Santa Flaminia, virgen mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de la Santa venerada en Gestel, Francia.

Imagen de la Santa venerada en Gestel, Francia.

Hoy es la festividad de una santa mártir de la que, realmente, hay poquísima información, y la que hay debe ser puesta en entredicho, pero que tiene culto en la zona de Alvernia, Francia. Esta Santa tiene un nombre curioso: Flaminia (Flamine), nombre que deriva de flamma (llama, en latín) y que podria significar algo así como “ardiente, de fuego”. En la antigua Roma se denominaba flamines a los sacerdotes consagrados al culto de una divinidad en concreto, llamado así porque cuidaban del fuego en los altares del sacrificio. Y flammeum era el nombre que se daba al velo de una novia, el día de su boda, que era de un intenso color rojo y recordaba al fuego, de ahí su nombre. Posteriormente esta palabra se asociaría también al velo de las vírgenes cristianas.

Sea cual sea el origen del nombre de esta Santa y lo que realmente pueda significar, lo cierto es que no hay mucho que se pueda decir sobre ella, pero lo haremos para darla a conocer en nuestro espacio.

Historia(s) de la Santa
Con respecto a ella, existen dos versiones. Una viene reseñada en un manuscrito del año 950 -muy tardío, por tanto- que fue publicado por Savaron en 1608 en su obra De sanctis eclesiis Claromontii. Esta versión dice que la Santa era de origen oriental y que fue martirizada en Nicomedia en tiempos de Diocleciano, durante la persecución que estalló en 303. Esta virgen cristiana habría sido llevada a la presencia del prefecto local Eulasio, que la hizo torturar con instrumentos cortantes, y posteriormente la hizo decapitar. El nombre del magistrado recuerda poderosamente a Eleusio, quien hizo torturar a la también mártir de Nicomedia Juliana; y también a Evilasio, que hizo torturar a Santa Fausta de Cízico. Todas estas coincidencias la definen como una mártir de Asia Menor en el siglo IV.

Sin embargo, existe otra versión de su historia que la hace hispana de nacimiento, pero que fue apresada por los francos después de la batalla de Vouillé, en el año 507. Eso le daría una datación muy tardía respecto a la anterior, es decir, que sería una mártir gala del siglo VI.

Pero eso no es todo. Aún existe otra tradición, de raigambre más popular, que dice que era la hija de un patricio de la villa que se elevaba donde actualmente está el castillo de Montaclier. Como esta muchacha era conocida por su celo en la propagación del cristianismo, fue denunciada al gobernador, quien envió directamente a sus soldados para que la mataran (?). Ella intentó escapar, pero la alcanzaron en una enorme roca, a la cual se abrazó. Por más que lo intentaron, no lograron arrancarla de ahí, por lo que le cortaron la cabeza y la tiraron a un pozo vacío cerca del templo en ruinas de Teutatès.

Santas Flaminia y Faustina emperatriz siendo torturadas y decapitadas. Grabado de Antonio Tempesta para "Istoria de molte sante vergini romane nel martirio". Istituto Nazionale dell'Arte Grafica, Roma (Italia).

Santas Flaminia y Faustina emperatriz siendo torturadas y decapitadas. Grabado de Antonio Tempesta para “Istoria de molte sante vergini romane nel martirio”. Istituto Nazionale dell’Arte Grafica, Roma (Italia).

Más tarde, en lugar de este templo, le fue construida una iglesia que acogió para siempre el pozo de Santa Flaminia. Se dice que el agua de este pozo era milagrosa y que en cierta ocasión, un caudillo bárbaro llamado Balderico, que había quedado ciego, se lavó los ojos en esta agua y recobró inmediatamente la vista.

Como se podrá comprender, es imposible determinar la autenticidad de estos relatos, más bien, de escasa o ninguna historicidad. En primer lugar porque no logra definirse ni la procedencia de la santa (¿gala? ¿oriental?) ni la época en la que vivió (¿siglo IV? ¿siglo VI?). La historia de la muchacha agarrada a la roca que los soldados no logran mover recuerda poderosamente a la historia de Santa Lucía y la de Santa Alena de Forest, mártir venerada en Bélgica. Y la historia del ciego que se lava los ojos en una fuente consagrada a la Santa en el lugar de su martirio es una constante en toda la cristiandad occidental. Demasiados lugares comunes que, por desgracia, no nos permiten definir quién pudo haber sido esta mártir cristiana. De hecho, su nombre no figura siquiera en el Martirologio Romano, pero sí es recordada en el de Usuardo.

Urna con las reliquias de la Santa. Iglesia de San Julián de Davayat, Francia.

Urna con las reliquias de la Santa. Iglesia de San Julián de Davayat, Francia.

Culto y reliquias
Pese a todas estas incertidumbres, el culto de la Santa nace a partir de la presunta curación del tal Balderico, implantándose en el Amberesem locum, que distaba en torno a nueve millas de la civitas Ambuorum. Actualmente su principal foco de culto es la localidad de Davayat (Alverne), en cuya iglesia se venera su cuerpo desde el año 950. Este templo era llamado iglesia de San Hilario, pero tras ser reconstruida después de un derrumbamiento, vino a llamarse iglesia de Santa Flaminia, en honor a las reliquias que contenía. Posteriormente fue renombrada como iglesia de San Julián, pero lo cierto es que este Santo apenas ha tenido culto en comparación con la popularidad de Santa Flaminia. También se la venera en la iglesia de Saint Allyre, en Clermont.

En Davayat es conmemorada el día 2 de mayo con procesiones y fiestas, y el traslado de sus reliquias, originado seguramente para salvarlas de las incursiones normandas, el día 3 de agosto. La urna con las reliquias de la Santa, colocada en un nicho al lado izquierdo del color, está hecha de madera labrada y dorada que fue donada en 1665 por el marqués de Combronde (conde de Brion), en acción de gracias a la curación de una hija ciega que tenía, el año 1662.

A día de hoy, y pese al reducido espacio donde es venerada y la total incertidumbre acerca de quién pudo ser, Santa Flaminia sigue ocupando el corazón de sus devotos por los milagros obrados en el pasado y en el presente. En el centro de la nave de la iglesia sigue conservándose el pozo con las aguas curativas, y en las inmediaciones, una enorme y gruesa piedra que es, según la leyenda, la misma a la que la Santa se agarró con todas sus fuerzas para evitar ser arrastrada, hasta tal punto que dejó sus rodillas marcadas sobre ella.

Piedra a la que, según la tradición, se aferró la Santa antes de su martirio, y que estaría grabada con la marca de sus rodillas. Davayat, Francia.

Piedra a la que, según la tradición, se aferró la Santa antes de su martirio, y que estaría grabada con la marca de sus rodillas. Davayat, Francia.

Su culto estuvo extendido por Bretaña, particularmente en la comarca de Gestel -donde tiene dedicadas una iglesia y una fuente, en cuyas aguas también se lavan los ojos quienes la invocan para la vista-, cerca de Lorient; como decíamos, también en Saint-Hilaire de Clermont (s.X), en una capilla dedicada a ella en Gannat (1270) y en la iglesia de los Recoletos de Montferrand (1636), donde se la asociaba y confundía con Santa Florina, otra mártir gala. Estos tres lugares sagrados, actualmente, han desaparecido, pero ha quedado el recuerdo de la Santa en un barrio de Clermont-Ferrand, que se llama barrio Flamina en su honor.

Patronazgo e iconografía
Santa Flaminia es invocada contra las enfermedades de la vista, por el episodio de la curación de Balderico y también por el de la hija del marqués de Combronde. Se la representa como una virgen coronada con flores, portando la palma del martirio y con una espada o cuchillo hincada a sus pies, aludiendo a su género de muerte. En Gestel va incluso vestida con un enorme manto de un intenso color rojo, quizá aludiendo al flammeum virginal que, a su vez, evoca su nombre: Flaminia.

Meldelen

Bibliografía:
– BAUDOIN, Jacques, Grand livre des saints: culte et iconographie en Occident, Ed. Créer, Auvergne, pp. 216-217. Disponible en Google Books.
– VVAA, Bibliotheca sanctorum: Enciclopedia dei santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlace consultado (01/05/2015):
– www.paroissesaintbenilde.com/paroisse-contacts/eglises/davayat/

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

6 pensamientos en “Santa Flaminia, virgen mártir

  1. Llevo unos dias ajetreados y me toca leer los articulos de dos en dos o de tres en tres.
    Ana Maria yo despues de leer el articulo y aunque no haya nada que lo pruebe me decanto mas por el que se trate de una martir de Asia Menor (la primera version).
    En tu opinion y aunque no hayan datos que lo prueben,¿ por cual de las tres versiones te decantarias de tener que escoger? 😉

    • Me haces la pregunta del millón, Abel 🙂 Es muy posible que ninguna de las versiones sea auténtica y que, como mucho le podamos conceder que sean la adulteración y corrupción de datos con transfondo verídico, porque que de una Santa supuestamente vivida en el siglo IV no se sepa nada hasta el X… hay que decir que tiene muy mala pinta.

      Pero puestos a elegir una versión, yo elegiría aquella de que es una mártir gala. En primer lugar, y fundamentalmente, porque es la única versión que pone la cronología más cercana al momento de aparición de las primeras fuentes sobre la Santa, aunque siguen siendo varios siglos (s.VI martirio, X primeras fuentes). En segundo lugar, porque es una mártir que sólo tiene culto en la zona de la Bretaña francesa, siendo totalmente desconocida fuera de la misma. Como bien dice Antonio abajo, de haber sido una mártir oriental, y de nada menos que Nicomedia, que fue una ciudad famosa y vital en el mundo antiguo, ¿cómo nadie sabe nada de ella ni su culto ha arraigado en otras partes? Recapitulemos las historias de otras mártires que están asociadas a esta ciudad -Antonia, Juliana, y la controversial Bárbara, por citar unos pocos ejemplos- y verás que son mártires que son conocidas y veneradas en muchas otras partes de Europa y del mundo. ¿Por qué Flaminia no? Pues porque no debió ser de allí. Nicomedia era un núcleo vital y difusor en esa época, mientras que en comparación, la Auvernia, entonces semibárbara todavía, era una zona bastante aislada. De ahí la fama de unas y el total desconocimiento de la otra.

      El que sea de origen hispano tampoco me convence porque aunque fuese en verdad datable en el siglo VI, me parece muy rebuscado vincularla a la batalla de Vouillé. Recordemos que hay otras dos mártires galas -Columba y Quiteria- a la que, sin ningún fundamento, se hispaniza. A Flaminia le puede haber pasado lo mismo, pero… Columba y Quiteria son conocidas y veneradas en España y en muchas otras partes, mientras que Flaminia, no. Para mí es otra consecuencia del aislamiento bretón.

      En conclusión: no apuesto mucho por ninguna de las tres teorías, pero de quedarme con una, me quedo con la tesis gala. Es la más coherente. Con todas las alteraciones y corrupciones que esa historia pueda haber sufrido a lo largo de los siglos, que las tiene a mansalva.

  2. Muchas gracias, Ana María, por este nuevo artículo sobre una santa mártir, para cuya confección estoy plenamente convencido que habrá tenido que hacer múltiples cabriolas.
    Yo no tengo datos suficientes como para decantarme definitivamente sobre cual fue su origen, aunque parece que el galo sea el más probable. El hispano parece estrambótico y el oriental… demasiado lejano para una santa sin mucha trascendencia como para que su “vita” llegase tan lejos y menos aun sus reliquias.

    • Totalmente de acuerdo. Nicomedia era una importante ciudad con muchos contactos con el resto del Imperio, y los mártires que proceden de allí son bien conocidos por todos -como las mujeres que he citado, Antonia, Juliana; y dejo aparte a Bárbara porque ya hemos visto que no está claro de dónde pudo proceder, si es que procede de algún lado-; mientras que a la pobre Flaminia sólo la conocen en su casa, como se dice coloquialmente. De hecho tengo mis dudas de que la Flaminia representada en el grabado de Tempesta sea realmente nuestra Flaminia y no ninguna otra, pero, como dice el refrán, a falta de moza buena es Aldonza.

  3. Qué difícil es hacer este tipo de trabajos para llegar a una conclusión que no es definitiva por la falta de fuentes y pruebas. El baile de las fechas y lugares causan verdaderas jaquecas. Yo opino, salvo tu mejor opinión, que como en el mayor de los casos, nos encontramos con una persona real pero históricamente perdida en las brumas. Lo que vale la pena resaltar es que es una mujer creyente que murió por su fe y que dejó huella entre los suyos por este ejemplo. Y que su culto, la devoción y cariño de sus seguidores es un amor vivo que se recompensa mutuamente.
    Me gusta leer las referencias históricas que haces sobre las consultas: platicas que el velo de las novias en esta época era rojo. ¿desde cuando más o menos se usa el color blanco en los enlaces nupciales?
    Gracias

    • El color blanco para las novias no es anterior al siglo XIX, momento en que se implanta la costumbre de que las mujeres que se casan lo hagan de blanco para simbolizar la pureza o virginidad que, según la moral patriarcal, debe adornar a cualquier novia. Pero lo cierto es que esto sólo ocurre en Europa occidental y sólo a partir del siglo XIX, anteriormente, las novias se casaban con sus mejores galas -del color que fuesen- y en el resto del mundo, actualmente, se mantienen diversos colores o galas específicas para la novia. Sólo aquellas culturas occidentalizadas han adoptado el color blanco.

      En particular es notorio que en la antigua Roma, el color del velo de las vírgenes era el azafrán. Este color anaranjado era lo que simbolizaba la virginidad. El flammeum rojo era usado sólo para la ceremonia de la boda, alusión al carácter sagrado del enlace, el fuego del hogar y el amor. Luego empezó a aplicarse a las vírgenes cristianas, aunque no estoy muy convencida del fundamento que pueda tener esto. En Alì Superiore, en Sicilia, se venera el presunto velo de Santa Águeda -el que detuvo la colada del volcán- y es una pieza de color púrpura que ellos llaman flammeum, pero no es exactamente un flammeum. Puede que lo usara como velo para cubrirse el cabello, pero no es lógico que una fuera vestida de novia todos los días de su vida, y más no estando casada. Hubiese quedado bastante raro.

      Tampoco en la cultura musulmana ni en la hindú el color blanco es símbolo de virginidad. Al contrario, tiene connotaciones negativas. Es color de luto. Por eso, las viudas suelen ir vestidas de blanco.

      Todo esto para que se vea que el lenguaje al que estamos acostumbrados en realidad tiene cuatro días como quien dice, y que realmente, el resto del mundo, y durante la mayor parte de la Historia, ha seguido sus propias costumbres.

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