Traian Dorz, poeta cristiano (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de Traian Dorz a los 18 años de edad.

Fotografía de Traian Dorz a los 18 años de edad.

Traian Dorz fue un poeta cristiano y político prisionero en Rumanía, que sufrió mucho a causa de su talento especial, tanto en prisión como en trabajos forzados. Muchos de sus poemas se cantan hoy en las iglesias por los adeptos de la “Armada del Señor”, movimiento ortodoxo de la renovación de la fe.

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Infancia
Traian Dorz nació el día de Navidad, 25 de diciembre de 1914, en la aldea de Râturi de la comunidad de Mizieş, condado de Bihor, que en esa época quedaba en algún lugar del centro de Hungría, y hoy en la parte occidental de Rumanía. Sus padres, Constantin y María, vivía en una comunidad de lengua rumana y se les respetaba por su honestidad e integridad, viviendo como buenos cristianos. Traian era el único hijo de sus padres, y ellos esperaban que permaneciese junto a ellos, para ayudarlos en su vejez. En cualquier caso, era un alumno eminente, solía leer mucho y pronto la biblioteca del colegio se quedó pequeña para él.

Durante los exámenes finales de las siete clases de primaria, que tuvo lugar en Beiuş el 7 de junio de 1930, él dio las mejores respuestas en asignatura de religión. El sacerdote-maestro le dio como premio el libro “El arca de Noé”, escrito por el sacerdote Iosif Trifa, el fundador del movimiento cristiano “Oastea Domnului” (“La Armada del Señor”, establecida el 1 de enero de 1923 en Sibiu, la capital de la ortodoxia en Transilvania. El movimiento promovía una renovación moral y espiritual de los creyentes ortodoxos rumanos, y en esa época era muy popular en la reunida Gran Rumanía entera, teniendo millones de adeptos). El libro fue como una epifanía para el joven graduado. El 8 de junio, Domingo de Pentecostés, Traian finalizó el libro. Su propósito fue cambiar la vida del lector, y Traian sintió que así debía hacerlo.

Primero escribió una carta al padre Iosif Trifa y le pidió hacerse miembro del movimiento. También deseó encargarse del semanario “Oastea Domnului”, suplemento del diario “Lumina Satelor” (“La luz de las aldeas”).

Fotografías de Traian niño y de sus padres, Constantin y María.

Fotografías de Traian niño y de sus padres, Constantin y María.

La misión
Poco después de esto decidió dejar la aldea para solicitar la admisión en la Escuela de Bellas Artes de Beiuş, el centro urbano local. Esto ocurrió sin que su padre lo supiera, quien le prohibió ir a la escuela, como ocurrió después, cuando entró en el Instituto Militar de Târgu Mureș. Él respetó estas decisiones, pero pronto empezó a escribir poesía cristiana, que enviaba al padre Trifa. Así que empezó a publicar siendo aún muy joven.

Con 18 años de edad, sus padres lo obligaron a casarse. De este modo, ellos creyeron acabar con su celo misionero, pero no fue así. Dos años después, en 1934, el padre Iosif Trifa lo llamó a Sibiu y ambos trabajaron como redactores de los periódicos “Oastea Domnului”, “Iisus Biruitorul” (Jesús el Victorioso), “Ecoul” (Eco) y otros. Su esposa, María, fue a Sibiu para convencerlo de que regresase al trabajo del campo, pero en lugar de eso, el padre Trifa la convenció de que se mudara junto a su marido, con sus tres hijos, Viorel, Florica y Nina.

En 1935, Iosif Trifa y el metropolita Nicolás Bălan de Transilvania tuvieron un conflicto respecto a la sumisión canónica. Por desgracia, el padre Iosif fue apartado del sacerdocio por el sínodo rumano al año siguiente y a principios de 1938, cuando el sacerdote murió, Traian se convirtió en el líder no oficial de Oastea. Sus contactor con los oficiales de la Iglesia Ortodoxa eran muy fríos y el movimiento empezó a parecer más bien un grupo neoprotestante, que se reunía en casas, cantaba canciones alejadas de la tradición y tenían una vida apartada de las parroquias, aunque sus miembros seguían siendo, formalmente, parte de la Iglesia.

El primer volumen de poemas de Traian, La Golgota (En el Gólgota) fue publicado en 1938. Su misión continua en 1940 en el frente de guerra, aunque a causa de una enfermedad cardíaca fue dispensado. En 1941 estuvo en contacto con el pastor protestante, de origen judío, Richard Wurmbrandt, futuro mártir de las prisiones comunistas, que lo ayudó desde el extranjero con medicinas. Algunos años después publicó la revista “Familia creștină” (Familia cristiana), prohibida en 1943. En 1945 visitó, junto a otros miembros de Oastea, algunos soldados rusos heridos en Beiuș, posteriormente, en el mismo año, fue a Moldova con comida y libros para la gente que sufría la gran hambruna del siglo.

Traian Dorz escribiendo.

Traian Dorz escribiendo.

Comprometido en la redacción de diversos periódicos cristianos en Transilvania, renunció totalmente a su sueño de estudiar. En 1947 publicó su segundo volumen: “Spre Țara dragostei” (Hacia la tierra del amor).

La persecución
El final de la Segunda Guerra Mundial supuso el inicio de la represión comunista en Rumanía. Los nuevos líderes consideraron Oastea Domnului como uno de los movimientos peligrosos para el sistema y fue expulsado en 1948. Fue prohibido por el Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rumana por su actividad fuera de las parroquias (decisión nr. 98/1949). Esa situación tuvo terribles consecuencias para el resto de la vida de Traian, pero, en contra de la ley que prohibía la multiplicación y difusión de los manifiestos de Oastea Domnului, él continuó con su misión.

La persecución se endureció en los años cincuenta y, acusado de actividades legionarias y otros trabajos ilegales, fue arrestado e investigado en 1952 en los cuarteles de la Securitate en Deva, Oradea y Cluj, siendo liberado poco después. Pero la situación se volvió radical en 1958. Arrestado el día de su cumpleaños, el 25 de diciembre, y después de un juicio injusto, fue sentenciando a 17 años de trabajos forzados por toda su actividad, siendo considerado enemigo del orden público. Otros 500 miembros de Oastea Domnului y otros creyentes, monjes y sacerdotes, fueron arrestados por la misma “causa”, por no obedecer “al nuevo orden”.

Fotografía de Traian Dorz.

Fotografía de Traian Dorz.

Los cinco años de prisión en los campos de Periprava (delta del Danubio), Gherla (cerca de Cluj), Caransebeșy Satu Mare fueron tiempos muy duros, donde sufrió las típicas torturas comunistas: falta de comida y humillaciones. En su libro “Hristos, mărturia mea” (Cristo, mi testigo) él escribe: “Mi celda era, exactamente, tan grande como una tumba. Cuando me ponía de pie, tocaba el techo con mi cabeza. Cuando entraba y salía, difícilmente encontraba espacio para escurrirme hasta mi cama. Cuando estaba oscuro me sentía como metido dentro de un ataúd, en la tumba. Pero el hambre era terrible allí. La comida que nos daban era tan poca y mala que todos nos convertimos en esqueletos”.

Varias veces lo sacaron con otros prisioneros a lugares donde creyó que los iban a ejecutar. Compuso en prisión unos 300 poemas que memorizó y puso por escrito después de que lo liberaran, en 1964, cuando, tras la muerte de Stalin, la Rumanía comunista emitió un decreto general de amnistía para los prisioneros políticos y religiosos. La Securitatea lo espió desde entonces hasta su muerte, siendo advertido sistemáticamente de que no debía escribir ni expresar sus creencias.

Su libertad quedó restringida a residencia forzada y convocatorias imprevistas a los cuarteles de la Securitate. Allí lo humillaban y le decían que no tenía talento poético, que era un retrógrado místico y no tenía derecho a escribir. Siendo forzado a residir en su aldea natal, lo obligaron a trabajar de sol a sol en los campos, pero al anochecer, aunque estaba exhausto, se sentaba en su cama, cubriéndose completamente con la sábana, y escribía, a la luz de la linterna, poemas y meditaciones cristianas.

Detalle de Traian Dorz en uniforme militar.

Detalle de Traian Dorz en uniforme militar.

Traian Dorz fue en décadas siguientes un auténtico “manantial” de poesía, a pesar de que después de 1947 ningún poema suyo fue impreso hasta su muerto. Aunque en esta época escribió más de 5000 poemas, proverbios versificados, períscopas versificadas y meditaciones. Algunos de sus múltiples trabajos, que eran muy populares entre los cristianos neo-protestantes, alcanzaron el mundo libre y fueron impresos en el extranjero. En los años 70 envió poemas a diversas revistas culturales, pero no recibió respuesta a causa de los censores comunistas. En agosto de 1977 envió 10 volúmenes de su trabajo a la Unión de los Escritores, Academia Rumana, Departamento de Cultos, Instituto Bíblico de la Iglesia Ortodoxa, pero sin respuesta. No había lugar para sus poemas cristianos.

El 25 de junio de 1982 recibió una citación para un proceso contra él y otros miembros de Oastea Domnului, que tuvo lugar el día 29 en Alba Iulia. Fue un proceso contra un apóstol de Rumanía en el día de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Él no intentó negar su continua acción de promover la fe cristiana a través de poemas manuscritos y meditaciones, y fue condenado a dos años más de prisión. Fue, sin embargo, liberado a los seis meses, a causa de la intervención de la opinión pública extranjera (Amnistía Internacional y Radio Europa Libre habían protestado oficialmente). Pero en esta ocasión fue duro a causa de los otros prisioneros, que lo trataron muy mal, y no le dejaban acostarse en la cama durante el día.

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
– Traian Dorz, Hristos – mărturia mea, Editura Oastea Domnului, Sibiu, 2005.
– Monalisa Hihn, Remember: Traian Dorz – istoria unei Jertfe, en: Replica, nr. 379, 4-10 march 2010.
– Corneliu Clop, Înmormântarea fratelui Traian Dorz (20-22 iunie 1989)/The funeral of Traian Dorz, 20-22 june 1989, Oradea, 2011.
– Adrian Nicolae Petcu, Închisorile lui Traian Dorz, en: Ziarul Lumina, 14 April 2011.
– Adrian Nicolae Petcu, Traian Dorz sub persecuția comunistă, en: Ziarul Lumina, 14 march 2012.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

3 pensamientos en “Traian Dorz, poeta cristiano (I)

  1. Mitrut:
    Recibe un cordial saludo desde México.
    He leído con agrado este artículo sobre Traian Dorz, un laico comprometido con su fe. Me alegra mucho porque la Iglesia necesita ejemplos de creyentes laicos, comprometidos con el Evangelio, que sean luz del mundo y sal de la tierra, los ejemplos de la jerarquía son luminosos, pero los de los bautizados de a pie arrastran, actualmente no podemos dejar que los sacerdotes y clérigos hagan todo, supongo estarás al tanto del Concilio Vaticano II, que ha impulsado mucho la actuación del laico en los procesos evangelizadores. Te platico dos casos tal vez que pueda escandalizar todavía: hace unos años todavía en la misa, un sacerdote celebraba y otro salía a recoger la ofrenda decla limosna, esto hacía que no hubiera un confesor durante la celebración para quieres deseaban reconciliarse. Otro caso, en mi parroquia la comunión dada por el sacerdote duraba a veces hasta 20 o más minutos, lo que alargaba la ceremonia. Pues para el segundo caso se ha implementado con éxito el Ministerio extraordinario de la Comunión donde hombres y mujeres de calidad ayudan a distribuir el Cuerpo del Señor y también a llevarlo a los enfermos, así los sacerdotes tienen más tiempo para otros apostolados y para la limosna se pide apoyo a personas de confianza para que la recogían.
    Yo tengo la idea que entre los ortodoxos la participación del laico es más pequeña y respeto su disciplina, por ello, al salir de tu esquema y presentarnos un laico y poeta además, pienso que nos das un nuevo panorama sobre como se vive la fe en tu Patria.
    Saludos y que Dios te bendiga.

  2. Gracias, Mitrut. Un hombre íntegro, admirable y comprometido, cuyo espíritu los perseguidores no pudieron quebrar. Es bueno que describas los sufrimientos acontecidos en la prisión, aunque evitas entrar en demasiados detalles, porque es necesario que se sepa que la tortura en manos de los comunistas, quizá no tan brutal, expeditiva y repugnante como en manos de los fascitas, pero no por ser más lenta y sofisticada es menos cruel, y no por acabar en el paredón o en la cámara de gas unos son peores que otros.

    Es una lástima que sus padres, aunque los describes como honrados y respetados cristianos, a su manera intentaran también ahogar su espíritu en la juventud, prohibiéndole desarrollar su talento y obligándole a casarse, cosa que no se debe hacer porque el perjudicado no sólo es él, sino la esposa, los futuros hijos y la familia entera. Pero en fin, son cosas que se han hecho hasta hace poco en el mundo occidental, que por desgracia se siguen haciendo, y que debemos reflexionar.

  3. Concuerdo contigo Ana Maria. Veo en este poets un celo tan grande que no se dejó derrumbar. Ni aunque un sínodo le colocara piedras en el camino. Sencillamente admirable.

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