Beata Esperanza de Jesús Alhama Valera, fundadora

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Óleo de la Beata utilizado para la beatificación. Al fondo el crucifijo del Amor Misericordioso.

Óleo de la Beata utilizado para la beatificación. Al fondo el crucifijo del Amor Misericordioso.

“Una vida entregada a extender el Amor Misericordioso”.

En el pequeño pueblo de Siscar, Santomera (región de Murcia) nació un treinta de septiembre de 1893 la primera hija del matrimonio formado por José Antonio y María del Carmen. Al bautizarla le impusieron el nombre de María Josefa. Esta familia era muy pobre y numerosa, junto con los nueve hijos que llegó a tener el matrimonio, vivían todos en una especie de cabaña de agricultores conocida como barraca, que era prestada. A pesar de las largas jornadas de trabajo y escasez de recursos, no descuidan sus deberes religiosos y formaron a sus hijos en la religión católica. María Josefa y toda la familia pronto conocieron la desgracia, y es que en una de las crecidas del río Segura las aguas se lo llevaron todo: su casa, los cultivos, los animales y lo más doloroso; a un hermano suyo de menos de un año de edad. Esto fue devastador para la familia y para toda la comarca.

Empezando de nuevo, la joven María Josefa fue creciendo y desarrollando una personalidad alegre, amigable y generosa. Es muy común verla caminar largas distancias para asistir a misa al santuario de la Virgen de la Fuensanta. Con tan sólo ocho años quedó a cargo de las dos hermanas del párroco de Santomera. Estas señoras le enseñaron a leer y a escribir, su familia no se podía permitir llevarla al colegio, también la enseñaron a ocuparse de recados y tareas del hogar. En esta casa de “su tío cura” como ella solía decir, fue creciendo y a la vez perfilando su vocación religiosa, era muy dada a la caridad y poco a frecuentar salidas al cine o baile con sus amigas.

Vocación
A la edad de veintiún años abandonó definitivamente la casa del párroco Dº Manuel. Pero antes había probado su vocación religiosa con una comunidad de religiosas que se encargaban del cuidado de los enfermos. Aquí vio la dureza con la que se trataba a algunos enfermos que estaban a las puertas de morir, y para que su corazón no se hiciese duro y ciego al dolor, abandonó la comunidad. Ella tenía otra forma de entender la caridad al enfermo.

La Beata Esperanza con las primeras siete Esclavas del Amor Misericordioso.

La Beata Esperanza con las primeras siete Esclavas del Amor Misericordioso.

El quince de octubre de 1914, acompañada de sus familiares, viajó hasta Villena para entrar en la comunidad de Las Hijas del Calvario. En esta comunidad pasa por una pequeña situación de crisis vocacional, más tarde, animada por el obispo de Murcia, sigue en la comunidad, encargándose de la formación de las niñas y de las tareas más humildes. Profesó en esta congregación el día quince de agosto de 1916, abrazando el nombre de Esperanza de Jesús Agonizante. Durante los siete años que Esperanza de Jesús estuvo con las Hijas del Calvario, vivieron un hecho poco común; la unificación de la congregación con las Misioneras Claretianas (Hijas de la Enseñanza de María Inmaculada en la actualidad). Hechas ya una sola congregación, modifica su nombre en religión, pasando a llamarse Sor María Esperanza de Santiago. En la década de los años veinte, es destinada a muchos lugares, como Madrid o Almería, desempeñando las más diversas tareas. Mientras tanto, sufre una grave enfermedad y a la vez va barruntando lo que sería el espíritu de su fundación; la expiación de los pecados y el ofrecimiento por la fidelidad y santidad de los sacerdotes.

Fundación
Desde muy temprana edad, la Beata Esperanza de Jesús fue depositaria de dones extraordinarios. Dios los fue poniendo en ella para hacerla instrumento de las futuras fundaciones que tendrían como objetivo extender en el mundo la Pasión del Señor y el Amor Misericordioso. Son varios los casos extraordinarios registrados, éstos se refieren a éxtasis, estigmas en tiempo de Cuaresma, bilocaciones, multiplicación de alimentos, sudores de sangre, peleas verbales y físicas con el diablo, etc. Algunos de estos hechos, como los estigmas, están constatados como inexplicables por prestigiosos médicos de la época. Todo esto ella lo rehuía, pero poco o nada pudo hacer al extenderse la noticia, poniéndola incluso en el punto de mira por sospechar que quería llamar la atención.

Fotografía de la Beata, ya anciana, sonriente.

Fotografía de la Beata, ya anciana, sonriente.

En un intento de seguir los pasos que por inspiración divina estaba ya llevando a cabo, se estableció con unas hermanas en una casita de un barrio de Madrid, aquí no duró mucho la experiencia y finalmente se trasladó a otra casa en la calle del Pinar, el veintitrés de febrero de 1929. Viendo que tiene que dar el paso definitivo para independizarse y con ello empezar a fundar las dos nuevas congregaciones, pide la dispensa de los votos, ésta le es retenida por el obispo de Madrid y las superioras de su congregación. Se la tachaba de rebelde y desobediente, no viendo posible que llevara a cabo las fundaciones. Esta incomprensión no la hizo deshacer sus planes, que también eran los de Dios.

A finales del año 1930 llegó la dispensa, y tuvo que empezar desde cero otra vez. Su estado era el de laica. En un pequeño piso alquilado, la Nochebuena de ese mismo año reunió a siete compañeras y de esta manera empezó a andar la Congregación de Esclavas del Amor Misericordioso. Al comenzar eran una Pía Unión, ya que el obispo de Madrid se había obcecado en poner todas las trabas posibles para que no formaran una congregación, incluso trasladando esta orden a otras diócesis o mandando desalojar las casas que ocupaban. Comenzada la Guerra Civil, esta nueva congregación no sufrió ningún daño (exceptuando los materiales), todo lo contrario, se extendió hasta en diez lugares distintos. Lo cierto es que la forma jurídica de Pía Unión les benefició en este conflicto.

Marcha a Italia
Gracias a la bienhechora Dñª Pilar de Arratia tienen miras de establecerse fuera de España, con las amistades de esta caritativa señora logran establecerse allí en el año 1936. La Madre Esperanza de Jesús que ya tiene su fundación formada y emitidos sus votos en ella, marcha a Roma para abrir un colegio de niñas pobres. Viendo los desastres ocasionados por la II Guerra Mundial, ayuda a todos los heridos, da de comer a miles de personas y hasta hace de enfermera cosiendo heridas de cuerpos mutilados. Para ganarse el sustento e ingresar algún dinero en estas casitas que iba abriendo, cosía ropa de los militares. Establecida en la Ciudad Eterna, viaja con frecuencia a España, donde siguen las calumnias y la persecución a su obra. Pese a todo, sigue dando un ejemplo sin igual de abnegación, caridad y perdón. En estos duros años de posguerra son muchos los desvelos y trabajo, la obra del Amor Misericordioso también se extiende a América Latina y otros países europeos, como Francia. Es el año 1950, Año Santo, y en sus casas de Italia recoge a miles de peregrinos.

San Juan Pablo II besando a la Beata.

San Juan Pablo II besando a la Beata.

La Beata Esperanza de Jesús siempre hizo caso de lo que “el buen Jesús le decía”, como en todos los pasos que había dando antes, se fió de Dios para hacer estas cosas, porque ella sola no podía. Así fue, que acabado del Año Santo de 1950, empezó a fundar la rama masculina del Amor Misericordioso: los Hijos del Amor Misericordioso, junto a las Esclavas, formarían toda una gran familia religiosa. Dº Alfredo di Penta fue el primero de todos ellos. Fiándose éste de los consejos y proposiciones de la Madre Esperanza, empezó el seminario, uniéndosele en poco tiempo muchos más. Fue el quince de agosto de 1951 cuando quedó fundada esta rama masculina. En la actualidad, están diversificados en seis ramas, para llegar mejor a todos los ámbitos de la sociedad actual.

También por este año la Congregación se instaló en pueblecito italiano cercano a la ciudad de Asís, Collevalenza, diócesis de Orvieto. En este lugar “el buen Jesús” indicó a la Beata Esperanza de Jesús que levante un santuario para que los hombres de todo el mundo conociesen mejor su inmenso amor. Le puso el ejemplo de aquel mismo bosque donde se construyó el santuario, que se llamaba “Roccolo”, donde había cantidad de pájaros que se capturaban en redes por los lugareños. Aquí quería Dios que llegaran numerosas bandadas de pájaros (almas) para conocer y encontrar su amor misericordioso. Esta devoción se extendió muy rápida por toda Italia. Sobre todo la devoción al Crucifijo del Amor Misericordioso que fue esculpido con características singulares bajo las instrucciones de la Madre (según lo había visto en sus visiones). Las obras del santuario se desarrollaron sin problemas en 1955 con ayudas de todo tipo, la extensa familia se instaló aquí, sobre todo la Madre Esperanza, que pasó aquí los últimos treinta años de su vida, desempeñando su labor de madre y recibiendo a cantidad de personas.

Muerte de la Madre
A principios de la década de los años ochenta, la Madre Esperanza ya era muy anciana, pero quiso Dios premiarla con la visita del Papa Juan Pablo II al santuario del Amor Misericordioso. Fue el día veintitrés de noviembre de 1981, primer viaje que realizó después del atentado. Peregrinó aquí, según él mismo dijo, porque se sentía en deuda con la misericordia de Dios, por haber recobrado la salud.

Como toda persona humana se fue desgastando, pasó una ancianidad tranquila, reduciendo todo el agotador trabajo, las mortificaciones y el sufrimiento por los años de fundación. Ni el tiñoso, forma que ella tenía de referirse al diablo, la ataca ya. Estaba viendo que todo lo que el buen Dios le había dictado, ella, obediente, lo había llevado a cabo con mucho esfuerzo y confianza. Como una “pavesina de una vela” ella ya estaba esperando consumirse. Finalmente, murió santamente el frío día del ocho de febrero de 1983. Con noventa años moría santamente la fundadora, la mística, la madre de familia. Debido a una fuerte nevada se tuvo que retrasar su entierro y por ello permaneció varios días abierta su capilla ardiente. Fue enterrada en la cripta del santuario, detrás del altar, bajo una sencilla lápida hecha de ladrillos que imita a un grano de trigo rompiendo la tierra para nacer y convertirse en espiga que da fruto.

Tumba de la Beata en la cripta del santuario.

Tumba de la Beata en la cripta del santuario.

Proceso de beatificación
Como hemos visto a lo largo de este artículo, ya la Beata Esperanza de Jesús gozaba de fama de santa antes incluso de cumplir los treinta años, buena parte debido a sus dones extraordinarios. Imaginemos cuál era ya esta fama de santidad a su muerte. Cristianos de los cinco continentes dejaron por escrito su deseo abrir su causa cuanto antes, siendo en el año 1998 cuando se finalizó la fase diocesana y siguiendo en Roma el siguiente paso. En veintitrés de abril de 2002 se la declaró Venerable, reconociendo sus virtudes. Finalmente el cinco de julio de 2013 el Papa Francisco firmó el decreto de beatificación, ésta tuvo lugar en el santuario de Collevalenza el treinta y uno de mayo de 2014.

El milagro que se utilizó para la beatificación fue la repentina y total curación de un niño que era alérgico a toda clase de alimentos y cosas. Después de beber el agua del pozo del santuario, pozo que la misma Beata insistentemente mandó excavar en una colina, contra todo pronóstico de encontrar agua. Estas aguas que emanan desde el mismo día que se abrió el pozo, son utilizas en la actualidad en piscinas para las personas enfermas.

David Garrido

Bibliografía:
– Aldo María Valli, “Jesús me ha dicho”: Madre Esperanza, testigo del Amor Misericordioso, Mercy Press, 2014.

Enlaces consultados (28/05/2015):
– www.amormisericordioso.org/
– www.collevalenza.it/Profili/es/Profili000A.htm
– www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,94,c,373,m,1935&r=ReP-4624-DETALLE_REPORTAJESPADRE
– http://murciaconfidencial.blogspot.com.es/2014_05_31_archive.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

10 pensamientos en “Beata Esperanza de Jesús Alhama Valera, fundadora

  1. Conocí la exisencia de esta Beata precisamente desde que se autorizó su beatificación y luego supe de ella, pero a decir verdad, no conocía nada sobre su vida.Me ha parecido muy interesante, sobre tofo por los fenómenos místicos que relatas y que siendo una mujer que vivió casi la totalidad de su vida en el S. XX, me parece algo muy actual para quien cree que en estos tiempos este tipo de carismas ya no suceden.
    Al amor misericordioso lo conozco por Santa Teresita del Niño Jesús, quien en una fecha como hoy, día de la Santísima Trinidad, se ofreció como víctima al amor misericordioso de Dios, en vez de a su justicia divina.
    Ya veo que la Beata Esperanza ha de haber sintonizado con la Patrona de las Misiones.
    Saludos.

    • Gracias por tu comentario Humberto.
      Pues sí, en el S.XX aún vemos como se dan este tipo de sucesos que Dios reparte entre solo unos pocos. Junto al Padre Pío y otros poquitos, Madre Esperanza fue una de las grandes místicas de Italia. Ambos dos tenían mucha fama en Italia, pero como sabemos, ellos la rehuían.
      Con el fin de no alargarme y ir a lo esencial, he dejado sin poner muchos de estos hechos extraordinarios que vivió la Beata. Uno de ellos es la aparición de Santa Teresita del Niño Jesús, que se le apareció muy joven, por esa razón no es de extrañar que relaciones el Amor Misericordioso con ella.

  2. Gracias, David. Bueno, tú sabes que conozco a esta Beata española gracias a nuestros trapicheos con las estampas 🙂 La sorpresa fue que las primeras me llegaran de Italia y no de España, algo que se entiende si vemos que su última fundación y fallecimiento ocurrió en Italia. Por eso, al principio pudiera parecer que era italiana, hasta que lees su nombre y su lugar de nacimiento.

    Dices que le obstaculizaron mucho fundar y es verdad que no se adaptó a las congregaciones en las que entró, estando poco tiempo con ellas y dejándolas pronto, hasta que pudo hacer su propia fundación. No es que me sea mi opinión, porque la verdad es que no tengo base para opinar sobre santidad fundadora, pero he oído a algunas personas decir que la Iglesia ha consentido demasiadas fundaciones sin sentido, solapándose o repitiéndose tontamente carismas que ya existían, multiplicándose órdenes parecidas o idénticas con tareas similares, simplemente porque el ego o las influencias del fundador o fundadora así lo disponían. Por eso, de un tiempo a esta parte se ha dado por fusionar órdenes y congregaciones de carismas y tareas idénticos, para tratar de reducir ramas y hacer más efectiva su labor, también porque muchas se habían quedado sin aspirantes.

    En segundo lugar, también he oído que se ha abusado mucho de beatificar o canonizar a fundadores, meramente por el hecho de fundación y no por virtudes realmente heroicas o aportaciones sociales significativas. Es decir, que a cualquiera le daba por fundar, fundaba aunque no hiciese falta la fundación, y luego todas las congregaciones han querido tener a su fundador o fundadora en los altares por el mero hecho de ser su fundador o fundadora. ¿Tú, de esto, qué opinas? ¿Has oído antes estas opiniones?

    Que quede meridianamente claro que ni las comparto ni las rechazo, ni mucho menos aplico el caso a nuestra Beata de hoy. Yo no sé nada, sólo he oído cosas y ahora que sacas el tema de que le obstaculizaron la fundación, no se adaptaba a otras órdenes y algunos decían que sólo quería llamar la atención, me gustaría saber qué piensas tú y los demas compañeros al respecto. En general, no sobre el caso de esta Beata, que Dios la haya premiado por todo el bien hecho.

    • Con el permiso de David, meto la cuchara.
      Yo estoy de acuerdo contigo en que fundaciones dentro de la Iglesia hay “para dar y tirar”, solapándose unas otras, con carismas y actividades idénticos e incluso provocando reacciones adversas en algunas otras que veían que les pisaban los talones. Recordemos de nuevo el caso de Santa Teresa Jornet.
      Yo no voy a poner en duda la santidad de Madre Esperanza porque solo mirándole a la cara se ve que era una mujer de Dios, ni tampoco pondré en duda su impronta en la Iglesia, pues queda demostrado con el beso que le da Juan Pablo II, pero lo cierto es que fundaciones parecidas, las hay y muchas.

      ¿El ser fundador o fundadora da “patente de corso” para subir a los altares? Pues da la impresión de que si, porque alguno de los que han llegado hasta lo más alto, tiene tantos detractores como admiradores y sabes a cual me refiero. ¡Anda que si no se descubre las fechorías del golfo Marcial Maciel y por el hecho de haber sido fundador hubiera subido a los altares! El patinazo hubiera sido de órdago; aun así, sin patinazo, sin embargo el Vaticano quedó a la altura de un pepino porque mientras pudo silenció el problema.

      • Pero si a la madre de Maciel, la madre Maura Degollado Guízar tiene categoría de Sierva de Dios, o sea si no es la persona, es su madre, solo faltaba eso, buscan un Legionario Siervo de Dios,

        • Gracias por vuestros comentarios Ana María, Antonio y René.
          A la Beata se le pusieron muchas trabas para fundar más que nada por qué no la creían capaz y también (esto es mi opinión) por qué como gozaba de fama de mística la orden la quería para ella,¿ quien no quiere un santo en su congregación?.
          Cuando se fusiono su congregación con las Misioneras Claretianas, fue por lo que has dicho; por falta de vocaciones a la primera y por similitud de carismas.

          Con respecto a lo que preguntas, Ana María, claro que le he oído decir. ¿ Que hay muchos carismas parecidos en la Iglesia?, pues posiblemente sí. Aquí en España se me ocurren unos cuantos, yo no creo que sean fundaciones fundadas por fundar, sino que los fundadores se veían empujados por Dios a resolver necesidades a nivel provincial y local. Estas iban creciendo y extendiéndose, y luego resultaba que era igual a la de la comunidad de al lado.
          ¿ Que suben más fundadores a los altares que otros que no lo son?, pues también te diré que lo he escuchado y que sinceramente creo que es cierto. Pero claro, esto sera gracias a que los hijos/as hacen más fuerza por ver reconocida la labor de sus iniciadores. Digamos que son más impacientes que otras ordenes que tiene X santos/as ya reconocidos desde hace siglos.
          Esto en mi opinión va cambiando, de unos años aquí vemos como suben a los altares muchos mártires, continuadores de fundaciones, laicos, misioneros etc.

  3. Bueno David,primero de todo no sabes como me ha emocionado ver la foto de la Beata ya anciana y sentada siendo besada en la cabeza por su Santidad San Juan Pablo II.
    Tiene una cara muy graciosa y que refleja su interior.
    Estoy totalmente extrañado y sorprendido por esa congregacion que entro la Beata Esperanza en la que vio muestras de “dureza” a ancianos proximos a la muerte.
    ¿Como es eso posible?
    Menos mal que nadie la ha tachado aun de enferma mental por las peleas verbales y fisicas con el demonio….
    Tambien el Padre Pio las tuvo,hay cosas que no estan para entenderlas en esta vida.
    Con la larga vida que tuvo la aprovecho bien aprovechada en los demas.
    Muchas gracias por presentarnos este hermoso ejemplo David.

    • Gracias por tu comentario Abel.
      Me alegro que te haya gustado la foto que hemos adjunto al articulo, es una de las más conocida de la Beata ya anciana, al cabo del año y poco murió.
      La congregación en la que probo su vocación ahora mismo no recuerdo cual era, se dedicaban al cuidado de enfermos. En las fuentes consultadas puede leer que estas monjas ” se acostumbraron” a tratar con la muerte de varias personas al mismo día, y claro, lo veían como una cosa normal y cotidiana a la que no le prestaban nada más que la atención del momento. Esto no gusto a la Beata y vio que no era su camino.
      Sí, su vida a aprovecho dedicándose sin reservas a los demás. Y como al Padre Pio, ella también sufrió todo tipo de agresiones del Tiñoso (como ella le solía llamar), hay muchos casos registrados de estas agresiones, con tan solo leerlas se pone el vello de punta. Imagínate sufrirlas en primera persona.

  4. Me ha gustado mucho esta biografía. Lo que me llama la atención en esta mujer del siglo XX es que llevó su hábito religioso hasta el final (después del Vaticano II y todo). Buscando la comunidad actual no se parece en nada a sus inicios. Es piosible que esto perjudique la entrada de nuevas aspirantes.

    • Gracias por tu comentario.
      Si que es cierto que Madre Esperanza se mantuvo fiel al hábito que ella diseño para su congregación.
      Si estoy en lo cierto este hábito no lo cambiaron después del concilio como en otras congregaciones, sino que fue después de la muerte de la Beata ( en las fotos de la visita de Juan Pablo II al santuario, sus hijas llevan puesto el antiguo hábito).
      En mi opinión, no creo que el cambio de hábito dificulte la entrada de nuevas vocaciones.

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