San Cucufato, mártir de Barcelona

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El Santo convierte e instruye a sus dos discípulas, las Santas Juliana y Semproniana. Relieve en la arqueta de las Santas.

El Santo convierte e instruye a sus dos discípulas, las Santas Juliana y Semproniana. Relieve en la arqueta de las Santas.

Aunque su festividad se celebró a finales de julio, como dicen en mi pueblo, “nunca es tarde si la dicha es buena”, así que vamos a decir algunas cosas de este popularísimo santo de Barcelona, conocido comúnmente como “San Cugat”, muy venerado no solo en Cataluña, sino también en el resto del estado español y algunas regiones francesas.

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Todo lo que sabemos de él está contenido en uno de los versos del “Peristephanon” de Aurelio Prudencio, que dice brevemente: “Barcinon claro Cucufate freta/surget”. Así que con tan poca información, no se puede precisar con certeza en qué tiempo fue martirizado, aunque lo más probable es que fuera a finales del siglo III o en los primeros años del siglo IV, o sea, en tiempos de Diocleciano. Las “Actas” son más tardías, del siglo VIII, y en realidad no presentan ningún elemento histórico. El que las escribió – un hagiógrafo anónimo -, se limitó a copiar las “Actas” de San Félix de Gerona, aunque queriendo asociar estrechamente a ambos mártires.

De ellos dice, que ambos eran nobles ricos, originarios de “Scillium” en África, aunque habían estudiado en Cesarea de Mauritania y que cuando tuvieron noticias de que las persecuciones contra los cristianos se habían iniciado en Oriente, huyeron en barco hacia las provincias occidentales del Imperio haciéndose pasar por comerciantes. Desembarcaron en Barcelona y presintiendo también allí la inmediata persecución, repartieron todos sus bienes entre los pobres y se dedicaron a hacer obras de caridad y a predicar la fe en Cristo. Si somos un poco críticos, en esto vemos una cierta contradicción, porque esto mismo que hicieron en Barcelona podrían haberlo hecho en su patria de origen.

Martirio del Santo. Tabla gótica obra de Ayne Bru (1500-1507).

Martirio del Santo. Tabla gótica obra de Ayne Bru (1500-1507).

Félix marchó a Gerona y Cucufato – que se dice que era diácono -, se quedó en Barcelona, donde se dedicó por completo a la predicación acompañando esta con numerosos prodigios. Fue arrestado por orden del procónsul Galerio y torturado de manera tan cruel que incluso de sacaron parte de los intestinos. Dicen las “Actas” que en ese momento, Cucufato se dirigió al procónsul diciéndole: “Impiísimo Galerio, si no estás predestinado a la vida, mátame rápidamente con la espada” y en ese momento, los doce soldados que lo estaban torturando quedaron completamente ciegos y, junto con Galerio, fueron consumidos por el fuego que estaba encendido junto a los ídolos, mientras que Cucufato quedó milagrosamente curado.

Entonces intervino como persecutor Maximiano y volvió a repetirse la misma escena y después de “numerosos e inauditos tormentos” (arrancarle las carnes con garfios de hierro y escorpiones, asarlo en unas parrillas y después echarle en las heridas sal y pimienta, etc.), Cucufato se dirigió al Señor pidiéndole fuerzas para poder superar los sufrimientos y rogando “ut tiranus Maximianus, si Dei iudicio converti non posset, celerius cum ómnibus idolis suis interiret” (para que el tirano Maximiano, si a juicio de Dios no puede convertirse, perezca pronto con todos sus ídolos). Y como esta oración también fue escuchada, intervino un tal Rufino “que vivía en la ciudad”, quién lo hizo degollar. El cuerpo del mártir fue recogido por los cristianos quienes lo sepultaron un 25 de julio entre Barcino (Barcelona) y Egara (Tarrasa). Existe una tradición que dice que entre estos cristianos estaban las Santas Juliana y Semproniana, quienes también murieron mártires.

En la “passio” de San Félix, este Rufino es presentado como un oficial a las órdenes del prefecto Daciano. Así se explica la afirmación, según la cual Cucufato sufrió el martirio “sub Daciano”, expresión que es utilizada en muchos de los códices antiguos y que ha llegado hasta el Martirologio Romano. Existen varios documentos medievales que nos narran la vida, el martirio o algunos milagros del santo; yo solo voy a mencionar algunos: un Libro de Oraciones de Verona del siglo VII, unos manuscritos en Toledo y Silos pertenecientes a los siglos X y XI, el “Liber sacramentorum” de Toledo que es del siglo IX, el “Martirologio de San Pedro de Cardeña” del siglo X y el célebre himno medieval “Barcino laeto Cucufate vernans”.

Monasterio de Sant Cugat, Barcelona (España).

Monasterio de Sant Cugat, Barcelona (España).

Sobre el devenir de las reliquias, diremos algunas cosas. A mediados del siglo VIII, el abad Fulrado de San Dionisio de Paris, había conseguido las reliquias de San Cucufato para llevarlas al priorato de Lièvre en Alsacia, donde las puso en la celda de San Fulcrano junto a las de un desconocido San Alejandro. En el 835, el abad Hilduino llevó una parte de ellas a San Dionisio, donde fueron depositadas en la cripta de la iglesia abacial.

En tiempos de Adón ya se había construido a ocho millas de Barcelona “in loco vocitato Octaviano” – el yacimiento romano “Castrum Octavianum” -, la célebre abadía benedictina de San Cugat del Vallés, que fue la primera fundada en los primeros años del siglo IX. Según una legendaria tradición, en el 1079 fueron reconocidas de manera prodigiosa las reliquias de un “mártir oculto” (San Cucufato), por lo que hay autores que defienden que lo que únicamente se llevó a Francia fue la reliquia del cráneo.

En el año 1410 y posteriormente en el 1628, fueron donadas algunas reliquias a la iglesia de San Cucufato del Borno, erigida en Barcelona en el año 1024 en el presunto lugar donde Cucufato había salido ileso en uno de sus martirios. El 29 de diciembre de 1627, se hizo un reconocimiento canónico de las reliquias, encontrándose un pergamino fechado el 30 de junio del 1256 en el que se relataba la historia del descubrimiento de estos restos del santo. En la actualidad, en la cripta de la iglesia barcelonesa de Santa María del Mar se veneran algunas reliquias.

Las Santas Juliana y Semproniana sepultan el cuerpo de su maestro Cucufate. Detalle de la arqueta de las reliquias. Museo diocesano de Barcelona, España.

Las Santas Juliana y Semproniana sepultan el cuerpo de su maestro Cucufate. Detalle de la arqueta de las reliquias. Museo diocesano de Barcelona, España.

En el siglo XVI, el día 9 de abril, se celebraba en Compostela la fiesta de una traslación de reliquias desde la iglesia de San Víctor de Braga hasta la catedral compostelana. ¿Cómo habían llegado estas reliquias a Braga? Pues no se sabe, pero lo cierto es que en Compostela existe una urna con reliquias de un San Cucufato. Este hecho ha sugerido a algunos historiadores la existencia de otro Cucufato portugués, aunque en Compostela al que verdaderamente se venera es al santo de Barcelona.

Tenemos que decir que también se venera a un tercer Cucufato eremita, el cual podría haber sido catequizado y bautizado por el célebre San Cristóbal de Licia y de hecho existen algunas representaciones pictóricas populares que lo representan con una especie de linterna precediendo a San Cristóbal; hay que decir que esta cierta relación entre este Cucufato y San Cristóbal no está autenticada, aunque en el calendario aparecen venerados el mismo día.

San Cucufato tiene dedicadas numerosas iglesias tanto en España como en Francia. En los alrededores de Paris, en un bosque cercano a Malmaison, existe una especie de pequeño lago o estanque llamado “Étang de St-Cucufa”, que desde luego deriva de su nombre y que parece que hace referencia a una iglesia dedicada en su honor, iglesia hoy desaparecida.

En el Martirologio Jeronimiano se le recuerda el 15 y el 16 de febrero, pero los calendarios hispano-mozárabes lo festejaban el 25, el 27 e incluso el 30 de julio. En la archidiócesis de Barcelona, a fin de evitar la coincidencia con la celebración del apóstol Santiago Zebedeo, se le conmemora el día 27 de julio y, si ese día cae en domingo, se traslada al día 30. El Martirologio Romano mantiene su fiesta el 25 de julio.

Arqueta con las reliquias del Santo. Museo diocesano de Barcelona, España.

Arqueta con las reliquias del Santo. Museo diocesano de Barcelona, España.

No quiero dejar sin contar dos cuestiones que me parecen curiosas y hasta jocosas: una es que San Cucufato es el patrono de las personas que tienen joroba o chepa y lo cierto es que no se el por qué. La otra cuestión es una costumbre muy popular que hace que nos acordemos del santo cuando se nos pierde alguna cosa. En estos casos, se hace un nudo en un pañuelo mientras se dice: “San Cucufato, San Cucufato, los cojones te ato y hasta que no encuentre lo perdido, no te los desato”, y dicen que lo perdido, aparece (!!).

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Gaiffier, B., “Sub Daciano Praeside. Étude de quelques passions espagnoles”, Analecta Bolandista LXXII, 1954
– Peray y March, J., “Sant Cugat del Vallès”, Barcelona, 1933
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo IV”, Città Nuova Editrice, Roma, 1987.

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13 pensamientos en “San Cucufato, mártir de Barcelona

  1. Antonio, si te digo la verdad yo pensaba que nuestro santo de hoy se llamaba San Cucufate y no Cucufato, hasta que no viaje a Barcelona hace unos años y me di cuenta por mi mismo estaba en el error.
    Es cierto que es muy conocido este santo por la tierra catalanas y demás regiones, aunque en Castilla la Mancha no lo es tanto, si que tengo algunas estampas de imágenes suya de por aquí.
    San Cucufato es un santo muy antiguo, del s. III nada menos, será por como esta representado en el arte que pensaba que era un santo medieval. El pobre también sufrió lo indecible en el martirio, da la impresión que lo querían cocinar para comérselo ( por lo de la sal y la pimienta).

    Y sobre las reliquias tengo una duda al respecto, hoy mismo vemos en este articulo y ayer también, como parte de las reliquias permanecen expuestas en museos diocesanos. Entiendo que sera por el interés, valor o singularidad del relicario por lo que están expuestas en un museo, ¿ pero no sería lo adecuado exponerlas en un lugar dentro de la iglesia donde los fieles no tengan ningún inconveniente rezar ante ellas?.

    Por ultimo, me hace mucha gracia esta tradición de atarle los cojo…. al santo para buscar las cosas perdidas. En Albacete no recurrimos a S. Cucufato para esto, sino al diablo. 🙂

    • Yo Creo, David, que en castellano está bien dicho tanto Cucufato como Cucufate (por supuesto, en catalán, Cugat) y ye digo esto porque tanto a nivel coloquial como lectivo he escuchado y leído ambos nombres.

      Si desde luego la “passio” fuese completamente cierta, cosa que dudo, con San Cucufato se ensañaron. Y digo que dudo por lo de los milagritos y castigos de siempre, de los que tantas veces hemos escrito y debatido en el blog.

      Como digo, en la iglesia barcelonesa de Santa María del Mar hay reliquias suyas. Se dice que también las hay en esa arqueta que está expuesta en el Museo Diocesano, pero yo no pondría las manos en el fuego por este tema. De todos modos, si contiene reliquias, no sería la primera arqueta con reliquias que están expuestas en museos diocesanos e incluso en museos civiles. Yo también concuerdo contigo en que las reliquias deben estar en los templos.

      Y sobre el tema de las pérdidas de objetos, por aqui nos metemos con este santo, porque supongo que el diablo no tendrá cojones, ¿no? ¿No quedamos que Satanás es un espíritu inmundo, pero al fin y al cabo, espíritu.

      • Estimados colaboradores de esta web. En primer lugar volver a dar las gracias por estas “pastillas diarias” de hagiografía. Son muy interesantes y curiosas. Por lo que respecta a las reliquias de Cucufate el asunto es enrevesado porque a causa de la invasión sarracena se pierden muchos testimonios al respecto. Las reliquias que Fulrado de Saint Denis obtuvo (no se sabe si directamente de Barcelona o a través de intermediarios) se perdieron durante la Revolución Francesa, y a menos que algún historiador francés aporte alguna nueva pista es imposible saber si se trataba del cuerpo entero o solo de algunas partes.

        El monasterio de Sant Cugat del Vallés se funda en algún momento indeterminado del siglo IX, y des de principios del siglo X aparece documentada el arca que contenía las reliquias de su santo patrón. Estas reliquias estuvieron en el altar mayor del monasterio, en una urna preciosa, gótica, que antes de las reformas barrocas debería parecerse más a un sepulcro, como por ejemplo el sepulcro de los reyes magos de Colonia. Con la desamortización las reliquias de san Cucufate se trasladan a Barcelona, a la parroquia de Sant Cugat del Camí (también llamada del Rec, del Forn, etc, etc) Esta iglesia fue destruida completamente durante la Guerra Civil, y después se alojó en un pequeño templo de la posguerra. Las reliquias estuvieron allí hasta la supresión de la parroquia, en los años 90 del siglo XX, momento en que se trasladaron a Santa María del Mar. En este momento la urna original se depositó en el Museo Diocesano. Para la nueva parroquia se confeccionó una copia casi exacta.

        • Muchas gracias, Javier, por esta aportación que nos haces referente a las reliquias del santo, relatando con más detalle el devenir de las mismas. Gracias de veras.
          Por casualidad, ¿tienes fotos de otros relicarios de San Cugat?

  2. Gracias, Antonio, por hablarnos de este mártir hispano tan popular y venerado en Cataluña. Simplemente decir que es lo mismo Cucufate que Cucufato, se puede escribir de las dos maneras y las dos son correctas. Aunque yo personalmente en castellano prefiero la variante Cucufate, lo llamo más a menudo Cugat en mi lengua materna, como es lógico.

    Muchas gracias por acordarte también de las Santas Juliana y Semproniana, de las cuales ya escribí. Es cierto que no hay fundamento histórico en afirmar que estas mártires fueran sus discípulas, pero tradicional y folclóricamente están vinculados y no cabía hablar de él sin mencionarlas a ellas, así como lo hice al revés. De hecho, la fiesta de ellas se celebra el mismo día que él.

    Decir también que espero que el relato del martirio esté exagerado porque es una carnicería repugnante sólo comparable con algunos otros casos, aunque las palabras del mártir, aludiendo a que si no iba a recapacitar y salvar su alma convirtiéndose, lo matara rápido, deja entrever que el hombre no soportaba más el dolor.

    Sobre el famoso hechizo para encontrar cosas perdidas, decir que mi abuela lo ha practicado toda la vida y me lo enseñó, aunque yo no creo en esas supersticiones. Mira que le he explicado de veces que si encuentra las cosas, es debido a que, después de hacer el nudo, se pone a buscar con ahínco, luego lógico que encuentres algo “cuando le pones ganas”. Si no hay nada mejor que la voluntad humana. Pero nada, la mujer ni caso. Sigue atándole las gónadas al bueno de Cucufato cada vez que pierde algo por casa…

  3. Inevitablemente, teníamos que relacionar a San Cucufate con las Santas Juliana y Semproniana, porque independientemente de que esa relación fuera real o no, así aparece en toda la bibliografía y “passios” tanto del uno como de las otras. Además es algo, que tiene muchos signos de verosimilitud, independientemente de que las fuentes históricas sean realmente escasas.

    En cuanto a lo del martirio, que creo que está exagerado, a mi también me ha llamado la atención las palabras del mártir solicitando que acabase ya. Cierto es que también es posible que estas palabras sean legendarias, pero desde el punto de vista humano, entran perfectamente en el contexto martirial. Desde luego lo que es completamente cierta, es la historicidad del santo.

  4. Gracias por platicar a detalle sobre este santo, cuyos datos me son nuevos, solamente conocía que se trataba de un mártir catalán. Por lo que platicas es un santo local muy querido por su pueblo.
    Se me ha hecho muy bonito el relicario, sus grabados (como en otros muchos) son historias que lamentablemente pocos conocen, creo que la descripción de relicarios sería tema suficiente para platicar arduamente. De entre los Santos Mártires Mexicanos, Santo Toribio Romo tiene un gran cofre con grabados interesantes, pero sin duda, si de historias gráficas se trata, el de San Tranquilino Ubiarco es un ejemplar que debe mencionarse.
    Al hablar de cosas perdidas, supongo que también conocen que san Antonio de Padua es el líder, aunque también está San Pacomio y se de alguien que le tapaba el Niño Dios a María Auxiliadora para que sufriera por su Hijo perdido y remediara la necesidad. esto último se me hizo el colmo…

    • Para las cosas perdidas también tenemos a Santa Rita; no nos podemos olvidar de ella.
      Arquetas relicarios las hay realmente bellas, sobre todo en Francia. En Barcelona también tenemos una maravillosa y muy famosa: San Cándido.

  5. Gracias por realizar el articulo de Sant Cugat,como yo lo llamo por ser valenciano.
    Algo habia leido sobre el santo,pero del tema de las reliquias no sabia nada Antonio.
    Por cierto que el susodicho refran para hallar objetos perdidos me parece una falta de respeto a quien lo invento y desde luego,si yo fuera el santo haria que quien lo recitara perdiera mas cosas,jajajaja.
    Lo que si me resultaria interesante saber de donde surgio su patrocionio sobre las personas con joroba o chepa,si tuvo algo que ver con las torturas a las que fue sometido o la curacion de algun jorobado por la intercesion del santo.

    • No me seas puritano, Abel. Ese es un refrán, un dicho, una costumbre muy arraigada en muchos pueblos de España y el pueblo, además de sano y llano, es sabio. Además muchas veces hemos defendido el que “vox populi, vox Dei”. ¿Por qué van a ser más dignas las manos o los pies que los genitales? ¿No somos templos del Espíritu Santo?. Seguro que el santo se lo toma a broma y que desde luego, no interviene en la recuperación de lo extraviado, como bien dice Ana María. Con sinceridad, yo no lo veo una falta de respeto.

      Y con respecto al patrocinio sobre los jorobados no tengo ni la más remota idea del por qué y te aseguro que he buscado y rebuscado para enterarme y… nada.

      • Bueno Antonio,no opino como tu.
        Hay muchas costumbres (muchisimas) arraigadas en los pueblos,y no creo que para eso el pueblo sea ni sano ni sabio.
        No hace falta que me explaye que ya se sabe por donde voy. 😉

  6. ¡Menuda fórmula para encontrar cosas! no creo que al santo el agrade mucho jeje. Por otro lado por fin hoy me entero de quién es este personaje, se supone que en la Capilla de Reliquias de la Catedral de Puebla existían reliquias suyas, como lo reza una cédula en la reja, habrá que ver con cuidado si algo se conserva en los relicarios.

    • No es extraño que en algún viaje de algún misionero, este se llevase una reliquia del santo a México y esté ahi en la catedral metropolitana, pero de todas formas, por algunas fotos que he visto, tengo la impresión de que más de una es más falsa que un billete de un euro.

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