Beato Luis Caburlotto, sacerdote fundador

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo-retrato del Beato.

Lienzo-retrato del Beato.

Luis Caburlotto será desde el día de hoy, el primer párroco veneciano en ser beatificado. Nació en esta ciudad italiana el día 7 de junio del año 1817, siendo el hijo de un gondolero veneciano. Desde pequeño frecuentó la escuela de caridad fundada por los hermanos Antonangelo y Marcantonio Cavanis (ambos son Venerables), en la que fue madurando su vocación sacerdotal, que lo hizo ingresar en el seminario patriarcal, donde completó sus estudios, siendo ordenado sacerdote por el patriarca Giacomo Monico el día 24 de septiembre del año 1842, quién lo nombró coadjutor de la parroquia de San Giacomo all’Orto, aun a pesar de sus precarias condiciones de salud.

En esta humilde parroquia pasó los primeros seis años de su ministerio sacerdotal, en la cual desarrolló un intenso trabajo pastoral y humano entre numerosas familias que para procurarse lo necesario para poder comer, a veces se veía obligada a prácticamente abandonar a sus hijos, a los que ni siquiera escolarizaban. Esa terrible realidad social le hizo ir madurando la idea de crear algún tipo de institución que se dedicase a la educación de la juventud, especialmente de las niñas. El 15 de octubre de 1849 fue nombrado párroco de esta misma parroquia y como las necesidades aumentaban por culpa de la guerra, el 30 de abril de 1850 creó una escuela completamente gratuita en la que un grupo de colaboradores se dedicarían al cuidado y educación de las niñas pobres abandonadas. En muy poco tiempo, el grupo de profesores voluntarios fue aumentando llegando a constituirse el germen de lo que llegó a ser la Congregación de las Hijas de San José. Entre sus colaboradoras se distinguió María Vendramín, a quién se considera co-fundadora de este instituto religioso.

Dio a sus religiosas unas normas basadas en la Regla de San Agustín y escribió las Constituciones de acuerdo a la espiritualidad de San Francisco de Sales, ambas orientadas a la actividad educativa. Quería que su casa fuera como un pequeño Nazareth, en la cual, la humildad, la generosidad y la paciencia fueran puestas a disposición de las niñas allí acogidas. Formó a catequistas que se dedicasen tanto a los adultos como a los niños, fomentó la frecuencia de los sacramentos y el culto a la Eucaristía y de manera muy especial se dedicó a dar continuidad y organización a toda una obra asistencial dirigida a muchísimas personas pobres de aquella zona de la ciudad de Venecia. Igualmente creo una escuela profesional dedicada a los varones jóvenes y adolescentes.

Icono del Beato imitando el canon bizantino. Fuente: Istituto San Giuseppe del Caburlotto.

Icono del Beato imitando el canon bizantino. Fuente: Istituto San Giuseppe del Caburlotto.

En el año 1857, su Congregación fue erigida a nivel diocesano, abriendo una segunda casa-escuela femenina subvencionada por las autoridades locales a la que llamó Instituto Manín. De esta manera iniciaba una colaboración con las autoridades civiles, responsables de la beneficencia pública, colaboración que duró unos cuarenta años. En el año 1859 envió a algunas religiosas a la localidad de Ceneda (la actual Vittorio Veneto), donde también erigió una escuela pública gratuita y un colegio con un programa de estudios más elevado.

En el 1869, siendo todavía párroco, la Congregación de Caridad de Venecia, lo llamó para dirigir el importante Instituto Manín, ya que por diferentes motivos, durante dos años había llegado a tener unas condiciones precarias tanto a nivel disciplinario como económico. En aquellos tiempos en los que la Región del Véneto era anexionada al Reino de Italia, la ciudad de Venecia atravesaba por unos momentos difíciles, habiéndose convertido en un centro de debate político-religioso, en el que a los católicos se les identificaba con la intransigencia que estaba en confrontación con quienes se consideraban más liberales. El ambiente era hostil, pero su celo por la salvación de los jóvenes lo ayudó a elegir bien a sus colaboradores a fin de garantizarse dentro de las instituciones públicas, una autorizada y cualificada presencia cristiana capaz de influir eficazmente en las orientaciones educativas de la juventud. Tuvo oposición e incomprensión por parte del clero veneciano que por cuatro veces intentó torpedear su obra, pero se ganó el aprecio y la estima de los administradores públicos por encima de cualquier consideración ideológica, los cuales admiraban su amplitud de mente y de corazón así como su coherencia como sacerdote, llegando por fin a nombrarlo como administrador del Instituto Manín en el mes de agosto de 1872.

Al mes siguiente, renunció a su condición de párroco, renuncia profundamente meditada como consecuencia de su precaria salud que lo indujeron a restringir su actividad solo al ámbito educativo; quería dedicar todas sus energías a las casas de educación, donde trabajaba de forma absolutamente gratuita, algo que sirvió siempre de estímulo a quienes se dedicaban a las cuestiones públicas.

Escultura del Beato. El libro dice en italiano: "A ti se confía el pobre y del huérfano eres sostén".

Escultura del Beato. El libro dice en italiano: “A ti se confía el pobre y del huérfano eres sostén”.

En el año 1881, la Congregación de la Caridad le encomendó el rescate de dos orfanatos públicos, el “Terese” (femenino) y el “Gesuati” (masculino) que iban a ser cerrados a consecuencia de la negligencia de sus cuidadores y él, prestando una eficaz y generosa colaboración, en cuestión de dos años contribuyó a hacerlos renacer, reemplazando a los maestros y cuidadores laicos por hijas de su Instituto, abriendo de esta manera la cuarta casa de su Congregación. Siempre sonriendo e incansablemente trabajando por todos sus institutos de los cuales, era el director, no abandonó tampoco ningún encargo que le hicieran los obispos venecianos, como la dirección espiritual de la Tercera Orden de los Servitas, la predicación de retiros espirituales tanto al clero como a seglares, el ponerse al frente de misiones populares, etc. Pero aun en medio de toda esta actividad pastoral, su principal preocupación era la educación de los niños y niñas, ya que consideraba esta tarea fundamental para reconstruir la economía y la moral de las familias y de la sociedad.

Los últimos años de su vida transcurrieron sin abandonar ninguna de estas responsabilidades, aun cuando finalmente, la enfermedad le obligó a retirarse a una de sus casas. El 9 de julio de 1897, atendido personalmente por San Pío X (entonces Patriarca de Venecia), murió invocando a la Virgen de los Dolores.

El proceso diocesano lo inició en Venecia el Patriarca Juan Urbani el día 14 de septiembre del año 1963, concluyendo el 28 de junio del 1969. Ese mismo año fue llevado a Roma, siendo emitidos en el año 1970 los decretos “super scriptis” y de “non cultu”, aunque el proceso fue transferido a la sección histórica de la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos solicitando un dictamen complementario. El 2 de julio del año 1994, San Juan Pablo II lo declaró Venerable. El milagro previo a la beatificación fue aprobado mediante decreto emitido por el Papa Francisco el día 9 de mayo del año pasado y hoy será beatificado en la plaza de San Marcos en Venecia, presidiendo la ceremonia el cardenal Angelo Amato.

Sepultura del Beato.

Sepultura del Beato.

A la muerte de su fundador, el Instituto de las Hijas de San José contaba con unas cien religiosas distribuidas en cuatro casas. Obtuvo la aprobación de San Pío X y la definitiva confirmación apostólica de sus Constituciones en el mes de mayo del 1927. Actualmente, las religiosas son cerca de quinientas, trabajando principalmente en Italia y en Brasil, dedicándose especialmente al cuidado y educación de las niñas, tanto en escuelas elementales como en institutos educativos y en escuelas parroquiales.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– De Zotti, E., “Don Luigi Caburlotto, sacerdote veneziano dell’Ottocento”, Milán, 1970.
– Kuljanic, C., “La fuerza del Siervo de Dios fundador de las Hijas de San José”, Venecia, 1969.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, Apéndice I”, Città Nova Editrice, Roma, 1987.

Enlaces consultados (18/04/2015):
– www.beatificazioneluigicaburlotto.it
– www.sangiuseppecaburlotto.com

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “Beato Luis Caburlotto, sacerdote fundador

  1. La Iglesia Veneciana, y mundial, hoy esta de fiesta por la beatificación de este fundador. Tenemos un “puente de oro” más para acercarnos a Dios.
    El Beato Luis Caburlotto supo ver la necesidad de un tiempo complicado de guerras y precariedades. La educación era una de estas precariedades, y como vemos el nuevo Beato se desvivió por fundar casas donde formar niñas y niños, y con esto una generación. Con vemos todos podían acceder a esta educación gratuita, de no ser por el Beato ¿Cuantos niños y niñas habrían quedado sin educación?. Gracias a Dios que inspiro a muchas personas, hoy ya santos y beatos, a fundar casas en beneficio de la educación a lo largo y ancho del mundo, y sobre todo en el S. XIX y XX.
    Como vemos, otra vez más el comienzo no fue fácil, y hubo quien lo quiso echar por tierra.
    ¿Por qué parece como obispo en una de las imagenes?.
    La sepultura es muy austera, igual que la personalidad del Beato.

    • Empezaré por lo último, David. Tenía el título de monseñor y tu sabes que eso le da derecho a llevar el fajin rosado en la cintura: el hecho de que lleve una cruz al cuello no significa que fuera obispo, pués tu sabes que muchos sacerdotes también la llevan.

      En los últimos tres o cuatro siglos, como consecuencia de la tradicional falta de educación o enseñanza, han surgido muchos fundadores y fundadoras de institutos religiosos. El fue uno de ellos y lo hizo alentado por una necesidad imperiosa que le tocó vivir en la Venecia de su época. Debió ser un hombre excepcional y volcado en esta tarea cuando las autoridades civiles recurrieron a él en caso de necesidad. Seguro que no se dedicó solo a adoctrinar – tentación en la que muchos y muchas sucumben -, sino que quiso formar principalmente a personas aunque no renunciara a su misión sacerdotal de dar a conocer a Cristo. Tuvo que ser muy efectivo y eso debió notarse cuando pusieron en sus manos la educación de muchos venecianos.

      • Gracias Antonio.
        Hoy el Papa en el Regina Coeli le ha dedicado unas bellas palabras la nuevo Beato.
        Sí, muchos monseñores llevan el fajin e incluso alguna cruz que puede invitar a la cruz pectoral de un obispo. Pero a decir verdad es que esta imagen puede confundir, ya que tiene el solideo, la cruz, la sotana y hasta el anillo.
        Cuando puedas me mandas las fotos de su sepultura, por cierto ¿la habrán cambiado con motivo de la beatificación? .

        • Te envío por e-mail varias fotos de la sepultura, algunas de ellas enviadas por las propias religiosas de la Congregación.
          Que yo sepa, no van a cambiarlo, sino que lo que harán es poner en la lápida el título de Beato. Eso es al menos lo que a mi me dijeron.

  2. Gracias, Antonio. Es lamentable que una institución educativa pública hubiese descuidado tanto su deber hasta el punto de hacer necesario que se ocupara de ella una orden religiosa y hubiese que sustituir al personal laico por personal consagrado. Tú sabes que yo creo que lo ideal es lo contrario, es decir, que la educación sea pública, laica y aconfesional, para dejar la formación religiosa en el seno del hogar y de la parroquia, mediante el apostolado y la catequesis. Pero bueno, donde manda patrón no manda marinero y está claro que si se habían mostrado incompetentes algo había que hacer para subsanar esa lacra.

    • Yo, al igual que tu, aun defendiendo el derecho de los padres a dar la orientación educacional que deseen a sus hijos, estoy por la escuela pública y laica. Es en ella donde hay que formar integramente a la persona, incluidos los valores éticos. Quienes deseen una educación confesional para sus hijos, deben darla en el seno de la familia y en el seno parroquial. Hay que respetar el derecho de toda persona que no quiera recibir una educación religiosa específica.

      Dicho esto, seguro que recurrieron a él sobre todo porque era un hombre cabal, efectivo, práctico, resolutivo, que sabía enderezar incluso económicamente a las escuelas que habían caido en la más completa anarquía. El que defendamos la escuela pública no tiene por qué suponer que todos los enseñantes laicos sean cualificados y responsables, así como tampoco hay por qué suponer que todo enseñante religioso tenga como único objetivo el adoctrinamiento de los niños y jóvenes. Supongo que en esto estarás conmigo.

  3. Antonio vemos que desde su juventud tenia un estado precario de salud lo que no fue impedimento para que llegara a los 80 años!!.
    Una gran labor la de este nuevo Beato,que se dedico a una “rama” como la educacion de las jovenes,que no se en esa epoca si estaria igual de descuidada que unos cientos de años atras o ya habian mas centros dedicados a las jovenes,aunque aun faltaria mucho para que se equipararan en igualdad de centros y formaciones con los chicos.

    • Imaginate, Abel, un estado de salud débil en un ambinte tan húmedo como es el veneciano. Pués aun así, “estuvo en el tajo” durante toda su vida, dedicado a la evangelización y a la enseñanza, a dar un pez y a enseñar a pescar al mismo tiempo. Fue todo entrega a los más desfavorecidos, a todos los niveles, aunque especialmente se dedicara a la enseñanza.
      No era intransigente, colaboraba con los poderes públicos en la solución de los problemas de los ciudadanos aun granjeándose alguna incomprensión por “parte de los suyos”, pero ahí está su labor y ahí está el reconocimiento que le hace la Iglesia al ponérnoslo como modelo.

  4. Pues celebro que al elenco de Santos venerados en Venecia, se una este nuevo Beato. Siempre es importante que haya santidad genuinamente local, así que San Marcos, Santa Lucía, San Juan el limosnero, San Atanasio, San Zacarías y otros muchos, extranjeros por su origen, locales por su patronazgo y presencia, tendrán desde ahora un nuevo compañero, cuyas reliquias son también otro tesoro más para esta ciudad. Recién celebramos el día del maestro el 15 de mayo pasado y no dejo de pensar que cuando hay una verdadera vocación a la docencia, hay esperanza de que los niños y jóvenes tengan un crecimiento intelectual. Lamentablemente hay mucho profesor que es un asalariado y no ejerce su función de Buen Pasto ( y no lo digo solamente en su función religiosa, pues el pastoreo va más allá de este solo punto). Quiera Dios que por intercesión del Beato Luis Carbutto la educación gratuita y bien hecha llegue a todos los que carecen de ella.
    Saludos.

    • Cierto es, Humberto. Venecia es una de las ciudades que más reliquias y cuerpos santos posee, aunque más del noventa por ciento sean de “importación lícita o ilícita”. A Lorenzo Giustiniani, Juan Marinoni, Pedro Orseolo, Jerónimo Emiliano y algún otro veneciano, se une ahora Luigi Caburlotto enriqueciendo aun más la santidad de la ciudad de los canales. Quienes hemos tenido la dicha de conocerla y visitar algunas de sus iglesias, damos buena cuenta de ello.

      Haces bien en llamar Buen Pastor al nuevo beato, porque eso es lo que fue; un pastor unido a su rebaño hasta el tuétano aun a riesgo de ser incomprendido por algunas de sus decisiones. Está claro que el bienestar de sus muchachos y muchachas era el objetivo de su vida pastoral, para eso se hizo sacerdote y por eso trabajó hasta su muerte.

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