Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono de San Abrahán el Recluso.

Icono de San Abrahán el Recluso.

Siguiendo con los criterios que nos propusimos el pasado día 29 de mayo al publicar el primer artículo de lo que podríamos considerar como un apartado denominado “Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev”, continuamos hoy publicando el segundo, en el que describiremos someramente las vidas de algunos de estos santos monjes, ya que de pocos de ellos se tienen suficientes datos históricos.

Santos Abrahán el recluso y Abrahán el amante de las fatigas
En el complejo subterráneo de las Grutas de San Antonio (las llamadas Grutas Cercanas), en el monasterio de Las Lauras de las Grutas de Kiev, se guardan las reliquias de dos santos monjes llamados Abrahán. Hay que decir que de ellos no tenemos ninguna noticia histórica, aunque se supone que vivieron entre los siglos XII y XIII, al igual que otros santos monjes venerados en el mismo lugar.

Son recordados en el Canon de los santos monjes, el llamado “Киево-Печерской Лавры”, que es una composición poética que tiene sus orígenes a finales del siglo XVII. Sin embargo, en las antiguas descripciones de este complejo de grutas subterráneas, hay que recordar la presencia de un solo Abrahán y, de hecho, en el elenco de monjes santos redactado por el hieromonje Atanasio Kalnofojskij incluido en su obra apologética “Teraturgima”, menciona la presencia de las reliquias de un Abrahán al que denomina “el amante de las fatigas”, que estaba destinado a los trabajos de cocina y refectorio del primitivo monasterio de las Grutas y del que dice que se desconoce la fecha exacta de su muerte.

Tumba de San Abrahán el Recluso.

Tumba de San Abrahán el Recluso.

En la descripción hecha por el alemán Johannes Herbinius, encontramos sin embargo a otro Abrahán, al que no identifica de manera especial pero del que si dice que murió en octubre del 1360 y al que ubica en otro lugar dentro del mismo subterráneo. Pero, en los elencos y en los repertorios hagiográficos posteriores ya si que aparecen dos monjes con el mismo nombre, a los que se distinguen completamente: uno, el “amante de las fatigas”, o “el trabajador”, (que según el arzobispo Filareto Gumilevskij, recibió ese nombre porque “después de dedicar numerosas horas a la oración, desarrollaba también un fatigoso trabajo preparando todo lo necesario para los hermanos de las Cuevas, actuando como sirviente de los demás monjes en el refectorio del monasterio”) y otro, denominado “el recluso”, llamado así probablemente porque sus reliquias se conservaban emparedadas en una cueva, como puede verse en una de las fotos.

Icono de San Abrahán “el amante de las fatigas”.

Icono de San Abrahán “el amante de las fatigas”.

En el año 1643, gracias a San Pedro Mogila, los ciento dieciocho monjes venerados en las dos Grutas de las Lauras de Kiev, fueron incluidos entre los santos de dicha ciudad, celebrándolos y dándoles culto a nivel local. Un decreto del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa fechado el 5 de junio de 1762, formalizó el culto oficial a los dos santos con dicho nombre, siendo introducida su memoria litúrgica en los menologios publicados a partir de dicha fecha y entrando ambos a formar parte del elenco de los santos rusos. Desde el punto de vista litúrgico, estos dos santos son conmemorados en dos fiestas comunes: en la fiesta de los Santos Padres de la Laura de las Grutas de Kiev celebrada en el segundo domingo de la Gran Cuaresma y en la festividad dedicada a los santos monjes venerados en las Grutas Cercanas (o de San Antonio), el día 28 de septiembre. El “amante de las fatigas” es también conmemorado el 21 de agosto.

San Erasmo monje
Es también uno de los santos monjes sepultado en las Cuevas de San Antonio. El “Paterikon” de las Lauras de las Grutas de Kiev dice que este santo monje, antes de entrar en religión era un hombre muy rico que dedicó toda su fortuna a la ornamentación de la iglesia y a la compra de iconos, pero con el paso del tiempo cuestionó la idoneidad de esta acción y presa de remordimiento por no haber distribuido su dinero entre los pobres, desesperado por obtener el perdón de Dios, cayó gravemente enfermo, aunque llegó a conseguir la paz porque se le aparecieron los dos fundadores del monasterio – San Antonio y San Teodosio -, y la Santísima Virgen quienes le aseguraron la salvación eterna pues su intención había sido buena. Ante esto, realizó los votos solemnes y a los tres días, expiró.

Tumba de San Abrahán el “amante de las fatigas”.

Tumba de San Abrahán el “amante de las fatigas”.

Su vida se narra en la “Epístola del humilde Simón, obispo de Vladimir y Suzdal dirigida al monje Policarpo de las Grutas”. Sus reliquias se veneran en las Grutas de San Antonio y su fiesta se celebra el 24 de febrero.

El “Manual iconográfico” nos transmite su descripción física diciendo que era de aspecto canoso, que su barba era parecida a la de San Nicolás aunque más corta que la de San Sergio, que siempre llevaba las vestiduras monásticas, sobre su cabeza el “skema” y entre las manos, el “cotki”.

San Eustracio, monje mártir
Este monje, que vivió en el siglo XI, descendía también de una rica familia de Kiev, que después de distribuir todos sus bienes entre los pobres, ingresó en la Laura de las Grutas, donde se dedicó al ascetismo del ayuno. Murió mártir en el año 1097 y en su “Vita” se describe de manera detallada cómo fue su martirio.

Tumba de San Erasmo monje.

Tumba de San Erasmo monje.

El 20 de julio del año 1096, el monasterio de las Grutas fue atacado por los llamados “polovcy” comandados por Bonjak el Tiñoso. La Laura fue saqueada y algunos monjes y trabajadores del monasterio, entre los cuales se encontraba Eustracio, fueron hechos prisioneros y vendidos como esclavos en Chersonesus Taurica, o sea, lo que hoy es la ciudad de Cherson, en la península de Crimea. Eustracio y otros cincuenta prisioneros fueron comprados por un hebreo, el cual los sometió a una abstinencia total en cuanto a comida y bebida a fin de doblegarlos para que abrazaran el judaísmo. Como la promesa que les hizo era que si aceptaban el judaísmo los dejaría en libertad al cabo de seis años, algunos prisioneros estuvieron a punto de ceder, por lo que el monje Eustracio se dedicó a convencerlos para que no renegaran de su fe cristiana.

Martirio de San Eustracio.

Martirio de San Eustracio.

Pasadas dos o tres semanas, todos murieron de hambre y de sed a excepción de Eustracio que estaba habituado a vivir casi en completo ayuno. El patrón que los había comprado lo acusó de la muerte de sus compañeros y ordenó que fuese crucificado el día de la Pascua cristiana. Así se hizo y Eustracio permaneció vivo en la cruz quince días durante los cuales se dedicó a discutir con el judío si el ser crucificado era una ignominia o un privilegio. Asimismo, le profetizó que muy pronto se vería afectado por un gran desastre. Ante esto, el judío lo apuñaló. La profecía no tardó en cumplirse ya que en Bizancio se inició una brutal persecución contra los judíos.

En aquella época, el problema de la confrontación entre el judaísmo y el cristianismo estaba especialmente latente en la Rus’ de Kiev, ya que entre ambas religiones existía una agria y exasperada polémica. Según nos cuenta San Néstor el Cronista, el egumeno San Teodosio deseaba ardientemente ser crucificado por los judíos, llegando incluso a provocarlos a fin de conseguir este objetivo. Por lo tanto, todos los historiadores y hagiógrafos aceptan como cierta, la muerte de San Eustracio en la cruz, aunque no por eso hay que aceptar todo el relato detallado que nos cuenta la “passio”. Según el “Paterikón” de las Lauras de las Grutas de Kiev, inmediatamente después de la muerte del monje Eustracio, este se apareció al monje San Nicón – que también había sido hecho prisionero por los “polovcy”, asegurándole que pronto sería liberado. El cuerpo de San Eustracio fue tirado al mar Negro, de donde fue recuperado pasado varios años durante los cuales había permanecido incorrupto. Actualmente se encuentra en las Grutas de San Antonio.

Tumba de San Eustracio monje mártir.

Tumba de San Eustracio monje mártir.

No se conoce la fecha en la que Eustracio fue canonizado, pero existen evidencias de que ya en el siglo XIII era venerado como santo. Cuando en el año 1685, la Mitropolia de Kiev pasó de la jurisdicción de la Iglesia de Constantinopla a la de Moscú, durante un cierto tiempo, los santos de Kiev no fueron reconocidos y fue en el 1762 cuando el Santo Sínodo ordenó mediante decreto que los santos ucranianos se incluyeran en los menologios de Moscú. No existe un oficio propio para San Eustracio, aunque su memoria se celebra individualmente el día 28 de marzo y junto con los otros santos de Las Lauras, el 28 de septiembre o el primer sábado siguiente a la festividad de la Exaltación de la Santa cruz según el calendario juliano. También se le recuerda en el segundo domingo de la Gran Cuaresma.

Icono de San Gregorio el Taumaturgo.

Icono de San Gregorio el Taumaturgo.

San Gregorio el taumaturgo
De este santo monje, que vivió entre los siglos XIII-XIV, se sabe más bien poco. Practicó durante toda su vida la ascesis de la continencia y del ayuno, comiendo únicamente verduras crudas y bebiendo solo agua. Dormía solo tres horas durante la noche, pasando el resto de la misma en vigilia. Tuvo el don de sanación por lo que se le conoce con el sobrenombre de “el taumaturgo”.

Según la praxis o costumbre monástica para verificar la santidad de los monjes difuntos, algunos años después de su muerte, se abrió la tumba y se encontró su cuerpo incorrupto. Las reliquias se conservan en una urna de madera en los subterráneos de las Cuevas Lejanas (o de San Teodosio) y puesto que no fue sepultado de nuevo, debemos pensar que en la misma, a lo largo de los siglos, se han producido algunos prodigios que pudieran considerarse milagrosos, por lo que después de su muerte siguió teniendo el mismo don de sanación que tuvo en vida.

Gregorio gozó de culto popular inmediatamente después de su muerte, aunque no fue canonizado formalmente hasta el año 1643 por San Pedro Mogila, metropolita de Kiev, quién lo hizo junto con otros santos con posterioridad a las invasiones de los mongoles. Como hemos dicho antes, cuando la Mitropolia de Kiev pasó a la jurisdicción del Patriarcado de Moscú, le pasó igual que al resto de los santos de la Laura de las Grutas: durante un tiempo no estuvo reconocido hasta que en el año 1762, el Santo Sínodo Ruso decidió incluir a los santos ucranianos en el menologio de Moscú.

Tumba de San Gregorio el Taumaturgo.

Tumba de San Gregorio el Taumaturgo.

A Gregorio el Taumaturgo se le considera un santo local, es conmemorado el día 8 de enero (que es el día de su santo protector, Gregorio monje mártir de las Grutas, del que escribiremos en un próximo artículo) y el día 28 de agosto, en el que se conmemora a todos los santos de las Grutas Lejanas, así como en el segundo domingo de la Gran Cuaresma, cosa que también hemos mencionado antes.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Strelbitsky, M., “Рассказы о жизни и деловой подвижника Святых Отцов Печерского”, Kiev, 1962
– Cernigovskij, F., “Российские святые”, Sant Petersburgo, 1861.
Paterikon del monasterio de las Grutas de Kiev
– VV.AA, “Bibliotheca sanctórum orientalium, I y II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998.

Enlace consultado (27/05/2015):
– http://lavra.ua/

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

15 pensamientos en “Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev (II)

  1. Gracias antonio por hablar de la santidad que guarda las grutas de las Lauras de Kiev,sobre san Eustracio y los judíos mejor ni opino, porque tambien dentro de la cristiandad ortodoxa (y eso que solo pensaba en el cristianismo católico romano) se dan casos de antisemitismo, entonces me pregunto se que los judíos no son delante de Dios criaturas inocentes pero dentro del cristianismo porqué perdura ese sentimiento de antijudaísmo, también me callo en que el egumeno Teodosio provocaba a los judíos para que estos le crucificaran

    • Las relaciones entre cristianos, judios y musulmanes han sufrido sobresaltos a lo largo de toda la historia. A veces han existido problemas generalizados y a veces muy localizados; aun hoy en día, sabemos que no faltan.
      El pueblo judio en su conjunto, como cualquier otro pueblo, no es culpable de nada. Los culpables son quienes les gobiernan, que pueden tomar decisiones que fomenten la xenofobia, el racismo y la discriminación. Cierto es que en ambos lados, a veces han surgido extremistas, que han provocado el que a nivel local ocurrieran hechos detestables, pero achacar la muerte de Cristo al pueblo judio es una auténtica barbaridad; si acaso, fueron culpables los gobernantes de su época y, en su conjunto, toda la humanidad a causa del pecado.

      Otro tema es que, aprovechándose de estas circunstancias, algunos cristianos hayan buscado deliberadamente el martirio. Ocurrió con los mozárabes, pudo ocurrir en los casos que hoy nos ocupa y solo Dios sabe, cuantas veces más.

      • Pues si en cualquier caso surgen extremistas pero no sabía que dentro de la cristiandad ortodoxa surgieran casos así, a parte de un líbelo de sangre que publicaron en un artículo

  2. Muy interesantisimo este segundo articulo en el que nos sigues relatando los datos que se pueden hallar de estos santos,sea poco o mucho,segun los casos.
    Dan ganas de ir a visitar las grutas,debe ser una cosa impresionante.
    Creo recordar que dijiste en un articulo que la red de “tuneles” es kilometrica…como para perderse.
    Gracias Antonio.

    • Yo he tenido la inmensa suerte de visitarlas hace ya varios años y te digo que por mucho que te lo imagines, no puedes hacerte una idea del ambiente de fervor y recogimiento interior que sientes a nivel personal mientras recorres estas galerias y vas viendo tantos cuerpos santos. Quieres pararte delante de cada uno de ellos, rezarles, besar sus urnas y no en todos lo puedes hacer porque si no, la visita sería interminable.
      Esos son los subterráneos, las llamadas Cuevas de San Antonio y Cuevas de San Teodosio, pero es que ahí no acaba todo porque el complejo de las Lauras es inmenso, admirable, precioso y muchos adjetivos calificativos más.
      Actualmente, tengo la dicha de tener allí a un amigo monje, el padre Pafnucio, así que si te animas, se lo digo. Habla español.

  3. Gracias Toño por este trabajo.
    ya has platicado con René algo de lo que quería comentar, por eso lo omito.
    Pero si hay dos comentarios: cuando mencionas la cantidad de cuerpos de santos allí sepultados y que de muchos no se conoce con exactitud su historia, me hace pensar que si en un conjunto local y menos antiguo se presentan estos problemas, entonces es normal que en el conjunto de santos universales exista el mismo asunto. La tradición oral o escrita a veces no es suficiente. Por orto lado solo comentar que San Gregorio el Taumaturgo es casi el homónimo del Santo Obispo de Neocesarea, ¿te diste cuenta de este detalle?
    Saludos.

    • Bueno, ¡¡¡¡¡iguales, iguales!!!!!!
      Uno vive en el siglo III y el otro en el siglo XIII (¡mil años de diferencia!), uno nace pagano y el otro no, uno estudia retórica, jurisprudencia… y el otro no, uno conoció a Orígenes y el otro no, uno no es monje y el otro si, uno es obispo y el otro no, uno es escritor y el otro no,…..,¿seguimos? Para mi, en lo único que se parecen es que los dos son venerados como santos.

  4. Gracias, Antonio. El tema que quería comentar sobre los judíos ya ha sido aportado por los compañeros. Decir simplemente que me parece increíble que un cuerpo arrojado al mar aparezca años después, y más incorrupto. Quizá estemos ante un añadido de quien redactó la Vita de San Eustracio.

    • Ana María,
      Yo también veo no raro, sino rarísimo, que un cuerpo sea arrojado al mar y años después sea recuperado y además incorrupto, pero eso es lo que se cuenta de este santo. Yo “ni quito ni pongo rey”, admito que los hechos milagrosos pueden ocurrir y que, de hecho, el cuerpo incorrupto allí está.
      Yo el añadido exagerado más bien lo veo en la redacción del texto que dice que fue recuperado años más tarde. ¿No serían dias más tarde?

  5. Muchas gracias Antonio por presentarnos a estos santos hermanos.
    No he podido leer el primero de los artículos que dedicaste a este tema. Viendo el segundo, veo que todos estos santos de las lauras son como abejas en una colmena, colmena rebosante de santidad.
    Como ya vemos que casi todos los compañeros teníamos la misma duda, comentaré la vida de San Erasmo que también me ha llamado la atención. El pobre se sintió mal por decorar la iglesia y dejarla perfecta, estoy de acuerdo de que si había un pobre pasando necesidades necesitaría más la ayuda de S. Erasmo, pero decorar la iglesia no es un pecado tan malo como para que el pobre se desesperara 🙂

    • Bueno, David, la conciencia de cada persona es como es. El consideró que hacía bien gastando su fortuna en el ornato de las cosas santas, pero no está mal que recapacitara y comprendiera que un hombre necesitado vale muchísimo, infinitamente más, que restaurar un templo deteriorado u ornamentarlo.
      ¿Fueron exagerados los remordimientos? Parece que si, pero lo que está claro es que actuó de buena fe, se equivocara o no en su primera decisión.
      Desde luego si a mi me dan a escoger entre darle de comer a unos niños que tienen hambre o restaurar el templo más maravilloso del mundo que se cae a pedazo, escojo sin dudarlo a los niños. Lo tengo super claro.

      • Para mi lo hizo de buena fe pero los templos de Dios que deben ser restaurados con amor son los pobres con el pan de cada día, el vestido pero como oí una frase: La peor pobreza del mundo es la falta de amor, ella es la madre de todas las pobrezas

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