Santa Calíope, virgen mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo griego de la Santa.

Icono ortodoxo griego de la Santa.

Hoy se celebra la festividad de una mártir de las que se tiene tan poca información, que es difícil perfilar si estamos ante un personaje real o una alegoría piadosa. De todos modos, vale la pena hablar de ella como de cualquier otra. Su nombre, Calíope (en griego, “la que tiene una bella voz”) nos sonará a muchos por ser el nombre de una de las nueve Musas, inspiradoras de los artistas, concretamente de aquélla a la que correspondía la poesía épica y la elocuencia en el hablar. De entrada por tanto nos encontramos con un nombre bastante verosímil, ya que era habitual para las mujeres grecorromanas llevar nombres de diosas -al igual que hoy casi todos llevamos nombres de algún santo- y, además, nos podría dar algún indicativo sobre su origen, éste es totalmente desconocido.

Y es que, aunque sabemos el nombre de esta mártir y tiene una passio, no demasiado creíble, asociada, así como se la ubica cronológicamente como fallecida durante la persecución del emperador Decio (249-251), no se sabe absolutamente nada acerca de dónde procedía y dónde sufrió el martirio; tampoco nada sobre la ubicación de sus reliquias. Esto ha dado pie a que diversas naciones la reclamen como suya, con unas ubicaciones más disparatadas que otras, sin que nada pueda probarse en realidad.

Passio de la Santa
El relato nos dice que Calíope era una muchacha cristiana de una hermosura extraordinaria, tanto, que según alguna fuente, de haber vivido en la actualidad habría ganado no pocos concursos de belleza (!!!), pero que en su época, el siglo III de nuestra era, tal atractivo físico le supuso más bien una maldición, que la llevó a pagar su precio con su propia vida.

Icono ortodoxo griego de los Santos Teodoro Stratelatos y Calíope, obra del iconógrago Michael Hadjimichael.

Icono ortodoxo griego de los Santos Teodoro Stratelatos y Calíope, obra del iconógrago Michael Hadjimichael.

Cuando alcanzó los 21 años de edad, no sólo llamaba la atención por su físico sino también por seguir soltera, pues había superado con creces la edad en la que habitualmente las mujeres se casaban en esa época. Ello no fue, por supuesto, porque le faltaran pretendientes, pues los tuvo en gran número, pero a todos los desdeñaba, pues no estaba interesada en el matrimonio. Llenaba sus días con actividades sociales y religiosas, distinguiéndose también por su riqueza espiritual y por una piedad clara y profunda; pero como en la mentalidad de la época era inconcebible que una mujer quedara soltera y menos una con su atractivo, los candidatos a obtener su mano seguían asediándola.

Entre ellos había un joven pagano que había decidido no tolerar un no por respuesta. La pidió en matrimonio, pero ella le respondió: “No pienso casarme contigo, siendo tú un pagano”. “Entonces me haré cristiano”, respondió el joven sin dudarlo, y para más obligarla, la amenazó diciendo que si osaba despreciarlo por otro hombre, ya fuera pagano o cristiano, se aseguraría de denunciarla ante las autoridades y sería conducida ante ellas para que probara su célebre justicia. Ella, en lugar de ceder ante el chantaje, le replicó claramente: “Aunque te conviertas, no me casaré contigo. No me fío de la sinceridad de esa conversión. ¿Cómo sé yo que no te conviertes por fe, sino sólo por tenerme como esposa? Semejante conversión me parece más bien improbable, además de inútil”.

El joven, decepcionado, se volvió agresivo y continuó asediándola, pero como ella lo despreciara, se enfureció y cumplió su amenaza, denunciándola y llevándola a juicio. Ante el magistrado y usando falsos rumores y calumnias, la acusó ante el magistrado de haber cometido crímenes contra el Estado, desde injuriar a los dioses de Roma, hasta haber cometido traición contra el Imperio, para lo cual pagó a falsos testigos para que refrendaran sus acusaciones, personas que nunca habían visto antes a la joven. Para culminar su amenaza, el desdeñado pretendiente le dijo: “Retiraré todos estos cargos contra ti si te casas conmigo, renuncias a Cristo y retornas a los dioses. De otro modo haré que seas sometida a tortura, y si eso no te doblega, entonces morirás de la manera en que a mí me plazca.” Si Calíope sintió miedo o dudas ante aquella horrenda situación, desde luego no lo mostró, sino que respondió: “Creo en Cristo y en nada más que en su doctrina. Por lo demás, yo jamás me he burlado de vuestros dioses: aquí la única burla que hay está dirigida a mí con este vergonzoso e injusto juicio.”

Martirio de la Santa. Grabado de Jacques Callot.

Martirio de la Santa. Grabado de Jacques Callot.

Esto bastó para que la llevaran a prisión y, posteriormente, viendo que, pese a su indefensión, no se retractaba de su postura, fuera castigada con una crueldad extralimitada: la llevaron a la plaza pública y allí, atada a un poste, la azotaron hasta que sus ropas y carnes quedaron desgarradas en jirones. Luego desfiguraron su bello rostro quemándolo con hierros candentes, le amputaron los dos pechos y la revolcaron super testulas -fragmentos afilados de vidrio y cerámica-. No contentos con ello, le echaron sal en las heridas abiertas para incrementar su dolor, hasta que se encontró agonizante, con apenas un hálito de vida. Sus torturadores, conmovidos, le dijeron: “Desacredita a ese Cristo al que adoras, aunque sea tan sólo para salvar tu vida.” Ella, con sus últimas fuerzas, respondió: “No pienso hacerlo. No os preocupéis más por mí y haced lo que vuestros superiores os han mandado.” Entonces, le pusieron fin degollándola.

Interpretación y culto
Aunque la passio en sí es verosímil -pues es original en algunos puntos, como el fuerte carácter de la Santa, la ausencia del elemento milagroso, el complot y los testigos sobornados y corruptos-; aunque pueda contener exageraciones y clichés harto repetidos en la historia de cualquier virgen mártir -la belleza física, el asedio de un pretendiente, la venganza personal del despechado mediante crueles torturas-; lo cierto es que no basta para hacernos una idea del perfil de esta mártir.

El relato que hemos narrado está básicamente extraído del Sinaxario de las Iglesias ortodoxas, quien a su vez se basa en los textos de los menologios griegos, que el día 8 de junio hacen un elogio algo más extenso que el Martirologio Romano, quien la recuerda también en esta fecha. En ninguna de ambas fuentes, que no tienen diferencias sustanciales, se especifica ni el lugar ni la época en la que esta mártir sufrió y fue ejecutada, aunque las fuentes griegas añaden que fue en tiempos de Decio.

Estatua de la Santa. Colegiata de Lerma, Burgos (España). Fotografía: María Gandia.

Estatua de la Santa. Colegiata de Lerma, Burgos (España). Fotografía: María Gandia.

Eso hace que sea imposible e improbable ubicar a esta mártir en un lugar concreto. En base al total desconocimiento de la procedencia de la Santa, hay quien ha querido “hispanizarla”, es decir, reivindicar su nacimiento y martirio en España. Esto se basa en la escueta referencia de que en la colegiata de Lerma (Burgos) se celebra la festividad de esta Santa, a la que llegan a llamar “Santa Calíopa (sic) de Lerma o Lerama”, sin más, apropiándosela como patrona en esta iglesia y abadía, hasta tal punto de que en 1724, la Sagrada Congregación de Ritos aprobó su fiesta para este lugar.

Realmente esta tesis del origen hispano de la Santa es muy débil y sin fundamento. No sería el único caso de una mártir extranjera a la que se hispaniza por mero gusto de disponer de una santa patrona cuyo origen real es incierto o desconocido, como ya hemos visto en muchos otros casos como Santa Marta, Santa Matrona, Santa Sotera, y otros muchos. Probablemente, como ocurrió en estos casos mencionados, algún autor español la introdujo sin más fundamento en los martirologios hispano y se la apropió. Lo único positivo que ha generado este pretendido origen hispano de la Santa es que siga venerándosela en este lugar, con una fiesta, una bellísima escultura barroca que la representa e incluso una calle con su nombre en esta localidad de Lerma.

Pero como decíamos, dado que la Santa es casi desconocida y prácticamente sin veneración en el resto de la cristiandad occidental, es muy difícil aceptar que perteneciese a otro lugar que no fuese la zona del Mediterráneo oriental, pues realmente, quien ha mantenido vivo y generalizado su culto son las Iglesias ortodoxas, que hasta hoy siguen representándola en iconos y frescos en sus templos. En 1957, un sínodo especial autorizó que se escribiera un oficio litúrgico para ella sola, obra de John Ramphos. También es celebrada el 8 de junio en las Iglesias orientales.

Fresco de la Santa. Iglesia Ortodoxa Griega de Santa Bárbara, Orange (EEUU).

Fresco de la Santa. Iglesia Ortodoxa Griega de Santa Bárbara, Orange (EEUU).

Por último, decir que su nombre, Calíope, aunque sea de origen griego, tampoco significa obligatoriamente que ella haya sido griega. Los nombres griegos, como los latinos, se difundieron ampliamente por la cuenca mediterránea después de la provincialización y romanización de ésta. Además, era muy habitual conceder nombres griegos a los esclavos, porque eran muy apreciados. En las catacumbas de Roma también encontramos tanto nombres griegos como latinos entre los mártires enterrados.

Cabe mencionar que algunos textos dan al magistrado que juzgó a Calíope el nombre de “eparca”, etimología que, aunque designa igualmente el gobernador de una región, tiene raigambre seléucida y por tanto es una palabra usada en contexto oriental, es decir, Asia Menor y la antigua Persia, incluso Líbano y Palestina, por lo que tampoco se podría descartar que la Santa procediese o fuese martirizada en estos lugares. Para colmo, las similitudes pasmosas que su passio presenta con la passio griega de Santa Águeda, especialmente en lo que respecta a la descripción de las torturas sufridas, no descartaría que pudiese haber tenido un origen siciliano, teniendo en cuenta que Sicilia fue en origen parte de la Magna Grecia y la mayoría de sus ciudades más destacadas -como Catania o Siracusa- fueron en su origen colonias griegas, con población original griega y por tanto, afluencia de nombres griegos, como son Calíope y, por supuesto, Águeda.

En fin, que no se tiene ni idea de dónde pudo nacer y dónde pudo morir, para hablar en claro, y cualquier tesis elaborada al respecto tiene el mismo fundamento: ninguno. De donde no hay, no se puede sacar.

Meldelen

Bibliografía:
– OF SIMONOS PETRA, Hieromonk Makarios, The Synaxarion: The Lives of The Saints of the Orthodox Church, trad. Christopher Hookway.
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Città Nuova Editrice, Roma 1984.

Enlaces consultados (07/06/2015):
– http://analogion.gr/glt/texts/Jun/08b.uni.htm.
– http://full-of-grace-and-truth.blogspot.com.es/2012/06/st-kalliope-virgin-martyr.html
– http://old.saintbarbara.org/about/icons/kalliopi.php
– www.orthodoxchristian.info/pages/kalliope.htm
– www.synaxarion.gr/gr/index.aspx

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “Santa Calíope, virgen mártir

  1. Gracias Mel por presentarnos a Santa Calíope, es cierto que de ella no hay traza de culto, ni reliquias, asi que no puede mas que considerarse fábula, y eso que me pongo en una posición en que ni una ni otra, lo que si es que los españoles la hispanizaron, pues al ser una santa supuestamente de nombre griego, es mas común irse a los confines del imperio, por cierto sobre su artículo de Santa Ferbuta, creo que Vidas Santas, tiene una copia de su trabajo, puesto que ponen como fuente a este amado blog, y volviendo al tema, de una muchacha bella, bueno la belleza es subjetiva asi que es dificil imaginar a una chica guapa extremadamente. Y si la passio es copiada de Santa Aguéda entonces el relato es inválido, que dicen de esta santa los bolandistas?

    • Gracias, René. Vamos por partes porque en algunos puntos creo que no me he explicado bien. Traza de culto sí que hay, bastante, porque he dicho que su fiesta se celebra en Lerma y también en el mundo ortodoxo, donde tiene oficio litúrgico propio y sigue siendo representada, puesto que los iconos que ves son muy recientes. De lo que sí no he encontrado nada es traza alguna de sus reliquias.

      La passio no es copiada de la de Santa Águeda, sino que tiene muchas coincidencias en cuanto a los tormentos y es la misma época, copiada, copiada, no es. Lo que los bolandistas opinan ya viene incluido en el artículo, fíjate en la bibliografía: la BS es una síntesis del Acta Sanctorun más otras muchas fuentes.

      Sobre la belleza física, es cierto que es un tema subjetivo y banal, pero mujeres muy bellas para la mayoría del gran público las ha habido, las hay y las habrá. Lo que no es creíble es que prácticamente toda mártir cristiana haya respondido a este perfil, lógicamente.

      Por último decirte que, aunque no he visto esa referencia, no sería la primera vez que copian y roban sin más contenidos de nuestro blog. Es algo contra lo que hemos peleado duramente, pero no siempre con éxito. A mí se me roban constantemente las fotos, las estampas y muchos se apropian y cuelgan mis artículos en otras partes sin citarme (o sin pedirme permiso, que también fastidia). Esto se podría arreglar si hablaran antes conmigo -suelo dar permiso para las estampas; para fotos, con algunas condiciones, los artículos sí que prefiero compartirlos sólo por enlace-, pero la cortesía más elemental y el respeto al trabajo ajeno es rara avis en este mundo.

      Algo estaremos haciendo no bien, sino muy bien, cuando nos pasa esto cada día.

      • Pues en relación con loa artículos que se publican en otros blogs, pues si, es un robo, s. Es sin permiso, en el Codigo Civil de mi País así está catalogado, me gusta su blog, y mas que es muy serio, a diferencia de otros, bueno me quedo con los hermosos iconos, y gracias por Santa Calíope, yo soy de esos de que si no hay referencia de reliquias incluso si ya fueron destruidas después, pues este santo es legendario, pero lo que me quise referir a la passio es que los tormentos son copiados, nada más

        • Tú eres libre de tener la opinión que gustes, René, pero si me lo permites, te sugeriría que no fueras tan radical aplicando la ecuación de que, si no hay reliquias, nunca hubo Santo. Tengamos en cuenta que hay muchos santos y mártires de historicidad absoluta cuyas reliquias se han perdido: los mártires orientales en su mayoría -chinos, coreanos, vietnamitas-; Juana de Arco y tantos otros que murieron quemados vivos y que luego sus cenizas han sido aventadas y desaparecidas.

          Tengamos en cuenta también los episodios de profanaciones y quemas de reliquias llevadas a cabo por hugonotes, revolucionarios, musulmanes, tártaros y otros invasores e inconformistas que buscaron intencionadamente destruir los cultos. En la Guerra Civil Española se quemaron muchas iglesias y reliquias.

          Así que, en la mayoría de ocasiones, esa ecuación no funciona ni aplica. Yo me la replantearía.

  2. Muchas gracias, Ana María, por este artículo sobre Santa Caliope.
    Es cierto que según las “passios” todas las mártires eran bellísimas, o sea, que toda cristiana que no fuera una “miss universo”, no tenía garantías de llegar a la santidad; como si la hermosura del alma no fuera más importante que la hermosura física. Y además, casi todas vírgenes voluntarias; casaditas, viudas o “solteronas”…, pocas. ¡El colmo del disparate!
    Y de las torturas, mejor ni hablar. Da la impresión de que todos los redactores de esas “passios” eran unos auténticos sádicos. Sádicos y copiones unos de otros. Solo ha faltado el angelito consolador y el derrame de leche en vez de sangre.

    Aunque no se sepa casi nada de ella, yo si creo que estamos ante una santa histórica, debido a la antigüedad de su culto. El hecho de que no sepamos nada de sus reliquias – yo jamás he visto un relicario suyo en más de cuarenta años en estos trotes -, tampoco debe significar nada, porque los avatares de la historia han sido tantos que a saber qué pudo pasar con ellas, si es que alguna vez se conservaron.

    • Gracias, Antonio. Bueno, sobre la belleza física, si las mujeres habláramos… las personas en general, y en particular los hombres, nos tratan de un modo totalmente distinto según les parezcamos guapas o feas, y algunos no se aguantan y nos lo tienen que decir por narices, cosa que es bastante incómoda. Si eso es así en esta sociedad materialista actual, lo cierto es que también debía serlo en épocas pretéritas, si no, ¿a qué puñetas remarcar tanto lo del aspecto físico de una Santa por parte de los redactores de passios? Monjes o curas, al final eran igual de superficiales que todos. Aún hoy, cuando vemos la película de una Santa o de la Virgen, oyes decir a no poca gente, “bueno, no me gustó la actriz principal, no es lo suficientemente guapa para hacer de Santa X o de la Virgen”, ¡como si tuviéramos alguna idea de cómo eran! En cambio, de una actriz que sea mediocre en la interpretación, pero muy hermosa, no se quejan en absoluto, y mejor no pongo ejemplos. Pues así éramos y somos los que nos decimos cristianos, ¡bah!

      Lo del sobrevaloramiento de la virginidad es tres cuartos de lo mismo. Yo creo que la mayoría de las mártires aparecen como vírgenes consagradas porque no tenemos datos de cómo era su familia, si tenían marido, hijos, o eran viudas. Muchos hoy en día se ponen como si les hubieras mentado a la madre cuando insinúas aspectos sobre la violación ritual de las vírgenes antes de la ejecución, cosa que es histórica; o en alguna reconstrucción idealizada, particularmente para el cine, se insinúa que tal o cual Santa pudo haber estado enamorada o casada aunque no lo sepamos y siempre se ha dado por sentado que era virgen consagrada. ¡Cómo se ponen! Algunas obsesiones patológicas con el estado del himen de mujeres a las que no conocemos en realidad serían interesantes para el estudio psicoanalítico de Freud, y mejor lo dejo aquí porque si sigo, no sólo me troncho yo sino que además te tronchas tú. La realidad histórica es que la virginidad era más bien rara antes del nacimiento del monacato: la inmensa mayoría de mujeres se casaban y eran madres, simplemente porque la sociedad no contemplaba nada más para ellas, y eso no va reñido con que fueran santas y mártires.

      Por último, sobre las torturas; es cierto que las passio suelen exagerar y ésta, en particular, que es horrorosa, tiene interpolaciones con el tormento de Santa Águeda, que también es atroz tal cual viene descrito. En realidad, en el sistema judicial romano sólo había tres estadios de tortura: la flagelación, el potro y finalmente, el hierro y el fuego. Era más que suficiente para causar un dolor insoportable y una desfiguración notable, y si se daba que alguien superaba las tres pruebas, entonces era ejecutado y ya está, fin de la historia, la mayoría de las veces por decapitación, aunque conocemos muchos otros métodos. Quien se crea que los romanos no tenían nada mejor que hacer que pasarse el día con sadismos y porquerías, es que debe pensarse que Grecia y Roma fueron levantadas y expandidas por marcianios. Algún idiota de éstos hay por ahí suelto, por cierto.

      Terminando ya, que te estoy aburriendo, decirte que sí, que yo no tengo dudas sobre la existencia de esta Santa, por lo antiguo del culto, su nombre y por algunos detalles particulares de su passio que bien pudieron ser reales, aunque no necesariamente en su caso. Pero todo lo demás, como el origen hispano o la passio tomada al pie de la letra, no es que lo ponga en cuarentena, sino que directamente lo descarto. Y como bien dices, muchas reliquias se han perdido y las suyas no serían las primeras.

  3. Gracias Ana por este artículo sobre Santa Caliope, de la que no sabía nada que sólo identifico como has referido por el nombre que tiene una de las musas.
    Yo opino que por la antigüedad de su culto, aunque no existan reliquias nos da la pauta para pensar que es una Santa histórica.
    Sobre la nacionalidad u origen de ella, pienso que sale sobrando. La tierra donde muere un santo es su patria de adopción y para muestra San Antonio, que siendo portugués no es considerado menos italiano. San Felipe de Jesús, protomártir mexicano es de los santos mártires de Japón. Por ello si en tierras españolas la han hecho nativa, por error, ignorancia o x razón, es lo de menos, lo que importa es que ella se ha de considerar integrante de esa comunidad por el amor que se le profesa. El malinchismo o chauvinismo no se llevan con los santos.
    Saludos.

    • Tienes razón, amigo, la patria no es importante. Todos debemos ser un poco menos de aquí o allá y un poco más de vernos como un todo, como la humanidad que somos.

      Pero el tema de la patria de los Santos sí que ha traído de cabeza a más de uno y bueno, con estos temas hay todavía quien se pone como si le mentaran a la madre. Recuerdo a un gallego al que le faltó mandarme al infierno cuando le comenté que su querida Santa Mariña no era una mártir gallega, como muchos creen, sino oriental.

  4. Tal parece que aquello de que la santa o santo del que no se sabe mucho, vamos a apropiárnoslo se ha dado bastante, aquí sucede algo parecido con algunas imágenes milagrosas, a veces hay pueblos que se disputan su procedencia o el lugar de dicho milagro, quizá sea esa necesidad de querer “santificar” su pueblo o algo así. Gracias Ana

    • Lo dice Antonio muchas veces y con razón: si el pueblo de al lado tiene un santo, el mío, por qué no lo ha de tener? Pero cuando algo no tiene fundamento, no lo tiene por más que se lo crean veinte mil. No hace falta que para querer y venerar un santo tenga que ser de la tierra.

  5. Ana Maria por mucho que la passio pudiera tener trazas de otras,(mencionais la de Santa Agueda,pero creo que es poco lo copiado,como tu misma indicas),yo la veo desde vuestra perspectiva como bastante correcta.
    No hay asombrosos milagros,la santa no se pone echa una fiera con los dioses paganos,es mas,cuando el susodicho pretendiente la acusa,ella indica que jamas se ha burlado de sus dioses.
    Esto pocas veces lo hemos visto (yo jamas) en una passio de una santa martir,ya que todas acaban o destrozando imagenes o echando pestes sobre los falsos dioses.

    • No te falta razón, pero no sé hasta qué punto podemos dar por fidedigno y literal lo que leemos. Una cosa parece estar clara: ella negó categóricamente todos los cargos, y eso implicaba afirmar que no había injuriado explícitamente a los dioses. Fue llevada al tormento por no querer sacrificar, por más que todos los cargos fueran falsos y el juicio estuviese amañado.
      Desde luego, original sí que es y antes me creería yo este relato que muchos otros, la verdad.

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