San Juan I, papa y mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa devocional del Santo.

Estampa devocional del Santo.

Introducción
La lista de los primeros Papas es un continuo rol de nombres de santos. Los sucesores de San Pedro, como obispos de Roma, enfrentaron muchas dificultades durante los tres primeros siglos del cristianism,o que se vio enfrentado en varios períodos a crueles persecuciones para los seguidores de Jesucristo. Mucho tiempo se consideró que todos ellos habían muerto mártires, pero recientes estudios han podido dejar en claro que, por falta de documentación o pruebas, no todos ellos pueden considerarse como tales. Varios murieron en paz, sin muerte violenta, por eso no puede dárseles el título de mártires, pero no por ello dejan de venerarse como santos. Y es necesario recordar que aún después que cesaron las persecuciones y que el cristianismo fue una religión de estado, la Silla de San Pedro continuó siendo ocupada por hombres santos y que, aunque no hubo persecuciones, también dos de esos sucesores son venerados como mártires: San Martín I y San Juan I, de quien trata este artículo.

Biografía
Hijo de Constancio, nació probablemente en Siena, en la Toscana. Desde muy joven se trasladó a Roma, donde se dedicó al estudio y sobresalió por su piedad. Algunos autores identifican al diácono Juan con nuestro santo, un personaje que escribió la Epístola ad Senarium, rica en catequesis mistagógica para la liturgia bautismal. Si esto es cierto, entonces ese diácono Juan era un simpatizante del partido filooriental del antipapa Lorenzo, que tuvo que disciplinarse ante el Papa legítimo San Símaco. Esta simpatía sería la causa de su gran recibimiento cuando fue como Papa a Constantinopla. En la Ciudad Eterna llegó a ser cardenal-presbítero y, a la muerte de San Hormisdas, fue elegido Papa. Su pontificado fue breve, apenas menos de tres años, pero el mismo fue intenso en actividades.

San Juan I fue elegido al solio pontificio el 13 de agosto del año 523. En este tiempo era emperador de Oriente Justino, de fe católica, pero en Italia gobernaba un arriano, Teodorico, rey de los ostrogodos. El emperador estaba decidido a erradicar la herejía arriana y por ello despertó la animadversión de Teodorico. Justino promulgó dos edictos ordenando la devolución de las iglesias usurpadas por los arrianos a los católicos, desatando así la furia del líder ostrogodo.

Grabado del Santo.

Grabado del Santo.

Así las cosas, y pensando que el Papa Juan tendría ascendencia sobre el emperador Justino, el rey de Italia lo invitó (entiéndase lo obligó y mandó) a que fuera a Constantinopla para interceder por la causa arriana. Cansado, enfermo y sin otra alternativa, el Papa se dirigió a la ciudad imperial y muchos pensaron que esa docilidad y sometimiento era una subordinación tácita a la causa arriana. Sin embargo, San Juan I nunca capituló ni un palmo al arrianismo, pues defendió férreamente la ortodoxia. A lo mucho aconsejó a Justino que suavizara su política opresora contra los herejes y es probable que recomendara algunas ventajas para los arrianos, como sería la devolución de sus iglesias.

Es importante señalar cómo este viaje a Constantinopla es el episodio más importante durante su pontificado. El emperador y el pueblo salieron para recibirlo con cruces en las manos y cuando estuvo delante del él, Justino se arrodilló para besarle los pies y luego lo condujo a la ciudad, a la que por primera vez visitaba un Papa. El emperador no escatimó nada para honrarlo y lo agasajó de muchas maneras. En la Navidad del año 525 celebró en Santa Sofía en rito latino el Nacimiento de Cristo y de igual manera celebró la Pascua en el año 526; y a petición del emperador Justino, lo coronó como tal aunque ya había sido coronado por el Patriarca de Constantinopla. La razón que lo condujo a pedir este favor, era que consideraba la precedencia de Roma, porque ella guardaba el sepulcro de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles.

Este éxito del Papa Juan I y la nula beneficencia a su causa irritó al celoso Teodorico, que, despechado, ordenó la detención y prisión del Papa cuando volviera a Rávena, lugar donde estaba la corte de Italia. También el soberano estaba lleno de dudas y sospechas, pues consideraba que San Juan I confabulaba con el emperador y que su gestión había sido en detrimento de sus planes. Vuelto el Papa a Rávena, fue encarcelado y sometido a malos tratos y, aunque bien hubiera querido decapitarlo públicamente, Teodorico no se animó a hacerlo por miedo a la reacción del pueblo.

Miniatura coloreada del Santo, inspirada en su medallón en la galería de Papas de San Pablo Extramuros, Roma.

Miniatura coloreada del Santo, inspirada en su medallón en la galería de Papas de San Pablo Extramuros, Roma.

El Pontífice, minado por la enfermedad y por las fatigas del viaje, no pudo soportar las vejaciones y pereció luego de unos días que sufrió la crueldad de Teodorico, muriendo el 18 de mayo del año 526. Al conocerse su muerte, el pueblo lo veneró inmediatamente como mártir y, desfilando devotamente ante sus restos, estuvo cortándole sus vestidos como reliquias mientras lo aclamaban como santo. Máximo de Rávena refiere que en sus funerales, un endemoniado, con solo tocar su ataúd, quedó libre del demonio. Cuatro años después, sus restos fueron llevados a Roma, siendo sepultado en el atrio de la Basílica de San Pedro el 27 de mayo del año 530. Sobre su lápida se inscribió esta frase latina: “Antistes Domini, procumbis victima Christi”: Pontífice del Señor, mueres víctima por Cristo.

Hay que traer a cuentas el registro del Liber Pontificalis que dice que San Juan I mostró siempre gran celo por la gloria de Dios, y que ordenó trabajos para restaurar las basílicas sepulcrales de los Santos Nereo y Aquiles en la Vía Ardeatina y de los Santos Félix y Adaucto en la Vía Ostiense, así como la Basílica de San Pablo Extramuros.

San Juan I, aconsejado por Dionisio el Exiguo, introdujo en Roma el cómputo pascual alejandrino, que vino a resolver el problema de la fecha de la celebración de la Pascua de Resurrección; el santo también inició la obra genial promovida luego por San Gregorio I el Magno, del uso del canto gregoriano. San Juan I tuvo mucha amistad con San Severino Boecio, filósofo, quien le dedicó tres de sus obras. Este Santo también fue víctima de Teodorico, pues murió decapitado por orden suya. Para culminar, no está de más señalar que San Juan I encabeza la lista del nombre que más ha sido usado por los Papas y que curiosamente ahora culmina con otro Santo: San Juan XXIII, y que tampoco han sido veintitrés papas efectivos los que llevaron ese nombre.

Oración
Señor Dios nuestro, remunerador de los que creen en ti, escucha las plegarias que tu pueblo te dirige en este día del martirio del Papa San Juan Primero, y haz que sepamos imitar la invicta firmeza de la fe de quien coronó su servicio apostólico mediante el testimonio de su martirio. Por…

Humberto

Bibliografía
– MARTÍNEZ PUCHE, José A. Año Nuevo Cristiano, mayo, Editorial EDIBESA. Madrid.

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12 pensamientos en “San Juan I, papa y mártir

  1. Siempre en el calendario eh visto mencionado a San Juan I papa, pero sinceramente no sabía más de él y menos que fuera mártir, por lo que es muy interesante el artículo Humberto. No cabe duda que a veces la gente movida por sus fines políticos hacen atrocidades como sucedió con san Juan I.

    • Me alegra que ahora conozcas quien es San Juan I, un hombre valiente y digno Papa de Roma. Hoy es muy frecuente escuchar que la gente dice que la Iglesia quiere meter la nariz en todo, la historia nos demuestra que no siempre ha sido así, el estado ha querido valerse de la Iglesia para sus fines.
      Hay que esperar hasta San Gregorio VII paa que las cosas comiencen a tomar otro rumbo.
      Saludos.

  2. Muchas gracias, Humberto, por este artículo sobre el Papa San Juan I.
    A pesar de las muchas incertidumbres existentes sobre los primeros papas, creo que es interesante que escribas sobre ellos y nos des a conocer lo poco o mucho que se conoce de sus historias. Posiblemente, San Juan I, por el hecho de pertenecer al siglo VI, sea uno de los que se tiene más información exacta.
    Me parece importantísima la labor de mediación que realizó en el tema del arrianismo, que para nada supuso una claudicación, sino un intento de apaciguar los turbulentos momentos que se vivían tanto a nivel civil como eclesiástico. Creo que es un digno mártir de Cristo y que fue una auténtica canallada la que se cometió con él cuando ya era tan mayor de edad.

    • Gracias Toño por tu participación.
      La historia de este Papa siempre me ha llamado la atención. Su fiesta coincidía con el cumpleaños de San Juan Pablo II. Creo que un Papa santo protegía a otro santo desde el cielo.
      Ahora que lo mencionas, hay muchos ancianos actualmente que son víctimas de violencia y segregación. No solo por motivos religiosos se puede despreciar y atacar a una persona de la tercera edad. Quiera San Juan I interceder ante Dios por este problema que cada vez se hace más común.
      Toño, al preparar este artículo te comenté que si sabías algo sobre sus reliquias y me decías que se consideran perdidas. ¿Cómo se pudo suceder esto se sus restos fueron trasladados y sepultados con fervor? ¿Acaso las invasiones pudieron lograr esta pérdida?
      Saludos.

      • Tu sabes que San Juan I murió en Ravenna. Cuatro años más tarde su cuerpo fue trasladado a Roma y sepultado el día 27 de mayo en el pavimento de la basílica vaticana. Con el paso del tiempo se ha perdido toda traza de su sepultura.

  3. aunque San Juan I era un hombre de paz no significa que no defendiera la ortodoxia de su fe, sin embargo el rey Teodorico fue cruel con el y lo hizo martirizar, con vejaciones, espero que nos hables de su sucesor San Félix IV

    • René, gracias por tu participación.
      San Juan I tenía la certeza de su papel y supo vivirlo al grado de morir por ello, la edad no le hizo mella ni su aparente docilidad fue motivo de respeto humano.
      Teodorico es toda una fichita, pronto escribiré sobre San Severino Boecio, otra víctima suya, que realmente me parece todo un drama. En este mes habrá artículos sobre otros papas, de San Félix IV no lo tengo contemplado para pronto, pero hare lo posible por que salga a mediano plazo.
      Saludos.

  4. Humberto, ya sabes de mi intereses por los Papas.
    San Juan I, Papa que comenzó esta lista de pontifices con este nombre en los que a lo largo de la historia ha habido de todo, fue un gran Papa. A pesar de ser un pontificado corto, fue fructífero por sus medidas y aportaciones.
    En su la valor de “diplomático” vemos que sufrió la ira y persecución de este Rey Teodorico, por no ver resueltos al completo sus intereses con los arrianos.
    Fue un autentico mártir, cosa que corrobora su epitafio (por si había dudas).
    En algunas fuentes citan su lugar de nacimiento en Tuscia, pueblo que también pertenece a la Toscana.
    Gracias Humberto, conocer a los primitivos pontifices es muy interesante.

    • Sabía que te iba a gustar este artículo. No te pierdas los otros dos que siguen sobre esta linea.
      Ahora que lo mencionas, su pontificado fue breve, como el de todos los Papas de este nombre. Cuando fue elegido San Juan XXIII, entre otras razones que tuvo para escoger este nombre, fue la de “quiero perderme entre la gran cantidad de papas que han llevado este nombre y que han sido muy breves”, él tenía la certeza, por su edad, que no iba a durar mucho.
      Sobre Tuscia, no sé si Ana nos pueda distinguir ese dato, hay que invocarla para que también a mi me aclare por favor su Tuscia no es Toscana en latín, etrusco u otro dialecto.
      Saludos.

      • Por supuesto, Tuscia es el nombre latino de la Toscana actual, la antigua Etruria. Anteayer mismo esa palabra salía en mi artículo sobre Santa Severa.

        Recuerdo con claridad en mis tiempos de bachillerato estar traduciendo un texto sobre Mucio Escévola y haber interpretado tuscios como toscanos. Mi profesor me corrigió, diciéndome que era mejor traducirlo como etruscos, pues toscano es una derivación posterior a la cronología del fragmento, que nos hablaba de los tiempos del rey Porsenna. Saludos.

  5. Gracias, Humberto. Una pregunta: dices que no fueron 23 los papas efectivos que llevaron su nombre, pero tenemos a San Juan XXIII, entonces, ¿qué has querido decir? Que yo sepa los “antipapas” -papas del cisma- no están contados.

    • Vaya, pensé que nadie iba a preguntar ese dato, que cuando lo escribí, por tiempo y fuente no lo puse, con la esperanza de que alguien lo preguntara, y voy a ser sincero contigo, dije, si Ana no lo pregunta, me jubilo de blog, jejeje.

      Bueno te aclaro la segunda cuestión, no todos los antipapas son producto de cismas, como el de Occidente con dos, tres Papas. Cada uno de ellos ha roto la unidad, pero algunos de ellos con menos estrépitos que otros. Vaya, que el primer antipapa de la historia es un santo actualmente y lo dejo de tarea para los lectores porque eso si estoy seguro que lo sabes. El famoso antipapa Juan XXIII nada tiene que ver en este asunto.

      Y la respuesta a tu pregunta consiste en que nunca hubo un Juan XVI, este fue un antipapa y Juan XVI cometió el error de tomar el numeral siguiente. Juan XX tampoco existió, cuando Juan XXI subió al trono de San Pedro, se puso este ordinario tratando de arreglar el error que el LIber Pontificalis tenía con la numeración de Juan XV a Juan XIX, por lo que, matemáticamente hablando debiera ser San Juan XXI. Esta es la razón por la que no hay 23 papas con ese nombre, sino 21.
      Saludos

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