Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev (IV)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono de San Pimén el gran enfermo.

Icono de San Pimén el gran enfermo.

San Pimén el gran enfermo
Las fuentes nos dicen que desde su juventud era muy débil de salud, aunque su alma tenía una pureza virginal y que, como tenía una inmensa confianza en Dios, decidió llevar vida eremítica. En varias ocasiones solicitó el consentimiento de sus padres, pero éstos se negaban debido a su mala salud. Un día se puso tan enfermo, que ante esto, sus padres aceptaron que ingresara en la vida monástica ya que ése era su más ferviente deseo. Ingresó en el monasterio de las Grutas de Kiev, donde fue acogido cariñosamente por el egumeno Prócoro, al que no le importó tanto la salud como la santidad de Pimén, llegando a pronunciar los votos monásticos. Dice la leyenda que, dada la negativa de los monjes por admitir a una persona que, al gozar de tan poca salud, difícilmente podría llevar el rigor de la vida monástica, fueron los propios ángeles quienes lo bendijeron, quienes le impusieron el nombre monástico e incluso quienes lo tonsuraron.

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Durante veinte años estuvo sufriendo a causa de una grave enfermedad, de la cual sólo se curó la noche anterior a su muerte, ocurrida en el año 1110 (algunas fuentes dicen que en el año 1139), estando esta sanación acompañada de otros grandes prodigios, como por ejemplo, que todo el recinto monástico se inundó de una agradable fragancia. Como residía en las llamadas “Grutas cercanas”, fue sepultado en los subterráneos de las Grutas de San Antonio, donde su cuerpo permanece incorrupto.

Urna de San Pimén el gran enfermo.

Urna de San Pimén el gran enfermo.

Su vida está narrada en la “segunda carta del archimandrita Acindino sobre los santos y bienaventurados monjes de nuestro hermano Policarpo, monje del monasterio de las Grutas”. Su festividad se celebra el día 7 de agosto y el 28 de septiembre. El “Manual iconográfico” lo describe de la siguiente forma: “De semblanza canosa, barba similar a la de San Nicolás, sobre su cabeza llevaba el capuchón del gran hábito y las vestimentas monásticas. Este santo fue admitido por los propios ángeles del Señor en el gran coro angélico, estando revestido del gran hábito y del manto monástico”.

San Lucas el ecónomo
También en las Grutas de San Antonio, en un lóculo ubicado en un corredor no muy lejano de la iglesia subterránea dedicada a San Barlaán, se venera el cuerpo incorrupto de San Lucas, monje llamado el ecónomo, que vivió en el siglo XIII. De este santo no poseemos ninguna información anterior al siglo XVII, pues lo encontramos por vez primera en la descripción que de las Grutas hace el hieromonje Atanasio Kal’nofojski (año 1638) y en la del alemán M. Herbinius (año 1675) sin aportar datos muy precisos sobre él.

Icono de San Lucas el ecónomo.

Icono de San Lucas el ecónomo.

En el canon del oficio litúrgico para los santos monjes venerados en las “Grutas cercanas”, a Lucas se le describe como “ecónomo, ya que era un perfecto tesorero de los mandatos del Señor”. Es muy probable que la fuente de esta breve noticia introducida en este canon litúrgico, sea una inscripción que estaba en la tumba de San Lucas y que hoy en día ha desaparecido.

En su calidad de “ikonon”, San Lucas fue considerado como el santo patrono de los ecónomos o administradores del monasterio, por lo que en las celdas de estos monjes siempre existía un icono de San Lucas, cuyo nombre aparece en el elenco oficial de los santos monjes de Kiev en el año 1762, o sea, lo que fue el acto de aprobación de su culto por parte del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Se le conmemora el día 6 de noviembre y, junto con el resto de los santos monjes de Kiev, en el segundo domingo de la Gran Cuaresma. De igual manera, es conmemorado el día 28 de septiembre, fiesta de los santos sepultados en las Grutas de San Antonio.

San Procóro Lebednik de las Grutas
Este santo monje es conocido con el apodo de “Lebednik” porque únicamente se alimentaba de pan amargo obtenido de una particular gramínea llamada “Atriplex hortensis”, que en ruso es conocida como “lebedà”.

Urna de San Lucas el ecónomo.

Urna de San Lucas el ecónomo.

Este santo vivió en una época muy dramática en la historia de Kiev, marcada por las luchas entre los príncipes rusos y las incursiones de los cumanos (una tribu nómada que habitaba en el norte del Mar Negro y en el río Volga). Este acoso era acompañado por la persecución que el príncipe Svjatopolk ejercía contra los monjes, el cual llegó a encarcelar al egumeno Juan y asesinó a los Santos Basilio y Teodoro de las Grutas.

Para aliviar estas desventuras, como eran tiempos de carestías, San Prócoro empezó a distribuir su pan amargo entre la gente del pueblo, operándose el milagro de que al paladar popular sabía dulce como la miel. Incluso llegó a realizar un milagro ante este beligerante príncipe, convirtiendo en sal comestible unas cenizas de leña que el príncipe le presentó, por lo que desde ese momento se ganó su respeto e incluso su conversión. San Prócoro, que llegó a adquirir gran fama como hacedor de milagros, murió en el año 1107, siendo sepultado en los subterráneos de las “Grutas cercanas”.

Icono de San Prócoro Lebednik.

Icono de San Prócoro Lebednik.

La narración de su vida está contenida también en la “segunda carta del archimandrita Acindino sobre los santos y bienaventurados monjes de nuestro hermano Policarpo, monje del monasterio de las Grutas”. Sus reliquias se veneran en las Cuevas de San Antonio y su memoria se celebra el día 10 de febrero. El ya citado “Manual iconográfico” lo describe diciendo: “El beato padre Prócoro, monje y taumaturgo de las Grutas, tenía el semblante canoso, su barba era semejante a la de San Cirilo de Belozeero, sobre su espalda llevaba el velo monástico, con su mano derecha bendecía mientras que en la izquierda llevaba cuatro panes”.

San Tito de las Lauras de las Grutas
Uno de los hechos principales de la vida de San Tito se encuentra narrado en una carta escrita por San Simón, obispo de Vladimir y Suzdal a su amigo Policarpo, monje y posteriormente archimandrita del monasterio de las Lauras de las Grutas de Kiev. El texto de esta carta, escrita en el año 1182, constituye el núcleo de las “Vitas” de los santos padres de las Grutas, siendo además uno de los textos más antiguos de la literatura rusa.

En esta carta, San Simón le dice a San Policarpo: “Había dos hermanos en el espíritu, el presbítero Tito y el diácono Evragio. Tito amaba sinceramente a Evragio y todos estaban maravillados, pero el adversario del bien puso enemistad entre los dos hasta el punto en que comenzaron a odiarse, ni siquiera se miraban y procuraban no encontrarse. Cuando en la iglesia, uno de ellos llevaba el incensario, el otro procuraba no ser incensado: uno se agachaba y el otro pasaba de largo. Pasó así un cierto tiempo en el cual ellos procuraban no ofrecer los dones sagrados a menos que se perdonaran el uno al otro. Los demás monjes trataban de reconciliarlos, pero ellos no querían saber nada.

Urna de San Prócoro Lebednik.

Urna de San Prócoro Lebednik.

Un día, Tito enfermó tan gravemente que se perdieron las esperanzas de que pudiera curarse. Entonces, empezó a llorar amargamente por su pecado y envió a un monje para que pidiese a Evragio que le perdonase en el nombre del Señor por las ofensas que le había ocasionado su ira. Pero Evragio, no solo no lo perdonó sino que comenzó a insultarlo con palabras graves. Los monjes, viendo que Tito se estaba muriendo, forzaron a Evragio a que se reconciliase con él. Cuando Tito lo vio, inmediatamente se levantó, se echó a sus pies y llorando amargamente le dijo: “perdóname y bendíceme”. Evragio le dio la espalda y le dijo: “No quiero reconciliarme contigo ni en esta vida ni en la otra”. Dicho esto, se desvinculó de los brazos que le agarraban y cayó a tierra. Los monjes quisieron levantarlo pero estaba muerto; no pudieron siquiera cruzarle los brazos ni cerrarle la boca y los ojos. En aquel momento, el presbítero Tito se curó de manera milagrosa y los monjes le dijeron lo que había sucedido.

Icono de los Santos Erasmo, Tito y Prócoro.

Icono de los Santos Erasmo, Tito y Prócoro.

Él respondió: “Vi a los ángeles que se alejaban de mi y que le gritaban a mi alma y vi que los espíritus de las tinieblas se alegraban porque mi ira no perdonaba a mi hermano. Fue entonces cuando lo llamé para pedirle perdón, pero cuando Evragio estaba delante de mi, vi a un ángel con una lanza de fuego. Cuando él no quiso perdonarme, el ángel lo mató y después puso sus manos sobre mi cabeza y me curó”. Al oír esto, los monjes se asustaron recordando las palabras: “Perdonad y seréis perdonados, porque cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” (Mateo, 5, 22). ¡Ay del hombre que es vencido por este pecado! Guárdate y no le des cabido al demonio de la ira. Tito aprendió la lección y desde entonces gozó de las bendiciones celestiales y en el tiempo que le quedó de vida hizo todo lo posible por perfeccionarse en la caridad, llegando a convertirse en un gran taumaturgo”.

También Meleto de Siro, en su canon dice que: “Tito, en adelante, con gentileza golpeaba continuamente al demonio de la ira; en otras palabras, su gentileza elevó el alma de Tito, que se dedicó con total dedicación a ejercer la caridad, porque sin mansedumbre, esta caridad es inalcanzable”.

Urna de San Tito.

Urna de San Tito.

San Tito murió en el año 1190 y fue sepultado en los subterráneos de las “Grutas cercanas”. Su fiesta se celebra el 27 de febrero y el 12 de marzo.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Cernigovskij, F., “Российские святые”, San Petersburgo, 1861.
Paterikon del monasterio de las Grutas de Kiev.
– Strelbitsky, M., “Рассказы о жизни и деловой подвижника Святых Отцов Печерского”, Kiev, 1962
– VV.AA, “Bibliotheca sanctórum orientalium, II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998.

Enlaces consultados (25/07/2015):
– http://days.pravoslavie.ru/Life/life6799.htm
– http://lavra.ua

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev (IV)

  1. Toño, he seguido con particular interés los artículos de estos santos de las grutas de Kiev, con un sabor muy del estilo de los santos padres del desierto.
    Me quedo hoy con el ejemplo de San Tito, que aprendió a perdonar. Es que a veces el rencor y el odio son pecados muy graves, hasta de índole social. Actualmente, dado que el hombre ha perdido el sentido espiritual, los malos sentimientos anidan en el corazón inspirando malos consejos y malas acciones. Quiera nuestro Señor Jesucristo inculcarnos a todos la gran virtud teologal de la caridad y la acción generosa del perdón sincero.
    Saludos.

    • Muchas gracias, Humberto, por tu comentario.
      A mi también me parece oportuno destacar el ejemplo de San Tito al intentar reconciliarse con el hermano con el que estaba enfrentado. Lo que me parece “un poco exagerado” es el relato en cuanto dice que el otro monje no quiso reconciliarse y que por eso cayó muerto de repente. Parece que de esos “añadidos” no se libra ningún santo ni en Oriente ni en Occidente.

  2. Gracias, Antonio. Como bien decís, las vidas de estos santos monjes están plagadas de leyendas. ¿Cuántas veces habré oído eso de pasarse enfermo toda la vida y curarse sólo antes de morir (vaya gracia, no)? ¿O el caerse muerto y fulminado por un pecado que en realidad, raro es quien no lo cometa y raro si no es con frecuencia, como la ira?

    A Humberto le diría que eso de que el ser humano haya perdido el sentido espiritual y haya malos sentimientos en los corazones, no es nada actual, es tan viejo como la humanidad. Por eso en tantas leyendas de santos y en historias y leyendas de otras religiones abundan anécdotas moralizantes como éstas para reconvenir a quienes cometen estas faltas.

    • En estos veinte siglos de andaduda de la Iglesia, ¿qué santos se habrán visto libres de que sus “vitas” no se hayan “adornado” (por decirlo de manera suave) con leyendas más o menos creibles. Algunas son tan burdas que no se las creen ni quienes las escribieron, pero otras son suaves, pequeñas exageraciones, anécdotas curiosas…. que nos las tragamos sin más ni más. Es inevitable y estoy seguro que siguen existiendo aun en los santos actuales, cuyas vidas han sido vistas con lupa y que, hasta incluso, han sido directamente grabadas.
      Yo creo que con esto tenemos que contar e ir poco a poco, tomando conciencia de qué es creible y qué no lo es. Lo verdaderamente importante es el mensaje que el santo nos da con su vida y la demostración de que la Iglesia es santa porque produce santos, aunque sobre todo, porque su fundador es Santo y quién la guía día a día es Santo

  3. Siempre es interesante conocer la vida de estos santos monjes que aunque llenas de leyendas sus vidas dejan una enseñanza en cada uno, son personas que se entregaron por completo al Señor y su ejemplo nos inspira.

    • Yo visité aquellas grutas hace ya muchos años y te aseguro que es un lugar de absoluto recogimiento. Actualmente, en ese monasterio, está un monje ucraniano amigo mío, que habla perfecto castellano y que el año pasado estuvo en España. Se que ahora son mucho más visitadas.

      Verdaderamente, el verte rodeado de tantos santos, cada uno de los cuales te enseña algo como tu muy bien dices, es una experiencia inolvidable.

  4. Que gratificante ha sido leer el nuevo articulos sobre los santos de las Lauras de las grutas de Kiev,sobre todo de San Pimén y San Tito.
    Que puedan ser exageraciones?,no lo pongo en duda,pero aleccionan y son preciosas,como el que a San Pimén lo bendijeran y tonsuraran los propios angeles debido a su enfermedad.
    ¿No se sabe a que edad fallecio?
    Toda una vida enfermo es una GRAN cruz.

    • Gracias, Abel, por tu comentario.
      Si que es una pesada carga el estar toda una vida enfermo y, por desgracia, son muchos los casos que se dan – siempre se dieron -, aunque ahora, con los medios de comunicación que tenemos parece que estamos más al día. Ojala sirviera esto para concienciarnos en que debe investigarse aun más en medicina, sobre todo en lo referente a las denominadas enfermedades raras, se debe ser pública y privadamente más solidario con los discapacitados y tener mucha más generosidad activa con los enfermos. Si además de esto, que es imprescindible y muy importante, acompaña la fe, más consuelo recibe la persona enferma. Y que conste que no me estoy pronunciando a favor de quienes creen que la enfermedad es una bendición de Dios.

      Con respecto a la edad de San Pimén, al no conocerse la fecha de nacimiento, aunque se conozca la de su muerte, no podemos saber a qué edad murió.

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