San Eleuterio, papa

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Medallón de San Eleuterio perteneciente a la serie de los Papas. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

Medallón de San Eleuterio perteneciente a la serie de los Papas. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

Las fuentes hagiográficas más antiguas no mencionan para nada a San Eleuterio que solo aparece por primera vez en algunos códices del Martirologio Jeronimiano: el Epternacense (primera mitad del siglo VIII), el Richenoviense (en el siglo IX), el Wissemburgense (finales del siglo VIII) y el Tamlachtense (del siglo IX). Estos códices lo recuerdan en la conmemoración general que el 23 de diciembre hacen de los papas de los tres primeros siglos. El códice Monacense (que es del siglo XI), es el primero que lo conmemora de manera solitaria el día 27 de mayo, cogiendo la información muy posiblemente del “Liber Pontificalis” que lo menciona sepultado en el día sexto de las Calendas de junio.

De entre los martirologios históricos, el primero que hace memoria de San Eleuterio es el Martirologio de Adón, que lo recuerda el 25 de mayo. De Adón pasó al martirologio de Notkero y a otros martirologios posteriores. Usuardo no lo menciona pero si lo hace el Martirologio Romano, que el día 26 de mayo dice: “En Roma, San Eleuterio, papa y mártir, el cual convirtió a la fe de Cristo a muchos nobles romanos y envió a la Gran Bretaña a Damián y a Fugacio, los cuales bautizaron al rey Lucio, junto a su esposa y a casi todo su pueblo”. Con este elogio reproduce lo que dice el “Liber Pontificalis”, lo cual es completado en las leyendas escritas posteriormente. El cardenal Baronio añadió una anotación que dice: “de quo Beda pridie huius diei” y es curioso que lo diga porque precisamente Beda no menciona para nada a San Eleuterio. De todos modos, para no hacer más pesada la lectura de esta parte referente a las fuentes, vamos a dejarlo aquí.

El apelativo de mártir se encuentra por primera vez en los textos de Pietro de’ Natali y a partir de él, otros hagiógrafos posteriores no tienen empacho en repetirlo: Molano, Galesini, Maurolico, etc. hasta llegar al propio Martirologio Romano. Pero no existe fundamento alguno como para considerar a San Eleuterio como un papa mártir, ya que nada dicen las fuentes más antiguas y porque en tiempos del emperador Commodo, la Iglesia de Roma disfrutó de un período de tranquilidad, de paz.

San Eleuterio papa. Chevalier Artaud de Montor, Nueva York (USA).

San Eleuterio papa. Chevalier Artaud de Montor, Nueva York (USA).

Pero Eleuterio como papa, si fue conocido por Egesipo, aparece en la “Historia Eclesiástica” de Eusebio, en los escritos de San Ireneo de Lyon y, como he dicho antes, en el “Liber Pontificalis”. Según este, Eleuterio era griego de origen, había nacido en Nicopolis de Epiro y era hijo de un hombre llamado Abundio. Egesipo añade que entró en el clero romano, que fue diácono del Papa San Aniceto y que sucedió a San Sotero en el año 175. También San Ireneo de Lyon, en su obra “Adversus haereses, III” lo recuerda en el último puesto de una serie de obispos de Roma.

Cuando después del año 170 también en Occidente surgió la herejía montanista, las polémicas relativas a esta secta exaltaron los ánimos especialmente en Roma y en Lyon, haciéndose cada vez mayores los riesgos de escisiones dentro de la Iglesia. San Eleuterio, a través de San Ireneo que entonces era solo un sacerdote, recibió en el año 177 una carta enviada por los “confesores de Lyón” poco antes de su martirio. Esa carta había sido escrita por San Costoro, que estaba prisionero, pero que preocupado por la paz dentro de la Iglesia, hizo llegar su misiva “a los hermanos de Asia, de Frigia y a Eleuterio obispo de Roma”. En esta carta, más que una decidida condena a este movimiento, San Costoro sugería una cierta tolerancia, buscando el mantenimiento de la paz eclesiástica como un bien mayor. Sin embargo, no existen datos como para evaluar el efecto que estas letras produjeron en el espíritu de San Eleuterio, ni cuanto tiempo transcurrió antes de que la Iglesia Romana tomase una decisión. Parece que incluso en Roma prevaleció la idea de no excomulgarse entre si y que durante un cierto período de tiempo se adoptó una conducta apaciguadora, tranquila, a la espera de lo que decidieran los llamados “profetas de Frigia” (Montano y sus seguidores).

Tertuliano llega incluso a afirmar que “un obispo de Roma” habría reconocido la ortodoxia de los “profetas” Montano, Priscila y Maximila y que este reconocimiento se lo habría hecho comunicar a las Iglesias de Asia y de Frigia. Sin embargo, las cosas cambiaron con la llegada de Prassea; este, calumniando a los “profetas” y apelando a la conducta de los predecesores de este “innominado obispo de Tertuliano”, lo habría inducido a revocar las cartas ya enviadas a Asia y a Frigia y, por lo tanto, a retirarle su – podríamos llamar -, reconocimiento. Este obispo romano buscaba la paz, pero le forzaron a lo contrario.

San Eleuterio, papa, patrono de Barinitas (Venezuela).

San Eleuterio, papa, patrono de Barinitas (Venezuela).

Dice Duchesne que este obispo innominado por Tertuliano no puede ser otro que San Eleuterio, cuya vacilante actitud podría ser entendible ya que las iglesias asiáticas aun no se habían alineado frontalmente contra el montanismo y los cristianos de las Galias exhortaban, insistían en la comprensión para preservar la paz. Pero de hecho, en el “Liber Pontificalis” no se encuentran ningún signo de esta crisis montanista ni del comportamiento de San Eleuterio.

El episcopado del santo duró hasta el año décimo de Commodo, o sea, el año 189, cuando le sucedió San Víctor. Existe una diferencia entre lo que afirma Eusebio y lo que señala el “Liber Pontificalis” acerca de la duración del pontificado de San Eleuterio, pues mientras que el primero dice que fueron trece años, el “Liber Pontificalis” dice que fueron quince años, tres meses y dos días. Pero lo que está claro es que durante ese tiempo no hubo persecución contra la Iglesia, por lo que no debe ser tenida en cuenta la afirmación de que su muerte fue violenta (que murió mártir), aunque si es cierto que durante su pontificado padecieron el martirio los mártires de Lyón (en el 177), los mártires escilitanos (en el 180) y en Roma, el noble Apolonio, cuyo martirio ocurrió en el año 185.

Cráneo de San Eleuterio papa. Múnich (Alemania).

Cráneo de San Eleuterio papa. Múnich (Alemania).

También dice el “Liber Pontificalis” que San Eleuterio fue sepultado en el Vaticano “junto a la tumba de San Pedro y en lo referente al día de su muerte, según los diversos códices antes mencionados, fue alguno de estos tres días: 25, 26 o 27 de mayo, por lo que de ahí proviene que en unos sitios se le recuerde en una fecha y en otros sitios, en otra. Este mismo “Liber Pontificalis” le atribuye un decreto contra los gnósticos y contra los marcionistas, en los cuales se autorizaba a los cristianos a comer cualquier alimento, superando la distinción entre alimentos puros y alimentos impuros y también lo relaciona con un rey de Britania llamado Lucio, quién le habría escrito una carta solicitándole misioneros. Este último tema ha sido muy estudiado por A. Harnack, quién dice que esto proviene de una antigua leyenda, sin ningún valor real, aunque ya hemos visto que de ella hace mención el Martirologio Romano quién incluso pone nombre a los dos misioneros enviados.

De la “Vita” de San Víctor, su sucesor, parece deducirse que San Eleuterio también se ocupó de la cuestión pascual, porque en ella se dice que San Víctor ordenó que la Pascua se celebrase en domingo como ya había sido establecido por San Eleuterio.

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Con respecto al tema de las reliquias de San Eleuterio hay que decir que no existe ninguna información aparte de lo que dice el “Liber Pontificalis” de que fue sepultado junto a San Pedro en el Vaticano, pero hasta el día de hoy, la búsqueda de sus reliquias se ha mostrado infructuosa, al igual que sucede con las reliquias de otros papas de los dos primeros siglos. En la bibliografía nos encontramos muchas referencias sobre el traslado de las reliquias de un San Eleuterio, pero no debemos confundirnos, pues se trata de San Eleuterio obispo de Ilírico, hijo de Santa Ancia al que incluso algunos autores han confundido con nuestro santo papa, cuando son dos personas completamente distintas. Se ha llegado incluso a hablar de traslado de reliquias a Tivoli, Troia y a algunos otros lugares, pero lo afirme quién lo afirme, no se trata de San Eleuterio papa. Algo parecido ocurre también con San Eleuterio de Réau. Digamos tajantemente que no existen reliquias de San Eleuterio papa, aunque en Münich afirman poseer nada menos que su cráneo.

San Eleuterio, papa, patrono de Barinitas (Venezuela).

San Eleuterio, papa, patrono de Barinitas (Venezuela).

La imagen del fresco en el que se representa a San Eleuterio en la serie paleocristiana de las imágenes papales de la Basílica de San Pablo extramuros, fue copiada en el año 1634 por el cardenal Francisco Barberini el Viejo. En ella aparece el papa Eleuterio de frente, representado según la manera convencional de dicha serie, con túnica y palio y con una enorme tonsura. Así también estaba representado en una serie paleocristiana que se encontraba en la Basílica de San Pedro, muy parecida también a la serie papal existente en la iglesia de San Pedro, en Grado, cerca de Pisa y que es de finales del siglo XIII. Existen además dos esculturas de este papa, dignas de mencionar desde el punto de vista estilístico: una en el atrio de la catedral de Chartes y otra atribuida a Fra Diamante, que se encuentra en la zona superior, entre las ventanas de la Capilla Sixtina.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Barsali, I. B. y Cignitti, B., “Bibliotheca sanctórum, tomo IV”, Città Nuova Editrice, Roma, 1987
– Duchesne, L., “Historia de la Iglesia Antigua”, Roma, 1911
– Ladner, G. B., “Los retratos de los papas en la antigüedad y en la Edad Media”, Ciudad del Vaticano, 1941.
– Montini, R. U., “Las tumbas de los papas”, Roma, 1957.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

15 pensamientos en “San Eleuterio, papa

  1. Toño, poco a poco las biografías de los primeros papas están ocupando el lugar dentro de nuestra bibliografía virtual. Pienso que es importante que se escriba sobre ellos aunque sean pocos los datos referentes y seguros, hablar de los Papas es referirnos a la historia de la Iglesia Católica.
    Fíjate que yo tengo por allí esa foto del que ahora dices que no es el cráneo de San Eleuterio, es una pena que ahora contradigas esta aseveración pero en fin, es uno de los objetivos de nuestro blog. Al respecto por el trato y comunicación que tenía tú y yo, me mereces todo crédito y autoridad moral y no cuestiono tu opinión porque se el trabajo e investigación que haz hecho desde hace tiempo por gusto, vocación y dedicación, lo cual te da el respaldo a la información que compartes. Por eso te pregunto para compartir con nuestros lectores: ¿nos puedes platicar cuales son tus fuentes y tu método para llegar a estas conclusiones? ¿En algunas ocasiones te has llevado alguna desilusión por algunas reliquias que no son lo que se dice? Ana María nos ha platicado como en algunos espacios ha tenido agresiones por exponer la verdad sobre un tema que a veces lastima a algunos devotos en particular, ¿a ti te ha pasado algo semejante? Estoy convencido que a muchos les gustará leer tu experiencia.
    Saludos.

    • ¿Que si me he llevado desilusiones?, jaja. Ya me lo tomo a broma cuando veo 7 u 8 cabezas de San Juan Bautista, brazos por doquier de San Jorge, San Caralampos, Santa Margarita de Antioquia…., en fin, para qué seguir.
      Yo no me considero con ninguna autoridad moral como para sentar cátedra sobre nada, salvo que tengo mucho que aprender. Lo que pasa es que son muchos años tratando estos temas, tengo una buenísima bibliografía que incluye la Analecta Bollandista, Bibliotheca Sanctorum, Actas y Martirologios y muchos libros específicos sobre santos y beatos en concreto y sobre estudios de reliquias.
      Pero hay casos que son obvios: si las reliquias de San Eleuterio, se han buscado y jamás se han encontrado, ¿como puede estar su cráneo en Munich? Como decimos por mi tierra, esto es de cajón de madera de pino.

  2. Debía estar yo confundida, porque tenía por cierto que San Eleuterio el hijo de Santa Ancia mártir y San Eleuterio papa eran la misma persona. Gracias por sacarme de dudas.

  3. Antonio sobre el tema de las reliquias…..
    Si en el “Liber Pontificales” se dice que fue sepultado junto a San Pedro,por alli estara,no?
    Vamos,yo no se en el transcurso de los siglos la de excavaciones o traslados que puedan haberse llevado a cabo,ni si fueron registrados todos (anotados),porlo que tampoco habria que calificar textualmente como has puesto en el pie de foto que la reliquia es completamente falsa.
    Podria haberse trasladado en una fecha sin quedar constancia o a saber…
    Ojo,que no estoy afirmando nada,pero siempre hay que dejar la puerta aunque sea un poquito abierta. 😉

    • Abel,
      Llevas razón al decir que podría quitarse del pie de foto de la reliquia de Munich que es falsa. Hablaré con la dirección del blog para que si lo estima conveniente, lo quite.

      Muchos papas de los primeros siglos e incluso otros muchos cristianos fueron sepultados “junto a San Pedro” sin añadir ninguna anotación más. Cierto es que la necrópolis vaticana es muy amplia y que se han hecho numerosas excavaciones a lo largo de los siglos, pero de este y de otros papas no se han encontrado absolutamente nada hasta el día de hoy. Fíjate en un detalle que es muy significativo porque estamos hablando del mismísimo San Pedro: solo en tiempos del beato Pablo VI fueron descubiertos sus restos y mira que se buscaron antes, ¿eh?

        • sobre el cráneo conservado en Múnich, yo creo que ´se debe poner de “presunta reliquia”, para mi opinión, y personal, veo ridículo lo de ponerle una mini tiara encima del cráneo, por lo menos para mi gusto lo hubieran puesto en un relicario o algo, pero bueno de vestir ridículamente a las esculturas, y colocar sobre reliquias exagerados adornos creo que los mexicanos tenemos un buen

          • Hace dos o tres años visite las excavaciones vaticanas y pude ver el panteón donde se encontraron los pocos restos que quedaban del apóstol San Pedro, como bien dices fue hace relativamente poco cuando se encontraron.
            La arqueóloga que dirigió la visita me aseguro estas excavaciones a medida que se vallan excavando darán muchas sorpresas.
            Yo me aventuro a decir que puede que encuentren tumbas de Papas y mártires de los primeros años del cristianismo que hoy en día creemos perdidas. Si se encontraran y después de los debidos estudios podríamos venerar dentro de unos años a Papas como San Eleuterio.

          • Pues yo no me atrevería a asegurar que puedan encontrarse determinadas tumbas, porque no siempre se pusieron las inscripciones identificatorias sin las cuales, no se podrán confirmar si unos restos pertenecen a una persona o a otra.

  4. Pues aunque conocía a este Papa de nombre no sabía más de él y ahora veo que igual como en otros casos es poco lo que de el se sabe con certeza, te agardezco mucho Antonio

  5. Gracias Antonio.

    Todo lo que nos has contado de este papa para mi es nuevo, exceptuando la ley que impuso respecto a que comer y que no comer. Esta pureza o impureza de los alimentos provenía de las leyes hebreas.
    ¿ Tienes idea de cuales eran esos alimentos que no podía comer los cristianos?.

    • Pues los que permitían el judaismo, como por ejemplo, en lo referente a carnes solo se podían comer las de aquellos animales que tuvieran pezuñas hendidas en dos partes y que rumiasen. En el capítulo 14 del Deuteronomio se especifican claramente.

      • Eleutero Por ir en contra del judaismo del primer siglo dijo que se podia comer lo q esta prohibido por los judios, por eso el cristiano come todo lo q prohibe en leviticos 11

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