Santos Antonio, Juan y Eustacio, protomártires lituanos

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de los Santos.

Icono ortodoxo ruso de los Santos.

Los santos mártires lituanos Antonio, Juan y Eustacio, que antes de convertirse al cristianismo se llamaban Nezhilo, Kumec y Kruglec, eran tres nobles que formaban parte de la corte del príncipe lituano Algirdas (1345-1377). Antonio y Juan eran hermanos. Fueron convertidos a la fe cristiana por un sacerdote ortodoxo llamado Néstor.

Este príncipe pagano – Algirdas -, con la intención de extender sus dominios, se había casado con una princesa ortodoxa llamada María Yaroslavna, siendo convertido por esta y permitiendo la predicación del cristianismo durante la vida de la misma, y la construcción de dos iglesias en Vitebsk y una en la ciudad de Vilnius, dedicada a Santa Parasceve. Los hermanos Nezhilo y Kumec fueron convertidos por el sacerdote confesor de la princesa, llamado Néstor y recibieron el bautismo cambiando sus nombres por los de Antonio y Juan.

Pero muerta su esposa, el príncipe Olgerd comenzó a apoyar de nuevo a los sacerdotes paganos que adoraban al fuego y que lo incitaron para que persiguiera a los cristianos. Antonio y Juan no cedieron y ni se cortaban el cabello como hacían los paganos ni comían en los días de ayuno los alimentos que se consideraban prohibidos. Esto hizo que el príncipe los interrogara, les obligara a comer carne en los días de ayuno y ofrecieran sacrificios al dios del fuego. Ellos se negaron y el príncipe los encerró durante un año en una prisión. Transcurrido este tiempo, Juan flaqueó al ser amenazado con torturas y se mostró dispuesto a obedecer las órdenes del príncipe. Este los liberó y los llevó de nuevo consigo a la corte.

Pero la fe de Antonio era más fuerte que la de su hermano y cuando llegó el primer día de ayuno según la costumbre ortodoxa, se negó a comer carne, por lo que de nuevo fue encerrado y torturado. Juan quedó libre, pero tenía remordimientos de conciencia y era tratado como un traidor, tanto por los paganos como por los cristianos. Arrepentido, fue en busca del sacerdote Néstor para que le perdonara y rogase a su hermano que hiciese lo mismo. Antonio lo recibió con los brazos abiertos diciéndole que: “cuando confesamos abiertamente a Cristo, estamos reconciliándonos entre si”.

Los tres santos con escenas de sus vidas y sus martirios. Icono de 1970, Monasterio del Espíritu Santo de Vilnius (Lituania).

Los tres santos con escenas de sus vidas y sus martirios. Icono de 1970, Monasterio del Espíritu Santo de Vilnius (Lituania).

Juan, que aun así mantenía cierta amistad con el príncipe, estando un día junto a él en el baño le dijo que se había reconciliado con la Iglesia. El príncipe no se enfadó, le permitió creer en Cristo a condición de que externamente se comportase como los paganos. Juan no le hizo caso y ante todos los miembros de la corte confesó haber vuelto al cristianismo. Fue terriblemente golpeado con palos y encerrado de nuevo con su hermano Antonio, quién lo recibió con los brazos abiertos.

En la cárcel, clandestinamente, recibían la Eucaristía y se dedicaron a predicar las enseñanzas del Evangelio; prácticamente, convirtieron la cárcel en una escuela cristiana. Ante esto, los sacerdotes paganos exigieron su ejecución, lo que no hizo amilanarse a los dos hermanos. En la mañana del día 14 de abril del 1347, Antonio fue ahorcado en un árbol (según la tradición, un roble) que los paganos consideraban que era sagrado. Los sacerdotes paganos creyeron que con este ahorcamiento, los cristianos se amedrentarían y se detendría la expansión de la fe, pero se equivocaron porque una muchedumbre de fieles ortodoxos marchó hasta la prisión en la que estaba encerrado Juan a fin de animarlo.

Juan fue estrangulado diez días más tarde que su hermano y su cadáver fue colgado en el mismo árbol en el que habían colgado a Antonio. Los cristianos recogieron ambos cuerpos y los sepultaron en la iglesia de San Nicolás.

Urna con las reliquias de los Santos.

Urna con las reliquias de los Santos.

El tercer mártir fue Kruglec, que bautizado también por el sacerdote Néstor, tomó el nombre de Eustacio. Era joven y valiente y estaba prometido con una de las cortesanas del príncipe. Conforme se acercaba la fiesta de Navidad, fue invitado por el rey a comer y le sirvieron carne y como era día de ayuno, él se declaró cristiano y se negó a comerla. Inmediatamente comenzaron a golpearlo con varas de hierro.

El príncipe quiso ser más cruel, más refinado y ordenó desnudarlo, ponerlo a la intemperie a finales de un gélido otoño y hacerle beber agua helada. Como no se quejaba, le rompieron los tobillos, le cortaron el cuero cabelludo (cabellos y piel), las orejas y la nariz. Eustacio soportó el martirio con tanto valor que los propios verdugos quedaron asombrados. Entonces fue condenado a muerte y el 13 de diciembre del mismo año (1347) fue ahorcado en el mismo árbol donde habían sido colgados los hermanos Antonio y Juan. El príncipe ordenó impedir la sepultura del cadáver a fin de exponerlo a las aves de rapiña, pero durante tres días, una espesa nube impidió que ningún animal salvaje pudiera acercarse. Al tercer día, los cristianos le dieron sepultura.

Pasados unos años, el príncipe volvió a la fe ortodoxa e ingresó como monje en un monasterio. Los cristianos ortodoxos construyeron una iglesia y un monasterio en el mismo lugar de la ejecución y en ella sepultaron a los tres mártires, cuyos cuerpos estaban incorruptos cuando fueron exhumados. Cortaron el árbol y su tocón lo pusieron como altar en la iglesia, considerándolo desde ese momento como un árbol sagrado.

A petición de los ortodoxos lituanos, San Alejo, metropolita de Moscú, apeló al Patriarca Filoteo de Constantinopla con el fin de canonizar a los tres mártires. Ya entonces, el Patriarca Filoteo había enviado reliquias de los mártires a San Sergio de Radonezh. Finalmente, fueron oficialmente canonizados en un Sínodo celebrado en el año 1549 fijándose su festividad el día 14 de abril.

Detalle de los tres cuerpos en la urna.

Detalle de los tres cuerpos en la urna.

En el año 1915, cuando los alemanes invadieron el territorio lituano, las reliquias de los tres mártires fueron llevadas a Moscú y allí permanecieron hasta el 13 de julio del año 1946, día en el que fueron devueltas al monasterio del Espíritu Santo en Vilnius. En este día, también se conmemora su traslado.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Cernigovskij, F., “Santos rusos”, San Petersburgo, 1861.
“Menologio del Metropolita Macario de toda Rusia”, Moscú, 1917
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum orientalium, tomo I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998

Enlace consultado (18/03/2015):
– http://days.pravoslavie.ru/Life/life6441.htm

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “Santos Antonio, Juan y Eustacio, protomártires lituanos

  1. Conozco a estos santos desde hace años, mucho creo yo. En un principio sólo con la referencia de mártires en Rusia. Luego tuve más referencia de su vida y su martirio y créemelo Toño, que no sabía que fueran ortodoxos, pues los calendarios que conozco me dejan la idea de que eran occidentales. Ayer precisamente en el Semanario Diocesano vienen relacionados con una breve biografía entre los santos de esta semana. Supongo que su inclusión entre los santos latinos por recibir culto entre los católicos griegos.
    Me ha dado gusto conocer a estos que son conocidos en algunas fuentes como protomártires rusos.
    Lo que me ha dado una mayor alegría es conocer sus reliquias y saber que se conservan así como ver el bello relucario que los contiene y el
    cuidado que se les brinda.Mándame fotos de ellos por favor. Que estos santos intercedan para obtener un mayor compromiso ecuménico.
    Saludos.

    • Humberto,
      Estos santos son ortodoxos y se les conoce como los protomártires lituanos (no rusos). Si los católicos griegos los veneran o no, eso es algo que no se contestarte. Las reliquias se conservan en muy buen estado (están incorruptos) y por e-mail te envío algunas fotos.

  2. Gracias, Antonio, por esta breve historia de los inicios del cristianismo en la actual Lituania. Todavía recuerdo cuando encontré estas fotos de la urna con los tres cuerpos en Flickr y te las mandé. Ya entonces me comentaste algo sobre estos Santos cuyos restos se veneran de una forma digna, limpia y elegante, que deberían ser modelo para tanta figurita yacente y tanto hueso acumulando roña que se ve en más de un sitio.

    • Tu sabes que, en general, las Iglesias Ortodoxas conservan muy dignamente las reliquias de sus santos y la Iglesia Ortodoxa Lituana no podía ser menos. Aunque en Lituania hay otros santos ortodoxos mártires de la época comunista, estos tres, por el hecho de ser los protomártires, son los más venerados y más conocidos, hasta el punto de que es fácil encontrar información sobre ellos en la red, aunque de manera mucho más escueta.

  3. Antonio menos mal que no me he encontrado en el articulo que al final el principe Olgerd le canonizaban porque vamos…como se las traia.
    Ya pudo volver a la fe ortodoxa,ya, e ingresar en un monasterio (otros casos hemos visto) pero solo Dios conoce si su arrepentimiento fue sincero.
    ¿No se conoce la edad que tenian los tres santos al morir?

    • Bueno, Abel, si el príncipe se arrepintió y vivió finalmente como un monje, solo podemos decir ¡Bendito sea Dios! Dios es el único que sabe hasta donde llegó tal arrepentimiento.

      Sabemos la fecha del martirio pero no sabemos las de los nacimiento, luego la edad de los mártires es desconocida. De todos modos, si te fijas en los iconos, a Antonio y Juan se les representa como hombres mayores con respecto a Eustacio, que es más joven y sabemos que estaba en edad de casarse.

  4. Sobre estos mártires lituanos ya conocía, aunque no sabía que eran ortodoxos porque en el santoral católico (el libro que tengo) aparecen, y hablando de sus vidas, se convirtieron al cristianismo y vivieron su fe, que hubo que darla, por no desobedecer el ayuno o no ofrecer sacrificios a los dioses fueron martirizado, me impresionó como nuestros hermanos cristianos orientales guardan muy dignamente las reliquias de sus santos, Obviamente cubiertos, pero da un aire de espiritualidad los relicarios donde reposan, si podríamos llamarlos los protomártires de Lituania, si hubo mas (espero que alguna vez les dediquen un artículo) durante la etapa comunista, asi como en Rumania, Bulgaria, Georgia, Rusia y Ucrania, espero que sigan dandonos a conocer la santidad y espiritualidad oriental

    • René,
      Si miras detenidamente el elenco de artículos publicados en este blog, podrás comprobar que hemos publicado más de un centenar de artículos sobre santos ortodoxos, muchos de ellos martirizados en la etapa comunista.
      Lo seguiremos haciendo pero con el plan que nos hemos predeterminado.

      • Me refería de que si en Lituania hubo un neomártir en ese periodo que le dedicaran un artículo. Porque se que ya han escrito sobre algunos, de los Neo mártires de Rusia, de la Grecia otomana.

  5. Gracias Antonio.
    Ya sabes que yo conozco poco a nuestros hermanos ortodoxos. Gracias a los artículos que preparas, y preparan, como este de los mártires Antonio, Juan y Eustacio, aprendo muchas cosas de ellos y de su forma de vivir la fe ortodoxa.
    Sigo muy de cerca los pasos ecuménicos que se dan desde ambas Iglesias, rezo para que se sigan dando.
    Ahora que comentáis lo de las costumbres de exponer las reliquias en la Iglesia Ortodoxa, para mi esta muy bien esta costumbre, también son muy dignas y hay algunos relicarios que realmente son una maravilla. Pero si tengo que quedarme con una forma, me quedo con la nuestra, que independientemente de estar el cuerpo incorrupto, se puede exponer a la publica veneración o permanecer en una urna o tumba sin necesidad de verse.

    • Para mi, el ecumenismo es una de las actividades más importantes hoy en día. Se está dando el ecumenismo de sangre porque muchos cristianos están siendo martirizados por la fe independientemente de la Iglesia a la que pertenezcan. Todos estos santos mártires: católicos, ortodoxos, sirios, armenios, asirios, protestantes, etc. están mezclando su bendita sangre en un acto ecuménico sin precedente en la historia de la Iglesia.

      Por otro lado, la Liturgia del domingo pasado em la Basilica de San Pedro del Vaticano, donde se declaró a San Gregorio de Narek como Doctor de la Iglesia Universal y se rindió homenaje a los mártires del Genocidio Armenio en presencia del Papa y de todos los patriarcas armenios (ortodoxos y católico), fue un acto ecuménico de primera magnitud que acercará aun más a la Iglesia de Roma con la antiquísima Iglesia Armenia, que, nos nos olvidemos, no es una Iglesia Ortodoxa en el sentido en el que generalmente utilizamos este término.

      En cuando a los sepulcros de los santos, tu sabes que yo no tengo predilección; si acaso, por el de San Francisco de Asís.

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