Traian Dorz, poeta cristiano (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de Traian Dorz.

Fotografía de Traian Dorz.

Vida cristiana hasta el final
El tema principal de su obra es el sufrimiento de Cristo en la cruz y el monte Gólgota como “el origen del amor eterno e interminable”. Sus poemas están llenos de esperanza, porque la resurrección de Jesús significa que la crucifixión termina con la victoria del bien. Pero la victoria nunca llega sin sufrimiento. En su libro “Hristos, mărturia mea” (Cristo, mi testimonio) él dice: “En la misteriosa y santa obra de Dios, no estamos solos, sino unidos como miembros en la carne, como está escrito: sois miembros unos con otros… y así como en el cuerpo hay un equilibrio, sin el cual la vida sería imposible, así en el misterioso Cuerpo de Cristo, que es su Iglesia viviente, se necesita un equilibrio para existir y perdurar. Si algunos miembros son más débiles, otros deben ser más fuertes. Si algunos están enfermos, es necesario que haya más salud en otros. Si algunos están exentos, otros necesitan asumir mayores cargas. Cuando un hombro no quiere cargar con más peso, el otro hombro debe cargar por los dos. Si algunos pecan, otros deben expiar… Así pues, uno debe sufrir porque hay muchos pecados en otros. Cuando un lado de la balanza tiene peso, en el otro lado necesitamos poner lo contrario para lograr equilibrarla. De este modo, cuando algunos ríen tanto, es necesario que otros lloren mucho. Cuando unos se sacian, otros deben ayunar. Si algunos no rezan nunca, otros deben rezar por la noche. Cuando unos no renuncian a nada, es necesario que otros se abstengan de todo”. Éste es un testimonio terrible del modo en que él, probablemente, interpretó sus dificultades, torturas y otros problemas que sufrió sin tener culpa alguna.

En su volumen “Minune și taină” (Maravilla y misterio) él incluyó muchos himnos dedicados a la Santa Virgen María, retratada como madre de todas las madres y mujeres. El volumen que me ayudó a aprender las historias bíblicas fue la ”Biblia versificată” (Biblia en verso), que tuvo un gran impacto entre los niños.

Portada de la "Biblia versificata" de Traian Dorz, con el detalle de Moisés salvado de las aguas.

Portada de la “Biblia versificata” de Traian Dorz, con el detalle de Moisés salvado de las aguas.

Traian Dorz sufrió porque Oastea Domnului fue condenada, no sólo por las autoridades comunistas, sino también por la Iglesia oficial. Había muchos que creían que este tipo de misión, muy inspirada en métodos protestantes, vendría seguido de un cisma en la Iglesia y muchos irían a refugiarse en el sectarismo neoprotestante. Contra esto, Traian habría dicho: “Mis hermanos y hermanas soldado (ya que los miembros de la Oastea -Armada- eran llamados soldados), si os echan fuera de la Iglesia, por favor permaneced bajo su autoridad, no la abandonéis de ningún modo”. En los años 80 quedó patente que Traian quería restablecer las buenas relaciones entre el movimiento y la Iglesia, e incluso intentó, durante una audiencia con el patriarca Iustin en 1986, convencerlo para que defendiera la legalidad de Oastea, pero no tuvo éxito.

Otra anécdota nos recuerda que Traian, en los años 80, se encontró, de camino a la iglesia, con algunas personas, entre ellas, cristianos de otras confesiones. Uno de ellos le preguntó: “¿Cómo puedes ir a la iglesia? Sabes que allí van todos los ladrones, borrachos, fornicadores y gente con todo tipo de pecados. Ven conmigo a nuestro encuentro, para que veas qué bien te sentirás, no como en la Iglesia Ortodoxa”. Él respondió: “Hermano, la iglesia es casa de oración y no un tribunal. Voy allí a rezar, a contemplar y lavar mis propios pecados, y no a mirar ni juzgar a otros. Ante Dios vamos a arrepentirnos y a rezar, no a cotillear ni a criticar a nuestro vecino”.

Fotografía de Traian Dorz, ya anciano.

Fotografía de Traian Dorz, ya anciano.

La última década de comunismo fue un relajamiento para la manifestación religiosa. Aunque era controlado constantemente por agentes de la Securitate, que intentaban convencerle de que dejara su misión e incluso llegaron a amenazar a sus hijos, poco después le fue permitido explícitamente predicar y hablar en público. Aquí podéis ver un discurso suyo un mes antes de su muerte.

Los últimos años estuvieron marcados por su insistencia entre los miembros del Santo Sínodo para legalizar oficialmente la actividad de Oastea Domnului dentro de la Iglesia. Según dos memorias escritas el 4 de mayo de 1986 y el 14 de septiembre de 1988, él prácticamente visitó a casi todos los obispos del país, intentando convencerles de que Oastea Domnului no era un grupo sectario. Al final no hubo ninguna decisión oficial del Sínodo, no se sabe con claridad si esto sucedió debido a las actividades de algunos grupos locales de Oastea, que actuaron específicamente contra la Iglesia, o a causa de presiones comunistas.

Traian se sintió enfermo los últimos años y no supo exactamente cuál era la razón. Fue llevado de un hospital a otro sin lograr un diagnóstico concreto, aunque la gente de su alrededor suponía que padecía cáncer de estómago. Murió la mañana del 20 de junio de 1989, sin ver impreso ningún otro trabajo suyo desde 1947, salvo los poemas publicados en Europa occidental. Pero su popularidad era ya enorme. Su funeral fue una auténtica peregrinación, en torno a 10.000 personas de todo el país acudieron a Mizieș, donde fue enterrado, como puede verse en las imágenes aquí y aquí filmadas. La gente reunida cantaba canciones basadas en sus poemas.

Veneración
En la cruz de su tumba está escrito: “Traian Dorz, el apóstol, el mártir y el cantor del Gólgota”, y éstos son los mejores atributos que caracterizaron su vida. Desafortunadamente, en 2008 las autoridades rumanas rechazaron darle el título de luchador anticomunista y, quizá, estuvieron acertadas en ello: él nunca luchó contra el comunismo ideológicamente, sino que su lucha fue por la causa de la vida cristiana. Las conmemoraciones realizadas a los 10 y 20 años después de su muerte muestran que permanece en los corazones de miles de cristianos como un gran hombre, y me atrevería a decir que incluso como un santo.

Tumba de Traian Dorz.

Tumba de Traian Dorz.

Traian Dorz murió con un gran dolor en el alma, porque no logró re-legalizar a Oastea Domnului, a pesar de los largos viajes que hizo incluso estando enfermo, dolorido y anciano. Después de la Revolución Rumana en 1989, el primer número del Boletín Oficial del Patriarcado, “Vestitorul Ortodoxiei” (El Heraldo de la Ortodoxia) fue dedicado a Oastea Domnului manifestándose a favor de su re-inclusión en la Iglesia. Esto ocurrió, por fin, oficialmente, el 28 de septiembre de 1990. La primera decisión del Santo Sínodo fue la cancelación del injusto retiro del sacerdocio de Iosif Trifa y la re-inclusión del movimiento en la Iglesia. Eso ocurrió con la sentencia civil nr. 1002 de marzo de 1990 del tribunal de Sibiu, que aceptó Oastea Domnului como una entidad legal sin ánimo de lucro y no gubernamental. El Sínodo decidió que el vicario obispo Serafim de Sibiu debía supervisar las actividades del movimiento (hasta 1994, cuando se convirtió en metropolita de los rumanos en Europa central). En 1991 la imprenta del movimiento comenzó un rico trabajo misionero, que ha llegado hasta hoy con gran fuerza a los medios (prensa, imprenta, radio).

El trabajo de Traian Dorz fue publicado póstumamente en 29 volúmenes de 4000 poemas, 7 volúmenes de 700 proverbios versificados, 4 volúmenes con la historia de Oastea Domnului y muchos otros. Muchos de sus poemas son recitados y cantados en las iglesias, especialmente en Transilvania, ya que la ética que él desarrolló fue muy popular entre la ortodoxia de Rumanía occidental. Sus poemas son también muy populares en la literatura religiosa para niños. Hay también varios libros sobre el movimiento Oastea Domnului y el papel de Traian Dorz en la resistencia cristiana contra el comunismo.

Aunque no hay ninguna declaración oficial de la Iglesia sobre su futura canonización, la popularidad de la que aún hoy disfruta lo ha hecho ya como si fuera un santo. Su poema más cantado es “Blândul Păstor” (El Gentil Pastor), que reproducimos aquí.

Odată L-am văzut trecând
Cu turma pe Păstorul Blând.
Mergea cu turma la izvor,
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

Pe-o oaie ce căzuse jos,
A ridicat-o El frumos;
Şi-a dus-o-n braţe iubitor
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

Pe alta care la pământ
Zăcea cu picioruşul frânt,
El o lega mângâietor
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

El le-a iubit cu dor nespus
Şi viaţa pentru oi şi-a pus,
Şi pentru mântuirea lor,
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

Iar mai târziu L-am întâlnit:
Cu spini era împodobit
Într-o mulţime de popor
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

Când L-am văzut, L-am întrebat,
Cine sunt cei ce Te-au scuipat?
Atunci a suspinat uşor
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

Şi Mi-a şoptit duios şi lin:
Cei ce Mi-au pus cununi de spini
Sunt oile ce le-am fost lor
Un Blând Păstor, un Blând Păstor.

Iar cei ce Mă batjocoresc
Şi cei ce crucea-Mi pregătesc,
Sunt cei la care iubitor
Le-am fost păstor, le-am fost păstor.

Iar cei ce Mă lovesc turbaţi,
Sunt oile care pe braţ
Le-am dus la câmp şi la izvor
Ca un păstor, ca un păstor.

Tăcu. şi ochii lui senini,
De lacrimi limpezi erau plini,
Plângea de mila oilor
Blândul Păstor, Blândul Păstor.

Şi-atunci oile au venit,
Pe cruce sus L-au răstignit;
Iar El plângea de mila lor
Blândul Păstor, Blândul Păstor.
Una vez le vi pasar
Al Gentil Pastor con el rebaño
Él pasaba con su rebaño hacia el manantial
El Gentil Pastor, el Gentil Pastor

Una oveja que se cayó
Él la recogió dulcemente
y Él, lleno de amor, la tomó en sus brazos
El Gentil Pastor, el Gentil Pastor

A otra, que en el suelo
yacía con su pata rota
Él vendó cuidadosamente
El Gentil Pastor, el Gentil Pastor

Él las amó con gran desprendimiento
Y dio su vida por las ovejas
y por su salvación
El Gentil Pastor, el Gentil Pastor.

Y después le encontré:
estaba adornado con espinas
en medio de mucha gente
el Gentil Pastor, el Gentil Pastor.

Cuando le vi, pregunté:
"¿Quiénes son esos que te escupen?”
Entonces él suspiró levemente
El Gentil Pastor, el Gentil Pastor.

Y él susurró suave y dulcemente
"Los que me han puesto coronas de espinas
son las ovejas para las cuales fui
un Gentil Pastor, un Gentil Pastor.

Y los que se burlan de mí
Y los que preparan mi cruz,
son aquellos para los que, lleno de amor,
fui un pastor, fui un pastor.

Y los que me golpean como locos
Son las ovejas, que en mis brazos
llevé hacia el campo y el manantial
como pastor, como pastor”.

Se calló, y sus serenos ojos
de claras lágrimas se llenaron.
Lloraba por las pobres ovejas
el Gentil Pastor, el Gentil Pastor.

Y entonces llegaron las ovejas,
Lo colgaron alto, en la cruz;
y él lloró por ellos
el Gentil Pastor, el Gentil Pastor.

Mitrut Popoiu

preguntasantoral_anticopia_articulo20150912

Bibliografía:
– Traian Dorz, Hristos – mărturia mea, Editura Oastea Domnului, Sibiu, 2005.
– Monalisa Hihn, Remember: Traian Dorz – istoria unei Jertfe, en: Replica, nr. 379, 4-10 march 2010.
– Corneliu Clop, Înmormântarea fratelui Traian Dorz (20-22 iunie 1989)/The funeral of Traian Dorz, 20-22 june 1989, Oradea, 2011.
– Adrian Nicolae Petcu, Închisorile lui Traian Dorz, en: Ziarul Lumina, 14 April 2011.
– Adrian Nicolae Petcu, Traian Dorz sub persecuția comunistă, en: Ziarul Lumina, 14 march 2012.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

4 pensamientos en “Traian Dorz, poeta cristiano (II)

  1. La ciencia de la cruz es difícil de entender pero fácil de amar. Si uno está en sintonía con Cristo se puede cargar la cruz y seguirlo, por ello resulta poco atractiva cuando no estamos en la frecuencia con el Señor, muchos santos que han padecido por el Evangelio nos dan la razón, como una Teresa de Jesús que dice que en la cruz está el camino para ir al cielo o como dice San Juan de Ávila: fuiste amado en cruz, ama en cruz.
    Es difícil aceptar y creer que exista un cristiano sin cruz, porque sin ella es imposible llevar ese nombre. La experiencia de Traian es fuerte y de verdad participó en cierta medida de la Santísima Pasión del Salvador del mundo, el mismo ha sido un grano de trigo que tuvo que morir y ser sepultado para dar fruto, su obra ha sido descubierta, aceptada e impulsada, espero que el pueblo rumano y luego todo el orbe conozcan perfectamente su mensaje, tengo la confianza de que algún día será un santo que iluminará a todos los de la casa.
    Punto y aparte: como te ha ido siendo diácono, ¿qué tanto falta para que seas ordenado sacerdote?
    Que Dios te bendiga y que Santa María, la Madre de Dios se tu alegría.
    Saludos

  2. Muchas gracias, Mitrut, por este doble artículo dedicado a tu compatriota Traian Dorz, un poeta de talento y además un hombre íntegro y comprometido con su fe. Aunque las comparaciones son odiosas, no puedo evitar compararlo con la madre Teodosia (Zorica) Latcu, que nos presentabas hace tiempo y que también fue una poetisa cristiana rumana comprometida con su fe. No pretendo seguir metiendo el dedo en la llaga, pero no puedo dejar de observar que mientras que a Traian ya casi se le venera como santo y hay muchas peregrinaciones en su tumba, nada de esto venía apuntado cuando hablaste de la madre Latcu, que también era poetisa, también sufrió a manos de los comunistas, también era rumana y al ser monja, naturalmente, una cristiana más que comprometida, consagrada. Lo que me parece confirmar que hay bastante machismo en la mentalidad religiosa rumana, sin ánimo de ofender, porque teniendo los mismos méritos, a una mujer no se la considera igual que a un hombre, ni siquiera con el elemento de la consagración, que irónicamente podría haberla favorecido. Pues ni eso. Eres mujer… y estás vendida. ¿No es triste?

    Por lo demás, expresar mi admiración hacia la persona de Traian Dorz y comentar, como detalle, que no me sorprende que se acusara de neoprotestantismo al movimiento de Oastea, porque ese tipo de grupos dentro de la Iglesia, que también existen en el mundo católico, si son modernos, actuales y con métodos de difusión frescos y ágiles, siempre son comparados con los protestantes, porque ellos trabajan así. Sin ir más lejos, la ilustración de Moisés y la hija del faraón que vemos en la portada de su Biblia versificada pertenece a una serie de dibujos para niños hecho por y para una edición de la Biblia protestante, si es que recuerdo bien.

    Por último decir que me siento muy identificada con este poeta que no pudo publicar durante el resto de su vida, salvo en el extranjero y sin participar de las mieles de la victoria; y ya no vio en vida su trabajo publicado en Rumanía. Precisamente anteayer yo, que no soy nadie, tuve la inmensa dicha de ver mi primer libro publicado, un relato corto que escribí hace varios años y que he tenido que esperar algunos más para verlo surgir a la luz, y lo que se siente es indescriptible. Traian Dorz fue quince mil veces más prolífico y no tuvo esta compensación. Ojalá que desde donde esté, en la paz de Dios, haya podido ver que todo su esfuerzo no fue en vano.

  3. Querido amigo Juan,
    No quise comentar ayer hasta leer el artículo completo sobre este Siervo de Dios y al leerlo, aunque hayas condensado parte de su vida, puede observarse cómo vivió el misterio de Cristo y como supo describirlo con la pluma, que concepto tenía de lo que es la Iglesia y de lo que es una vivencia cristiana.

    Hay una frase suya que me dice mucho: “Así como en el cuerpo hay un equilibrio sin el cual la vida sería imposible, así en el misterioso cuerpo de Cristo, que es su iglesia viviente, se necesita un equilibrio para existir y para perdurar.Si algunos miembros son más débiles, otros deben ser más fuertes. Si algunos están enfermos, es necesario que en otros haya más salud….”. El concepto que él tenía de que entre todos formamos una gran familia, que no somos ajenos los unos a los otros aunque no nos conozcamos, que estamos íntimamente unidos aun en la diversidad, este concepto, esta vivencia de ese convencimiento, lo hacen imprescindible para comprender lo que realmente somos. Somos una gran familia, tenemos un único Padre que siempre está con nosotros y que nos espera, una Madre que nos guía en el camino y un Hermano Mayor, que es nuestro único soporte para llegar a la meta.

    Si esa convicción la tuviésemos presente no veríamos lo que vemos cuando encendemos la tele, todos seríamos felices que para eso hemos sido creados, el mundo sería otra cosa distinta de lo que es. Yo me revuelvo cuando oigo decir que estamos en un valle de lágrimas y me revuelvo porque estamos porque queremos, pues nuestro Padre nos ha creado no solo para ser felices en la eternidad, sino para serlos también en este mundo. Pero está claro que, para eso, tenemos que tener el concepto de familia que Traian Dorz tenía y que conste que la Iglesia no deja de ser solo una parte de esa gran familia formada por todos los hombres. Por eso pasó lo suyo, pero gracias a su vivir en consecuencia, goza de la presencia de Dios y espero que pronto podamos venerarlo como santo.
    Gracías, Juan.

  4. Hermoso poema.

    No hay duda que una vez muerto Dorz comienza a ser visto mejor el movimiento al que perteneció. Se ve ahi un claro milagro de Dios providente. Es hermosa la concepción que presenta sobre los miembros del cuerpo de Cristo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*