San Nicolás de Iskrovki, sacerdote mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso del Santo, de estilo naturalista.

Icono ortodoxo ruso del Santo, de estilo naturalista.

Nació en la ciudad de Iskrovki, en la región rusa de Kirovograd, en el año 1878, en el seno de una familia piadosa. En el bautismo se le impuso el nombre de Nicolás en honor de San Nicolás de Myra, que era el antiguo patrono de Rusia. Su infancia la pasó junto a sus padres, quienes le inculcaron el amor a Dios, a la Iglesia Ortodoxa y a su país y una profunda compasión hacia los pobres y los huérfanos. Al finalizar sus estudios en la escuela local, su padre lo envió al Seminario Teológico de San Petersburgo donde entró en contacto con San Juan de Kronstadt, quién le inculcó el pensamiento de unir los contratiempos y sufrimientos personales a los sufrimientos de la Pasión de Cristo y lo encaminó hacia la ayuda a la gente que sufría en aquellos cruciales momentos por los que atravesaba su país.

Se ordenó de sacerdote, desempeñando sus funciones sacerdotales en su localidad natal, cuyos habitantes eran muy pobres pero tenían un especial cariño a su parroquia dedicada a la Madre de Dios, que había sido construida a expensas del zar Nicolás II (también canonizado). ¿Y por qué los habitantes de Iskrovki tenían especial cariño a su parroquia? Porque los vecinos para construirla, habían recurrido a un rico vecino local llamado Víctor, pero al denegar este la ayuda, decidieron enviar una delegación al zar, quién los acogió favorablemente y les envió el dinero y los materiales de construcción para edificar el templo. Esta construcción se terminó en el año 1905 y fue entonces cuando la gente fue a San Petersburgo en busca de un sacerdote, encontrando allí al diácono Nicolás, quién ordenado de sacerdote, fue enviado por sus superiores como párroco de Iskrovki. La consagración del templo, realizada en agosto de ese mismo año, se hizo en presencia del mismísimo zar Nicolás II que asistió vestido como un campesino más, siendo invitados entre otros, San Juan de Kronstadt. El joven sacerdote Nicolás de Iskovki se había encontrado en su camino con otros dos santos: Juan de Kronstadt y Nicolás Aleksandrovich Romanov.

Nicolás acogió ese nuevo ministerio con cierto temor porque sabía que tenía que luchar contra los escépticos y personas de libre pensamiento que, en aquellos momentos empezaban a crearles serios problemas de fe a los cristianos ortodoxos. Pero como era costumbre en él, también lo hizo con entusiasmo y deseo de entregarse totalmente a sus nuevos feligreses, a quienes estaba dispuesto a ayudar en todos sus problemas e incertidumbres. Con la ayuda de San Juan de Kronstadt – que era su director espiritual -, llamó a la gente al arrepentimiento, a llevar una vida piadosa y de entrega total al prójimo, a fin de volver a las verdaderas raíces de lo que él denominaba la “Santa Rusia”. Todo este trabajo pastoral lo hacía llevando una pacífica vida rural, siendo siempre amable y estando siempre alegre llegando incluso a ser aficionado a las bromas y a los chistes.

Icono ortodoxo ruso del Santo, de estilo naturalista.

Icono ortodoxo ruso del Santo, de estilo naturalista.

Con su palabra y con sus acciones consiguió atraer a muchos a la Iglesia y a la práctica de la ortodoxia, pero con mucho dolor y tristeza tuvo que comprobar e incluso experimentar en carne propia las sangrientas persecuciones que se cernían sobre el pueblo ruso, lo que hacía retraerse a muchos piadosos creyentes. Él no se desalentaba y tal y como era animado por San Juan de Kronstadt, él lo hacía con aquellos a quienes se le habían confiado.

En Iskrovki hizo construir un pozo cuyas aguas tenían propiedades curativas, ya que mediante el suministro de la misma y sus oraciones conseguía curaciones y alivio en las dolencias de sus vecinos. Esta fuente aun se conserva, siendo muy visitada por todo tipo de personas provenientes de distintos lugares de Rusia y de Ucrania, que buscan en aquellas aguas, lo que por ejemplo, buscamos los católicos en las aguas de Lourdes.

Tenía asimismo el don de la clarividencia e incluso, con sus oraciones y cuidados, sanaba al ganado. Predijo su muerte a Fiona Golovataya, una residente del pueblo que falleció mucho tiempo después que él, en el año 1982.

La hermana Eufrosina, una mañana al entrar en la iglesia para asistir al servicio litúrgico, vio que el padre Nicolás hablaba “con alguien” en el altar pero solo pudo escuchar sus últimas palabras: “Por ti, Señor, estoy dispuesto a sufrir”. Cuando salió del iconostasio, Eufrosina le preguntó con quién estaba hablando, a lo que el padre Nicolás le respondió: “Es un secreto que no has de contar a nadie mientras siga vivo, porque te digo que me han de matar y, por tres veces, me han de sepultar”.

Frecuentaba la ciudad de Elisavetgrad (en la región de Kherson) donde se comprometió con el clero local, haciendo allí muchos amigos e hijos espirituales, pues era como un foco de atracción debido a sus predicaciones. Por estas mismas razones, consiguió también muchos adeptos y simpatizantes en Tula, Sant Petersburgo, Moscú, Ekaterinoslavl, Krivoy Rog y otras ciudades rusas.

Última tumba del Santo.

Última tumba del Santo.

Él sabía o intuía lo que se le venía encima y advertía a sus feligreses, diciéndoles que llegarían a Iskrovki personas que negaban a Dios, perseguían a la iglesia y predicaban algo que era absurdo y en efecto, llegó el año 1917, año de la Revolución Bolchevique, que provocó un baño de sangre entre muchos inocentes. En aquellos días, le dijo a su madre Ana: “No te aflijas, madre mía, ya que me matarán y tres veces he de ser sepultado. Yo te ruego que seas precavida o que te escondas, aunque tengas que ocultar tu verdadero nombre”. Y dirigiéndose a un sobrino, le dijo: “Y tu, Dmitri, hijo mío, vas a ser sacerdote y tendrás una gran familia”. Y así ocurrió: su sobrino fue sacerdote y su madre tuvo que esconderse en dos ocasiones cambiando su nombre.

En el año 1919 manifestaba abiertamente y sin tapujos que por ser sacerdote y predicar el Evangelio de Cristo sería asesinado: “Hace dos años que en la Santa Rusia se persiguen a sus pastores, a sus monjes y a los cristianos ortodoxos. Este régimen ateo asesina vilmente a miles de víctimas inocentes porque no creen ni en Cristo ni en la patria”.

El día 2 de octubre del 1919, un grupo de milicianos bolcheviques llegó al pueblo mientras el padre se encontraba en la iglesia reunido con algunos feligreses. Sabiendo que había llegado el día de su martirio, bendijo a las personas presentes y las instó para que se marcharan a sus casas. El subió al campanario y cayendo de rodillas pidió a Dios, fuerzas para sí y perdón para sus asesinos. Allí mismo fue apresado e inmediatamente sometido a terribles torturas. Fue tirado desde el campanario y brutalmente golpeado: le rompieron la nariz y la mandíbula superior, le rompieron el cráneo, varias costillas, la rodilla izquierda y ambas piernas y por los agujeros que hicieron en su cuerpo echaron agua congelada.

Lo cogieron por los pelos y a rastras, lo llevaron al cementerio donde le obligaron a cavar una fosa. Como vio que lo iban a matar, solicitó a sus asesinos unos momentos de intimidad para poder rezar, a lo que accedieron pero en medio de carcajadas. Cayó de rodillas y se puso a orar y mientras rezaba, le dieron un tiro por la espalda y, medio muerto, lo tiraron a la zanja y lo sepultaron. Para apisonar la tierra de la tumba pusieron a varios caballos a pisotearla, pero ante la sorpresa de todos los presentes, los caballos se pusieron de rodilla ante la tumba del mártir.

Urna actual con el cuerpo del Santo.

Urna actual con el cuerpo del Santo.

Aquella misma noche, sus feligreses sacaron el cuerpo de la fosa y, en secreto, lo enteraron en un lugar más seguro, aunque sin ataúd y sin nombre. Un año después, en el 1920, cuando los ánimos se calmaron, exhumaron nuevamente el cadáver, que aun se encontraba incorrupto, lo revistieron con los ornamentos sacerdotales y en presencia de varios sacerdotes lo sepultaron – por tercera vez -, detrás del altar en la iglesia. El 17 de julio del año 2001, el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa rusa lo canonizó oficialmente. Sus reliquias se encuentran en el templo Vozdvizhenskoe de Iskrovki, perteneciente a la región de Kirovograd, en la actual Ucrania.

Antonio Barrero

Enlaces consultados (07/04/2015):
– http://azbyka.ru/days/sv-nikolaj-presviter-iskrovskij
– http://ierey.in.ua/kresthod1.php
– http://sobor.kr.ua/nikolay-iskrovskiy.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

17 pensamientos en “San Nicolás de Iskrovki, sacerdote mártir

  1. Qué forma tan horrible de morir, estrellado, con los huesos rotos, congelado por las llagas, tiroteado y después enterrado vivo. Un dolor atroz tras otro y al final morirte con la boca y la nariz llena de tierra, sin haber muerto antes. No sólo es que esté mal matar a una persona por sus creencias e ideales, sino que encima hacerlo con tanto ensañamiento y crueldad es completamente condenable.

    Sin pretender justificar para nada las barbaridades cometidas por los bolcheviques, que condeno, desde luego, he de decir que discrepo con el Santo respecto al detalle exacto de afirmar que lo que sus agresores predicaban era absurdo. Absurdos, vergonzosos, crueles y condenables fueron sus medios y acciones y todavía lo fueron más en época stalinista, pero la idea detrás de la acción, la ideología socialista, marxista o comunista, no tiene nada de absurdo. Absurdo era el sistema zarista que llevaba siglos sumiendo a Rusia en la pobreza y opresión, donde sólo los zares y príncipes laicos y eclesiásticos vivían la buena vida y el pueblo se moría de hambre o languidecía bajo un sistema de servitud muy similar al esclavismo. Que luego la revolución no fuera la panacea universal para los males de Rusia y que sus métodos fueran atroces no quita que la idea en origen no sea buena. Si hubieran repudiado la violencia, otro gallo habría cantado, pero también hay que estudiarlo todo desde sus circunstancias históricas, porque la verdad es que el régimen zarista, de bondadoso no tenía nada, por más que ese zar haya sido canonizado, y mejor lo dejo aquí.

    El fin no justifica los medios, desde luego, pero no era un fin absurdo, para nada.

    • Si, realmente el martirio fue terrible, muestra de lo que fue el genocidio bolchevique.
      Yo estoy absolutamente de acuerdo en que el régimen zarista fue opresor y a veces, incluso de terror, pero lo que originó la revolución bolchevique, especialmente en tiempo de Stalin, no se quedó a la zaga. Fue un auténtico genocidio.
      ¿Eso quiere decir que yo condene el socialismo? Ni hablar, porque aunque las ideas iniciales de Lenin pudieron ser buenas (cada uno dará según su capacidad y cada uno recibirá según su necesidad), lo puesto en práctica fue todo lo contrario.
      Yo diferencio el socialismo (hoy socialdemocracia) del comunismo e incluso en este último encuentro cosas positivas, pero en la URSS se impuso un régimen de terror, igual o peor que el zarista y eso lo condeno absolutamente. Por supuesto, el capitalismo salvaje que lleva el hambre a la mayoria en beneficio de una minoria, también me parece una aberración.

      • Estoy de acuerdo. Yo simplemente intento que las cosas sean vistas y reflexionadas desde un equilibrio y respondiendo a circunstancias históricas. Las ideologías conservadoras, de derechas, capitalistas y por supuesto, las Iglesias cristianas en general; tienden a demonizar los regímenes comunistas, destacando cosas que son ciertas, como el ejercicio desmedido de la violencia y las purgas de desafectos a estas ideologías y sistemas; el problema es que muchas veces basan su denuncia únicamente en el carácter ateo y anticlerical de estos regímenes, que vertieron tanta sangre cristiana (aunque también de otras confesiones e incluso, si consideramos la paranoia de Stalin en sus últimos días, que ya no distinguía amigo de enemigo, sus propios aliados también)…. pero al mismo tiempo y por conveniencia se ha hecho la vista gorda a regímenes autoritarios y dictatoriales que han vertido la misma sangre, ejercido la misma violencia, pero como no eran específicamente anticlericales o es más, eran católicos confesos, pues mira, no serán tan malos como los otros. Tú sabes de qué hablo. Lenin, Stalin, Mao y algún dictador que aún sigue vivo, sí, no fueron santitos, y les encanta pintarlos con rabo y cuernos… ¿pero otros que ha habido son hermanitas de la caridad? Ay no, como son creyentes o no perseguían la fe, no son igual de malos, no.

        Al final parece que el comunismo fuera lo peor que le ha pasado al mundo, una oleada de maldad que vino a destruir la Arcadia dorada y feliz en que todos vivíamos, rodeados de paz, armonía y tralalá… cuando resulta que lo que había en Rusia y en China -por citar dos ejemplos- antes del comunismo, de Arcadia dorada y feliz, nada de nada.

        A cada cual lo suyo.

  2. Gracias Antonio.
    Que duro fue el siglo XX ( y este también) para los cristianos de todas las iglesias. Las persecuciones que sufrieron en todos lo países del mundo, poco o nada se diferencian unas de otras en cuanto a crueles e injustas.
    San Nicolás de Iskrovki fue un buen sacerdote de pueblo, querido y respetado. Su vida se vio truncada cruelmente por este atroz martirio.
    De no haber sido mártir, habría llegado también a ser santo, aunque esto solo lo sabe Dios. Su celo por la salvación de las almas y por cumplir la doctrina son de invitar por todos.
    El don que da Dios a sus hij@s de la clarividencia siempre me ha llamado la atención. Es curioso que casi siempre lo utilicen para predecir fechas de muertes.
    El icono del santo es bellisimo y su urna esta cuidada al detalle.

    • Clérigos y seglares santos (de ambos sexos), los hay y muchos, lo que pasa es que es como tu bien dices: solo Dios lo sabe. En el caso de los mártires, la cosa es mucho más fácil, más sencilla, porque sabemos de sobras que todos los mártires son santos independientemente de que algún día sean canonizados o no lo sean nunca.

      Con respecto al don de clarividencia yo le pongo “todos los peros” que tu quieras porque, sin dudar que existe, no es tan corriente como en las biografías de los santos se afirman y eso de que siempre anuncian noticias malas, no es del todo cierto porque, aunque ahora mismo no recuerdo el nombre, yo he escrito sobre un santo o santa ortodoxo que predijo cosas buenas a gente que estaban junto a él. Y puse ejemplos concretos. ¡Lástima que ya la memoria me falla!

  3. Cuales otros mártires cristianos ortodoxos estan canonizados cuantos son, me refiero los asesinados poe su fe en la URSS canonizados, y a pesar de las controversias de su canonización escriban sobre el zar Nicolás II Romanov

    • René,
      Te puedo asegurar que son más de mil los mártires de la etapa comunistas que ya han sido canonizados: metropolitas, obispos, clérigos, monjes, religiosas y laicos. De más de una veintena de ellos ya hemos escrito y, si Dios quiere, seguiremos escribiendo.
      El único problema es que del 99,99% todo lo que hay escrito está en ruso, ucraniano o bieloruso como, por ejemplo, podrás comprobar en la bibliografía que adjunto en este artículo. De varios cientos de ellos tengo suficiente información biográfica y fotográfica.

      • Vaya para tantos, y de ellos solo conozco a la Neo Mártir Lydia, San Nicolás II Romanov, Santa Alessandra Feodorovna Romanova, La Gran Duquesa Isabel, San Igor Romanov, San Serafín Chichagov, San Andrónico de Perm y San Benjamín de Kazán, pero supongo hay más cristianos ortodoxos masacrados que católicos en la URSS

        • Yo tengo fotos de las reliquias de más de dos centenares de ellos y biografías…, las que quieras, pero en ruso.

        • De Santa Isabel Fiodorovna me gustaria escribir mas adelante porque, a diferencia de algunos familiares suyos, ella si que merece la corona de santa y de martir.

          • Pues de esta, sabes que hay información en todos los idiomas. Como sabes mejor que yo, junto con Santa Barbara Jakovleva son las dos más conocidas y famosas.

  4. Gracias por dar a conocer la vida y martirio de este Santo, del que me ha impresionado de verdad la manera como fue sacrificado. Creo que es un caso de un ramillete que poco a poco nos irás presentando. Me ha llamado la atención, porque hace mucho que no lo leía, que traigas a colación el llamar a esta nación la Santa Rusia, este adjetivo le viene por ser considerada la tercera Roma, ¿verdad?
    Me han hecho recordar, ahora que Ana María ha invocado a tan “ilustre” pléyade de nombres famosos, una anécdota que tiene visos de leyenda urbana: se dice que en sus últimos días, Vladir Ilich Ulianovich “Lenin” al conocer a San Francisco de Asís dijo: “No uno, sino tres Franciscos de Asís hubieran sido suficientes para restaurar a la Santa Rusia”
    Creo que el ensañamiento y odio con los creyentes por parte de sistemas políticos como es en este caso y que también ha pasado en mi patria y en la tuya, se debe en primer lugar al mal testimonio de la jerarquía eclesiástica, unos pocos en comparación de muchos que van a pie trabajando como se debe y a la ignorancia y manipulación de los líderes que quieren obtener el poder. El mensaje del Evangelio es de amor y de paz, de fraternidad, de cambio, de revolución, de fraternidad, y quienes lo viven cabalmente son el mejor ejemplo de ello. No dejo de mencionar las fuerzas del mal, que siempre lucharán por destruir el cultivo del Sembrador y echarán su cizaña.
    San Nicolás es un sacerdote que cumplió con su deber y por ser luz, las tinieblas no lo toleraron.
    Y en cuanto a un sistema político que gobierna, opìno que la cabeza del mismo no es el único responsable, no voy a ir a esos tiempos, voy a ponerme al día con un varios ejemplos que suceden en mi patria: la famosa mordida, que se da a los funcionarios para obtener beneficios o liberarse de penalizaciones siendo la que se da al agente de tránsito la más representativa, que entre otras causas está la de pasarse un semáforo en alto cuando el automovilista puede hacer todo coom se debe. No te imaginas el caos que hay en mi ciudad con el comercio informal en ambulantaje, que ha crecido a ojos del gobierno con el afán de obtener votos, la ciudadadanía me avergüenza por sus hábitos y costumbres de tirar a basura al suelo sin mas ni menos, y otras muchas cosas que te pondrían los cabellos de punta. Claro que la cabeza tiene responsabilidad, mucha, pero las bases tambièn compartimos esta responsabilidad y por ello, también se delinque o se peca, como se quiera llamar.

    • Moscú fue considerado como la tercera Roma. De hecho, los principios del Patriarcado Ruso fueron los desacuerdos con Roma y con la mismísima Constantinopla.

      Rusia es una tierra de santos y eso nadie en su sano juicio lo pone en dudas; es por eso por lo que los ortodoxos rusos se consideran miembros de la Santa Rusia, consideran santa a su patria independientemente de las etapas por las que haya tenido que pasar, casi siempre – por no decir siempre – con regímenes totalitarios como aun hoy en día.

      Sin ningún género de dudas que la Iglesia, como una sociedad que está inmersa, incrustada en el pueblo, para lo bueno y para lo malo, tiene responsabilidad en todo lo que pasa. Mas de un santo varón ruso le plantó cara a más de un zar déspota, pero muchísimos otros pastelearon y condescendieron con ellos – como por ejemplo ha pasado y sigue pasando en España – y quieras o no quieras, eso el pueblo no lo olvida. Por eso, en etapas revolucionarias, la gente harta, no hace distinciones y pueden pagar justos por pecadores.

      Dicho todo esto, de ningún modo puedo estar de acuerdo con la persecución a la Iglesia. Los cristianos, a lo largo de toda la historia, hemos sido los creyentes más perseguidos y lo somos, porque aunque el evangelio de Cristo es el evangelio del amor y el llevar esto a la práctica ha incomodado, incomoda e incomodará a muchos que se creen dueños exclusivos de la verdad, no solo a nivel religioso, sino político, cultural… Los cristianos seguiremos siendo los más perseguidos y el mismo Maestro nos lo recordó en más de una ocasión.

      Otra cosa son las otras muchas desgracias que pueden sucederles a los pueblos, como por ejemplo al tuyo que está machacado por el narcotráfico o al mio, que lo está por la corrupción.

  5. Antonio gracias por este articulo.
    Lo que no comprendo como pudo el santo ponerse a cavar su propia tumba despues de haber sido lanzado desde el campanario.
    Murio bastante joven y sabiendo lo que le deparaba el futuro y aun asi continuo con su labor animado por otro santo,San Juan de Krondstadt.
    El icono naturalista es precioso,como no.

    • Eso, cavar una tumba con los huesos rotos, yo tampoco me lo explico.
      Y que cayese de rodillas para rezar, con una rodilla rota que tenía, menos aún. Pero si solo con una costilla rota apenas puedes respirar, y este hombre estaba plagado de politraumatismos despues de que lo estrellaran desde lo alto del campanario y le dieran una paliza.

      Lo dicho, yo esto lo pongo en cuarentena, como lo de las profecías.

      • No, Ana Maria, este martirio no lo pongas en cuarentena porque está muy bien documentado. Parece una barbaridad, pero es que fue una barbaridad.

        Y Abel, estamos en deuda con San Juan de Kronstadt. Tenemos que escribir sobre él.

        • El martirio no lo cuestiono, pero que pudiese cavar una tumba o caer de rodillas con los huesos rotos, es otra cosa. Yo he estado cavando a pico y pala en alguna excavacion y es una tarea pesadisima, no te digo ya con los huesos rotos. Pero si no podria levantar ni la pala!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*