Santa Juana Emilia de Villeneuve, fundadora

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo-retrato de la Santa.

Lienzo-retrato de la Santa.

Nació en Toulouse (Francia) el día 9 de marzo del 1811, siendo la tercera hija del marqués Louis de Villeneuve y de su esposa, Rosalie Avessens, ambos pertenecientes a la nobleza. Cuando sólo tenía cinco años de edad, debido a la precaria salud de su madre, la familia tuvo que marchar al castillo de Hauterive, situado en las cercanías de Castres, donde su padre tenía una empresa de procesamiento de cuero en la que daba empleo a un numeroso grupo de trabajadores. Su padre tenía un profundo sentimiento social que llevó a la práctica organizando curso de aprendizaje para los jóvenes, creando organizaciones asistenciales y ayudando de numerosas maneras a todos los necesitados. Fue un gran ejemplo para Juana Emilia.

Educada y cuidada por su madre con la ayuda de sus dos hermanas mayores, creció en un ambiente profundamente cristiano en el que se realizaban numerosas obras de caridad. Pero la muerte de su madre, ocurrida en el año 1825 cuando ella solo tenía catorce años de edad y la consiguiente dependencia de las tres hermanas de la custodia de la abuela paterna que vivía en Toulouse, hizo que desde ese momento ellas entraran en contacto con un género de vida mucho más mundano, distinto al vivido hasta ese momento. Tres años más tarde, murió su hermana mayor llamada Octavia, y esa desaparición, ocurrida en plena juventud, la golpeó dolorosamente.

Desde ese momento, Juana Emilia se orientó hacia las obras de piedad, confiando profundamente en la Santísima Virgen a la que consideraba su confidente, a quien contaba todas sus alegrías, todas sus dudas y todas sus tristezas. Confió su dirección espiritual a un jesuita residente en Toulouse, el padre Le Blanc, quien la guiaría mientras estuvo en aquella ciudad.

Primera sepultura de la Santa.

Primera sepultura de la Santa.

Cuando murió su abuela, con diecinueve años de edad, retornó al castillo de Hauterive, y allí comenzó a vivir una vida apartada, con la sola compañía de algunas antiguas amigas, especialmente de Coralie de Gaïx. Al confiar su padre plenamente en ella, la puso al cuidado de la casa y de la organización de la misma, lo que le dejaba plena libertad para llevar a cabo su responsabilidad como alcalde de Castres. Ella cumplía con esa misión, pero la compaginaba con la realización de obras de caridad, con la organización de pequeñas comunidades juveniles, con todo tipo de obras sociales y con la ayuda a los sacerdotes locales de tal manera que se ganó el apelativo de “señora vicepárroco”.

Cuando comunicó a su padre su decisión de entrar en las Hijas de la Caridad, este le pidió que reflexionara y que pospusiera su decisión durante cuatro años, pero Dios tenía otros proyectos para ella. Este tiempo de discernimiento no sirvió más que para reforzar su determinación, pero por inspiración de “un buen hombre” de aquella zona, reorientó su decisión determinando la creación de una nueva fundación, de una nueva familia religiosa. Cierto es que tuvo dudas, pero con el estímulo del arzobispo de Albi y junto con dos compañeras, el día 8 de diciembre del año 1836, vistió el hábito azul y profesó los votos religiosos; de esta manera surgió la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, las “hermanas azules”, como aun se las conoce.

Tumba renovada de la Santa.

Tumba renovada de la Santa.

Desde ese momento, Juana Emilia será la madre María y su primera obra será un taller de costura en el que enseñarles un oficio a las jóvenes más pobres y desatendidas, se encargó de la asistencia a los encarcelados y a las prostitutas, abrió escuelas en las localidades vecinas a Castres, en las cuales, las maestras eran las propias hermanas, se ocupó de los huérfanos, de las niñas, de los enfermos… realizará junto con sus compañeras toda una verdadera obra social inspirada en parte, en las obras que realizaba su propio padre.

En el año 1844 encontró al padre Libermán y con él, proyectó enviar hermanas de su Congregación a África “para dar a conocer a Dios y hacerlo servir y amar por los africanos”. Cuatro de ellas se embarcaron en el año 1847 con destino a Senagambia (lo que hoy es Senegal y Gabón), conocida en aquellos tiempos como el sepulcros de los hombres blancos. En 1846 abrió una casa-refugio en Castres a fin de acoger a las muchachas desorientadas, a las que había que tratar “con una santa dulzura y con un santo afecto”. Guió a su congregación con celo y energía, con dinamismo pero con mucho cariño. Se hacía querer y por eso era conocida – y no solo por las hermanas -, como la “Madre Buena”.

En el 1852 obtuvo el decreto que hacía de la congregación un Instituto de “derecho pontificio”, todo un privilegio que siempre había deseado ya que amaba profundamente a la Iglesia. Un año más tarde, sin que nadie pudiese preverlo, dimitió de su cargo como Superiora General, manifestando que ella también no tenía otra aspiración que la “felicidad de obedecer”. Fue sustituida por la hermana Hélène Delmas.

Urna con las reliquias de la Santa el día de su beatificación.

Urna con las reliquias de la Santa el día de su beatificación.

En el año 1854 se extendió por Castres una epidemia de cólera; de entre todas las hermanas de la casa, ella sola contrajo la enfermedad y así, el 2 de octubre, rodeada de sus hijas, murió en dicha ciudad, siendo la última persona víctima de la epidemia. En sus escritos, ella misma nos dice cual fue su verdadero carisma: “Las hermanas tienen como único objetivo procurar por todos los medios posibles la gloria de Dios y la salud de las almas, marchando siempre bajo la bandera de María. Nada debe desalentarlas cuando se trate de alejar a las pobres víctimas del peligro o de sustraerlas del abismo. Este es el propósito de esta Congregación y en cuanto a las obras que habrán de realizar, Dios no pone límites a nuestro celo, ni barreras a nuestra dedicación. Todo sea por la salvación de las almas, ya que de esta manera no correremos el riesgo de distorsionar nuestro objetivo”. Por esto, a los tres votos de pobreza, castidad y obediencia, ella agregó el de “trabajar para la salvación de las almas”.

Cuidar a los enfermos, atender a quienes eran abandonados y vagaban por las calles de Castres, educar a la juventud, visitar y atender a los presos, hacer realidad la justicia, la paz, el respeto y el cuidado de todos cuantos lo necesitasen, sin pedir nada a cambio, salvo una pequeña oración. Ese era el carisma de su Congregación. En la actualidad, su Congregación persigue estos mismos objetivos: la sanidad, la educación, las obras sociales, la ayuda a las parroquias… y por eso se encuentran presentes no solo en Europa, sino también en África, Asia y América. En Roma, la Congregación tiene una casa llamada “Il Romitello” en la que se atienden a los peregrinos que llegan a la ciudad eterna.

Urna con las reliquias de la Santa en la iglesia.

Urna con las reliquias de la Santa en la iglesia.

Su Causa de beatificación se inició en la diócesis de Albi en el año 1948, finalizándose el proceso informativo en el mes de febrero del 1950. Fue declarada Venerable mediante decreto emitido por San Juan Pablo II el día 6 de julio de 1991. El 17 de diciembre del 2007 se promulgó el decreto que aprobaba el milagro previo a la beatificación, ceremonia que se llevó a cabo en Castres (Francia) el día 5 de julio del año 2009. El día 6 de diciembre del año pasado fue promulgado el decreto reconociendo el segundo milagro, siendo canonizada por el Papa Francisco hace cuatro días en la Plaza de San Pedro.

Como el artículo parece algo corto, demos algunos datos acerca del milagro que ha llevado definitivamente a Santa Juana Emilia de Villeneuve a los altares. En el año 2008, Emilia María de Souza, una niña de unos nueve meses de edad, jugando con un ventilador recibió una fuerte descarga eléctrica que lo dejó totalmente paralizada. Cuando llegaron los sanitarios, la niña estaba en parada cardiorrespiratoria, por lo que el médico dijo a sus padres que estaba muerta. Aún así, intentaron reanimarla, y como a los veinte minutos mostró leves señales de vida, se la llevaron a la sección de pediatría del hospital Dom Malan. Pero así y todo, los médicos se reafirmaron en que, si la niña sobrevivía, quedaría ciega, sorda y muda e incluso incapacitada para caminar.

Ceremonia de beatificación de la Santa.

Ceremonia de beatificación de la Santa.

Aconsejados por Sor Ana Celia de Oliveira, religiosa de la Congregación de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción que conocía a la familia, sus padres, inmediatamente, comenzaron una novena a la Madre Juana Emilia de Villeneuve, terminándola el día 29 de mayo. En la tarde del día siguiente, el estado clínico de la niña había cambiado por completo, y actualmente es una niña guapísima, completamente normal. El dictamen de los médicos dice textualmente: “Paro cardíaco respiratorio prolongado después de una descarga eléctrica… debiendo considerarse la total ausencia de consecuencias neurológicas que la ciencia no puede explicar”.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Bernoville, G., “Émilie de Villeneuve, fondatrice des Soeurs Bleues de Castres”, París, 1949
– Rapetti, G., “Emilie de Villeneuve, Suor María”, Milán, 1953.
– VV. AA., “Bibliotheca sanctórum, apéndice I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1987.

Enlace consultado (25/04/2015):
– www.cic-castres.org

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

14 pensamientos en “Santa Juana Emilia de Villeneuve, fundadora

  1. Sobre esta ultima santa, que a diferencia de otras santas, proviene de una familia aristocrática de nobles, donde su padre le inculco la caridad, su juventud se me pareció similar a la de la pequeña flor, la nueva santa nos invita al rescate de las almas, dando a conocer la ternura de maría madre inmaculada, madre de Dios en Jesucristo y madre nuestra .

    me llamo mucho la atención el carisma de la congregación el visitar las cárceles, las mujeres descarriadas humildes, y prostitutas arrepentidas, al igual que Santa Eufrasia Pelletier, Santa Micaela y la venerable Antonia María de Oviedo, que fundaron ordenes religiosas para salvar mujeres en peligro de perderse, y prostitutas arrepentidas que no tenían hogar, este tipo de ordenes deben de existir hoy en día que den refugio a jóvenes con embarazo precoz, botadas de su casa, jóvenes caídos en drogas, prostitutas sin hogar, muchas victimas con VIH, niños de la calle, mujeres jóvenes y ancianas desamparadas sin hogar, Santa Juana Emilia fue una madre para todas ellas, su ternura y calidez de madre fue su gran virtud, es como la menos mística de las 3 santas canonizadas el domingo, es como mas terrenal que su vida giro en el servicio de los pobres y mas necesitados. muriendo victima del cólera probablemente atendiendo ella misma a los enfermos de cólera, tal vez se ofreció al altísimo como ultima victima de la enfermedad por el fin de la epidemia del cólera en Castres, ahora Juana Emilia forma parte de las santas fundadoras francesas de institutos religiosos del siglo XIX. debemos seguir su ejemplo de no condenar ni discriminar a los privados de libertad, a las prostitutas y prostitutos, a todos los jóvenes en peligro sobre todo hoy en día con el modernismo donde impera el secularismo mundano que aleja mas a los jóvenes de Dios, y de las adolescentes embarazadas, en vez de juzgar ser una madre o un padre y hermanos para todos, con el amor todo se puede y mas si proviene de Dios, saludos desde Venezuela.

    • Juan, aquí en España tenemos a otra Santa mujer que fundo una familia religiosa y extendió con mucho celo un carisma similar. Se trata de Santa Bonifacia Rodríguez de Castro. Fundadora de las Siervas de San José.
      Se desvivió por sacar a las mujeres y niñas excluidas de donde estaban, darles un trabajo estable y los derechos igualitarios.
      Pronto hablaremos de ella aquí (Dios y la dirección del blog mediante).

      • Desde luego, Juan, el trabajo llevado a cabo por Santa Juana Emilia no pudo ser más social, más humanitario ni más necesario. Está claro que ella tuvo muy en cuenta las bienaventuranzas, las puso en práctica y fundó una Congregación para que continuase su labor. Sabía que el Evangelio es compromiso, es darse a los más desfavorecidos y se entregó de tal manera que murió en dicha entrega.
        Seguro que estaba libre de prejuicios, que para ella todos los necesitados y abandonados eran hijos de Dios, que no hacía distingos como aun hoy en día seguimos haciendo y que fue todo un modelo de vida en el que debemos mirarnos.
        Yo creo que el Santo Padre ha acertado plenamente al elevar a los altares a estas cuatro santas mujeres y con cada una de ellas ha querido darnos un aldabonazo a nuestras conciencias, para que vivamos más unidos a Dios pero siempre a través de Jesus Eucaristía y de la entrega total a los hermanos.

  2. Primero que todo, Antonio, Muchisimas Gracias por habernos presentado a las cuatro nuevas santas que con su dulzura y esplendor renuevan la imagen de la Iglesia.

    Sobre Santa Emilia puedo decir que se “quemo” en la caridad, desde muy pequeña con su madre, su padre y sus hermanas, con su abuela, con el parroco la gente de su parroquia, con sus hermanas e hijas dentro de su comunidad religiosa y como no podria ser de otra manera, selló su vida con la marca de la fidelidad amorosa hasta el final cuando cayó, junto a sus enfermos, victima de la colera.

    A Santa Emilia de Villeneuve hay que pedirle mucho por una buena consistencia de vida, por un servicio continuo y por un amor siempre fiel a Cristo, aquel que se “quemo” primer por nosotros.

    De nuevo, muchas gracias Antonio por este y los demas articulos. Saludos.

    P.D: solo me gustarai notar que el año de su nacimiento esta mal, es 1811 no 1911.

    • No puedo estar más de acuerdo con tu reflexión, que coincide con la de Juan y te agradezco de veras me hayas corregido el desliz de la fecha de nacimiento. No se si habrá sido fallo del dedito o de la vista (el 8 y el 9 están juntos en el teclado) o será cosa de la vejez, jaja. Dificilmente se puede nacer más de medio siglo después de haber muerto. Diré a la administración del blog que lo corrija.
      Gracias, Jhonatan.

  3. Gracias Antonio, a lo largo de esta semana nos has descrito de manera inmejorable a las cuatro nuevas santas y gracias a esto las hemos podido conocer mucho mejor. Escribir con tanta puntualidad sobre santos recientemente canonizados, no es tarea fácil. Gracias!

    Dicho esto, Santa Juana Emilia fue una verdadera ” Madre Buena” que cobijo a muchas almas dándoles el cariño que necesitaban y la comprensión, sin juzgar ni descartar. Esto lo hacen las verdaderas madres como ella lo fue.
    Me alegra saber que parte de su personalidad la heredara de su padre, la familia siempre sera la primera escuela cristiana. Su padre, a pesar de ser un noble vemos como se preocupaba por los trabajadores, sus situaciones laborales y su formación. Gracias a Dios este no cumplió el tópico de la nobleza.
    Por otra parte, son muchas las congregaciones que nacieron en este siglo y en el siguiente bajo la advocación mariana de la Inmaculada ( en España 5 o 6 que yo sepa).No estando todavía “aprobado” el dogma.
    Tanto la primitiva tumba de la Santa, como su actual urna-relicario son sencillas y bonitas.

    • Está claro, David, que ella “mamó” ese amor al prójimo en el seno de su propia casa, que sus padres y su entorno familiar le inculcaron el amor al hermano desde muy pequeñita. Ojala siempre en el seno familiar, desde pequeñitos, se reciban los primeros estímulos hacia la bondad, la comprensión y la misericordia.
      Te envio las fotos por e-mail.

  4. Gracias Toño por este artículo, he de confesarte que no sabía nada de esta santa salvo que estaba beatificada, no se por qué tenía la idea de que era canadiense, hasta ahora me doy cuenta de que era francesa. La ciudad de Albi que refieres en este trabajo ¿es la ciudad que le dio el nombre a los albigenses o cátaros?
    He de referir dos ideas que traigo en estos días sobre la familia: el Papa Francisco dijo en estos días que la mala educación de los hijos viene por el problema del autoexilio de los papás en esta responsabilidad y en muchos casos es una triste realidad. Al conocer como en su familia hubo ese sentido de comunidad y ese tipo de educación como que queda la pregunta al aire: ¿cómo hacer que esos buenos resultados se den en nuestras familias? la otra idea es que estamos por continuar el Sínodo sobre la familia y estos ejemplos pueden servir mucho en nuestras tareas pastorales.
    Por otro lado he notado una coincidencia de la vida de esta Santa con la de Santa Claudina Thevenet y San Gabriel de la Dolorosa, que también pierden un hermano y esa muerte los hace reflexionar más sobre su vida y su vocación.
    Por último una inquietud: elarticulo y la noticias se refieren a ella como Santa Juana Emilia, pero tú das la noticia de que cuando se hizo religiosa fue la Madre María. ¿Cual es su nombre exacto de profesión religiosa? Santa Juana Jugan y Santa Claudina Thevenet son conocidas así, pero el Martirologio Romano las refiere como Santa María de San Ignacio par ala primera y para la segunda, si mal no recuerdo es Santa María de la Cruz, en un sentido hagiográfico y litúrgico, lo segundo es lo más correcto. ¿Qué opinas?

    • Así es, Humberto. Albi es la ciudad que fue núcleo de la herejía cátara en la Edad Media, aunque albigense es realmente cualquier habitante de esa ciudad, sólo que en esa época, y antes de que fueran prácticamente exterminados por los Cruzados, albigense era sinónimo de cátaro, por razones obvias.

      • Humberto,
        Su nombre es Juana Emilia de Villeneuve. Si escuchas la formula de la canonización en boca del Santo Padre, verás que la llama así: Juana Emilia de Villeneuve.

        Que la educación debe iniciarse en la familia es algo en lo que estamos de acuerdo, pero posteriormente, no siempre los hijos siguen las enseñanzas de sus padres, los cuales pueden incluso considerarse fracasados. Lo normal es que la primera educación influya de manera decisiva en el comportamiento de las personas, pero tu y yo sabemos, que por desgracia, a veces se tuercen los caminos y los hijos toman rumbos distintos a aquellos en los que fueron educados. Por supuesto, esto no obsta a que sigamos manteniendo el valor de la familia como nucleo no solo a nivel humano, sino también cristiano.

  5. ¿Antonio que motivos podian llevar en aquellas epocas a crear una nueva congregacion similar a otras?
    La propia Santa Juana queria ingresar en Las Hijas de la Caridad pero la persuadieron de ello.
    Personalmente opino que debe funcionar mejor una congregacion numerosa y repartida en mas paises,que varias mas pequeñas y mal repartidas,y que encima se dediquen a lo mismo,cosa que ha ocasionado la desaparicion o fusion de algunas ordenes a lo largo de la historia cristiana.
    Gracias por haber realizado estos cuatro articulos sobre estos modelos de santidad,que bien ha hecho el Papa Francisco en elevarlas a los altares y dar a conocer al mundo entero estos testimonios que debemos tener como ejemplos.

    • Lo explico en el artículo. Cuando ella decide entrar en las Hijas de la Caridad, su padre le dice que se tome un tiempo de reflexión y ella lo hace. Es posteriormente, cuando por “inspiración de un buen hombre de la zona” ella decide tomar su propio rumbo. ¿Quién fue ese buen hombre? No lo se, en la bibliografía que yo he consultado no se da nombre alguno. Pudo ser alguien que Dios puso en su camino y que le hizo ver que podría ser más eficaz fundando su propio Instituto.
      Ten en cuenta también otra cuestión: que métodos utilizados en algunos sitios pueden no ser tan eficaces en otros, que las tareas no fueran exactamente las mismas, que las costumbres tampoco lo fueran, o sea, un sin fin de condicionantes que pueden justificar la aparición de una nueva Congregación aunque ese espacio apostólico ya lo ocupara otra. ¿Recuerdas por problemas que en este sentido tuvo Santa Teresa Journet y de los cuales nos habló nuestro compañero David?

  6. Es interesante y muy bello el carisma tan amplio de esta santa, ella y su congregación se ocupan de muchas actividades, viviendo su carisma ayudando a todos y eso mismo ha hecho que su obra se haya extendido por todo el mundo, pocas veces se ven congregaciones que tengan un carisma de ayuda que abarque tantos sectores diferentes, lo que la hace algo muy importante e interesante. Muchas gracias Antonio

    • Yo creo que las manos siempre son pocas y que las tareas son ingentes. El hecho de que una Congregación se extienda facilmente, da pruebas de su eficacia y utilidad y de que su carisma sabe adaptarse a los condicionantes locales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*