su fiesta se celebra en el día de hoy.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Barry, M., “Saint Damien de Veuster: missionary of Molokai”, Boston, 2009
– Cicognani, A.G., “Father Damien, Apostle of the Lepers”, Washington, 1937.
– Gestel, O., “P. Damien De Veuster, Vie et Documents”, Lovaina, 1936
– Jourdan, V., “Le père Damien De Veuster, apôtre des lépreux”, Braine-le-Comte, 1931
– San Damián J. De Veuster, “Report on the Leprosarium of Molokai”, Kalawao, 1886
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo XII”, Città N. Editrice, Roma, 1990.

Enlace consultado (20/03/2015):
– www.damiaanvandaag.be

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

31 pensamientos en “San Damián José De Veuster, misionero de los Sagrados Corazones

  1. Me es familiar la figura de San Damián de Molokai o Veuster, y se me hacs muy cariñosa su figura, llena de ardiente amor a los leprosos, no solo fue un misionero sino un padre de bondad, fue fuertemente calumniado, por las autoridadea civiles y eclesiásticas, asi antw un santo reaccionan, asi le pasó al Santo Cura de Ars, a San Juan Bosco y a muchos santos más. San Damián para mi es un hombre irrepetible, quiso acompañar a los leprosos que en esa época eran como los apestados de Jaffa, que San Damián contagie de ese espíritu a cualquier misionero, espero que hablen de Santa Mariana Cope de Molokai

    • Realmente, San Damián de Molokai es un santo ejemplar por su extrema bondad y entrega y por eso era tan famoso aun solo siendo siervo de Dios. Hay santos que mueren leprosos, que se santifican con la lepra, pero que esta es una enfermedad que tenían contraida desde pequeño. De alguno de ellos ya hemos escrito en el blog, pero es que san Damián, aceptó el llamamiento del obispo a sabiendas de que su entrega al cuidado de los leprosos podría tener esa consecuencia final; por eso es un verdadero mártir de la caridad y un ejemplo extraordinario para tantos religiosos y laicos que entregan su vida trabajando en tierras de misión.
      Los leprosos eran apestados, pero es que por desgracia, en aquellos paises donde no está arradicada la enfermedad, aun lo siguen siendo. Yo comprendo que hay que prevenir el contagio, pero cualquier persona que tenga la enfermedad del bacilo de Hansen, sigue teniendo la misma dignidad que cualquier persona humana que no lo tenga. Por eso, el trato sanitario digno y humano hacia ellos tenía que ser uno de los derechos exigidos a cualquier gobernante.

      Y no te preocupes, que si Dios quiere, también escribiremos sobre Santa Mariana Cope.

  2. Que bueno y ameno ha sido leer este articulo sobre “el apostol de los leprosos”.

    Me hizó recordar una pelicula sobre el que vi hace algunos años y que mostraba partes como su confesión desde un bote (Que causo mucha indignación, para muchos, cuando el confesaba haberse tocado…) y de como lo examinaban de manera tan humillante para confirmar su virginidad. Creo que en todo el Padre Damian saboreo la cruz de Cristo y termino dejandose crucificar en ella junto a todos sus queridos hijos de Molokai.

    Recuero que mi abuelo me contabá como el de joven había visto la famosa pelicula: Molokai, la Isla Maldita.

    Muchas Gracias Antonio por ayudarnos a festejar de manera mas conciente en este dia a este querido santo.

    P.D: Me uno a la petición de René acerca de un pronto articulo sobre Santa Marianne Cope.

    • ¿Me estás diciendo que en esa película hay una escena en la que el Santo confiesa abiertamente que se masturba? Porque si es así y tiene muchos años, desde luego es más osada que alguna producción ñoña e insulsa que he visto recientemente, hablo de cine católico en general, no de una película dedicada a este Santo en particular, que no he visto.

      • Ana María,
        Yo ese detalle que insinúa Jhonatan no lo recuerdo y dudo de que saliera así porque no creo que el santo lo hiciera. Por eso he dicho que es posible que la película pudiera tener algunos errores históricos. Lo que si recuerdo es que la película era muy respetuosa.
        Otra cosa es la insidia de quienes no queriendo acercarse a él para confesarlo, se acercaban para examinarlo genitalmente.

        • Hola,
          Muy bueno el artículo en general sobre la vida de este santo. Sin embargo, ha habido una parte que me ha dejado marcado… ¿Como un médico puede determinar que un varón es virgen? Quizás, es más fácil examinar en una mujer pero fisiológicamente los hombres no presentan marcas! ¿Es que la medicina estaba muy poco desarrollada? Gracias
          Un saludo

          • Patricio,
            Yo no creo que un médico pueda determinar si un varón es virgen o no lo es. Lo que si creo es que hubo superiores lo suficientemente maliciosos como para querer humillar al santo bajo el pretexto de que podría haber contraido la lepra por contacto genetal. Creo firmemente en la maldad de esa gentuza que lo sometió a tal humillación.

          • Como he dicho más abajo, el estado del himen de una mujer tampoco es indicativo de su virginidad. Es una creencia infundada y anticuada que desafortunadamente aún prolifera.

      • Ana María y Antonio,
        Hay muchas peliculas dedicadas al santo, pero a la que me refiero es Molokai: The Story of

        • Father Damien. (1999) con el actor David Wenham dandole vida al Santo.

          En una de esas escenas, cuando el se confiesa desde un bote, confiesa haberse “tocado” (o en otras traducciones, no tan hirientes, confiesa haber tendido pensamientos impuros) e incluso en alguna otra parte, una joven de la isla entra en la noche a su recamara para tratar de seducirlo pero sin lograrlo.

          Realmente no me sorprende que los directores cada vez más quieran tomar la historia del Padre Damian y ajustarla segun sus ideas.

          Si lo han hecho con Jesucristo, porque no lo harian con un santo?

          • Yo no me voy a meter a juzgar la bondad o malicia de un director de cine si no he visto el film ni conozco a dicho director, pero lo que si me atrevo a afirmar es que ese morbo lo provocó la canallezca actitud de quienes, siendo sus superiores, dudaron de su proceder.
            Es que es el colmo: confesarlo, de lejos para no contagiarse, pero para tocarlo, si que no había miedo y podia hacerse de cerca. Si ese proceder es cristiano, que venga Dios y lo vea.

          • Jhonatan, el cine es una forma de arte y todas las formas de arte son la expresión de las ideas de un artista. Todos los directores ajustan la figura de Cristo o de un Santo a sus ideas, todos. Desde las películas que gustan más a las que menos. ¿O es que crees que todo lo que sale en las películas consideradas “correctas” está en los Evangelios o son hechos reales? Pues he visto cada tontería en películas beatas que… Pero claro, como son ñoñadas devotas, nadie se queja.

    • ¿Quién, teniendo mi edad, no ha visto la película “Molokai, la isla maldita”? Yo creo que esa película, en gran parte, fue la que dio a conocer la vida de San Damián. Yo hace muchísimos años que la vi y no recuerdo los errores que en ella se pudieron cometer, pero lo que si te aseguro es que por estas tierras españolas fue una película muy vista que se hizo pocos años después de que se repatriaran a Bélgica los restos del santo.
      San Damián De Veuster ha sido siempre uno de mis santos más querido y siempre tendré la sensación de que se tardó demasiado tiempo en reconocerle oficialmente su santidad.
      Y como le he dicho a René, escribiremos sobre Santa Mariana, si Dios quiere.

  3. Yo quiero preguntar algo y no me importa admitir mi ignorancia en este tema, y si os tenéis que burlar de mí, burlaos. Pero, ¿cómo narices puedes comprobar fisiológicamente la virginidad de un hombre? Si no puede comprobarse en una mujer -porque, a diferencia de lo que la inmensa mayoría de la gente cree, el mero estado del himen no es determinativo de la virginidad de una mujer-, ¿cómo se va a saber esto en un varón?

    Por otra parte, aunque exista un determinativo físico que se me escape, me parece una ridiculez toda esa situación. En esa época, en anteriores, en posteriores, ayer y hoy, han existido no muchos, sino muchísimos sacerdotes, tanto en la alta jerarquía y en como en los círculos más llanos, que se han pasado por el forro el voto de celibato y de castidad, que era sabido por todos, tolerado por todos y nadie iba a examinarlos ni a exigirles cuentas de nada -si acaso la tomaban con la amante en cuestión, que para eso sí que eran valientes-; ¿y la emprenden contra un sacerdote humilde que trabajaba en la leprosería de una isla de Hawai, que se había contagiado sirviendo a esos enfermos, que se estaba muriendo de esa enfermedad lenta y horrorosa, que hoy tiene tratamiento pero entonces no quedaba más que morirse despacio y mal? Eso no es sólo injusto, es enfermo, depravado, malvado, no, ¡lo siguiente!

    • Ana Maria,
      Ese sacerdote humilde, entregado, lleno de amor hacia los leprosos era un aldabonazo a las conciencias de quienes teniendo que ser también ejemplares, no lo eran. Y había que atacarle. ¿Como? Pues poniendo en duda su pobreza (¡ridículo ya que carecía de todo!), su poca vida sacerdotal porque estaba completamente entregado a sus enfermos (como se puede vivir más intensamente el sacerdocio si no es dando la vida por los demás) y la castidad, ya que estos insidiosos eran además muy ignorantes, creían que una de las vías de contagio era la genital y ahí encontraron un filón para atacarle.
      ¿Como se puede comprobar la virginidad de un hombre? No lo se y posiblemente no se pueda, pero lo que si está claro es que tampoco se pudo controlar a esos canallas que dudaban de un sacerdote verdaderamente santo.

  4. ¿Quien no conoce al Padre Damián de Molokai?, para mi y para mi familia es un santo muy querido. Mis padres, y hasta mi abuela se acuerdan de la revista mensual del Reinado Social del Sagrado Corazón, que se encargaba de promover su causa de beatificación-canonización. Yo guardo algunos antiguos ejemplares de esta revista, que imagino que ya no existirá.
    Como bien dices Antonio, fue un mártir del amor y misionero-apóstol de los que dejan huella en toda una nación y en una época. Su labor en esta isla “maldita” fue inigualable, es cierto que fue hasta allí por su voluntad, pero luego fue abandonado a su suerte. En este “abandono” se santifico, dejando a un lado todos sus intereses y comodidades para desvivirse por los enfermos de la lepra. Su contagio lo hizo ser uno mas entre ellos y es esto en lugar de desanimarlo, lo hizo más santo. Una duda,¿con una higiene diaria, no es muy difícil contagiarse de la lepra, aunque se este en contacto con un enfermo?.
    Voy a comentar dos cosas que me han llamado la atención, una es; que no sabia que a los RR. de los Sagrados Corazones se les llamase Picpus y la otra, que no conocía que sus restos habían sido trasladados desde Molokai hasta Lovaina.¿No hubiera sido mas justo que sus reliquias quedaran en esta isla donde hizo su grandiosa labor y por lo que es conocido por toda la cristiandad?.
    Que San Damián de Molokai ruegue por todos nosotros y en especial por todos los misioneros/as que se desviven por los demás olvidándose de ellos mismos. Dejo esta frase suya que resume perfectamente su labor: ” No importa que el cuerpo se vaya volviendo deforme y feo, si el alma se va volviendo hermosa y agradable a Dios”.

  5. Acabo de leer en la prensa una noticia que me ha emocionado y que transcribo tal cual:

    “Para él, mañana jueves será la coronación del sueño de una vida, el de ser sacerdote. Pero ayer, Salvatore Mellone, seminarista enfermo terminal con 38 años de edad y de origen calabrés, realizó otro sueño: hablar con el papa. Es más, según publica hoy el “Corriere della Sera” fue el propio Papa Francisco quien le llamó.

    “Cuando seas sacerdote, la primera bendición la tienes que hacer por mí”, le dijo el Papa al joven, enfermo terminal desde hace algún tiempo.

    “Recuerda – añadió – que estás haciendo trabajar muchísimo a todos los canonistas por este objetivo que mereces y que estás realizando en estos días. Reza por mí y sepas que yo rezo por ti, por todos los enfermos terminales y por todos los enfermos”.

    Conmovido, al otro lado del teléfono, Salvatore agradeció de corazón al pontífice, quien no es nuevo en estos gestos de profunda solidaridad (Gazzetta del Mezzogiorno, 15 abril).

    Salvatore será ordenado sacerdote mañana, 16 de abril en su casa de Barletta por el arzobispo de Trani, monseñor Giovan Battista Pichierri. Ayer recibió el lectorado y el acolitado, y hoy ha sido ordenado diácono.

    Para él, el obispo ha acelerado la ordenación sacerdotal, que normalmente llega tras seis años de estudios en un seminario. Salvatore, en cambio, comenzó su itinerario “vocacional” solo hace cuatro años, en 2011, en el Seminario regional de Molfetta. Antes de su ingreso en el seminario, a los 34 años, había trabajado en Bolzano en el Instituto de las Marcelinas.

    “La suya es una vocación tardía pero muy fuerte”, explica al Corriere el portavoz de la diócesis de Trani, Riccardo Losappio. “El obispo, como está en su prerrogativa, consideró ordenarle sacerdote, aunque no ha terminado el itinerario de formación, en consideración al estadio de su enfermedad”. Salvatore enfermó cuando estaba en el segundo año del seminario, pero nunca pensó en dejar los estudios.

    El propio obispo decidió escribir una carta a la comunidad y al clero diocesano para explicar la ordenación “imprevista”. “Salvatore – escribe monseñor Pichierri – incluso en la enfermedad ha vivido intensamente su preparación al sacerdocio, por lo que considero oportuno, en el ejercicio de mis derechos y deberes de arzobispo, ordenarle presbítero, para dar gloria a la SS. Trinidad y para la edificación de nuestro presbiterio y del pueblo de Dios”.

    Una decisión a la que el prelado llegó tras consultar a la Congregación para el Clero, al Rector del Seminario Regional de Molfetta y a algunos presbíteros de la diócesis, que aprobaron unánimemente.

  6. PD: Me sumo a las peticiones que hacen los compañeros de que se escriba sobre su compañera, Santa Mariana Cope de Molokai. Hace poco leí por encima su vida y obra, y es muy interesante. Como el Padre Damián, se esforzó por dar voz y dignidad a los contagiados de lepra. Su proceso de canonización ha sido muy rápido en comparación con el del Padre Damián, ¿no?.

    • La verdad es que si. ¿Habrán influido los medios económicos o la voluntad concreta de algunas personas? No lo se, pero lo que si es cierto es que son dos santos “como la copa de un pino” y que la santidad de ambos está ya reconocida oficialmente.

        • Nosotros celebramos a Santa Mariana Cope el día 23 de enero. Es la Iglesia Episcopaliana la que la conmemora en el día de hoy. El por qué, no lo se.

          • Toño: Me puedes explicar por qué la Iglesia Episcopaliana celebra a Santa Mariana Coppe si ella es una Santa muy, pero muy posterior a la reforma protestante. Entiendo que conserve en su calendario a santos anteriores a esa reforma, pero ¿este caso’

          • Pues lo cierto es que a mi me ha extrañado tanto como a ti y no le encuentro explicación alguna, pero así es.

  7. Yo como muchos eh visto varias películas sobre la vida de San Damián que siempre me dejaron muy marcado al ver la entrega tan grande de este hombre a su misión con los leprosos, yo te apoyo Antonio al pensar que se tardo mucho la canonización de este hombre del que nadie ponía en duda de que era un santo. San Damián es un ejemplo para todos de entregarnos por completo en lo poco o mucho que hacemos. Una duda Antonio no se si sepas pero ¿Molokai sigue siendo lugar de leprosos?

    • André,
      En la actualidad, la isla de Molokai está habitada por unas diez mil personas, siendo su única ciudad Kaunakakai, que tiene puerto de mar. Asimismo hay un aeropuerto en West Molokaʻi. Allí ya no hay leprosos.
      El reducto donde estaban los leprosos era la aldea Kaulapapa. La ley de aislamiento estuvo en vigor hasta el año 1969 y actualmente, las instalaciones de esa colonia forman parte del Parque Histórico Nacional Kalaupapa.

  8. Antonio mi primer “encuentro” con El Padre Damian fue hace muchisimos años en una libreria religiosa donde habian pequeñas figuras de bastantes santos y un hombre que entro en ella se intereso por una en concreto y pregunto quien era dicho santo.(una figura con habito negro) y arrodillado junto a el lo que parecia un negrito.
    Enseguida salte dandomelas de entendido (era muy joven) y le dije que era…¡¡¡San Benito de Palermo!!!.
    Cuando una de las dependientas me escucho dijo lo siguiente:”Que tiene que ser San Benito de Palermo,es el padre Damian” con un tono algo prepotente.
    Me quede atonito aunque luego ella misma tuvo sus dudas a si era el o no.
    Ya mas tarde me agencia con una biografia del santo editada por las paulinas y me impresiono sobremanera su permanencia en la “isla maldita” y su entereza y perseverancia en el cuidado de los leprosos.
    Estar 12 años viviendo entre ellos y cuidandolos hasta que se contagio creo que es todo un record.
    No se como serian las precauciones y los avances en dicha enfermedad en aquella epoca (creo que nulas,pues hasta hoy en dia vemos casos en el tercer mundo),pero pienso que realizo una labor grandiosa y que se tuvo en cuenta para su canonizacion,a pesar de las trabas e impedimentos que sufrio en vida el santo.
    No tenia conocimiento del tema de que fuera examinado para saber si era virgen,pero….¿no os habeis parado a pensar que pudieran comprobarlo de otra forma?
    No quiero ser muy explicito,pero pudieron pensar las malas lenguas que tambien se hubiera contagiado por contacto sexual con otro hombre.

    • Eso fue, Abel, simple y llamamente la malicia mezclada con la ignorancia de sus superiores. Sabían que era un hombre santo porque ningún otro tuvo “huevos” para hacer lo que él hizo: quedarse con los enfermos toda su vida. Y sabían además que la enfermedad era extremadamente contagiosa y precisamente por eso los tenían aislados como apestados. Sabían de sobras que se contagiaría por muchas precauciones que tomase, pero es que su conducta era un martillazo continuo en sus conciencias, porque has de saber que entonces también había “misioneros y jerarcas señoritos” a quienes él, sin quererlo pero con su actuación, los estaba dejando en entredicho.
      Lo que él hacia era practicar la caridad en grado sumo, hasta dar su propia vida y eso era ejemplo para unos y vergüenza para otros y como siempre hay gente maliciosa que difama, pues “ancha es Castilla”. ¿No difamaron a Nuestro Señor? ¿Por qué tenía que salvarse él?
      San Damián de Molokai era un ejemplo sublime de pobreza, castidad y obediencia y eso, ellos lo sabían de sobras. No le busquemos ningún otro pies al gato.

  9. Se me ha olvidado comentar, entre una polémica y otra, que San Damián de Molokai fue uno de los grandes devotos de Santa Filomena, también porque vivió en la época en que el culto a esta mártir de las catacumbas estaba en auge, al descubrirse su tumba en 1802. Él trajo su culto a la isla, consagrando la primera iglesia de la leprosería a esta Santa, cuya imagen sigue todavía allí, presidiendo la capilla de la que es titular: https://oldsaltbooks.files.wordpress.com/2013/02/leper01.jpg

    Nuevamente la pequeña mártir desconocida fue escudo para un gran hombre que no necesitaba de otros Santos para ser él mismo un milagro en vida, como ya ocurrió, salvando las distancias, con San Jean-Marie Vianney, que también se escudaba en Santa Filomena cuando era elogiado por sus méritos.

  10. Toño, conozco a San Damián desde antes de su beatificación, cuando leí su vida lo admiré mucho y más gusto me dio el que se haya finalmente canonizado.
    Recuerdo que san Pablo dice “me hice todo con todos para salvarlos a todos” cero que nadie mejor que San Damián entendió y vivió al pie de la letra estas palabras, pues se hizo leproso con los leprosos.
    También a mi me ha causado cierta confusión el saber que sus restos no están en su lugar de apostolado, según entiendo, se les llevó a Bélgica muy pronto. Dado que las reliquias de San Pedro Chanel han regresado a Oceanía, de donde es patrono (aclárame si totalmebte o en parte) sería bueno que alguien se propusiera hacer lo mismo con los restos de este Santo. El problema es el de los ratones: ¿quién le pone el cascabel al gato?
    Saludos.

    • Pues por lo que yo se, los restos de San Pedro Chanel están integramente en la isla Futuna, en la Polinesia, aunque no me extrañaría nada que alguna pequeña reliquia haya quedado en su país de origen.
      Decimos que por qué no están los restos de San Damián en Molokai y yo pregunto ¿y por qué no están tampoco los de Santa Mariana Coppe? Porque los belgas han querido tener a su compatriota en su país al igual que los estadounidenses han querido tener a la suya en USA. Al menos, de San Damián hay una reliquia insigne en Molokai pero de Santa Mariana, no lo se.

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