Beata Clara (Luisa) Szczesny, fundadora

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de la Beata.

Fotografía de la Beata.

Hoy será beatificada en Cracovia (Polonia) la Madre Clara (Luisa) Szczesny, cofundadora de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús. Luisa nació el 18 de julio del año 1863 en la localidad polaca de Cieszki, perteneciente a la diócesis de Plock, siendo hija de Antonio Szczesny y de Francisca Skorupska, que la hicieron crecer en un ambiente de una profunda piedad.

Sus padres, como querían darles a sus hijos una buena formación cultural y el gobierno ruso había cerrado todas las escuelas polacas, aprovecharon la oportunidad de utilizar los servicios de algunos maestros que se ganaban la vida dando clases particulares yendo de un pueblo para otro. Pero las difíciles condiciones económicas de la familia a causa de los problemas laborales de su padre, hizo que la niña tuviese que poner algo más por su cuenta, cosa que hizo, dando una muestra ejemplar de laboriosidad, de abnegación e incluso de sobreesfuerzo a fin de ahorrarles a sus padres un dinero que ellos no tenían.

De su madre heredó una gran fe, fortaleza y un inmenso amor a la Virgen, pero al quedarse sin ella cuando solo tenía doce años de edad, como su padre contrajo segundas nupcias, tuvo problemas con la nueva esposa de su padre y como querían obligarla a contraer matrimonio, con diecisiete años de edad, en secreto, sin avisar a nadie, se marchó de su casa. Llena de confianza en la Divina Providencia pasó cinco años en Mlawa, los cuales le sirvieron para adquirir una mayor formación religiosa y un afianzamiento en su fe.

Pasado este tiempo y bajo la guía espiritual del Beato Honorato Kozminski de Biala, decidió entrar en la Congregación de las Siervas de Jesús, una familia religiosa fundada en la clandestinidad por el propio beato, ya que la actividad religiosa estaba prohibida por el gobierno ruso. Inspirada en el franciscanismo, tenía como objetivo la asistencia a las mujeres que se dedicaban al servicio doméstico y que vivían y trabajaban en condiciones difíciles, expuestas a numerosos peligros físicos y morales y que en muchísimas ocasiones, eran maltratadas en las casas donde prestaban sus servicios.

Lienzo-retrato extraído a partir de una foto original.

Lienzo-retrato extraído a partir de una foto original.

Luisa entró en el noviciado el 8 de diciembre de 1886 y tres años más tarde emitió sus primeros votos religiosos. Plenamente integrada en la Congregación, muy pronto se distinguió por la fidelidad a la Regla y por su religiosidad. Se dedicó a dar clases a las criadas (domésticas), les ayudaba a resolver sus problemas y a vivir de manera cristiana.

Cuando la Congregación decidió abrir una casa en Lublin, dada su madurez intelectual y religiosa, la enviaron allí como superiora de la nueva comunidad y ejerciendo esta responsabilidad estuvo tres años. Pero habiendo llamado la atención de la policía secreta zarista debido al gran número de muchachas que frecuentaban su casa, tuvo que salir huyendo de aquella ciudad. Marchó a Varsovia, pero también allí estuvo a punto de ser arrestada.

A petición de San José Sebastián Pelczar – que entonces era profesor de teología pastoral en la universidad de Jagelonnica -, en el 1893, el Beato Honorato Kozminski y Sor Motylowska (que era la superiora general), la enviaron a Cracovia a fin de que dirigiera la casa que la Congregación tenía en aquella ciudad. Allí, su forma de trabajar y de vivir dio un nuevo impulso a la comunidad e hizo renacer nuevas vocaciones religiosas. Ante esto, San José Sebastián quiso organizar una provincia nueva entre las Siervas de Jesús, adaptándola a las condiciones concretas de aquella ciudad, pero el proyecto del santo no fue aceptado por la superiora general, la madre Motylowska. Entonces, el santo creó un nuevo Instituto religioso que tomó el nombre de “Siervas del Sagrado Corazón de Jesús”, del cual, la madre Luisa fue la cofundadora.

Inmediatamente, ella, una hermana y dieciséis nuevas aspirantes iniciaron el nuevo noviciado y fue entonces cuando cambió su nombre de Luisa por el de Clara. El 2 de julio del 1895 emitió los votos perpetuos. La primera Regla de la nueva Congregación no era muy diferente de la Regla de las “Siervas de Jesús”, porque ambas se fundamentaban en la Regla de la Tercera Orden Franciscana. Pronto se ganó la confianza y el cariño de las hermanas que en los primeros capítulos generales celebrados en los años 1909 y 1913 la eligieron superiora general. El Instituto creció rápidamente incluso atravesando las fronteras de Polonia.

Vista del sepulcro de la Beata abierto.

Vista del sepulcro de la Beata abierto.

Además de trabajar con las domésticas (hoy les llamamos asistentas de hogar), se dedicaron también a atender a las mujeres que trabajaban en las fábricas, a los hospitales, orfanatos, asilos y parroquias. En 1912, viviendo aun la madre cofundadora, la Congregación obtuvo la aprobación pontificia por parte de San Pío X.

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La madre Clara Szczesny murió con fama de santidad el 7 de febrero del año 1916, siendo sepultada en el cementerio de Radovic. Actualmente sus restos se encuentran en la Casa Madre de la Congregación, donde el pasado 25 de junio se hizo el reconocimiento de los mismos.

La causa de beatificación se inició en la archidiócesis de Cracovia el 25 de marzo de 1994, concediendo la Santa Sede el “Nihil obstat” el 7 de abril del mismo año. El 13 de diciembre del 1996 fue confirmada la validez del proceso diocesano enviándose la documentación a la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos.

Sepulcro de la Beata.

Sepulcro de la Beata.

Fue declarada Venerable el 20 de diciembre del año 2012 y la promulgación del decreto que reconocía el milagro previo a la beatificación se realizó el 5 de junio de este año. Como indiqué al principio, hoy es beatificada en Cracovia.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Kasperkiewicz, C.M., “bibliotheca sanctórum, apéndice II”, Città Nuova Editrice, Roma, 2000
– Nedza, M.J., “La Congregación de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús”, Cracovia, 1974.

Enlace consultado (24/08/2015):
– http://newsaints.faithweb.com/year/1916.htm
– http://www.sercanki.org.pl/-yciorys.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “Beata Clara (Luisa) Szczesny, fundadora

  1. Si la memoria no me falla me recuerda a Santa Zita si bien era empleada doméstica, tiene relación con la Beata Clara Luisa que preocupada por la situación de estas mujeres las educaba y apoyó incondicionalmente.

    No hay duda de la difícil situación de las mujeres dedicadas a los empleos domésticos y, aún más difícil la época en que ellas vivieron.

    No imaginé una congregación dedicada a tal oficio, nunca me pasó por la cabeza.

    Saludos Antonio

    • Enmanuel,
      Si te pones a revisar el elenco de Congregaciones e Institutos femeninos y masculinos de la Iglesia Católica y te adentras en cuales son sus campos de trabajo, encontrarás de todo como en botica. A mi entender, hay un exceso de ellas porque muchas se pisan unas a otras sus campos de actividad. Cierto es que muchas solo están establecidas a nivel diocesano, pero aun así no dejan de ocupar el mismo espacio que otras más asentadas a nivel general.

      Aun hoy en día, en muchos lugares del mundo, las empleadas de hogar son trabajadores super explotadas, pero en tiempos relativamente recientes, eran tratadas como verdaderas esclavas al servicio del señorito/a de turno que, al fin y al cabo, eran sus dueños. Es lógico que en el seno de la iglesia apareciera el carisma de quienes quisieron trabajar en este campo para proteger a estas trabajadoras. Este es el servicio que prestó la beata Clara Luisa acompañada del beato Honorato y de San José Sebastián.

  2. Gracias, Antonio. La fotografía nos insinúa una mujer más bien rígida y severa, pero sin duda tuvo que tener una sensiblidad especial para pensar en aquellas en quienes nadie pensaba: las empleadas domésticas, que la mayoría de las veces pasaban su existencia malviviendo con un salario de miseria mientras limpiaban las casas de otros, criaban a los hijos de otros, servían a otros y soportaban impertinencias y abusos de otros, quedándose a veces embarazadas de los señoritos a los que servían y viéndose arrojadas a las calles con sus bastardos en brazos. Naturalmente, luego el oprobio y la mala reputación caía sobre ellas y en nadie más que ellas, desde luego. Y esto ha pasado hace casi nada en países como España, donde en los años cuarenta todavía había chicas que “entraban a servir” o “se ponían con amo”, como se solía decir, para mandar un sueldo de miseria a sus familias y afrontando todos estos problemas.

    Afortunadamente hoy en día este panorama va cambiando, pero queda aún mucho por hacer al respecto. Este sector sigue adoleciendo demasiado de las características de la economía sumergida y de un trato a veces degradante, particularmente cuando se trata de mujeres inmigrantes.

    • Es cierto que, al menos en España, no se pueden comparar las situaciones laborales de estas trabajadoras de hogar de hoy con las que tenían hace solo una treintena de años, pero aun así aun hay mucho camino que correr. En este sector sigue habiendo mucha economía sumergida, muchas trabajadoras que no están dadas de alta en la Seguridad Social y que si bien su salud la tienen cubierta con la sanidad universal – a la que por cierto se le está dando auténticos navajazos -, el problema mayor lo tienen cuando les llega la edad de jubilación. Ahí hay que seguir trabajando muchísimo y, aunque no está de más que haya congregaciones religiosas que echen una mano, la verdadera labor corresponde a los poderes políticos.
      En estos últimos cuatro años, se han perdido muchos derechos y también estas trabajadoras. Esperemos que hayamos tocado fondo y nuevamente se vuelva a iniciar la dignificación de este trabajo, que al fin y al cabo no deja de ser un trabajo social, porque en muchísimos casos, no estamos solo hablando de “criadas de señoritos”, sino de auténticas asistentas sociales.

  3. Aparte la situación de Polonia, oprimida por el régimen zarista y que incluso cerró las escuelas polacas, prohibió toda actividad religiosa fuera de la ortodoxa, lo que si es que Polonia siempre ha sido en la Europa Oriental un lugar de agitaciones y conflictos religiosos y políticos, felicidades a los polacos que tienen una nueva beata en los altares

    • René,
      En Europa no solo la estado expuesta Polonia a los vaivenes políticos. Yo creo que no se ha salvado ninguno de los paises que la componen, salvo quizás, con menor intensidad, Suiza y los países bálticos. Y ya sabemos quienes llevan las de perder cuando hay conflictos: los mismos de siempre, los que aun pierden en tiempos de tranquilidad, o sea, las clases sociales menos favorecidas, los trabajadores, los excluidos sociales, en fin, los pobres. El trabajo de nuestra beata seguro que fue un bálsamo, no se si pequeño o grande, para muchas mujeres trabajadoras.

  4. Me alegra conocer a esta Beata con tu trabajo, su carisma, promovido por un beato y otro santo sin duda esta al servicio de la Iglesia en ese gremio de las sirvientas, a las que se les sigue conociendo así acá por mi tierra y a las que despectivamente se le dice gatas, o gatitas si se dice con cariño. Por dónde yo vivo termina la zona de barrios de mi ciudad y unas cuadras más delante comienza la zona de colonias ricas y pudientes, donde viven las clases poderosas de mi sociedad, por eso es común ver por estos rumbos muchachas que se dedican a este oficio, la mayoría de origen indígena, del sur del país. Te das cuenta que muchas veces sigue existiendo ese binomio del señor y el siervo por no decir la ama y su esclava. No hay golpes tal vez pero las actitudes son igual de escandalosas. Y como sucede siempre, viven en su mundo con problemas sin que haya quien se interese por ellas o podría decirse ellos, porque hay hombres que trabajan en estas labores asociadas a la casa, viviendo una existencia de gris a penosa. No digo que no haya patrones con sentimientos humanos y actitudes cristianas, pero son los menos.
    La Beata Clara hizo algo por este gremio, pero cuántos otros estamentos sociales permanecen igual, sin evangelio que ilumine, saboree y dignifique a estas personas, hablamos de clases sociales bajas, pero creo que también es necesario que los grandes industriales, comerciantes, políticos y anexas, tengan su guía espiritual por el bien de todos.

    • Estos “pudientes” necesitan guía espiritual pero también necesitan vergajos que los pongan en vereda. Se gobierna para los ricos y no para las clases populares, en muchos paises se gobierna a favor de una minoría y en contra de la mayoría de la población y hasta que eso no cambie, con solo el evangelio en la mano, no hay solución.
      Me parece imprendindible la evangelización pero igualmente, o quizás más lo es, el implantar la justicia social y, perdón por la expresión, si no es posible por las buenas, hacerlo por las malas.

  5. Me esta gustando estas beatificaciones y canonizaciones recientes durante el pontificado del Papa Francisco, donde se resaltan el testimonio de personas que contribuyeron a mejorar la situación de las personas mas necesitadas, los rechazados, los discriminados, pobres, empleadas de hogar, obreros y obreras, campesinos, agricultores, prostitutas arrepentidas, presos, enfermos desahuciados, huérfanos pobres, nativos indígenas.

    El testimonio de la Madre Clara Luisa Szczesny, que vivió una época muy difícil de la Polonia oriental de fines del Siglo XIX y principios del XX con la primera guerra mundial, época donde el dominio Ruso dominaba con su Ortodoxia, expulsando al clero y cerrando colegios religiosos y templos católicos, la Beata vivió huyendo y sirviendo en la clandestinidad, intrépida a riesgo de ser arrestada, sirvió a Dios y vivió en carne propia el testimonio de las empleadas domesticas, incluso ella sabe muy bien por que ella lo vivió, siendo de familia humilde, cuando huyo de su hogar, para trabajar como empleada domestica, conoció a dos grandes santos al Beato Honorato Kozminski y a San Jose Sebastian Pelczar que la guiaron por los senderos de la santidad, Clara Lucia hizo una gran obra dedicada a la protección de las empleadas de hogar y las obreras, ojala sigan existiendo congregaciones donde se dignifique el papel de la mujer en la iglesia y en el mundo.

    En España tiene a Santa Vicenta María López Vicuña (1847-1890) que fundo las Hermanas de María Inmaculada, también dedicadas a la protección de las empleadas domesticas.

    • Está claro que la Iglesia ha proporcionado a la sociedad grandes figuras, grandes santos, que se han dejado la piel en ayuda de los más desfavorecidos y nuestra beata de hoy es un buen ejemplo de ello.
      Decimos que pusieron en práctica la doctrina social de la Iglesia, pero reconozcamos que esta doctrina social más se ha quedado en palabras que en obras, en encíclicas que en decisiones tomadas con coraje. La lección que nos está dando el Papa Francisco llamando a las cosas por su nombre delante de los poderosos, denunciando la ineficacia de las instituciones nacionales y supranacionales, calificando de crímenes contra la humanidad a lo que llamábamos efectos colaterales, llevando ante la justicia a los eclesiásticos que se comportan indecentemente, etc. es un paso hacia adelante dado por la Iglesia, pero queda muchísimo por hacer porque parte de la jerarquía “sigue a su bola”. Siguen existiendo perniciosos conservadores, auténticos príncipes, que quieren ser servidos más que servir. Hasta que esto no cambie, la doctrina social de la Iglesia solo será de boquilla, al menos en parte.

  6. Antonio como tu sueles decir he llegado tarde,debia leerlo ayer,tras comentar el anterior articulo pero entre unas cosas y otras se me paso.
    Debo decir que no estoy nada de acuerdo con algun que otro comentario,pero para no entrar a ultima hora en polemicas solo dire que el comentario estaba realmente sobre-exagerado a mi entender.
    Gracias por darnos a conocer a esta nueva beata Antonio.

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