San Cornelio, papa mártir

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San Cornelio. Giuseppe Franchi, Pinacoteca ambrosiana, Milán.

San Cornelio. Giuseppe Franchi, Pinacoteca ambrosiana, Milán.

Muerto el papa San Fabián, martirizado en el mes de enero del año 250, no fue posible elegir de inmediato a su sucesor porque la violenta persecución de Decio desaconsejaba cualquier elección, ya que el nuevo obispo de Roma sería inmediatamente eliminado. Consecuentemente, la sede vacante duró unos catorce meses, o sea, hasta marzo del año 251, en el que se atenuó la persecución, ya que el emperador había salido de Roma. Hasta ese momento, la iglesia romana había sido dirigida por un consejo de presbíteros, uno de los cuales era un tal Novaciano y, por mayoría, se decidió elegir al presbítero Cornelio como sucesor del obispo Fabián.

Según el capítulo XXII del “Liber Pontificalis”, el nuevo obispo era originario de la propia Roma y pertenecía a la “gens Cornelia”. Son insuficientes esta y otras afirmaciones provenientes de esta misma fuente y las noticias que podemos considerar como más fidedignas provienen de algunas cartas escritas por un contemporáneo suyo: San Cipriano de Cartago. Los méritos de Cornelio para acceder a la sede de Pedro no eran pocos, pues después de haber pasado por todos los grados de la jerarquía, había asumido el sumo pontificado no por su propia iniciativa sino, como nos lo cuenta el propio San Cipriano: “por su humildad, su prudencia y su bondad”.

Sin embargo, su elección fue contradicha por un grupo de clérigos capitaneados por Novaciano – quien pretendía ser el elegido -, los cuales lo calumniaron diciendo que Cornelio había traicionado su propia fe durante la persecución de Decio. Entonces, Novaciano se hizo elegir y consagrar como obispo de Roma originándose “un gravísimo cisma” según las palabras de Eusebio de Cesarea en su “Historia Ecclesiastica”.

Relicario en Carnac (Francia).

Relicario en Carnac (Francia).

Fuera de la ciudad de Roma, la situación se complicó sobremanera porque tanto uno (Cornelio) como el otro (Novaciano) comunicaron su elección al resto de las sedes episcopales. Casi todos los obispos quedaron perplejos y una muestra de ello es que, antes de reconocer a Cornelio como papa, el propio Cipriano – según nos cuenta en una de sus cartas -, envió a Roma a dos obispos para que “in situ” se informaran lo más exactamente posible acerca de lo que había sucedido. Informado puntualmente del desarrollo de los hechos, se posicionó a favor de Cornelio y se esforzó todo lo que pudo para que otros muchos obispos también reconocieran su autoridad, condenando el cisma provocado por Novaciano.

Pero la Iglesia de Antioquia no quiso aceptar a Cornelio, mostrándose más favorable a Novaciano, ya que compartía sus opiniones en relación a la admisión de los “lapsi” que habían abjurado durante la persecución de Decio. Cornelio escribió una larguísima carta al obispo Fabio de Antioquia, a fin de justificar su conducta, informarle del comportamiento de Novaciano y explicarle las deliberaciones del sínodo celebrado en Roma en el otoño del año 251, en el que se excomulgó a Novaciano y en el que participaron más de sesenta obispos, los cuales habían aceptado los cánones disciplinarios emitidos por un sínodo precedente celebrado en Cartago sobre este mismo tema de los “lapsi”. Según Eusebio, en esta carta se le informa también de la composición del clero romano: cuarenta y seis sacerdotes, siete diáconos, siete subdiáconos, cuarenta y dos acólitos y cincuenta y dos entre exorcistas, lectores y ostiarios.

Poco a poco, la situación se fue normalizando tanto dentro como fuera de Roma, aunque unos pocos sacerdotes se negaron a aceptar a Cornelio. Pero en junio del año 252, el emperador Treboniano Galo desencadenó una nueva persecución y culpando al Papa Cornelio de ofender a los dioses romanos y, consecuentemente, ser el culpable de una epidemia que sacudió a la ciudad, lo hizo encarcelar y condenar al exilio en Centumcellae (hoy, Civitavecchia), donde murió en el mes de junio del año siguiente, según nos lo cuenta el propio San Cipriano, quién en algunas de sus cartas le da el calificativo de mártir.

Lápida sepulcral en las catacumbas de San Calixto, Roma (Italia).

Lápida sepulcral en las catacumbas de San Calixto, Roma (Italia).

Este calificativo de mártir está confirmado por una inscripción encontrada en las catacumbas romanas de San Calixto, donde en su lápida sepulcral de mármol está grabada en latín la expresión “Cornelius ep(iscopus) martyr”. Este es un caso único en los primeros siglos del cristianismo, ya que normalmente, los nombres se escribían en griego. Su cuerpo permaneció durante algún tiempo en Civitavecchia, siendo a finales del siglo III cuando fue trasladado a las catacumbas de Calixto. Es muy probable que la fecha del 14 de septiembre recuerde este traslado, pero hay que decir que esta fecha coincide con la de su amigo, San Cipriano de Cartago. De esto, ya da testimonio San Jerónimo en su obra “De viris illustribus”.

Su sepulcro fue adornado en tiempos del Papa San Dámaso, que como sabemos, ocupó la sede de San Pedro entre los años 366-384, quien redactó unos versos en su honor. Aunque el “Liber Pontificalis” dice asimismo que fue el Papa Cornelio el que llevó lejos de las catacumbas los cuerpos de los apóstoles Pedro y Pablo, sepultando al primero en la colina Vaticana y al segundo en la Vía Ostiense, esta noticia no es digna de credibilidad y está únicamente basada en una “passio Cornelii”, que tiene escasísimo valor histórico.

Relicario en Kornelimünster (Alemania).

Relicario en Kornelimünster (Alemania).

Como sobre su breve pontificado podemos decir muy pocas cosas más, hablemos de sus reliquias. Según Styger, el traslado del cuerpo desde Civitavecchia hasta el cementerio de Calixto no se hizo antes de finales del pontificado del Papa San Cayo, o sea, antes del año 296; de hecho, los Papas del siglo III, desde Ponciano a Cayo están sepultados en la llamada “Cripta de los Papas” del cementerio de Calixto a excepción de Cornelio que, según el “Liber Pontificalis” fue sepultado “in cripta iuxta cymiterium Calisti”. Por eso hemos dicho que de aquí debemos deducir que el traslado de los restos del Papa Cornelio se llevó a cabo no antes de la muerte de San Cayo.

En el año 1852, De’Rossi encontró también esta cripta con el epígrafe sepulcral al que hemos hecho referencia y algunos frescos bizantinos. El fragmento de un epígrafe “(Cor)nelius Martyr” descubierto junto a la Vía Appia, no muy lejos de esta cripta, le permitió a este arqueólogo en el año 1849 identificar los restos de una Basílica que el Papa San León Magno había dedicado a San Cornelio a principios del siglo V. Es el “Liber Pontificalis” el que afirma: “Fecit autem basilicam beati Corneli episcopi et martyri iuxta Cemeterium Calisti, Via Appia”. Creo que no hace falta traducción.

A finales del siglo VIII, las reliquias de San Cornelio fueron trasladadas por el Papa Adriano I al territorio de Capracoro, en el “Agro Veiente”, territorio que Adriano había anexionado, junto con su casa paterna, a los bienes de San Pedro, llegando a ser una de las primeras “domuscultae” (una domusculta era una hacienda agrícola, relativamente grande, que entre los siglos VIII al X pasaron a ser patrimonio papal). Esta fue una iglesia magnífica en la que, junto con las reliquias de San Cornelio, se pusieron también las de los santos Papas Lucio, Félix e Inocencio. En una bula del Papa San León IX, emitida en el 1053 se fundó la “Cornelianum in Caprocoro”, que aunque era grande y rica tuvo una vida muy breve, pues el “Monasterium Sancti Corneli” ya estaba en ruinas en el año 1138, en tiempos de Adriano IV. En tiempos del Papa Gregorio IV, las reliquias del santo fueron trasladadas a la iglesia romana de Santa María in Trastévere.

Relicario en Arquennes (Francia).

Relicario en Arquennes (Francia).

En cuanto a la ubicación de su iglesia en Capracoro, podemos decir que se encontraba en la parte más meridional de la domusculta, en el lugar llamado S. Cornelia, actualmente conocido como Cento Uccelli, entre las vías Cassia y Flaminia.

A este santo se le han dedicado numerosas iglesias en diversos países europeos y, como es larga la lista, no las vamos a enumerar, aunque sin embargo no podemos pasar por alto a la abadía francesa de Compiègne, a la iglesia de Carnac, o a la célebre alemana Cornelimünster. Y sobre sus representaciones iconográficas tampoco me quiero extender, aunque si mencionar que la primera es del siglo VI junto a su sepultura en el cementerio de San Calixto y del mismo siglo, su representación en la procesión de los mártires en la Basílica de San Apolinar Nuevo de Ravenna. Parece que es anterior, un fragmento de retrato proveniente del monasterio de San Paolo fuori le Mure, pero como digo es un documento fragmentario y “dudoso”.

San Cornelio es representado a veces con un cuerno y este es el por qué según Jean Mathieu-Rosay: “En Bretaña, los ganaderos paganos adoraban a un tal Corneno, que era un horrible ídolo con cuernos. Los misioneros de la región de Carnac no lograban alejarlos de esa superchería y que se convirtieran al cristianismo y basándose en el sabio principio de que nunca se termina de suprimir lo que no se reemplaza, eligieron de entre la relación de santos cristianos el nombre que tenía más posibilidades de sustituir a Corneno. Y el escogido fue Cornelio. No eran tiempos para que los bravos bretones se fijaran en cuestiones de ortografía… aunque quedaba el problema de los cuernos, que como es natural, no cabían en la figura de un Papa. La solución consistió en que, en lugar de ponerlos en su cabeza, se los pusieron en las manos y de este modo, los bretones aceptaron a San Cornelio y le confiaron sus ganados”.

San Cornelio. Tabla del Maestro de Messkirch, (ca.1535), Alemania.

San Cornelio. Tabla del Maestro de Messkirch, (ca.1535), Alemania.

San Cornelio es también el santo patrono de quienes sufren enfermedades nerviosas, y en ese sentido, sigue diciendo Jean Mathieu-Rosay: “En cuanto al patronazgo de las enfermedades nerviosas, este surgió en la Edad Media. En aquella época se intentaba calmar a los epilépticos haciéndoles oler aromas imposibles, como por ejemplo, el de un cuerno quemado. Siendo así que San Cornelio era representado con un cuerno en la mano, se hizo de él una especie de caja mágica para sanar toda clase de enfermedades nerviosas. Sin investigar con mayor detenimiento la relación entre ambas cosas, se le “confió” la mencionada especialización suplementaria. Y todavía hoy, en la celebración de septiembre, los cristianos de la región llevan a sus familiares afectados de convulsiones para que sean bendecidos por los sacerdotes de la parroquia. El bueno de Cornelio, sin dudas rendido ante la fe de los que invocan su favor ante Dios, les corresponde con su intercesión”.

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Desde el siglo XII, hay testimonios de su culto en la iglesia romana de Santa María in Trastévere y que ya entonces gozaba de veneración popular lo atestigua las imágenes existentes tanto en el interior como en el exterior de la Basílica Vaticana. Su nombre figura en el canon de la Misa y su fiesta se celebra hoy.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Aprile, R. y Gordini, G.D., “Bibliotheca sanctórum, tomo IV”, Città Nuova Editrice, Roma, 1987
Liber Pontificalis
– Rosay, J. M., “Los Papas: de San Pedro a Juan Pablo II”, Ediciones Rialp, Madrid, 1990.
– Styger, P., “Römische Märtyrergrüfte”, Berlín, 1935.
– Wilpert, J., “La cripta de los Papas y la capilla de Santa Cecilia”, Roma, 1910.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “San Cornelio, papa mártir

  1. Qué gusto me da leer este artículo sobre San Cornelio y más por el estilo con que lo haces. Creo que se ha pagado el compromiso que se tenía con este Santo Pontífice y mártir también, con este trabajo queda concluida la información que con San Cipriano de Cartago se debía presentar en nuestro blog para bien de nuestros lectores a propósito de la celebración litúrgica de ambos santos en este día.
    Ciertamente tengo bibliografía sobre este santo, pero ha sido con tu trabajo que verdaderamente he conocido cosas nuevas, por ejemplo la iconografía del cuerno, del que yo pensaba que tenía que ver con una etimología del nombre, de igual manera me ha dado mucho gusto saber que la mayor parte de sus reliquias están en Santa María Trastebere, juntó con las de los otros santos papas que has referido.
    A San Cornelio se debe recordar principalmente por su actitud misericordiosa con los lapsi, y aunque no es el primero y último de los papas que tuvo esa actitud que dejó presedente en la vida de la iglesia, principalmente con el sacramento de la Penitencia, pienso que es el que más presenta esta corriente. Ahora que el Papa Francisco ha convocado el año santo de la misericordia, no son pocos los que han cuestionado algunos puntos del mismo, especialmente lo relacionado con el perdón del pecado del aborto. Sin duda este proyecto traerá muchos frutos como los conseguidos por San Cornelio.
    Ahora una pregunta: ¿sabes tú si siempre se han venerado juntos a San Cornelio con San Cipriano? El trabajo pastoral de ambos aunque estuviera en lugares distintos se complementa y por sus cartas, entiendo que San Cipriano tenía una franca amistad con él. Te hago esta pregunta con el antecedente de que San Basilio Magno con San Gregorio Nacianceno, luego de la reforma del Vaticano II, sus memorias de unieron el 2 de enero, el trabajo pastoral y la santidad de ambos se unieron en el calendario por motivo de la gran amistad entre estos dos santos, ¿algo semejante pasó con San Cornelio y San Cipriano para celebrarse juntos? porque también desde una perspectiva, bien merecían celebrarse por separado, aunque no me opongo para nada a como se hace, incluso con los otros santos referidos.
    Por último, compárteme por favor las fotos de hoy y si tuvieras más delante la posibilidad de pasarme alguna foto de las reliquias que están en Roma, mucho te lo agradecería, igualmente te pido que me compartas las fotos que tengas sobre las reliquias de San Cipriano.
    Gracias.
    Vámonos a celebrar las fiestas patrias con la ceremonia del Grito.
    ¡Viva México!

    • Humberto,
      Que desde la antigüedad se han asociado a estos dos santos (Cornelio y Cipriano) es cosa sabida y la muestra más patente es su inclusión conjunta en el canon de la Misa, canon que como tu muy bien sabes, se fue conformando en los primeros siglos de la Iglesia. Prácticamente, en el siglo VI ya estaba conformado tal cual lo está hoy. En esta web puedes ver un minucioso estudio de la conformación del canon.
      http://www.holytrinitymission.org/books/spanish/historia_liturgia_m_righetti_2.htm#_Toc23045094

      En el “Communicantes” están juntos y lo podemos recordar: “Communicantes, et memoriam venerantes, in primis gloriosæ semper Virginis Mariæ, Genetricis Dei et Domini nostri Iesu Christi: sed et beati Ioseph, eiusdem Virginis Sponsi, et beatorum Apostolorum ac Martyrum tuorum, Petri et Pauli, Andreæ, (Iacobi, Ioannis, Thomæ, Iacobi, Philippi, Bartholomæi, Matthæi, Simonis et Thaddæi: Lini, Cleti, Clementis, Xysti, Cornelii, Cypriani, Laurentii, Chrysogoni, Ioannis et Pauli, Cosmæ et Damiani) et omnium Sanctorum tuorum; quorum meritis precibusque concedas, ut in omnibus protectionis tuæ muniamur auxilio. (Per Christum Dominum nostrum. Amen.”

      Ahí tienes a los 11 apóstoles junto a San Pablo, a 5 Papas mártires: Lino, Cleto, Clemente, Sixto y Cornelio; a 1 Obispo: Cipriano, a 2 Clérigos: Lorenzo y Crisógono y a 4 laicos: Juan y Pablo, Cosme y Damián
      El por qué de la relación estrecha entre ambos, se puede ver releyendo los artículos que de ellos hemos publicado en este blog, donde relatamos las coincidencias personales y doctrinales de ambos.

      Te envio las fotos y me gustaría que me explicaras que es eso de la “ceremonia del Grito”.

      • Gracias Toño, ya he releído los artículos y tengo un buen panorama al respecto.
        La ceremonia del
        Grito es una arenga que de hace en recuerdo de la que hizo Don Miguel Hidalgo en la madrugada del 16 de septiembre de 1810 para dar comienzo a la lucha de independencia. Así, esta fiesta la hizo propia el dictador Porfirio Díaz que celebraba su cumpleaños y onomástico el 15 de septiembre, por ello se celebra desde entonces la víspera del aniversario. En la capital de la república, en el zócalo el Presidente rinde homenaje a los héroes que en el periodo independentista dieron su vida por la causa, así grita viva Hidalgo, viva Morelos, Viva Allende, viva Aldana, la Corregidora y otros más, termina gritando varias veces: gritando viva México, mientras que el pueblo responde varias veces gritando el ¡viva! Esta ceremonia es un rito que se multiplica infinitamente, pues en la capital de cada estado y en cada municipio se repite la ceremonia, y no sólo allí, sino en barrios, en otro tipo de agrupaciones se hace la ceremonia del grito, llegando a ser esta parte de la identidad nacional. Hay celebraciones con cenas, baile, música, fuegos artificiales y otras actividadades. Hoy 16 hay desfiles militares también, destacando el de la capital del país. Así es que, a pesar de lo difícil que esta pasando la nación y contra lo que muchos han pedido de omitir esta ceremonia este año, yo pienso que mi país tiene muchas cosas buenas, que es más grande que todos sus males, por eso yo si digo: ¡viva México!

        • Pues que viva.
          Mira, te voy a contar una anécdota que es rigurosamente cierta. Mi provincia tiene 120 kilómetros de costa atlántica y, consecuentemente, muy buen pescado, entre ellos, la sardina.
          En los años cuarenta, recién salido de la guerra civil española, por los pueblos de la Sierra (cadena montañosa que está al norte de la provincia), iban algunos hombres y mujeres vendiendo de todo, entre otras cosas, pescado. Pues en un pueblo, que por prudencia no diré su nombre para no molestar a nadie, un día iba un vendedor de pescado diciendo: “Sardinas vivas”. ¿Y sabes que decían los chiquillos que iban detrás? ¡Viva!. no tenían ni idea de lo que era el pescado fresco.

  2. En lo personal, las explicaciones de Mathieu-Rosay no están mal, pero le ha faltado decir que realmente la elección de San Cornelio para sustituir al viejo dios bretón es porque ambos nombres no sólo se parecían -seguramente, porque conocemos la versión latina del nombre del dios, no su original celta (¿puede que fuera Cernunnos, dios celta cornudo?)- sino porque de hecho, Cornelio viene de cornu, “cuerno”, como bien ha apuntado Humberto. También es cuestión de etimología.

  3. ¡Excelente artículo! un santo del que desconozco pero me quedo con un buen panorama, me interesó en particular el asunto de la lápida con su nombre y la cuestión de su tumba y reliquias, ¿no refiere esta tumba Bosio o Aringhi de casualidad? sólo por no quedarme con la duda. Gracias Antonio.

    • Aringhi creo que si lo hace, porque Maria Salvioni en su trabajo “Esculturas y pinturas sagradas extraidas de los cementerios de Roma”, así lo menciona, pero si te soy sincero, esta obra no la he leido porque es extensa, está en italiano y tu sabes que la iconografía no es lo mío. Creo que la imprenta vaticana la publicó en el año 1737.
      Pero de estos temas, tu sabes infinitamente más que yo.

  4. Antonio un excelente trabajo este articulo sobre el Papa San Cornelio martir.
    En un principio al tratarse de un papa pensaba que el articulo lo habria realizado nuestro compañero Humberto,dado que el ha estado realizando ultimamente varios articulos sobre los Papas santos.
    Las fotografias de los relicarios son preciosas,asi como la de la lapida sepulcral.

    • Pues ya ves que no, que lo he hecho yo. Voy a tener que coger el relevo y escribir sobre algún que otro papa santo o beato. De todas formas, de algunos ya he escrito, ¿eh?: San Pedro, San Bonifacio IV, San León Magno, la Gregorio Magno,…

      Te envio las fotos.

  5. Hace tiempo que tenía dudas sobre san Cornelio pues lo que se encuentra sobre el en las fuentes más usuales es poco y pues por raro que suene siempre san Cipriano opaca un poco a san Cornelio, ¿quien lo diria? un obispo opacando al Papa, pero san Cipriano siempre es del que las fuentes más hablan, de quien más se escuche o se lee, quiza debido a lo poco que duró el pontificado de san Cornelio, como sea y por lo mismo te agradezco inmensamente este artículo que me ha ampliado mucho el panorama sobre quien fue san Cornelio.

    • Valga la expresión, podríamos decir que San Cipriano fue mucho más activo, se hizo mucho notar sobre todo en la Iglesia africana, fue mucho más influyente, su actividad fue mucho más determinante y por eso es más conocido. Además su obra literaria fue mucho más prolija. Recordarás que publicamos expresamente un artículo sobre esta obra:
      http://www.preguntasantoral.es/2012/12/san-cipriano-de-cartago-ii/
      Yo creo que este es el motivo por el que se le conoce más, aunque estuvieron muy relacionados el uno con el otro.

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