San Albano, mártir en Britania

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Vidriera del Santo en la iglesia de Santa Maria, Sledmere, East Riding of Yorkshire (Reino Unido).

Vidriera del Santo en la iglesia de Santa Maria, Sledmere, East Riding of Yorkshire (Reino Unido).

Aunque en realidad esto no es correcto, San Albano es designado como el protomártir de Inglaterra; sin embargo hay que considerarlo coetáneo de los santos mártires Anfíbalo, Julio y Aarón. Según nos cuenta San Beda en su “Historia ecclesiastica gentis Anglorum”, San Albano nació en Verulamio (la actual Saint Albans en Hertfordshire) siendo miembro de una familia romana, o sea, ciudadano romano. Era pagano cuando se inició la persecución de Diocleciano y Maximiano, pero aún así, dio refugio en su casa a un sacerdote cristiano que era perseguido y oyéndole predicar la doctrina de Cristo y comprobando su piedad y su bondad, le solicitó ser bautizado. Algunas crónicas identifican a este sacerdote con San Anfíbalo.

Simultáneamente, el gobernador había sido informado de la presencia y predicación de este sacerdote cristiano en la ciudad, por lo que ordenó buscarlo y sabiendo que estaba escondido en la casa de Albano, envió a los soldados para que lo arrestaran. Sin embargo, no lo encontraron ya que Albano, para facilitarle la fuga, se había intercambiado la ropa con él. Arrestaron a Albano y lo llevaron inmediatamente ante el gobernador, quién ordenó que lo desnudasen a fin de reconocer su verdadera identidad. Al comprobar quién era, enfurecido, le ordenó ofrecer sacrificio a los dioses (los diablos, según San Beda). Como Albano se negó reiterada y decididamente, ordenó flagelarlo y encerrarlo en una mazmorra hasta que el 22 de junio del año 303 lo hizo decapitar. Eso es lo que dice San Beda, pero según algunos autores el martirio fue llevado a cabo en el año 287, aunque el historiador inglés John Morris, basándose en la versión turinesa de la “passio Albani” lo data en el 209 en tiempos de Septimio Severo. Sin embargo, Robin Lane Fox llega a ampliar aun más el abanico de la fecha diciendo que ocurrió entre los años 209-303, o sea, prácticamente en el siglo III.

En la narración que hace San Beda – que es el único que cita el lugar de nacimiento y del martirio -, no falta la realización de milagros por parte del mártir antes de morir decapitado. Así nos cuenta que para llegar al lugar de la ejecución, tenía que atravesar un puente sobre un río, puente que estaba atestado de gente que le impedía el paso y el mártir, como estaba deseoso de alcanzar la corona del martirio, se puso a orar consiguiendo que las aguas se abrieran entre él y el gentío, creando así un pasadizo seco. San Beda lo cuenta así: “Lleno de un ardiente deseo de llegar rápidamente al martirio, Albano levantó los ojos al cielo y el río se secó, lo que permitió que él y sus captores cruzaran por tierra firme”. El milagro convirtió al verdugo el cual fue ajusticiado junto con Albano. Habiendo llegado por fin a la colina donde debía ser ejecutado y sintiendo sed, rogó nuevamente al cielo, saliendo inmediatamente debajo de sus pies un chorro de agua del cual bebió. Al mismo tiempo que con su espada le cortaba la cabeza al mártir, al nuevo verdugo que sustituía el primero, se le salieron los ojos de sus órbitas y cayeron al suelo. Sobre estos prodigios contados por San Beda, es mejor que yo no me pronuncie ya que sabéis cual es mi pensamiento al respecto.

Martirio del santo en un manuscrito del siglo XIII conservado en el Trinity College de Dublín, Irlanda.

Martirio del santo en un manuscrito del siglo XIII conservado en el Trinity College de Dublín, Irlanda.

La fecha que San Beda le asigna al martirio (en año 303) es una fecha poco probable porque la persecución de Diocleciano no se extendió hasta Britania. Este dato ha hecho que incluso algunos hagiógrafos hayan puesto en dudas la propia existencia del santo, cosa no previsible ya que Albano pudo caer como víctima de alguna persecución a nivel local, tanto más cuanto que solo a finales del año 287, el perseguidor Maximino Hercúleo fue reemplazado en Britania por Carausio, siendo el mismo San Beda quién insinúa que, después del martirio, cesó la persecución. Por otra parte, el hecho de que desde un primer momento se le rindiera culto al mártir, es una prueba más que convincente que demuestra la existencia de Albano y de su martirio.

De hecho tenemos información sobre este santo con anterioridad al relato de San Beda. Así, Constancio de Lyon en su “Vita Sancti Germani” nos cuenta que en el año 429, San Germán obispo de Auxerre habiendo ido a Britania en compañía de San Lupo, obispo de Troyes para combatir la herejía pelagiana, antes de volver a las Galias, quiso venerar la tumba de San Albano para agradecerle en buen éxito de su misión, aprovechando la ocasión para tomar algunas reliquias y llevárselas a Auxerre, donde le erigió una basílica. Hay sin embargo quienes afirman que cuando San Germán fue a visitar su tumba, el mártir era un mártir anónimo, quién en sueños reveló a Germán tanto su nombre como los datos de su martirio.

Sarcófago del santo en Saint Albans.

Sarcófago del santo en Saint Albans.

Gildas el Sabio (San Gildas de Rhuys) nos cuenta también el martirio del protomártir inglés en su obra “De excidio et conquestu Britanniae” y San Venancio Fortunato, en su “Carmina VIII”, describiendo la corte celestial, nombra a Albano como un glorioso representante de Britania cuando dice: “Egregium Albanum fecunda Britannia profert” (creo que no hace falta traducción alguna).

En Auxerre fue compuesta una “passio” del santo entre los años 515-550, en la cual se basó San Beda y posteriormente, ya en el siglo XII, Geoffrey de Nonmuth en su obra “Historia rerum Britanniae”. Tan popular fue que del relato de la vida de San Albano se realizaron numerosas copias y variadas versiones como nos lo cuenta Sir Thomas Duffus Hardy en su “Descriptive Catalogue of Materials relating to the History of Great Britain and Ireland”, publicado en Londres en el año 1902. Ahí nos dice que, según la tradición, Offa, rey de Mercia, a finales del siglo VIII, fundó un monasterio junto a la iglesia del mártir existente ya en tiempos de San Beda, monasterio que con el devenir de los tiempos fue desarrollándose hasta lo que en el día de hoy es la Abadía de San Albano, la principal abadía de Inglaterra, la cual sirve como catedral de la diócesis de Saint Albans, erigida en el año 1877. En ella se conserva el sepulcro con parte de las reliquias del llamado “protomartyr Anglorum” título que actualmente recibe San Albano, pero que en realidad no debe ser aceptado ya que los anglos no invadieron Britania hasta mucho tiempo después de su muerte.

Finalmente quiero decir que este San Albano es confundido con un San Albano (o Albino) mártir romano venerado en Colonia, cuya fiesta también se celebra en el día de hoy. Son dos santos completamente distintos. Las reliquias de este último fueron llevadas a Colonia en el año 984 por la emperatriz Teófano (venerada como beata), esposa del emperador Otón II y puestas en el monasterio de San Pantaleón. Estas reliquias se conservan en una urna preciosa desde el año 1186.

Iconográficamente, San Albano es representado con el ropaje de un soldado romano, una espada y una gran cruz; a veces ha sido representado como santo cefalóforo, según una tradición que proviene desde los tiempos de San Beda. Una de las más antiguas representaciones del santo está en el Psalterio de San Albano, que es del siglo XIII y que se conserva en Hildesheim (Alemania); en esta miniatura aparece el alma de Albano saliendo de su boca en forma de paloma que es recogida por un ángel mientras su verdugo se queda ciego por intervención divina. La fuente de esta representación hay que buscarla también en el relato de San Beda.

Sarcófago del santo en Saint Albans.

Sarcófago del santo en Saint Albans.

En la Abadía de San Albano se conserva una escultura en la que aparece el santo flagelado y decapitado. En el Breviario del duque de Bedford, fechado en el 1433 y guardado en la Biblioteca Nacional de Londres, aparecen varias escenas, una de las cuales representa al santo delante de la estatua de Marte y otra en la que los santos Germán y Lupo se acercan a la tumba del santo. Existe también una “Vita” ilustrada por Mathieu Paris en el siglo XIII, guardada en el Trinity College de Dublin, en la cual está representado el episodio de una leyenda según la cual San Albano se habría brindado libremente para ser ejecutado en lugar del sacerdote San Anfíbulo, que sería quién habría estado refugiado en su casa y quién lo habría bautizado.

Antonio Barrero

Bibliografía:
Analecta Bollandista, XXIV (1905)
– Hardy, T.D., “Descriptive Catalogue of Materials relating to the History of Great Britain and Ireland”, Londres, 1902.
– Plummer, C., “Ven. Bedae Historia Ecclesiastica gentis Anglorum”, Oxford, 1896.
– Thurston, H., “Saint Alban”, Enciclopedia Católica, Nueva York, 2013.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1990.

Enlace consultado (02/06/2015):
– http://en.wikipedia.org/wiki/Saint_Alban

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8 pensamientos en “San Albano, mártir en Britania

  1. Gracias, Antonio. A este Santo bretorromano -sería más adecuado llamarlo así que anglo- lo tengo muy visto porque suele aparecer en muchísimas vidrieras en Reino Unido haciendo compañía a santas mártires o a otros santos “militares” como San Jorge o San Miguel arcángel. Pero realmente tal cual lo has descrito no pone en ningún lado que fuese un soldado, sino que era un ciudadano romano. A saber si era britano de nacimiento o era un romano que se hubiese establecido allí, siendo igual de probable una posibilidad que otra aunque la primera nos parezca más lógica. También me parece más que plausible que fuera un mártir anónimo y el nombre de Albano le fuera atribuido posteriormente, ¿cuántas veces ha ocurrido eso? Ejemplos los tenemos a cascoporro.

    Sobre la anécdota de que al verdugo se le cayeran los ojos de las órbitas al decapitar al mártir, mejor no digo nada, pero sería buen material para una película de terror, o de humor británico, ya puestos.

    • ¿Los bretones no son los antiguos oriundos de la Bretagne francesa? ¿No sería mejor britanorromano?
      Desde luego, no hay constancia alguna de que fuera un soldado romano por mucho que así lo representen, aunque la ciudadanía si que la tenía por el linaje de su familia, que quizás nació en Roma, aunque él viniera al mundo en lo que hoy es Gran Bretaña.

      Estoy de acuerdo contigo en que lo de las órbitas oculares del verdugo es digna de una buena película de terror o de alguna “Leyenda…….”. Me reservo el adjetivo calificativo para no molestar a ningún querido amigo, jaja.

      • Eso mismo estaba pensando, pero juraría que mi profesor de latín, hace años, cuando hablaba de algunas teorizaciones acerca del posible origen del mítico rey Arturo, dijo la palabra “bretorromano” para referirse a un britano romanizado. Y era un hombre que sabía mucho del tema. Quizá fui yo la que oyó mal.

        La ciudadanía romana, ya que estamos, se podía obtener de muchas formas: por linaje familiar, por servicios prestados al Imperio, normalmente militares o administrativos; y finalmente, recordemos que en 212 Caracalla lo extiende a todo habitante libre del Imperio; devaluando al máximo el prestigio que antes tenía ese derecho.

  2. Sobre decirte Antonio que descubro una vez mas otro santo de tierras bretonas del que en un primer momento pensaba que se trataba del otro San Albano mas conocido.
    La vidriera en la que esta representado el santo es una maravilla.
    Si yo,que me quedo ensimismado con cualquier vidriera de las iglesias de las pobñaciones de alrededor de Vila-real,no se como me quedaria viendo estas obras.
    Y tengo pendiente desde hace muchoooos años el visitar Leon y como no su catedral con las vidrieras que un compañero me dijo que eran de lo mejor de España.

    • Es posible que alguien me tache de chovinista, pero desde luego yo te aseguro que no hay vidrieras como las de la catedral de León. Esta catedral, en la que al menos están sepultados tres santos obispos, tiene las mejores vidrieras del mundo, que le dan una luz incomparable. Ir a aquellas tierras y no visitar esta hermosísima catedral, seguro que es pecado.

      Pues hoy, Abel, celebramos a tres Albanos: este del que hemos escrito, San Albano de Mainz y San Albano (o Albino) de Roma. Tres por el precio de uno, jaja. ¿Te acuerda que el 8 de enero del 2013 escribimos sobre tres santos del mismo nombre (Severino) que se celebraban ese mismo día?

  3. San Albano es un santo por el que tengo una particular simpatía, pues lo que se dice sobre él , ser un mártir muy antiguo de Inglaterra, protomártir, le da un sello de distinción, aunque como bien dices, hay otros al lado suyo.
    Cuando conocí su sepulcro mediante fotos de internet, me quedó la inquietud que estuviera en pie y no hubiera sido destruido en la época de Enrique VIII, ya me has dicho en otras ocasiones que no todo se perdió.
    San Anfíbalo he escuchado que es un error de traduccción y que no existe este personaje, que me puedes decir al respecto por favor.
    Oye, si tienes foto del relicario de san Albano que está en colonia, igual, cuando puedas me lo compartes por favor, Gracias.

    • El San Albano de Colonia sabes que es otro. Sin tengo fotos y te las enviaré.
      De San Anfibalo (o Anfibulo) solo se sabe que es el santo sacerdote escondido por San Albano. Poco más se sabe de él, ni siquiera cual fue el tipo de martirio, pero se acepta que es un santo real. de hecho, se conserva su sepulcro. Te enviaré también fotos.
      Si que ha sido una verdadera suerte que ambos sepulcros no fueran destruidos en tiempos de Enrique VIII.

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