Santa Concordia, mártir romana

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de la Santa. Iglesia de San Vladimir, Volgogrado (Rusia).

Icono ortodoxo ruso de la Santa. Iglesia de San Vladimir, Volgogrado (Rusia).

Concordia es un nombre latino que significa “acuerdo, consenso, paz”, y con tal acepción seguimos empleando esta palabra en la actualidad. Parece que en la Antigüedad fue un nombre bastante usado, no sólo entre las mujeres, sino también en alegorías y divinidades del Estado romano, de ahí que sea muy común.

Hablar, sin embargo, de una mártir romana llamada Concordia, es algo bastante más complejo. Por un lado tenemos a la Concordia mártir asociada a San Hipólito que menciona el Martirologio Romano y de la que, veremos, se sabe poco más salvo que fue la nodriza de este santo mártir y de que sufrió martirio con él, siendo azotada con plumbea y luego su cadáver arrojado para ser pasto de las alimañas.

Por otro lado tenemos otro sinnúmero de Santas Concordias mártires veneradas en distintos lugares que son, sin duda, cuerpos santos extraídos de las catacumbas y que la mayoría de devotos locales confunden, sin más, con la nodriza de San Hipólito. Cabe hablar, pues, de unas y de otras para distinguirlas y ayudar a clarificar un poco estas confusiones.

Esclava y nodriza
Según nos dice la passio de San Hipólito, Concordia era una mujer de edad, esclava de origen, humilde y sencilla, que vivía en la casa del sacerdote romano Hipólito. Ella fue su nodriza y educadora, lo alimentó, lo cuidó y protegió. Como esclava que era, comía de forma sencilla, vestía de forma modesta y no llamaba la atención, porque toda su satisfacción la resumía en ser cristiana, religión a la que se había convertido pese a presenciar tantos casos de tortura. Incluso se dice que conoció personalmente al diácono San Lorenzo y que fue instruida por él en la fe, siendo también él quien la bautizó cuando ella estuvo preparada.

El mismo día que el prefecto Valeriano mandó a sus soldados para saquear las posesiones de Hipólito, al saber que en su casa también tenía cristianos, mandó que todos los esclavos comparecieran ante él. Entre ellos estaba Concordia. A éstos les dijo Valeriano: “Tened piedad de vuestras vidas, y no muráis con vuestro amo Hipólito”. A lo cual tomó la palabra Concordia y respondió: “Deseamos lo mejor para nuestras vidas, y por mi parte, muero con honor por la fe cristiana, y preferimos morir junto a nuestro amo y ganar la vida eterna, que perderla para vivir un poco más entre vosotros, malvados”.

Martirio de la Santa. Grabado de Jacques Callot.

Martirio de la Santa. Grabado de Jacques Callot.

Molesto por estas palabras, Valeriano dijo: “Vosotros, raza de esclavos, sólo podéis ser corregidos con azotes”, y mandó que Concordia fuese azotada con látigos emplomados. Ella sufrió este suplicio sin que el sufrimiento rompiera su ánimo. Se mantuvo orando fervientemente mientras era azotada, y vieron manar leche de sus senos (!!!). Cuando su anciano cuerpo estuvo agotado, entregó su espíritu a Dios. Era el 13 de agosto de 258.

Esto lo presenciaron tanto los soldados como Hipólito, el cual, bendiciendo a Dios y viendo martirizada a su esclava, lleno de felicidad exclamó: “¡Gracias, Señor, que has llevado a mi nodriza a tu reino entre tus Santos!”. Después de esto, los demás fueron ejecutados, siendo decapitados por los soldados en presencia de Hipólito, siendo todos ellos de diferente sexo y edad, unos dieciocho sin contar a Concordia, que había fallecido intramuros, como va dicho.

Al anochecer, se presentó el fiel anciano San Justino para recoger los cuerpos de los mártires y sepultarlos, pero el de Concordia, pese a que lo buscó con esmero, no lo pudo encontrar, porque había sido lanzado a las cloacas por orden del tirano. Entonces, un cristiano llamado Ireneo, preguntó sobre esto a un soldado y pudo encontrar el cuerpo de la mártir tres semanas después del martirio. Él y otro cristiano, de nombre Abundio, tomaron el cuerpo de noche, que estaba incorrupto, sin que las aguas residuales lo hubieran mancillado, y lo trajeron al entristecido sacerdote Justino, el cual, alegrándose al verlo, lo enterró con Hipólito y los demás mártires.

Interpretación
Realmente, como vamos a ver, este relato merece poca o ninguna credibilidad histórica. Si nos atenemos a pruebas textuales más serias, en el Martirologio Romano se lee el día 13 de agosto, después de la mención a San Hipólito: “Passi sunt etiam die beata Concordia ejus nutrix quae ante ipsum plumbatis caesa, migravit ad Dominum, et alii decem et novem de domo sua quia extra porta Tiburtinam decollati sunt, et cum ea in agro Verano sepulti”. Lo que se traduce asÍ: “Padecieron también el mismo día santa Concordia, su nodriza, la cual, antes que él herida con plomadas, pasó al Señor; y además otros diecinueve de su familia, que fueron degollados fuera de la puerta Tiburtina, y junto con él sepultados en el campo Verano”.

Sin embargo, las primeras noticias de esta mártir se tienen en un texto del año 354, en una lista de mártires, que la sitúa durante el martirio de San Hipólito, presbítero romano de estos tiempos, autor del canon de la liturgia eucarística que aún está en auge, el tercero de los cánones actuales. Este sacerdote murió, tras vivos enfrentamientos con los papas Calixto (217-222) y Ponciano (230-235), junto a este último en Cerdeña, siendo ambos condenados ad metalla (es decir, a trabajos forzados en minas) en tiempos del emperador Maximino Tracio, durante una persecución política más que religiosa. Con lo cual el relato del sacerdote martirizado en Roma por un tal Valeriano difícilmente se sostiene.

Urna con reliquias de la Santa. Iglesia de San Hipólito, Córdoba (España).

Urna con reliquias de la Santa. Iglesia de San Hipólito, Córdoba (España).

Pero es según el Martirologio Romano el que Concordia fuera la nodriza de Hipólito, como se apunta, dicen, de la metáfora martirial “y mientras era azotada, manaba leche de sus senos”. Esto hace discutible semejante atribución, porque por un lado, es difícil que Concordia siguiese dándole de mamar a Hipólito si éste era ya un adulto; y por el otro, ya hemos visto muchas veces, en muchas passiones, este elemento anecdótico y fabuloso de los senos de la mártir segregando leche durante la tortura -vírgenes o no-, por lo que inducir que Concordia era su nodriza por esta metáfora es, cuanto menos, risible y simplón. Lo más probable es que sea otro elemento fantástico para remarcar la santidad de la persona torturada, como ocurre en casos similares y en vírgenes, que no explicarían la lactancia materna.

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Sin embargo, si hacemos una concesión al texto del Martirologio y aceptamos que pudiese haber sido la nodriza Hipólito, es lógico pensar que sería una mujer madura, incluso anciana, cuando murió; cosa obvia si entendemos que había amamantado a Hipólito de niño. También suponemos que sería esclava, pues las nodrizas, en la Antigüedad, eran la mayoría de veces esclavas que amamantaban a los hijos de las familias romanas y que desde la niñez los cuidaban y atendían junto con los pedagogos, y que esta relación afectuosa podía prolongarse en la madurez de su hijo de leche. Concordia, creemos también, debió de tener otros hijos propios, tenía leche de sobra o perdió a alguno de ellos, de lo cual se sucede que dedicara su lactancia a Hipólito.

Pero naturalmente, todo esto son especulaciones puesto que no puede aceptarse sin más la dicha referencia, tanto más cuanto a este mártir -Hipólito-, en su passio, se le atribuye precisamente el mismo tipo de muerte que al personaje mitológico griego del mismo nombre -ser arrastrado y descuartizado por caballos- lo cual es bastante sospechoso o, como mínimo, revela un humor bastante negro por parte de las autoridades. En realidad parece ser una mera trasposición realizada por el poeta Prudencio. Como hemos visto, es más coherente la sentencia ad metalla que ya hemos referido. De todos modos, hablar de San Hipólito no es el objeto de este artículo, tema que cederemos a nuestros compañeros.

Urna con el cuerpo incorrupto de la Santa. Iglesia de San Vladimir, Volgogrado (Rusia).

Urna con el cuerpo incorrupto de la Santa. Iglesia de San Vladimir, Volgogrado (Rusia).

En resumen, lo que el texto del Martirologio sí dice con claridad es que Concordia murió en medio de los golpes de azotes emplomados, suplicio que sí se corresponde con un status de esclava, y que fue enterrada en el ager Veranus; pero en cuanto a la passio, ésta contiene elementos infundados que deben ser contemplados a la luz de la crítica, pues en verdad Hipólito murió en el exilio de Cerdeña y sólo regresó a Roma para ser enterrado.

Reliquias
Existen, como decíamos, una infinidad de reliquias de mártires romanas que responden al nombre, ya sea propio o atribuido, de Concordia; pero la mayoría de ellas, como decíamos, son mártires de las catacumbas. Así, hay cuerpos Santos de nombre Concordia venerados en Ponzano Superior, Rubiero, Orta Novarese, Vimercate (Italia) y en Fall River (Massachussetts, Estados Unidos). En todos estos lugares creen tener a la Santa Concordia mencionada en el Martirologio, es decir, a la nodriza de San Hipólito. Sin embargo, esta afirmación no se sostiene en tanto en cuanto las fotos muestran simplemente el típico relicario de cera yacente con vas sanguinis asociado, lo que nos revela un cuerpo santo, una mártir de las catacumbas y no a la Concordia protagonista de hoy. Lo que sucede, como siempre, es que en estos lugares se atribuyen el tener a esta mártir por el mero hecho de dar por sentado que no existe ninguna otra Santa Concordia venerada en ningún otro lugar, sin haber realizado previamente las pertinentes investigaciones. Algo tristemente muy generalizado en este campo, como ya sabemos.

Entonces, ¿dónde están las reliquias de la Santa Concordia esclava y nodriza de San Hipólito, que, como hemos leído, fue enterrada con sus compañeros de martirio en el agro Verano? Pues lo más probable, por sorprendente que parezca, y siempre que no se hayan perdido, es que sean los restos que se veneran en la iglesia de San Vladimir de Volgogrado, en Rusia. Esta que os escribe no ha podido averiguar cómo llegaron las reliquias de esta mártir romana a este ámbito ruso ortodoxo, donde ciertamente se dice con claridad que es la anciana esclava de San Hipólito y donde es venerada tanto en icono como en reliquia de cuerpo entero o casi entero, del que dicen, además, que está incorrupto, coincidiendo por tanto con lo que dice la passio. No sería raro, sin embargo, que fuera una concesión de la Iglesia romana a la Iglesia rusa, como tantas otras similares se han dado. Aquí, en Volgogrado, la Santa recibe gran veneración y se le atribuyen muchas curaciones y milagros.

Fieles ortodoxos venerando el icono y las reliquias de la Santa. Iglesia de San Vladimir, Volgogrado (Rusia).

Fieles ortodoxos venerando el icono y las reliquias de la Santa. Iglesia de San Vladimir, Volgogrado (Rusia).

Aparte de este sepulcro, el más notorio, cabe mencionar un relicario que se conserva en la iglesia de San Hipólito en Córdoba (España), concretamente en la capilla de la Virgen del Pilar. Junto a esta urna de plata hay un cartel que dice claramente que hay reliquias de Santa Concordia, nodriza de San Hipólito, el mismo titular de la iglesia, concedidas al canónigo Don Mariano Sáez, quien las trajo de Roma y las colocó allí en 1793, habiéndolas solicitado precisamente porque ella fue la nodriza del titular.

Aceptando que las demás reliquias de mártires llamadas Concordia son, como sus fotos revelan, mártires de las catacumbas, ¿cuál de las dos urnas contiene nuestra Concordia de hoy? ¿La de Volgogrado o la de Córdoba? Es perfectamente plausible, sin embargo, que la urna de Córdoba contenga sólo una parte de los restos de la Santa y que el resto quedaran en Roma para ser, posteriormente, enviados a Volgogrado. Pero entonces, ¿por qué en Volgogrado se ve una urna que parece tener un cuerpo completo? Y si la Santa está incorrupta como sus devotos rusos afirman, ¿cómo se fragmentó la parte que fue enviada a Córdoba?

Como se puede ver, hay muchas dudas todavía por resolver respecto a las reliquias y a falta de poder ver el interior de la urna en Volgogrado y el interior de la urna de Córdoba -no visibles en las fotos de que disponemos-, mejor dejaremos esta cuestión a debate para los lectores. Podríamos extendernos mucho más hablando de cada cuerpo santo localizado, hasta la fecha, que comparte con nuestra protagonista de hoy el nombre de Concordia y con la cual es confundida, pero no es cuestión de alargar innecesariamente este artículo y es material que puede reservarse para otra ocasión.

Lienzo decimonónico de la Santa con sus atributos principales: pilar, látigo emplomado, espada.

Lienzo decimonónico de la Santa con sus atributos principales: pilar, látigo emplomado, espada.

Iconografía
La Santa, siendo poco conocida en general, no tiene mucha representación en el arte. Aparece la mayoría de veces como una mujer anciana atada a un pilar y flagelada brutalmente, sin compasión. Por ello el pilar y el látigo emplomado son sus atributos principales.

En ocasiones se le asocia una espada, con lo cual podría mover a duda que se trate de la mártir romana, puesto que ella murió flagelada, no decapitada; pero recordemos que la ley romana prohibía matar a un reo con tortura y por tanto, era ilegal que muriese en medio de los azotes: cuando esto ocurría, como fue el caso de Santa Bibiana, se remataba al reo con espada o era apuñalado en el corazón, para evitar el consecuente castigo legal y por supuesto, para cerciorar la muerte.

Finalmente, en el icono de Volgograd que se expone y venera junto a sus restos, aparece como una mujer anciana, con la cruz del martirio y curiosamente, unas azucenas en la mano que podrían recordarnos al emblema de la virginidad, cosa que sabemos que en este caso es imposible pues si fue nodriza, necesariamente tuvo que haber sido madre. Otra excepcionalidad de este icono supone que en su aureola aparece su nombre en latín además del ruso alrededor de su cabeza; lo que puede denotar que es un icono reciente y, ¿quizás?, un reconocimiento a una posible concesión de la Iglesia latina a la rusa de las reliquias de la Santa.

Meldelen

Enlaces consultados (11/08/2015):
– http://azbyka.ru/days/sv-konkordija-rimskaja
– www.pravenc.ru/text/673789.html
– www.santiebeati.it/Detailed/90293.html
– www.volgaprav.ru/2014/05/moshhi-svyatoj-muchenicy-konkordii-rimskoj

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23 pensamientos en “Santa Concordia, mártir romana

  1. ¡Esos verdugos dejaron sin familia al pobre Hipólito!

    Muy interesante la cuestión de las reliquias, ¿cómo habrá ido a parar a RUSIA? juajua creo que tenemos el caso de una mártir sietesuelas. Pero ya hablando en serio, me parece curioso que los rusos declaren tener la “verdadera” mientras que Roma, según las reliquias que donaron a Córdoba, también alega que posee la “original”. De verdad que en estos temas de reliquias siempre hay mucha tela de qué cortar.

    • Entendiendo el término “familia” en su sentido estricto original, o sea, “conjunto de esclavos que trabajan en una domus”, pues sí, hermana, más acertado imposible: las autoridades exterminaron toda la familia de San Hipólito. Si a los libres, ricos y nobles también los perseguían, ¿a quién le importa más o menos un puñado de esclavos? Es triste, pero era así.

      A mí también me mosqueó que precisamente las reliquias de esta mártir romana hayan ido a Rusia, pero me ha dicho Antonio que no es un caso raro y que últimamente se están haciendo muchas concesiones de este tipo por parte de la Iglesia latina a las Iglesias orientales. Y me parece muy bien, porque al menos ellos la tienen allí limpia, cuidada, presentable y muy querida y venerada. Aquí tú sabes, más que yo, cómo la tendríamos los católicos: metida en cualquier altar, pasando desapercibida, eso si no acumulando suciedad. Es triste, pero es así.

      De todos modos te hago una aclaración: no es Roma la que dice tener las verdaderas reliquias de la Santa, lo cual sería incongruente si tenemos en cuenta que las ha concedido a Rusia, sino que quienes lo dicen son quienes tienen los cuerpos santos homónimos: o sea, Fall River, Concordia sulla Secchia, Ponzano Superior, Orta Novarese… lo de siempre con los cuerpos santos, hermana.

      Finalmente, decir que lo mismo puede estar pasando con la urna cordobesa, que a saber si son parte de las reliquias que están en Rusia, o es otro cuerpo santo, o lo es también el de Rusia… igual aquí están todos barriendo para su casa. Pero claro, yo a partir de las fotos, no puedo deducir más de lo que he dicho. Tendría que ir a verlas y preguntar.

      Gracias por tu comentario, hermana, y por favor, no te hagas tan cara de ver por aquí 🙂

  2. pues me ha llamado mucho la atención conocer la vida de Santa Concordia pues poco se le menciona, aun aqui en la ciudad de México que su patrón es san Hipólito jamás eh visto mencionada a santa Concordia ni una imagen suya, por lo visto esta santa no ha tenido mucha devoción, pero es interesante como las piezas se unen en este caso a la passio de san Hipólito que bien sería que en un futuro alguien hable de él para completar la investigación sobre él . El caso de San Hipólito me parece tan metido en leyendas como el de san Román del que hablabamos hace unos días en el face Ana y mira que da la casualidad que de ambos se dice fuero carceleros de san Lorenzo en algún momento. Al menos da gusto ver lo bien que tienen las reliquias de santa Concordia en Rusia y si no me equivoco parece que a un lado esta el ícono de Santa Concordia y al otro uno de san Hipólito.

    • Gracias por tu comentario, André. Yo, sin concederme vanidad en esto, hoy he tenido un atisbo de legítima satisfacción al ver que al menos en el ambiente por donde me muevo en Facebook he dado a conocer a esta Santa, pues en algunos grupos donde participo se había hecho mención de los Santos Ponciano e Hipólito que también se celebran hoy, pero nadie había alcanzado a mencionar ni, seguramente, a conocer, a su atribuida nodriza, Santa Concordia. Me parece positivo el haber aportado mi granito de arena en cuanto a que esta Santa sea más conocida.

      San Hipólito parece que sí, que está rodeado de muchas leyendas y si no, ¿por qué se escribe una passio donde se dice que lo descuartizaron unos caballos en Roma cuando en realidad, murió trabajando en las minas de Cerdeña? ¿Cuántos otros errores habrá en esta historia?

      A mí también se me ha ocurrido que el Santo del icono que está cerca de los restos de la Santa sea San Hipólito, aunque me choca porque este santo era presbítero, no soldado. Pero creo que también en la iconografía católica lo vestimos de soldado, me parece, acordándome de la bonita imagen que de él tenéis en México…

      • Yo por mucho tiempo tampoco entendía porque si todas las fuentes le citan como presbítero y antipapa, la iconografía le pone de soldado, pero todas las fuentes de la época de la conquista hablan de que Cortés se encomendaba a él por que era “el patrón de los soldados” esta duda la tuve hasta que leí que su patrocinio y el que lo vistan de soldado se debe a aquello de que fue carcelero de san Lorenzo y que se piensa que por eso pertenecía a la milicia romana. Aunque siempre me ha parecido muy raro que si a San Román el otro carcelero lo ejecutaron caso después de haberse convertido por predicación de san Lorenzo que san Hipólito tan campante haya podido dejar la milicia, dedicarse al sacerdocio y a escribir y luego ser enviado a Cerdeña, etc, realmente el caso de san Hipólito da para mucho desde su relación con santa Concordia, hasta su conversión como carcelero de san Lorenzo y su martirio. Existe un libro obra de Mariano Monterrosa un famoso iconografo mexicano que dice que para él San Hipólito no es más que una cristianización de un antiguo dios romano, yo lo veo difícil que san Hipólito no sea real pero si que su martirio sea un anexo.

        • Ya estamos otra vez a vueltas con los mitologistas, André. Yo creo saber a lo que Mariano Monterrosa quiere aludir: existe un personaje mitológico griego, Hipólito, que creo recordar fue pretendido por Fedra y al verse rechazada, se suicidó (te lo digo de memoria, en Internet encontrarás mucha información); y al final del relato Hipólito acaba muriendo al caer de su carro, quedarse enganchado por los pies a las bridas de sus caballos, que lo arrastraron hasta destrozarlo.

          Si para ese iconógrafo San Hipólito no es más que una cristianización del Hipólito griego, no ha pensado mucho rato para llegar a esa conclusión, como les suele suceder a la mayoría de mitologistas. En realidad alguien quiso adornar la historia del mártir atribuyéndole la misma muerte que al Hipólito del mito, porque Hipólito en griego significa “el que desata los caballos” y ya está; pero de ahí a que sea el héroe griego cristianizado… pues no. Ya vemos que es un Santo real que fue sacerdote y que murió en las minas de Cerdeña.

          Lo que pasa es que los iconógrafos o historiadores del arte no suelen profundizar demasiado y les falta lo que los historiadores y hagiógrafos sí trabajan a fondo. Sin intención de ofender a nadie, pero esto es así. Sólo hay que ver los cacaos que arma el prestigioso Louis Réau en su Iconografía de los Santos y se supone que es un gran historiador del arte francés, pero como historiador o hagiógrafo… miau miau.

  3. Ana Maria gracias por el articulo.
    Este es uno de los casos que no me importaria qie se estudiaran los restos (reliquias) de la santa que se hayan en Volgogrado y las de Cordoba.
    Eso si,si el cuerpo que esta en Volgogrado esta incorrupto siempre hay que tratarlo con el mayor respeto.
    A mi sinceramente no me gustaria pensar que por una cosa u otra dentro de cientos de años me sacaran de donde estuviese metido y me cogieran una costilla por aqui,sacarme radiografias por alla,etc.
    Esto me ha venido a la mente por las “barbaridades” que les hacen a los cuerpos (momias) egipcias…pobres faraones si llegaran a imaginarse como iban a acabar…

    • Gracias a ti por comentar 🙂 Pero aunque las estudien, ¿qué se podrá determinar? Edad, sexo y antigüedad como mucho, y difícilmente, causa de la muerte. Si se tratara de discernir entre santas de diversas épocas o de diversas procedencias… pero todas, cuerpos santos incluidos, presuntamente son mártires, son romanas y más o menos de la misma época… es complicado, la verdad, dilucidar cuál es la del agro Verano y cuál es la que procede de otra catacumba, a menos que lo digan las “credenciales” o se rastreen sus traslados en la documentación.

      De todos modos, el maltrato a los restos humanos es cosa de la arqueología chapucera y el saqueamiento de otras épocas. Actualmente, la ciencia estudia y trata estos cuerpos con el máximo de los respetos, siempre que sean confiados a una institución seria. Lo digo porque a veces, los faraones no están en las manos en que debieran estar… y mejor lo dejo aquí.

  4. Me agradó mucho leer este artículo sobre Santa Concordia, una santa con un nombre que puede ser para una persona concreta y muchos corposantos. Por lo menos hay una historia tras de ese nombre.
    Pienso que sus restos en Rusia pudieron haberse llevado aún antes del gran cisma, cierto es que se han concedido reliquias de parte de los latinos a los griegos últimamente, pero en esos casos concretos es una parte, no todo. Antes del 1054 las cosas eran distintas, aunque tiene ciertas pautas como las de no dar la totalidad de las reluquias.
    Un último comentario y abierto a corrección, según lo que yo tengo entendido, San Hipólito, presbítero y mártir, muerto en 235 es una persona distinta de San Hipólito, soldado romano bautizado por San Lorenzo, quien habría muerto en el año 258. Estamos ante un caso de dos personas distintas y no un desdoblamiento, ambos santos se celebran hoy. En todo caso, Santa Concordia sería la nodriza del Santo Patrono de la Ciudad de México, patronazgo que no está de más decir que se debe a que la ciudad fue fundada un 13 de agosto de 1525, en ese tiempo, el calendario celebraba a San Ponciano el 19 de noviembre y no estoy seguro si al que fue anti papa se levanté recordaba en esta fecha. El santo que tenía más prestigio o fama es el militar relacionado con san Lorenzo.
    Saludos

    • En las fuentes que he consultado, se ha dado a entender que el Hipólito soldado es un desdoblamiento legendario del Hipólito sacerdote, de todos modos, como ya he dicho, no es de San Hipólito de quien quería hablar y por eso os lo dejo a vosotros. Santa Concordia no da tantas complicaciones en ese sentido.

      Lo cierto es que la donación de reliquias sí podría haberse dado antes del cisma, pero me cuesta creerlo. ¿Cómo una mártir romana llega tan lejos en esa época? Ese tipo de donaciones son raras en ese contexto. Normalmente, las mártires de una zona se quedan cerca hasta que llegan los Cruzados primero y los venecianos después a saquear y robar reliquias a los orientales. No sé, no me acaba de convencer esa hipótesis, tanto más cuanto el icono se ve muy nuevo y el entorno y presentación de las reliquias también, aunque podría tratarse de una renovación.

    • Don Humberto le corrijo, la ciudad de México se “fundó” hispánicamente el 13 de agosto de 1521 fecha de la caída de Tenochtitlan y como Cortés se había encomendado a san Hipólito que era patrón de los soldados y logró conquistar la ciudad el día de su fiesta, en su honor le dio el patrocinio de la ciudad y le construyo el templo que hasta hoy existe. Recuerde que la fundación tal cual de la ciudad fue por los aztecas en el 1325 más o menos cuando Cortés llegó ya la ciudad ya existía el la conquistó un 13 de agosto.

  5. Es correcta tu apreciación, pero la urbe que existía era Tenochtitlán, la ciudad que luego se fundó o acrisoló o amalgamó se llamó México-Tenochtitlán. Yo pienso que son dos entidades distintas, por su pueblo, territorio, gobierno y cultura. De cualquier modo en este caso la fecha se usa más que nada como una referencia.
    Me queda una inquietud cuando insistes que San Hipólito es patrono de los soldados, yo tengo conocimiento que la Corona de España veneraba como tal en ese entonces a San Mauricio, ¿es correcto? Porque como soldado tendría más fama y tal vez lo tengan San Jorge, San Sebastián y hasta San Martín Caballero.

    • No puedo hablar por México, pero en los reinos hispánicos, en la época de la conquista, no existía en la época un ejército regular, sino que eran nobles juramentados y mercenarios reclutados para las guerras en concreto. Así que soldados, soldados, no sé si llamarlos… y yo nunca he visto que San Hipólito tuviese demasiado culto aquí, parece que era una devoción privada de Cortés. Ciertamente San Mauricio era más popular y San Jorge el que más, pero, ¿a quién y cómo le reza un matarife que mata por dinero? Vamos a dejarlo así.

    • Si pero el caso no es si son dos ciudades o una, el caso es que le repite la fecha fue en 1521 no en 1525. Sobre San Hipólito le repito que así lo citan algunas fuentes, se sabe que Cortés tenía muchas devociones entre las que podemos citar la Virgen de Guadalupe de Extremadura, Santiago apóstol, San Pedro apóstol, San Cristóbal y san Hipólito y seguro que varias más, porque era un hombre sumamente religioso. Cortés se encomendó a san Hipólito y se dice que porque es “patrón de los soldados”, los soldados como ya menciono usted tienen multitud de santos, posiblemente a Cortés le dio más simpatía san Hipólito que san Mauricio o algún otro santo, tan es el caso que san Mauricio patrón de los soldados no tuvo tanta devoción en la conquista, que hasta hoy yo no recuerdo haber visto una imagen novohispana de él o un templo a él dedicado y por el contrario si los hay a san Hipólito. Posiblemente Cortés se encomendó a él viendo la cercanía entre las fechas del sitio de Tenochtitlán y el de la fiesta del santo y ya que este se supone era soldado, pues por eso lo invoco y se encomendó a él, y vamos que de no ser así no hubiera sido san Hipólito patrón de la ciudad de México ni tendría su propio templo en el D.F.

      • Oye André, en la Catedral de México, por la entrada izquierda hay una imagen de San Hipólito, y juntó a ella, la de otro santo, no recuerdo si es San Casiano, ¿ también este Santo tiene patronazgo sobre la Ciudad de México?
        Saludos,

  6. Gracias Ana María.
    A decir verdad había oído hablar de esta santa, no recuerdo donde, pero seguramente me interesaría por conocer su vida después de ver alguna estampa o icono suyo.
    Esta mujer fue una buena cristiana, corrió la misma mala suerte que toda su familia.Su condición de esclava no desmerece para nada su santidad. Como dices mas arriba, es triste que los esclavos en esta época valiesen poco o nada, de esto me di cuenta cuando hace unos años visite Pompeya y vi que la vida de estas personas que se dedicaban a trabajar y servir estaban igualadas a las de un animal.
    Con respecto a las reliquias, de ser autenticas las de Córdoba me alegra saber que estén expuestas en la iglesia que tiene como titular a San Hipólito, con el que le unían tantas cosas.

    • Gracias David, por comentar 🙂 Realmente Santas Concordias hay varias, yo tengo por ejemplo una estampa de la venerada en Concordia sulla Secchia: https://flic.kr/p/7Zv8xF

      y otra de la venerada en Orta Novarese: https://flic.kr/p/anT8MH

      pero son cuerpos santos, no nuestra protagonista de hoy. Este tipo de estampas circulan bastante entre los coleccionistas, más que alguna de la nodriza de San Hipólito.

      Sobre la condición de los esclavos poco tengo que añadir a lo que ya hemos dicho otras veces. Aunque el relato no tenga valor histórico, la frase de Valeriano – “Vosotros, raza de esclavos, sólo podéis ser corregidos con azotes”- es muy significativa, porque resume perfectamente lo que se pensaba de ellos y cómo debían ser tratados.

      Yo, respecto a las reliquias, creo que tienen más papeletas de ser las de Rusia, la verdad. Las de Córdoba pueden ser fácilmente un cuerpo santo.

      • Ana, yo opino sobre las reliquias, que pudieran ser una fracción, conforme a una antigua costumbre que sigue siendo en muchas partes vigente, sin ir más allá, a propósito de que este 16 de agosto Don Bosco cumple 200 años de haber nacido, un salesiano me platicó (tengo mis reservas) que la mayor parte de reliquias de San Juan Bosco provienen de una pierna, y según esto, carece de ella, por lo que cada reliquia que hay en el mundo “ex carnis” es de esta pierna.
        Ahora bien, el traslado pudo darse cuando antes del cisma, había mejor comunicación. Si mal no recuerdo, Santa Lucía, (o Santa Águeda) fue llevada a Constantinopla.
        Entonces, si sería posible esa cuyuntura. Espero tu opinión.

        • Las dos, Santa Lucía y Santa Águeda, fueron “trasladadas” a Constantinopla por la misma persona, Georgios Mainakis, capitán bizantino; y fíjate que pongo “trasladadas” entre comillas porque para mí, aquello fue un robo en toda regla, claro, con la excusa de la invasión sarracena de la isla, pero lo cierto es que las reliquias de las dos mártires sicilianas partieron una vez derrotados los sarracenos, así que… robo, robo puro y duro. Además luego no hubo ninguna pretensión de devolverlas, se tuvo que robar primero las de Santa Águeda por dos marineros que las devolvieron a Catania, y si recuerdo bien, las de Santa Lucía fueron posteriormente robadas por los venecianos y traídas, no a Siracusa, sino a Venecia, claro, donde siguen… tela marinera.

          Pero la comparación no aplica para el caso de Santa Concordia porque como te dije, lo de Águeda y Lucía fueron robos valiéndose de la fuerza militar. Yo no veo a la Iglesia romana, aunque sea antes del cisma, mandando reliquias de una santa suya tan lejos; que una cosa es Constantinopla, y otra, Rusia.

          De todos modos sí que te admito que puedan ser una fracción, ¿por qué no? Pero no tenemos suficiente información para especular más. Esperaremos a conocer más cosas.

  7. Muchas gracias, Ana María, por este maravilloso artículo. Como llego tarde al debate solo quiero señalar dos cosas:
    Yo al menos no se con precisión cómo llegaron las reliquias de Santa Concordia a Rusia, si antes o después del Cisma (aunque me imagino que después) y desde luego, que yo sepa, no se trata de un cuerpo incorrupto, lo que puede significar que solo sean parte de las reliquias y que el resto esté compartido, por ejemplo, con Córdoba que también la reivindica.

    Por otro lado, visto “el lío” de los Hipólitos, será interesante escribir sobre ellos, ¿no te parece?

    • En todos los enlaces que he consultado respecto a estas reliquias de Rusia, se dice que el cuerpo está incorrupto. Yo, a falta de poder verlo con más detalle en las fotos, tendré que concederles el beneficio de la duda.

      Y sí, vale mucho la pena que se escriba sobre San Hipólito y derivados, nos ayudará a completar un poco estas cuestiones.

      • Ten en cuenta, sin embargo, que nuestros hermanos ortodoxos también se pasan varios pueblos con tantos cuerpos incorruptos y tanta exhalación de mirra, ya sea en aceite u olores. O sea, que muchas veces hay que ser como santo Tomás: si no lo veo, no lo creo.

  8. Santa Concordia es tambien patrona de la villa de Flix en Tarragona, teniendos sus reliquias asta la Gerra Civil , que se destruyeron.

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